En Familia (II)

carter family
Como os decía en la anterior entrega, la historia de la música country cambió —o, más bien, virtualmente empezó— entre finales de julio y primeros de agosto de 1927, cuando el productor de Victor Talking Machine Records, Ralph Peer, inició un viaje a la busca de nuevos talentos en la incipiente música hillbilly.
En Bristol, Tennessee, tuvieron lugar las conocidas como “sesiones de Bristol” en un estudio de grabación apañado en el 408 de la calle State, con la participación de la familia Carter, entre otros. Peer recordaba así el momento en que, procedentes de Maces Spring, Virginia, llegaron el 31 de julio, probablemente atraídos por los 50 dólares por canción que ofrecía la Victor: “Me sorprendió cómo iban vestidos: él (Alvin Pleasant, A.P. Carter, de 35 años) con un mono de trabajo y ellas (su mujer Sara Dougherty Carter, de 28, y su cuñada Maybelle Addington Carter, de 18, embarazada en aquel momento) como unas simples chicas de campo. Pero cuando oí cantar a Sara, supe que lo había conseguido. Sabía que iba a ser maravilloso”.
Durante las sesiones, la familia Carter grabó seis canciones (cuatro el 1 de agosto y dos al día siguiente): The Poor Orphan Child, Bury Me Under the Weeping Willow Tree, Single girl, married girl, The Wandering Boy, The Storms Are on the Ocean y Little Log Cabin by the Sea. En este recopilatorio aparecen tres de ellas, The Poor Orphan Child, Bury Me under the Weeping Willow Tree y Single girl, married girl. Escúchemoslas de forma consecutiva.
The Poor Orphan Child es un llamamiento a que la gente preste ayuda a los huérfanos, que lo único que quieren es “una mano amorosa que acaricie sus dorados rizos”.

Bury Me Under the Weeping Willow Tree fue la única que no fue compuesta por el patriarca A.P. Carter, sino por Bradley Kincaid. Trata de una chica a la que su amante ha abandonado y que, cuando muera, espera que la entierren bajo el sauce llorón para que su amado vaya a llorar por ella y se arrepienta del mal que le hizo.

Single girl, married girl tuvo tanto éxito, que en enero de 1928 salió como single, constituyendo el segundo disco de la familia Carter. Además, lo volvieron a grabar en 1935. La letra compara la falta de ataduras de una mujer soltera frente a la ardua vida de una casada. “Una chica soltera viste bien, una chica casada lleva lo que sea/ una chica soltera va a la tienda y compra, una chica casada mece la cuna y llora/ una chica soltera va donde quiere, una chica casada, tiene un bebé en las rodillas”.

Mountain Music. Alabama, 1982

mountain music
Hoy hablaremos de uno de los grandes álbumes de los años ochenta. Mountain Music ocupa un lugar destacado en la discografía del grupo sureño Alabama y ostenta el honor de ser el más vendido de los suyos, si exceptuamos sus recopilatorios. Fue el sexto de su carrera y salió a la venta en febrero de 1982, editado por RCA Records. Aparecieron tres singles: Mountain Music (que ya escuchamos en este blog en mayo del pasado año), Take Me Down y Close Enough to Perfect.
Esta última balada fue escrita por Carl Chambers y, al poco de salir como single, vino a engrosar la nómina de números 1 de Alabama. El narrador ensalza a su pareja y, aunque reconoce que no es perfecta, es casi perfecta para él.

Alabama recuperó e hizo una nueva versión del éxito de la Creedence Green River, compuesto por John Fogerty en 1969. Escuchemos primero la versión de Alabama. El autor recuerda con nostalgia el lugar sureño donde creció, Green River, y anhela volver allí.

Os dejo ahora con la original de la Creedence.

Mark Gray y J.P. Pennington, del grupo de Kentucky Exile, compusieron el último single, Take Me Down. Se trata de una canción en la que un tipo le pide a su amante que le tome y dé la vuelta al hombre que hay en él. Sus autores fueron los primeros en grabarla, pero el éxito le llegó de la mano de Alabama.

Esta es la original de los Exile, tomada de su álbum Don’t Leave This Way (1980).

En 1981 el cantante de soul Johnny Bristol la versionó en Free To Be Me.

Termino con la canción más larga de Mountain Music. En Changes Comin’ On se aprecia muy bien el soft rock que es seña de identidad del álbum. La letra, obra de Buddy Cannon, Dean Dillon y Jimmy Darrell, disecciona los cambios que se estaban produciendo en la sociedad americana de la época: habla de la moda del pelo largo, de lo que significó la figura de Martin Luther King, la muerte de Elvis Presley o la guerra de Vietnam.

