Release Me. Lyle Lovett, 2012

release me
Lyle Lovett es inclasificable: durante su carrera ha tocado multitud de géneros aparte del country, y ha incorporado a su música elementos de folk, swing, blues, jazz y góspel. Desde que en 1985 firmara un contrato con Curb Records, ha sacado todos sus álbumes con ese sello.
Este es su último trabajo, en colaboración con Lost Highway Records. Su portada muestra a Lovett atado con cuerdas, en una metáfora de lo contrario a lo que aspira el artista, que quiere librarse de las ataduras a través de la música.
Su único single fue Isn’t That So, compuesto por Jesse Winchester en clave pop/rock.

Lovett sólo escribió dos canciones de las 14 canciones que articulan el disco. Una ellas es One Way Gal.

Eddie Miller compuso Release Me en 1949 y, desde entonces, ha contado con innumerables versiones de artistas country. Esta es la de Lovett.

Brown Eyed Handsome Man fue popularizada por Chuck Berry, y nuestro protagonista la interpreta así.

Como muestra del blues que también tiene cabida en el disco, extraigo White Boy Lost in the Blues, de Michael Franks.

Termino por hoy con un instrumental sobre un tema tradicional, Garfield’s Blackberry Blossom.

Anuncios

El country según Bing Crosby

bing crosby
Cuando pensamos en la carrera musical de Bing Crosby solemos olvidar sus grabaciones country. Pero en una carrera tan prolífica como la suya sería raro que no hubiera versionado ninguna canción de este estilo. En esta entrada nos centraremos en esa faceta de su trabajo.
Crosby empezó su carrera en Hollywood, probando suerte como “cowboy cantante” e interpretando canciones western. Una de sus primeras en este estilo fue The Last Round Up (1933), que también grabara Gene Autry. El narrador se acerca al final de su vida, y reúne al ganado por última vez en su despedida como cowboy.
Escuchemos a Bing Crosby en The Last Round Up, escrita por Billy Hill.

A ese mismo año pertenece su versión de Home on the Range, una canción escrita en el siglo XIX por Daniel E. Kelley y con letra de Brewster M. Higley. El protagonista ansía una “casa en la cordillera donde el ciervo y el antílope jueguen, donde no se escuche una palabra de desánimo ni los cielos estén nunca cubiertos”.

En cuanto a su discografía dedicada a la música western, encontramos Cowboy Songs (1939), Under Western Skies (1942), Don’t Fence Me In (1946), Go west Young Man (1950) o How the West Was Won (1959).
De su disco Don’t Fence Me In os dejo con el tema que le da título, obra de Cole Porter y grabado por Bing con las Andrews Sisters. La letra habla de un hombre que odia los espacios cerrados y pide que no le coarten la libertad.

Al mismo disco pertenece Pistol Packin’ Mama, una canción que había grabado también con las hermanas Andrews ya en 1943.

Su versión de Shenandoah estaba incluida en How the West Was Won (1959).

Aparte de música western, Crosby también grabó country clásico. En uno de sus álbumes de madurez, ya en 1963, sacó a la luz Bing Crosby Sings Great Country Hits, en el seno de Capitol Records y con versiones de varios clásicos del género. Entre ellas, estaba Oh, Lonesome Me, la animada canción popularizada por Don Gibson, en cuya letra el protagonista se lamenta de la soledad provocada por su reciente ruptura.

Heartaches by the Number fue compuesta por Harlan Howard. Aquí el narrador enumera las veces en las que su corazón ha sufrido por culpa de una relación amorosa.

Escuchemos su versión de A Little Bitty Tear, de Hank Cochran.

Above and Beyond. Harlan Howard, 1960

ABOVE AND BEYOND
Hace poco más de una semana escuchábamos el segundo single de Buck Owens, Under Your Spell Again (1959). Hoy seguimos con él. Su siguiente single vio la luz al año siguiente; en esta ocasión, la canción fue compuesta por Harlan Howard, en lo que fue uno de sus primeros trabajos tanto para el compositor como para el cantante. Con este y sucesivos trabajos se fue estableciendo el estilo de Buck Owens, el llamado sonido Bakersfield.
Escuchemos la grabación original de Buck Owens, también conocida como Above and Beyond the Call of Love (1960).

