Sweet as the Flowers in Maytime. Carter Family, 1932

sweet as the flowers

La familia Carter, compuesta originariamente por A.P Carter –el patriarca–, su mujer Sara y su cuñada Maybelle –que se había casado con su hermano Ezra–, fue una de las progonistas de las primeras sesiones de grabación hillbilly en Bristol (Tennessee). Grabaron más de 200 canciones en los años treinta y, junto a Jimmie Rodgers, resistieron la disminución de ventas provocada por la Gran Depresión. Una de esas canciones fue Sweet as the Flowers in Maytime (1932), cuya letra se caracteriza por su simplicidad: va de una muchacha ingenua, deseosa de encontrar un pretendiente al que dar todo su amor y a quien su madre le dice que no se precipite.

Escuchemos la grabación original de la familia Carter efectuada el 12 de octubre de 1932 en los estudios de Victor Records en New Jersey, a través de su sello Bluebird.

Os dejo con la interpretación en directo de The Kudzo Ramblers en la convención anual de fiddlers del condado de Alleghany (Carolina del Norte).

Las músicas de bluegrass Rayna Gellert & Susie Goehring se asociaron para grabar el disco Starch and Iron (2012), en el que Gellert toca el fiddle y Goehring toca la guitarra y pone la voz.

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Price of Cotton Blues. Austin y Lee Allen, 1930

price of cotton

Esta canción, como solían serlo todas en aquellos años –y puede que también ahora–, es hija de su tiempo. Como consecuencia del hundimiento de los mercados financieros a finales de 1929, se desencadenó una grave crisis conocida como la Gran Depresión.

Los compositores de este tema fueron los hermanos Allen, a quienes dediqué una entrega en la serie Como hermanos, que podéis ver aquí. El narrador se queja de la estrepitosa caída de los precios del algodón, un duro mazazo para los agricultores de la época, que a esas alturas ya no podían pedir dinero prestado al banco. El protagonista se plantea, entonces, dedicarse al más lucrativo negocio de destilar licor en su granja, un delito que dejaría de ser rentable con el fin de la Ley Seca poco después.

Aunque los hermanos Allen no eran agricultores, también sufrieron en sus carnes los efectos de la crisis, ya que nadie compraba sus discos, lo que les obligó a desmantelar el grupo en 1934.

Escuchemos ya la grabación de los Allen Brothers para su sello, Victor Records, el 22 noviembre de 1930. El tema ha aparecido en varios recopilatorios como Hard Times Come Again No More (1998) y, más recientemente, The Allen Brothers (2015).

 

Down on Penny’s Farm. The Bentley Boys, 1929

PENNYS FARM

La canción folk que vamos a escuchar hoy estaba de plena actualidad en el momento de su grabación, ya que resumía a la perfección las dificultades a las que se tenía que enfrentar un granjero. Muchas veces, estos tenían que hipotecar su propiedad y endeudarse con el banco y, además, estaban expuestos a que estos cerraran sus puertas sin previo aviso, por los llamados pánicos financieros, tan abundantes durante el siglo XIX y comienzos del XX (con la llegada de Roosevelt al poder se alivió un tanto la situación y la actividad financiera empezó a regularse). Cuando venían mal dadas, tocaba dar por perdidas las inversiones, buscar otro banco, endeudarse más todavía y confiar en que la cosecha bastara para pagar las deudas o, cuando menos, para aliviarlas. Sobre esta canción no se conocen muchos datos, pues los Bentley Boys –Bently, según otras fuentes– solo alcanzaron a grabar este trabajo para el sello Columbia. Sabemos, eso sí, que eran de Carolina del Norte, y que la canción fue grabada el 23 de octubre de 1929, sólo unos días antes de la caída de la bolsa de Wall Street, el conocido como Martes Negro, que castigó todavía más a los pequeños propietarios.

Os dejo ya con la versión original de 1929 según apareció en el recopilatorio de música folk Anthology of American Folk Music. Volume One: Ballads (1952).

En 1934 Gid Tanner y Riley Pucket presentaron otra versión con el título Tanner’s Farm.

El tema de los Bentley Boys inspiró a un joven Bob Dylan su Hard Times in New York Town (1962).

Tres años después, el mismo Dylan compuso Maggie’s Farm. Las similitudes ya no son tan evidentes por el antojo rock del ídolo, pero el tema de fondo sigue siendo las dificultades en una granja.

Más recientemente, fue versionado por Jim Kweskin y Geoff Muldaur en Penny’s Farm (2016).

 

Big Rock Candy Mountain. Harry McClintock, 1928

big rock

Hoy vamos a escuchar una canción que se adentra en el mundo de la fantasía y de los cuentos infantiles. Big Rock Candy Mountain fue escrita por Harry McClintock, conocido también por su sobrenombre artístico, Haywire Mac. McClintock llevó una vida muy aventurera: se fue de casa para unirse a un circo, vivió en África, trabajó como marino, estuvo en Filipinas coincidiendo con la guerra de 1898 –suministraba munición y víveres al ejército estadounidense– y residió en China en el momento de la rebelión Boxer. Tras volver a Estados Unidos, se puso a trabajar como obrero de ferrocarril en las montañas de Utah.

