Hagas lo que hagas, hazlo bien

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Así reza el título de la canción de hoy, con la que seguimos en la estela de Ned Miller, de quien, en la última entrada, escuchamos ya From a Jack to a King. La de hoy, Do what you do, do well, no alcanzó las cotas de popularidad de aquella, pero tampoco le fue mal en las listas –llegó al puesto número 7.

El single apareció en 1965. Pertenecía a su tercer álbum, The Best of Ned Miller, ya bajo el paraguas de Capitol Records. La canción es toda una declaración de intenciones: un hombre recuerda el consejo que le dio su padre cuando era niño y al que ha intentado mantenerse fiel toda su vida. “(Mi padre) no podía mover una montaña ni derribar un gran árbol, pero se convirtió en un hombre poderoso con una simple filosofía: ‘Hagas lo que hagas, hazlo bien, da tu amor y todo tu corazón: hagas lo que hagas, hazlo bien’”.

Este es Ned Miller.

El caballero sureño, Sonny James, la grabó en Invisible Tears (1969).

Johnny Cash y su hermano menor, Tommy, la interpretaron en este directo de 1969.

Slim Whitman la versionó en The Collection (1970).

Charley Pride la incluyó en I’m Gonna Love Her on the Radio (1988).

 

Un éxito dormido

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No siempre un tema consigue la popularidad que merece cuando sale a la luz. Este fue el caso de la canción que vamos a escuchar hoy. Ned Miller, el autor de From a Jack to a King, publicó esta canción como single en 1957 –debutó con él– en Fabor Records a nivel local y en Dot Records a escala nacional. En ese momento, pasó inadvertida, en mi opinión injustamente. Sin embargo, Miller no se dio por vencido y cinco años después convenció a Fabor Records de que la reeditara.

El sello así lo hizo. Miller se encontraba en su mejor momento, tras haber trabajado brevemente para Capitol Records, que le había dado mayor notoriedad. Y la decisión no pudo ser más acertada, pues From a Jack to a King se convirtió en una de las canciones más escuchadas de 1963 y no solo en Estados Unidos, sino en otros mercados como el británico, el irlandés o el sudafricano, gracias ahí a la versión de Jim Reeves, que luego escucharemos.

La letra habla de un hombre que se siente como un rey por haber conquistado el corazón de su mujer. El título hace referencia a una baraja de cartas en la que el narrador asciende de Jack (sota en la baraja española, jota en la americana) a King (rey). Su temática resultaba idónea para acompañar la trama de la serie The Crown, y sus acordes suenan en su última temporada hasta la fecha, significando que el marido de la reina de Inglaterra ha ascendido, por su matrimonio, de miembro anónimo de la nobleza a Duque.

Os dejo con el original de From a Jack to a King, de Ned Miller.

Al año siguiente la grabó “el caballero Jim”, Jim Reeves.

Bill Anderson la versionó en su álbum Still (1962).

Ricky van Shelton la incluyó en Loving Proof (1988).

Mud fue un grupo de rock británico muy representativo de los 70. Su versión de From a Jack to a King está incluida en su álbum Mud Rock (1974).

El cantante sudafricano Ray Dylan la recuperó en Goele ou Country (2009).

 

Fist City. Loretta Lynn, 1968

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El papel de la mujer ha ido cambiando poco a poco, hasta ocupar plenamente esa habitación propia de la que hablaba Virginia Woolf. En el mundo de la música, Loretta Lynn fue una de las que más contribuyó a ese cambio.

En esta canción de tono autobiográfico, Lynn aborda el tema de las infidelidades (que no son culpa de la mujer, tal como insinuaban tantas canciones de los 50). A los 15 años, Loretta se casó con Oliver Lynn y su matrimonio, que duró 48 años, estuvo lleno de altibajos. El carácter contestatario de ella, unido al alcoholismo y a las continuas infidelidades de él, provocaron muchas peleas.

El tema se presenta como un aviso de Loretta hacia cualquier mujer que intente robarle a su marido. Les insta a alejarse de él si no quieren enfrentarse a sus puños. La inspiración le vino de su propia experiencia: cuando estaba de gira en Tennessee, le llegó el rumor de que una mujer andaba detrás de su marido, con quien ya había tenido una relación. Loretta escribió una carta acusadora a la amante, que se la enseñó a Oliver. Él le dijo entonces que no se metiera en sus asuntos y le dijo que las acusaciones eran ciertas.

