Whole Lotta Woman. Marvin Rainwater, 1957

whole lotta woman
Hoy os traigo una muestra del mejor rockabilly. El título de esta canción recuerda a la de Led Zeppelin conocida por todos, Whole Lotta Love, que quizá se inspirara en esta para dar nombre a la suya. No sería la primera vez que Led Zeppelin se fijara en un tema anterior para sus composiciones y, sin ir más lejos, la melodía de Whole Lotta Love bebe, tal como reconocieron ellos mismos, del tema You Need Love, de Willie Dixon (1963).
El autor de Whole Lotta Woman, Marvin Rainwater, tenía sangre india en las venas –sus antepasados eran Cherokee–, y, aunque empezó su carrera en el mundo de la música clásica, en el momento en que escuchó a Roy Acuff se decantó por el country, y su característica voz de barítono lo hizo muy popular en la década de los 50.
La canción que nos ocupa salió al mercado en enero de 1958, si bien fue grabada en diciembre del año anterior en los estudios Bradley de Nashville. Rainwater contó para su trabajo con lo más granado de los instrumentalistas country del momento: Hank Garland (guitarra), Grady Martin (guitarra), Floyd “Lightnin'” Chance (bajo), Buddy Harman (batería) y Floyd Cramer (piano). Alcanzó el número 1 en Inglaterra y Rainwater se lanzó de cabeza a una gira por ese país para promocionar el disco.
Esta es la versión original de Marvin Rainwater de 1957.

El grupo británico de rock Johnny Kidd and the Pirates hizo esta versión en 1964.

En la cara B de ese single, versionaron en clave rock Your Cheating Heart, de Hank Williams.

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Déjame refugiarme en Ti

rock of ages
Para conmemorar la resurrección de Jesús, escucharemos hoy Rock of Ages, el himno religioso más antiguo que he recopilado en esta serie, ya que se remonta a la segunda mitad del siglo XVIII.
Fue escrito por el reverendo Augustus Montague Toplady en 1763 y publicado en The Gospel Magazine en 1775, tres años antes de que Toplady muriera de tuberculosis. Según parece, lo escribió durante un viaje a las montañas de Mendip Hills, en los alrededores de Bristol y Bath. Concretamente, cuando se encontraba en el desfiladero de Burrington, Combe fue sorprendido por una tormenta y se refugió allí, lo que le sirvió de inspiración para escribir este tema en el que compara a Dios con una “roca de la eternidad”.
La historia ha calado tan hondo en la población local, que una de las rocas de esta garganta se conoce como Rock of Ages y es hoy un notable atractivo turístico. Asociado a los funerales protestantes, se dice que el príncipe Alberto, marido de la reina Victoria de Inglaterra, mandó que lo tocaran en su lecho de muerte, y también sonó en el funeral del primer ministro británico William Gladstone.
El séptimo arte lo ha utilizado en varias ocasiones –siempre en escenas relacionadas con entierros–, véanse La conquista del Oeste (1962), Luna de papel (1973) o El silencio de los corderos (1991). Escuchemos ya algunas de sus versiones.
Jo Stafford y Gordon McRae lo incluyeron en Songs Of Faith (1950).

Johnny Cash en Sings Precious Memories (1975).

Esta es la versión de Tennessee Ernie Ford.

Rosemary Clooney la interpretó en Hymns from the Heart (1959).

La versión de los Statler Brothers forma parte de su álbum Gospel Favorites (1992).

Este tema ha sido traducido al alemán con el título Fels des Heils (Roca de la salvación). Escuchémoslo.

Ahora, una curiosidad: también ha sido traducido al telugu, una de las múltiples lenguas de la India, con el título Naakai cheelcha badda.

Y terminamos con una versión instrumental al dobro.

