Disco del mes (enero)

magnolia
El pasado 11 de enero el cantante de Mississippi Randy Houser sacaba su quinto disco, Magnolia, en el sello Stoney Creek, perteneciente a Broken Bow Records.
Este último trabajo ha roto en cierta medida con su trayectoria anterior, en la que se había visto obligado a plegarse a las exigencias del mercado y centrarse en el country-pop. En unas recientes declaraciones, Houser reconocía sentirse como una marioneta, por lo que decidió consagrarse a un country más puro. A propósito de su álbum anterior, el artista se sinceraba en estos términos: “Hice un álbum –Fired Up, repleto de sonidos country-pop– que a nadie importaba, y ¿sabes por qué? Porque era malo. Y lo era porque sonaba como suena todo lo demás. Grabé un montón de canciones con las que no tenía nada que ver y que no sentía. Odio decir esto pero es la verdad”.
Magnolia elude ese problema. Houser ha co-escrito todas las canciones y ha intentado en todo momento ser él mismo. La canción que abre el disco es No Stone Unturned, que escribió junto a Dallas Davidson.

A esta le sigue Our Hearts, escrita por Houser, Kyley Sackley y Rob Hatch. En la canción interviene la británica Lucie Silvas.

El único single que ha aparecido hasta la fecha es What Whiskey Does, un dúo de Houser con Hillary Lindsay.

No Good Place to Cry fue escrita por Houser y Gary Nicholson hace diez años, “en un tiempo mucho más triste que este”, pero, hasta ahora, no había aparecido en ningún disco suyo. Recuerda a Chris Stapleton, por el que siente gran admiración.

Magnolia en Amazon

Anuncios

Cowboy’s Back in Town. Trace Adkins, 2010

cowboys back
Tras su paso por Capitol Nashville, Trace Adkins firmó un contrato con Show Dog-Universal Music, un sello creado por otro artista country, Toby Keith. Este álbum fue el primero que grabó con ellos y Adkins siempre ha considerado que su experiencia fue como un nuevo comienzo, pues se sentía en un buen momento creativo. Cowboy’s Back in Town consta de 11 canciones que contribuyeron a afianzar la imagen de cowboy de bar con la que se asociaba a Adkins. En general, es un disco de country-rock y fue acogido favorablemente por la crítica, en especial por la voz de barítono de Adkins.
El disco produjo tres singles. El primero fue Ala-Freaking-Bama, de Jay Speight y Scott Lynch, que nos presenta a una chica orgullosa de ser de Alabama.

Unos meses más tarde, llegó el turno de This Ain’t No Love Song, escrita por Casey Beathard, Kenny Beard y Rivers Rutherford. La letra tira de ironía: habla del exceso de romanticismo de algunas canciones y asegura que esta no es una canción de amor. “No se me paró el corazón cuando te vi”, “no he dormido esta noche pero no estaba pensando en ti”, dice.

El último single fue Brown Chicken Brown Cow, obra de Tony Lane, Marcel Chagnon y David Lee. Aludiendo a la carga funk-rock de la canción, la crítica del portal musical AllMusic señala que “más parece un tema de los Red Hot Chili Peppers de Nashville”.

El contrapeso al disco es I Still Love You, escrita por Robert Arthur Bates y Kirk Roth, una balada que se distancian del country-rock que domina el resto del disco.

Escuchemos, por último, el tema que le da título, Cowboy’s Back in Town, co-escrita por Trace Adkins, Jeff Bates y Kenny Beard.

Need You Now. Lady Antebellum, 2010

need you now
El segundo álbum del trío Lady Antebellum, compuesto por Hillary Scott, Dave Haywood y Charles Kelley, los situó definitivamente en la cima del country-pop de nuestros días.
Apareció en el sello Capitol Nashville y cosechó varios premios en su temporada: fue nominado al mejor álbum del año en los Grammy y se llevó el correspondiente al mejor álbum country. Mención aparte merece el tema que daba título al disco, que ya escuchamos aquí y que obtuvo sendos premios a la mejor canción del año y disco del año (una de las dos en toda la historia que se ha llevado simultáneamente ambos galardones). Por si fuera poco, constituyó un gran éxito internacional, y arrasó en Canadá, Nueva Zelanda, Noruega, Países Bajos o Irlanda.
El trabajo puede servir como ejemplo del arrastre de una sola canción, en este caso Need you now, sobre el resto de singles, que no tuvieron tanto tirón ni tanta calidad. Escuchémoslos:
A Need you now le siguió American Honey, de Cary Barlowe, Hillary Lindsey y Shane Stevens, en la que la narradora desea volver a los tiempos felices de su infancia.

