Cine Country (I)

Love_that_Country_MusicCountry Strong (2010). Esta película protagonizada por Gwyneth Paltrow tuvo una tibia acogida crítica aunque su música es excelente. Su canción Coming Home fue nominada a los Globos de Oro. El argumento de la película suena un poco a dejà vu: una cantante de country muy aficionada a la bebida pasa por un período de desintoxicación y para ello cuenta con la ayuda de su amante marido.
Crazy Heart (2009). Estrenada en España como Corazón rebelde, Jeff Bridges nos dio una interpretación antológica de Bad Blake, un alcohólico redimido por una mujer, Maggie Gyllenhaal. Como dijo el desaparecido Roger Ebert, “hemos visto esta historia antes pero la diferencia es que Bad Blake logra hacernos creer que eso le pasó a él. Eso es actuar”. La película consiguió dos Oscar (actor y canción, The weary kind) de tres nominaciones.
Crazy (2008). Esta cinta de cine independiente, dirigida por Rick Bieber, es una película biográfica sobre el legendario guitarrista de country Hank Garland, que trabajó junto a Roy Orbison, Patsy Cline, los Everly Brothers o Elvis Presley.
Broken Bridges (2006). El principal interés de esta cinta es que está protagonizada por el cantante country Toby Keith. Narra la tragedia familiar que sufre un cantante de country, que le obliga a volver a su localidad natal, donde se reencuentra con su amor de juventud.
En la cuerda floja (2005). La figura de Johnny Cash merecía una aproximación por parte del cine -y quedó francamente bien. La película cuenta con excelentes interpretaciones de Joaquin Phoenix en el papel de Cash, que le valió un Globo de Oro, y de Reese Witherspoon, en el papel de June Carter, que le reportó el Oscar. El título original es el de una de las mejores canciones de Johnny: I Walk the line.
O Brother (2000). Protagonizada por George Clooney y John Turturro, esta película es esencial para entender el sistema carcelario de Mississippi (uno de los estados sureños por antonomasia). Joel Coen logró aquí un magnífico trabajo, muy elogiado por la crítica, que recibió dos nominaciones a los Oscar y un Globo de Oro para Clooney. La banda sonora merece ser revisada urgentemente.
Esa cosa llamada amor (1993). El amante de la música Peter Bogdanovich también hizo su incursión particular en el terreno del country. Narra la historia de cuatro jóvenes que hacen todo lo posible por triunfar en la meca de este género: Nashville. Curiosamente este fue el último trabajo de River Phoenix antes de su muerte. El título proviene de una antigua canción del compositor de Broadway Cole Porter.

Two Lanes of Freedom

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El título de este disco hace referencia a uno de los elementos fundamentales de la música country: la carretera. En concreto, habla de los carriles de la misma y de la sensación de libertad que proporcionan.
El 5 de febrero de 2013, el sello Big Machine Records lanzó este álbum del cantante y actor Tim McGraw, que, tras su paso por la discográfica Curb Records, inició una demanda contra ella para poder unirse a la Big Machine. El disco vendió más de 100.000 unidades en su primera semana y, actualmente, lleva vendidos cerca de 500.000, hasta el punto de llegar al primer puesto de las listas del Billboard Country. De las once pistas que lo componen, destacan Highway don’t care, que ha obtenido una nominación a los Grammy como mejor actuación en grupo, gracias a la colaboración de Taylor Swift y Keith Urban; One of those nights; Southern Girl; y Truck Yeah.
Tim McGraw ha señalado que “creo que no estoy ni siquiera cerca de las cosas que quiero hacer. Tengo mucho camino por delante de mí y mucho espacio para mejorar”. En febrero de 2014, el músico tiene previsto sacar un nuevo disco, Love Story, al que estaremos muy atentos. Thom Jurek, crítico de AllMusic, valoró positivamente el disco, diciendo que era “una grabación ambiciosa en la que TimMcGraw demuestra el artista que realmente es”.
Con el fin de ayudaros a clarificar vuestras ideas para la próxima edición de los Grammy, os dejo la canción Highway don’t care.

