Disco del mes (abril)

reckless
Martina McBride está de vuelta. Ayer, 29 de abril, salió a la venta Reckless, el nuevo trabajo de esta artista tras Everlasting, que apareció en la primavera de 2014. Se trata de su décimo tercer álbum de estudio y el primero que ve la luz tras firmar con Nash Icon Records en diciembre de 2014. Contiene diez canciones y ha sido producido por Dan Huff y Nathan Chapman. “Pasé mucho tiempo buscando canciones con las que me sintiera identificada. Me imagino que si yo me veo reflejada en ellas, los demás también. Hay canciones de amor, vida, esperanza, pérdida, despedidas y retornos a casa”, ha dicho la artista.
El tema que da título al disco, Reckless, es también su primer single. Obra de Sarah Buxton, Heather Morgan y Zach Crowell, su protagonista se define como imprudente e insensible.

That’s the Thing About Love describe el amor como algo contradictorio: “Ya no lo puedo soportar, nunca tengo suficiente, te hace sentir bien, es tan doloroso, no hay forma de vivir sin él”.

Just Around the Corner es un tema que anima a la esperanza, ya que “justo al doblar la esquina, el sol calienta más, la tormenta se desvanece, el peso que has estado soportando toca a su fin, la fe que se había roto ya no está rota y serás más fuerte”.

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Alison Krauss, donde la juventud se une con el talento

Alison_Krauss_2011
De ascendencia alemana, Krauss nació en Illinois en 1971. A los cinco años empezó a estudiar violín clásico por influencia de su madre, aunque luego se orientó hacia el bluegrass. Tras ganar algunos premios en certámenes locales, a los 14 años empezó a dedicarse profesionalmente a la música y un sello independiente costeó su primer álbum en 1985, Different Strokes, en el que también aparecía su hermano Viktor. Ese mismo año firmó con Rounder Records y con ellos sacó Too Late To Cry (1987), que obtuvo un considerable éxito, arropada ya por su grupo Union Station, con el que sigue hoy en día. Jerry Douglas al dobro, Dan Tyminski a la guitarra y la mandolina, Ron Block al banjo y la guitarra y Barry Bales al bajo, con la voz y el fiddle de Alison Krauss son sus miembros.
Nuestra protagonista entró en la historia de los Grammy con apenas 20 años, cuando ganó el primero de sus 27 premios en 1991. Hoy ostenta el segundo puesto en cualquier categoría, empatada con Quincy Jones, y solo por detrás del director de orquesta húngaro, ya fallecido, Georg Solti (31).
Los 90 fueron su edad dorada: miembro del Grand Ole Opry desde 1993, sacó discos como Every Time We Say Goodbye, I Know who Holds Tomorrow, Now that I’ve Found You o So Long So Wrong. En 2000 colaboró en la banda sonora de O Brother Where Art Thou, de los hermanos Coen, que vendió nada menos que siete millones de copias y puso de moda el bluegrass. Luego le seguiría su trabajo en Cold Mountain, que incluía dos temas candidatos al Oscar.
Su último álbum, de 2011, lleva por título Paper Airplane, aunque no se puede decir que haya estado desaparecida desde entonces, y en abril de este mismo año hemos podido escuchar el último single de Alabama Come Find Me.
Disfrutemos ya de su mayor éxito en la lista Billboard, When You Say Nothing At All, que llegó al número 3. “Sin decir nada, puedes iluminar la oscuridad. El tacto de tu mano dice que me cogerás si alguna vez caigo. Cuando eres más elocuente, es cuando no dices nada”, nos arrulla su letra. Sus autores, Paul Overstreet y Don Schlitz, no dejaron de asombrarse por su éxito: pensaban que estaba bien, pero que no era para tanto. Krauss la grabó como parte de su álbum-homenaje a Keith Whitley –Keith Whitley: A Tribute Album (1994)–, que fue el primero en grabarla.

Esta es la versión original de Keith Whitley (1988).

El irlandés Ronan Keating la grabó nuevamente para la película Notting Hill (1999), y conquistó el número 1 en Reino Unido e Irlanda.

