En Familia (VI)

carter family
Aunque los miembros de la familia Carter siguieron trabajando juntos, el matrimonio se separó en 1933. Durante una de las numerosas y prolongadas ausencias de A.P. Carter para rastrear canciones, adaptarlas e incluirlas en su repertorio, Sara se enamoró del primo de A.P., Coy Bays. Para no romper el matrimonio, la familia de Coy se trasladó a California, pero Sara ya no quiso volver con A.P. y le abandonó, dejándole a cargo de sus hijos. Su jefe, Ralph Peer, junto con su mujer Anita les convencieron de que, aunque estuviesen separados, siguieran actuando juntos, y hay que señalar que este período fue muy fructífero.
Aquel año, en el mes de junio, hicieron una sesión de grabación en los estudios de la RCA Victor en Nueva Jersey. Escuchemos dos muestras de la misma.
En I Never Will Marry un hombre está paseando por la orilla del mar cuando escucha el lamento de alguien que se acaba de separar y jura que nunca volverá a casarse.

Home By the Sea es una de las pocas grabaciones de la familia Carter que introduce el yodel (popularizado por su coetáneo, Jimmie Rodgers). El narrador recuerda su hogar junto al mar.

En 1934, la familia ejecutó dos sesiones de grabación: una en mayo y otra en diciembre, ambas en Camden, Nueva Jersey.
La canción que vamos a escuchar, Faded Coat of Blue, se remonta a la Guerra de Secesión; cuando A.P. Carter la descubrió, hizo su propia versión. Narrada por la madre del protagonista, habla de un soldado que ha muerto y que, desde la tumba, dice: “Dadme un poco de agua y una migaja de pan, mi madre os bendecirá, y decidle a mi amable y fiel hermana que la encontraré en el cielo con mi desgastado abrigo azul”.

Años después, el escocés John McDermott realizó esta espléndida versión.

Termino con un espiritual negro que A.P. halló en el curso de sus viajes por los Apalaches. There’s No Hiding Place Down Here data de principios del siglo XX.

En Familia (V)

carter family
A la manera de las estrategias de marketing de hoy en día, que reúnen a varios artistas famosos para una grabación, en julio de 1931 la RCA Victor hizo lo propio y sentó así un precedente. En la sesión de Louisville, Kentucky, la discográfica citó a los mayores iconos de la música hillbilly de la época, Jimmie Rodgers y la familia Carter. Escuchemos esta grabación.

Ahora, tres temas que se “enlataron” en febrero de 1932 en Atlanta, Georgia.
El primero es de corte religioso: hace referencia a la tierra donde seremos eternamente jóvenes, el cielo: “He oído sobre una tierra en una playa lejana. Es el hermoso hogar del alma construido por Jesús en las alturas; allí nunca moriremos, es una tierra donde nunca envejeceremos”. Vamos ya con este Where We’ll Never Grow Old, un góspel escrito tal vez en 1914 por James C. Moore.

En 1962 Jim Reeves la incluyó en su álbum We Thank Thee.

Tell Me that You Loved Me habla con amargura de la separación que vivieron los protagonistas en el río, mientras “la luna nos miraba, las estrellas parecían orgullosas, el río murmuraba al mar, las gotas de rocío besaban las rosas que se sonrojaban”.

En Happiest Days Of All el narrador recuerda en su vejez los días felices que pasó junto a su amada, recogiendo conchas en el mar: “Aunque mis cabellos están plateados y grises, los votos que hicimos en la orilla están frescos en mi recuerdo”.

En el programa de radio que comenzaron a hacer a partir de 1938, fruto de su contrato con la cadena de radio XERA (con sede en México pero cerca de la frontera con Texas), interpretaron una versión reducida de esta canción. Está fechada en 1939.

En Familia (IV)

carter family
1929. La familia Carter hila un éxito tras otro en el seno de la Victor Talking Machine. Ese año realizó sendas sesiones de grabaciones: la primera en el mes de febrero, en la sede de la citada compañía en Nueva Jersey, y la otra en Atlanta, un territorio sureño más proclive al consumo de su música, a finales de noviembre.
Fue aquel un año de temblores en la matriz. Su dueño, Eldridge Johnson, la puso a la venta, y la RCA (Radio Corporation of America) la compró, dando lugar a la RCA Victor. Nuestro recopilatiorio cuenta con varias grabaciones de las sesiones de Atlanta. Escuchemos algunas de ellas.
La primera, Wabash Cannonball (cuya versión más conocida, la de Roy Acuff, ya escuchamos aquí), data de finales del siglo XIX. La familia Carter hizo una de las primeras grabaciones del tema en 1929, si bien el disco no salió hasta 1932.