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Phil Everly

Cuando todavía no nos habíamos repuesto de la muerte de Ray Price, el año 2014 se despertó con la muerte de otro de los grandes. Phil Everly, componente de los Everly Brothers, falleció el 3 de enero de una enfermedad pulmonar a los 74 años. Phil nació en Chicago, pero pronto se trasladó junto con su familia a Iowa, donde pasó su niñez. Sus padres eran amantes de la música country (llegaron a tocar como aficionados en emisoras de radio) y transmitieron esa pasión a sus hijos, que crearon un dúo de gran éxito a finales de los 50 y, especialmente, durante la década de los 60.
Su popularidad empezó cuando Chet Atkins se fijó en ellos, tras su primer sencillo The sun keeps shining. Atkins les procuró su primer contrato con la Cadence Records, y su carrera con este sello empezó con fuerza. En 1958 grabaron su primer disco de estudio, The Everly Brothers, en el que figuraban dos de sus mayores éxitos, Bye bye, love y Wake up little Susie.
La Warner Brothers les fichó por un millón de dólares, la máxima cifra pagada a un artista o grupo de artistas en aquel entonces. Ellos devolvieron la inversión con creces, pues con su tema Cathy’s Clown vendieron nada menos que 8 millones de copias a nivel mundial y alcanzaron el número 1 de las listas. Otro de sus mayores éxitos con la Warner fue Crying in the rain, con el que escalaron al puesto número 6. Tras una primera separación, los hermanos siguieron grabando por separado, hasta que se volvieron a reunir en 1983 en el Royal Albert Hall de Londres.
El dúo fue elegido para formar parte del Salón de la Fama del Country en 2001. La última aparición musical de Phil fue en 2006, cuando colaboró con Vince Gill en el álbum These Days. La influencia de los Everly Brothers ha sido tal, que los Beatles, los Beach Boys o Simon & Garfunkel hicieron versiones de sus temas.

Wabash Cannonball. Roy Acuff, 1936


Los trenes, siempre los trenes. La historia de la música country sería totalmente distinta sin los caballos de hierro. Sin ir más lejos, la que se considera primera canción relativamente comercial de la música country fue Wreck of the old 97, de Vernon Dalhart, que evocaba un accidente ferroviario ocurrido en 1903 cerca de Danville, Virginia, por el descarrilamiento de un tren de la serie 97.
La canción que nos ocupa hace referencia a otra línea de ferrocarril –esta vez ficticia– que pasaba a lo largo del río Wabash, y sus orígenes se remontan a finales del siglo XIX, cuando apareció una melodía titulada The Great Rock Island Route. La letra sufrió numerosos cambios a lo largo del tiempo, hasta que la familia Carter grabó la canción en 1929, si bien no vería la luz hasta tres años más tarde.
Sin lugar a dudas, la versión canónica del tema es la del cantante de country Roy Acuff, quien vendió más de 10 millones de discos, una hazaña increíble teniendo en cuenta la época en la que la grabó, en plena Depresión americana. Otros artistas hillbilly –denominación que recibía durante los primeros años la música country– la reinterpretaron más tarde, y la última versión conocida data de 2012, cuando Chuck Mead la incluyó en su álbum Back at the Quonset Hut.
La letra es muy descriptiva y enumera las excelencias del paisaje que atraviesa esta línea de ferrocarril. Acto seguido, descubrimos que una chica de Birmingham, Tennessee, viaja en el tren, y su final revela que la canción está dedicada a la memoria de alguien cuyo cadáver era trasladado en este tren con destino a su descanso eterno, en Dixie, el sur de Estados Unidos.
La canción cumple con una de las premisas para cualquier éxito de la música country: su carácter agridulce. Roy Acuff, en una muestra de su sentido del humor, decidió dar un nombre a este “anónimo” viajero al Más Allá, a quien bautizó como Daddy Claxton. ¿Y por qué hablamos aquí de humor? Pues muy sencillo. En realidad, el nombre de Acuff, tal como figuraba en su partida de bautismo, era compuesto: Roy Claxton. Esta referencia, huelga decirlo, no aparece en la grabación de la familia Carter de 1929, en la que el cadáver respondía al nombre de Daddy Cleaton.