El marido de Loretta no escuchó la canción hasta que ésta la interpretó en el Grand Ole Opry: “No llegará a ningún sitio”, opinó. Se equivocaba, pues el single conquistó el número 1 de las listas. Claramente, había subestimado a todas las mujeres que también sufrían infidelidades y que se lanzaron a comprarlo.

Os dejo con la versión de Loretta Lynn en su disco homónimo, que apareció en 1968. Años después, volvió a grabarla en Full Circle (2016). El productor, Owen Bradley, contó con un magnífico elenco en el terreno instrumental: Grady Martin a la guitarra, Pete Drake a la steel guitar, Floyd Cramer al piano y Buddy Harman a la batería.

El grupo The Little Willies, en el que participa Norah Jones, la incluyó en For the Good Times (2012).

Studio 102 Essentials (2008) es un álbum póstumo de Johnny Paycheck en el que aparecen varias grabaciones inéditas suyas. Una de ellas es Fist City.

 

 

 

Disco del mes (noviembre)

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El country ha asistido este mes –como suele ser tradicional en noviembre– al parto de multitud de discos. Entre todos ellos, vamos a destacar el séptimo trabajo del grupo de country-pop Lady Antebellum, que ha sido editado por el sello BLMG y lleva por título Ocean. Se trata de su primer álbum con esta discográfica, con la que firmaron el año pasado tras ser fieles toda su vida a Capitol Nashville.

Producido por Dann Huff, consta de 13 canciones, entre las que se encuentra una colaboración con el grupo Little Big Town llamada The Thing that Wrecks You. Uno de los miembros del trío, Charles Kelley, ha dicho del álbum: “El tema gira en torno a cómo sobrellevar nuestras almas y nuestra vida”.

En primer lugar vamos con What if I never get over you. Compuesta por Ryan Hurd, Sam Ellis, Laura Veltz y Jon Green, la canción habla de una ruptura que es casi imposible de superar. El single, todo un éxito comercial, ha vendido hasta la fecha cerca de 100.000 copias.

El tema que da título al disco, Ocean, es hasta el momento el segundo y último single extraído del álbum. Hillary Scott, la cantante, compara a su pareja con un océano en el que la protagonista quiere nadar. Esta balada está acompañada por Dave Haywood al piano.

A finales de octubre, el grupo sacó un vídeo para promocionar What I’m Leaving For, obra de Sam Ellis, Micah Premnath y Laura Veltz.

Ocean en Amazon

Ballad of Forty Dollars. Tom T. Hall, 1968

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Tom T. Hall era conocido como “el contador de historias”, y, sin duda, pocas de sus canciones son más características que esta de esa faceta suya. En su juventud, trabajó con su tía en un cementerio, y buscaba inspiración en las conversaciones con la gente que iba allí a despedir a sus seres queridos.

Así surgió esta canción, cuyo protagonista es un sepulturero contratado para cavar la tumba y hacer los preparativos del funeral. La letra tiene un tono humorístico. El narrador y sus compañeros observan desde la distancia (no tiene traje, no le gustan las charlas sobre el “fuego del Infierno” y tampoco le apetece entretenerse, porque, cuando termine el acto, tiene que ir a trabajar y cortar el césped) a la gente que asiste al funeral. Admiran el coche en el que llega uno de los familiares o el elegante vestido de la viuda. El final también tiene ese tono humorístico e irónico que solía caracterizar a Hall: el fallecido le debía cuarenta dólares que ahora, supone, tendrá que dar por perdidos.

La canción salió como single en octubre de 1968 a través del sello Mercury Records y se convirtió en su primer Top 10 en las listas de country. En la letra, cita la conocida marcha militar Taps, lo que sugiere que el fallecido era un veterano de guerra; aunque por el título puede que no la conozcáis, seguramente la hayáis escuchado en más de una ocasión. Aquí la tenéis.

Vamos ahora con el tema en cuestión. Escuchemos la versión original de Tom T. Hall en su álbum de debut homónimo, que apareció en 1969.

Johnny Cash y Waylon Jennings la cantaron a dúo en su disco Heroes (1986). Os dejo con su interpretación.

En 1969 la versionó Dave Dudley en su disco One More Mile.

 

Johnny Cash Sings the Songs that Made Him Famous. Johnny Cash, 1958

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En la anterior entrada escuchábamos extractos del disco de debut de Johnny Cash. Hoy seguimos con él y con su segundo álbum, que terminó de situarle en un lugar destacado en el country.

En Sings the Songs that Made Him Famous, Cash volvió a repetir con Sun Records –después de haber abandonado ese sello brevemente para firmar un lucrativo contrato con Columbia, donde sacó The Fabulous Johnny Cash–. Fue producido por Sam Phillips y Jack Clement, un compositor que escribió para Johnny las dos primeras canciones que vamos a escuchar.