En Familia (IV)

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1929. La familia Carter hila un éxito tras otro en el seno de la Victor Talking Machine. Ese año realizó sendas sesiones de grabaciones: la primera en el mes de febrero, en la sede de la citada compañía en Nueva Jersey, y la otra en Atlanta, un territorio sureño más proclive al consumo de su música, a finales de noviembre.
Fue aquel un año de temblores en la matriz. Su dueño, Eldridge Johnson, la puso a la venta, y la RCA (Radio Corporation of America) la compró, dando lugar a la RCA Victor. Nuestro recopilatiorio cuenta con varias grabaciones de las sesiones de Atlanta. Escuchemos algunas de ellas.
La primera, Wabash Cannonball (cuya versión más conocida, la de Roy Acuff, ya escuchamos aquí), data de finales del siglo XIX. La familia Carter hizo una de las primeras grabaciones del tema en 1929, si bien el disco no salió hasta 1932.

Motherless Children es una canción tradicional, grabada por primera vez por el bluesman Blind Willie Johnson en 1927. La familia Carter lo hizo dos años más tarde. En la letra, cada estrofa comienza con las palabras “Los niños sin madre atraviesan tiempos difíciles en este mundo”.

Las sesiones de 1930 tuvieron lugar en mayo y noviembre en el auditorio de Memphis (Tennessee).
Escuchemos primero Lonesome Pine Special, sobre un tren ficticio, el Lonesome Pine del título, que se dirige a Texas. El protagonista no puede esperar a montarse en él, ya que allí lo espera la chica de sus sueños y tiene una cabaña en propiedad.

Finalmente, otra canción de trenes, The Canonball, una de las pocas grabaciones de la familia Carter que no está cantada por Sara, sino por el único miembro masculino del grupo, A.P. Carter, que a veces acompañaba a Sara en el trabajo vocal y aquí lo hizo en solitario.

Pancho & Lefty. Willie Nelson y Merle Haggard, 1983

pancho and lefty
El primer álbum de colaboración entre Willie Nelson y el recientemente fallecido Merle Haggard fue una perfecta muestra de lo que estos iconos serían capaces de hacer juntos en el futuro.
El sello Epic reunió a los dos representantes del outlaw country más prometedores del momento. El título del disco está extraído de la canción homónima de Townes van Zandt (1972), que abre el disco aunque fue una de las últimas que se grabaron. Nelson lo recuerda así: “El disco estaba casi terminado pero tenía la impresión de que faltaba una buena canción para un buen single y mi hija Lana sugirió Pancho and Lefty. Ni Merle ni yo la habíamos oído nunca. La grabé con mi grupo y hubo que despertar a Merle, que ya se había retirado a dormir”.
Cuenta la historia de un bandido mexicano, Pancho y, un compañero suyo, Lefty, que termina abandonándolo para rehacer su vida en Ohio. Escuchemos ya este número 1.

Half a Man fue escrita por Willie Nelson. En la letra, el narrador se lamenta de que su pareja le haya convertido en un hombre a medias.

It’s My Lazy Day fue escrita por Smiley Burnette allá por los años 40 y Bob Wills la grabó en 1946. Escuchemos aquí la versión de Willie Nelson y Merle Haggard.

Haggard escribió Reasons to Quit expresamente para este disco, y fue el primer single que salió del mismo. El narrador, deprimido, siente que solo le quedan “razones para abandonar”.

A modo de respuesta a esa canción, Haggard y Nelson quisieron incluir No Reason to Quit, obra de Dean Holloway en cuyo último verso escuchamos: “Sé en el fondo que soy hombre suficiente para cambiar, pero no tengo ninguna razón para abandonar”.

Anytime. Herbert “Happy” Lawson, 1921

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Hoy os invito a gozar de una balada country, una de las primeras que se puso negro sobre blanco en este género, aunque no triunfó hasta años más tarde. Anytime, obra de Herbert Happy Lawson de 1921, se grabó por primera vez en 1924 por el artista de Georgia Emmet Miller, quien hizo otras dos versiones, en 1928 y 1936.
“Siempre que te sientas sola, siempre que te sientas triste, siempre que te sientas deprimida, eso probará que tu amor es verdadero. Siempre que pienses en mí, yo pensaré en ti. Siempre que me quieras de vuelta, es cuando volveré a casa contigo”, invoca la letra.
Apenas sabemos nada de su autor, Herbert Lawson, pero sí de Emmet Miller, quien ejerció una notable influencia sobre grandes leyendas del country como Hank Williams, Lefty Frizzell, Jimmie Rodgers o Bob Wills. Sin embargo, no sería hasta la versión de Eddy Arnold, en 1948, cuando la canción de Lawson saltara a la fama. Escuchemos, pues, su grabación, que llegó al número 1 de las listas.

