Above and Beyond. Harlan Howard, 1960

ABOVE AND BEYOND
Hace poco más de una semana escuchábamos el segundo single de Buck Owens, Under Your Spell Again (1959). Hoy seguimos con él. Su siguiente single vio la luz al año siguiente; en esta ocasión, la canción fue compuesta por Harlan Howard, en lo que fue uno de sus primeros trabajos tanto para el compositor como para el cantante. Con este y sucesivos trabajos se fue estableciendo el estilo de Buck Owens, el llamado sonido Bakersfield.
Escuchemos la grabación original de Buck Owens, también conocida como Above and Beyond the Call of Love (1960).

Otro de los representantes del sonido Bakersfield, Wynn Stewart, la grabó para su disco Above and Beyond (1967).

Rodney Crowell la incluyó en Diamonds & Dirt (1988) y se convirtió en su último número 1 en las listas.

Termino con una interpretación bastante reciente de este tema. Rhonda Vincent y Daryle Singletary grabaron un disco en colaboración con el título American Grandstand (2017), al que pertenece esta versión.

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Farewell Party. Lawton Williams, 1959

farewell party
El autor de esta canción, Lawton Williams, cosechó un considerable éxito en los años 50 con sus baladas country. Lo suyo era fundamentalmente la composición y, aunque se conservan algunas grabaciones suyas, solía dejar que otros cantantes las versionaran.
Esta de hoy es de corte melancólico. El narrador imagina cómo será su “fiesta de despedida” –es decir, su funeral–cuando muera. Le pide a su pareja, de la que sigue enamorado (aunque ella no de él, según se desprende de la letra), que al menos finja que todavía le quiere.
El primero en grabarla fue Billy Walker en noviembre de 1959, pero su versión nunca llegó a ser editada. Lo sería en el álbum Cross the Brazos at Waco (1993).

La del propio autor, Lawton Williams, fue grabada al año siguiente y esta sí que salió al mercado.

Tras su éxito, multitud de cantantes se apresuraron a grabarla. En 1961 lo hizo Little Jimmie Dickens.

Johnny Bush la incluyó en su álbum Sound of a Heartache (1967).

Una de las mejores versiones se la debemos a Waylon Jennings en Just to Satisfy You (1969).

Gene Watson entró en las listas de los más vendidos cuando la interpretó en Reflections (1978).

Escuchemos a Alan Jackson en su álbum Under the Influence (1999).

Joe Nichols, que intenta mantener vivo el espíritu del country clásico, la incorporó a Revelation (2004).

Under Your Spell Again. Buck Owens y Dusty Rhodes, 1959

under your spell
Aunque Alvis Edgar Owens, conocido por todos como Buck Owens, ya llevaba en esto del country unos tres años, esta que vamos a escuchar fue la canción que lanzó su carrera. El single apareció en julio de 1959 y antes de que terminara el año había llegado al puesto 4 de las listas. La compuso con Dusty Rhodes, un intérprete de la steel guitar en cuyo grupo había trabajado Buck unos años antes, cuando vivía en el estado de Washington.
El potencial de este tema, y de otro que sacó ese mismo año, Second Fiddle, hizo que su discográfica, Capitol Records, convenciera a Owens de trasladarse a Bakersfield, donde hizo famoso el llamado sonido Bakersfield.
En su letra, un hombre vuelve a encontrarse bajo el influjo de una mujer que en el fondo sabe que no le conviene. “Me tienes bajo tu hechizo otra vez, diciendo las mismas cosas otra vez, haciéndome creer que eres solo mía”, dice el estribillo.
Vamos ya con la grabación original de Buck Owens en 1959.

Ese mismo año la grabó Ray Price.

Ahora, una versión rockabilly de este clásico del country. Johnny Rivers la incluyó en Johnny Rivers Rocks the Folk (1965).

Waylon Jennings y Jessi Colter la cantaron a dúo en el disco del primero Ladies Love Outlaws (1972), aunque fue grabada el año anterior.

Para su primer single en 1989, Shelby Lynne eligió versionar esta canción.

Uno de los grandes admiradores contemporáneos de Buck Owens es Dwight Yoakam, que la incluyó en Dwight Sings Buck (2007).

