Natural Forces. Lyle Lovett, 2009

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Lyle Lovett empezó a principios de los 80 y es todo un veterano en esto del country. En Natural Forces rompió en cierta medida con su trabajo anterior para regresar a su hábitat “natural”, un estilo más pausado, melancólico e introspectivo, al tiempo que versionaba temas de otros compositores.
El disco, editado por Curb Records, se componía de 11 canciones a propósito de las fuerzas de la naturaleza y la dicotomía campo/ciudad. Como os podéis imaginar, esta tendencia a nadar contracorriente en el country, cuando la mayor parte de los éxitos actuales son canciones movidas y pegadizas sin demasiada profundidad, ha hecho que Lovett haya pasado desapercibido para el gran público, pero la crítica está a partir un piñón con él.
El tema que da título al disco es Natural Forces y en él Lovett esboza una honesta declaración de intenciones. El protagonista inicia un viaje a la naturaleza y no se plantea volver a la vorágine de la ciudad.

Farmer Brown/Chicken Reel es un tema tradicional con arreglo de Lyle Lovett, en el que, partiendo de la anécdota de “cortar el gaznate a un pollo”, se construye una alabanza a las tareas del campo.

Pantry fue escrita por Lyle Lovett y April Kimble. Aquí, de forma muy original, el autor advierte a su mujer de que no le sea infiel con la gente del campo: “No me engañes con el pan de maíz, no me engañes con las judías, ni con el bacon cocinado con berzas”.

Cambiamos ahora a una canción de ritmo más lento, Whooping Crane, de Eric Taylor, en la que la metáfora de las grullas del título y de otras aves sirve al protagonista para exaltar la libertad.

Lovett versionó también una canción de Don Sanders, Bayou Song, nostálgica evocación de una infancia pasada en el bayou, esas zonas pantanosas del sur de Estados Unidos.

Townes van Zandt escribió Loretta en 1977 y la incluyó en un disco que sacó el año siguiente, Flyin’ Shoes. Aquí, Lyle Lovett hace su propia versión, sobre una muchacha de carácter alegre de la que está enamorado el narrador.

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It’s Been So Long, Darling, 1945

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La primera mitad de los 40 resultó muy fructífera para la carrera de Ernest Tubb. En 1941 saltaba a la fama con Walking the Floor Over You (todo un emblema del honky-tonk que podéis escuchar aquí), dos años más tarde entraba en el Grand Ole Opry y gozó de dos números 1 en la lista de los más vendidos: Soldier’s Last Letter (1944) –también escuchada aquí-y esta que vamos a escuchar, escrita por él mismo.
Haciendo gala de honestidad y sentido del humor, Tubb reconocía que no cantaba especialmente bien. En una entrevista dijo que el 95% de los hombres que escuchaban sus canciones en los bares podrían fácilmente decirle a sus novias: “Yo canto mejor que él”, y probablemente tendrían razón.
La letra nos habla de alguien que después de mucho tiempo regresa exultante a casa con su amada. Aunque no se dice la causa de la larga y forzada separación, es de suponer que es debido a la guerra –estamos en 1945–, lo que acrecentó su popularidad.
Os dejo con la versión original de Ernest Tubb en 1945.

El canadiense afincado en Estados Unidos Hank Snow la incluyó en Country and Western Jamboree (1957).

Con un acompañamiento orquestal, Eddy Arnold la versionó en Let’s Make Memories Tonight (1961).

La versión de un joven Glen Campbell en Too late to worry… too blue to cry (1963) bebe, como la anterior, del sonido Nashville.

Una de las mejores versiones fue la de Loretta Lynn en su álbum I Like’em Country (1966).

Merle Haggard la recuperó años después para The way I am (1980).