Aprovechando el éxito, Eddie Fisher la volvió a grabar cuatro años más tarde con la orquesta de Hugo Winterhalter y similar éxito.

Ahora, Slim Whitman en Slim Whiteman Sings (1962).

La versión de Patsy Cline no vio la luz hasta 1969, seis años después de su muerte.

Sonny James la incluyó en #1 Biggest Hits in Country Music (1970).

The Osmond Brothers también se atrevieron con ella. Este directo es de 1986.

La canadiense Anne Murray grabó grandes éxitos del country en su álbum Country Crooning (2002), entre ellos este.

El otro Jimmie Rodgers

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Hoy os voy a hablar de una casualidad. A todos vosotros os sonará el nombre de Jimmie Rodgers, que murió de tuberculosis en 1933. Pues bien, sin ninguna relación con este, ese mismo año nació otro Jimmie Rodgers, que disfrutó de un éxito considerable a mediados de los 50 y principios de los 60 en la música pop, hasta que en 1967 un extraño incidente hizo que su salud (y, consiguientemente, su carrera) se resintieran.
A finales de 1956 Morris Levy fundó el sello Roulette Records y se lanzó a la caza de talentos. Se fijó en Jimmie Rodgers (a veces llamado Jimmie F. Rodgers para distinguirlo del padre de la música country). Levy, de acuerdo con investigaciones posteriores del FBI, estaba vinculado a bandas mafiosas de Nueva York. No pagaba derechos a sus artistas y los amenazaba si se atrevían a reclamar. Rodgers rompió con él y siguió su carrera con otras discográficas. Sin embargo, en 1967, mientras conducía de camino a casa sufrió el asalto de un desconocido (probablemente un asociado de Levy) que le provocó una grave fractura de cráneo de la que tardó años en recuperarse.
Levy moriría en 1990 en el curso de la investigación del FBI, antes de entrar en la cárcel, y años más tarde, en su autobiografía Dancing on The Moon, Rodgers detallaría todos estos sucesos. Actualmente vive alejado de la música. Escuchemos ya algunos de sus primeros éxitos.
Honeycomb, su primer número 1, pertenece a su disco de debut Jimmie Rodgers (1957). La canción fue escrita por Bob Merrill tres años antes. La letra habla de una chica tan dulce, que el protagonista la llama “panal” y fantasea con lo feliz que sería si se casara con ella.

Kisses sweeter than wine pertenece al mismo disco. Escrita en 1950 por The Weavers, la canción –al estilo de When I was 17, de Frank Sinatra– está narrada desde el punto de vista de alguien que, en el final de su vida, echa la vista atrás y recuerda, en este caso, el tiempo pasado al lado de su esposa y sus “besos más dulces que el vino”.

Al año siguiente, Jimmie sacó otro álbum, His Golden Years, del que salieron tres singles (los tres compuestos por Al Hoffman, Dick Manning, Luigi Creatore y Hugo Peretti). El primero es Oh, Oh, I’m Falling in Love Again.

En Secretly, el narrador se pregunta por qué él y su pareja tienen que verse a escondidas y anhela hacerlo abiertamente.

Por último, escuchemos Are You Really Mine? Aquí, el protagonista no se termina de creer que su pareja sea realmente suya, aunque esta se lo asegura.

