Disco del mes (abril)

LOVE SOMEBODY
Hace poco más de un mes, una de las grandes figuras de la música country tradicional, Reba McEntire, cumplía 60 años, y qué mejor manera de celebrarlo que con un nuevo álbum, el número 27 de su carrera.
Love Somebody vio la luz el 14 de abril, casi cinco años después del anterior, All the Women I Am, un descanso que la propia autora ha justificado por su temor a que las radios ya no quisieran pinchar su música. En octubre de 2014, Reba anunció que sacaría un nuevo disco con Nash Icon, un sello independiente que ya puede presumir de tener entre los suyos a Taylor Swift, Tim McGraw o Rascal Flatts. Por supuesto, lo más granado de Nashville quiso salir en la foto, y Sam Hunt, Brandy Clark, Shane McAnally o Ashley Gorley no tardaron en apuntarse al carro ganador de Love Somebody.
Que, dicho sea de paso, consta de 12 temas, uno de ellos, Pray for peace, compuesto por nuestra artista. El impacto ha sido brutal, y esta semana ocupaba ya el primer puesto de los álbumes country en la lista Billboard, que conjuga las ventas y la aparición en las ondas.
Escuchemos en primer lugar el que hasta ahora es el único single del disco, Going Out Like That. Apareció en enero de este año y ha sido compuesto por Rhett Atkins, Ben Hayslip y Jason Sellers. Tiene un mensaje de lo más optimista. La chica acaba de pasar por una ruptura, pero no se va a deprimir por ello. “Él pensaba que se quedaría en casa llorando pero no está resultando así”. Enhorabuena.

Vamos ahora con Enough, a dúo con Jennifer Nettles. Compuesta por Kelly Archer, Aaron Scherz y Emily Shackleton, se trata de una actualización de su éxito de 1993 Does He Love You, que cantó junto a Linda Davis.

Y, de postre, la canción más country del álbum, en opinión de la misma Reba, She Got Drunk Last Night.

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Bill Anderson, Bill el susurrador

bill anderson
James William Anderson nació en 1937 en Carolina del Sur, aunque creció en Georgia, donde estudió Periodismo y simultaneó los libros con un programa de radio local.
Su primera composición fue City Lights, grabada por Ray Price en 1958 y años después, en 1975, por Mickey Gilley (en ambas ocasiones llegó al primer puesto de las listas). El éxito llevó a Anderson a trasladarse a Nashville y fichar por Decca Records.
Su primer número 1, ya como cantante, fue en 1962 con Mama Sang a Song. A partir de entonces fue considerado uno de los mejores compositores de música country de todos los tiempos –en 1975 entró en el Salón de la Fama de los Compositores de Nashville–, y hasta la fecha su carrera se compone de más de 50 álbumes.
Su melodiosa forma de cantar, así como la inserción de estrofas recitadas en sus composiciones, hizo que se le conociera como Bill el susurrador, y así tituló la autobiografía que publicó en 1989. Ha escrito canciones para estrellas como Wanda Jackson, Connie Smith, Lynn Anderson, Conway Twitty, Jim Reeves y, entre las nuevas, Brad Paisley, Kenny Chesney o George Strait. Incluso Aretha Franklin, más allá de las frontera del country, ha cantado alguno de sus temas.
Su ojo para los negocios es proverbial. En Anderson, Carolina del Sur –así llamada por un general de la guerra de Independencia contra Gran Bretaña–, una cadena de restaurantes adoptó el nombre de una de sus canciones, Po’ Folks (1961). Bill se planteó demandarlos, pero al final vendió los derechos por una suculenta suma. Listo, muy listo.
Su canción Still es quizá su tema más conocido. El single salió en 1963, producido por Owen Bradley para Decca Records. Se trata de una balada de amor en parte hablada. Un hombre, desesperado porque su novia le ha dejado, le escribe una canción: “Aunque me rompiste el corazón y estemos lejos, te amo todavía”. Escuchemos ya a Bill el susurrador…

Norte y Sur (XVI)

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Hoy toca, de primeras, una tonada asociada al bando unionista y a uno de sus estados más emblemáticos, Nueva York. The New York Volunteer se basa en la melodía de una vieja canción, The Poachers, obra de G.A. Hodson, y cuyo letrista nos es desconocido. Se inicia con una referencia al motín del té de 1776, desencadenante de la guerra de la Independencia, y luego incide en que ahora, durante la Guerra Civil, hay que seguir defendiendo la Unión.
Tennessee Ernie Ford la incluyó en su disco Sings Civil War Songs of the North.

