Hasta siempre, cowboy de lentejuelas

glen campbell

Ayer el country perdió a otro imprescindible. Glen Travis Campbell –aquí podéis ver su breve reseña biográfica– ha muerto a los 81 años de edad tras una larga lucha contra el Alzheimer.

En su adolescencia y juventud se prendó del arte de Django Reinhardt y decidió consagrar su vida a la música. A los 14 años dejó el colegio y se fue a Los Ángeles a probar fortuna. Su popularidad comenzó en 1967, con By the Time I Get to Phoenix, y ya al año siguiente consiguió todo un hito: superar en ventas a los Beatles en Estados Unidos.

Su creciente popularidad hizo que incluso John Wayne le invitara a actuar en Valor de ley (1969), en un papel nada desdeñable (además, interpretó el tema principal de la película). Entre 1969 y 1972, tuvo un programa propio en el que predicaba la grandeza del country. Willie Nelson, Johnny Cash o Linda Ronstadt, entre otros artistas, pasaron por él.

Pero su carrera había empezado unos años antes. Uno de sus hitos fundacionales tuvo lugar en 1964, cuando los Beach Boys lo llamaron para sustituir a Brian Wilson, que sufría una de sus cíclicas depresiones. Incluso se le puede escuchar tocando la guitarra en Pet Sounds (1966). Tan encantados estaban con su estilo, que le ofrecieron unirse al grupo con carácter permanente, pero Glen declinó la oferta.

En sus más de 50 años sobre los escenarios, Campbell vendió nada más y nada menos que 45 millones de discos. En 2005 fue nombrado miembro del Salón de la Fama de la música country; en una entrevista señaló: “Puedes tener el vocalista masculino y todo eso. Yo me quedó con el Salón de la Fama”. Bruce Springsteen dijo de él: “Tenía una bonita voz, pura, nada sofisticada. Era simple en la superficie pero había un mundo de emociones por debajo”.

A principios de 2011 le diagnosticaron Alzheimer y, consciente de que poco a poco iría perdiendo la conexión con su público, se embarcó en una gira de despedida, Goodbye Tour. Tras finalizarla grabó en Nashville el que sería su último trabajo, Adiós (así, en español), que incluye sobre todo versiones de Harry Nilsson (Everybody’s Talking), Willie Nelson (Funny How Time Slips Away) o Bob Dylan (Don’t Think Twice, It’s Allright) entre otros. El disco, que consta de 12 canciones, fue guardado como oro en paño por su discográfica, Universal Music, que lo sacó al mercado el pasado mes de junio.

Como parte de este pequeño homenaje, vamos a escuchar algunas de sus canciones más conocidas. Entre ellas, Rhinestone Cowboy. Larry Weiss escribió este tema en 1975. La letra habla de un cantante de country al que el éxito le ha sido esquivo pero que aún confía en brillar como un cowboy con lentejuelas.

El primer éxito importante de su carrera fue gracias a Jimmy Webb, quien escribió para él By the Time I Get to Phoenix, una canción de amor en la que el narrador recuerda a su novia, a la que ha dejado, en cada una de las ciudades por las que pasa.

Al año siguiente Webb escribió otro tema para él, Wichita Lineman, en el que un operario de una compañía telefónica no puede dejar de pensar en su amada.

Con su colaborador habitual, el citado Jimmy Webb, abordó un tema candente, la guerra de Vietnam, en Galveston. Mientras cumple con su deber, un soldado sueña con volver a su ciudad natal de Galveston (Texas).

En 1968 consiguió su primer Grammy por Gentle on my Mind, una canción escrita por John Hartford después de ver Doctor Zhivago en el cine. Se trata de una canción de amor en la que dos amantes se citan clandestinamente.

Su último número 1 fue Southern Nights, un tema escrito por Allen Toussaint, quien ya lo había grabado años antes, y en el que evoca las noches sureñas.

 

Disco del mes (julio)

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Este mes Charley Pride, uno de los grandes veteranos del country, ha sacado a sus 79 años un nuevo disco, Music in my Heart.