Our Kind of Love fue compuesta por Hillary Scott, Charles Kelley, Dave Haywood y Busbee. Habla de una pareja satisfecha con su amor despreocupado. “Lo que tenemos es como conducir en una autopista abierta sin saber nunca lo que te vas a encontrar”.

El cuarto y último single fue Hello, World, obra de Tom Douglas, Tony Lane y David Lee. En ocasiones, sugiere su letra, llevamos una vida tan ajetreada, que se nos olvida apreciar los pequeños placeres de la vida.

Disco del mes (diciembre)

Mitchell-Tenpenny-Telling-All-My-Secrets-730x481
No han sido muchos los álbumes que han salido este mes, pero entre ellos sobresale el de un joven que está empezando a sonar con fuerza en el country y puede llegar muy lejos. El pasado 14 de diciembre aparecía Telling All My Secrets, de Mitchell Tenpenny, su segundo disco tras Black Crow en 2015, si bien el primero tuvo una repercusión muy limitada y se puede decir que este es el que lo ha dado a conocer.
Tenpenny aparece en los créditos de las 11 canciones que componen el disco, todas en colaboración. Columbia Nashville y Riser Records han sido los sellos que lo han lanzado.
En marzo apareció el primer y único single hasta la fecha, Drunk Me. Escrito por Mitchell Tenpenny, Jordan Schmidt y Justin Wilson, envía un mensaje contrario al que solemos escuchar en el honky tonk: en vez de beber para intentar superar una relación, es mejor estar sobrio para poder empezar de nuevo y superar definitivamente la ruptura.

Vamos ahora con el tema que le da título. En Telling All My Secrets, en mi opinión una de las canciones más interesantes del álbum, Tenpenny explora el terreno del soul. El narrador se muestra dispuesto a contarle todos sus secretos a su pareja y confía en que esta los sepa guardar.

El disco se abre con Truck I drove in high school, compuesta por Mitchell Tenpenny, Jordan Schmidt, Andrew Albert y Devin Dawson. Se trata de una cálida evocación de los días sin preocupaciones del instituto y el coche que conducía entonces.

Telling All My Secrets en Amazon

Revolution. Miranda Lambert, 2009

revolution
El tercer álbum de Miranda Lambert, que apareció bajo el paraguas de Columbia Records Nashville, recibió críticas muy favorables y triunfó en la temporada de premios: ganó en la categoría de mejor álbum tanto en la Asociación de Música country como en la Academia de Música Country y fue nominado en la correspondiente edición de los Grammy. Constaba de 15 pistas, de las que Lambert escribió todas excepto cuatro, y de él salieron los singles que comento a continuación.
Dead Flowers fue escrita por Miranda Lambert en solitario. Fue el primero de los singles que interpretó en la gala de premios de la Academia de Música Country. En la letra, la protagonista compara su marchita relación con las flores muertas.

El siguiente en ver la luz llevaba por título White Liar, obra de Lambert y Natalie Hemby. Fue un gran éxito en su carrera y la artista donó el manuscrito de la canción al museo del Salón de la Fama de la música country y consiguió el premio al mejor vídeo en la Academia de música country. La letra habla de una mujer que descubre que su pareja le ha estado mintiendo para ocultar su infidelidad.

Escuchemos ahora The House that Built Me, compuesta por Tom Douglas y Allen Shamblin. Con más de dos millones de singles vendidos, constituyó el primer número 1 de su carrera. En esta balada la narradora visita la casa en la que pasó su niñez y se refiere a ella como “la casa que me hizo”.

Al igual que White Liar, Only Prettier fue escrita por Miranda Lambert y Natalie Hemby. El pop se adueña por momentos de la canción.

El último single fue Heart like Mine, escrita por Miranda Lambert, Ashley Monroe y Travis Howard. Aquí, la protagonista reconoce que su vida es un tanto desordenada, pero no le importa que la puedan criticar.

Disco del mes (noviembre)

she remembers everything
Han tenido que transcurrir casi cinco años desde su último trabajo, The River and the Thread, para que podamos disfrutar de una nueva obra de Rosanne Cash.
El pasado 2 de noviembre, en efecto, vio la luz She Remembers Everything, anunciado ya a finales de septiembre y editado por Blue Note Records. Siguiendo la trayectoria marcada por sus últimos años, este álbum podría encuadrarse en la corriente Americana, con letras introspectivas, poéticas y muy personales. Y es que en su día, allá por los años 90, Cash abandonó la corriente del country-pop que define Nashville cuando se trasladó a vivir a Nueva York.
Producido por su marido, John Leventhal, ha contado con la colaboración de músicos de la talla de Kris Kristofferson, Sam Phillips o Elvis Costello. Escuchemos ya alguna de las 10 canciones de las que se compone el disco, todas ellas escritas o co-escritas por Rosanne Cash.
Empezamos con la que da título al disco, She Remembers Everything, en la que colabora Sam Phillips.