Tal como soy… voy a Ti

just as i am
Hoy vamos a disfrutar de un himno góspel titulado Just As I Am, escrito como un poema por Charlotte Elliott e impreso por vez primera en la publicación Christian Remembrancer, de la que Elliott era editora.
Elliott era de naturaleza enfermiza y, en una ocasión en la que sus padecimientos la tenían especialmente deprimida, se dirigió al reverendo suizo Henri A. Cesar Malan y le confesó que no sabía cómo iba a presentarse ante Dios. Este le contestó que la mejor forma de ir hacia Él era tal como uno es, idea que le inspiró su Just As I am, al que luego pondría música William D. Bradbury.
Elliott escribió unos 150 himnos religiosos, que fueron publicados en su Invalid’s Hymn Book. Casi todos ellos comparten el leitmotiv de la fe como esperanza para sobrellevar el dolor crónico y la enfermedad.
Aquí, el narrador pide a Dios que le acepte en su reino tal como es, aunque reconoce que tiene muchas imperfecciones. Su mensaje lo hace especialmente atractivo para las ceremonias protestantes de bautizos masivos en el río que hemos visto en alguna ocasión en el cine.
Tennesee Ernie Ford la incluyó en Sings 22 Favorite Hymns (1983).

Johnny Cash la versionó en Hymns by Johnny Cash (1959) y en Sings Precious Memories (1975).

Willie Nelson lo hizo en Red Headed Stranger (1975).

Escuchemos a Bill Anderson. Su versión pertenece a I Can Do Nothing Alone (1967).

En 2005 apareció un disco de varios artistas que versionaban diversos clásicos del góspel, More Gospel Music. John MacAnally interpretaba aquí este tema.

Apoyémonos en los brazos eternos

leaning
Para hoy, Viernes Santo, he elegido Leaning on the Everlasting Arms, un himno publicado en 1887. Sus autores fueron Anthony Johnson Howalter –la música– y el mismo Showalter y Elisha Hoffman –la letra–. De este último también escuchamos una Semana Santa anterior Are you washed in the blood?
La inspiración le llegó a Showalter cuando se disponía a escribir cartas de consuelo a dos ex-alumnos suyos –aparte de compositor de música religiosa se dedicaba a la docencia como profesor de canto–, cuyas mujeres habían fallecido. Utilizó en su carta un verso del libro del Deuteronomio en el que se dice: “El eterno Dios es tu refugio y aquí abajo están los brazos eternos”. Tras escribir la música y un pequeño estribillo, se puso en contacto con Elisha Hoffman, quien, tras luchar en la Guerra de Secesión y atormentado por los horrores que había visto, se había ordenado sacerdote, para que escribiera el resto de estrofas. Suyos son estos versos: “Qué bendición, qué paz la mía, qué dulce caminar como un peregrino, cómo brilla el sendero día a día al apoyarme en los brazos eternos”.
Este tema también ha aparecido en el cine, concretamente en la banda sonora de La noche del cazador (1955), cantado por Robert Mitchum y Lillian Gish. Veamos la escena.

Más recientemente ocupó un lugar destacado en la banda sonora de la nueva versión de Valor de Ley (2010), de los hermanos Coen. Escuchemos la que aparece allí, que corresponde a la interpretación de Iris DeMent que cierra la película.

Como vemos, un tema góspel muy cinematográfico, y es que también suena en Phase IV (1974), Wild Bill (1995), Next of Kin (1989) o First Reformed (2017).
George Jones la versionó para Old Brush Arbors (1966).

Alan Jackson la incluyó en Precious Memories (2006).

The Grascals es un grupo de bluegrass “descubierto” por Dolly Parton en 2004. También ellos se fijaron en este tema.

Guy Penrod la grabó en Hymns (2012).

Terminemos con dos versiones que se desvían del country: la de Mahalia Jackson, la “reina de la música góspel”.

Y una excelente versión jazz grabada en 2017 en una iglesia baptista, realizada por el grupo True Worshippers.