Pride fue el primer cantante negro en abrirse camino en esto del country y el pasado año cumplió nada menos que medio siglo sobre las tablas. Seis años después de su último trabajo, Choices, Music City Records presentó el pasado 7 de julio esta obra, en la que, a diferencia de tantas figuras actuales del country, Pride, ganador de tres Grammys, se mantiene fiel al sonido del country tradicional.

El autor confía en que sus fans no tengan que esperar tanto tiempo para disfrutar de su próximo lanzamiento, en el que ha estado trabajando simultáneamente y que posiblemente salga a la luz el año que viene.

Producido por Billy Yates, entre los compositores que han colaborado en Music in my Heart destacan Bill Anderson, Johnny Matthis, Tommy Collins y Ben Peters.

El tema con el que se cierra el álbum es precisamente el que le da título. Se trata de una canción de ritmo alegre, una celebración del amor que siente, que hace que tenga “música en el corazón”.

En You Lied to Me, escrita por Bill Anderson, el narrador recrimina a su pareja que lo abandonara diciéndole que con el tiempo la olvidaría. No ha sido así.

La letra de You’re Still in These Crazy Arms of Mine hace referencia al clásico de los 50 Crazy Arms, de Ray Price (que podéis escuchar aquí). El cantante evoca un amor de juventud y celebra que su amada esté todavía en sus brazos.

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El bluegrass entra en el Opry

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Tras dos años –2015 y 2016– de puertas cerradas en el Grand Ole Opry, la institución ha incorporado en lo que llevamos de 2017 a dos nuevos miembros, Crystal Gayle, noticia de la que ya os di cumplida cuenta aquí, y, dos meses después, al dúo de bluegrass Dailey & Vincent, del que os voy a hablar hoy.

Jamie Dailey y Darrin Vincent actuaban como artistas invitados en el Grand Ole Opry en diciembre del pasado año, cuando fueron sorprendidos por la invitación de Marty Stuart, que ya forma parte de este selecto grupo. La ceremonia efectiva tuvo lugar el 11 de marzo, cuando Jeanny Seely, otra veterana del Opry, que este año celebrará medio siglo como miembro, actuó de maestra de ceremonias.

Durante el acto, los nuevos miembros tuvieron palabras de agradecimiento para otros dúos de bluegrass y de country que les han precedido en este honor, como Jim & Jesse, The Louvin Brothers o los Osborne Brothers. En su discurso, Dailey señaló la gran responsabilidad que supone ser miembro del Opry y reflexionó sobre la verdadera misión del artista: “La gente del público puede estar enferma, pasando por malos momentos, problemas financieros, quién sabe. Nuestro trabajo es salir al escenario e intentar que al final del espectáculo se sientan mejor que cuando entraron; ese es nuestro trabajo donde quiera que vayamos”.

El dúo ha recibido varias nominaciones a los Grammy y ha sido seleccionado tres veces como artistas del año por la Asociación Internacional de Bluegrass. Unos días después de ingresar formalmente en el Opry, como si de una fiesta sin fin se tratara, sacaron nuevo disco, Poets & Patriots.

Aunque estemos en pleno verano, adelantémonos a la Navidad y escuchemos Beautiful Star of Bethlehem, la canción que les lanzó a la fama. El tema pertenece a Christmas Grass Vol. 2 (2004).

Ahora, un ejemplo de gospel-bluegrass, By the Mark, tema que fue merecedor del premio a la mejor grabación gospel por la Asociación Internacional de Bluegrass en 2008. La letra dice: “Conoceré a mi salvador por la marca donde estuvieron los clavos”.

Escuchemos la canción con la que cerraron la velada en el Grand Ole Opry, I´ll Go to My Grave Loving You, que ya constituyera un éxito para The Statler Brothers, un grupo que ejerció gran influencia sobre ellos y a los que versionaron en un disco. Escuchemos la interpretación de Dailey & Vincent en su disco Sing the Statler Brothers (2010).

Finalmente, vamos a disfrutar de un tema extraído de su último disco, Poets and Patriots, That Feel Good Music. En su letra se cita el clásico del bluegrass Cotton Eyed Joe (aquí la podéis escuchar), como un ejemplo perfecto de la música que te hace sentir bien.

