Wanted! The Outlaws. Waylon Jennings, Jessi Colter, Willie Nelson y Tompall Glaser, 1976

wanted
Este disco, de una hora de duración, nació de la colaboración entre cuatro grandes del country, de los que hoy solo sobreviven Willie Nelson y Jessi Colter.
Compuesto por canciones publicadas previamente, lo sacó el sello RCA Victor en enero de 1976 y marcó un antes y un después en la industria, ya que fue el primer LP country que vendió más de un millón de copias. No es de extrañar, porque explotaba el filón del entonces incipiente y brioso outlaw country, que había eclosionado un poco antes con Ladies Love Outlaws (1972) y Honky Tonk Heroes (1973), ambos de Jennings.
A partir de Wanted!, el subgénero gozó de una visibilidad extraordinaria. En 1984 fue reeditado en CD; y, coincidiendo con el vigésimo aniversario del disco, saltó de nuevo a la arena en 1996. De este álbum salieron dos singles, Good Hearted Woman (ya escuchado aquí) y Suspicious Minds, que popularizó Elvis (fue su último número 1), interpretado en esta ocasión por Waylon Jennings y su mujer, Jessi Colter.
En 1971 Willie Nelson incluyó Me and Paul en su disco Yesterday’s Wine, que recuperó para la ocasión.

El siguiente tema, Yesterday’s Wine, fue escrito por Willie Nelson también en 1971, y él mismo lo canta en este disco. Se trata de una canción nostálgica en la que el protagonista encuentra a su antigua pareja en un bar y le invita a rememorar tiempos pasados bebiendo “el vino del ayer”.

Suspicious Minds fue un tema compuesto por Mark James en 1968. Tras grabarla él mismo y ofrecérsela a Elvis Presley, Jennings y su mujer la versionaron para este disco, alcanzando el número 2 en las listas country. La letra sostiene que no se puede construir una relación sobre “mentes suspicaces”.

Ahora, una en solitario compuesta e interpretada por Jessi Colter, I’m Looking for Blue Eyes. Aquí, la protagonista busca desesperadamente a su antiguo amor de ojos azules.

El compositor Billy Joe Shaver escribió Honky-Tonk Heroes, que fue grabada por Waylon Jennings en 1972, dando inicio al outlaw country. En esta canción, se define a los héroes del honky tonk como “perdedores que se dejan querer y bebedores sin valor”.

Vamos con el cuarto en discordia, Tompall Glaser, quien hizo una versión del clásico de Jimmie Rodgers T for Texas, de 1927.

El disco se cierra con un divertido tema, Put Another Log on The Fire, otra canción interpretada por Tompall Glaser y escrita por Shel Silverstein. Un hombre le pide a su mujer que le diga qué razones tiene para abandonarle (mientras le recuerda todas las tareas domésticas que todavía le quedan por hacer): “¿No te dejo lavar el coche los domingos?, ¿no te aviso cuando estás engordando?, ¿es que no trato bien a tu hermana pequeña y salgo con ella todas las noches?”; y concluye: “Un hombre no puede amar más a una mujer”.

