Disco del mes (agosto)

moonshine El pasado 26 de agosto salió a la luz un nuevo disco de Brad Paisley, Moonshine in the Trunk (Luz de luna en el maletero), bajo el sello discográfico Arista Nashville. El cantautor, de 41 años, publica con éste su décimo álbum, tras el éxito de Wheelhouse el pasado año. Consta de 15 pistas, todas compuestas por Paisley excepto Gone Green y Me and Jesus. Las ventas no le están yendo mal, ya que en la primera semana se despacharon más de 50.000 unidades. Sin embargo, en el terreno estrictamente musical las críticas no han sido del todo unánimes. Hasta la fecha hemos podido disfrutar de dos singles: River Bank y Perfect Storm, que salió el 1 de septiembre y es el que vamos a escuchar hoy. El tema es una canción de amor en la que se describe el carácter complicado del nuevo afecto del protagonista, que compara con una “tormenta perfecta”. Moonshine in the trunk in Amazon

Un todoterreno en concierto

leon russell
Claude Russell Bridges, más conocido por su nombre artístico, Leon Russell, es un músico incansable: inició su carrera allá por 1956, a los 14 años, y todavía a sus 72 (¡casi seis décadas después!) sigue en activo.
Los fans del country en España estamos de enhorabuena, ya que, en el marco del festival Leyendas con Estrella, Russell actuará por primera vez en nuestro país. En concreto, ayer día 8 lo hizo en Madrid y hoy se desplaza a Bilbao para ofrecernos una muestra de su arte.
Russell nació en Oklahoma y, en su adolescencia, se trasladó a Tulsa, donde empezó a tocar en clubes nocturnos. En los años sesenta empezó a trabajar con Phil Spector y colaboró estrechamente con Joe Cocker. En su extensa carrera ha colaborado también con grandes de la talla de Ray Charles, Gram Parsons, Elton John, Willie Nelson, Frank Sinatra, The Byrds o los Rolling Stones, por citar solo unos pocos.
Leon nunca se ha puesto límites: se ha dedicado al gospel, al country, al folk, al rhythm and blues y, cómo no, al rock (en 2011 fue presentado en el Rock and Roll Hall of Fame). Y ha ejercido de productor, arreglista, cantante, pianista…, es decir, todo un todoterreno musical.
Escuchemos una de sus composiciones más emblemáticas, A song for you (1970), en la que demuestra su competencia al piano. Es la canción que abre su disco Leon Russell, y posteriormente sería versionada por Ray Charles, Donny Hathaway o Amy Winehouse. He aquí la original.

I fall to pieces. Hank Cochran, 1960

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El primer número 1 que Patsy Cline consiguió en su carrera fue este I fall to pieces. La canción surgió de la colaboración entre Hank Cochran y Harlan Howard, y Patsy la incluyó en su disco Patsy Cline Showcase. También se publicó, aparte, en un sencillo de Decca Records, cuya cara B correspondía a Lovin’ in Vain.
Cochran y Howard se conocieron en California y decidieron hacer algo juntos. La primera versión de nuestro tema la grabó la mujer del segundo, Jan, y se la ofrecieron al productor de Decca Records, quien intentó encontrar al artista adecuado. Después de que Brenda Lee y Roy Druskin dijeran “no”, la estrella emergente del country Patsy Cline, que entonces tenía 28 años, se ofreció a grabarla en una histórica sesión con los coros de apoyo del legendario grupo de gospel The Jordanaires.
Patsy creía que dejarían en segundo plano su interpretación, y las relaciones con The Jordanaires no fueron muy amistosas. También, y según su amiga Loretta Lynn, quien también triunfaría en esto del country, se peleó con el productor de Decca Owen Bradley –el artífice del sonido Nashville– por el carácter pop que este quería imprimir a la canción. Sin embargo, la sangre no llegó al río y, con el tiempo, Patsy agradeció a Bradley sus sabios consejos y los miembros de The Jordanaires se convirtieron en unos de sus mejores amigos.
La canción pasó desapercibida al principio en las emisoras country, pero pronto una nueva estrategia de promoción la catapultó a la fama, y el tema tardaría mucho en apearse de las listas de los más vendidos.
Un leve accidente de coche de Patsy, en junio de 1961, paró un poco la promoción, pero, independientemente de estos altibajos, la artista se convirtió en un miembro habitual del Grand Ole Opry, uno de los mayores honores que podía merecer un cantante country.
I fall to pieces parte del fin de una relación. Ella no puede superarlo y, cada vez que alguien dice su nombre o pasa por su lado, se cae a pedazos. Él le repite una y otra vez que lo deje atrás y encuentre a alguien nuevo a quien amar, pero ella es incapaz de olvidar su amor y “fingir” que nunca lo ha conocido.