Motherless Children es una canción tradicional, grabada por primera vez por el bluesman Blind Willie Johnson en 1927. La familia Carter lo hizo dos años más tarde. En la letra, cada estrofa comienza con las palabras “Los niños sin madre atraviesan tiempos difíciles en este mundo”.

Las sesiones de 1930 tuvieron lugar en mayo y noviembre en el auditorio de Memphis (Tennessee).
Escuchemos primero Lonesome Pine Special, sobre un tren ficticio, el Lonesome Pine del título, que se dirige a Texas. El protagonista no puede esperar a montarse en él, ya que allí lo espera la chica de sus sueños y tiene una cabaña en propiedad.

Finalmente, otra canción de trenes, The Canonball, una de las pocas grabaciones de la familia Carter que no está cantada por Sara, sino por el único miembro masculino del grupo, A.P. Carter, que a veces acompañaba a Sara en el trabajo vocal y aquí lo hizo en solitario.

En Familia (III)

carter family
Un año después de las legendarias sesiones de Bristol, de las que os hablé en la anterior entrega, Ralph Peer, entusiasmado con su descubrimiento, convenció a la familia Carter para que fuera a la sede central de la compañía Victor, en Camden, New Jersey. Esa vez, les pagó 75 dólares por canción en lugar de los 50 del año anterior, y grabó con ellos dos días, el 9 y el 10 de mayo de 1928. Hoy hablaremos de algunas de esas canciones, que aparecen en nuestro recopilatorio.
Keep on the Sunny Side fue escrita en 1899 por Ada Blenkhorn y compuesta por J. Howard Entwistle; pero quienes la popularizaron de verdad fueron los Carter. Se trata de una canción religiosa para infundir esperanza: “Hay un lado turbulento y oscuro en la vida pero también un lado soleado. Confía en el Salvador que siempre te tiene a su cuidado”. La inspiración le llegó a Ada Blenkhorn mientras cuidaba de su sobrino, enfermo en una silla de ruedas, que le pedía siempre que le llevara por el lado soleado de la calle. Maybelle Carter reveló que la habían aprendido del tío de A.P Carter, profesor de música. En la tumba de A.P. Carter, fallecido en 1960, hay un disco de oro con esta canción, que el grupo solía utilizar como sintonía para un programa de radio que presentaron desde finales de los años 30. Escuchemos la grabación que volvieron a hacer de este tema en 1936.

John Hardy Was a Desperate Man (o simplemente John Hardy) es una canción folk basada en un hecho real. Este personaje, trabajador del ferrocarril en Virginia Occidental, mató a Thomas Drews una noche de 1893 por 75 centavos en el curso de una pelea de juego. Acusado de asesinato en primer grado, fue condenado a morir en la horca el 19 de enero de 1894, y se dice que en la cárcel se volvió un hombre muy religioso y que fue bautizado el día antes de su ejecución.

River of Jordan es una canción gospel en la que el autor enumera las razones por las que va a cruzar el río Jordán: para comer en la mesa de bienvenida, para cantar en el coro celestial, para ponerse las zapatillas doradas y para sentarse al lado de Jesús.

Cuando en 1993 la discográfica Rounder sacó su primera recopilación con las grabaciones de la familia Carter, escogió como título Anchored in Love (el disco se llamó Anchored in Love: The Complete Victor Recordings). Compuesta por A.P Carter, es también de corte religioso. El narrador se muestra satisfecho de estar “al fin anclado en el amor divino”.