No Vacancy. Merle Travis y Cliffie Stone, 1946

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A la manera del clásico de William Wyler Los mejores años de nuestra vida (1946), que refleja el proceso de adaptación de unos veteranos a la vida civil al término de la guerra, la música country también trató este tema.
No Vacancy fue compuesta en 1946 por Merle Travis y Cliffie Stone e interpretada por el primero. Escaló hasta el número 3 de las listas, convirtiéndose en el primer éxito importante de Travis, y fue el “culpable” de que Capitol Records se fijara en él y le hiciera un contrato.
La letra habla de un ex-combatiente de la Segunda Guerra Mundial. Mientras “las balas gritaban”, ponía sus esperanzas en el mundo que encontraría a su vuelta, cuando “el mundo fuera libre”; pero a la hora de la verdad, cuando se pone a buscar trabajo, se encuentra un nuevo enemigo: carteles de “no hay vacantes” por todos sitios.
En 2008 el sello Bear Family Records sacó la antología Dim Lights, Thick Smoke and Hillbilly Music con varias canciones de 1946, entre ellas esta de Merle Travis.

Glen Campbell la versionó en su primer álbum Big Bluegrass Special (1962), con la colaboración de Green River Boys.

Escuchemos la versión de Ricky Nelson en su álbum Bright Lights and Country Music (1966).

En Familia (I)

carter family
Empiezo hoy una serie dedicada a los grandes éxitos del primer grupo conocido de la música country, la familia Carter. En 2008 la discográfica británica Not Now Music publicó un recopilatorio con dichos éxitos en un doble CD titulado The Carter Family: Wildwood Flower, no en vano uno de sus temas más populares. Echad un vistazo a la página web de esta compañía, http://www.notnowmusic.com. Encontraréis unos productos muy interesantes no solo de country, sino también de rhythm and blues, jazz, bandas sonoras de películas, soul, música clásica, orígenes del rock… pero todos con un nexo en común, que nos múisica de ahora como sugiere el nombre del sello.
Yo me hice con el CD en un reciente viaje a Bristol, Reino Unido, y no deja de ser curioso que la ciudad homónima de Tennessee guarde una relación tan profunda con la familia Carter. Fue en esa localidad donde se realizaron las primeras grabaciones country —en las que también participó la familia Carter—, de la mano del cazatalentos Ralph Peer (ver entrada dedicada a las grabaciones de Bristol).
No vamos a abundar más en la importancia de la familia Carter en la música country, os remito a la reseña biográfica que publiqué el 5 de abril de 2014. Vamos, pues, a la parte musical propiamente dicha.
Empezamos con la canción que abre y da título al disco, Wildwood Flower. El origen de este tema folk (recordemos que en los primeros tiempos los cantantes de country eran conocidos y se referían a sí mismos como cantantes de folk o de hillbilly music) habría que buscarlo en 1860, cuando se publicó por primera vez con música de Joseph Philbrick Webster (autor también de la canción de la Guerra de Secesión Lorenaentrada 24 de febrero de 2015— y del himno evangélico In the Sweet By and By) y letra de Maud Irving. Entonces se llamaba I’ll Twine ‘Mid the Ringlets. La primera grabación de la familia Carter tuvo lugar en Camden, Nueva Jersey, el 10 de mayo de 1928, y los catapultó a la fama. Maybelle Carter dijo de ella: “La primera vez que oí esta canción era una chiquilla. Mi madre la cantaba y la madre de mi madre también, lleva presente años y años. Es la canción más popular que hemos grabado nunca, y apenas hay un grupo de country que no la utilice”. Va de una chica inocente que se fía de las promesas de su amado y se entrega a él, pero este la abandona. “Quiero verle y lamentar la hora oscura en que se fue y abandonó a esta flor silvestre”, dice. Escuchemos ya a la familia Carter.

Reese Witherspoon la cantó en la película En la cuerda floja (2005), biografía sobre la figura de Johnny Cash en la que ella interpretaba a June Carter.

El primer álbum de country alternativo

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A finales de los ochenta, el pop ganaba terreno y se empezaba a comer al country. Un sector dentro del mismo no se resignaba a ese destino, y nació lo que en algunos círculos se conoce como country alternativo, corriente que dio lugar al subgénero Americana. Aunque incorporaban nuevos ritmos, sus representantes no renunciaban al sabor clásico del country.
Así, surgió el que ha sido considerado el primer álbum de este subgénero. En 1990 la banda Uncle Tupelo firmó con el sello Rockville Records y debutó con No Depression. El título no podía ser más revelador de sus intenciones, pues la familia Carter, uno de los grupos que el country alternativo aspiraba a recuperar, grabó en 1936 el tema No Depression in Heaven, un llamamiento a la esperanza, puesto que “en el cielo no hay Depresión”.
Formado por Jay Farrar, Jeff Tweedy y Mike Heidorn, Uncle Tupelo se creó en 1987 y desapareció en 1994. El álbum en cuestión vendió 15.000 copias y sentó las bases para otros éxitos del grupo, como Still Feel Gone (1991), March 16-20, 1992 (1992) o Anodyn (1993). Escuchemos ya algunos de sus temas.
Empiezo con la canción que le da título, No Depression, una versión de la vieja grabación de los Carter. “Voy donde no existe la Depresión, una tierra mejor libre de preocupaciones. Abandono este mundo de fatigas y problemas. Mi hogar está en el cielo, voy allí”.

