Country Bumpkin. Don Wayne, 1973

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La canción que vamos a escuchar hoy viene a demostrar que en ocasiones basta una historia sencilla, cargada de autenticidad, y una buena voz, cercana y suave, para que esta sea memorable.

Country Bumpkin constituyó uno de los dos números 1 de Cal Smith de 1974 (el otro fue It’s Time to Pay the Fiddler). También fue un año óptimo para su compositor, Don Wayne, que gracias a ella ganó el premio a la mejor canción tanto en la Asociación de Música Country como en la Academia de Música Country. En la primera, Cal Smith ganó, además, en la categoría de mejor single del año.

Garth Brooks ha declarado en alguna ocasión que la grabación de Cal Smith es uno de sus singles favoritos. Su título, Country Bumpkin, es un apodo cariñoso que alude a la ingenuidad y afabilidad de los chicos de campo. La historia es muy fácil de resumir: chico conoce chica, se casan, en este “mundo de maravillas” crean “una maravilla más” –su hijo– y, tras 40 años de duro trabajo, la mujer muere rodeada de sus dos queridos “country bumpkins”.

Os dejo con la grabación original de Cal Smith, que apareció a principios de 1974 y llegó al número 1 de las listas.

Ese mismo año Loretta Lynn y Conway Twitty la cantaron a dúo en su álbum Country Partners.

El éxito cosechado por este tema hizo que muchos artistas country se lanzaran a grabarla. He aquí la versión de Hank Thompson en Moving on (1974).

Love in the Hot Afternoon. Vince Matthews y Kent Westbury, 1974

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Escuchemos hoy una canción que popularizó Gene Watson. Compuesta un par de años antes de que él la grabara, la suya no fue ni siquiera la original, pero a efectos prácticos fue la que dio el pistoletazo de salida a su carrera (si bien había sacado un disco anterior a Love in the Hot Afternoon que no llegó a entrar en las listas).

El tema nos traslada a una tarde calurosa en la que una pareja asiste a la culminación de su amor, y su erotismo se ve acrecentado por la alusión al filet gumbo, una especia picante que se utiliza para un estofado típico de Louisiana.

Jim Ed Brown fue quien la grabó por primera vez en su disco Evening (1972).

Como dije antes, la versión de Gene Watson es la más conocida. Salió en 1975, aunque había sido grabada el año anterior para el álbum homónimo.

Waylon Jennings también la incorporó a su repertorio.

Finalizamos con una versión de alt country, grabada por Matt Sweeney y Bonnie Prince Billy en Adult Swim (2010).

Pure Love, Eddie Rabbitt, 1974

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La canción que vamos a escuchar hoy abrió muchas puertas tanto para su compositor, Eddie Rabbitt, como para el cantante que la popularizó, Ronnie Milsap.

Aunque Rabbitt ya gozaba de cierto renombre en la industria por ser el autor de una canción cantada por Elvis, Kentucky Rain, fue esta la que lo catapultó a la fama. Para Milsap, significó, a su vez, el primero de los 30 números 1 en las listas que alcanzaría en su carrera.

La venturosa canción compara el amor que siente el protagonista al levantarse con un copioso desayuno compuesto de miel, leche, una conocida marca de cereales de la época, Captain Crunch, y su amada.

Ronnie Milsap la incluyó en su disco del mismo nombre.

Escuchemos ahora la grabación del autor en su disco de debut Eddie Rabbitt.

You Ask Me To. Billy Joe Shaver y Waylon Jennings, 1973

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Aprovechando que la temporada cinematográfica está bullendo con las películas candidatas a los Oscar (candidaturas anunciadas la semana pasada), hoy vamos a escuchar un clásico del country que aparece en la banda sonora de Hell or High Water (estrenada en España como Comanchería y que opta a 4 galardones).

La música de esta cinta incluye nombres como Nick Cave, Townes van Zandt o Chris Stapleton, pero aquí vamos a señalar la recuperación de un tema escrito hace más de 40 años por Waylon Jennings y Billy Joe Shaver, dos exponentes del outlaw country. El tema de You Ask Me To es la fe ciega en el amor. El protagonista haría cualquier cosa que le pidiera su pareja. Aunque de estilos totalmente diferentes, el mensaje que transmite recuerda a una canción de Edith Piaf de finales de los 40, Hymne à l’amour, en la que la artista afirma: “Bien pueden reírse de mí, haría cualquier cosa si tú me lo pidieras”.

