Seven Year Ache. Rosanne Cash, 1981

seven year ache

Aunque la hija del gran Johnny Cash había debutado en el mundo de la música tres años antes de este tema, se puede considerar que con su segundo álbum –tercero, si contamos uno que editó en Munich con escasa repercusión– fue su verdadero pasaporte a la fama. A este álbum pertenece la canción de hoy.

Su título juega con una expresión popular en inglés, Seven Year Itch, que hace referencia a que a los siete años de matrimonio la felicidad disminuye y la infidelidad acecha (extremo, este último, que se popularizó a raíz de la obra de teatro y posterior adaptación cinematográfica protagonizada por Marilyn Monroe La tentación vive arriba, cuyo título original es The Seven Year Itch).

Cash sustituyó “Itch” –”comezón” o “escozor”– por “Ache” –”dolor”–. La canción es, en cierto modo, autobiográfica, ya que se la inspiró una pelea con su marido de entonces, Rodney Crowell, y habla de una pareja que se distancia progresivamente.Rosanne tardó casi seis meses en escribirla, pero el tiempo mereció la pena: fue uno de sus mayores éxitos en los 80 y uno de sus singles más vendidos –su primer número 1– y alabados por la crítica, que la distinguió con derecho a carrera propia, lejos de la poderosa tutela de su padre.

Escuchemos ya a Rosanne Cash en 1981.

La cantante canadiense Carole Laure, alejada del country, la versionó en su disco Western Shadows (1989).

Volviendo al terreno country, Trisha Yearwood la incluyó en Inside Out (2001).

Blaze of Gory. Danny Morrison, Johnny Slate y Larry Keath, 1981

blaze of glory

La canción que vamos a escuchar hoy ilustra lo despiadado que puede llegar a ser en ocasiones el mundo de la música, y cómo las discográficas están a la que salta para adelantarse a la competencia.

Compuesta en 1981 por los autores arriba citados, se la ofrecieron a Razzie Bailey, un cantante country no demasiado conocido, que finalmente la grabó en Nueva York. Los ejecutivos de Liberty Records se dieron cuenta de que podía convertirse en un éxito y, sin vacilar, se dirigieron a uno de sus grandes fichajes, Kenny Rogers, para que la grabara y se adelantara a la de Bailey.

Se trata de un tema optimista en el que una pareja que ha roto se inclina por pasar página. El chico propone que terminen como empezaron –”en un rapto de gloria, como dos héroes en una historia”– y no se dejen arrastrar por las mezquindades que casi siempre conllevan las rupturas.

Kenny Rogers la incluyó en Share Your Love (1981) y el single llegó al número 9 de las listas.

Razzy Bailey la presentó al año siguiente en su disco Feeling Right (1982), pero, en vista de las trapacerías de Liberty Records, ya no la pudo sacar como single.

Big City. Merle Haggard y Dean Holloway, 1981

big city

La inspiración para escribir una canción puede nacer en cualquier parte, incluso en la conversación más intrascendente, como prueba la canción que vamos a escuchar hoy.

Dean Holloway no estaba metido en el mundo de la música –era conductor de autobús–, pero Merle Haggard se contaba entre sus amigos. Tras una sesión de grabación, empezaron a hablar como si tal cosa. Merle le preguntó qué tal le iba, a lo que Dean replicó: “Odio este lugar. Estoy harto de esta sucia ciudad”. Su compadre le preguntó entonces dónde le gustaría estar y Dean le contestó: “En algún lugar en el medio de Montana” (uno de los lugares más deshabitados de Estados Unidos). Merle se encontraba a la sazón grabando un álbum sobre las ventajas del campo sobre la ciudad, y pensó que esa idea encajaría en su trabajo (al que, por si fuera poco, le dio título). Ese mismo día Haggard escribió la letra, que comienza diciendo: “Estoy harto de esta sucia ciudad” y más tarde agrega: “Libérame en algún lugar en medio de Montana”.