That Year fue compuesta por los tres miembros del grupo. En su nostálgica letra, el narrador quiere que le devuelvan aquel año tan bueno, aunque entonces no sabía que lo era.

Os dejo ahora con Graveyard Shift. Varias canciones de este grupo tienen que ver con el mundo laboral y esta es una de ellas. Hay gente que trabaja en el turno de día, otros en el turno de noche, pero hay muchas cosas que se pierden trabajando en el “turno del cementerio”.

Life Worth Livin’ aborda la insatisfacción que mucha gente experimenta con su propia vida: “Parece que todos estamos buscando una vida que merezca ser vivida”.

Prueba de la influencia de este álbum en el country alternativo es que en 1995 vio la luz una publicación periódica, No Depression, primero con carácter trimestral y luego bimensual, que se vio obligada a cerrar en 2008 (curiosamente en medio de otra depresión económica), manteniendo su versión online. Tras este lapso, el año pasado volvió a salir la edición impresa.

Mark Chesnutt, un trabajador incansable

mark chesnutt
Mark Nelson Chesnutt nació en el estado de Texas hace 52 años. Su padre, Bob Chesnutt, coleccionaba discos de música country y también era cantante. Su influencia se dejó notar en los inicios de su retoño, quien empezó cantando en los bares honky-tonk de su ciudad natal, Beaumont. A los 17 años viajó por primera vez a Nashville junto con su padre.
A finales de los ochenta ya había sacado ocho singles que recopiló en el disco Doing My Country Thing (1988). Su primer contrato de envergadura le llegó con MCA Records en 1990. Con ellos sacó Too Cold At Home, el primero de sus cuatro discos de platino. A partir de ahí empezó un trabajo frenético, con 14 discos en 25 años.
Chesnutt nunca ha perdido la esencia del country tradicional; y, en este sentido, el crítico musical Robert K. Oermann escribió: “Devolvió a la música honky-tonk su alma. Cuando lo oí por primera vez lo apodé el mesías hillbilly. Todavía lo siento así y lo sentiré durante muchas décadas”. Para Mark, los clubs y los honky-tonk son su “hogar”: “Siempre me siento cómodo y estoy con amigos”.
Su último single, When The Lights Go Out (Tracie’s Song), pertenece a su álbum Greatest Hits II (2015), que ha publicado en su propio “hogar”, la discográfica Nada Dinero Records.
Escuchemos It’s a Little Too Late. Compuesta por el propio Chesnutt en colaboración con Slugger Morrisette y Roger Springer, vio la luz en 1996 de la mano de Decca Records y llegó al número 1 en la lista Billboard. Con un ritmo alegre, el narrador habla de su reciente ruptura, sin ocultar su responsablidad: “Debería haber hecho caso de lo que me decía y no se habría ido. Ella tenía un poco de razón y yo estaba un poco equivocado. Ahora es tiempo de cambiar pero ya es un poco demasiado tarde”.

La música country adapta una pieza para piano

A_Maiden's_Prayer
Las fuentes de las que bebe el country son muy variadas y, como muestra, la canción que vamos a escuchar. La compositora polaca Tekla Badarzewska-Baranowska escribió a mediados del siglo XIX una pequeña pieza para piano a la que llamó La prière d’une vierge (“La oración de una virgen”).
Ochenta años después, muy lejos de Polonia, en Estados Unidos, la tonada llegó a oídos de un joven barbero de Roy, New Mexico. Este no era otro que el famosísimo Bob Wills, quien adaptó la melodía a su estilo característico, el western swing, y le añadió letra, grabándola en 1935 con el título A Maiden’s Prayer para el desaparecido sello Vocallion.
La edulcorada letra nos habla de una doncella india que se encuentra separada de su amado y entona una “inmortal canción de amor”, a modo de oración a las estrellas de allá arriba. Escuchemos varias grabaciones de este tema por orden cronológico.
Primero, Bob Wills en la grabación original de 1935.

Ante el éxito, el mismo artista la volvió a grabar en 1941, esta vez con la voz de su compañero de grupo Tommy Duncan.

Ray Price versionó este clásico en San Antonio Rose (1962), un álbum de homenaje a Bob Wills.

