Rolling with the Flow. Jerry Hayes, 1977

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Hoy vamos a retrasar los relojes 40 años. En junio de 1977 triunfaba en la escena country el single de Charlie Rich Rolling with the Flow. El tema, escrito por un relativamente desconocido Jerry Hayes, nos presenta a un tipo que, a pesar de que ya no tiene edad para ello, se resiste a dejar su estilo de vida adolescente y se limita a “seguir rodando con la corriente”. Así se forja la ilusión de que nunca envejecerá.

En primer lugar, os dejo con el original de Charlie Rich en su disco Rollin’ with the Flow (1977).

Escuchemos ahora la versión que hizo Mark Chesnutt en 2007, que aparece en su disco del mismo nombre.

Precisamente en 1977, el año en que salió esta canción, moría Elvis Presley. Un cantante de voz asombrosamente parecida a la del Rey construyó su carrera sobre esa similitud, y su discográfica, con fines promocionales, no dudó en alimentar la leyenda de que “Elvis vive”, obligándolo por contrato a aparecer siempre enmascarado. Jimmy Ellis, que se hacía llamar Orion, había nacido en el mismo estado que Elvis, Mississippi –qué curioso, qué coincidencia–, aunque en otra ciudad. Su figura fue objeto de un documental, Orion: The Man who would be king (2015). Seis meses después de su muerte, en 1999, apareció un recopilatorio de 4 CDs con un sinfín de versiones de canciones de Elvis Presley bajo el título Who was that Masked Man? He aquí Rolling with the Flow.

Somedays are Diamonds. Dick Feller, 1976

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Aunque la versión más conocida de este tema es la de John Denver, que por supuesto escucharemos, en realidad fue compuesto algunos años antes. En 1976, el joven Dick Feller se intentaba abrir camino en esto del country –había conseguido vender alguna canción a Jerry Reed (Lord, My Ford) o al mismísimo Johnny Cash (Any Old Wind That Blows)– cuando escribió una de sus canciones más recordadas, Somedays are Diamonds, que él mismo grabó aquel año con un eco muy flojo.

La letra relata cómo se enfrenta alguien a la soledad después de haber vivido en pareja. El orgullo del protagonista le empuja a mentir diciendo que lo lleva bien, pero, como reconoce posteriormente, la realidad es muy otra: “Algunos días son como diamantes, algunos días son como piedra, algunas veces los tiempos duros no me dejan en paz, algunas veces el viento frío hace que me recorra el cuerpo un escalofrío”.

Escuchemos en primer lugar la versión original de Dick Feller, que aparece en su disco Somedays are Diamonds.

Bobby Bare la grabó en Down and Dirty (1980).

Sin embargo, quien le dio notoriedad fue John Denver, que la incluyó en Somedays are Diamonds (1981).

Vamos ahora con una versión alejada de la música country. Escuchemos la magnífica voz de Julie Andrews en Love Me Tender (1982).

El irlandés John Hogan se lució con esta interpretación.

Amos Lee participó en un disco cuya finalidad era introducir las canciones más populares de John Denver a una generación más joven. Así surgió The Music is You: A Tribute to John Denver (2013).

Y termino por hoy con otro irlandés, Marc Roberts. Su más reciente trabajo, A Tribute to John Denver (2015), incorporaba una versión de este tema.

Golden Ring. Bobby Braddock y Rafe VanHoy, 1976

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Hoy vamos a gozar de uno de los mejores dúos de la música country. George Jones y Tammy Wynette fueron toda una sensación durante la primera mitad de los 70, y no sólo por su carrera artística, sino porque habían contraído matrimonio en 1969 y los medios solían referirse a ellos como Mr. and Mrs. Country Music.

Los problemas con el alcohol de Jones dieron al trate con esta unión –se divorciaron en 1975–, pero a su sello discográfico, Epic, no se le escapaba el tirón que todavía tenía la ex-pareja, y al año siguiente sacó un álbum con dúos grabados por Jones y Wynette con anterioridad o justo después del divorcio, como este vamos a escuchar.

La letra, obra de Bobby Braddock y Rafe VanHoy, no podía ser más apropiada para la situación que atravesaba la pareja. Dos enamorados van a comprar en una tienda de empeños su anillo de boda, que se instituye en centro de la canción. Al cabo del tiempo, el amor se enfría, se deshacen del anillo y éste vuelve al escaparate de la tienda, donde otra pareja lo mira con ilusión: “Por sí solo, no es más que un frío anillo metálico, solamente el amor le puede dar vida”.

Según declaró Braddock, la inspiración para componer este tema le vino de un documental donde hablaban de un arma de fuego que pasaba sucesivamente por las manos de un cazador, un policía, un criminal y un padre de familia que la utilizaba para defenderse.

En primer lugar escuchemos la versión original de George Jones y Tammy Wynettte, que incluyeron en el álbum homónimo Golden Ring (1976) y alcanzó el número 1 de la lista Billboard.

Emmylou Harris y Dwight Yoakam la interpretaron en directo en 1992.