Esta es la versión del multi-instrumentalista de Alabama Bobby Horton.

Craig Duncan hizo otra versión instrumental en su disco Civil War: Songs of the North.

Pasemos ahora al bando confederado con Here’s Your Mule, también conocida como Where’s my mule? De corte humorístico, fue escrita por C.D. Benson en 1862 y publicada simultáneamente en Nashville y Cincinnati. La letra se inspira en una en una anécdota bastante anodina: para gastar una broma a un vendedor ambulante, unos soldados confederados le esconden una y otra vez la mula que utiliza para sus negocios. La canción, que gozó de gran popularidad entre las tropas sureñas, fue interpretada como una metáfora de la frustración de los soldados en la guerra, donde nunca se consigue ningún objetivo.
Otras canciones tomarían esta melodía como modelo, así Turchin’s Got Your Mule, una parodia unionista protagonizada por el general John Basil Turchin, que hizo letales incursiones en Alabama; o How Are You? John Morgan, sobre un general confederado de Kentucky que escapó de la penitenciaría de Ohio tras ser hecho prisionero por los norteños.
Escuchemos la versión instrumental del American Brass Quintet Brass Band.

Y esta es la versión cantada por el grupo 97 Regimental String Band.

The Gambler. Don Schlitz, 1978

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Don Schlitz trabajaba como programador informático en la universidad de Vanderbilt (Nashville), pero lo que realmente quería era componer. Conoció a su mentor, el también compositor Bob McDill, quien le animó en sus intenciones, y, en 1976, Schlitz, entonces de 23 años, escribió su primera canción.
Nadie se interesó por ella al principio, y, ni corto ni perezoso, la grabó él mismo. Dos años después, la estrella Bobby Bare se fijó en su ritmo, pero tampoco tuvo suerte, y se malogró antes de convertirse en single. Su verdadero éxito le llegó en la voz de Kenny Rogers, quien la grabó en noviembre de 1978. Su versión le valió el Grammy a la mejor interpretación masculina y a Don Schlitz el de la mejor canción. Hoy, es uno de sus temas más conocidos, si no el que más.
La canción inspiró la franquicia de películas The Gambler (hubo cinco entre 1980 y 1994, las cuatro primeras dirigidas por Dick Lowry y la última por Jack Bender), todas protagonizadas por el propio Kenny Rogers.
La letra presenta una metáfora acerca de cómo afrontar la vida. Narra una conversación en un tren “que no va a ninguna parte” entre un tipo y un jugador profesional. Este, con una terminología propia del póquer, le da consejos sobre cómo tener éxito en la vida. “Por tu mirada, veo que no te quedan ases; a cambio de un poco de tu whiskey te daré un consejo. Si quieres jugar la partida, tienes que aprender a jugarla bien: Tienes que saber con qué cartas quedarte, cuándo mostrarlas, cuándo retirarte, nunca cuentes el dinero cuando estés en la mesa; ya habrá tiempo de contarlo cuando acabe la partida. El secreto para sobrevivir es saber con qué cartas quedarte y de cuáles descartarte. Lo mejor que puedes esperar es morir mientras duermes”. ¡Hagan juego, señoras y señores!
Esta es la versión que Kenny Rogers lanzó al estrellato. La grabó para su álbum The gambler (1978).

Johnny Cash lo hizo para Gone Girl (1978).

Unos meses antes, Bobby Bare la interpretó para Bare (1978).

Escuchemos ahora la propuesta de Don Schlitz.

