Dan Seals, del soft-rock al country-pop

dan seals

Danny Weyland Seals nació en 1948 en una granja de Texas. Apasionado por los Beatles en su adolescencia, fue apodado England Dan. Con un compañero de estudios montó el grupo de pop England Dan & John Ford Coley, y conoció el éxito con I’d Really Love to See You Tonight (1976). La formación se separó en 1980 y Seals se reinventó a sí mismo como cantante country-pop.

Tras firmar con Atlantic Records, Capitol Records llamó a sus puertas tres años después y se trasladó a vivir a Nashville. Los años 80 fueron los mejores de su carrera: su giro al country fue muy bien acogido por crítica y público y llegó a colocar 10 singles en lo más alto de las listas. Aunque siguió trabajando, la popularidad que había alcanzado se fue diluyendo en favor de las nuevas generaciones y murió de cáncer a los 61 años.

Vamos primero con una de las canciones de su primer disco country, God Must Be a Cowboy, que pertenece a Rebel Heart (1980). Su letra canta las alabanzas de los espacios abiertos del campo frente a los de la ciudad.

Everything that Glitters is Not Gold fue uno de sus primeros números 1. Está incluida en Won’t Be Blue Anymore (1985) y fue escrita por Seals junto con Bob McDill. Narra la historia de un hombre que se dedica a los rodeos y a quien su mujer abandona, por lo que tiene que educar solo a su hija, ya que su esposa también se ha desentendido de ella.

En 1987 apareció On the Front Line. En uno de sus singles, Three Time Loser, el protagonista se define como un perdedor en el amor.

Cheryl Wheeler escribió Addicted en 1986 y dos años después Seals la grabó en su álbum Rage On. La letra habla de una relación que ha terminado, pero la mujer se resiste a aceptarlo, ya que es “adicta” a ella.

Blake Shelton la versionó en su disco Red River Blue (2011).

En 1995 Dan Seals grabó en estilo country I’d Really Love to See You Tonight, el single que le hizo famoso en su primera etapa pop. Obra de Parker McGee, vio la luz en el álbum In a Quiet Room.

https://www.youtube.com/watch?v=QlcjVTGq7R8

Dave Loggins, un prolífico compositor country

Dave-Loggins
David Allen Loggins nació en Tennessee en 1947. Su padre tocaba el fiddle y, además, es el primo de Kenny Loggins, esto es, la música corría por sus venas. Empezó a tocar la guitarra y a escribir canciones ya en el instituto. En 1970 se trasladó a Nashville y dos años después le sonrió la suerte cuando el sello Vanguard le produjo su disco de debut, Personal Belongings (1972).
Aunque sus siguientes trabajos no tuvieron gran repercusión, se reinventó a sí mismo como compositor. En esta faceta, ha escrito canciones para Three Dog Night, Restless Heart, Reba McEntire, Wynonna Judd, Alabama, Kenny Rogers y muchos otros. En 1995 entró en el Salón de la Fama de Compositores de Nashville.
Su mayor éxito en las listas fue Please come to Boston, que vio la luz en 1974 en su disco Apprentice in a Musical Workshop. En la letra, escrita por él mismo, un hombre pide a su pareja que se vaya a vivir con él en distintos lugares –Boston, Los Angeles, Denver–, pero ella se niega: prefiere que se asiente y vuelva a Tennessee con ella. Su interpretación le valió una nominación al Grammy al mejor vocalista masculino.

Otro de sus temas más conocidos es Pieces of April, grabada para su disco David Loggins (1979). El narrador evoca aquí los buenos recuerdos de su primera relación primaveral.

En 1984 grabó un dúo con Anne Murray llamado Nobody Loves Me Like You Do, que mereció el premio al dúo vocal del año en 1985 de la Asociación de Música Country. Os dejo con él.

Ranger Doug, representante de la música western

ranger doug

Douglas B. Green, más conocido por su nombre artístico de Ranger Doug, nació en Illinois en 1946. Atraído desde siempre por la música, aprovechó su formación académica –estudió Literatura– para escribir la letra de sus propias canciones, así como ensayos sobre historia de la música. Comenzó su carrera a finales de los 60 en grupos como The Boys from Shiloh, The Shinbone Alley All Stars o The Doug Green Band, e incluso llegó a trabajar con el gran Bill Monroe, hasta unirse en 1977 al grupo de western Riders in the Sky, cuyos miembros actuales, aparte de nuestro biografiado, son Fred LaBour, Woody Paul Chrisman y Joey Miskulin.

