If You’ve got the Money, I’ve got the Time. Lefty Frizzell y James A. Beck, 1950

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La carrera de Lefty Frizzell no pudo empezar con mejor pie. Esta fue una de las primeras canciones que grabó en su sesión de julio de 1950 y su single de debut llegó al número 1.
Su coautor, James Beck, fue también, en calidad de productor, el descubridor de Frizzell. Gracias a su buen ojo, la Columbia lo fichó y le ofreció su primer contrato. En un primer momento, estaba previsto que esta canción la grabara Little Jimmy Dickens, pero este la rechazó y le abrió, así, el camino a Frizzell.
De ritmo y letra muy alegres, describe la invitación de un hombre a una mujer para irse de bares (¡pero pagando ella!): “No hay necesidad de lágrimas, salgamos y divirtámonos. Saca tu Cadillac y dejemos atrás mi desastre de coche. Si tú dispones de dinero, yo dispongo de tiempo, pero si te quedas sin dinero, yo me quedo sin tiempo”, le advierte.
Escuchemos la grabación de Lefty Frizzell, que le situó en la carrera del country.

Willie Nelson la versionó en su álbum The Sound in Your Mind (1976).

Merle Haggard la incluyó en Roots Volume I (2001).

Percy Sledge sacó una recopilación de temas country en 2008 en un disco titulado Sings Country, en el que recuperaba sus mejores grabaciones de 1979.

Ya en nuestro siglo, el grupo The Little Willies, con Norah Jones, hizo su propia versión en For the Good Times (2012).

Friendship. Ray Charles, 1984

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Ray Charles era un músico de pura cepa. Se atrevió con todos los estilos musicales. Ya os he hablado aquí de su Modern Sounds in Country and Western Music, todo un hito en la evolución del country. Hoy nos centraremos en otro de sus álbumes íntegramente country, Friendship (1984), compuesto por dúos con grandes personalidades del género como Willie Nelson, Hank Williams Jr., Ricky Skaggs o Merle Haggard, por citar solo a unos cuantos. De media hora escasa, fue publicado por Columbia Records y constituyó todo un éxito de ventas, llegando al número 1 de la lista Billboard.
La letra de Little Hotel Room, obra de Freddy Powers, nos presenta a un hombre solo en una habitación de hotel que espera en vano a que su novia se reúna con él. En el álbum Ray Charles canta a dúo con Merle Haggard.

This Old Heart is Gonna Rise Again es un tema escrito por J. Martin Johnson y Bucky Jones que comienza con Ray Charles dándole un típico toque de soul y evoluciona luego hacia un ritmo más acelerado. Aquí colabora con The Oak Ridge Boys, que el pasado año entraron en el Salón de la Fama de la Música Country. El narrador se propone superar una reciente ruptura: “Lloré hasta que no me quedaban lágrimas, sufrí hasta que no me quedaba dolor, espero al primer amor que pase por la vía como un vagabundo espera un tren”. “Este viejo corazón se levantará otra vez”, concluye.

We Didn’t See a Thing fue compuesta por Gary Gentry y, en el disco, Ray Charles la canta con George Jones y Chet Atkins. Dos amigos se reconocen en su infidelidad, pero prometen apoyarse el uno al otro, diciendo que el primero estaba en Atlanta y el otro se quedó trabajando hasta tarde.

Troy Seals y Eddie Setser escribieron el tema con el que se cierra el disco, Seven Spanish Angels. Aquí el compañero de Ray Charles es Willie Nelson, que al año siguiente repetiría esta misma idea de los dúos con Half Nelson, en la que no se olvidó de su amigo Charles. Una pareja de amantes huye de la ley. Hay un tiroteo entre la autoridad y los proscritos y el hombre pierde la vida. Aun sabiendo que no tiene ninguna oportunidad, ya que al arma no le quedan balas, la mujer no se rinde hasta que muere por los disparos de la policía. Mientras tanto, un grupo de siete ángeles españoles rezan por los amantes del “valle de las armas”.

