Big City. Merle Haggard y Dean Holloway, 1981

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La inspiración para escribir una canción puede nacer en cualquier parte, incluso en la conversación más intrascendente, como prueba la canción que vamos a escuchar hoy.

Dean Holloway no estaba metido en el mundo de la música –era conductor de autobús–, pero Merle Haggard se contaba entre sus amigos. Tras una sesión de grabación, empezaron a hablar como si tal cosa. Merle le preguntó qué tal le iba, a lo que Dean replicó: “Odio este lugar. Estoy harto de esta sucia ciudad”. Su compadre le preguntó entonces dónde le gustaría estar y Dean le contestó: “En algún lugar en el medio de Montana” (uno de los lugares más deshabitados de Estados Unidos). Merle se encontraba a la sazón grabando un álbum sobre las ventajas del campo sobre la ciudad, y pensó que esa idea encajaría en su trabajo (al que, por si fuera poco, le dio título). Ese mismo día Haggard escribió la letra, que comienza diciendo: “Estoy harto de esta sucia ciudad” y más tarde agrega: “Libérame en algún lugar en medio de Montana”.

En un acto de generosidad, el artista quiso que su amigo Dean Holloway también figurara en los créditos para recibir los derechos de autor correspondiente, que en su caso ascendieron a la nada desdeñable cifra de medio millón de dólares. La canción suena de fondo, por cierto, en una escena de la película Fargo (1996).

Escuchemos la versión original de Merle, que apareció en su álbum homónimo Big City.

En 1994 salió Tulare Dust: A Songwriter’s Tribute to Merle Haggard, un disco homenaje en el que varios compositores hacían versiones de éxitos suyos. Iris DeMent interpretaba Big City.

Una de las jóvenes promesas del country, Glen Templeton, también versionó este clásico.

Crucemos ahora el mundo para escuchar una versión de un grupo country japonés, The Mockingbirds, con Daisuke Tamura en la voz y Haruka Yoshitomi al fiddle. La actuación es de 2012.

T. Graham Brown la interpretó en un homenaje a Merle Haggard tras la muerte de este en abril del pasado año.

Escuchemos un directo de Eric Church de hace solo cuatro meses.

 

Clay Walker, otro ejemplo de country neotradicionalista

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Ernest Clayton Walker nació en Texas en 1969. Cuando tenía nueve años, su padre le regaló una guitarra y así empezó su pasión por el country. A los 16 años, lo contrató George Jones y a los 19 empezó su carrera como cantante y se curtió con sus primeras giras.

Unos años después entró en la órbita del productor James Stroud, quien le consiguió su primer contrato con Giant Records, donde se mantuvo hasta el cierre del sello en 2001.

Walker fue uno de los nombres clave del country de los 90, con álbumes alabados tanto por crítica como por público, como Clay Walker (1993), If I Could Make a Living (1994), Hypnotize the Moon (1995) o Rumor Has It (1997).

Hoy, que parece haberse impuesto el country pop, la fama de Clay, más devoto de los sonidos tradicionales, no es la que era. En 1996 le diagnosticaron esclerosis múltiple, que hasta la fecha no se le ha manifestado, y comenzó una batalla para concienciar a la gente sobre esta enfermedad. Su último single, Right Now, apareció en 2015.

El tema que vamos a escuchar, Live Until I Die, pertenece a su disco de debut, Clay Walker (1993), del que salieron otros tres singles, que triunfaron en las listas. Escrita por el propio autor cuando tenía 17 años, se trata de un tema autobiográfico, uno de sus preferidos, inspirado en la granja de sus abuelos, donde desempeñaba todo tipo de labores. En la letra, el protagonista se enorgullece de su vida en el campo: “No me preocupo de cosas que no puedo cambiar, no quiero pensar en el mañana, no necesito nada de lo que el dinero pueda comprar, no tengo que suplicar, robar o pedir prestado, sólo quiero vivir hasta que me muera”.

 

I Love a Rainy Night. Eddie Rabbitt, Even Stevens y David Malloy, 1980

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Hace unos meses escuchamos una de las primeras canciones de Eddie Rabbitt (ver entrada Pure Love). Pues bien: hoy disfrutaremos de su tema más popular, I Love a Rainy Night, cuyo origen se sitúa en los años 60, cuando un joven Eddie Rabbitt entretenía el rato en su pequeño apartamento una noche de lluvia y, a diferencia de lo que le suele pasar la gente, no se sentía deprimido por la lluvia. Pensó que este podía se un buen título para una canción –“Me encanta una noche lluviosa”– pero la idea no pasó de ahí y la canción se quedó esperando a mejor ocasión.

Años más tarde, en 1980, recuperó la vieja cinta que había grabado en su juventud con solo el estribillo y decidió completarla. Para ello pidió la ayuda de sus colaboradores habituales, David Malloy y Even Stevens, y nació este éxito, que llegaría al número 1 de las listas y cuyo single terminó vendiendo más de un millón de unidades.

La letra habla de los sentimientos agradables que le inspiran al narrador una noche tormentosa: “Los aguaceros lavan todas mis preocupaciones y despierto a un día soleado”.

La versión original de Eddie Rabbitt pertenece a su disco Horizon (1980).

Escuchemos otras dos versiones del tema, en mi opinión de inferior calidad a la original. En primer lugar, la del cantante nacido en Louisiana Robert Mizzell.

Os dejo por hoy con la versión de Tom Jones.