La historia de lo invisible

historia de jesus
Hoy empieza la Semana Santa y, como viene siendo habitual en River of Country, os propongo escuchar un tema góspel cada día. Hoy vamos con I Love to Tell the Story, un poema de la misionera británica Katherine Hankey. Durante uno de sus viajes a África, cayó enferma y, en el curso de su larga convalecencia, aprovechó para escribir pasajes sobre la vida de Jesús. Algunos de estos fueron recopilados para crear nuestro tema, al que William G. Fischer –un estadounidense hijo de inmigrantes alemanes que demostró gran habilidad musical desde la infancia (tocaba el órgano y el piano)– se encargó de ponerle música. En la letra, el protagonista afirma que le encanta contar la historia de Jesús y su amor, porque “sé que es verdad y satisface mis anhelos como nada más lo puede hacer”.
Tennessee Ernie Ford hizo un arreglo personal en Sing a Hymn with Me (1960).

Eddy Arnold la incluyó en Faithfully Yours (1963).

Escuchemos a Alan Jackson en su primer álbum de música góspel, Precious Memories (2006).

Al año siguiente la versionó Mark Lowry.

¿Cómo suena este himno en clave bluegrass? Esta versión se la debemos a Shiloh Worship Music (2014).

The Oak Ridge Boys la incluyeron en Rock Of Ages: Hymns & Gospel Favorites (2015).

El blues os desea feliz año nuevo

feliz 2019

happy-new-year-2019

Carte de vœux - Bonne année 2019

 

frohes

Saludemos ya al año 2019, que se acaba de colar en nuestras casas y promete acompañarnos hasta que llegue el momento de tomar otra vez las uvas. Por delante tenemos doce meses para seguir escuchando la mejor música, y, en esta ocasión, vamos a estrenarnos con un poco de blues.
Charles Brown fue un cantante muy conocido a partir de los años 40. Encadenó una serie de éxitos y, a principios de los 60, estaba en el punto álgido de su popularidad. En 1996 entró en el Salón de la Fama del blues y tres años después en el del rock. Escuchemos la versión original de Bringing in a Brand New Year (1961), que grabó para King Records. La letra habla de los propósitos de año nuevo, como “cabalgar sobre las estrellas”, “navegar por un arcoíris” o “flirtear con la luna”.

El rey del blues B.B. King incluyó su propia versión en A Christmas Celebration of Hope (2001).

El sueco Bjarne Lundqvist también la grabó en su disco Här är min musik (2011).

Seguimos con el blues, ahora con uno de los grandes representantes del country blues, Samuel John Hopkins, conocido como Lightning Hopkins. De niño se empapó de estos sonidos y conoció al pionero del blues Blind Lemon Jefferson. Emprendió su carrera a mediados de los 40, pero el racismo imperante en EE.UU. le cerró muchas puertas hasta que el musicólogo Mack McCormick lo dio a conocer. Vamos con su Happy New Year, grabado en 1953. “Pensad que las Navidades han terminado y el año nuevo está en camino”, dice.

El swing nos lleva a un nuevo año

big band swing
Llegamos a la última entrada de River of Country de este año. El protagonista de hoy va a ser… el swing, esa especie de “balanceo” –es lo que significa swing– musical tan popular en los años 30 hasta su declive durante la Segunda Guerra Mundial.
Este subgénero del jazz, dominado por las big bands, no ha perdido su capacidad de contagiarnos su optimismo. Aprovechando que es Nochevieja, vamos a escuchar fragmentos del disco Swing and Sweet in New Year’s Eve, aparecido en noviembre de 2008, una colección de 24 canciones que se cuentan entre lo mejor del género.
Comencemos con una de las mejores muestras de las big bands, Sing Sing Sing With a Swing, escrita por Louis Prima en 1936 y popularizada dos años más tarde por la orquesta de Benny Goodman.