Based on a True Story…

Based on a true story...Blake Shelton lanzó el 26 de marzo del pasado año su octavo disco. Su título: Based on a True Story…
Las ventas en EE.UU. han sido espectaculares, con más de 1,1 millones en 2013, lo que lo sitúa en el tercero de country más vendido el año pasado, tras Crash my party, de Luke Bryan, y Here’s to the good times, de Florida Georgia Line.
Based on a True Story, de la Warner Bros. Records, cuenta con la colaboración del compositor Rhett Atkins y consta de 12 pistas, con una duración de 43 minutos (la edición de lujo ofrece dos más).
La crítica musical americana no lo ha pasado por alto, desde luego. Stephen Thomas Erlewine, crítico de Allmusic, señaló, por ejemplo, que “cada canción es más grande, más brillante, más valiente que la siguiente. Un country de grandes dimensiones para un tiempo de grandes dimensiones”.
Os dejo con una de las canciones más representativas del disco, Mine would be you, que, además, es una de las candidatas a mejor canción country en los Grammy. En esta balada de amor, el narrador le pregunta a su amada por sus pensamientos, para, al final de la canción, reconocer que en realidad le ha dejado. Chuck Dauphin, de Roughstock, la ha calificado como “la mejor canción del album”. Disfrutémosla.

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Grammy 2014

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El próximo 26 de enero, tendrá lugar en el Staples Center de Los Ángeles la 56 edición de los premios Grammy, en la que, además de ver juntos, ¡después de tantos años!, a Paul McCartney y Ringo Starr, se desvelará el nombre de los ganadores de las cuatro candidaturas “country”. Os dejo la lista para ir calentando motores. ¡Se admiten apuestas! Nosotros, en River of Country, publicaremos nuestra quiniela particular la próxima semana…

Mejor actuación solista
I drive your truck, Lee Brice
I Want Crazy, Hunter Hayes
Mama’s Broken Heart, Miranda Lambert
Wagon Wheel, Darius Rucker
Mine Would Be You, Blake Shelton

Mejor actuación en dúo o grupo
From this valley, The Civil Wars
Don’t Rush, Kelly Clarkson featuring Vince Gill
Your Side of the Bed, Little Big Town
Highway Don’t Care, Tim McGraw, Taylor Swift & Keith Urban
You Can’t Make Old Friends, Kenny Rogers & Dolly Parton

Mejor canción
Begin Again. Autor: Taylor Swift. Cantante: Taylor Swift
I Drive your Truck. Autores: Jessi Alexander, Connie Harrington & Jimmy Yeary. Cantante: Lee Brice
Mama’s Broken Heart. Autores: Brandy Clark, Shame McAnally & Kacey Musgraves. Cantante: Miranda Lambert
Merry-Go-Round. Autores Shane McAnally, Kacey Musgraves & Josh Osborne. Cantante: Kacey Musgraves
Mine Would be you. Autores: Jessi Alexander, Connie Harrington & Deric Ruttan. Cantante: Blake Shelton

Mejor álbum
Night train, Jason Aldean (Broken Bow Record)
Two Lanes of Freedom, Tim McGraw (Big Machine Records)
Same Trailer, Different Park, Kacey Musgraves (Mercury Records)
Based on a True Story, Blake Shelton (Warner Bros. Records)
Red, Taylor Swift (Big Machine Records)