Un gran paso para Zager y Evans

in the year
Estos días hemos escuchado y escucharemos muchas noticias relacionadas con el 50 aniversario de la llegada del hombre a la Luna. En River of Country también nos sumamos a estas conmemoraciones y nos detenemos en la canción que más sonaba aquel 21 de julio de 1969.
Como no podía ser de otra manera, se trataba de una canción futurista y de carácter distópico, In the Year 2525, subtitulada como Exordium and Terminus (Principio y Fin). El momento en que salió a la luz no pudo ser más apropiado, ya que aprovechaba el tirón que le brindaban los acontecimientos. Aquel fue, sin duda, el año de la ciencia ficción: pegaron con fuerza las películas 2001: Una Odisea del Espacio y El planeta de los Simios, y David Bowie arrasó con Space Oddity.
La canción que nos ocupa fue escrita en 1964 por Rick Evans, uno de los miembros del dúo. Tras no pocos problemas de financiación, consiguieron, al final, un pequeño préstamo para grabarla y produjeron su propio single, que publicaría el modesto sello Truth Records en 1968.
Su trabajo pasó casi desapercibido hasta el año siguiente, cuando el todopoderoso RCA Records se fijó en el dúo, de modo que Denny Zager y Rick Evans, dos amigos que se habían conocido en la universidad de Nebraska, constituyen un claro ejemplo de one-hit wonder, un grupo de un solo éxito. Su siguiente single no despegó y el dúo se rompió en 1971.
Vamos a fijarnos ahora en la lúcida letra de este tema, que predice una serie de situaciones que estamos viviendo mucho antes de 2525. In the Year 2525 habla del progresivo aislamiento del ser humano y de cómo la tecnología se adueña de nuestras vidas. He aquí la letra traducida:
En el año 2525,
si el hombre está vivo,
si la mujer sobrevive
esto encuentran:

En el año 3525
no tendrás que preocuparte por decir la verdad y por no decir mentiras,
todo lo que pienses, hagas o digas
estará en la píldora que tomaste hoy.

En el año 4545
no necesitarás los dientes, no necesitarás los ojos,
no habrá nada que mascar
ni nadie te mirará.

En el año 5555
los brazos te caerán ociosos,
las piernas no tendrán nada que hacer,
alguna máquina lo hará por ti.

En el año 6565
no necesitarás marido, no necesitarás mujer,
escogerás a tus hijos y a tus hijas
del fondo de un tubo de cristal.

En el año 7510
si Dios viene –debería conseguirlo para entonces–
mirará a su alrededor y dirá:
“Creo que es tiempo del Juicio Final”.

En el año 8510
Dios sacudirá su cabeza poderosa
Y o bien dirá: “Estoy complacido con dónde ha llegado el hombre”,
o bien lo destruirá todo y empezará de nuevo.

En el año 9595
me pregunto si el hombre seguirá vivo:
se ha llevado todo lo que la Tierra puede dar
y no le ha devuelto nada.

Ahora han pasado 10.000 años.
El hombre ha llorado un billón de lágrimas
por algo que nunca ha sabido.
Ahora el reinado del hombre ha terminado 

A través de la noche eterna
el brillo de las estrellas muy lejanas
dice que quizá solo ha sido ayer.

Esta es la grabación original de In the Year 2525, de Zager y Evans. El vídeo está convenientemente acompañado por imágenes de un clásico de la ciencia ficción, Metrópolis (1927).

El mismo año que triunfaban Zager y Evans, el cantante country Nat Stuckey la versionaba en New Country Roads.

City Lights. Bill Anderson, 1958

city lights
El compositor Bill Anderson entró con buen pie en esto del country. Escribió este tema con tan solo 19 años y se lo ofreció a una figura que estaba despuntando en aquel entonces, Ray Price. La canción, que podría encuadrarse en el estilo honky-tonk, encierra en su interior el verdadero espíritu de la música country: el protagonista no acaba de entender la atracción que ejerce la vida urbana –las luces de ciudad– sobre algunas personas: “Pintan un bonito cuadro de un mundo feliz y brillante, pero es solo una máscara para la soledad que hay detrás de esas luces de ciudad… porque es solo un lugar para que los hombres lloren cuando las cosas salen mal, un lugar para escapar y esconderse tras esas luces de ciudad”.
Esta es la versión original de Ray Price, que grabó en la primavera de 1958. El single fue número 1 durante varias semanas.