Si hubiera que citar una big band que rivalizara en calidad con la de Benny Goodman, esa sería sin lugar a dudas la de Count Basie. Jumping at the Woodside fue grabada en 1938.

Retrocedamos un poco en el tiempo para escuchar Oh, Lady Be Good (1924), de George Gershwin. En el álbum aparece la versión de Manhattan Swing Band.

Vamos ahora con uno de los mejores clarinetistas de siempre, Artie Shaw. En este álbum se incluye Special Delivery Stomp (1941).

El gran Duke Ellington también tiene cabida en este trabajo. Escuchemos su Mood Indigo (Humor Añil, 1930).

Ya hemos disfrutado de un conde (Count Basie), de un duque (Duke Ellington), así que ¿por qué no de un rey? Louis Jordan, apodado El rey de la gramola, es el artífice de este Is You Or Is You Ain’t My Baby (1943).

Termino con una orquesta de swing, la de Stan Kenton, que aquí versiona una conocida canción cubana, El manisero (1930).

Saboreando el maíz ruso

kukuruza
Rusia es un país en el que uno no suele pensar al hablar de country. No obstante, hoy reseñaremos una excepción a esta regla: el grupo de bluegrass ruso Kukuruza, que en ruso significa “maíz”.
Comenzó su andadura a mediados de los años 70 como una formación de estudiantes llamada Ornament. A mediados de la década siguiente, cambiaron su nombre por Kukuruza y su indudable calidad ha hecho que perduren en el tiempo (todavía hoy se encuentran en activo, aunque con diferentes miembros de los originales). Centrados en el bluegrass, aprendieron a tocar de manera autodidacta instrumentos como el dobro, la mandolina, el banjo o el fiddle, nada habituales en su Rusia natal.
Durante los primeros tiempos, no les resultó fácil abrirse paso, ya que en la URSS la música occidental no estaba bien vista y las emisoras de radio americanas seguían prohibidas. Aun así, hicieron frente a esos obstáculos y, con la tímida apertura del régimen y su posterior colapso en 1991, empezaron a hacer giras por Estados Unidos y editaron algún disco en aquel país. En concreto, tres: Kukuruza (1992), Crossing Borders (1993) y Endless Story (1998). En Rusia han sacado otros 12, el último de ellos en 2012 para celebrar sus veinticinco años. Escuchemos ya algunas muestras de su trabajo.
En primer lugar, за камень (Beyond the Rocky Mountain), que se incluye en Endless Story (1998).

El maestro del dobro Jerry Douglas y su hija Olivia se unieron a Kukuruza para esta magnífica pieza instrumental.

El siguiente tema, Secret, pertenece a бесконечная история (Endless Story, 1996).

Vamos ahora con una canción cosaca titulada снежочки (Bolas de nieve).

En su disco The Magician (фокусник, 1988), aparecía с богом милый мой (Go With God, My Darling), cantada por Irina Surina.

También se adentraron en el folk. All the Pretty Little Horses es una conocida nana americana. Kukuruza incluyó una versión en su disco Давайте петь по-английски (Let’s Sing in English, 1986).

En su disco бесконечная история (Endless Story, 1996), interpretaron Those Memories of You, compuesta en 1979.

Порушка Параня o Porushka-Poranya es una canción tradicional rusa que se ha llegado a definir como “el himno del movimiento del folklore joven”. Originaria del pueblo de Pedsoronee, en la región de Belgorod, Kukuruza la interpretó en clave bluegrass en el programa de televisión Nashville Now, en el curso de su gira por Estados Unidos allá por 1993.

En ese mismo programa interpretaron su versión del clásico folk Wayfaring Stranger, en la voz de Irina Surina, la cara visible del grupo.