En un acto de generosidad, el artista quiso que su amigo Dean Holloway también figurara en los créditos para recibir los derechos de autor correspondiente, que en su caso ascendieron a la nada desdeñable cifra de medio millón de dólares. La canción suena de fondo, por cierto, en una escena de la película Fargo (1996).

Escuchemos la versión original de Merle, que apareció en su álbum homónimo Big City.

En 1994 salió Tulare Dust: A Songwriter’s Tribute to Merle Haggard, un disco homenaje en el que varios compositores hacían versiones de éxitos suyos. Iris DeMent interpretaba Big City.

Una de las jóvenes promesas del country, Glen Templeton, también versionó este clásico.

Crucemos ahora el mundo para escuchar una versión de un grupo country japonés, The Mockingbirds, con Daisuke Tamura en la voz y Haruka Yoshitomi al fiddle. La actuación es de 2012.

T. Graham Brown la interpretó en un homenaje a Merle Haggard tras la muerte de este en abril del pasado año.

Escuchemos un directo de Eric Church de hace solo cuatro meses.

 

I Love a Rainy Night. Eddie Rabbitt, Even Stevens y David Malloy, 1980

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Hace unos meses escuchamos una de las primeras canciones de Eddie Rabbitt (ver entrada Pure Love). Pues bien: hoy disfrutaremos de su tema más popular, I Love a Rainy Night, cuyo origen se sitúa en los años 60, cuando un joven Eddie Rabbitt entretenía el rato en su pequeño apartamento una noche de lluvia y, a diferencia de lo que le suele pasar la gente, no se sentía deprimido por la lluvia. Pensó que este podía se un buen título para una canción –“Me encanta una noche lluviosa”– pero la idea no pasó de ahí y la canción se quedó esperando a mejor ocasión.

Años más tarde, en 1980, recuperó la vieja cinta que había grabado en su juventud con solo el estribillo y decidió completarla. Para ello pidió la ayuda de sus colaboradores habituales, David Malloy y Even Stevens, y nació este éxito, que llegaría al número 1 de las listas y cuyo single terminó vendiendo más de un millón de unidades.

La letra habla de los sentimientos agradables que le inspiran al narrador una noche tormentosa: “Los aguaceros lavan todas mis preocupaciones y despierto a un día soleado”.

La versión original de Eddie Rabbitt pertenece a su disco Horizon (1980).

Escuchemos otras dos versiones del tema, en mi opinión de inferior calidad a la original. En primer lugar, la del cantante nacido en Louisiana Robert Mizzell.

Os dejo por hoy con la versión de Tom Jones.

 

Song of the South. Bob McDill, 1980

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El caldo de cultivo de la música country se encuentra en gran medida en las tierras sureñas de Estados Unidos. Más que una zona geográfica, hablamos de una forma particular de entender la vida: sosegada, con unas ideas propias sobre la unidad de la familia y unas maneras exquisitas, al estilo de Lo que el viento se llevó, película que, por cierto, se cita en la letra de la canción que escucharemos hoy.

Lleva por título Song of The South y vale decir que es el paradigma de las canciones sureñas. Alcanzó notoriedad en 1989 gracias al grupo Alabama, aunque había sido escrita nueve años antes y grabada ya en alguna ocasión. Fue compuesta por Bob McDill, que a lo largo de su carrera escribió canciones para pesos pesados como Ray Charles, Waylon Jennings, George Jones o Alan Jackson, y que es el artífice nada más y nada menos que de 31 números 1, vamos, toda una leyenda del country a sus 73 años. Song of the South cuenta la historia de una familia sureña durante la Gran Depresión. “Todos recogíamos algodón pero nunca nos hicimos ricos”. Tan pobres son que, según la letra, “nos dijeron que Wall Street había caído, pero nosotros no notamos la diferencia”, y cifran todas sus esperanzas en el New Deal de Roosevelt. Las difíciles condiciones económicas les empujan a trasladarse a la ciudad, donde el padre se emplea en la TVA, una empresa gubernamental destinada a dar trabajo a los habitantes de las zonas más afectadas por la crisis.

