Disco del mes (enero)

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La cosecha de discos aparecidos en enero no ha sido muy pródiga. El pasado viernes salió al mercado Road Less Traveled, de Lauren Alaina, de la mano de su discográfica Mercury Nashville en colaboración con Interscope Records.

Se trata del segundo disco de estudio de esta joven cantante de 22 años –el de debut, Wildflower, salió a la luz cuando todavía no había cumplido los 17–. Entre medias publicó un EP en el que aparecían algunos de los temas de este disco.

El álbum, que se puede encuadrar en el country-pop, consta de 12 canciones, que Alaina ha contribuido a escribir. De momento ha aparecido un single, el que da título al disco.

Road Less Traveled es obra de Meghan Trainor, Jesse Frasure y la propia Alaina. La canción habla de la necesidad de no ceder a la presión y tener personalidad propia o, como dice la canción, “confía en tu corazón rebelde y toma la carretera menos transitada”.

En la siguiente, Same Day, Different Bottle, participaron Caitlin Smith y Dan Couch junto con la propia Alaina. En su letra una mujer aconseja a su pareja que deje la bebida.

En Painting the Pillows, escrita por Lindsay Jack Rimes y Alex Masters, se comparan las lágrimas de la narradora por su novio con cuadros sobre la almohada.

Road Less Traveled en Amazon

Jerry Reed, guitarrista, cantante, compositor, actor…

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Nuestro protagonista nació en Atlanta en 1937. De pequeño le regalaron una guitarra y, desde ese momento, siempre tuvo clara su vocación: “Voy a ir a Nashville y voy a ser una estella”, se repetía una y otra vez.

A los 18 años consiguió su primer contrato discográfico con Capitol Records. A principios de los años 60, su popularidad creció gracias a que varios artistas, entre ellos Brenda Lee, versionaron sus éxitos. Fue contratado por la RCA, la discográfica de Chet Atkins, con quien colaboró en algunos álbumes instrumentales.

Su primera entrada en las listas fue gracias a Guitar Man (1967), que no tardaría en grabar también Elvis Presley. Compaginó su carrera musical con pequeños trabajos en el cine e intervino en más de veinte películas. Los años 70 mereció varios reconomientos, tanto en los Grammy como en la Asociación de la Música Country, donde fue nombrado instrumentalista del año dos ediciones consecutivas. Murió en Nashville a los 71 años.

Escuchemos uno de sus temás más conocidos, Eastbound and Down, que compuso en 1977 para la película Smokey and The Bandit, en la que tuvo un papel secundario. Cuando salió como single, llegó al número 2 de las listas, ayudado quizá por el viento de cola de la taquilla que alcanzó la película –126 millones de dólares de 1977 solo en EE.UU.

La canción, de carácter alegre, fue escrita por Reed y Dick Feller e incluye la colaboración de Gordon Stoker, un miembro del mítico grupo vocal The Jordanaires. Su protagonista se dirige en camión hacia el sur, y la carretera simboliza el camino a la libertad.

Jean Pruett, un ejemplo de “one-hit wonder” en la música country

 

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Norma Jean Bowman nació en Alabama hace 81 años. Su interés por la música country se gestó al abrigo del Grand Ole Opry. Se casó con un conocido guitarrista de este estilo que llegaría a trabajar con Marty Robbins y, gracias a él, se introdujo en el mundo de las discográficas, debutando en 1963.Durante el resto de esa década disfrutó de un modesto éxito, pero todo cambió cuando en 1973 apareció su disco Satin Sheets, del que formaba parte la canción homónima, su tema más conocido. Nos hallamos, pues, ante un caso característico de one hit wonder (que podría traducirse como “portento de un solo éxito”).En 1969, entró en la órbita de Decca Records. Owen Bradley, una de las mentes pensantes de ese sello, se enamoró de su voz, convencido de que gustaría a las amas de casa y vendería muchos discos. A juzgar por la canción que vamos a escuchar después –y que le hizo entrar además en el Grand Ole Opry–, no se equivocaba. A finales de los 70, sin embargo, su carrera empezó a declinar y, aunque volvió brevemente a mediados de los 80, su estrella se terminó apagando.

