Golden. Lady Antebellum, 2013

golden
El trío Lady Antebellum –compuesto por los vocalistas Hillary Scott y Dave Haywood y el instrumentalista Charles Kelley– venía pisando fuerte, sobre todo a raíz de su inmenso éxito Need You Now (ya escuchado aquí). Prueba de ello fue este álbum, su cuarto trabajo, que llegó a ser número 1, con más de 160.000 copias vendidas la primera semana, y que gozó igualmente del favor de la crítica.
En Golden, Lady Antebellum incorpora elementos del pop, lo que sirvió para ampliar su público, aunque, en el otro platillo de la balanza, en algunos cortes sea casi imposible reconocer el sabor del country. El disco produjo tres singles: Downtown, Goodbye Town y Compass.
Empecemos con la canción que le da título, Golden, escrita por Scott, Kelley, Haywood y Eric Paslay, que la grabaron al año siguiente junto a Stevie Nicks. Os dejo, sin embargo, con la original. En esta balada el narrador compara las gracias que adornan a su pareja con “algo dorado”.

El primer single que apareció fue Downtown, compuesta por Luke Laird, Shane McAnally y Natalie Hemby. Aunque en principio estaba pensada para que la interpretara Miranda Lambert, finalmente el trío se hizo con ella. La protagonista plantea a su novio que la lleve al centro (su melodía es bastante pegadiza, pero la letra resulta poco original).

Otro de los singles fue Goodbye Town, canción en la que Hillary Scott, Charles Kelley, Dave Haywood y Josh Kear abordan una ruptura en la que uno de los componentes de la pareja desea abandonar la ciudad porque todo en ella le recuerda su relación.

El tercer y último single fue Compass, compuesta por Mikkel Eriksen, Tor Erik Hemransen, Ammar Malik, Ross Golan, Daniel Omelio y Emile Haynie. Se trata de una de las canciones más alegres del disco, con un mensaje muy optimista, ideal para superar cuaquier trance con su consejo de “dejar que nuestro corazón sea nuestra brújula cuando estemos perdidos”.

Anuncios

Disco del mes (septiembre)

CrystalGayle you don't know me
Dieciséis años han tenido que pasar para que Crystal Gayle, de 68, publique nuevo material. El 6 de septiembre aparecía el álbum You Don’t Know Me: Classic Country, producido por su hijo Christos Gatzimos para el sello Southpaw. Contiene sus versiones de 14 clásicos del country, que inmortalizaran en su día artistas como Buck Owens, George Jones, Patsy Cline, Faron Young, Connie Smith o Eddy Arnold.
Gayle se formó en el sonido Nashville y en este disco hace gala de ello. Escuchemos primero la canción que le da título, You Don’t Know Me, obra de Cindy Walker –una de las primeras compositoras que triunfó en el country– y popularizada por Eddy Arnold en 1955.

Ribbon of Darkness fue la primera canción que Gayle interpretó cuando se dio a conocer en el Grand Ole Opry, y de ahí su valor sentimental. Escrita por Gordon Lighfoot, fue grabada por primera vez por Marty Robbins. La narradora habla de la “cinta de oscuridad que cuelga de ella” desde que ha perdido a su amor.

La única ocasión en que Crystal Gayle ha grabado junto a sus hermanas, Loretta Lynn y Peggy Sue, fue en 2017, concretamente el tema Put it off until tomorrow. La sesión tuvo lugar poco antes del derrame que sufrió Loretta Lynn y del que, felizmente, se ha recuperado.

You Don’t Know Me: Classic Country en Amazon

True Believers. Darius Rucker, 2013

true believers
Darius Rucker empezó su carrera en un grupo de rock, pero pronto vio que su interés se inclinaba más hacia el country. Este fue el tercer disco suyo en este género que vio la luz en Capitol Records Nashville (los dos primeros fueron Learn to Live (2008) y Charleston, SC (2010), su ciudad natal).
El proceso de grabación comenzó a principios de 2012, un año que supuso un gran revulsivo para su carrera, en especial cuando Brad Paisley le invitó a formar parte de uno de los clubes más selectos del country: el Grand Ole Opry.
El disco dio lugar a cuatro singles. Se abre con la canción que le da título, True Believers, escrita por Darius Rucker y Josh Kear. El protagonista celebra su duradera historia de amor: ambos han creído firmemente en su relación desde el principio.

El segundo single, Wagon Wheel (aquí podéis ver la entrada que le dediqué el año pasado), fue uno de sus mayores éxitos. Inicialmente concebida por Bob Dylan en 1973, este no la terminó y Ketch Secor, de Old Crow Medicine Show –gran admirador de Dylan–, lo hizo 30 años más tarde. Su grupo la grabó por primera vez, pero la versión de Rucker alcanzó mayor popularidad y le dio su primer premio importante, un Grammy por su lograda interpretación.