Otro de los representantes del sonido Bakersfield, Wynn Stewart, la grabó para su disco Above and Beyond (1967).

Rodney Crowell la incluyó en Diamonds & Dirt (1988) y se convirtió en su último número 1 en las listas.

Termino con una interpretación bastante reciente de este tema. Rhonda Vincent y Daryle Singletary grabaron un disco en colaboración con el título American Grandstand (2017), al que pertenece esta versión.

Margie Bowes, una de las (efímeras) pioneras del country

margie bowes
En 1941 nacía, en Carolina del Norte, Margie Bowes, quien ya desde su adolescencia participó en algunos programas de radio en espacios musicales. Hoy no es extraño que los artistas salten a la fama gracias a programas de televisión, y ese fue también, en cierto modo, el caso de Bowes. La empresa Pet Milk Company organizó un concurso en Nashville: lo ganó ella, y firmó un contrato con Hickory Records, amén de debutar en el Grand Ole Opry en 1958.
Los dos primeros singles que sacó con ellos no tuvieron mucha visibilidad, pero el tercero, Poor Old Heartsick Me, terminó convirtiéndose en su canción más conocida. Sus únicos LPs llegaron cuando firmó con Decca Records, sello que intentaba buscar un reemplazo a Patsy Cline, fallecida en 1963. Su carrera fue de corto recorrido y se retiró de los escenarios a principios de los 70.
Escuchemos Poor Old Heartsick Me (1959), escrita por Helen Carter. En la letra, la protagonista se lamenta de que su destino parece ser siempre sufrir por amor.

Al mismo año pertenece My Love and Little Me, obra de Phil Everly, de los Everly Brothers.

Disco del mes (julio)

late nights
Tres años después de su último trabajo, Kinda Don’t Care, el pasado 26 de julio Justin Moore sacaba su quinto álbum, Late Nights and Longnecks, a través de su sello Valory Music Group, perteneciente a Big Machine Records.
Sobre su gestación, Moore ha señalado que “en el último álbum hubo momentos en que me separé algo del country e hicimos cosas diferentes a las que había hecho al principio de mi carrera. Pero en este me dije: ‘Voy a hacer el álbum más country que pueda’. Y creo que eso hicimos”. Para componer sus temas, Moore y su productor, Jeremy Stover, se retiraron a su casa de Florida, donde escribieron las diez canciones del disco. Más, de hecho, por lo que el cantante, de 35 años, ya tiene material para el siguiente. Entre los colaboradores con que ha contado, se incluyen los nombres de Casey Beathard, David Lee Murphy, Paul DiGiovanni, Chase McGill y Rhett Akins.
Escuchemos el primer single que ha servido de promoción al disco, aparecido en octubre del pasado año, The Ones that Didn’t Make it Back Home. Escrita por Justin Moore, Paul DiGiovanni, Chase McGill y Jeremy Stover, esta canción patriótica está dedicada a todos aquellos que han perdido la vida en los recientes conflictos en los que se ha involucrado Estados Unidos, aunque sin citarlos expresamente.

En marzo de este año apareció Jesus and Jack Daniels, obra también de los anteriores. En su letra, un hombre recuerda el carácter diametralmente opuesto de sus progenitores: “Mamá amaba a Jesús y papá amaba a Jack Daniels”.

El disco está plagado de canciones en torno a la bebida. En On the Rocks, los compositores, los mismos que en los casos anteriores, juegan con el significado de la expresión On the Rocks, que se refiere tanto a algo que se desmorona como al whiskey servido con hielo. Un hombre que acaba de discutir con su pareja se dirige a un bar a lamerse las heridas.

Otra canción en la que la bebida es la protagonista es Someday I Gonna Quit, compuesta por Justin Moore, Casey Beathard, Paul DiGiovanni y Jeremy Stover. Un hombre reconoce que tiene un problema con el alcohol y se propone dejarlo algún día: “Me he despertado maldiciendo a Jack Daniels, casi le oigo reírse de mí, no es el tipo con el que me guste salir, algún día lo tengo que dejar”.