Centenario de fin de la Gran Guerra

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Armisticio: “Suspensión de hostilidades pactada entre pueblos o ejércitos beligerantes”. Así define la Real Academia Española lo que conmemoramos hoy. El 11 de noviembre de 1918 terminaba oficialmente el conflicto armado que había desangrado Europa los cuatro años anteriores, que con el tiempo sería conocido como Primera Guerra Mundial. El tratado entró en vigor el 11 del 11 a las 11 y, en la ingenuidad de la época, se creía que esa iba a ser la guerra que acabara con todas las guerras. Nada más lejos de la realidad, pues sólo 21 años después empezaría otra todavía más cruel y sanguinaria.
La música country empezó a dar sus primeros pasos en los años 20, así que no es posible escuchar grabaciones de esa época. Sin embargo, podemos explorar algunas canciones antibelicistas que nos han dado el country y el folk a lo largo de la historia.
Comenzamos con 1917, que cantan a dúo Linda Ronstadt y Emmylou Harris en su disco Western Wall (1999). La historia nos presenta a un atemorizado soldado que está disfrutando de un permiso con una mujer –presumiblemente una prostituta– que le hace olvidar los horrores de las trincheras y le pide que actúen como si todo hubiera terminado.

La siguiente canción hace referencia a un acontecimiento histórico. Al inicio de las hostilidades, el ministro de la guerra Lord Kitchener se encargó de reclutar voluntarios para luchar en la contienda. Entre ellos se encontraba un grupo de amigos, los Accrington Pals, que tomaron parte en la batalla del Somme (1916), una de las más feroces de la guerra. Tristemente, pasaron a la historia porque en cuestión de minutos fueron masacrados por el ejército enemigo. Mike Harding escribió una canción folk dedicada a ellos, The Accrington Pals, en cuya letra el narrador se lamenta de que “fueron a la guerra creyendo las mentiras que les dejaron agonizando en el barro”.

The High Kings es un grupo folk proveniente de Irlanda y creado en 2008. Escuchemos The Green Fields of France, un tema que homenajea a todas las víctimas de la guerra y en el que el protagonista se sienta al lado de una tumba y habla con el soldado que allí yace para concluir que “el dolor, el sufrimiento, la gloria, la vergüenza, las masacres y las muertes fueron todas en vano”.

Masters of War es una diatriba de Bob Dylan contra los políticos, esos maestros de la guerra que las empiezan y envían a los soldados a morir pero luego se esconden tras las paredes de sus despachos. Esta es la versión de Leon Russell.

Alejémonos momentáneamente del country y el folk para escuchar All Quiet on the Western Front, que Elton John incluyó en el álbum Jump Up! (1982). La letra, obra de Bernie Taupin, se inspira en la novela homónima de Erich Maria Remarque, Sin novedad en el frente (1928), que, por su carácter antibelicista, fue prohibida por las autoridades nazis.

David Houston, el tenor del country

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Charles David Houston nació en 1935 en Louisiana. Aunque dotado de una buena voz para el country, tuvo dificultades en hacerse un hueco en la industria hasta que, a principios de los 60, fue descubierto por el productor Billy Sherrill, que entonces trabajaba en Epic Records.
El primer single de Houston fue Mountain of Love (1963), que escribió junto con Tommy Tomlison, un músico que vivía en su misma ciudad. Dos años después, repitió éxito con Livin’ in a House Full of Love y su carrera se elevó más todavía a raíz de Almost Persuaded (1966), ya escuchada aquí.
Ese fue su primer número 1 y se mantuvo en dicho puesto durante nueve semanas consecutivas, todo un récord que no ha sido superado hasta ahora (lo más cerca fueron las ocho semanas que consiguieron Amazed, de Lonestar –1999–, y It’s Five O’Clock Somewhere, de Alan Jackson –2003–). Con Almost Persuaded, Houston consiguió, además, dos Grammys en la edición del año siguiente e inauguró la etapa más fructífera de su carrera, lo que le valió entrar en 1971 en el Grand Ole Opry. Posteriormente, colaboró con Tammy Wynette o Barbara Mandrell, con quienes hizo varios dúos memorables. Murió en 1993, cuatro años después de su último single.
Escuchemos Already It’s Heaven, del álbum homónimo, que publicó en la cima de su carrera. La canción, de 1968, fue escrita por Billy Sherrill y Glenn Sutton y la grabación de Houston constituyó uno de sus seis números 1. En la letra, el protagonista compara a su nuevo amor con el paraíso.