Cuando grabó su canción más conocida, esta Big Rock Candy Mountain –montaña de caramelo en forma de gran roca– los lugareños, a modo de broma, bautizaron con ese nombre una de las montañas de aquellos parajes, que hoy, gracias a él, se ha convertido en un destino turístico. Es probable que la fuente de inspiración de McClintock fuera la balada del siglo XVII Invitation to Lubberland.

McClintock la escribió a finales del siglo XIX, pero la grabó por primera vez en 1928. La letra describe la visión que un vagabundo tiene del paraíso: las gallinas ponen huevos pasados por agua, hay árboles que dan cigarrillos, los policías tienen patas de palo y sus perros tienen dientes de goma. El tema figuró en la banda sonora de O Brother Where Art Thou, de los hermanos Coen (2000).

Esta es la versión original de Harry McClintock de 1928.

Uno de los pioneros del country, Vernon Dalhart, la grabó poco después.

La versión que hizo Burl Ives en 1949 adquirió gran popularidad.

En los años 60 Johnny Cash la interpretó ante un grupo de niños.

Escuchad ahora a Tex Ritter.

Concluyo por hoy con el especialista en folk y bluegrass John Hartford.

 

 

 

Even If It Breaks Your Heart. Eric Pasley y Will Hoge, 2009

even if it breaks your heart

Hace un par de meses escuchábamos It Never Rains in Southern California (aquí la podéis disfrutar de nuevo), sobre las dificultades de un músico para cumplir su sueño. Aunque aquella canción no era estrictamente country, la traigo a colación porque la que vamos a escuchar hoy –que sí lo es– presenta la misma temática pero con un espíritu más positivo, ya que insiste en la necesidad de no rendirse nunca: “Sigue soñando, aunque eso te rompa el corazón”.

Escrita por Will Hoge y Eric Pasley, que a la sazón contaba 26 años y estaba dando sus primeros pasos en el country, resulta inevitable escucharla en clave autobiográfica. De hecho, la estrofa que dice: “Solía vagar por el centro, suficientemente mayor para ir allí pero demasiado joven para entrar; así que me quedaba fuera y escuchaba la música todos los viernes por la noche”, está basada en la experiencia de Pasley cuando se trasladó a Nashville a sus tiernos 20 años.

Aunque el tema fue grabado por primera vez en 2009 por Will Hoge, uno de los compositores, el grupo Eli Young Band fue el que lo popularizó. Lo incluyeron en su álbum Life at Best (2011) y lo lanzaron como single en enero siguiente, catapultándolo al número 1 de las listas, su segundo consecutivo. Formado por Mike Eli y James Young, unos estudiantes que se habían conocido en la universidad, seis discos después –y con otro en camino– Eli Young Band sigue dando guerra.

Escuchemos la versión original que grabó Will Hoge para su disco The Wreckage.

Os dejo con la interpretación de Eli Young Band en Life at Best (2011).

Firecracker. Josh Turner, Shawn Camp y Pat McLaughlin, 2007

firecracker

Una de las mejores voces que tiene la música country actual es la de Josh Turner, el mejor bajo en este género en lo que llevamos de siglo. Cosechó casi todos sus éxitos –Long Black Train, Your Man o Would You Go With Me, todos escuchados aquí– en los primeros años de su carrera, pero ya no se prodiga tanto y últimamente solo ha sacado dos discos, uno el año pasado, Deep South.

Firecracker pertenece a su tercer álbum y subió como la espuma en las listas, llegando al segundo puesto. El protagonista compara la energía amorosa de su novia con la explosión de un petardo: “Cuando enciendo la mecha, tengo que retirarme rápido porque hay que tener cuidado con la dinamita”.

Sus autores ocupan un lugar destacado en la historia del country: uno de ellos, Shawn Camp, ha colaborado con Loretta Lynn o Garth Brooks, y el otro, Pat McLaughlin, tocó en su juventud con Johnny Cash o Don Williams, entre otros.

Escuchemos a Josh Turner en Everything’s Fine (2007).

Os dejo con la versión de Trent Hays y Justen Harden.

 

All American Bluegrass Girl. Rhonda Vincent, 2006

all american bluegrass girl

El tema de hoy es obra de Rhonda Vincent, la actual poseedora del Grammy al mejor álbum bluegrass, el primero ex-aequo en esta categoría. Vincent, apodada “la nueva reina del bluegrass“, lleva toda la vida dedicada a la música y escribió este tema hace más de diez años para su disco homónimo, que gozó de un gran éxito: llegó al primer puesto de la lista bluegrass, logró colarse también en las de country y fue nominado al Grammy al mejor disco bluegrass, aunque perdió frente a Ricky Skaggs y Kentucky Thunder.