Otro de los temas lleva por título Everyone But Me, y en él la narradora intenta superar la muerte de sus padres.

Esta que vamos a escuchar es quizá la canción menos melancólica de su trabajo. En Not Many Miles to Go, Cash echa la vista atrás y se muestra agradecida por haber podido compartir la vida con alguien que la amaba.

El tema que abre el álbum es The only Thing Worth Fighting For, un examen de las desastrosas consecuencias de una relación fracasada que concluye con que, a pesar de todo, hay cosas por las que vale la pena luchar.

She Remembers Everything en Amazon

Natural Forces. Lyle Lovett, 2009

natural forces
Lyle Lovett empezó a principios de los 80 y es todo un veterano en esto del country. En Natural Forces rompió en cierta medida con su trabajo anterior para regresar a su hábitat “natural”, un estilo más pausado, melancólico e introspectivo, al tiempo que versionaba temas de otros compositores.
El disco, editado por Curb Records, se componía de 11 canciones a propósito de las fuerzas de la naturaleza y la dicotomía campo/ciudad. Como os podéis imaginar, esta tendencia a nadar contracorriente en el country, cuando la mayor parte de los éxitos actuales son canciones movidas y pegadizas sin demasiada profundidad, ha hecho que Lovett haya pasado desapercibido para el gran público, pero la crítica está a partir un piñón con él.
El tema que da título al disco es Natural Forces y en él Lovett esboza una honesta declaración de intenciones. El protagonista inicia un viaje a la naturaleza y no se plantea volver a la vorágine de la ciudad.

Farmer Brown/Chicken Reel es un tema tradicional con arreglo de Lyle Lovett, en el que, partiendo de la anécdota de “cortar el gaznate a un pollo”, se construye una alabanza a las tareas del campo.

Pantry fue escrita por Lyle Lovett y April Kimble. Aquí, de forma muy original, el autor advierte a su mujer de que no le sea infiel con la gente del campo: “No me engañes con el pan de maíz, no me engañes con las judías, ni con el bacon cocinado con berzas”.

Cambiamos ahora a una canción de ritmo más lento, Whooping Crane, de Eric Taylor, en la que la metáfora de las grullas del título y de otras aves sirve al protagonista para exaltar la libertad.

Lovett versionó también una canción de Don Sanders, Bayou Song, nostálgica evocación de una infancia pasada en el bayou, esas zonas pantanosas del sur de Estados Unidos.

Townes van Zandt escribió Loretta en 1977 y la incluyó en un disco que sacó el año siguiente, Flyin’ Shoes. Aquí, Lyle Lovett hace su propia versión, sobre una muchacha de carácter alegre de la que está enamorado el narrador.

Fearless, Taylor Swift, 2008

fearless
Aunque actualmente Taylor Swift sea una de las reinas del pop americano, se inició en el country, si bien dentro de su vertiente más pop. Se trasladó a Nashville a los 14 años con la intención de emprender una carrera en el country y sus primeros trabajos llamaron la atención de la industria discográfica y del público, que rápidamente la distinguió con su favor.
Hoy vamos a escuchar extractos de su segundo álbum, Fearless, que sacó cuando tenía solo 18 años y se convirtió en el álbum más vendido de 2009, lo que hizo de ella la cantante más joven en ostentar ese honor. Los premios también le sonrieron: mejor álbum del año en los Grammy, en la Asociación de la música country y en la Academia de la música country. Editado por Big Machine Records, Fearless constaba de 13 canciones –todas compuestas por ella, ya fuera en solitario o en colaboración– y produjo cinco singles, que vamos a escuchar a continuación.
El single anticipatorio del disco fue Love Story. Swift se inspiraba en una historia de amor universal, la de Romeo y Julieta, para hablarnos de un amor que no es bien visto por la sociedad pero acaba triunfando. Con el paso del tiempo, se ha convertido en una de las canciones más vendidas del disco, con más de seis millones de copias en todo el mundo.

Taylor Swift y Liz Rose escribieron White Horse, que consiguió el Grammy a la mejor canción country. Aborda una relación de la cantante que no llegó a buen puerto y describe la desilusión que le causó. “No soy una princesa, esto no es un cuento de hadas ni estamos en Hollywood”.

En You Belong with Me, escrita por Swift y Liz Rose, la narradora intenta convencer al chico del que está enamorada de que ella es la chica apropiada para él. Se trata de una canción más pop que country, que arrasó entre los adolescentes.

Taylor Swift escribió Fifteen en solitario. El título hace referencia al primer amor de los 15 años, que uno cree que va a ser eterno pero que normalmente no lo es.