Para acabar, Blake Shelton la incluyó en su disco Songs of the Year (2006).

Huercasa Country Festival: el aperitivo

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Por segundo año consecutivo, el festival de música country patrocinado por Huercasa, el Huercasa Country Festival, tendrá lugar en Riaza (Segovia) los próximos días 10 y 11 de julio.
Este año la estrella invitada es nada menos que Emmylou Harris, que actuará junto a Rodney Crowell, con quien hace un par de año sacó el álbum Old Yellow Moon (febrero de 2013). Como anticipo a las emociones que nos deparará el festival, el pasado 23 de abril se celebraron en la sala Paddock de Madrid las Huercasa Nights, un concierto en el que brillaron tres artistas femeninas: Nat Simons, Random Thinking y T-Juana.
Ramdom Thinking (“Pensamientos al azar”) está formado por los hermanos Aurora (voz y guitarra) y Ángel Pérez, a la guitarra principal. Debutaron con un disco homónimo en diciembre del pasado año, y los pudimos escuchar el 14 de abril en Los conciertos de Radio 3. A su vez, la madrileña Juana Fernández, cuyo nombre artístico es T-Juana, sedujo a la audiencia con una deliciosa mezcla entre folk, rock y country. Por último, Natalia García Poza, Nat Simons, que debutó en 2014 con el disco Home On High, tiene ante sí una carrera muy prometedora: los oyentes del programa Toma Uno, de Radio 3, la eligieron como Mejor Artista Española, y Huercasa contará en julio con su presencia.
Hubo espacio y lugar, cómo no, para la gastronomía, ya que los asistentes pudieron degustar las famosas mazorcas de maíz de esta empresa, que dirige Félix Moracho.
Escuchemos ahora uno de los temas del primer trabajo de Nat Simons, Home On High. Se titula Another coffee and cigarrette day.

Ahora, Ramdom Thinking con su Off Season, un tema de su primer disco.

En febrero de 2014, T- Juana actuó en la sala Búho Real e interpretó este Raise Hell, una composición original de Brandi Carlile, artista nacida en Washington hace 33 años.

La temperatura del licor de maíz

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El pasado mes de febrero Robert Earl Keen revitalizó un gran clásico del bluegrass, Hot Corn, Cold Corn, en su disco Happy Prisoner: The Bluegrass Sessions. Aprovechando este regalazo, ¿qué os parece si hoy escuchamos algunas de sus versiones?
Keen nació hace 59 años en Texas, un estado no muy-bluegrass. Como él mismo ha reconocido en una entrevista, “no soy cantante de bluegrass. La idea es que el disco suene como yo mismo. Quería presentar estas canciones del modo en que las percibo”. Su pasión por el bluegrass y el blues queda fuera de toda duda en Happy Prisoner y, particularmente, en la canción que traemos hoy, cuyos orígenes son, por cierto, desconocidos, aunque es probable que naciera a principios del siglo XX en los llamados “bailes de granero”.
El narrador clama desesperadamente porque le lleven una jarra, no importa si el licor de maíz está caliente o frío. No ha bebido nada “desde Dios sabe cuándo” y le pide a su tía que la llene otra vez.
Los maestros del bluegrass Flatt & Scruggs la incluyeron en su álbum en directo Live at Carnegie Hall (1962).

Esta es la interpretación de Jerry Garcia y David Grisman para su disco Not for kids only (1993).

Escuchemos a Nothin’ Fancy Bluegrass.

Ahora, los Southfork Bluegrass Boys, un grupo compuesto por James Kirk (guitarra y voz), David Kirk (mandolina), Larry Kirk (bajo), Kevin Church (banjo) y Clifton Mark (dobro).

Al efímero grupo Run C. & W. –formado por Russell Smith, el virtuoso del banjo Bernie Leadon, Jim Photoglo y Vince Melamed– se le ocurrió combinarla con I like it like that y la incluyó en su álbum Row vs. Wade (1994).