La narradora se muestra muy orgullosa de ser una chica “totalmente bluegrass”, aunque sea de Missouri y no de Tennesse o Kentucky, los lugares que solemos asociar con la cuna de este estilo. La letra habla también del show de Martha White, una marca comercial que patrocinó durante mucho tiempo el Grand Ole Opry.

Os dejo con Rhonda Vincent en 2006.

El grupo bluegrass Victoria Lee and New Ground interpretó esta canción en directo en un festival de 2013.

 

 

A Living Prayer. Ron Block, 2004

a living prayer

Hoy vamos a escuchar uno de los mejores temas de country-gospel en lo que llevamos de siglo. Fue escrito por Ron Block en 2004.

Block se inició en esto de la música desde niño –su padre tenía una tienda de instrumentos en su California natal– y, desde entonces, ha destacado en los campos del bluegrass y el country. A lo largo de su carrera, ha trabajado en numerosas ocasiones con Alison Krauss y su grupo, The Union Station, por lo que les cedió esta canción, que incluyeron en su álbum Lonely Runs Both Ways.

El disco ganó tres Grammys y el tema que nos ocupa se alzó con el premio a la mejor canción en la Asociación de Musica Góspel. La letra habla del consuelo que experimenta el protagonista por sentirse cerca de Dios: “En esta vida camino solo sin un lugar al que llamar hogar, pero hay alguien que me sostiene la mano en este accidentado camino a través de tierras estériles. Toma mi vida y déjame ser una oración viviente para Ti”. Block transmite la idea de que no hay mayor paz y satisfacción que dejarlo todo en manos de Dios.

Esta es la versión original de Alison Krauss & the Union Station.

Vamos ahora a presentar otras. Empezamos por la de la cantante australiana de bluegrass Karen Lynne.

La norirlandesa Donna Taggart también la incorporó a su repertorio.

Cruzamos al vecino Reino Unido con esta versión de la escocesa Rachel MacLean.

Termino con la interpretación de Yao Si Ting, una cantante china que canta en inglés, en 2008.

 

Live Like You Were Dying. Tim Nichols y Craig Wiseman, 2004

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La canción que vamos a escuchar hoy constituyó un rotundo éxito para su pareja de compositores: vendió más de dos millones de copias y acaparó todos los premios habidos y por haber en 2004: single del año y canción del año en la Asociación de música country y en la Academia de música country, Grammy a la mejor canción country

En su libro Nashville Songwriter (2014), Jake Brown cuenta la historia que hay detrás de muchas canciones country, y una de las que toca es Live Like You Were Dying. La inspiración les vino, a Nichols y Wiseman, de un amigo común al que por error habían diagnosticado un cáncer. Los compositores empezaron a darle vueltas a la idea y recordaron otros casos de personas a las que habían diagnosticado alguna enfermedad grave y cómo se lo tomaron. El resultado fue esta alegre canción sobre un tipo de cuarenta años que, tras enterarse de que le queda poco tiempo de vida, se propone hacer las cosas que no ha hecho hasta entonces, tratar a la gente con amabilidad, perdonar, convertirse en un buen marido y, en definitiva, amar más.

Cuando Tim McGraw supo del tema, no lo dudó un instante y lo grabó para su siguiente disco, que se llamó como la canción. Su padre había muerto de un tumor ese mismo año.

Escuchemos ya la grabación original de Tim McGraw en 2004.

 

Wagon Wheel. Old Crow Medicine Show y Bob Dylan, 2004

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La de hoy es una de las canciones que más han tardado en componerse, ¡unos 30 años!Me explico: Bob Dylan fue contratado para hacer la banda sonora de la película Pat Garrett y Billy el Niño (1973), de Sam Peckinpah. Dylan escribió el estribillo pero dejó inacabada la canción. Años después, Ketch Secor, de Old Medicine Crow Show, a la sazón de poco más de veinte años, recogió el guante de Dylan y la concluyó. Cuando fue a registrarla, firmó un acuerdo con Bob para compartir a partes iguales los beneficios. Pero ahí no acaba todo: el premio Nobel había extraído la frase del estribillo Rock Me Mama de una antigua grabación de Arthur “Boy” Crudup y, como tal, figuraba en el copyright. Así que, tal como sostiene Secor, se podría decir que esta canción tardó 85 años en completarse…

La letra habla de un viaje en autostop por el sur de Estados Unidos, con destino final en Raleigh (Carolina del Norte), donde el protagonista espera reunirse con su amante. El estribillo reza: “Balancéame como un vagón con ruedas, balancéame como te apetezca, balancéame como el viento y la lluvia, balancéame como un tren que se dirige al sur”.

Escuchemos la grabación original de Old Medicine Crow Show, que pertenece a su álbum O.C.M.S (2004).

Uno de los mayores representantes del country irlandés actual, Nathan Carter, la grabó en Wagon Wheel (2012).

La versión de Darius Rucker alcanzó un gran éxito y consiguió el Grammy a la mejor interpretación masculina de country. La incluyó en su álbum True Believers (2013).

Jason Manns la versionó en Covers with Friends (2016).