Buck Owens la incluyó en su disco Tiger by the Tail (1965).

Ahora, David Houston en Good Things (1971).

Los Everly Brothers nos regalaron esta versión en 1972, que no aparecería en disco hasta Home Again (1985).

La de Willie Nelson aparece en la reedición que salió en 2000 de Red Headed Stranger.

Termino con un grupo de bluegrass, The Bluegrass Jam, y su versión instrumental de 2014.

Wreck on the Highway. Dorsey Dixon, 1937

wreck
Lo que pasó con el tema de hoy era bastante común en los albores del country: canciones cuya autoría se ignoraba y de las que luego se apropiaban otros compositores.
Escrita por Dorsey Dixon y grabada por primera vez junto con su hermano Howard en enero de 1938, con el título I Didn’t Hear Nobody Pray, no hay datos fidedignos sobre su autoría. Cuatro años después la descubrió Roy Acuff, el cantante country más famoso de aquellos años, le cambió el título por Wreck on the Highway (a veces conocida como Crash on the Highway) y la registró como si fuera suya. Esto hizo que el legítimo propietario iniciara un pleito contra Acuff en 1946 y, ante el temor –o la seguridad– de que la justicia fallaría a favor de Dixon, su socio comercial, Fred Rose alcanzó un acuerdo extrajudicicial con Dorsey. A Dixon le “tocó” una sustanciosa suma… pero solo a partir de 1946, perdiendo los derechos por las ventas anteriores.
Dorsey Dixon se inspiró en un accidente de coche en Rockingham (Carolina del Norte, su estado natal). “El whisky y la sangre corrían juntos, la muerte jugó su papel en la destrucción pero no oí a nadie rezar, oí los gemidos de los moribundos pero no oí a nadie rezar”, se lamenta en su letra.
En 1980 Bruce Springsteen escribió una canción que nada tiene que ver con esta, pero que tituló igual a modo de homenaje.
Escuchemos ya la grabación original de Dorsey Dixon.

La de Roy Acuff, en mayo de 1942, es la más famosa y está incluida en el álbum recopilatorio American Music Legends (2004).

George Jones y Gene Pitney grabaron juntos esta versión, incluida en George Jones & Gene Pitney: For the First Time Two Great Stars (1965).

Los Louvin Brothers también la versionaron y la incluyeron en varios de sus álbumes, el primero de los cuales fue Close Harmony (1992).

Termino con uno de los máximos exponentes del bluegrass en activo, Ricky Skaggs, que la interpretó con su grupo The Whites en el disco Salt of the Earth (2007), merecedor de un Grammy al mejor álbum bluegrass en 2008.

Como un ferrocarril de montaña

Nilgiri_Mountain_Railway_on_Bridge,_May_2010
Así es la vida según la canción que vamos a escuchar hoy. Life is Like a Montain Railroad (también conocida como Life’s Railway to Heaven) es una canción gospel con música de Charles Davis Tillman, hijo de un predicador evangélico, y letra de M. E. Abbey, que vio la luz en Georgia en 1890 (aunque no figura en el copyright, es probable que la poetisa Eliza R. Snow colaborara en la letra original).
La canción fue escogida como una de las cien mejores del siglo XX por la Asociación de Escritores del Oeste de América. La letra compara nuestro periplo vital con un viaje en tren en el que debemos perseverar, tener cuidado de las curvas y vigilar los túneles, poner la vista en los raíles y la mano en el regulador. Al final, nos encontraremos con el superintendente, es decir, con Dios, que nos dará la bienvenida a su orilla jubilosa: “Cansado peregrino, bienvenido a casa”.
Patsy Cline la grabó en 1959 acompañado por Willie Nelson. Los coros son de The Jordanaires.

Os dejo con el hombre de negro, Johnny Cash.

Los Statler Brothers la grabaron para su álbum The Legend Goes On (1982).

Escuchemos este directo de Jerry Lee Lewis en Londres en 1983.

Merle Haggard la incluyó en su álbum Cabin in the Hills (1999).

Steven Curtis Chapman lo hizo en Deep Roots (2013), con la colaboración de Herb Chapman, padre e hijo.

Entre los artistas actuales que se han atrevido con ella, destaca Brad Paisley.

Lecil Travis Martin, conocido como Boxcar Willie, nos deleitó con esta interpretación.

The Oak Ridge Boys la cantaron –¡sin acompañamiento instrumental– en un concierto que dieron en Galveston, Texas, en 2015.

Escuchemos ahora un registro diferente. Dorothy Norwood es una de las grandes representantes de gospel (empezó su carrera junto a Mahalia Jackson), a la que escuchamos aquí en The best of Dorothy Norwood: the Early Years (2000).