Escuchemos ya Satin Sheets, un tema escrito por Paul Volinkaty que apareció como single en febrero de 1973 y que constituyó el único número 1 de Pruett en las listas. La letra habla de una esposa infeliz a la que su marido proporciona todo lo que el dinero puede comprar; pero ese dinero no le puede abrazar fuerte como lo hace otro hombre que ha conocido, y le pide que la deje marchar, porque ahora sólo tiene “sábanas de satén para tumbarse y almohadas de satén para llorar”.Volinkaty escribió esta canción, la primera de su carrera, en 1970, en apenas media hora, pero no consiguió que nadie se interesara por ella hasta casi tres años después. La guerra de Vietnam abrió los ojos a mucha gente y hablar abiertamente de sexo –“no me dejas satisfecha”– ya no resultaba escandaloso.

Os dejo en primer lugar con la versión original de Jeanne Pruett. Su interpretación le hizo merecedora de varios premios en la Asociación de la Música Country de aquel año (1973): vocalista y single del año.

Ahora, escuchemos una versión de Loretta Lynn que ya tuvimos ocasión de disfrutar en la entrada dedicada a su disco Love is the Foundation (1973).

Tammy Wynette la incluyó en Another Lonely Song (1974).

Hank Williams Jr. la cantó desde el punto de vista del marido que no es capaz de darle a la mujer lo que necesita. Su grabación pertenece a Living Proof: The MGM Recordings (1974).

Dolly Parton la grabó en Treasures (1996).

Una de las voces contemporáneas más celebradas, Martina McBride, la versionó en Timeless (2005).

You’ve Never Been This Far Before. Conway Twitty, 1973

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Esta maravillosa balada fue uno de los múltiples éxitos de Conway Twitty. Describe la noche de pasión de dos amantes. Él detecta el nerviosismo de la mujer e intenta apaciguarla: “Casi puedo oír el silencio que producen los latidos de tu corazón, el eco de tus pensamientos y tu cuerpo temblar al preguntarse qué deparará el futuro y si mañana te amaré como esta noche; esta noche solo me hará amarte más”.
Para los sectores más conservadores de la sociedad estadounidense de principios de los 70, la letra fue considerada muy atrevida y varias emisoras se mostraron reticentes a “pincharla”. No obstante, el público en general le dio una entusiasta acogida y el disco en el que fue incluida terminó siendo certificado de oro.
Escuchemos la versión original de Conway Twitty en su disco homónimo, You’ve Never Been This Far Before.

El tema también cosechó una notable popularidad en la vecina Canadá. Allí, la cantante Carroll Baker nos regaló una versión narrada desde el punto de vista femenino, I’ve Never Been This Far Before (1975), que igualmente alcanzó el número 1.

 

Stones in the Road. Mary Chapin Carpenter, 1994

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Hoy escucharemos extractos del quinto trabajo de una de las mejores compositoras de country en activo, Mary Chapin Carpenter, quien con este Stones in the Road se aupó, por primera y única vez en su carrera, a lo más alto de las listas.
Editado por Columbia en 1994, Carpenter ganaría por él dos Grammys al año siguiente: Mejor álbum country y Mejor actuación femenina en una canción country por Shut Up and Kiss Me (que luego escucharemos).
No se puede negar que este proyecto es hijo casi en exclusiva de Chapin, como prueba el hecho de que todas las canciones, hasta un total de 13, fueran escritas por ella, que asumió también la co-producción.
Shut Up and Kiss Me fue su primer single. La instrumentación incluye la guitarra de Lee Roy Parnell y el piano, que toca Benmont Tench, miembro fundador de Tom Petty and the Heartbreakers.