El country marca su territorio (XXXII)

texas in my soul
91. Who put all my ex’s in Texas. Veamos ahora otro ejemplo del disco Texas in my soul (1968), que empecé a diseccionar en la anterior entrada. Aquí, Willie Nelson hace un exhaustivo recorrido por las ciudades de Texas donde viven todas las mujeres que ha tenido y se pregunta qué tiene ese estado que se las roba a todas. Por cierto que el título sirvió de inspiración para un tema muy conocido de otro de los grandes, George Strait, All my ex’s live in Texas, que escucharemos también en otro capítulo de la serie.

92. Texas in my soul. La historia de esta canción se remonta a finales de la década de los 40, cuando la compuso Ernest Tubb, junto con Zeb Turner y el hijo de Tubb, de 11 años de edad (el pequeño Justin no aparece en los créditos). Aunque Ernest era una gran estrella del country, nunca grabó este tema, del que hay versiones en las voces de Tex Williams, Hank Penny o Willie Nelson, que es la que vamos a escuchar. Su letra, de notable simplicidad, expresa la admiración del autor por las ciudades de Texas.

93. There’s a little bit of everything in Texas. Llegamos a otra composición de Ernest Tubb, que, en esta ocasión, sí grabó (en 1947 y editada por Decca Records). Escuchad su versión, con ese sonido característico marca de la casa.

Como no podía ser de otra manera, Willie Nelson la recuperó para su disco temático de Texas. En la letra, el narrador exalta las cualidades del estado de la estrella solitaria, que encierra una síntesis de lo mejor de las regiones circundantes y, para corroborarlo, está dispuesto a apostarse hasta las botas. Un pequeño detalle: cuando se compuso la canción, Estados Unidos tenía 48 estados (Texas… y 47 más), pero, cuando la cantó Willie Nelson, ya se habían incorporado Alaska y Hawaii, por lo que él habla de los 49 estados que rodean a Texas.

El Grammy más joven

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Una curiosidad: el nombre de los premios Grammy –los Oscar de la música– proviene de Grammophone Awards. Bien. Aunque todavía faltan cinco meses para su próxima edición, hoy me apetece contaros una curiosidad sobre el certamen (otra, de hecho).
La artista más joven en ganar un Grammy pertenece, precisamente, a la música country. Sucedió en enero de 1997, cuando LeAnn Rimes obtuvo dos premios, a la mejor artista novel y a la mejor interpretación femenina por su canción Blue. Era su primer single, si bien había debutado a los nueve años con su LP Everybody’s Sweetheart.
Rimes nació en agosto de 1982, es decir, que a la sazón contaba solo 14 años de edad. La artista sigue en activo y el pasado mes de agosto sacó su disco Dance Like You Don’t Give a…
¿Qué decir de Blue? En 1956, Billy Mack escribió la canción y él mismo la grabó en un disco que vio la luz dos años después y no tuvo demasiado éxito. El tema ofrecía posibilidades, y un amigo de Bill le sugirió que se la ofreciera a Patsy Cline. Esta murió en un accidente de aviación en 1963, por lo que la canción quedó aparcada hasta que la precoz LeAnn Rimes la hizo suya en una interpretación que quita el aliento. En la letra, hay un guiño al clásico de Hank Williams I’m so lonesome I could cry. Escuchemos ahora Blue en la voz irrepetible de LeAnn Rimes…

El country marca su territorio (XXXI)

Texas 88. Hello Texas. La película Cowboy de ciudad, Urban Cowboy (1980), puede presumir de su portentosa banda sonora. Una de las canciones que aparece es esta de Jimmy Buffett (Mississippi, 1946), una historia desenfadada sobre un viaje desde Chicago a Texas, que es donde de verdad está la diversión. 89. Texas. No podía faltar aquí Willie Nelson, uno de los cantantes de country vivos más conocidos y, además, nacido en Texas. La canción que vamos a escuchar pertenece a su disco It always will be (2004) y es probablemente el más sentido homenaje, aunque no el único, como veremos a continuación, que ha hecho Willie al estado que lo vio nacer. Comienza con un solo instrumental sobrecogedor y la letra no lo es menos: con una voz profunda, Nelson pone de manifiesto que en Texas su espíritu se siente libre y reza con toda su alma poder estar allí. 90. Beautiful Texas. En 1968, un joven Willie Nelson, entonces de 34 años de edad, publicó un disco dedicado por entero a su estado natal, Texas in my soul, que fue producido por Chet Atkins, aquí también guitarrista, y editado por el sello RCA. En fin… El disco va a dar mucho juego en esta serie, ya que las próximas cinco canciones van a estar extraídas de él. En esta canción en particular, compuesta por O’Daniel, se nos presentan las bellezas del estado de la estrella solitaria.