Os dejo ahora con Alan Jackson y Lee Ann Womack en una interpretación a dúo en el Grand Ole Opry.

Ahora, una versión de estudio incluida en el álbum Classic (2012), de Terri Clark. En este tema colabora con Dierks Bentley.

I’m Not Lisa. Jessi Colter, 1975

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El tema que vamos a escuchar hoy es el más conocido de Jessi Colter –nombre artístico de Miriam Johnson– y fue uno de los más populares de country en 1975.

Su matrimonio con Waylon Jennings ejerció de revulsivo para su carrera en el momento en que se produjo el álbum. La canción se recuerda, entre otras cosas, por el acompañamiento al piano de la propia Colter en la versión de estudio.

La protagonista es una chica que insiste a su novio que se olvide de su anterior pareja –Lisa–, y le recuerda que su nombre es Julie. Aunque la carrera de Colter ha seguido hasta nuestros días, no ha podido emular el éxito alcanzado por I’m Not Lisa. Os dejo con la versión original de Jessi Colter en I’m Not Lisa (1975).

Al año siguiente, fue traducida al francés y Nana Moskouri la incluyó en su álbum Quand tu chantes.

La versión de la británica Marianne Faithful aparece en Faithless (1999).

Escuchemos a Elizabeth Cook en Hey Y’all (2002).

Erika Jo la escogió para que formara parte de su disco de debut, Erika Jo (2005).

El dúo compuesto por Rory y Joey Feek Joey + Rory la incluyó en Country Classics: A Tapestry of Our Musical Heritage (2014).

Calypso. John Denver, 1975

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La canción que vamos a escuchar hoy se encuentra a medio camino entre el folk y el country. Fue escrita por John Denver en homenaje a su amigo el científico francés Jean-Jacques Yves Cousteau, con quien compartía su pasión por la naturaleza.

Cousteau realizaba sus investigaciones oceanográficas a bordo del Calypso, un barco que el filántropo británico Loel Guinness le cedió para sus trabajos. Y, aprovechando que hay un estilo musical llamado Calypso, muy popular en el Caribe y América del Sur, y cuya seña de identidad son los tambores metálicos, Denver incorporó el sonido de unas campanas que recuerdan ese ritmo.

La canción se comercializó en 1975 junto con el single I’m sorry (que ya hemos escuchado aquí). La letra discurre sobre lo importante que es vivir siendo conscientes de la naturaleza que nos rodea y de todo lo que esta nos puede enseñar. También hay una referencia a The Silent World, título con el que se estrenó en Estados Unidos el documental de Cousteau Le monde du silence (1956).

John Denver incluyó el tema en su álbum Windsong (1975).

Linda on My Mind. Conway Twitty, 1975

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No hay duda de que Conway Twitty es uno de los grandes que ha dado el country. No deja de ser sorprendente, por tanto, que se le cerraran las puertas del Grand Ole Opry. Tras You’ve Never Been This Far Before, que ya escuchamos aquí, compuso, dos años después, otra de sus canciones más recordadas, Linda on My Mind.

Un hombre no puede evitar pensar en Linda, su amor de juventud, de la que sigue prendado, pero ninguno de los dos se atreve a dar el paso, porque Linda es amiga de su mujer. La versión original de Conway Twitty pertenece al disco homónimo y se mantuvo nada menos que ocho semanas como número 1.

Ese mismo año –1975– Ronnie Milsap la incluyó en Night Things.

En All-American Country, un recopilatorio que apareció en 2000, encontramos esta versión de Faron Young, que había muerto cuatro años antes.

La hija del autor, Kathy Twitty, también la ha grabado.

The Pill. Lorene Allen, Don MacHan y T.D. Bayless

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La canción que vamos a escuchar hoy fue muy revolucionaria en su época por el tema que abordaba, el control de natalidad mediante la píldora, que, como método anticonceptivo, había sido aprobada en Estados Unidos en 1960. Teniendo en cuenta el carácter profundamente conservador que se gastaba la música country, constituyó todo un acto de valentía que una personalidad tan popular como Loretta Lynn la incluyera en su repertorio.

Cuando salió, hubo emisoras de radio que trataron de boicotearla y se negaron a retransmitirla por considerarla un atentado contra la moral. Ni siquiera el sello de Loretta, MCA, estaba convencido de publicar la grabación y, de hecho, la postergó durante tres años, consciente del enconado debate en torno a este asunto.

Lynn recordó en una entrevista que había recibido múltiples felicitaciones por parte de médicos rurales, ya que su gesto había hecho más por el control de natalidad que todas sus campañas de fomento. Cuando Loretta escuchó por primera vez la canción, no dudó en grabarla, tal vez porque se reconocía indirectamente en la letra: casada a los 15 años, a los 20 ya era madre de cuatro hijos.

La letra habla desenfadadamente de una mujer harta de quedarse embarazada casi todos los años: “Cuando nos conocimos, me prometiste que vería mundo y todo lo que he visto es una cama y la factura del doctor”. Se lamenta de que su marido trate su cuerpo como si fuera una “incubadora”; sin embargo, con la píldora se muestra esperanzada, ya que puede controlar su fertilidad y “tirar el viejo vestido de maternidad a la basura”.