El tema del que habla el tercer single, Radio, de Darius Rucker, Luke Laird y Ashley Gorley, es un lugar común en la música country: olvidarse de las preocupaciones y gozar de ese sentimiento de libertad que da el conducir por la carretera, por mero placer, sin un destino, y acompañado de la música de la radio del coche.

Por último, escuchemos una canción que no salió como single, Take Me Home. De corte nostálgico, el narrador echa de menos su hogar y suplica que alguien lo lleve a casa. Fue escrita por Monty Criswell, Frank Rogers y Darius Rucker.

Disco del mes (agosto)

okie
El pasado 23 de agosto aparecía el vigésimo álbum de Vince Gill, de 62 años, que toma el título de su estado natal, Okie –así se llama tradicionalmente a los naturales de Oklahoma.
Presentado como una continuación de su anterior trabajo, Down to My Bad Habit (2016), ha sido editado por MCA Nashville, y la presencia de Gill es constante en los créditos: ha escrito en solitario nueve de sus 12 canciones y las restantes en colaboración. Sus letras narran, además, experiencias personales.
En I Don’t Wanna Ride the Rails No More, habla de un hombre que vaga sin rumbo fijo y decide que quiere sentar la cabeza y dejar de “caminar por las vías”.

When My Amy Prays es una balada inspirada en su mujer, Amy Grant. Sobre esta canción, Gill ha dicho que “creo que es la mejor interpretación vocal que he hecho nunca”.

En febrero, dio a conocer Forever Changed, un tema muy personal que se inscribe en el movimiento Me Too. La protagonista es una niña pero, en realidad, el artista recuerda un episodio de su propia vida, cuando uno de sus profesores intentó abusar de él durante su infancia. Vince escribió la canción hace años y solo ahora se ha decidido a interpretarla.

En A Letter to My Mama, Gill y Dean Dillon nos brindan una carta de amor universal a todas las madres.

Okie en Amazon

Release Me. Lyle Lovett, 2012

release me
Lyle Lovett es inclasificable: durante su carrera ha tocado multitud de géneros aparte del country, y ha incorporado a su música elementos de folk, swing, blues, jazz y góspel. Desde que en 1985 firmara un contrato con Curb Records, ha sacado todos sus álbumes con ese sello.
Este es su último trabajo, en colaboración con Lost Highway Records. Su portada muestra a Lovett atado con cuerdas, en una metáfora de lo contrario a lo que aspira el artista, que quiere librarse de las ataduras a través de la música.
Su único single fue Isn’t That So, compuesto por Jesse Winchester en clave pop/rock.

Lovett sólo escribió dos canciones de las 14 canciones que articulan el disco. Una ellas es One Way Gal.

Eddie Miller compuso Release Me en 1949 y, desde entonces, ha contado con innumerables versiones de artistas country. Esta es la de Lovett.

Brown Eyed Handsome Man fue popularizada por Chuck Berry, y nuestro protagonista la interpreta así.

Como muestra del blues que también tiene cabida en el disco, extraigo White Boy Lost in the Blues, de Michael Franks.

Termino por hoy con un instrumental sobre un tema tradicional, Garfield’s Blackberry Blossom.

Disco del mes (julio)

late nights
Tres años después de su último trabajo, Kinda Don’t Care, el pasado 26 de julio Justin Moore sacaba su quinto álbum, Late Nights and Longnecks, a través de su sello Valory Music Group, perteneciente a Big Machine Records.
Sobre su gestación, Moore ha señalado que “en el último álbum hubo momentos en que me separé algo del country e hicimos cosas diferentes a las que había hecho al principio de mi carrera. Pero en este me dije: ‘Voy a hacer el álbum más country que pueda’. Y creo que eso hicimos”. Para componer sus temas, Moore y su productor, Jeremy Stover, se retiraron a su casa de Florida, donde escribieron las diez canciones del disco. Más, de hecho, por lo que el cantante, de 35 años, ya tiene material para el siguiente. Entre los colaboradores con que ha contado, se incluyen los nombres de Casey Beathard, David Lee Murphy, Paul DiGiovanni, Chase McGill y Rhett Akins.
Escuchemos el primer single que ha servido de promoción al disco, aparecido en octubre del pasado año, The Ones that Didn’t Make it Back Home. Escrita por Justin Moore, Paul DiGiovanni, Chase McGill y Jeremy Stover, esta canción patriótica está dedicada a todos aquellos que han perdido la vida en los recientes conflictos en los que se ha involucrado Estados Unidos, aunque sin citarlos expresamente.