Cash contó para este disco con la colaboración del grupo que acababa de formar, The Tennessee Three, que le acompañaría gran parte de su carrera y que, en gran medida, fue el artífice del sonido tan característico de sus canciones y de la popularidad del cantante. Sus miembros iniciales fueron Luther Perkins, Marshall Grant y el propio Johnny. Sin su influencia, el artista se reconocía perdido y la prueba es que, cuando en 1975 la Columbia le propuso dar un giro en su trayectoria, grabó un disco sin ninguno de ellos y el resultado fue un sonoro fracaso. A partir de entonces, no volvería a ensayar otros experimentos.

Vamos ahora con alguno de sus singles (hubo seis en total). En primer lugar, Guess Things Happen that Way, que, como os adelantaba, fue escrito por Jack Clement. En la letra, el protagonista se lamenta por la pérdida de su amada y concluye: “No me gusta pero supongo que las cosas son así”.

El disco se abre con otra composición de Jack Clement, Ballad of a Teenage Queen, que cuenta la historia de una chica de ambiente rural que deja a su novio tras ser descubierta por un cazatalentos de Hollywood. Pronto descubre que esa vida no le hace feliz y vuelve a su hogar con su novio de toda la vida.

Home of the Blues fue coescrita por Johnny Cash, Lillie McAlpin y Glenn Douglas Tubb, un primo de Ernest Tubb. El protagonista de esta melancólica canción es tan infeliz, que se siente en “el hogar de la tristeza”.

En Big River, el narrador advierte al gran río del título que sus lágrimas, después de haber sido abandonado, van a inundarlo.

Al igual que en su disco anterior, aquí también aparece una versión de una composición de Hank Williams. Escuchad la interpretación de Johnny Cash de I Can’t Help It (if I’m Still in Love With You).

El primer single del disco, así como la grabación más antigua del mismo, fue There You Go, que vio la luz como single en 1956. A la manera del aria de Rigoletto La Donna è mobile (“la mujer es voluble”), la canción habla de los frecuentes escarceos amorosos de la novia del protagonista.

 

Johnny Cash with his Hot and Blue Guitar. Johnny Cash, 1957

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Famosa es la frase de Sam Phillips, fundador de Sun Records –“Peca y vuelve con una canción que pueda vender”– cuando Johnny Cash se presentó ante él por primera vez como cantante góspel, algo que no impresionó en absoluto al poderoso productor. Pues bien, Johnny Cash así lo hizo y el disco de hoy fue el resultado.

Publicado en 1957, este debut se nutría de grabaciones de multitud de estilos, desde canciones tradicionales hasta country, rockabilly y góspel (aunque estas últimas no salieron como singles, ya que Phillips intuía que tendrían más éxito los temas country y los de rockabilly).

So Doggone Lonesome fue una de las primeras grabaciones de éxito de Johnny Cash. Según dice la leyenda, la escribió pensando en Ernest Tubb, uno de sus cantantes de country preferidos, quien la grabaría al año siguiente. Cash solía contar que, cuando Tubb grabó su canción, sintió que había conseguido hacerse un hueco en la industria. En la letra, el narrador confiesa sentirse muy solo a raíz de que su pareja le haya abandonado, pero se niega a reconocerlo ante sus amigos.

Los otros tres singles del disco ya los hemos escuchado aquí. En primer lugar, Cry Cry Cry, en la que un hombre sospecha que su mujer le es infiel y predice que terminará llorando cuando él la abandone.

Una de las canciones más conocidas de Johnny Cash, I Walk the Line, también pertenece a este disco. El narrador está dispuesto a hacer cualquier cosa por su pareja con tal de conservar su amor. Aquí la podéis escuchar.

Una de las canciones de trenes más famosas es Folsom Prison Blues, en la que un recluso añora la libertad cuando escucha el tren que pasa cerca de la prisión.

Rock Island Line es una canción tradicional de finales de los años 20 que habla de la extinta compañía de ferrocarril Rock Island Line, con sede en Chicago. Fijaos en cómo el ritmo de la canción aumenta para imitar cuando tren coge velocidad.

Ahora, una versión de una canción de Hank Williams y Jimmie Davis, I Heard the Lonesome Whistle Blow, que el primero grabó en 1951, y que probablemente sirviera de inspiración a Johnny para escribir su Folsom Prison Blues, pues la historia de ambas es muy similar. Después de dejar a su novia, un hombre se mete en problemas, es encarcelado y escucha el silbato solitario del tren.