El country se hace un hueco en Riaza

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Un año más –y van cuatro– la empresa hortofrutícula Huercasa organiza el Huercasa Country Festival en Riaza (Segovia), que tendrá lugar este viernes y sábado con numerosas actuaciones en el estadio de fútbol Las Delicias.

Siguiendo la tónica de los últimos años, el festival ha alistado en sus filas a artistas de primera fila dentro del mundo del country. Lo abrirá Red Beard, una banda grancanaria de country que ha publicado hasta la fecha tres álbumes, el último de los cuales lleva por título All or Nothing. A esta actuación le seguirá la de The Cactus Blossoms, un dúo de hermanos de Minneapolis que ha sido comparado a los Louvin Brothers o a los legendarios Everly Brothers y que además aparece en la nueva temporada de Twin Peaks. De Nashville mismo llega Will Hoge, un músico que aúna el rock clásico con el country de carretera, en el único concierto que ofrecerá en España. El día –musicalmente hablando– terminará con Dale Watson y Ray Benson, componentes del grupo Asleep At the Wheel, que sigue la estela del western swing. Su forma de entender la música, fusionando el honky-tonk y el rockabilly, es el postre ideal para una primera jornada perfecta. Al día siguiente, escucharemos a Young Forest, un grupo de tres virtuosos del banjo, la guitarra y el fiddle que ha centrado su producción en el country y el bluegrass. Poco después recibiremos a J.P. Harris y su grupo The Tough Choices, un artista que recupera los sonidos clásicos del country y se declara admirador de Hank Williams, Buck Owens y Carl Smith. El hijo de Waylon Jennings, Shooter Jennings, fue el primero que confirmó su presencia; en su actuación, estará acompañado por su grupo Waymore’s Outlaws. Clausura el programa Aaron Watson, un cantante nacido en Texas hace 39 años y con 18 años de carrera a sus espaldas, que nos presentará su último álbum, Vaquero, aparecido el pasado mes de febrero.

Huercasa sigue apostando por el público familiar. El acceso será gratuito para menores de 16 años (acompañados por un adulto) y el abono para los dos días cuesta 60 euros.

Escuchemos ya algunas muestras de canciones de sus participantes.

De Shooter Jennings os dejo con Outlaw You, perteneciente a su álbum The Other Life (2013).

De Aaron Watson, su último single, Outta Style, extraído de su último disco Vaquero.

Stoplight Kisses es una composición de The Cactus Blossoms. Como veréis su estilo recuerda al de los Everly Brothers.

Escuchemos ahora Wild Horse, de Young Forest.

Lorraine Brown es un tema del disco Roar (2016), también de Young Forest.

Os dejo con Give a Little Loving de J.P. Harris and the Tough Choices, en un directo en Nashville en 2014 al más puro estilo western swing.

 

Disco del mes (junio)

heart break

Cuando el grupo Lady Antebellum, compuesto por Hillary Scott, Dave Haywood y Charles Kelley, sacó su anterior trabajo, 747, atribuyeron la caída de ventas a una cierta fatiga de sus fans, consecuencia de sacar una media de un álbum al año.

De ahí que, tras la correspondiente gira para promocionar ese disco, decidieran darse un respiro para volver con energías renovadas, lo que no quiere decir que hayan estado ociosos, ya que se han dedicado a cuidar su carrera individual.

Tres años después de su anterior trabajo, han vuelto a la primera plana del country con su séptimo álbum de estudio, publicado por su sello Capitol Nashville el pasado 9 de junio.

Heart Break se puede encuadrar dentro del country-pop, rama del country en la que este trío ha cimentado su carrera, y, además, cuenta con toques de soft-rock. Grabado en California, el grupo se ha beneficiado de la producción de Michael Busbee, artífice de uno de los éxitos del pasado año, el disco de debut de Maren Morris Hero.

Hasta ahora hemos disfrutado de un single de carácter comercial en enero y de otros cuatro con fines promocionales. El primero de ellos lleva por título You Look Good. Se trata de un tema de ritmo alegre, muy apropiado para estos inicios de verano. Un hombre, muy orgulloso de la buena presencia de su pareja, provoca la envidia de los demás.