En marzo de este año apareció Jesus and Jack Daniels, obra también de los anteriores. En su letra, un hombre recuerda el carácter diametralmente opuesto de sus progenitores: “Mamá amaba a Jesús y papá amaba a Jack Daniels”.

El disco está plagado de canciones en torno a la bebida. En On the Rocks, los compositores, los mismos que en los casos anteriores, juegan con el significado de la expresión On the Rocks, que se refiere tanto a algo que se desmorona como al whiskey servido con hielo. Un hombre que acaba de discutir con su pareja se dirige a un bar a lamerse las heridas.

Otra canción en la que la bebida es la protagonista es Someday I Gonna Quit, compuesta por Justin Moore, Casey Beathard, Paul DiGiovanni y Jeremy Stover. Un hombre reconoce que tiene un problema con el alcohol y se propone dejarlo algún día: “Me he despertado maldiciendo a Jack Daniels, casi le oigo reírse de mí, no es el tipo con el que me guste salir, algún día lo tengo que dejar”.

Late Nighs and Longnecks en Amazon

Blown Away. Carrie Underwood, 2012

Blown_Away_album_cover
El cuarto álbum de Carrie Underwood tardó más de un año en gestarse, pero el resultado fue muy satisfactorio. No solo recibió críticas muy positivas, sino que obtuvo un considerable éxito comercial: en su primera semana, vendió más de un cuarto de millón de unidades y hasta la fecha se estima que ha vendido cerca de cuatro millones de copias.
Un año después, y para rematar, también triunfó en la temporada de premios. Underwood ganó el Grammy a la mejor actuación en solitario por el tema que da título al disco y, además, sus compositores fueron distinguidos con el premio a la mejor canción country. Producido por Mark Bright, vio la luz en Arista Nashville. Escuchemos ya los singles que aparecieron.
El primero fue Good Girl, obra de Carrie Underwood, Chris DeStefano y Ashley Gorley. Aquí, la narradora advierte a una chica de que su novio no es bueno para ella.

Blown Away fue escrita por Chris Tompkins y Josh Kear, viejos conocidos de Underwood, para quien habían escrito ya otro de sus grandes singles. La historia que cuenta, con palabras de la propia Underwood, es la de un mago de Oz moderno. Un huracán azota Oklahoma y una niña se refugia en un sótano para salvar la vida. Desde siempre, ha sufrido a causa del alcoholismo de su padre, a quien es incapaz de despertar para alertarle del peligro, y secretamente desea que la lluvia y el viento acaben con todo. A la cantante le gustó tanto la canción, que bautizó al disco con su título.

Carrie Underwood, Hillary Lindsey y Josh Kear escribieron Two Black Cadillacs, cuya letra aborda una venganza, la que llevan a cabo dos mujeres que se enteran de que su pareja mantiene una relación con ambas a la vez.

Por último, disfrutemos de See You Again, de Underwood, Lindsey y David Hodges. La protagonista confía en encontrarse de nuevo con su ser querido, que acaba de fallecer.

Disco del mes (junio)

WNelson_RideMeBackHome_feat
Que Willie Nelson saque un nuevo disco ya es en sí una buena noticia para todos los amantes del country, y cuando el disco es tan bueno como Ride Me Back Home la noticia se convierte en un acontecimiento. A sus 86 años, Nelson sigue imparable y tan prolífico como siempre, solo nueve meses después de su particular tributo a Frank Sinatra con su álbum My Way. El 21 de junio apareció Ride Me Back Home de la mano de Legacy Recordings y de su productor, Buddy Cannon con el que Willie pretende cerrar su trilogía sobre la “mortalidad”, que inició hace dos años con God’s Problem Child y continuó, en 2018, con Last Man Standing.
El primer single ha sido el tema que le da título, Ride Me Back Home, una canción expresamente escrita para el disco por Willie Nelson y Sonny Throckmorton. Haciendo una analogía entre los caballos, que por razón de edad dejan de ser útiles, y el envejecimiento de las personas, reflexiona sobre la edad: “Ahora no te necesitan, no hay nadie que te alimente, hay vallas por donde solías cabalgar, ojalá pudiera reunir a todos tus hermanos, me llevarías cabalgando de vuelta a casa”.

Otra de las canciones, todo un clásico, es It’s Hard to Be Humble, con una letra llena de humor, como prueba el estribillo: “Dios, es difícil ser humilde cuando eres perfecto en todos los sentidos. No puedo esperar a mirarme en el espejo porque cada día soy más guapo. Es difícil ser humilde pero hago lo que puedo”. Mac Davis la escribió hace casi 40 años y, para esta versión, Willie ha contado con la colaboración de sus dos hijos, Micah y Lukah Nelson.