Masacre en un bar country de California

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Según las últimas informaciones, al menos 12 personas han muerto en un tiroteo ocurrido en un bar de la localidad de Thousand Oaks (California), a unos 70 km al oeste de Los Ángeles.
El suceso tuvo lugar a última hora del miércoles –a las 23.00 hora local–, cuando se estaba celebrando en el Borderline & Grill una fiesta universitaria de estilo country. Según la página web de este establecimiento, todos los miércoles entre las 21.00 y las 2 de la madrugaba tienen lugar las College Country Nights.
Entre los muertos se encuentra el ayudante del jefe de policía del condado de Ventura, que acudió al lugar de los hechos a intentar neutralizar al agresor. También ha muerto el autor de la masacre. El alcalde de la ciudad ha señalado que Thousand Oaks está considerada por diversos estudios como una de las ciudades más seguras del país.
De nuevo, un evento asociado con el country vuelve a ser objeto de la violencia con armas de fuego tras los sucesos de Las Vegas de octubre de 2017.

There’s a New Moon Over My Shoulder. Jimmie Davis, Ekko Whelan y Lee Blastic, 1944

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La luna siempre ha sido un tema recurrente en las canciones de amor. La balada de hoy es un buen ejemplo de ello: su título hace referencia a la fase de la luna nueva, aquella en la que esta no es visible desde la Tierra, ya que la parte del satélite frente a nosotros no está iluminada por el Sol (exactamente lo contrario a la luna llena). Casualmente, hoy, 7 de noviembre, si estáis en Madrid podréis ver –o mejor dicho, no ver– la luna llena. Pero no nos desviemos, que este es un blog de música, no de astronomía…
There’s a New Moon Over My Shoulder fue escrita por un viejo conocido nuestro, el gobernador Jimmie Davis, quien, justo aquel año, 1944, ganó las elecciones para su primer mandato como gobernador de Louisiana. La canción se podría encuadrar en el western swing. Su letra nos presenta a un hombre que espera en vano a que su pareja vuelva con él, porque esta le prometió que lo haría con la llegada de la luna nueva. Desde entonces, muchas lunas nuevas han pasado y sigue sin aparecer.
El primero en grabarla, en 1944, fue Tex Ritter. Constituyó uno de los éxitos sobre los que cimentaría su carrera posterior (los más cinéfilos recordaréis que Ritter fue quien puso voz al tema principal de High Noon, Solo ante el peligro).

Uno de sus autores, Jimmie Davis, la grabó al año siguiente y su versión, aún más conocida que la anterior, llegó al número 1 de las lista folk.

Con la influencia que ejercía el sonido Nashville en la época, Jim Reeves la versionó en su disco Moonlight and Roses (1964).

Ahora, una voz femenina, la de Wanda Jackson, que la incluyó en Wanda Jackson Salutes the Country Hall of Fame (1966).

Bill Haley la interpretó a ritmo de rock en su disco grabado en Nashville Rock Around the Country (1971), que parafrasea su canción más emblemática, Rock Around the Clock.

Tres grandes del bluegrass, Mac Wiseman, Doc Watson y Del McCoury, la incluyeron en su álbum Mac Doc & Del (1998).

Y seguimos en el bluegrass. Larry Sparks la grabó como parte de la banda sonora de la película Transamerica (2005), en la que participaron Old Crow Medicine Show o Dolly Parton, entre otros.

Fearless, Taylor Swift, 2008

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Aunque actualmente Taylor Swift sea una de las reinas del pop americano, se inició en el country, si bien dentro de su vertiente más pop. Se trasladó a Nashville a los 14 años con la intención de emprender una carrera en el country y sus primeros trabajos llamaron la atención de la industria discográfica y del público, que rápidamente la distinguió con su favor.
Hoy vamos a escuchar extractos de su segundo álbum, Fearless, que sacó cuando tenía solo 18 años y se convirtió en el álbum más vendido de 2009, lo que hizo de ella la cantante más joven en ostentar ese honor. Los premios también le sonrieron: mejor álbum del año en los Grammy, en la Asociación de la música country y en la Academia de la música country. Editado por Big Machine Records, Fearless constaba de 13 canciones –todas compuestas por ella, ya fuera en solitario o en colaboración– y produjo cinco singles, que vamos a escuchar a continuación.
El single anticipatorio del disco fue Love Story. Swift se inspiraba en una historia de amor universal, la de Romeo y Julieta, para hablarnos de un amor que no es bien visto por la sociedad pero acaba triunfando. Con el paso del tiempo, se ha convertido en una de las canciones más vendidas del disco, con más de seis millones de copias en todo el mundo.