Red

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La cantautora Taylor Swift (Pensilvania, 1989) es uno de los valores en alza de la música country actual. Llama la atención su insultante juventud: no había cumplido los 17 cuando su sello avaló su primer disco.
El 22 de octubre de 2012, Swift, de la mano de Big Machine Records, lanzó el cuarto al mercado, que convirtió en el segundo más vendido de 2012 –tras 21 de Adele y por delante de Up All Night, de One Direction–. Estas cifras suponen todo un récord, ya que el álbum de Swift permaneció solo dos meses en escena durante 2012. Los datos de ventas acumuladas correspondientes a enero de 2014 son impresionantes: cerca de 4 millones de discos vendidos solo en Estados Unidos, de los cuales 1,2 corresponden a la semana de lanzamiento.
El trabajo de composición fue llevado a cabo casi en solitario por Swift, que, no obstante, contó con la colaboración del sueco Max Martin, el británico Ed Sheeran o el irlandés Gary Lightbody.
Swift, que vive en Nashville, dijo en un videochat a propósito de Red: “Todas las emociones que están escritas en este álbum son más o menos sobre el tipo de relaciones turbulentas, locas, dementes, intensas, y semi-tóxicas –amor intenso, frustración intensa, confusión, celos, todo eso– que he experimentado en los dos últimos años. Todas estas emociones son de color rojo. No hay nada en el medio. No hay beige en ninguno de esos sentimientos”.
El disco ha obtenido dos nominaciones para los Grammy de este año: Mejor álbum country y mejor álbum a nivel general, y una de sus canciones ha sido también nominada para el galardón a mejor canción.
La crítica ha saludado con efusión este cuarto disco de Swift, que tiene un marcado tinte pop, calificándolo como el mejor trabajo de la estrella hasta la fecha. Red ha merecido elogios en todas las partes del globo; Fraser McAlpine, de la BBC, dijo: “Canción tras canción, Taylor apunta el dedo hacia la niñez irresponsable y lanza sus manos al cielo preguntando, ¿por qué no me trataste mejor?, ¿por qué no te diste cuenta de lo que tenías cuando lo tenías?, ¿por qué me sigues llamando?, ¿por qué eres tan idiota?”.
Red bebe de las influencias de la cantante country Shania Twain, aunque es algo más que un disco country. Según Jon Bernstein, “la cantautora de 22 años se prueba muchas máscaras”, refiriéndose a la mezcla de estilos.
El 13 de marzo de 2013, comenzó la gira para promocionar el disco con conciertos en diversas ciudades estadounidenses. La acogida fue tan favorable, que el mismo día que salieron las entradas a la venta se agotaron casi todas.
De 65 minutos, Red consta de 16 canciones, entre las que destacan, aparte de la que da título al disco, State of Grace, I knew you were trouble, We are never ever getting back together o la nominada a los Grammy Begin Again. Una edición de lujo incluye seis temas más.
Y, como aperitivo, os dejo el primer tema, State of Grace, una canción en la que dice que “nos enamoramos hasta que duele, sangra o el amor se desvanece en el tiempo”.

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Ray Price

Para empezar hablando sobre las personalidades de la música country, qué mejor que dedicar un espacio a la memoria de Ray Price, fallecido el 16 de diciembre de 2013. Tal día como hoy, 12 de enero de 2014, este compositor y cantante habría cumplido 88 años.
La infancia de Ray transcurrió en el medio rural, ya que nació en un condado de Texas. Antes de empezar en el mundo de la música sirvió en los marines durante la Segunda Guerra Mundial y, al volver a su tierra natal, fue contratado por una emisora local de Abilene (Texas). La industria discográfica de la música country se encontraba en Nashville (Tennessee), donde encaminó sus pasos a principios de los años 50. Allí compartió habitación por un breve tiempo con el mismísimo Hank Williams. Su relación de amistad fructificó y, cuando Williams murió, Ray dirigió durante un tiempo la banda que el difunto había creado, Drifting Cowboys (“Vaqueros vagabundos”). Poco después, formó su propio grupo, The Cherokee Cowboys, con miembros de la talla de Roger Miller, Willie Nelson o Johnny Paycheck.
A partir de los 60, Price empezó a coquetear con el sonido Nashville, en auge en aquel momento, y nos legó versiones de clásicos como el intemporal tema irlandés Danny Boy y For the good times. Sus grabaciones más famosas fueron Release me, Crazy Arms o Heartaches by the number, entre muchas otras.
Posteriormente, en los años 80 se dedicó a grabar temas de música gospel, como el archiconocido Amazing Grace y otros como What a friend we have in Jesus o Rock of ages. Su carrera fue incansable, ya que actuó hasta poco antes de su muerte; su último álbum fue Last of the breed, de 2007. Siguió dando conciertos hasta que le fue diagnosticado un cáncer de páncreas, como resultado del cual falleció en su rancho de Texas.
Puede que Ray Price haya muerto, pero sus canciones nunca morirán. Y, si no, escuchen su magnífica interpretación de Crazy Arms, en 1956, en el Grand Ole Opry.