Otra versión que podemos disfrutar en este trabajo es My Favorite Picture of You, una balada de Guy Clark de 2013 de la que Nelson ha dicho que es una de sus preferidas del disco.

Terminemos con otra canción original que reflexiona sobre el paso del tiempo, Come on Time. Aunque la letra pueda parecer un tanto oscura, la melodía no lo es en absoluto. El protagonista mantiene un diálogo con su viejo amigo, el tiempo, al que reta esperando burlarse de él una vez más: “Ven, tiempo, te he vencido en otras ocasiones, tomaré tus sabias palabras y las haré rimar”. Pero, finalmente, reconoce que el tiempo le ha puesto en su sitio y parece que le está ganando la carrera.

Ride Me Back Home en Amazon

Clear as Day. Scotty McCreery, 2011

clear as day
De vez en cuando los concursos televisivos sirven para lanzar la carrera de ciertos artistas. Este fue el caso de Scotty McCreery, que ganó la décima edición de American Idol. Nada más coronarse como vencedor, firmó un contrato discográfico con Mercury Nashville –aunque tuvo que esperar unos meses para cumplir los 18– y sacó su disco de debut.
Clear as Day se convirtió en toda una sensación y llegó a vender unas 200.000 copias en su primera semana. McCreery se convirtió en la persona más joven en llegar a lo más alto de las listas con su primer trabajo. Cuando lo presentó, dijo sobre él: “Tiene algunos elementos e influencias del country clásico, pero también canciones contemporáneas. Es una buena mezcla. Se pueden detectar influencias con las que crecí, como Hank Williams, Conway Twitty o Merle Haggard, pero aun así tiene un giro contemporáneo que le da plena actualidad”.
El primer single que apareció fue I Love You This Big, obra de Brett James, Ester Dean, Jay Smith y Ronnie Jackson.

A este le siguió The Trouble with Girls, escrita por Chris Tompkins y Philip White.

Su tercer single, Water Tower Town, describe una ciudad sureña y es una de las canciones más animadas del disco.

La que le da título es una de las favoritas del cantante; la compusieron Casey Beathard, Phil O’Donnell y Adam Wheeler.

El disco también incluye una versión de Walk in the Country, que popularizara Keith Urban. En ella, el narrador invita a su novia a adentrarse en el campo con él.

Escuchemos el original de Keith Urban (1997) con el grupo The Ranch. Vernon Rust colaboró con el propio Urban para escribir el tema.

Disco del mes (mayo)

caught upin the country

Ocho años después de su último trabajo (Take a Back Road), Rodney Atkins vuelve con Caught Up in The Country, aparecido el pasado 10 de mayo en Curb Records, la discográfica con la que firmó hace más de veinte años, cuando empezaba en esto de la música, y a la que todavía se mantiene fiel, una rareza en nuestros días. El disco consta de 12 pistas y ha sido producido por Ted Hewitt y Blake Bollinger. Lo que llama la atención de él es su unidad, pues casi todos los temas hablan de lo importante que es pertenecer a alguien o a algo para sentirse bien en esta vida.
El único single que ha aparecido hasta la fecha es el que da título al disco, Caught Up in the Country, en el que los legendarios Fisk Jubilee Singers intervienen en los coros. Este grupo se fundó en el último cuarto del siglo XIX y ha sabido mantener la tradición desde entonces, renovando a sus miembros, lógicamente. La letra retoma el tópico latino del “beatus ille” y se estructura como un panegírico de la vida el campo: “atrapado en el campo, el único lugar en el que quiero estar”, concluye.

Otra de las canciones que primero se dieron a conocer del disco es My Life, en la que escuchamos lo que sigue: “Me encantan mis ojos porque tú te miras en ellos, mi nombre porque tú lo dices, mi corazón porque tú lo robaste, mis besos porque tú los deseas, mi mente porque te apropias de ella a cada minuto y mi vida porque tú estás en ella”.

En la misma línea se sitúa Thank God for You. El protagonista va por la vida sin rumbo fijo y encuentra su camino gracias a su pareja. “Gracias a Dios que hay ángeles para los jóvenes salvajes rebeldes, mujeres que te alejan bailando del diablo, qué afortunado soy, gracias a Dios por ti”.

Figure Out You es un dúo que Atkins canta con su mujer, la también cantante Rose Falcon. En la letra, el protagonista se marca como objetivo conocer mejor a su pareja, cuya forma de ser le admira.

Caught Up in The Country en Amazon