Escuchemos la grabación de Loretta Lynn en Back to Country (1975). Cuando el tema salió como single, llegó al número 5 de las listas, y en Canadá, una sociedad bastante más liberal, conquistó el puesto 1.

To All the Girls I’ve Loved Before. Albert Hammond y Hal David, 1975

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Hoy vamos a disfrutar de una de las más incursiones más aplaudidas de un cantante español en el terreno country. Julio Iglesias y Willie Nelson la grabaron cuando ya llevaba varios años escrita y había sido grabada en alguna ocasión, pero su versión le debe toda su popularidad a ellos. Albert Hammond compuso la melodía y Hal David le añadió la letra. El protagonista echa la vista atrás, recuerda a todas las chicas que ha amado y les dedica esta canción.

El propio Hammond presentó la versión original en 99 miles from L.A. (1975).

Os dejo ahora con Bobby Vinton en Encore (1980).

Como os decía antes, la versión más conocida es la que cantaron a dúo Willie Nelson y Julio Iglesias, que apareció en el disco de este último 1100 Bel Air Place (1984). Su éxito le abrió al madrileño las puertas del mercado americano.

Ese mismo año, Merle Haggard la grabó para su álbum It’s All in the Game.

Engelbert Humperdinck la incorporó a su repertorio en su disco Remember I Love you (1988).

Floyd Cramer la interpretó al piano y cautivó al público en el recopilatorio Best of Floyd Cramer (2004).

Un tanto alejada del country, Felix Gray y Didier Barbelivien nos regalaron una versión en francés con el título À toutes les filles (que j’ai aimé avant), en 1990.

Seguimos en Europa. En Reino Unido, Tom Jones la grabó para su álbum More Great Hits from Tom Jones (1998).

Before the Next Teardrop Falls. Vivien Keith y Ben Peters, 1967

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La canción que vamos a disfrutar hoy puede considerarse casi un sleeper de la música country, por utilizar el término cinematográfico. Su verdadero éxito le llegó casi una década después de ser escrita, gracias a la versión de Freddy Fender, quien, tirando de sus raíces hispanas –su verdadero nombre era Baldemar Huerta–, lo convirtió en uno de los temas country bilingüe inglés-español más famosos de la historia del género. La letra habla de un hombre que se resiste a separarse definitivamente de su pareja y le recuerda que si su nueva relación no funciona, él estará allí para apoyarla “antes de que caiga la siguiente lágrima”.

Si habéis visto Los tres entierros de Melquiades Estrada (2005), recordaréis que en esa cinta sonaba la canción.

En primer lugar, escuchemos la versión original de Duane Dee en 1968.

Jerry Lee Lewis la grabó el año siguiente en su álbum Another Place Another Time.

Hank Locklin la incluyó en The First Fifteen Years (1971).

Vamos ya con la versión que la hizo grande, la de Freddy Fender, que en 1975 alcanzó el número 1 de las listas.

Loretta Lynn en Home (1975).

La versión de Dolly Parton en Treasures (1996) quiso conservar el carácter bilingüe de la de Fender. Como no hablaba español, colaboró con el artista de Los Lobos –os sonarán por su reinterpretación de La Bamba, un éxito internacional en 1987–, David Hidalgo, que canta los versos en español.

You Never Even Called Me By My Name. Steven Goodman y John Prine, 1975

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Hoy le toca el turno a “la canción western y country perfecta”, a juzgar por lo que sus propios autores dijeron con sarcasmo. Uno de ellos, Steve Goodman, estaba un tanto dolido con la industria. Había escrito City of New Orleans (Country Urbano XVII), pero su versión, a diferencia de la de otros pesos pesados, no había tenido demasiado éxito: en aquellos tiempos, la savia nueva parecía condenada a una suerte de ostracismo.

Así, decidió tirar de sentido del humor para denunciar esta situación. En la letra de este tema, un hombre se queja a su pareja de que ni siquiera le llama por su nombre y le recuerda que no tiene por qué llamarle Merle Haggard, Waylon Jennings o Charley Pride.

Sus autores siempre tuvieron en mente a David Allan Coe, uno de los primeros representantes del outlaw country –corriente a la que, por cierto, también le costó hacerse un hueco en la industria–, para que la grabara. Cuando este la recibió, le dijo a Goodman, por seguir con la broma, que no era la canción country perfecta, tal como él pretendía, ya que no habla de mamá, trenes, camiones, emborracharse o la prisión. Ni corto ni perezoso, Goodman añadió estos versos adicionales: “Estaba borracho cuando mamá salió de la prisión y fui a recogerla bajo la lluvia, pero antes de llegar a la comisaría con mi camión, fue atropellada por un tren”. Finalmente, la estrofa fue incluida y resultó determinante para su éxito.

La versión original de David Allan Coe fue incluida en su disco Once Upon a Rhyme (1975). El single fue su primer Top 10 en las listas.

Escuchemos un directo de Steve Goodman en 1982.

Hootie and the Blowfish la interpretaron en directo en 2013.