Posteriormente, salió Tender When I Want to Be, en el que la narradora afirma ser fuerte y tierna cuando quiere.

House of Cards describe el lugar donde creció –una pequeña ciudad– como un lugar aparentemente perfecto en el que, sin embargo, todo el mundo guardaba secretos que, en caso de descubrirse, harían que todo se desmoronara como un castillo de naipes.

El último single del álbum fue Why Walk When We Can Fly. Aun reconociendo que el mundo dista mucho de ser un sitio ideal, la letra invita a sobreponerse a las dificultades. “En este mundo hay mucho dolor, mucha culpa, mucha vergüenza, mucho frío, mucha aflicción… pero hay mucho terreno por ganar. ¿Por qué caminar si puedes volar?”

Por último, vamos con el tema que da título al disco, Stones in the Road. Está narrada desde la perspectiva de una persona acomodada que no se para a pensar en los que lo están pasando mal, a quienes no considera más que “piedras en el camino”. “Les damos un dólar y esperamos que nuestros ojos no se encuentren”, dice. La canción apareció en la banda sonora de la película Bye, Bye Love (1995).

Dos años antes que Carpenter, Joan Baez la había grabado en Play Me Backwards (1992).

 

The Year that Clayton Delaney Died. Tom T. Hall, 1971

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Tom T. Hall, el llamado “contador de historias”, admirado tanto por músicos como Johnny Cash como por escritores de la talla de Kurt Vonnegut, hizo gala de su fama en esta canción, dedicada a un vecino de su niñez a quien aquí cambia el nombre y por el que sentía una gran admiración.
“Sentía una sombra de culpa y a veces me preguntaba si era justo, digamos, prostituir la vida de la gente de mi ciudad. Había escapado de mi ambiente y, sin embargo, anhelaba la simplicidad e independencia que demostraba la gente que había dejado atrás. Tuve que aprender que nunca podemos escapar de lo que somos”, aclaró sobre el hecho de hablar de personas reales en sus canciones.
Esta fue su segundo número 1, tras A week in a country jail, y apareció en su álbum In Search of a Song (1971). La letra habla de la profunda impresión que causó en el narrador la muerte de un guitarrista callejero, desencantado, que le insufló su amor por la música.
Escuchemos la versión original de Tom T. Hall.

La de Bobby Bare apareció por primera vez en un recopilatorio de 3 Cds llamado The Essential Bobby Bare (1987).

 

La canción de la venganza

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A estas alturas, a nadie se le escapa que el country se nutre de una serie de temas que podríamos calificar de recurrentes. Uno de ellos es la venganza, y hoy escucharemos uno de sus mejores botones de muestra, I did what I did for Maria.
Curiosamente, esta emblemática canción no fue compuesta en Estados Unidos, sino que sus autores fueron dos jóvenes ingleses, Mitch Murray y Peter Callander. Se convirtió en un éxito inmediato para Tony Christie tanto en Reino Unido como en Irlanda. La canción, de 1971, nos presenta a un hombre al que van a ejecutar al día siguiente tras vengarse por el asesinato de su mujer. No muestra ningún arrepentimiento: “Fuera en el patio están preparados para mí pero voy a mi Señor sin miedo porque hice lo que hice por María. Quita un ojo por un ojo, una vida por una vida, alguien debe morir por la muerte de mi mujer”.
Escuchemos la versión original de Tony Christie.

El tono western del tema hizo que Marty Robbins, el artista más íntimamente asociado a este género, se quedara prendado de ella. La versionó en El Paso City (1976).

Escuchemos a un grupo de pop-rock británico, Paper Lace, que la grabaron en Paper Lace (1974).

El sudafricano Peter Vee la incluyó en Peter Vee Sings (1971), popularizándola en su país.

Viajemos ahora a Bélgica, donde Marc Dex nos presentó una versión en neerlandés con el título Een Droom met Maria.