Dwight Yoakam, el revitalizador del honky-tonk

dwight yoakam Dwight David Yoakam nació en 1956 en Kentucky, creció en Ohio y en 1977 se trasladó a Nashville. Aquí no tuvo demasiado éxito: su rompedor estilo honky-tonk no estaba de moda en aquellos años en que prevalecían el urban cowboy o countrypolitan. Su debut le llegó con el álbum Guitars, Cadillacs, Etc., Etc. (1985), que financió él mismo, mientras que su primer single de renombre, Honky Tonk Man, fue una versión de una canción de Johnny Horton (de quien ya hemos hablado aquí). A partir de ese momento, empezó a encadenar un éxito tras otro a lo largo de sus nada menos que 21 álbumes, que han vendido unos 25 millones de unidades en todo el mundo. Influido por Buck Owens y Merle Haggard, con el primero de ellos grabó un dúo del clásico Streets of Bakersfield, en su disco Buenas Noches from a Lonely Room; y Johnny Cash llegó a decir que Yoakam era su cantante de country favorito. Su carrera musical no se ha limitado, sin embargo, al country: ha grabado versiones de varios éxitos rockeros de Elvis Presley (Suspicious Minds), Queen (Crazy Little Thing Called Love) o The Clash (Train in Vain), y ha trabajado con Hüsker Dü. También ha hecho incursiones en el cine, con papeles en El otro lado de la vida (1996), de Billy Bob Thornton, La habitación del pánico (2002), de David Fincher, o Los tres entierros de Melquíades Estrada (2005), de Tommy Lee Jones. El pasado mes de abril apareció su último trabajo, Second Hand Heart, y hasta noviembre de este año recorrerá Estados Unidos en una gira promocional. Escuchemos su última entrada en las listas con el single Blame the Vain (2005), extraído de su álbum homónimo, el primero en el que no colaboró con el guitarrista Pete Anderson, con quien se había asociado en 1984. Compuesta por él mismo, la canción reflexiona sobre esa fea costumbre de echarle la culpa a los demás ante cualquier adversidad que nos asalta. “Le echo la culpa a los vanidosos por la ropa que llevamos puesta, a los ciegos cuando no podemos ver hasta que no queda nadie; entonces, me culpo a mí mismo”. El grupo Jason Elmore y Hoodoo Witch, compuesto por el citado Elmore, Mike Talbot y Brandon Katona hizo una versión de este tema. El vídeo corresponde a una actuación en el Poor David’s Pub de Dallas.

Chattahoochee. Alan Jackson y Jim McBride, 1992

Alan_Jackson_-_Chattahoochee

La de hoy es, ya lo veréis, una de las canciones más alegres de la música country. De ritmo rápido y corte optimista, se desarrolla en las inmediaciones de una innominada localidad a orillas del río Chattahoochee, en la frontera entre Georgia y Alabama. El tema apareció en el tercer disco para Arista Nashville de Jackson, A Lot ‘Bout Livin’ and a Little ‘Bout Love (1992), cuyo título está extraído precisamente de uno de los versos de esta canción. La Asociación de la Música Country le otorgó los premios al mejor single, publicado en mayo de 1993, y canción del año, y la crítica ensalzó su letra, que trata del paso de la infancia a la adolescencia. Jim McBride contó en una entrevista cómo fue el proceso de escribirla. Él era de Alabama y estaba familiarizado con el río Chattahoochee, mientras que Alan había crecido en Noonan, Georgia, una población cercana también a este río. Le enseñó lo que llevaba hecho a Jackson, y este le felicitó por ella. Siguieron trabajando juntos en Tallahassee (Florida) y la terminaron al día siguiente en Thibodaux (Louisiana). El protagonista alude a una noche de viernes con sus amigos, en la que hablan “de coches y de mujeres. No teníamos un plan determinado, sólo vivíamos el momento”. En la siguiente estrofa, recuerda sus primeros escarceos amorosos: “Empañamos los cristales de mi viejo Chevrolet. Yo estaba dispuesto pero ella no estaba preparada, así que terminamos comiendo una hamburguesa y un helado”. En fin, que aprendió “mucho de la vida y un poco del amor”. Una escena que recuerda a La última película, a la que ya nos hemos referido aquí. Escuchemos a Alan Jackson en el citado disco A Lot About Livin’ and A Little ‘Bout Love (1992). El valenciano Juáner Domínguez hizo una excelente versión de este clásico.

Keith Whitley, una vida truncada por el alcohol

keith-whitley
Keith Whitley nació en Kentucky en 1955. A los seis años aprendió a tocar la guitarra. Ya de adolescente empezó a beber, y estuvo a punto de perder la vida en un accidente de coche en el que murió el conductor, un amigo suyo. A los 15, empezó su carrera profesional de la mano de Ralph Stanley y, al igual que su mentor, se orientó hacia el bluegrass. Fue entonces cuando empezó su amistad con otro de los grandes del género, Ricky Skaggs.
Sin embargo, hasta mediados de los años 80 no empezó a grabar, tras mudarse a Nashville, cambiar su estilo a un country más clásico y firmar con la RCA Records. Antes de su prematura muerte en 1989 a los 33 años de edad, por una intoxicación etílica, salieron a la luz dos discos y, póstumamente, verían la luz otros tres. El primero de ellos, I Wonder Do You Think of Me, llegó a ser disco de oro.
La canción que vamos a escuchar aquí, I’m no Stranger to the Rain, fue el último single que apareció en vida de Whitley, y llegó al número 1 de las listas en Estados Unidos y Canadá (otros dos singles repetirían tras su muerte ese camino de rosas). Fue escrita por Sonny Curtis y Ron Hellard, y pertenece a su disco Don’t Close Your Eyes (1988). La letra es una invitación a la vida, pues, aunque el protagonista haya conocido el infierno y sepa bien lo que es el dolor, no es “extraño a la lluvia, siempre habrá un mañana, y robará, suplicará o tomará prestado un rayo de sol, dejará atrás las nubes y cabalgará sobre el viento y bailará en el huracán”.