En 1982, su formación se postuló para ingresar en el Opry y, como la música western no estaba suficientemente representada, recibieron una respuesta favorable. Años más tarde, en 1998, se “alistó” en otro grupo de nueva creación: The Time Jumpers, que ha merecido varias nominaciones a los Grammy. En la actualidad, presenta un programa de radio en el que pincha clásicos de música western de su propia colección personal.

Vamos ya con alguna muestra de su discografía.

The Big Sunflower pertenece al disco Happy Land: Musical Tribute to Laura Ingalls Wilder (2005). Se trata de una canción infantil que grabó como parte del álbum de homenaje a Ingalls Wilder, la autora de la serie de novelas infantiles La casa de la pradera, en la que se basó la serie homónima.

Ahora, dos ejemplos de su disco más popular, Songs of the Sage (1997). En primer lugar, Night Riding Song, una balada en la que describe las sensaciones que le produce una noche en la que cabalga solitario por el campo.

A este mismo trabajo pertenece River of Mystery, todo un canto a la naturaleza cuyo protagonista es el “río del misterio”.

Michael Martin Murphey, el revitalizador de las canciones de cowboy

Michael-Martin-Murphey
Michael Martin Murphey nació hace 75 años en plena naturaleza de Texas, lo que definiría toda su carrera profesional. A mediados de los 60 lo requirieron para escribir una canción para el nuevo álbum de The Monkees, muy en boga en aquella época. En 1971 volvió a Texas, donde se integró en el movimiento outlaw que triunfaba entonces. Tras firmar con A&M Records, presentó su disco de debut, Geronimo’s Cadillac (1972). Al año siguiente, cambió a Epic Records y con ellos publicó Blue Sky-Night Thunder. En los 80, su éxito continuó y su nombre sonó insistentemente en la escena country, con discos como Tonight We Ride, Americana, River of Time o Land of Enchantment. En la década siguiente dio un giro a su carrera y se centró en las canciones de cowboy, que tanta compañía le habían hecho durante su infancia. Su disco Cowboy Songs (1990) se convirtió en el primero en alcanzar la categoría de disco de oro desde Marty Robbins con su Gunfighter Ballads and Trail Songs (1959). Pero sus registros no acaban ahí, ya que en 2009 sacó un álbum de bluegrass, estilo que siguió explorando en sucesivos trabajos.
Escuchemos Wildfire, incluido en Blue Sky-Night Thunder (1975), a propósito de un pony llamado Wildfire.

What’s Forever For fue escrita por Rafe Van Hoy en 1978 y versionada cuatro años después por Michael Martin Murphey. Fue su primer número 1 en las listas. El narrador no puede entender por qué la gente desperdicia el amor y enloquece en lugar de permanecer juntos.

A Cowboy Songs pertenece The Old Chisholm Trail, una canción que data del siglo XIX acerca de un cowboy y sus andanzas entre Texas y Kansas.

Terry Allen, cantante y pintor

terry allen
Terry Allen nació hace 76 años en Kansas, aunque creció en Texas. A temprana edad aprendió a tocar el piano en casa (su madre era pianista profesional). A los 19 escribió su primera canción, Red Bird, que grabó años después en el disco Smokin’ the Dummy (1980). Sus trabajos más conocidos y de mayor calidad fueron los dos primeros, Juarez (1975) y Lubbock on Everything (1979), de los que escucharemos algunas muestras y que se consideran precursores del country alternativo. Además de la música, Allen ha tocado otros palos de la expresión artística, desde la pintura a la escultura, pasando por las representaciones teatrales. Su último disco hasta la fecha lleva por título Bottom of the World (2013).
Escuchemos, para empezar, la primera canción que compuso, Red Bird.

De Juarez vamos a “pinchar” Cortez Sail, que narra la historia de un hombre que deja Los Angeles para dirigirse a su hogar, México, la tierra de Hernán Cortés (el Cortez del título).

A su segundo LP, Lubbock on Everything, definido como un clásico del outlaw country, pertenece Amarillo Highway.

Uno de sus temas más conocidos es Give Me a Ride to Heaven, Boy, de su álbum Bloodlines (1983).

Un ejemplo de su último trabajo es el que viene a continuación, que, además, da título al disco, Bottom of the World.