Late Nighs and Longnecks en Amazon

Farewell Party. Lawton Williams, 1959

farewell party
El autor de esta canción, Lawton Williams, cosechó un considerable éxito en los años 50 con sus baladas country. Lo suyo era fundamentalmente la composición y, aunque se conservan algunas grabaciones suyas, solía dejar que otros cantantes las versionaran.
Esta de hoy es de corte melancólico. El narrador imagina cómo será su “fiesta de despedida” –es decir, su funeral–cuando muera. Le pide a su pareja, de la que sigue enamorado (aunque ella no de él, según se desprende de la letra), que al menos finja que todavía le quiere.
El primero en grabarla fue Billy Walker en noviembre de 1959, pero su versión nunca llegó a ser editada. Lo sería en el álbum Cross the Brazos at Waco (1993).

La del propio autor, Lawton Williams, fue grabada al año siguiente y esta sí que salió al mercado.

Tras su éxito, multitud de cantantes se apresuraron a grabarla. En 1961 lo hizo Little Jimmie Dickens.

Johnny Bush la incluyó en su álbum Sound of a Heartache (1967).

Una de las mejores versiones se la debemos a Waylon Jennings en Just to Satisfy You (1969).

Gene Watson entró en las listas de los más vendidos cuando la interpretó en Reflections (1978).

Escuchemos a Alan Jackson en su álbum Under the Influence (1999).

Joe Nichols, que intenta mantener vivo el espíritu del country clásico, la incorporó a Revelation (2004).

Ed Bruce, un representante del outlaw country

ed bruce
Nuestro protagonista de hoy, Edwin Bruce, nació en Arkansas hace 79 años. Su carrera comenzó muy pronto, a los 17 años, y, aunque trabajó para sellos de prestigio como Sun Records, Capitol o RCA, no logró abrirse un hueco en la industria y se vio obligado a compaginar su trabajo con sus intervenciones televisivas. Su popularidad empezó a crecer tras componer el clásico del country Mama Don’t Let Your Babies Grow Up to be Cowboys (ya escuchada aquí), sobre todo a raíz de la grabación de Waylon Jennings y Willie Nelson.
Al contrario de lo que sucedió con otros cantantes de la época, su carrera fue in crescendo y, de hecho, sus últimos trabajos en los 80, antes de retirarse, tuvieron más éxito que los de su juventud. El pasado año, la universidad de Arkansas le otorgó el premio de la música country a su trayectoria.
Su único número 1 fue You’re the Best Break this Old Heart Ever Had, escrita por Wayland Holyfield y Randy Hatch e incluida en One to One (1981). Su título juega con el doble significado de “break”: ruptura y oportunidad.

En 1983 compuso con Ronnie Rogers My First Taste of Texas, en la que el protagonista recuerda a su amada, que fue su primer contacto con Texas.

Uno de sus últimos singles llevaba por título Nights y lo encontramos en Night Things, de 1986. El autor teme la llegada de la noche, porque es entonces cuando más echa de menos a su amada.

Under Your Spell Again. Buck Owens y Dusty Rhodes, 1959

under your spell
Aunque Alvis Edgar Owens, conocido por todos como Buck Owens, ya llevaba en esto del country unos tres años, esta que vamos a escuchar fue la canción que lanzó su carrera. El single apareció en julio de 1959 y antes de que terminara el año había llegado al puesto 4 de las listas. La compuso con Dusty Rhodes, un intérprete de la steel guitar en cuyo grupo había trabajado Buck unos años antes, cuando vivía en el estado de Washington.
El potencial de este tema, y de otro que sacó ese mismo año, Second Fiddle, hizo que su discográfica, Capitol Records, convenciera a Owens de trasladarse a Bakersfield, donde hizo famoso el llamado sonido Bakersfield.
En su letra, un hombre vuelve a encontrarse bajo el influjo de una mujer que en el fondo sabe que no le conviene. “Me tienes bajo tu hechizo otra vez, diciendo las mismas cosas otra vez, haciéndome creer que eres solo mía”, dice el estribillo.
Vamos ya con la grabación original de Buck Owens en 1959.