La versión original de Waylon Jennings, que es la que aparece en la película, pertenece al disco Honky-Tonk Heroes (1973).

Para celebrar su 40 cumpleaños, Elvis Presley sacó en enero de 1975 el disco Promised Land, en el que versionó esta canción, que había grabado en diciembre de 1973.

El otro compositor, Billy Joe Shaver, la incluyó en su álbum Gypsy Boy (1977) con la colaboración especial de Willie Nelson.

Shaver, Nelson, Jennings y Kris Kristofferson la grabaron de nuevo en Honky-Tonk Heroes (2000).

You’ve Never Been This Far Before. Conway Twitty, 1973

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Esta maravillosa balada fue uno de los múltiples éxitos de Conway Twitty. Describe la noche de pasión de dos amantes. Él detecta el nerviosismo de la mujer e intenta apaciguarla: “Casi puedo oír el silencio que producen los latidos de tu corazón, el eco de tus pensamientos y tu cuerpo temblar al preguntarse qué deparará el futuro y si mañana te amaré como esta noche; esta noche solo me hará amarte más”.
Para los sectores más conservadores de la sociedad estadounidense de principios de los 70, la letra fue considerada muy atrevida y varias emisoras se mostraron reticentes a “pincharla”. No obstante, el público en general le dio una entusiasta acogida y el disco en el que fue incluida terminó siendo certificado de oro.
Escuchemos la versión original de Conway Twitty en su disco homónimo, You’ve Never Been This Far Before.

El tema también cosechó una notable popularidad en la vecina Canadá. Allí, la cantante Carroll Baker nos regaló una versión narrada desde el punto de vista femenino, I’ve Never Been This Far Before (1975), que igualmente alcanzó el número 1.

 

The Year that Clayton Delaney Died. Tom T. Hall, 1971

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Tom T. Hall, el llamado “contador de historias”, admirado tanto por músicos como Johnny Cash como por escritores de la talla de Kurt Vonnegut, hizo gala de su fama en esta canción, dedicada a un vecino de su niñez a quien aquí cambia el nombre y por el que sentía una gran admiración.
“Sentía una sombra de culpa y a veces me preguntaba si era justo, digamos, prostituir la vida de la gente de mi ciudad. Había escapado de mi ambiente y, sin embargo, anhelaba la simplicidad e independencia que demostraba la gente que había dejado atrás. Tuve que aprender que nunca podemos escapar de lo que somos”, aclaró sobre el hecho de hablar de personas reales en sus canciones.
Esta fue su segundo número 1, tras A week in a country jail, y apareció en su álbum In Search of a Song (1971). La letra habla de la profunda impresión que causó en el narrador la muerte de un guitarrista callejero, desencantado, que le insufló su amor por la música.
Escuchemos la versión original de Tom T. Hall.

La de Bobby Bare apareció por primera vez en un recopilatorio de 3 Cds llamado The Essential Bobby Bare (1987).

 

Lead Me On. Leon Copeland, 1971

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Una de las más fructíferas colaboraciones en el country durante los años 70 fue la formada por Loretta Lynn y Conway Twitty.
Escuchemos hoy el segundo número 1 que alcanzó este dúo, Lead Me On (el primero, We Only Make Believe, lo escuchamos en la entrada dedicada a la biografía de Conway Twitty).
La canción, que podríamos encuadrar en el sonido Nashville, tan en boga en aquellos tiempos, se ilumina con un sonido casi orquestal, aderezado por las espléndidas voces de Lynn y Twitty. La letra presenta un diálogo entre un hombre y una mujer en el que ella le suplica que “le guíe y tome control de lo que siente”.
Loretta y Conway la grabaron por primera vez en su disco homónimo, editado por Decca Records y producido por Owen Bradley en 1971.

La cantante noruega Heidi Hauge recuperó el tema para su Country Dance (2002).