Los hermanos pioneros

monroe brothers
El country de los primeros años –la música hillbilly– experimentó un salto cuantitativo cuando, hacia mediados del siglo pasado, surgió el bluegrass (ver entrada 30 de enero de 2014). En el proceso que desembocó en el nacimiento de este estilo fueron decisivos los hermanos Monroe, que grabaron juntos entre 1936 y 1938.
Eran tres: Birch, Charlie y Bill. Al principio –desde los años 20; Bill, el más joven, se sumó en 1929– actuaban juntos; pero en 1932 el mayor, Birch, abandonó la música. Charlie y Bill se hicieron un nombre en las radios locales de la época, lo que suscitó el interés de la RCA, que los contrató en 1936 a través de su marca Bluebird Records. Hasta 1938 desplegaron una considerable energía: grabaron nada menos que 60 canciones. Luego, a principios de 1938 cada uno siguió su propio camino: Charlie fundó el grupo The Kentucky Pardners, y Bill otro llamado The Kentuckians, de corta vida.
No obstante, Bill llegaría a ser, con diferencia, el más conocido de los dos –sería apodado el padre de la música bluegrass–, y, a principios de los 40, se asoció con los Bluegrass Boys y siguió grabando con la RCA.
Escuchemos ya algunas de las primeras grabaciones de los hermanos Monroe.
New River Train pertenece a la primera sesión de grabación de los hermanos en Charlotte, Carolina del Norte, en febrero de 1936. El protagonista, harto de que su pareja tenga tantos amantes, regresa a su hogar en el tren New River.

Seguimos con la misma sesión de grabación. In My Dear Old Southern Home, como su propio nombre indica, evoca la niñez del narrador en el sur.

En octubre de ese mismo año grabaron The Forgotten Soldier Boy. La letra habla de un veterano de la Gran Guerra que se reincorpora a la vida civil y no encuentra sitio para él (“nos dijeron que cuando volviéramos seríamos los héroes de la tierra, pero cuando volvimos nadie nos ayudaba”).

Dos grabaciones más de octubre de 1936. La primera es The Old Crossroad, que insiste en que solo hay un camino para la puerta dorada que da acceso al cielo.

La segunda es otra canción góspel, My Saviour’s Train. El alma de un fallecido se dirige a casa en el tren del Salvador para reinar junto a Cristo.

Termino con una canción grabada en agosto de 1937 también en Charlotte, Carolina del Norte, titulada Sinner You Better Get Ready.

En Familia (II)

carter family
Como os decía en la anterior entrega, la historia de la música country cambió —o, más bien, virtualmente empezó— entre finales de julio y primeros de agosto de 1927, cuando el productor de Victor Talking Machine Records, Ralph Peer, inició un viaje a la busca de nuevos talentos en la incipiente música hillbilly.
En Bristol, Tennessee, tuvieron lugar las conocidas como “sesiones de Bristol” en un estudio de grabación apañado en el 408 de la calle State, con la participación de la familia Carter, entre otros. Peer recordaba así el momento en que, procedentes de Maces Spring, Virginia, llegaron el 31 de julio, probablemente atraídos por los 50 dólares por canción que ofrecía la Victor: “Me sorprendió cómo iban vestidos: él (Alvin Pleasant, A.P. Carter, de 35 años) con un mono de trabajo y ellas (su mujer Sara Dougherty Carter, de 28, y su cuñada Maybelle Addington Carter, de 18, embarazada en aquel momento) como unas simples chicas de campo. Pero cuando oí cantar a Sara, supe que lo había conseguido. Sabía que iba a ser maravilloso”.
Durante las sesiones, la familia Carter grabó seis canciones (cuatro el 1 de agosto y dos al día siguiente): The Poor Orphan Child, Bury Me Under the Weeping Willow Tree, Single girl, married girl, The Wandering Boy, The Storms Are on the Ocean y Little Log Cabin by the Sea. En este recopilatorio aparecen tres de ellas, The Poor Orphan Child, Bury Me under the Weeping Willow Tree y Single girl, married girl. Escúchemoslas de forma consecutiva.
The Poor Orphan Child es un llamamiento a que la gente preste ayuda a los huérfanos, que lo único que quieren es “una mano amorosa que acaricie sus dorados rizos”.

Bury Me Under the Weeping Willow Tree fue la única que no fue compuesta por el patriarca A.P. Carter, sino por Bradley Kincaid. Trata de una chica a la que su amante ha abandonado y que, cuando muera, espera que la entierren bajo el sauce llorón para que su amado vaya a llorar por ella y se arrepienta del mal que le hizo.

Single girl, married girl tuvo tanto éxito, que en enero de 1928 salió como single, constituyendo el segundo disco de la familia Carter. Además, lo volvieron a grabar en 1935. La letra compara la falta de ataduras de una mujer soltera frente a la ardua vida de una casada. “Una chica soltera viste bien, una chica casada lleva lo que sea/ una chica soltera va a la tienda y compra, una chica casada mece la cuna y llora/ una chica soltera va donde quiere, una chica casada, tiene un bebé en las rodillas”.