Taylor Swift y Liz Rose escribieron White Horse, que consiguió el Grammy a la mejor canción country. Aborda una relación de la cantante que no llegó a buen puerto y describe la desilusión que le causó. “No soy una princesa, esto no es un cuento de hadas ni estamos en Hollywood”.

En You Belong with Me, escrita por Swift y Liz Rose, la narradora intenta convencer al chico del que está enamorada de que ella es la chica apropiada para él. Se trata de una canción más pop que country, que arrasó entre los adolescentes.

Taylor Swift escribió Fifteen en solitario. El título hace referencia al primer amor de los 15 años, que uno cree que va a ser eterno pero que normalmente no lo es.

El tema que da título al disco, Fearless, fue el último single en aparecer. Swift, Rose y Hillary Lindsay la compusieron en 2006. Su letra habla de cómo se imagina la protagonista que sería una primera cita perfecta.

El bluegrass visita al rock (y II)

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Hoy vamos a seguir explorando cómo el bluegrass ha tratado a la música rock, con versiones que nos llevarán desde los Rolling Stones a Cream pasando por Dire Straits y muchos otros.
Vamos primero con un tema folk que el grupo de rock británico The Animals convirtió en un éxito en los años 60, House of the Rising Sun. El grupo de folk-bluegrass canadiense The Dead South se apuntó esta versión.

O Bardo e o Banjo es un grupo de bluegrass nacido en São Paulo en 2012. Una de sus grabaciones es esta versión de Walk of Life, el conocido tema de Dire Straits.

En este repaso por los clásicos del rock no podían faltar los Rolling Stones. Escuchemos Sympathy for the Devil en la versión del álbum The Bluegrass Tribute to Classic Rock Volume Two.

En 1957 Jerry Lee Lewis triunfaba con Great Balls of Fire (vendió un millón de copias en solo diez días). El título de la canción hace referencia a una expresión de asombro que era muy utilizada en el sur de Estados Unidos. New Grass Revival la incluyó en su disco homónimo de 1972.

El bluegrass también le ha hincado el diente a una de las muestras más conocidas del rock sureño, Sweet Home Alabama. Esta es la versión de Larry Cordle y los Lonesome Standard, perteneciente a su disco Best of Pickin’ on Lynyrd Skynyrd: The Ultimate Bluegrass Tribute.

Con la llegada del siglo XXI surgía el grupo bluegrass Hayseed Dixie, que, entre otros clásicos, versionó Black Magic Woman, un tema compuesto por Peter Green, el fundador de Fleetwood Mac.

Del álbum Killer Grass (2010), de Hayseed Dixie, es esta versión de Bohemian Rhapsody.

El grupo de rock Survivor compuso Eye of the Tiger. Os dejo con una versión bluegrass que podemos disfrutar en The Bluegrass Tribute to Classic Rock.

Ahora, escuchemos la versión bluegrass de Cocaine, un tema escrito por J. J. Cale en 1976, grabado por él y de nuevo por Eric Clapton al año siguiente en su álbum Slowhand. Esta versión pertenece a The best of pickin’ on Eric Clapton (2007).

Termino con un clásico de Cream obra de Jack Bruce y Pete Brown, White Room, interpretado aquí por el grupo Cache Valley Drifters en su disco White Room (1996).