Escuchemos la versión original de Bobby Bare en su álbum Drunk and Crazy (1980).

Al año siguiente, la versionó Johnny Russell.

Tom T. Tall y el virtuoso del banjo Earl Scruggs la incluyeron en Storyteller and the Banjo Man (1982).

Por último, escuchemos a Alabama en su álbum Southern Star (1989), que llegó al número 1 de las listas y con cuya versión todo el mundo asocia el tema.

 

Smoky Mountain Rain. Kye Fleming y Dennis Morgan, 1980

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El que vamos a escuchar hoy es uno de los grandes éxitos de Ronnie Milsap, cantante ciego que entró a formar parte del Salón de la Fama de la Música Country en 2014.Su letra hace referencia a uno de los entornos naturales más característicos de Tennessee, las Montañas Humeantes o Smoky Mountains, que se convirtieron en un parque nacional bajo la presidencia de Franklin Roosevelt. Esta área protegida, con sus más de dos mil kilómetros cuadrados –más grande que la provincia de Guipúzcoa entera y, si hablamos en términos europeos, casi de las mismas dimensiones que Luxemburgo–, es una de las mayores de Estados Unidos.

Siguiendo la costumbre americana de designar canciones como himno no oficial del estado, Smoky Mountain Rain es una de las que representan a Tennessee. Su protagonista decide volver a Knoxville –una ciudad de Tennessee– desde Los Ángeles, porque las luces de la gran ciudad no son para él. Desde una cabina telefónica, llama a su novia y descubre que se ha ido y ahora está “en algún sitio de la lluvia de las Smoky Mountains”.

Sus autores, Kye Fleming y Dennis Morgan, son miembros del Salón de la Fama de Compositores de Nashville y cuentan en su haber con clásicos como I Was Country When Country Was’t Cool, Sleeping Single in a Double Bed, Roll On Mississippi o Kansas City Lights. Os dejo con la versión original de Ronnie Milsap, que incluyó en su álbum Greatest Hits (1980).

En 1986 Suzy Bogguss hizo una versión en uno de sus primeros trabajos, que solo fue editado en cassette, Suzy Boggus (Dollywood).

 

I Believe in You. Roger Cook y Sam Hogin, 1980

i believe in you
¿Cuántas canciones habrá con el título I Believe in You? La de hoy, candidata en 1981 a la mejor canción del año por la Asociación de la Música Country, fue popularizada un año antes por Don Williams, “el cantante de la voz aterciopelada”.
Uno de sus compositores, Roger Cook, era británico, pero dedicó toda su vida a este género netamente americano, hasta el punto de que, en 1997, se convirtió en el primer compositor inglés en entrar en el Salón de la Fama de los Compositores de Nashville.
I Believe in You es una balada que pone de relieve la vigencia de la humanidad que hay en cada una de las personas. “No creo en las superestrellas, no creo en la comida orgánica, no creo en el precio del oro, en que ser siempre el primero sea lo mejor, pero creo en el amor, en los bebés, creo en la música, creo en la magia y creo en ti”.
Escuchemos la grabación original de Don Williams en 1980, perteneciente a su álbum homónimo. Cuando el tema salió como single, llegó al número 1, y uno de los países donde más éxito tuvo fue Nueva Zelanda.

 

 

I Think I’ll Just Stay Here and Drink. Merle Haggard, 1980

i think i'll just stay here and drink

La canción que vamos a escuchar hoy es obra de uno de los artistas country más prolíficos que ha dado la industria. Me refiero a Merle Haggard, que, con este I Think I’ll Just Sit Here and Drink, consiguió su vigésimo sexto número 1.

La letra no es en absoluto novedosa. Merle vuelve sobre uno de los temas recurrentes del country: el alcohol como receta para ahuyentar las penas tras una ruptura amorosa: “Podría estar abrazándote ahora, podría dejar de hacer el mal y hacer el bien, pero creo que me quedaré aquí bebiendo”. La personalidad que Haggard imprime a la canción nos hace entender por qué ocupa –y ocupará– un lugar muy destacado en la historia del country.