Eddy Raven o cómo fusionar el country con la música cajun

eddy raven
Edward Garvin Futch nació en Luisiana en 1944. La música local de ese estado –la música cajun– fue su principal influencia. A los 13 años empezó a tocar en un grupo y, a los 18, sacó su primer single, Once a Fool.
Su primer álbum, fechado en 1973, fue That Cajun Country Sound y desde entonces su popularidad no dejó de crecer, sobre todo en los años 80. Triunfó no solo como cantante, sino también como compositor para otras voces: entre los que grabaron sus temas, se encuentran Don Gibson, Connie Smith o Jeannie C. Riley. Tras firmar con RCA Records, alcanzó el punto álgido de su carrera con álbumes como I Could Use Another You (1984), Love and Other Hard Times (1985), Right Hand Man (1986) o Temporary Sanity (1988). El disco que le sacó de su semirretiro, en el que permanecía anclado desde principios de este siglo, fue All Grassed Up (2018).
El tema Shine Shine Shine (1987) pertenece al disco Right Hand Man y fue escrito por Ken Bell y Bud McGuire.

Temporary Sanity produjo varios singles, uno de los cuales fue In a Letter to Tou, escrita por Dennis Linde.

El mismo compositor escribió I’m Gonna Get You (1988), que ya grabara el año anterior Billy Swan.

El último número 1 de Raven fue Bayou Boys (1989), compuesto por el propio Raven junto con Troy Seals y Frank J. Myers.

Margie Bowes, una de las (efímeras) pioneras del country

margie bowes
En 1941 nacía, en Carolina del Norte, Margie Bowes, quien ya desde su adolescencia participó en algunos programas de radio en espacios musicales. Hoy no es extraño que los artistas salten a la fama gracias a programas de televisión, y ese fue también, en cierto modo, el caso de Bowes. La empresa Pet Milk Company organizó un concurso en Nashville: lo ganó ella, y firmó un contrato con Hickory Records, amén de debutar en el Grand Ole Opry en 1958.
Los dos primeros singles que sacó con ellos no tuvieron mucha visibilidad, pero el tercero, Poor Old Heartsick Me, terminó convirtiéndose en su canción más conocida. Sus únicos LPs llegaron cuando firmó con Decca Records, sello que intentaba buscar un reemplazo a Patsy Cline, fallecida en 1963. Su carrera fue de corto recorrido y se retiró de los escenarios a principios de los 70.
Escuchemos Poor Old Heartsick Me (1959), escrita por Helen Carter. En la letra, la protagonista se lamenta de que su destino parece ser siempre sufrir por amor.

Al mismo año pertenece My Love and Little Me, obra de Phil Everly, de los Everly Brothers.

Ed Bruce, un representante del outlaw country

ed bruce
Nuestro protagonista de hoy, Edwin Bruce, nació en Arkansas hace 79 años. Su carrera comenzó muy pronto, a los 17 años, y, aunque trabajó para sellos de prestigio como Sun Records, Capitol o RCA, no logró abrirse un hueco en la industria y se vio obligado a compaginar su trabajo con sus intervenciones televisivas. Su popularidad empezó a crecer tras componer el clásico del country Mama Don’t Let Your Babies Grow Up to be Cowboys (ya escuchada aquí), sobre todo a raíz de la grabación de Waylon Jennings y Willie Nelson.
Al contrario de lo que sucedió con otros cantantes de la época, su carrera fue in crescendo y, de hecho, sus últimos trabajos en los 80, antes de retirarse, tuvieron más éxito que los de su juventud. El pasado año, la universidad de Arkansas le otorgó el premio de la música country a su trayectoria.
Su único número 1 fue You’re the Best Break this Old Heart Ever Had, escrita por Wayland Holyfield y Randy Hatch e incluida en One to One (1981). Su título juega con el doble significado de “break”: ruptura y oportunidad.

En 1983 compuso con Ronnie Rogers My First Taste of Texas, en la que el protagonista recuerda a su amada, que fue su primer contacto con Texas.

Uno de sus últimos singles llevaba por título Nights y lo encontramos en Night Things, de 1986. El autor teme la llegada de la noche, porque es entonces cuando más echa de menos a su amada.