En Familia (I)

carter family
Empiezo hoy una serie dedicada a los grandes éxitos del primer grupo conocido de la música country, la familia Carter. En 2008 la discográfica británica Not Now Music publicó un recopilatorio con dichos éxitos en un doble CD titulado The Carter Family: Wildwood Flower, no en vano uno de sus temas más populares. Echad un vistazo a la página web de esta compañía, http://www.notnowmusic.com. Encontraréis unos productos muy interesantes no solo de country, sino también de rhythm and blues, jazz, bandas sonoras de películas, soul, música clásica, orígenes del rock… pero todos con un nexo en común, que nos múisica de ahora como sugiere el nombre del sello.
Yo me hice con el CD en un reciente viaje a Bristol, Reino Unido, y no deja de ser curioso que la ciudad homónima de Tennessee guarde una relación tan profunda con la familia Carter. Fue en esa localidad donde se realizaron las primeras grabaciones country —en las que también participó la familia Carter—, de la mano del cazatalentos Ralph Peer (ver entrada dedicada a las grabaciones de Bristol).
No vamos a abundar más en la importancia de la familia Carter en la música country, os remito a la reseña biográfica que publiqué el 5 de abril de 2014. Vamos, pues, a la parte musical propiamente dicha.
Empezamos con la canción que abre y da título al disco, Wildwood Flower. El origen de este tema folk (recordemos que en los primeros tiempos los cantantes de country eran conocidos y se referían a sí mismos como cantantes de folk o de hillbilly music) habría que buscarlo en 1860, cuando se publicó por primera vez con música de Joseph Philbrick Webster (autor también de la canción de la Guerra de Secesión Lorenaentrada 24 de febrero de 2015— y del himno evangélico In the Sweet By and By) y letra de Maud Irving. Entonces se llamaba I’ll Twine ‘Mid the Ringlets. La primera grabación de la familia Carter tuvo lugar en Camden, Nueva Jersey, el 10 de mayo de 1928, y los catapultó a la fama. Maybelle Carter dijo de ella: “La primera vez que oí esta canción era una chiquilla. Mi madre la cantaba y la madre de mi madre también, lleva presente años y años. Es la canción más popular que hemos grabado nunca, y apenas hay un grupo de country que no la utilice”. Va de una chica inocente que se fía de las promesas de su amado y se entrega a él, pero este la abandona. “Quiero verle y lamentar la hora oscura en que se fue y abandonó a esta flor silvestre”, dice. Escuchemos ya a la familia Carter.

Reese Witherspoon la cantó en la película En la cuerda floja (2005), biografía sobre la figura de Johnny Cash en la que ella interpretaba a June Carter.

El lado gospel de Hank

gospel hank
En el sur de Estados Unidos y en los años en que vivió Hank Williams, la religión era otra cosa. Era la misma cosa, pero elevada al cubo.
Hank nació en el seno de una familia baptista –su madre Lillie pertenecía a una comunidad de estudiosos de la Biblia– y no es extraño que en su repertorio incluyera numerosos temas gospel. El sufrimiento físico y su creciente dependencia del alcohol le hicieron apartarse de la doctrina cristiana, pero su fe siempre estuvo latente en su carrera.
Según confesó el propio Hank a Ralph Gleason en una entrevista en 1952, “mi madre era organista en Mount Olive, Alabama, y mis primeros recuerdos son estar sentado a su lado en el taburete del órgano y gritar. Tenía cinco o seis años y era más ruidoso que todos los demás”. Aquel año, 1952, unos meses antes de su muerte, conoció al padre Harold Purcell durante una de sus estancias en una clínica. Solían hablar y rezar juntos, y el cantante hizo algunos donativos para sus obras de caridad. Ambos morirían en menos de un año.
En vida, Williams no sacó ningún álbum específico dedicado al gospel –en realidad solo sacó dos–, pero tras su muerte fueron apareciendo varios.
El primero fue I Saw the Light en 1956, tres años después de su muerte. Su título recupera uno de los mayores éxitos de su carrera, ya escuchado aquí. Habría que esperar hasta nuestro siglo para poder disfrutar de otras compilaciones suyas en esta línea: Gospel According to Hank Williams (2005), The Unreleased Recordings: Gospel Keepsakes (2009), un recopilatorio de tres discos, Bound for the Promised Land (2011) y Sacred Songs II: The Unreleased Recordings (2013). Hoy escucharemos una selección de temas gospel de este icono del country.
En primer lugar, House of Gold, que apareció póstumamente en 1954. La letra, escrita por él mismo, incide en el tema de que la riqueza material es del todo inútil para alcanzar la salvación. “La gente roba, engaña y miente por las riquezas y lo que pueden comprar pero lo que no saben es que el día de Juicio Final todo el oro y la plata se derretirá. Prefiero vivir en una tumba oscura y profunda pero saber que mi alma se ha salvado antes que vivir en esta vida en una casa de oro, renegar de Dios y condenar mi alma”.