Connie Smith la versionó en Born to Sing (1964). Fijaos en que su versión está adaptada al sonido Nashville que triunfaba en los 60.

La interpretación de Mickey Gilley en 1975 también escaló al primer puesto de las listas.

Mel Tillis la incluyó en New Patches (1988).

Aquí tenéis la versión de su autor, Bill Anderson, que también tuvo una prolífica carrera como intérprete.

Gotta Travel On. Paul Clayton, Tom Six, Larry Ehrlich y Dave Lazar, 1958

gotta travel on
Vamos hoy con una canción cargada de historia que se podría encuadrar en la categoría de country-folk. Su melodía ya había sido utilizada antes, puesto que sus orígenes se remontan a una vieja canción de 1891 llamada Police and High Sheriff Come Ridin’ Down. En cualquier caso, el copyright de la canción está fechado en 1958, cuando se escribió la nuestra.
Los nombres de los compositores eran en realidad seudónimos de miembros del grupo The Weavers; así, Ehrlich era Lee Hays; Six, Fred Hellerman; y Lazar, nada menos que Pete Seeger. Su éxito fue mayúsculo y ha pasado a la historia, entre otras cosas, porque Buddy Holly la eligió para abrir su última gira en 1959, antes del accidente aéreo que acabó con su vida. La letra habla de un tipo de espíritu aventurero que quiere salir de la ciudad porque le persigue la policía.
La grabación más antigua que se conserva de la melodía es la de Martin Ollis de 1927.

Otra canción que se sirve de la misma base –aunque la letra sea diferente–, es Long Journey Home, aquí interpretada por The Delmore Brothers.

El primero que grabó la canción con la letra con la que la conocemos actualmente fue Billy Grammer, en lo que fue el mayor éxito de su carrera, hasta el punto de que, a raíz de su trabajo, fue invitado a formar parte del Grand Ole Opry.

Esta versión en clave bluegrass se la debemos a Bill Monroe y su grupo, His Bluegrass Boys (1959).

Ese mismo año la interpretaron los hermanos Rose y Cal Maddox.

Haciendo honor a su nombre –Los tejedores–, el grupo folk The Weavers tejió esta excelente versión de Gotta Travel On, que apareció en Traveling with the Weavers (1959).

Bobby Bare la incluyó en su EP Meet Bobby Bare (1963).

Rawhide. Dimitri Tiomkin y Ned Washington, 1958

rawhide
Rawhide es una de las canciones western más “cinematográficas” que se han escrito, con permiso de High Noon para la película homónima, Solo ante el Peligro en España.
Seis años después, los mismos autores volvieron a escribir otro éxito del género que se utilizó como sintonía de una serie del Oeste emitida entre 1959 y 1966, Rawhide. La canción, grabada por primera vez por Frankie Laine, simula los sonidos de una caravana de ganado y cómo el conductor la dirige con el látigo. El título hace referencia al material con que solían hacerse los látigos de los cowboys para azuzar a las bestias, el cuero crudo o sin curtir.
La grabación de Laine se convirtió en uno de los mayores éxitos de su carrera, si no el mayor.

La popularidad del tema hizo que se multiplicaran sus versiones. Una de ellas fue la de Johnny Western.

Escuchemos ahora la grabación que hizo el autor, Dimitri Tiomkin.

Los Blues Brothers la incluyeron en la banda sonora de la película The Blues Brothers, de John Landis (1980).

El grupo de rock italiano The Legendary Kid Combo la incorporó a su disco Booze, Bucks, Death & Chicks (2007).

The Story of My Life. Burt Bacharach y Hal David, 1957

the story of my life
El de hoy es uno de los mejores ejemplos de cómo una canción compuesta por dos músicos totalmente ajenos al country –el compositor Burt Bacharach y el letrista Hal David concibieron clásicos de los 60 como Alfie, Raindrops Keep Fallin’ on My Head, This Guy’s in Love with You, I’ll Never Fall in Love Again o Do You Know the Way to San Jose, entre otras– triunfó rotundamente en este estilo.
Y lo hizo gracias a Marty Robbins, uno de los rostros más emblemáticos del género. La canción anticipaba ya el sonido Nashville que triunfaría en el country durante los años 60 e igualmente se percibía en ella la influencia pop que sustituiría, paulatinamente, al honky-tonk predominante en las décadas anteriores. 1957 fue un año óptimo para Robbins, ya que este fue su segundo número 1 (el otro, A White Sport Coat and a Pink Carnation lo escuchamos la semana pasada).
Esta es la versión original de Marty Robbins de 1957.

