10,000 Towns

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Hay extraños que se conocen en un tren, y otros en la universidad de Texas. Este fue el caso de Mike Eli y James Young, que decidieron asociarse y formar un grupo de música country, al que luego se sumarían Chris Thompson y Jon Jones. Juntos formaron la Eli Young Band, que hasta la fecha ha sacado cinco álbumes de estudio, el último de los cuales –que vio la luz el pasado 4 de marzo bajo el sello Republic Nashville– lleva por título 10,000 Towns.
Las críticas han tenido un carácter mixto. El álbum es agradable, pero carece de profundidad en sus canciones. Según Country Weekly, “es decente pero no a la altura del grupo”. No obstante, las ventas han sido muy satisfactorias: en su primera semana, se vendieron 36.000 unidades, y ha llegado a ser el número 1 del Top Country Album.
Su single más exitoso es Drunk Last Night, que se puede encuadrar dentro del country-pop, y cuya calidad podéis juzgar a continuación.

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Mejor vivir sin miedo

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Las raíces de la música country beben del árbol del folk. Y hablar de música folk es hablar de Woodie Guthrie, que estos días ha vuelto a la primera plana de los medios por la publicación de Una casa de tierra (House of earth), la única novela que escribió el cantautor.
Esta obra, de 1947 e inédita hasta la fecha en español, describe los momentos más duros de la Gran Depresión, agravada por la persistente sequía que asoló los campos.
Descubierta por el actor Johnny Depp, quien ha editado el libro junto a Douglas Brinkley, Una casa de tierra confirma que el artista “no temía a nadie. Vivía su arte”, como cuentan en el prólogo sus valedores, que añaden que Guthrie no solo inspiró “a la gente de su tiempo sino también a las de los tiempos que siguieron, gentes enfurecidas por la justicia, ávidos de verdad”.
El cantautor nunca ocultó sus simpatías progresistas y comunistas, y en su guitarra grabó esta frase: “Esta máquina mata fascistas”. Sus padres le pusieron el nombre del candidato demócrata a la presidencia, Woodrow Wilson, presidente entre 1913 y 1921.
Su mayor éxito lo obtuvo en 1940, cuando compuso This Land is Your Land, como respuesta a la que, años antes, había realizado Irving Berlin, God Bless America, demasiado complaciente para su gusto. La melodía está basada en una canción gospel de la familia Carter llamada When the world’s on fire.
La influencia sobre los más grandes de la música en Estados Unidos fue enorme, hasta el punto de que Bob Dylan se considera heredero suyo.
Escuchemos ahora la versión original de la canción insignia de Woodie Guthrie:

Y para que veáis que la música no conoce fronteras, la adaptación que de ese tema se ha hecho en Suecia (Mikael Wiehe), Gales (Dafydd Iwan) o España (Nacho Vegas):


El primer número 1

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El billboard es una publicación estadounidense que, en un primer momento, se dedicó a informar de los asuntos circenses o relacionados con el espectáculo en general. Con este propósito fue fundada en Cincinatti en 1894, aunque el auge de la industria musical la orientó hacia este campo y, ya a partir de los años 30, empezó a publicar listas de éxitos de distintos géneros musicales.
En el country, estas listas, bautizadas al principio como Juke Box Folk Records y más tarde como Hot Country Songs, empezaron a ser semanales en 1944. La primera canción que alcanzó el primer puesto fue Pistol Packing Mama, una de las tonadas más populares en las postrimerías de la Segunda Guerra Mundial.
Su autor, Al Dexter, se hizo de oro con este éxito, que se convirtió en una especie de himno de los Yankees de Nueva York. Una película del mismo nombre, rodada en 1944, le reportó nada menos que 250.000$ en derechos de autor.
Los artistas más renombrados de la época no tardaron en incorporarla a sus repertorios, así en la versión de Bing Crosby y las Andrews Sisters, que también llegó al número 1.
Por cierto que en la cara B de aquel histórico single se podía escuchar Rosalita, otro número 1 de aquella temporada.
La letra de Pistol Packing Mama tiene un tono distendido, muy oportuno para triunfar en un país que soportaba ya más de dos años de guerra. Mientras el protagonista de la canción está en un cabaret bebiendo cerveza y divirtiéndose con todas las rubias que se le ponen a tiro, es sorprendido por su mujer, que entra en el bar pistola en mano.
Os dejo con la versión original de Al Dexter:

I’ll hold you in my heart. Eddy Arnold, 1947

Como ya he apuntado, esta canción pulverizó todos los récords y permaneció 21 semanas como número 1 de la música country. Las razones de su éxito tienen mucho que ver con el artista que la grabó, Eddy Arnold, que en los años 40 y 50 del pasado siglo alcanzó una notoriedad sin precedentes en la música country, hasta el punto de vender más de 85 millones de discos en toda su carrera. Sirva decir que desde noviembre de 1947 hasta final de año de 1948 fue número 1 en las listas de country con una u otra canción suya, un hecho memorable que nunca se habría de repetir en la historia. Arnold no sólo la interpretó, sino que la co-escribió junto con Vic McAlpin y Howard Horton. La guitarra de la versión original es de Roy Wiggins, que imprime a la melodía un tono muy melancólico. Como todos los hits de la música country, este ha sido versionado por los mejores artistas, como Eddie Fisher, Elvis Presley o Jerry Lee Lewis.
¿Qué decir de su letra? Pues que, a diferencia de tantas otras que hablan de rupturas o sentimientos de pérdida, esta es simplemente una canción de amor con una línea relativamente sencilla: “Te tendré en mi corazón hasta que te pueda retener con mis brazos. Pensaré en ti todo el día y soñaré contigo toda la noche hasta que te pueda retener en mis brazos”. Romántica y eficaz.

Roy Acuff, el azote de los japoneses

Roy Acuff
En una pequeña ciudad de Tennesse, y en el seno de una familia acomodada, nació Roy Claxton Acuff en 1903.
Su padre era predicador baptista, su madre tocaba el piano, su abuelo materno era doctor y su abuelo paterno había sido senador por Tennessee.
Tercero de cinco hermanos, Roy probó suerte en su juventud en un equipo de baseball local, pero su carrera deportiva no fue a mayores. Con el tiempo, recordaría esta etapa de su vida diciendo que durante años no pudo soportar el sol.
La afición de su padre al violín le despertó el interés por la música y, en 1932, en lo más profundo de la Gran Depresión, fue contratado para un espectáculo ambulante en el que se vendían medicinas milagrosas con el reclamo de su voz.
Dos años después, se introdujo en el incipiente circuito radiofónico de la época. Su gran salto fue en 1938, cuando se trasladó a Nashville para hacer una prueba para el Grand Ole Opry y su banda, The Crazy Tennesseans, que luego bautizaría como Smoky Mountain Boys.
Tras una breve aventura en el cine, en 1942 formó junto a Fred Rose la compañía Acuff-Rose, una de las primeras en dedicarse a la música hillbilly, que sirvió para descubrir, además, a multitud de talentos como Hank Williams.
Los años cuarenta fueron su época dorada, con unos ingresos estimados en 200.000 dólares en 1942, una cantidad enorme para la época. Los jóvenes soldados que luchaban en los frentes de Europa y Japón adoraban sus discos, y se cuenta que el grito de guerra de los nipones era: “Al diablo con Roosevelt y con Roy Acuff”.
Un hecho poco conocido de su vida, ajeno a su carrera musical, fue que en 1948 buscó sin éxito la nominación republicana para gobernador de Tennessee.
Su popularidad bajó en los años cincuenta debido al empuje de artistas como Ernest Tubb o Eddie Arnold, aunque Acuff colocó algunos de sus temas en las listas de éxitos. En 1962 entró en el Salón de la Fama de la Música Country, tras sus “compañeros” Jimmie Rodgers, Hank Williams y Fred Rose.
Murió a los 89 años de un ataque al corazón, poco después de que George Bush padre le otorgara la Medalla Nacional de las Artes.
Os dejo con uno de sus primeros éxitos, Great Speckled Bird, en su grabación de 1938. Sus orígenes beben de un himno evangélico escrito por el reverendo Guy Smith. La letra está basada en el libro de Jeremías, donde compara el patrimonio de una persona con algo exquisito, un ave de diversos colores (“speckled bird”) a la que todo el mundo desprecia por su perfección.

Opiniones y certezas

Elvis es el músico más grande de todos los tiempos. Un héroe en América.
Elvis Presley? Oh, por favor.
I’m so lonesome I could cry. Es buenísima
Es genial. Una de las mejores canciones de todos los tiempos. Pero no es de Elvis, es de Hank Williams.
Hank, quién, ¿el vaquero?
Pero el músico más grande de todos los tiempos es Bill Monroe y punto, el padre de la música bluegrass.

Diálogo entre Élise (Veerle Baetens) y Didier (Johan Heldenbergh) en Alabama Monroe.
Os dejo con una canción de su excelente banda sonora, If I needed you, escrita por Townes van Zandt en 1972 y versionada años más tarde por Emmylou Harris y Don Williams. Escuchémosla tal como aparece en la película.

La Babel del country (yIX)

torre de babel
Brasil. Las amplias llanuras de Brasil son el escenario donde los rancheros y la población rural beben y respiran música country. Uno de los grupos más conocidos es el dúo formado por los hermanos Zezé di Camargo y Luciano, que debutaron hace más de 20 años, en 1991. Este y otros grupos actúan en el festival anual de Guaxupé, localidad al sur del país, en el estado de Minas Gerais. El festival del rodeo, de diez días de duración, se desarrolla en medio de la temporada de recolección del café y, aparte de disfrutar del “sertanejo” -denominación local para la música country brasileña-, hay competiciones entre vaqueros sobre caballos sin domar, al más puro estilo del rodeo americano. Además, distintos compositores se dedican a cultivar este estilo, como Iran Oliveira, de quien escuchamos su Festa de Rodeio.