Rhiannon Giddens, un tesoro escondido

RhiannonGiddens-791x1024
Hace poco más de un mes Manuel Cerdà, uno de los más fieles seguidores de este blog, se mostraba entusiasmado por haber descubierto a Rhiannon Giddens y me sugería dedicarle una entrada. Pues vamos a ello, no sin antes animaros a visitar su blog https://manuelcerda.com/
Giddens, a sus poco más de 40 años, se ha convertido por derecho propio en una de las figuras más interesantes del panorama musical, ya sea en el folk, el blues, el soul, el jazz, el bluegrass o el género que se le ponga por delante. A los 20 años decidió estudiar ópera en el conservatorio Oberlin. Se dio a conocer con el grupo de folk Gaelwynd, y alcanzó mayor visibilidad todavía con otra formación del mismo estilo, Carolina Chocolate Drops, con la que sacó varios discos, el más conocido de los cuales fue Genuine Negro Jig (2010), Grammy al mejor álbum folk. Aquí destacó tocando el banjo y el fiddle. Más tarde emprendió una carrera en solitario que hasta ahora ha alumbrado tres discos: Tomorrow is My Turn (2015), Freedom Highway (2017) y There’s No Other, este último en colaboración con Francesco Turrisi, que vio la luz el pasado mes de febrero.
De su primera etapa, escuchemos Raggle Taggle Gypsies, versión de una canción folk escocesa que Giddens incluyó en Northern Lights (2005).

De su etapa con Carolina Chocolate Drops, podemos disfrutar de Your Baby Ain’t Sweet Like Mine, perteneciente al citado Genuine Negro Jig.

Su primer trabajo en solitario, Tomorrow is My Turn, lleva por título la adaptación al inglés del tema de Charles Aznavour L’amour c’est comme un jour, que ya cantara Nina Simone en 1975. Esta es la versión de Giddens.

Aquí tenéis a Charles Aznavour.

En 2017 llegó Freedom Highway, al que corresponde Birmingham Sunday, inspirada en la matanza perpetrada por el Ku Klux Klan en 1963 en un iglesia baptista de esa ciudad de Alabama.

We Could Fly fue escrita por Rhiannon Giddens y Dirk Powell.

También en su segundo trabajo en solitario está incluido At the Purchaser’s Option, el lamento de una mujer esclava: “Puedes tomar mi cuerpo, puedes tomar mis huesos, puedes tomar mi sangre pero no mi alma”, dice el estribillo.

Vamos a escuchar, finalmente, dos muestras de su último trabajo, There is No Other, quizás uno de los mejores discos que han aparecido este año. Empezamos con I’m On My Way.

A esta última obra también pertenece su versión de Wayfaring Stranger. Este clásico del folk parece haberse originado en el siglo XIX. La letra habla del accidentado viaje que es la vida. Un forastero que va por esta tierra de aflicción se dirige hacia su hogar celestial, un mundo donde no hay enfermedad, fatigas ni peligros.

Wilma Burgess, un talento infravalorado

wilma
Hace 80 años nacía en Florida Wilma Burgess. A diferencia de otros biografiados que han pasado por River of Country, de niña y adolescente no mostró especial interés por la música. El gusto se le despertó a principios de los 60 cuando escuchó a Eddy Arnold en un concierto. No tardó en trasladarse a Nashville. Cuando daba sus primeros pasos en el country, Patsy Cline falleció en un accidente aéreo y la voz y el estilo de Burgess, parecidos al de este icono del country, hicieron que el productor de Cline, Owen Bradley, le echara el ojo como posible sucesora de Cline. Su elección no llegó a cuajar, pero no por motivos artísticos sino extramusicales: a Burgess le gustaban las mujeres, en un país y un estilo de música todavía muy reaccionarios en aquella época.
Aun así, gozó de cierto éxito en la industria y algunos de sus singles consiguieron llegar a las listas. Su presencia en ellas fue declinando hasta su retiro a principios de los 80. Murió de un ataque al corazón en 2003.
Escuchemos la canción que lanzó su carrera, Baby, escrita por Ray Griff en 1965. El tema fue incluido en su álbum de debut, Don’t Touch Me (1966).

Vamos ahora con la que se convertiría en su canción de cabecera, Misty Blue, que la mismísima Brenda Lee rechazó en lo que cabe considerar uno de los mayores errores de la música country.

Uno de los grandes representantes masculinos del sonido Nashville, Eddy Arnold, la grabó al año siguiente y reeditó su éxito.

Aunque la grabación original de Don’t Touch Me pertenece a Jeannie Seely, casi simultáneamente (1966) la sacó al mercado Burgess.

Esta es la versión original de Seely. La canción fue escrita por el marido de esta, el gran compositor Hank Cochran, autor también de I Fall to Pieces o Make the World Go Away.