Floyd Tillman, un pionero del honky-tonk

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Floyd Tillman nació en Oklahoma en 1914, pero creció y vivió el resto de su vida en Texas. A temprana edad comenzó a tocar la mandolina y después se aficionó a la guitarra, que solía tocar con sus hermanos para amenizar las veladas en una pista de patinaje local. Su primer éxito como compositor fue It Makes No Difference Now (1938), que Jimmie Davis le compró por 300 dólares. Aunque desde la perspectiva actual nos puede parecer que el sonido de Floyd Tillman ha quedado un poco obsoleto, en los años 40 gozó de una inmensa popularidad.
En 1941 grabó el que sería su único número 1 en las listas como cantante, They Took the Stars Out of Heaven. En 1944 su single Each Night At Nine, el que un hombre promete encontrarse con su novia cada día a las nueve, causó sensación entre los soldados americanos destinados en el Pacífico. Las emisoras de radio japonesas no dejaban de pincharla para fomentar la deserción y disminuir la moral de los soldados americanos. I Love you so much it Hurts fue escrita por él en 1948; aunque también la grabó, fue Jimmy Wakely el encargado de lanzarla a la fama. Al año siguiente, llegó la que es considerada una de las primeras canciones honky-tonk sobre la infidelidad, Slippin’ Around, que triunfó de nuevo en la voz de Jimmy Wakely, acompañado esta vez por Margaret Whiting. Llegó al número 1 en las listas, y fue la primera vez que una mujer (aunque de forma compartida) alcanzaba la cima del Billboard –la primera en solitario sería Kitty Wells en 1952 con It Wasn’t God Who Made Honky-Tonk Angels (ya escuchada aquí).
A partir de los años 50 disminuyó considerablemente su producción como solista para centrarse en sus composiciones. Su predicamento sobre jóvenes figuras del outlaw country como Willie Nelson, Merle Haggard o Ray Price fue muy notoria. En 1984 entró a formar parte del Salón de la Fama de la Música Country y murió en 2003. Lo hizo con las botas puestas: su último álbum lo grabó un año antes de su muerte, en un retorno por todo lo alto (era su primer álbum en más de 20 años) que incluyó las colaboraciones de Willie Nelson, Dolly Parton, Hank Thompson, Connie Smith o George Jones, entre otros.
Escuchemos ya Slippin’ Around, que, como decía, fue una de las primeras canciones que abordó el tema de la infidelidad, sin adoptar una posición crítica respecto a ella. La letra, inspirada en una conversación telefónica que oyó Tillman en un bar, nos presenta a un hombre y una mujer que se ven obligados a verse a escondidas, ya que ambos están casados. “Parece que siempre nos tenemos que escabullir para estar juntos y vivir en un miedo constante a ser encontrados”. Su versión llegó al número 5 de las listas.

El mayor éxito le llegó al tema de la mano de Margaret Whiting y Jimmy Wakely: se mantuvo en lo más alto durante tres meses en 1949.

Uno de los máximos exponentes del honky-tonk, Ernest Tubb, también la interpretó en 1949.

Escuchemos a George Morgan y Marion Worth en 1964.

Ray Price la incluyó en su álbum Heart of Country Music (1987).

En una hábil maniobra para explotar este éxito, Tillman escribió el mismo año una canción-respuesta sobre los mismos personajes, ya libres de ataduras. Os dejo con I’ll Never Slip Around Again, otro éxito para Margaret Whiting y Jimmy Wakely.

En Familia (IX)