El tema que da título al disco, Fearless, fue el último single en aparecer. Swift, Rose y Hillary Lindsay la compusieron en 2006. Su letra habla de cómo se imagina la protagonista que sería una primera cita perfecta.

Disco del mes (octubre)

Morgan-Evans-1535726752
El pasado día 12 el australiano Morgan Evans sacó su segundo álbum de estudio, Things that We Drink to, el primero que edita en Estados Unidos, puesto que se trasladó de su Australia natal a Nashville en 2016.
La carrera de Evans se augura muy prometedora, a juzgar por las críticas que ha obtenido con este su primer trabajo en la cuna del country. El disco consta de once canciones y es una mezcla de country y pop. Ha sido editado por Warner Music Nashville y producido por Chris DeStefano. Aparte del material nuevo, también incluye algunos temas de su EP que salió en agosto.
Una de las mejores canciones es la que le da título, Things that we drink to. Evans la escribió como un homenaje a su mánager, Rob Potts, que murió en 2017 en un accidente de moto. En la letra, el autor vota por el optimismo: brinda por su amigo y se muestra esperanzado en sanar las heridas y superar el dolor.

El disco se abre con un tema que muestra la admiración de Evans por su país adoptivo. Se titula American y en ella afirma que su romance con una chica americana le ha hecho enamorarse del país. Sus autores son Morgan Evans, Chris DeStefano y Josh Osborne.

Vamos ahora con una de las canciones más personales del disco. Morgan y su mujer, Kelsea Ballerini, cantan a dúo la balada Dance with me.

El disco está repleto de temas con mensajes positivos y una de ellas es We Dream, en la que se dice que todo el mundo tiene algo en común: todos soñamos con una vida mejor. Así, hay que perseguir los sueños de cada uno y “escapar, liberarnos, caminar por calles de oro, convertir los cielos grises en azules y la esperanza en verdad”.

El artista ha incluido aquí Kiss Somebody, el primer single que grabó en Estados Unidos, obra suya, de Chris DeStefano y de Josh Osborne.

La última canción lleva por título Young Again. Haciendo su propia interpretación del lema latino Carpe Diem, Evans señala que hay que aprovechar los buenos momentos porque nunca volveremos a ser tan jóvenes como ahora. La letra contiene un guiño al clásico de Garth Brooks Friends in Low Places.

Things that we drink to en Amazon

Un poco de Hank en mí

Charley_Pride_-_There's_a_Little_Bit_of_Hank_in_Me
La frase del título podría aplicarse a casi todos los amantes del country, porque ¿quién no ha versionado los temas de Hank Williams? Pero es de Charley Pride de quien os voy a hablar hoy. En 1980, este sacó un disco- homenaje a su figura que llevaba por título There’s a little bit of Hank in me. Editado por RCA Nashville, estaba compuesto por 12 temas. El primero, a modo de pórtico, fue escrito expresamente para el disco y el resto eran versiones de sus temas más populares.
My son calls another man daddy fue escrita en 1949 por Jewel House y, al año siguiente, grabada por Hank. Cuenta la historia de un padre de familia que está en la cárcel y se lamenta de que su mujer tenga una nueva pareja y de que su hijo ya ni siquiera lo reconozca: “Mi hijo llama a otro hombre papá”. Esta es la versión de Charley Pride.

You Win Again es, en cierto modo, una canción autobiográfica, pues Hank Williams la escribió en el curso de su divorcio de su primera esposa, Audrey Williams, y la grabó solo un día después de que este se materializara. La canción habla de las continuas infidelidades de la mujer del narrador. Este sabe que debería haberse marchado, pero su error fue confiar en ella, así que “ella vuelve a ganar”.

Why Don’t You Love Me (1950) fue uno de los mayores éxitos de Hank Williams (alcanzó el número 1). El narrador se asombra de que su mujer no lo ame como antaño, ya que él no ha cambiado (“soy el mismo problema que tenías antes”, “mi pelo sigue siendo rizado y mis ojos siguen siendo azules”…). La versión de Hank Williams aparecía en La última película (1971); esta es la de Charley Pride.

Vamos ahora con uno de los temas que mejor retrata la soledad: I’m so Lonesome I could Cry. La letra pone varios ejemplos para describir ese sentimiento y concluye: “Estoy tan solo que podría llorar”. Cuando Elvis Presley la interpretó en uno de sus conciertos la presentó con estas palabras: “Me gustaría cantar una canción que probablemente sea una de las canciones más tristes que he oído”. En realidad, fue escrita por un joven de veinte años, Paul Gilley, que le vendió los derechos a Hank.

Junto con su productor Fred Rose, Williams escribió A Mansion on the Hill en 1947. Un hombre evoca la mansión en la colina que compartía con su amante antes de su separación.