En primer lugar, la versión original de Merle Haggard en su disco Back to the Barrooms (1980).

George Jones sacó un disco en colaboración con Haggard en el que cada uno interpretaba varias canciones del otro. Se titulaba Kicking Out the Footlights… Again (2006), y esta es la versión de Jones de I Think I’ll Just Sit Here and Drink.

Escuchemos el homenaje de Hank Williams Jr. a Merle Haggard, en el que este también se deja caer.

Dustin Lynch incorporó esta canción a su repertorio en 2014.

Uno de los mayores activos del country actual, Jamey Johnson, versionó este clásico en 2016.

 

All Around Cowboy. Marty Robbins, 1979

all around cowboy

En numerosas zonas del centro de Estados Unidos existe la tradición de participar en rodeos, en los que el ganador se lleva un suculento premio. La canción que vamos a escuchar rinde homenaje a todos los cowboys que se intentan ganar la vida de esa manera.

En los años 30 del pasado siglo nació la Asociación de Cowboys de Rodeo Profesionales, que organiza distintos concursos relacionados con esta disciplina. El premio gordo, el All-Around Cowboy, que se podría traducir como “cowboy todoterreno” o “cowboy para todo”, se lleva celebrando de forma ininterrumpida desde 1929; y, como curiosidad, os diré que el récord de títulos lo ostenta Trevor Brazile, con trece, diez de ellos consecutivos.

En 1979 Marty Robbins sacó un disco con una colección de canciones western, casi como una continuación de su álbum clásico de juventud Gunfighter Ballads and Trail Songs, en el que aparecían las emblemáticas El Paso o Big Iron.

La canción con la que se abre nuestro disco lleva por título, precisamente, All Around Cowboy. Habla de uno de estos personajes, muy curtido en estas lides, que se vanagloria de ser muy independiente y de que no dejará que nadie lo domestique, le marque como a las reses ni le eche el lazo. Hasta que se cruza en su camino la “reina del rodeo” y se enamora perdidamente de ella. Es ella quien consigue que ese “cowboy para todo” se parezca a un “tonto para todo”.

Escuchemos la versión original de Marty Robbins en All Around Cowboy (1979).

Unos años atrás Waylon Jennings había grabado un tema con una melodía y una letra diferentes, pero con el mismo título, en su álbum Dreaming My Dreams (1975). Jack Routh y Len Pollard son sus compositores.

 

Rolling with the Flow. Jerry Hayes, 1977

rolling with the flow

Hoy vamos a retrasar los relojes 40 años. En junio de 1977 triunfaba en la escena country el single de Charlie Rich Rolling with the Flow. El tema, escrito por un relativamente desconocido Jerry Hayes, nos presenta a un tipo que, a pesar de que ya no tiene edad para ello, se resiste a dejar su estilo de vida adolescente y se limita a “seguir rodando con la corriente”. Así se forja la ilusión de que nunca envejecerá.

En primer lugar, os dejo con el original de Charlie Rich en su disco Rollin’ with the Flow (1977).

Escuchemos ahora la versión que hizo Mark Chesnutt en 2007, que aparece en su disco del mismo nombre.

Precisamente en 1977, el año en que salió esta canción, moría Elvis Presley. Un cantante de voz asombrosamente parecida a la del Rey construyó su carrera sobre esa similitud, y su discográfica, con fines promocionales, no dudó en alimentar la leyenda de que “Elvis vive”, obligándolo por contrato a aparecer siempre enmascarado. Jimmy Ellis, que se hacía llamar Orion, había nacido en el mismo estado que Elvis, Mississippi –qué curioso, qué coincidencia–, aunque en otra ciudad. Su figura fue objeto de un documental, Orion: The Man who would be king (2015). Seis meses después de su muerte, en 1999, apareció un recopilatorio de 4 CDs con un sinfín de versiones de canciones de Elvis Presley bajo el título Who was that Masked Man? He aquí Rolling with the Flow.