Build me a cabin in Gloryland es un tema gospel escrito por el compositor de Alabama Curtis Stewart. Lo encontramos en el álbum Sacred Songs II.

Otra canción escrita por Williams fue Jesus Died For Me, que antes había grabado Roy Acuff. Escuchemos a Hank evocando el momento de la crucifixión de Cristo.

En The Old Country Church, su autor, J.D. Summer, echa de menos sus años de niñez en la vieja iglesia del campo. He aquí a Hank Williams.

Según cuenta la leyenda, Where the Soul Never Dies fue escrita por William Lee Golden mientras estaba encarcelado por una condena de ocho años en 1915. Desde entonces ha sido grabada por numerosos artistas, entre ellos Hank Williams.

Angel of Death es una composición de Hank Williams que, como su propio nombre indica, habla de la muerte y de la necesidad de prepararnos para ella. “¿Puedes decir sinceramente en tu último aliento que estás preparado para encontrarte con el ángel de la muerte?”

Hank pudo escribir y grabar How Can You Refuse Him Now en 1950, aunque no salió al mercado hasta 1954, de la mano de MGM Records. En la letra se pregunta cómo se puede rechazar a Dios después de todo lo que sufrió en la cruz.

A principios de los 50, Walter Bales escribió Dust in the Bible, en la que lamenta la indiferencia de la sociedad por las enseñanzas de la Biblia. El tema comienza así: “Cuando fui a casa de unos amigos, no pude encontrar una Biblia entre todos sus libros y revistas. Cuando pedí que me trajeran una, para mi asombro estaba llena de polvo”.

La Emperatriz del Blues

bessie
Una de las mejores definiciones del blues que he oído nunca aparece en la película Bessie, que se estrenó en España el pasado 1 de julio: “El blues no se trata de que la gente te conozca, sino de que tú conozcas a la gente”. Es lo que Ma Rainey, interpretada por Mo’Nique, le dice a una joven Bessie Smith (1894-1937), encarnada por Queen Latifah, antes de que esta decida dedicarse en cuerpo y alma al blues (aunque la colaboración entre Rainey y Smith comenzó en 1912, no se conservan grabaciones de ese momento).
Dirigida por Dee Rees para la HBO, Bessie se adentra en la biografía de esta pionera del blues: comienza cuando se queda huérfana de madre (su padre murió cuando era un bebé) y su hermana Viola (Khandi Alexander) se hace cargo de ella.
La cinta hace referencia a momentos históricos como la Prohibición en EE.UU. (la carrera de Smith se desarrolló sobre todo en esos años) y el segregacionismo (la artista nació en Tennessee y murió en Mississippi, dos de los estados con mayor población negra del país), y sobresale por su cuidada ambientación, que nos traslada a los tumultuosos años 20.
El primer contrato discográfico en solitario de Smith fue, en 1923, con Columbia Records, sello para el que realizó más de 160 grabaciones, en unos años en que las cantantes femeninas de blues estaban arrasando; en 1920, Okeh Records había fichado a Mamie Smith con gran éxito. Bessie se casó con Jack Gee, que se convertiría en su manager, pero el matrimonio no acabó bien por las infidelidades de ambos; uno de los amantes de la estrella fue Richard Morgan, con quien viviría hasta su muerte.
Empecemos ya con la selección musical. Una de las primeras canciones que grabó fue Cemetery Blues.

En el mismo disco en que apareció el tema que acabamos de escuchar, figuraba su mayor éxito, Downhearted blues (1923), que fue incluida en la Biblioteca del Congreso en 2002. Escuchémosla.