En Familia (III)

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Un año después de las legendarias sesiones de Bristol, de las que os hablé en la anterior entrega, Ralph Peer, entusiasmado con su descubrimiento, convenció a la familia Carter para que fuera a la sede central de la compañía Victor, en Camden, New Jersey. Esa vez, les pagó 75 dólares por canción en lugar de los 50 del año anterior, y grabó con ellos dos días, el 9 y el 10 de mayo de 1928. Hoy hablaremos de algunas de esas canciones, que aparecen en nuestro recopilatorio.
Keep on the Sunny Side fue escrita en 1899 por Ada Blenkhorn y compuesta por J. Howard Entwistle; pero quienes la popularizaron de verdad fueron los Carter. Se trata de una canción religiosa para infundir esperanza: “Hay un lado turbulento y oscuro en la vida pero también un lado soleado. Confía en el Salvador que siempre te tiene a su cuidado”. La inspiración le llegó a Ada Blenkhorn mientras cuidaba de su sobrino, enfermo en una silla de ruedas, que le pedía siempre que le llevara por el lado soleado de la calle. Maybelle Carter reveló que la habían aprendido del tío de A.P Carter, profesor de música. En la tumba de A.P. Carter, fallecido en 1960, hay un disco de oro con esta canción, que el grupo solía utilizar como sintonía para un programa de radio que presentaron desde finales de los años 30. Escuchemos la grabación que volvieron a hacer de este tema en 1936.

John Hardy Was a Desperate Man (o simplemente John Hardy) es una canción folk basada en un hecho real. Este personaje, trabajador del ferrocarril en Virginia Occidental, mató a Thomas Drews una noche de 1893 por 75 centavos en el curso de una pelea de juego. Acusado de asesinato en primer grado, fue condenado a morir en la horca el 19 de enero de 1894, y se dice que en la cárcel se volvió un hombre muy religioso y que fue bautizado el día antes de su ejecución.

River of Jordan es una canción gospel en la que el autor enumera las razones por las que va a cruzar el río Jordán: para comer en la mesa de bienvenida, para cantar en el coro celestial, para ponerse las zapatillas doradas y para sentarse al lado de Jesús.

Cuando en 1993 la discográfica Rounder sacó su primera recopilación con las grabaciones de la familia Carter, escogió como título Anchored in Love (el disco se llamó Anchored in Love: The Complete Victor Recordings). Compuesta por A.P Carter, es también de corte religioso. El narrador se muestra satisfecho de estar “al fin anclado en el amor divino”.

Los hermanos pioneros

monroe brothers
El country de los primeros años –la música hillbilly– experimentó un salto cuantitativo cuando, hacia mediados del siglo pasado, surgió el bluegrass (ver entrada 30 de enero de 2014). En el proceso que desembocó en el nacimiento de este estilo fueron decisivos los hermanos Monroe, que grabaron juntos entre 1936 y 1938.
Eran tres: Birch, Charlie y Bill. Al principio –desde los años 20; Bill, el más joven, se sumó en 1929– actuaban juntos; pero en 1932 el mayor, Birch, abandonó la música. Charlie y Bill se hicieron un nombre en las radios locales de la época, lo que suscitó el interés de la RCA, que los contrató en 1936 a través de su marca Bluebird Records. Hasta 1938 desplegaron una considerable energía: grabaron nada menos que 60 canciones. Luego, a principios de 1938 cada uno siguió su propio camino: Charlie fundó el grupo The Kentucky Pardners, y Bill otro llamado The Kentuckians, de corta vida.
No obstante, Bill llegaría a ser, con diferencia, el más conocido de los dos –sería apodado el padre de la música bluegrass–, y, a principios de los 40, se asoció con los Bluegrass Boys y siguió grabando con la RCA.
Escuchemos ya algunas de las primeras grabaciones de los hermanos Monroe.
New River Train pertenece a la primera sesión de grabación de los hermanos en Charlotte, Carolina del Norte, en febrero de 1936. El protagonista, harto de que su pareja tenga tantos amantes, regresa a su hogar en el tren New River.

Seguimos con la misma sesión de grabación. In My Dear Old Southern Home, como su propio nombre indica, evoca la niñez del narrador en el sur.

En octubre de ese mismo año grabaron The Forgotten Soldier Boy. La letra habla de un veterano de la Gran Guerra que se reincorpora a la vida civil y no encuentra sitio para él (“nos dijeron que cuando volviéramos seríamos los héroes de la tierra, pero cuando volvimos nadie nos ayudaba”).