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Aunque la familia Carter sobrellevó mejor que otros el descenso de consumo propio de la Gran Depresión, sus discos no se libraron tampoco de la coyuntura económica. Por ello, vieron con muy buenos ojos la propuesta del empresario de la Consolidated Royal Chemical Corporation, John Romulus Brinkley, que, como parte de su imperio, había creado una cadena de radio para, fundamentalmente, promocionar sus productos médicos contra la impotencia.
El caso es que en Estados Unidos su proyecto hizo aguas, ya que las autoridades desconfiaban de su praxis (que consistía en injertar trozos de glande de cabra en los testículos de sus pacientes, a consecuencia de lo cual muchos de ellos lo demandaron) y le terminaron quitando la licencia. Pero Brinkley no se rindió y fijó la sede de su nueva radio al otro lado de la frontera, cerca de Texas, donde la legislación era más laxa.
Con potencia para cubrir toda la geografía estadounidense, ofreció un suculento trato a los Carter: un programa radiofónico diario por 75 dólares a la semana. La experiencia en las ondas no era nueva para ellos, pues en 1936 ya habían hecho una breve incursión en este medio para la Decca Records.
Aunque el trabajo conllevaba trasladarse a Texas –el programa se emitía desde San Antonio– y dejar su tierra natal, no dudaron en aceptar, ya que constituía una oportunidad para llegar a todos los rincones del país e incluso a algunos lugares de Canadá.
Así, en otoño de 1938 iniciaron una nueva vida en Texas, y fruto de su éxito Brinkley los fichó para una nueva temporada en la que, además, figuraron por primera vez las hijas de Maybelle, Helen, June (que se casaría con Johnny Cash) y Anita.
Como os dije en su momento, A.P. y Sara se habían separado en 1933, aunque siguieron trabajando juntos. La reconciliación no fue posible y en 1936 se divorciaron. Recordaréis que una de las causas de la ruptura fue que Sara se había enamorado del primo de A.P., Coy Bays, que a la sazón vivía en California. Sara no lo había olvidado, y en febrero de 1939 le dedicó una canción por la radio, I’m Thinking Tonight of My Blue Eyes (ya escuchada aquí). Cuando Coy la oyó, se fue a Texas, y allí se casaron a finales de ese mes.
I’m Working on a Building es un tema religioso de A.P. Carter cuya letra nos presenta a varias personas –un mentiroso, un bebedor y un predicador– que quieren trabajar en un edificio para el Señor. Escuchemos la grabación que hizo la familia Carter en junio de 1936 para el Associated Program Services.

Ahora, una interpretación de las hijas de Maybelle Carter, Helen (12 años), June (10) y Anita (6) del cásico del blues Corina Corina –escrito en 1928– en San Antonio en 1939.

The Cyclone of Rye Cove está basada en un hecho real. En mayo de 1929 el peor ciclón de su historia asoló Virginia y acabó con la vida de una docena de niños de una escuela. A.P. Carter se inspiró en este suceso –él mismo había colaborado en las tareas de rescate– para componer esta canción.

Why Don’t You Love Me. Hank Williams, 1950

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La semana pasada os traía aquí Long Gone Lonesome Blues. Hoy reincido con Hank Williams. Escucharemos el que fue su siguiente número 1, Why Don’t You Love Me, inspirado en la relación de Hank con su primera mujer Audrey Williams, que terminó en divorcio (luego se casaría con Norma Jean).
Al más puro estilo honky-tonk, la letra nos presenta a un hombre que se pregunta por qué su pareja no le hace el mismo caso que antes: “¿Por qué no me amas como solías hacerlo, cómo es que me tratas como a un zapato viejo, mis ojos siguen siendo azules y mi pelo rizado”, le recrimina.
Producida por Fred Rose, incluyó la participación de Jerry Rivers al fiddle, Don Helms a la steel guitar, Bob McNett a la guitarra solista y Ernie Newton al contrabajo. Os dejo ya con Hank Williams en su grabación de enero de 1950, que disfrutaríamos, por cierto, en la escena final de La última película (1971), de Peter Bogdanovich.

George Jones revitalizó el tema para su George Jones Salutes Hank Williams (1960).

Jerry Lee Lewis la versionó en 1969.

Connie Smith la grabó y la sacó como single en 1975.

Escuchemos ahora el dúo entre el hijo de Hank, Hank Williams Jr., y Lois Johnson para el disco Removing the Shadow (1970).

El actor Tom Hiddleston también interpretó este clásico.

Recientemente, el cantante irlandés Daniel O’Donnell la incluyó en The Hank Williams Songbook (2015).