He aquí una grabación radiofónica de Jim Reeves de ese mismo año que apareció en su disco póstumo I’m a Hit Again (2008).

Michael Holliday la grabó el año siguiente y la dio a conocer en el mercado británico.

Don Williams sobresalió por sus grandes versiones de clásicos del country. Aquí mejora el original, suprimiendo esos silbidos de acompañamiento un tanto molestos y empalagosos, en mi opinión. La incluyó en el disco Yellow Moon (1983).

A White Sport Coat (and a Pink Carnation). Marty Robbins, 1957

a white sport
La canción que vamos a escuchar hoy está dedicada a una de las tradiciones más socialmente extendidas de Estados Unidos: el baile de graduación (llamado prom en inglés), que normalmente tiene lugar el último año de instituto. Como hemos visto en tantas y tantas películas, es todo un acontecimiento: los chicos invitan a las chicas a ser su pareja en esa fiesta de fin de curso y todos van vestidos de manera formal.
Veamos el origen de esta canción. Un año antes, en 1956, Marty Robbins consiguió un éxito extraordinario con Singing the Blues (ya escuchada aquí), pero no le sentó nada bien que su productor, Mitch Miller, le ofreciera grabarla a un cantante que había descubierto recientemente, Guy Mitchell (o Albert Cernik, hijo de inmigrantes croatas) cuando la versión de Marty todavía estaba funcionando en el mercado.
Para intentar hacer las paces con Robbins, Miller le ofreció que escribiera otro tema que él produciría y, además, le conseguiría a Ray Coniff, cuya orquesta gozaba de gran predicamento en los 50. Así fue como en enero de 1957 grabó A White Sport Coat (and a Pink Carnation) y el single llegó al número 1. La letra nos presenta a un chico que se muestra dolido porque la chica que le había prometido ser su pareja en el baile de graduación ha cambiado de parecer y ha elegido a otro. Por cierto, Jimmy Buffett homenajeó a esta canción en un disco titulado A White Sport Coat (and a Pink Crustacean), de 1973.
Escuchemos la versión original de Marty Robbins.

Ese mismo año la grabó Johnny Desmond.

Este tema tuvo tanto éxito, que rápidamente se exportó al otro lado del océano. En Inglaterra la versión de Terry Dene, uno de los cantantes ingleses más afamados de la época previa a los Beatles, gozó de gran popularidad.

El primer éxito del trío británico King Brothers fue este pequeño clásico.

Whole Lotta Woman. Marvin Rainwater, 1957

whole lotta woman
Hoy os traigo una muestra del mejor rockabilly. El título de esta canción recuerda a la de Led Zeppelin conocida por todos, Whole Lotta Love, que quizá se inspirara en esta para dar nombre a la suya. No sería la primera vez que Led Zeppelin se fijara en un tema anterior para sus composiciones y, sin ir más lejos, la melodía de Whole Lotta Love bebe, tal como reconocieron ellos mismos, del tema You Need Love, de Willie Dixon (1963).
El autor de Whole Lotta Woman, Marvin Rainwater, tenía sangre india en las venas –sus antepasados eran Cherokee–, y, aunque empezó su carrera en el mundo de la música clásica, en el momento en que escuchó a Roy Acuff se decantó por el country, y su característica voz de barítono lo hizo muy popular en la década de los 50.
La canción que nos ocupa salió al mercado en enero de 1958, si bien fue grabada en diciembre del año anterior en los estudios Bradley de Nashville. Rainwater contó para su trabajo con lo más granado de los instrumentalistas country del momento: Hank Garland (guitarra), Grady Martin (guitarra), Floyd “Lightnin'” Chance (bajo), Buddy Harman (batería) y Floyd Cramer (piano). Alcanzó el número 1 en Inglaterra y Rainwater se lanzó de cabeza a una gira por ese país para promocionar el disco.
Esta es la versión original de Marvin Rainwater de 1957.

El grupo británico de rock Johnny Kidd and the Pirates hizo esta versión en 1964.

En la cara B de ese single, versionaron en clave rock Your Cheating Heart, de Hank Williams.