Ray Price, el último de la generación

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Una de las primeras entradas de este blog la dediqué a la muerte de Ray Price el 16 de diciembre del pasado año. Veamos ahora con mayor largueza su biografía. Price nació en una pequeña granja de Texas en 1926 y empezó la carrera de veterinaria. Sus estudios, no obstante, se vieron abruptamente interrumpidos tras la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial. Una vez finalizada ésta, se consagró a su gran pasión: la música. Mientras ayudaba a su amigo Lefty Frizzell en sus sesiones de grabación, el sello Bullet Records se interesó por él y le ofreció su primer contrato. En su vida se cruzó el legendario Hank Williams, con quien compartió piso tras el divorcio de este, y a su muerte fue Price quien se hizo cargo de su grupo The Drifting Cowboys. Durante los años 60, Price experimentó con el sonido Nashville, y su fe cristiana lo guió a la música gospel, cantando multitud de himnos evangélicos como Rock of ages, What a friend we have in Jesus o Amazing Grace. Price se mantuvo en activo hasta su muerte. Tras su último disco de estudio, The Last of the Breed –”El último de la generación”– (2007), inició una gira con otros grandes del country como Willie Nelson o Merle Haggard. Al finalizar, Haggard lo elogió en estos términos: “Este viejo nos ha dado una lección de cómo se canta. Estaba ahí con el micrófono contra su pecho mientras que Willie y yo todavía estábamos buscándolo”. Y la verdad es que Haggard tampoco es tan joven, tiene 77 años…
Vamos a escuchar una de sus canciones de cabecera, junto con Crazy Arms, que ya puse el 12 de enero. Me refiero a Release me, compuesta por Eddie Miller en 1946. Aunque la mayoría de vosotros la conoceréis por la versión del británico Engelbert Humperdinck, un gran éxito de 1967, Ray Price fue la primera estrella que la grabó en diciembre de 1953, apenas tres años después de que lo hiciera el propio autor. Miller, por cierto, encontró dificultades para que alguien pusiera voz a su tema, pero, tras Ray Price, todo el mundo quiso hacerlo: Kitty Wells, Jim Reeves, Eddy Arnold, Patti Page, Elvis Presley y muchos otros. Acerca de la letra, el narrador insiste a su pareja para que lo libere, ya que ha conocido a un nuevo amor mucho mejor que ella (reconozcamos que esto último no es muy delicado).

La ciudad fantasma

Calico

El country, como estamos viendo en la serie dedicada a los estados americanos, está muy apegado a la tierra. Pero los artistas no solo cantan a los estados, sino también a las ciudades, y, por ello, hoy quiero que me acompañéis a una ciudad fantasma, una de esas localidades surgidas por el auge de una actividad económica puntual, que, a su término, es abandonada, como han retratado tantas películas del oeste. Una de ellas fue la ciudad de Calico, en el condado de San Bernardino, California. Fue fundada en 1881 como una ciudad minera en las inmediaciones del desierto del Mojave al descubrirse plata en los alrededores. En 1907 fue abandonada y actualmente es un atractivo turístico más de California.
La letra de la canción que vamos a escuchar, Calico Train, describe la superación de una ruptura. Al principio, la narradora cree que no podrá seguir adelante, pero una noche sus amigos la invitan al baile de Calico. Por supuesto, decide ir y empieza a “sentirse viva otra vez con un hombre a cada lado y cada paso que daba le alejaba más de él”. ¿No os recuerda el éxito de Gloria Gaynor I will survive (1979)?
Os dejo con la versión instrumental en clave bluegrass de Steve Martin, que, además de dedicarse al cine, es músico y todo un virtuoso del banjo. Martin creó en 2010 un premio a la excelencia en el banjo y el bluegrass, dotado con 50.000 dólares.