Ahora, unos tipos de Boulder (Colorado) que funden el bluegrass con el rock y la música cajun. Se llaman Leftover Salmon y la grabaron en Ask the Fish (1995).

Los blugrasseros The Earls of Leicester –Johnny Warren al fiddle, Charlie Cushman al banjo, Barry Bales al bajo, Tim O’Brien a la mandolina, Shawn Camp a la guitarra y Jerry Douglas al dobro– la grabaron en julio de 2014 en la sede del Grand Ole Opry en Nashville (Tennessee).

Por último, disfrutemos de Robert Earl Keen en el citado Happy Prisoner (2015), que precisamente se abre con este tema.

Roy Clark, la estrella televisiva

CLARK
Roy Linwood Clark nació en Virginia en 1933, y creció entre dos grandes urbes, Nueva York y Washington. Desde muy joven, pudo desarrollar su talento para los instrumentos musicales. A los 15 años, ganó un campeonato de banjo y otro de banjo y guitarra, y a los 17 hizo su primera aparición en el Grand Ole Opry. En los años 50 empezó su fulgurante carrera televisiva, y contribuyó enormemente a popularizar el country.
Empezó a trabajar en el programa de uno de los grandes del género, Jimmy Dean, pero lo despidieron por problemas de puntualidad. Se dice que Dean le dijo: “Eres la persona de más talento a la que me he visto obligado a despedir”. En cualquier caso, no le guardó ningún rencor, ya que, en cuanto tuvo otro programa a principios de los sesenta, se apresuró a contar con él.
Sin dejar ese formato, en 1963 dio el salto a la grabación de discos. Firmó primero con Capitol Records y luego se inclinó por Dot Records. Seis años después, le llegó la oportunidad de presentar su propio programa, Hee Haw, junto con Buck Owens, que se emitiría hasta 1992. Clark también se dejó ver en la gran pantalla: Matilda (1978) o Uphill All The Way (1986) fueron algunas de las cintas en que intervino. En 1987, entró formalmente en el Grand Ole Opry y, en 2009, en el Salón de la Fama de la Música Country.
Escuchemos Alabama Jubilee, que le valió el Grammy a la mejor actuación instrumental country en 1981. El vídeo en cuestión corresponde a un programa de Porter Wagoner emitido en 1969.

Este 2015 se cumple un siglo desde que George L. Cobb y Jack Yellen escribieran el tema de marras, y desde entonces ha conocido multitud de versiones. Una de las primeras grabaciones fue la de los Skillet Lickers, en 1926.

La versión de Red Foley (1951) llegó al tercer puesto en las listas de country.

Escuchemos la versión instrumental de The Ferko String Band (1955).

Ahora vamos con dos virtuosos de la guitarra. En primer lugar, Chet Atkins (1956).

Y, finalmente, Jerry Reed, quien la incluyó en su álbum Cookin’ (1970).

Norte y Sur (XV)

guerradesecesion
Comienzo hoy con una de las canciones más populares de la Guerra de Secesión, concebida para infundir esperanza a los prisioneros de guerra, en este caso del bando unionista. El título hace referencia al sonido de las botas de los soldados al marchar: Tramp, tramp, tramp, the boys are marching. Tanto la letra como la música fueron escritas por George Root en 1863. La canción se publicó al año siguiente.
Os dejo con la versión del 97 Regimental String Band.

Ahora, la del Mormon Tabernacle Choir.

Tramp también puede significar vagabundo. Aprovechando el juego de palabras, Joe Hill escribió The Tramp ya en la época de la Gran Depresión, sobre un sin techo que busca trabajo y en todas partes le contestan: “Tramp, tramp, tramp, sigue vagabundeando, es lo mejor que puedes hacer”. Esta es la versión de Joe Glazer.

El éxito obtenido por esta canción hizo que fuera “exportada” a otros conflictos bélicos. En la guerra de independencia irlandesa, frente al Reino Unido, se adaptó con el título God Save Ireland. Escuchémosla en la versión de The Dubliners.