El bluegrass visita al rock (I)

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Una forma de saber si una canción es realmente buena es someterla a la prueba del tiempo y ver si aguanta su paso. Pero en esta entrada –y en la siguiente, porque sobran los ejemplos– os propongo una fórmula más novedosa. ¿Por qué no hacer un simple experimento con el “clásico” en cuestión? Cojamos la canción y cambiémosla de estilo a ver cuál es el resultado.
A esto es a lo que se han dedicado –con mayor o menor fortuna, lo dejo a vuestro criterio– algunos grupos de bluegrass con canciones emblemáticas del rock, creando una suerte de rockgrass. En los siguientes enlaces veremos, pues, cómo quedan canciones muy reconocibles del rock al tratarlas con instrumentos típicos del bluegrass como el banjo, la mandolina… ¿Empezamos?
Un grupo al que se le da muy bien esto de transformar estándares de rock en bluegrass es Iron Horse. Lo hicieron, por ejemplo, con el tema de Guns ‘n Roses Sweet Child O’Mine (1987).

Retrocedamos a los años 70, en concreto a 1972, cuando Elton John triunfó con Rocket Man. Pues así suena esta canción en clave bluegrass. De nuevo, sus responsables son Iron Horse.

El escritor alemán Hermann Hesse escribió allá por los años 20 una novela llamada El lobo estepario, cuyo título original es Steppenwolf. Quizá os suene el nombre, porque fue recuperado por una banda de rock de los años 60 y 70. Uno de sus mayores éxitos fue Born to Be Wild que, por cierto, aparecía en la película Easy Rider (1969). Así la concibió Iron Horse en clave bluegrass.

El grupo finlandés Steve ‘n’ Seagulls se fijó en los australianos AC/DC para su primera versión de un tema rock. Versionó su conocido Thunderstruck (1990).

El grupo Cornbread Red está formado por Stan Dailey, Dennis Clifton, Mark Scott y Mark Whitehead. En el álbum The Bluegrass Tribute to Classic Rock, versionaron Have you ever seen the rain, de Creedence Clearwater Revival.

Otro de los temas más conocidos del rock es Smoke on the Water, de Deep Purple. Esta es la versión de Cornbread Red, perteneciente al álbum anterior.

Disco del mes (octubre)

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El pasado día 12 el australiano Morgan Evans sacó su segundo álbum de estudio, Things that We Drink to, el primero que edita en Estados Unidos, puesto que se trasladó de su Australia natal a Nashville en 2016.
La carrera de Evans se augura muy prometedora, a juzgar por las críticas que ha obtenido con este su primer trabajo en la cuna del country. El disco consta de once canciones y es una mezcla de country y pop. Ha sido editado por Warner Music Nashville y producido por Chris DeStefano. Aparte del material nuevo, también incluye algunos temas de su EP que salió en agosto.
Una de las mejores canciones es la que le da título, Things that we drink to. Evans la escribió como un homenaje a su mánager, Rob Potts, que murió en 2017 en un accidente de moto. En la letra, el autor vota por el optimismo: brinda por su amigo y se muestra esperanzado en sanar las heridas y superar el dolor.

El disco se abre con un tema que muestra la admiración de Evans por su país adoptivo. Se titula American y en ella afirma que su romance con una chica americana le ha hecho enamorarse del país. Sus autores son Morgan Evans, Chris DeStefano y Josh Osborne.

Vamos ahora con una de las canciones más personales del disco. Morgan y su mujer, Kelsea Ballerini, cantan a dúo la balada Dance with me.

El disco está repleto de temas con mensajes positivos y una de ellas es We Dream, en la que se dice que todo el mundo tiene algo en común: todos soñamos con una vida mejor. Así, hay que perseguir los sueños de cada uno y “escapar, liberarnos, caminar por calles de oro, convertir los cielos grises en azules y la esperanza en verdad”.

El artista ha incluido aquí Kiss Somebody, el primer single que grabó en Estados Unidos, obra suya, de Chris DeStefano y de Josh Osborne.

La última canción lleva por título Young Again. Haciendo su propia interpretación del lema latino Carpe Diem, Evans señala que hay que aprovechar los buenos momentos porque nunca volveremos a ser tan jóvenes como ahora. La letra contiene un guiño al clásico de Garth Brooks Friends in Low Places.

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