Os dejo con la versión de Joe Diffie en su disco homenaje a Whitley, A Tribute Album (1995). La idea surgió de su viuda, Lorrie Morgan, también cantante country.

Un dúo norirlandés, compuesto por Christopher Logue y Pat McCool, hizo una excelente versión de este tema. La grabación está incluida en The Best of Logue and McCool: Where the Cowboy Rides Away (2008).

Ahora, la versión de uno de los autores, Sonny Curtis, en una actuación en directo en el Bluebird Cafe de Nashville (2010).

Willie Dixon cumple 100 años

Willie Dixon
O los cumpliría si no hubiera muerto en 1992. Tal día como hoy, en 1915, nació en Mississippi Willie Dixon, uno de los bluesmen más influyentes del siglo XX, considerado, junto con Muddy Waters, uno de los máximos exponentes del blues de Chicago.
Aunque también grabó sus propias canciones, Dixon destacó sobre todo como compositor, y multitud de éxitos que hoy asociamos a otros –Bo Diddley, Chuck Berry, Bob Dylan, Led Zeppelin, John Mayall and the Bluesbreakers, los Doors, los Rolling Stones o Gary Moore…–, en realidad se los debemos a su caletre.
Al final de su carrera, nuestro protagonista se empeñó en dignificar el trabajo de los creadores de blues, que no siempre recibían los derechos que les correspondían. Él pensaba que “el blues son las raíces de la música y los demás estilos son sus frutos. Hay que mantener las raíces vivas porque eso significa mejores frutos de ahora en adelante. En la medida en que el blues sobreviva, la música americana sobrevivirá”. De hecho, él mismo se vio involucrado en pleitos para que le reconocieran sus derechos; y en este sentido demandó a Led Zeppelin porque en Bring it on Home no se reconocía su autoría y en Whole Lotta Love el grupo de rock británico había utilizado la letra de You Need Love (1962) sin pagarle los derechos. Y la justicia le dio la razón.
En la película Cadillac Records (2008), donde se exploran los comienzos de Chess Records, aparece su personaje, ya que fue uno de los sellos para los que trabajó. En 1994, y con carácter póstumo, Dixon fue nombrado miembro del Salón de la Fama del Rock and Roll por la influencia que había ejercido en su nacimiento, y desde 1980 lo era del Salón de la Fama del Blues.
Escuchemos ya algunas de sus canciones.
I’m a Hoochie Coochie Man fue incluida en su disco I am the Blues (1970).

Unos años antes, en 1954, la había hecho famosa Muddy Waters en una grabación para la Chess Records.

Diddy Wah Diddy fue compuesta por él, pero popularizada por Bo Diddley. Os traigo ambas versiones; primero, la de Willie Dixon.

Y, ahora, la de Bo Diddley (1955).

El conocido blues Little Red Rooster, que grabó en primer lugar Howlin’ Wolf, también se lo debemos a su pluma. Escuchemos su grabación, incluida en el imperecedero I am the Blues (1970).

Esta es la versión de los Rolling Stones.

I Just Want to Make Love to You es un blues de 1954 conducido por primera vez por Muddy Waters. Escuchemos la versión de la gran dama del blues Etta James.

Y esta es la de su autor, Willie Dixon, en su álbum I think I got the Blues.

Aunque escribió Pretty Thing, nunca llegó a grabarla. Fue interpretada, entre otros, por Bo Diddley en 1955.

Otra de las grandes versiones de este tema es la de Canned Heat en su disco Vintage (1970).

Terminamos con dos grandes Willies. El amigo Dixon grabó I Live the Life I Love (and I Love the Life I Live).

Y años más tarde Willie Nelson hizo lo propio en su disco Across the Borderline (1993).