Ese mismo año la grabó Ray Price.

Ahora, una versión rockabilly de este clásico del country. Johnny Rivers la incluyó en Johnny Rivers Rocks the Folk (1965).

Waylon Jennings y Jessi Colter la cantaron a dúo en el disco del primero Ladies Love Outlaws (1972), aunque fue grabada el año anterior.

Para su primer single en 1989, Shelby Lynne eligió versionar esta canción.

Uno de los grandes admiradores contemporáneos de Buck Owens es Dwight Yoakam, que la incluyó en Dwight Sings Buck (2007).

Un gran paso para Zager y Evans

in the year
Estos días hemos escuchado y escucharemos muchas noticias relacionadas con el 50 aniversario de la llegada del hombre a la Luna. En River of Country también nos sumamos a estas conmemoraciones y nos detenemos en la canción que más sonaba aquel 21 de julio de 1969.
Como no podía ser de otra manera, se trataba de una canción futurista y de carácter distópico, In the Year 2525, subtitulada como Exordium and Terminus (Principio y Fin). El momento en que salió a la luz no pudo ser más apropiado, ya que aprovechaba el tirón que le brindaban los acontecimientos. Aquel fue, sin duda, el año de la ciencia ficción: pegaron con fuerza las películas 2001: Una Odisea del Espacio y El planeta de los Simios, y David Bowie arrasó con Space Oddity.
La canción que nos ocupa fue escrita en 1964 por Rick Evans, uno de los miembros del dúo. Tras no pocos problemas de financiación, consiguieron, al final, un pequeño préstamo para grabarla y produjeron su propio single, que publicaría el modesto sello Truth Records en 1968.
Su trabajo pasó casi desapercibido hasta el año siguiente, cuando el todopoderoso RCA Records se fijó en el dúo, de modo que Denny Zager y Rick Evans, dos amigos que se habían conocido en la universidad de Nebraska, constituyen un claro ejemplo de one-hit wonder, un grupo de un solo éxito. Su siguiente single no despegó y el dúo se rompió en 1971.
Vamos a fijarnos ahora en la lúcida letra de este tema, que predice una serie de situaciones que estamos viviendo mucho antes de 2525. In the Year 2525 habla del progresivo aislamiento del ser humano y de cómo la tecnología se adueña de nuestras vidas. He aquí la letra traducida:
En el año 2525,
si el hombre está vivo,
si la mujer sobrevive
esto encuentran:

En el año 3525
no tendrás que preocuparte por decir la verdad y por no decir mentiras,
todo lo que pienses, hagas o digas
estará en la píldora que tomaste hoy.

En el año 4545
no necesitarás los dientes, no necesitarás los ojos,
no habrá nada que mascar
ni nadie te mirará.

En el año 5555
los brazos te caerán ociosos,
las piernas no tendrán nada que hacer,
alguna máquina lo hará por ti.

En el año 6565
no necesitarás marido, no necesitarás mujer,
escogerás a tus hijos y a tus hijas
del fondo de un tubo de cristal.

En el año 7510
si Dios viene –debería conseguirlo para entonces–
mirará a su alrededor y dirá:
“Creo que es tiempo del Juicio Final”.

En el año 8510
Dios sacudirá su cabeza poderosa
Y o bien dirá: “Estoy complacido con dónde ha llegado el hombre”,
o bien lo destruirá todo y empezará de nuevo.

En el año 9595
me pregunto si el hombre seguirá vivo:
se ha llevado todo lo que la Tierra puede dar
y no le ha devuelto nada.

Ahora han pasado 10.000 años.
El hombre ha llorado un billón de lágrimas
por algo que nunca ha sabido.
Ahora el reinado del hombre ha terminado 

A través de la noche eterna
el brillo de las estrellas muy lejanas
dice que quizá solo ha sido ayer.

Esta es la grabación original de In the Year 2525, de Zager y Evans. El vídeo está convenientemente acompañado por imágenes de un clásico de la ciencia ficción, Metrópolis (1927).

El mismo año que triunfaban Zager y Evans, el cantante country Nat Stuckey la versionaba en New Country Roads.