El talento de Carolina del Norte

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Un año más la Asociación de Música Country, en boca de la leyenda Brenda Lee, ha cumplido con la tradición, y en una ceremonia celebrada en Nashville el pasado 29 de marzo ha dado a conocer los nombres de los tres nuevos miembros de este año del Salón de la Fama de la Música Country, que suma ya 130 socios.
Como mandan los cánones, la investidura formal será a finales de año en la “Ceremonia de los Medallones”, donde se les hará entrega de la preceptiva placa de bronce.
En la categoría de veteranos, el agraciado ha sido Charlie Daniels, de 79 años, un virtuoso del fiddle conocido sobre todo por The Devil Went Down to Georgia (ya escuchada en la serie El country marca su territorio). En la de “No artista”, que homenajea a productores o personas relacionadas con el mundo discográfico en general, Fred Foster, de 84, ha merecido este honor, por impulsar con sus contratos las carreras de Dolly Parton, Roy Orbison, Kris Kristofferson (con quien escribió su éxito Me and Bobby McGee) o Willie Nelson, entre otros. Finalmente, en la categoría moderna el nuevo miembro es Randy Travis, de 57 años (aquí podéis ver su biografía y escuchar Three Wooden Crosses y, en este otro enlace, su Forever and Ever Amen). Curiosamente, estas tres figuras nacieron en Carolina del Norte.
Escuchemos aquí sendos temas del primero y el último.
De Daniels vamos con The South’s Gonna Do it Again, un tema correspondiente a su álbum Fire on the Mountain (1974). El título hace referencia a la frustración que a veces azota a los sureños, derrotados en la guerra de Secesión. La letra, sin connotaciones políticas, homenajea a distintos grupos del Sur; y, cuando el Ku Klux Klan se intentó apropiar de ella para una serie de anuncios en la radio, Charlie Daniels amenazó con demandarles y tuvieron que retirar la campaña.

Ahora le llega el turno a Randy Travis, que estuvo acompañado en el acto por su mujer y que sigue recuperándose de un derrame cerebral sufrido en 2013 que le dejó numerosas secuelas. Escuchamos de él On the Other Hand, escrita por Paul Overstreet y Don Schlitz y grabada por primera vez por Keith Whitley en su álbum L.A. to Miami (1985). Ese mismo año lo hizo Randy Travis en Storms of Life. Las dudas del narrador para abandonar a su pareja, ese es el tema.

En Familia (VIII)

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En la anterior entrega dejamos a la familia Carter grabando para Decca Records. En 1937, y hasta la primera mitad del año siguiente, siguieron bajo el paraguas de este sello discográfico. Escuchemos hoy algunas grabaciones que tuvieron lugar en Nueva York en junio de 1937.
Obra de A. P. Carter, Hello Stranger versa sobre el encuentro del protagonista con un forastero.

En 1976 Emmylou Harris presentó su propia versión en el disco Luxury Line.

The Broken Down Tramp es una típica canción de la Depresión que nos presenta a un vagabundo de buen corazón. “Mis ropas puede que estén harapientas y sucias, pero hay un corazón limpio latiendo dentro de ellas”, nos dice. Tras perderlo todo a causa de la bebida, nadie le ofrece trabajo y los que eran sus amigos le dan la espalda. Cuando se sube a un tren, es descubierto por el vigilante, que lo echa, y acaba siendo atropellado por el convoy.

Never Let the Devil Get the Upper Hand of You es la historia de un crimen pasional. Un hombre que trabaja en un molino propone matrimonio a una mujer. Ella lo rechaza, y él la mata y la tira al río, porque “el diablo se apoderó de mí y me tomó la delantera”.

La Decca Records estaba muy satisfecha del trabajo de la familia, y en junio de 1938 fueron convocados de nuevo para grabar en su estudio de Charlotte, Carolina del Norte, un territorio sureño que conectaba mejor con el público natural de los Carter.
Una de las canciones que grabaron entonces fue Stern Old Bachelor, sobre un adusto solterón de 44 años que, conforme con su estado, promete no vivir nunca con una mujer. “Me acuesto y me levanto cuando me apetece, me cambio los calcetines tres veces al año y nadie se queja. Cuando estoy dormido, mis ronquidos no molestan a nadie y cuando vaya al cielo no tendré que preocuparme de si mi mujer irá también”.

Oh, Take Me Back es una composición de A. P. Carter en la que un hombre se lamenta del abandono de su chica.

Terminamos con You Are My Flower, que evoca las delicias de la naturaleza y que, en su estribillo, repite: “Eres la flor que florece en la montaña para mí”.