Saint Louis Blues (1925) tuvo tanto éxito, que cuando el cine sonoro dio sus primeros pasos la artista fue llamada a rodar una película homónima en 1929.

Alexander’s Ragtime Band, compuesta por Irving Berlin en 1911, fue una composición tremendamente popular durante el primer tercio del siglo XX. Bessie Smith la grabó en 1927.

Escuchemos ahora Nobody knows you when you’re down and out (1929).

En los aciagos años de la Depresión, Bessie Smith interpretó I need a little sugar in my bowl (1931), escrita por Clarence Williams, J. Tim Brimm y Dally Small. Cansada de sentirse sola porque su hombre la ha dejado, la narradora necesita un aliciente: “un perrito caliente entre mis muslos, un azucarillo en mi cuenco, un calor abrasador en el suelo”.

El estreno de Porgy and Bess, de George Gershwin, en el Colonial Theatre de Boston el 30 de septiembre de 1935 fue toda una revolución, ya que todos los actores eran de raza negra. Poco antes de morir en un accidente de tráfico, algo que no se menciona en la película, Bessie Smith hizo esta versión de su canción más famosa, Summertime.

Tal como dijo Frank Walker, el directivo de la Columbia que la descubrió, “cuando Bessie cantaba el blues, lo hacía de corazón. El blues era su vida”.

Ochenta años después…

tumbleweed
Hoy vamos a retrasar los relojes hasta 1935. Aquel año se estrenó un western que incluía uno de los mayores clásicos de la música country de esa década, junto con That Silver Haired Daddy of Mine (ya escuchado aquí). Me refiero a Tumbling Tumbleweeds, una de las primeras grabaciones de Gene Autrey que superó el millón de unidades vendidas.
La canción fue escrita en 1930 por el canadiense Bob Nolan, que no la patentó hasta 1934, cuando el grupo Sons of the Pioneers la grabó junto con Roy Rogers (Rudy Vallee le había puesto ya voz en 1933, pero su interpretación no fue registrada).
Nolan trabajaba de caddie en Los Ángeles, California, cuando se le encendió la bombilla. El título alude a las sorrascas o rodadoras, esas plantas con forma de bolas que van rodando por el desierto, mecidas por el viento y sin rumbo fijo, tan típicas de las películas del Oeste. El autor plantea una obvia analogía con la vida de los cowboys, siempre a la deriva. Originariamente, la canción se llamó Tumbling Leaves y tenía una estrofa más, pero un ejecutivo de la discográfica Sam Fox Music la eliminó, sin el consentimiento de su autor, al entender que no sonaba lo bastante a western.
No sería esa la última vez que los patrones le tomaran el pelo. En 1959, extrañado por los exiguos beneficios que le reportaba un tema tan popular, contrató los servicios de un abogado, que descubrió que la editora que a la sazón explotaba los derechos, la Williamson Music, estaba “amañando” las cifras y le pagaba solo un pequeño porcentaje de lo que le correspondía. Nolan les demandó y ganó el pleito, pero, como la ley no permitía revisar las ventas anteriores a siete años, nunca llegó a recibir todo lo que la canción había generado.
La película homónima de 1935, protagonizada por Gene Autrey, catapultó a la fama la canción, que también sonaría en cintas posteriores como West of the Santa Fe (1938), Silver Spurs (1943), Hollywood Canteen (1944) o Don’t Fence Me In (1945).
Escuchemos ahora algunas versiones de este clásico, cuya letra ha sido considerada por la Asociación de Escritores Western como una de las 100 mejores del siglo. “Me encontrarán solo pero libre como las plantas del desierto. Las preocupaciones del pasado quedarán atrás, no hay ningún lugar donde ir, pero yo encontraré el camino, yendo a la deriva como las plantas del desierto”.
Esta es la original de Sons of The Pioneers –grupo formado por Bob Nolan, Tim Spencer y Roy Rogers–, que la convirtieron en su canción de cabecera.

La popularidad le llegó, como hemos dicho, cuando Gene Autrey, el cowboy cantante, la interpretó en Tumbling Tumbleweeds (1935).

Slim Whiteman alcanzó un gran éxito con esta personal reinterpretación en 1956.

La versión de Frankie Laine pertenece a su álbum Call of the Wild (1962).

Marty Robbins la grabó en su disco All Around Cowboy (1979).