Cuando el folk te expone a ir a la cárcel

foggy dew
Hoy vamos con una balada folk cuyo origen es difícil de precisar, como pasa tantas veces en este género. Se cree que data de 1815, cuando empezó a cantarse en las tabernas inglesas, aunque Burl Ives, que la popularizó, afirmaba que ya era conocida en Estados Unidos en el siglo XVIII y que procedía seguramente de Inglaterra. Sea como fuere, cuenta la historia de un hombre soltero cuyo mayor error, según la letra, es cortejar a una chica: para protegerla del rocío y la niebla de la noche, la acoge en su cama. La última estrofa nos presenta al mismo tipo, que ahora vive con su hijo –presumiblemente la muchacha murió en el parto– y, al mirarle, le recuerda a su amor de juventud.
En los años 30 Ives se lanzó a la carretera y se dio a conocer cantando temas folk, que había memorizado en la infancia, fruto de su ascendencia irlandesa y escocesa. Según su autobiografía Wayfaring Stranger (1948), en una ocasión estaba interpretando Foggy, Foggy Dew en una ciudad de Utah y las autoridades lo encarcelaron por considerar la letra obscena.
Escuchemos primero la versión más popular, la del actor y cantante Burl Ives.

En 1956, Red Skelton, una famosa estrella de la televisión, grabó su propia versión y, para evitar problemas con la ley y la moral del público –Estados Unidos era entonces un país muy conservador–, convirtió a la pareja en marido y mujer.

Marty Robbins la interpretó en Portrait of Marty (1962).

Roger Whitaker nació en Narobi pero desarrolló su carrera principalmente en Reino Unido. A su disco Folk Songs (1977) pertenece esta versión.

El bluegrass visita al rock (y II)

bluegrass rock
Hoy vamos a seguir explorando cómo el bluegrass ha tratado a la música rock, con versiones que nos llevarán desde los Rolling Stones a Cream pasando por Dire Straits y muchos otros.
Vamos primero con un tema folk que el grupo de rock británico The Animals convirtió en un éxito en los años 60, House of the Rising Sun. El grupo de folk-bluegrass canadiense The Dead South se apuntó esta versión.

O Bardo e o Banjo es un grupo de bluegrass nacido en São Paulo en 2012. Una de sus grabaciones es esta versión de Walk of Life, el conocido tema de Dire Straits.

En este repaso por los clásicos del rock no podían faltar los Rolling Stones. Escuchemos Sympathy for the Devil en la versión del álbum The Bluegrass Tribute to Classic Rock Volume Two.

En 1957 Jerry Lee Lewis triunfaba con Great Balls of Fire (vendió un millón de copias en solo diez días). El título de la canción hace referencia a una expresión de asombro que era muy utilizada en el sur de Estados Unidos. New Grass Revival la incluyó en su disco homónimo de 1972.

El bluegrass también le ha hincado el diente a una de las muestras más conocidas del rock sureño, Sweet Home Alabama. Esta es la versión de Larry Cordle y los Lonesome Standard, perteneciente a su disco Best of Pickin’ on Lynyrd Skynyrd: The Ultimate Bluegrass Tribute.

Con la llegada del siglo XXI surgía el grupo bluegrass Hayseed Dixie, que, entre otros clásicos, versionó Black Magic Woman, un tema compuesto por Peter Green, el fundador de Fleetwood Mac.

Del álbum Killer Grass (2010), de Hayseed Dixie, es esta versión de Bohemian Rhapsody.

El grupo de rock Survivor compuso Eye of the Tiger. Os dejo con una versión bluegrass que podemos disfrutar en The Bluegrass Tribute to Classic Rock.

Ahora, escuchemos la versión bluegrass de Cocaine, un tema escrito por J. J. Cale en 1976, grabado por él y de nuevo por Eric Clapton al año siguiente en su álbum Slowhand. Esta versión pertenece a The best of pickin’ on Eric Clapton (2007).

Termino con un clásico de Cream obra de Jack Bruce y Pete Brown, White Room, interpretado aquí por el grupo Cache Valley Drifters en su disco White Room (1996).