Dos grabaciones más de octubre de 1936. La primera es The Old Crossroad, que insiste en que solo hay un camino para la puerta dorada que da acceso al cielo.

La segunda es otra canción góspel, My Saviour’s Train. El alma de un fallecido se dirige a casa en el tren del Salvador para reinar junto a Cristo.

Termino con una canción grabada en agosto de 1937 también en Charlotte, Carolina del Norte, titulada Sinner You Better Get Ready.

Tim McGraw o cómo compaginar el country con el cine

tim mcgraw
El protagonista de hoy nació en Louisiana en 1967. No conoció a su padre, y hasta los once años creyó que el marido de su madre era su padre biológico. Cuando descubrió que, en realidad, era hijo de Tug McGraw, un conocido jugador de baseball de la época, estrechó la relación con él y la mantuvo hasta la muerte de su progenitor.
Uno de sus grandes ídolos era Keith Whitley (del que ya os he hablado). Tras la muerte de este, se fue a Nashville a emprender su propia carrera en el country. Por mediación de su “verdadero” padre, consiguió su primer contrato con Curb Records y su primer álbum vio la luz en 1993. Sin embargo, no sería hasta el año siguiente cuando asentara su triunfo con su segundo álbum, Not a Moment Too Soon, el álbum country más vendido de ese año.
Su presencia en los medios de comunicación aumentó todavía más tras casarse en 1996 con otra estrella del country, Faith Hill, con quien ha compartido varias giras. Su buena racha continuó con Everywhere (1997) y A Place in the Sun (1999). Su último álbum, Damn Country Music, apareció en 2015; hasta la fecha, han salido dos singles de este, Top of the World y Humble and Kind, que interpretó en la última gala de la Academia de Música Country.
Tim McGraw también ha hecho incursiones en el cine. Lo hemos visto en Friday Night Lights (2004), Un sueño imposible (2009) o Country Strong (2010), entre otras.
Escuchemos ya uno de sus múltiples números 1, Just to See You Smile. Pertenece a su álbum Everywhere (1997) y fue escrito por Mark Nesler y Tony Martin. Certificado como disco de oro tras vender más de medio millón de copias, el narrador dice que haría lo que fuera sólo por ver sonreír a la chica que ama. Incluso cuando la ve con su nueva pareja, le desea lo mejor y, si se presenta otra vez la ocasión, volvería a mentir para hacerla feliz.

Shotgun Boogie. Tennessee Ernie Ford, 1950

shotgun boogie
Antes del nacimiento oficial del rock, hubo pioneros que anticiparon las característicos de este estilo. Tennesse Ernie Ford fue uno de ellos, y con Shotgun Boogie –25 semanas en las listas, tres de ellas como número 1–, triunfó por todo lo alto.
Este “boogie de la escopeta” presenta una letra muy divertida: el protagonista ve un conejo y una ardilla haciendo estropicios en su jardín. Va a buscar su escopeta, pero se encuentra con una chica y, con el fin de utilizar su escopeta, se van a los arbustos a disparar “grandes palomas”. La chica le dice que debería conocer a su padre porque también tiene una escopeta que está siempre cargada. Cuando aparece el padre, dispara con su rifle (“ningún cazador de arbustos va a quedarse con mi hija”) y el protagonista se va corriendo, pero promete volver cuando al padre se le acaben los casquillos.
Escuchemos primero a nuestro autor, Tennessee Ernie Ford.

Ahora, una grabación radiofónica de Hank Thompson en 1952.

En 1991 la discográfica Bear Family Records sacó una antología llamada Johnny Horton: The Early Years, en la que nos brinda esta otra versión.

En el accidente aéreo en el que murió Patsy Cline también falleció Hawkshaw Hawkins. ¿Lo escuchamos?

Un galés, Shakin’ Stevens, también se atrevió con ella.

Ahora, un artista no tan conocido, Jesse Lee Turner, en 1962.

En 1995 Don Walser la versionó acompañado por grandes instrumentistas de fiddle, steel guitar, piano y percusión.

Ya en nuestro siglo, Chris Scruggs, nieto del virtuoso del banjo Earl Scruggs, y su grupo BR549, nos regalaron este directo en el Grand Ole Opry.