Egipto. La música country no es habitual por estos lares, pero haberla, hayla. Es el caso de Kareem Salama, que nació en Oklahoma de padres egipcios. Este artista ha grabado ya tres álbumes y congregado a grandes multitudes en Roma, Londres o París. Incluso fue invitado a la Casa Blanca, donde Barack Obama elogió su carrera. En el verano de 2010, Salama se embarcó en una gira por los países árabes donde cantó, entre otras, esta canción, grabada en la embajada americana en Manama (Bahrein):

Blue Moon of Kentucky. Bill Monroe, 1946

Si hubiera un himno nacional de la música bluegrass, sería este tema compuesto por Bill Monroe en 1946. El bluegrass surgió en la región de los Apalaches con raíces escocesas, irlandesas y galesas. No olvidemos que los colonos británicos llegaron a Nueva Inglaterra y trajeron sus propias influencias musicales, las cuales, al unirse con los elementos de jazz de los afroamericanos, dieron lugar a este subgénero.
En sus orígenes este tipo de música era conocido como hillbilly en general, como el resto de la música country, y el nombre de bluegrass proviene de una planta, la Poa pratensis, la “hierba azul”, que crece en el que se ha denominado “estado Bluegrass” porque Bill Monroe, el padre de este estilo, era originario de allí.
A estas alturas, ya os habréis dado cuenta de lo dados que son en Estados Unidos a asociar una canción a cada Estado, y, lógicamente, nuestro Blue Moon… se asocia con Kentucky, si bien el Kentucky Waltz, también de Bill Monroe, le hace competencia directa.
En la primera grabación de Columbia aparecían tres grandes del country: la voz de Bill Monroe, el banjo de Earl Scruggs y la guitarra de Lester Flatt. Más tarde, ya en 1954, un joven llamado Elvis Presley la eligió para grabarla dentro de su fulgurante inicio de carrera.
La canción es todo un canto a la naturaleza. El protagonista se lamenta porque ha sido abandonado por una mujer infiel (incluso las estrellas susurran que su amor se ha ido), pero, en fin, la vida sigue su curso y la naturaleza también, de modo que se consuela pensando que la luna azul, y triste, de Kentucky no dejará de brillar por eso.
Una recomendación: escuchad esta melodía con una copa en la mano una noche de calor asfixiante. Cualesquiera que sean las circunstancias, la vida siempre seguirá adelante…
En 2002 la Librería del Congreso confirió al tema una protección especial mediante su inclusión en el Registro de Grabaciones Nacionales.

Here’s to the Good Times

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Probablemente lo más acertado que se ha dicho de este álbum sean las palabras de Robert Silva en About.com: “Puede que no esté construido para durar pero sí para estallar”.
Here’s to the good times salió al mercado el 5 de diciembre de 2012 y se ha convertido, según las cifras facilitadas por el portal estadístico Statista, en el disco más vendido de música country-pop en EE.UU. Como podéis suponer, el álbum está plagado de éxitos comerciales, empezando por Cruise, que estuvo nada menos que 24 semanas como número uno en el billboard de la música country, rompiendo todos los récords en la historia de la publicación de listas.
Este disco, que supuso el debut del dúo Florida Georgia Line, compuesto por Brian Kelly y Tyler Hubbard, fue editado por la discográfica Republic Nashville y consta de 11 temas que nos hacen pensar en lugares comunes de la música country: fiesta, diversión y, cómo no, mucha cerveza.
Su productor, el canadiense Joey Moi, acertó plenamente al reconocer el potencial comercial de esta propuesta, que hace honor a su título: “Por los buenos tiempos”. Según los datos actualizados a febrero de 2014, las unidades comercializadas ascienden hoy por hoy a más de 1,6 millones.
Escuchemos la canción Cruise, que arrasó sobre todo en verano de 2013 en EE.UU., y bajemos “las ventanillas” y corramos “a velocidad de crucero”:

Y descubramos ahora otro de los mayores éxitos del álbum, Stay, seis semanas consecutivas en el número uno de las listas:

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El Correcaminos

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Los seguidores de Toby Keith (Oklahoma, 1961) están de enhorabuena. El pasado 3 de marzo la estrella del country anunció las fechas de su próxima gira, que comenzará el 25 de mayo en Iowa y se prolongará hasta el 27 de septiembre, fecha en la que actuará en Philadelphia para sus fans. Si estáis interesados, y os lo podéis permitir, las entradas están disponibles en su página web http://www.tobykeith.com.
La carrera del compositor está viviendo un momento muy ajetreado. Dentro de un par de días, el 14 de marzo, empieza una minigira por Australia, que le llevará a Melbourne y Sydney, entre otras ciudades. Y, por si fuera poco, intervendrá en el recopilatorio de los éxitos de la banda The Doobie Brothers.
Os dejo con la canción que da título a la gira Shut up and hold on (“Cállate y aguanta”), título, a su vez, de la primera canción de su último álbum, Drinks after work, que salió a finales de octubre de 2013:
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