My Woman, My Woman, My Wife. Marty Robbins, 1970

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En varias ocasiones me he centrado en este blog en los temas por los que Marty Robbins es más recordado, y casi todos ellos tienen algo en común: captan a la perfección el espíritu del western (véase El Paso; Big Iron; su antológica versión de The Streets of Laredo; o el tema principal de la película The Hanging Tree, por citar solo unos cuantos).
De ahí que la canción de hoy –un tema de amor lento que han grabado artistas del todo ajenos al country– resulte una sorpresa en su trayectoria. En My Woman, My Woman, My Wife, perteneciente al álbum homónimo, el narrador, en su madurez, rinde homenaje a su esposa y su infatigable trabajo, al tiempo que reconoce que es “el cimiento sobre el que me apoyo”. Así, escuchamos: “Manos que son fuertes aunque arrugadas, trabajando en lo que si no no se haría, pelo que ha perdido algo de su belleza por haber pasado demasiadas horas al sol, ojos que muestran algo de decepción, labios cansados pero tiernos con un amor que fortalece mi vida. Soy débil y me desanimo fácilmente, ella simplemente sonríe cuando quiero parar”. La letra evoca la temprana muerte de sus hijos, que nacieron en primavera y fallecieron el invierno siguiente; fue la fe de su mujer la que le hizo seguir adelante. Por ello, termina suplicando a Dios que le dé a ella su porción de cielo, porque es quien en realidad se lo merece.
Escuchemos la versión original de Marty Robbins, que consiguió el Grammy a la mejor canción country de 1971 y llegó al número 1 de las listas.

Ese mismo año Dean Martin la grabó en My Woman, My Woman, My Wife.

Robert Goulet no proviene de la música country sino de los escenarios de Broadway. Os dejo con su versión.

Desviémonos del country un momento para escuchar la interpretación más famosa de Goulet: If Ever I Would Leave You, del musical Camelot (1960), en el que interpretaba a sir Lancelot. Aquí, el narrador habla de la imposibilidad de dejar a su amada “en primavera, en otoño, en verano o en invierno”.

For the Good Times. Kris Kristofferson, 1970

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La canción que vamos a escuchar hoy pertenece al disco de debut del gran Kris Kristofferson, disco del que ya hemos escuchado en este blog Sunday Morning Coming Down, Me and Bobby McGee y Help me make it through the night. El tema que os traigo hoy también fue tratado por el blog La Guitarra de las Musas (aquí podéis ver la entrada), donde pudimos disfrutar de alguna de las múltiples versiones que se han hecho del mismo (algunas aparecerán aquí de nuevo).
For the Good Times es una estupenda balada que hace recuento de los rescoldos de una relación que ha llegado a su fin: “No estés tan triste. Sé que ha terminado pero la vida sigue y el mundo seguirá girando”. El narrador, entonces, anima a su pareja a que finja amarle una vez más. Por los viejos tiempos.
Kristofferson empezó a componer la canción ya en 1968, aunque no la grabaría hasta dos años más tarde. Os dejo con su versión original.

La grabación de Ray Price el mismo año de su composición fue un tremendo éxito y contribuyó a convertirla en un clásico del country. El cantante consiguió, además, varios premios en la Academia de Música Country: canción y single del año.

Ese mismo año Lynn Anderson la incluyó en Rose Garden. Contaba entonces con 22 primaveras.

Kenny Rogers la grabó junto con su grupo The First Edition. Esta grabación apareció en Love Songs (1989), en colaboración con otras figuras de la música.

Rita Coolidge, quien se casaría con Kristofferson en 1973, también versionó este tema y lo incluyó en Out of the Blues (1996), dándole un toque levemente jazzístico.

Escuchemos ahora la versión de Anne Murray en su álbum Country Crooning (2002).

Esta fue una de las últimas canciones que grabó Johnny Cash. Inédita hasta 2010, apareció en American VI: Ain’t No Grave.

Willie Nelson sigue incansable a sus 83 años. Prueba de ello es que este año ha sacado dos discos. El último de ellos, el pasado septiembre, es un tributo a Ray Price, fallecido en 2013; y en él Nelson recupera una selección de los mejores temas interpretados por Price. Por supuesto, no podía faltar For the Good Times.