Country Boy. Ricky Skaggs, 1984

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Hoy vamos a escuchar algunos fragmentos de uno de los títulos que cimentaron la carrera de Ricky Skaggs, Country Boy, una brillante exaltación del bluegrass que editó Epic y llegó al número 1 de las listas. No faltan en este álbum una versión de Bill Monroe, padre del género, y de Carter Stanley, de los Stanley Brothers.
Country Boy es un tema escrito por los británicos Tony Colton, Albert Lee y Ray Smith. Cuando salió como single, llegó al número 1, el noveno de su trayectoria. La letra dice que “aunque parezca un urbanita con sus zapatos brillosos no es más que un recogedor de algodón, un chico de campo de corazón”.

En 1960 George Jones compuso Window Up Above, la favorita entre las suyas. Habla de un hombre que mira a través de la ventana –soportándolo a duras penas– a su pareja en brazos de otro hombre: “Veo cómo las nubes acechan y una tormenta hará naufragar nuestro hogar”, dice. Skaggs la recuperó para este disco.

Escuchemos ahora la versión original de Jones.

Something in my Heart fue escrita por Wayland Patton y se convirtió en el primer single del disco. Un tipo no puede quitarse de la cabeza a la mujer que le acaba de abandonar, y todo le recuerda a ella.

El tema que vamos a escuchar ahora figuraba también en el disco, pero esta versión es un directo de Skaggs con el grupo Super Pickers, que sonó en el Ryman Auditorium, sede del Grand Ole Opry. Os dejo con Wheel Hoss, compuesta por Bill Monroe.

I’m Ready to Go es un tema de corte religioso compuesto por Carter Stanley y William Herbert York. El narrador está dispuesto a abandonar esta vida porque oye una voz suave y baja, la de su maravilloso Salvador. Por cierto, esta fue una de las primeras, si no la primera, canción que descubrí de Ricky Skaggs. Sin más, escuchemos al artista con su grupo, los Kentucky Thunder.

Grandpa Jones, el virtuoso del banjo

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Louis Marshall Jones nació en Kentucky en 1913 en una familia de músicos: su padre tocaba el fiddle y su madre era cantante. Su carrera comenzó a principios de los años 30 y ya en 1935 consiguió un contrato en una radio local. Fue entonces cuando empezó a utilizar el sobrenombre Grandpa (Abuelo), porque un compañero suyo le decía en broma que se levantaba muy gruñón por las mañanas.
A principios de los 40, empezó a trabajar en el sello King Records, pero tuvo que interrumpir su carrera para alistarse en la Segunda Guerra Mundial. A la vuelta siguió grabando para ellos y empezó a actuar en el Grand Ole Opry. En 1978 entró en el Salón de la Fama de la Música Country, e intervino regularmente en el Opry hasta su muerte a los 84 años.
Mountain Dew es un tema folk escrito por Bascom Lamar Lunsford en 1928. Unos años después, en 1935, su amigo Scotty Wiseman modificó un poco la letra original, y el resultado final le gustó tanto al primero que le vendió la canción, si bien Wiseman se ocupó personalmente de que Lunsford percibiera el 50% de los derechos.
El tal Lunsford ejercía como abogado en Carolina del Norte. Eran los años de la prohibición, y muchos de los casos que atendía tenían que ver con su destilación ilegal. Esa fue la inspiración para escribir Mountain Dew, que habla de un hueco en un árbol en el que “puedes poner un dólar o dos, pero cuando vuelves encuentras una jarra llena de rocío de la montaña”. La canción ensalza las bondades de este licor: “El predicador vino muy preocupado porque su mujer había tenido la gripe y quería que le vendiera un poco de ese rocío de la montaña”, “mi tía se compró un nuevo perfume y, para su sorpresa, cuando lo analizó, no era más que rocío de la montaña”, “mi tío es bajo pero se cree un gigante cuando le das una pinta de rocío de la montaña”. Grandpa Jones la grabó en 1947. Os dejo con él.

Este tema se ha convertido en un estándar del bluegrass, y The Stanley Brothers, maestros de este género, nos regalaron la siguiente versión.

Willie Nelson la grabó para su álbum The Willie Way (1972).