¿Os habéis dado cuenta de que la primera estrofa menciona a la madre del prisionero en cuestión? Pues bien, seguimos ahora con otras dos canciones en las que las madres juegan un papel fundamental. En primer lugar, Who Will Care for Mother Now (1863), con letra de Charles Carroll Sawyer y música de C. F. Thompson. Narra la historia de un soldado moribundo cuya única preocupación es quién se ocupará de su madre cuando muera, quién la consolará en su aflicción, secará sus lágrimas y le susurrará palabras de ánimo.
Os dejo con la grabación del 97 Regimental String Band.

Escuchemos la versión de Irwin Silber.

Y cerramos el “programa” de hoy con Just Before the Battle, Mother, también de George F. Root y de la misma añada, 1863. En el fragor de la batalla, entre sus compañeros caídos, un soldado piensa en su madre, y adquiere la certeza de que, al menos, no le olvidará si se cuenta entre los muertos.
Marty Robbins la grabó para un álbum de canciones de corte histórico que, finalmente, no se materializó.

Por último, la versión del 97 Regimental String Band.

Miranda Lambert barre

acm awards 2015
Como os anunciaba el pasado viernes, el domingo 19 se desvelaron los Premios de la Academia de la Música Country, en una entretenida ceremonia celebrada en el estadio de los Dallas Cowboys en Arlington, Texas.
Miranda Lambert, oriunda de ese estado, fue la gran protagonista de la velada: ganó por sexta vez el premio a la mejor vocalista femenina del año (se coloca a uno de la marca establecida por Reba McEntire), y por cuarta vez uno de sus discos se alzó con el laurel al mejor álbum. Lambert no podía ocultar su satisfacción: “No sé lo que pasa esta noche. Amo mi trabajo, nunca dejaré de amar mi trabajo”. Por si fuera poco, Lambert fue también una de los siete agraciados con el premio especial por el 50 aniversario de la ceremonia, entregado por Reese Witherspoon y Sofia Vergara. No obstante, se le escapó el premio gordo, el de artista del año, que fue a parar a Luke Bryan, uno de los copresentadores de la gala.
Uno de los momentos más emotivos fue cuando la madre de Taylor Swift, enferma de cáncer según anunció hace poco su propia hija, le entregó otro de los premios especiales. Andrea Swift reconoció que era “una madre orgullosa” y alabó a su hija –ya cómodamente instalada en el pop con su álbum 1989– por su valentía para seguir explorando su curiosidad musical.
La ceremonia comenzó con el clásico All my ex’s live in Texas, una canción muy apropiada por cuanto se trataba de la primera vez que la ceremonia tenía lugar en el estado de la estrella solitaria. Y Luke Bryan y su partenaire al frente de la gala, Blake Shelton, hicieron amago de jugar al fútbol, ya que el escenario es, como he dicho, la sede de los Dallas Cowboys.
Vamos, que no faltó de nada, ni siquiera la nota patriótica, que pusieron Brooks and Dunn, también merecedores de un premio especial, que recibieron de manos de Taya Kyle, la viuda del personaje que inspiró El francotirador. “Me gustaría dar las gracias a nuestros hombres y mujeres en las Fuerzas Armadas que protegen nuestra libertad”, dijeron al recibir el premio.
El palmarés quedó como sigue:
Artista del año: Luke Bryan
Vocalista masculino del año: Jason Aldean. El tercer premio en esta categoría.
Vocalista femenina del año: Miranda Lambert
Artista novel del año: Cole Swindell. El tema más conocido de este artista de 31 años es Chillin’ It. Escuchémoslo.

Dúo vocal del año: Florida Georgia Line
Grupo vocal del año: Little Big Town. En la ceremonia, este grupo interpretó su último éxito, Girl Crush. Os dejo con él.

Single del año: I Don’t Dance, Lee Brice

Álbum del año: Platinum, Miranda Lambert
Canción del año: Automatic, Miranda Lambert

Acontecimiento vocal del año: This Is How We Roll, Florida Georgia Line

Vídeo del año: Drunk on a Plane, Dierks Bentley