La única canción góspel del álbum es I Was There When it Happened, escrita por Jimmie Davis y Fern Jones. El protagonista se muestra satisfecho porque su alma haya sido salvada y reniega de quien le dice que la salvación no existe, ya que él estaba allí cuando pasó, así que, ¿quién mejor que él lo va a saber?

 

Grand Ole Opry’s New Star. George Jones, 1956

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En los años 50, pertenecer al Grand Ole Opry era uno de los objetivos principales de los cantantes country, más incluso que en la actualidad. A mitad de esa década lo consiguió George Jones, quien, para remarcar el acontecimiento, sacó un disco, con el que además debutó. Se titulaba Grand Ole Opry’s New Star, y estaba producido por Pappy Dailey. Se da la circunstancia de que este álbum fue el primero no solo de la carrera de Jones sino también del sello discográfico en el que se publicó, Starday Records. Hoy escucharemos algunos temas de ese trabajo, que consta de 14 canciones, todas escritas o coescritas por el propio George.

El disco se abre con Why Baby Why, de Darrell Edwards y George Jones, que ya había salido como single en 1955 y que ya hemos escuchado aquí, en la biografía de nuestro protagonista, que escribí en 2014.

La cara B de este single fue Seasons of My Heart, obra de los mismos autores y en cuya letra se comparan las distintas fases de una relación con las estaciones del año.

Una de las primeras canciones de su carrera que recuperó para este disco fue Let Him Know, al más puro estilo honky tonk y escrita por Jones en solitario. Alguien que pierde a su amada va al bar a intentar olvidarla, pero se da cuenta de que esa actitud no le sirve de nada.

Vamos ahora con una canción rockabilly, la grabación más antigua que Jones incluyó en este disco. Definitivamente, los estándares de las canciones de antes eran muy diferentes de los de ahora. Hoy sería impensable una letra como la que sigue. En Play it Cool el narrador recomienda a los hombres que no pierdan la calma si de vez en cuando sus mujeres se descarrían, porque al final volverán a ellos.

Otro de los temas es What I Am Worth, que también hemos escuchado aquí. En la letra el protagonista se pregunta cuál es su valor si no vale nada para su amada.

La versión de Jones de Ragged but Right es uno de los mejores trabajos de los inicios de su carrera. De carácter tradicional, su primera grabación data de 1929 y se debe a los Blue Harmony Boys. La letra habla de un vagabundo que se considera feliz aunque tenga un aspecto harapiento (“ragged”).

 

Russell Smith, compositor y representante del country-rock

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Sirva la pequeña reseña biográfica de hoy como despedida a Russell Smith, que nos dejó el pasado mes de julio a los 70 años. Smith nació en Nashville y, a mediados de los 70, inició su carrera musical en el grupo de country-rock The Amazing Rhythm Aces. Lo abandonó en 1978 para emprender la aventura en solitario, y su primer álbum fue Russell Smith, perteneciente al sello Capitol Records. En 1988 firmó con Epic Records, con el que consiguió su mayor éxito, aunque se quedó en un discreto top 40: me refiero a I wonder what she’s doing tonight. En 1993, cambió de nuevo sus predilecciones para abordar el bluegrass, creando el grupo Run C&W, que se especializó en hacer versiones de clásicos del soul o del rock con los instrumentos propios del bluegrass. Smith compaginó su carrera como solista con la de compositor de canciones para otras voces del country de los 80, como Don Williams, Ricky van Shelton, Randy Travis o T. Graham Brown.

De su época con The Amazing Rhythm Aces destaca este Third Rate Romance, incluido en el álbum Stacked Deck (1975).

Junto con Lisa Silver escribió Betty Jean, un tema country-rock que salió como single en 1988.

Vamos ahora con I wonder what she’s doing tonight, de su disco This Little Town (1989). Su letra nos presenta a un hombre arrepentido de haber dejado a su pareja: “Creí que la libertad merecía el precio que tuve que pagar”.

Anger and Tears es una de sus canciones en las que el country resulta más reconocible. También pertenece a su álbum This Little Town (1989), y nos transmite el mensaje de que no debemos dejarnos vencer por los problemas para que nuestra casa no esté llena de “ira y lágrimas”.

Run C&W solo sacaron dos discos, Into the Twangy-First Century y Row vs. Wade. Al primero pertenece My Girl, una versión bluegrass de la canción homónima popularizada por The Temptations en 1964.

Al segundo álbum pertenece Signed, Sealed Delivered I’m Yours.