Escuchemos ahora los cuatro singles promocionales que han aparecido hasta la fecha. En primer lugar, el tema que da título al disco, Heart Break, de Jesse Frasure, Nicole Gallion y los tres componentes de Lady Antebellum. La letra nos habla de alguien que está cansado de saltar de un amor a otro y decide darle a su corazón un respiro, al menos durante el verano.

Os dejo ahora con Someone Else’s Heart, en la que, además de los miembros del grupo, ha colaborado un peso pesado de la industria del country, Shane MacAnally. Cantado a dúo por Charles Kelley y Hillary Scott, describe la ilusión con la que una pareja afronta el principio de un nuevo amor, si bien se confiesan temerosos de que la relación no funcione, por lo que les gustaría amar con “el corazón de otro”.

Vamos ahora con This City, en cuya composición se han dejado caer Sara Haze y Will Weatherly junto a los tres protagonistas del grupo. Otro tema de ritmo alegre, en el que la narradora sostiene que “esta ciudad nunca tuvo mejor aspecto que desde que tú estás en ella”.

El cuarto single promocional, y el único en el que ninguno de los miembros de Lady Antebellum ha intervenido en la composición (es obra de Jon Green, Melisa Peirce y Ben West) es Hurt. En esta balada de ritmo lento el narrador declara su inquebrantable compromiso a su pareja: “Si me llamaras a las tres de la mañana, correría a tu rescate una y otra vez”.

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Disco del mes (mayo)

from a room volume 1

Cuando alguien saca un álbum de debut tan potente como lo hizo Chris Stapleton con Traveller hace dos años, que arrasó entre crítica y público, a buen seguro siente la presión de no defraudar con su siguiente trabajo… y no lo ha hecho.

Ha vuelto a repetir con el mismo sello discográfico –Mercury Nashville– y el mismo productor –Dave Cobb–. La principal diferencia radica en su duración. Su nuevo disco, From a Room: Volume 1, es de poco más de media hora, la mitad que el anterior, aunque todo apunta a que la segunda parte no se hará esperar, y en otoño disfrutaremos del volumen II. Este, el primero, ha visto la luz el 5 de mayo, justo dos años después de que saliera Traveller. A la hora de escribir las letras, Stapleton ha estado presente en todas ellas, excepto en Last Thing I Needed, First Thing This Morning. El éxito no se ha hecho esperar, y en la primera semana vendió más de 200.000 unidades. Lejos quedan los tiempos en que Stapleton era un semidesconocido que formaba parte del grupo de bluegrass The Steeldrivers, o del de rock sureño The Jompson Brothers. Hasta ahora ha salido un single, Either Way, escrito hace unos años por Stapleton, Tim James y Kendall Marvel. Se trata de una balada country en la que una pareja finge una vida perfecta, cuando, en realidad, su amor murió hace tiempo.

Lee Ann Womack lo había incluido en Call Me Crazy (2008).

Escuchemos su espléndida versión de Last Thing I Needed, First Thing this Morning. El protagonista de este tema, obra de Gary P. Nunn y Donna Farar, cuenta que todo lo que podía pasarle hoy le ha salido mal: el cartero le ha llevado una carta reclamando una deuda, ha derramado el café, la alarma no ha sonado y, para colmo, su novia le ha dejado.

Willie Nelson ya la había grabado en 1982 en su disco Always on My Mind.

Chris Stapleton y Casey Beathard compusieron Up to no good livin’, que Chris canta con la colaboración de su mujer, Morgane. Narra la historia de un tipo que tuvo problemas con el alcohol pero ya los ha superado y se siente molesto porque su mujer no confía en él.

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El rock sureño se queda huérfano

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Ayer nos veíamos sacudidos por la noticia de que Gregg Allman, miembro del mítico grupo The Allman Brothers Band, moría en su casa de Savannah, Georgia, a los 69 años. Su legado bien merece un homenaje.

Tanto en su carrera en solitario como con la banda que formó con su hermano Duane, Gregg Allman ayudó a definir el rock sureño, en su caso un rock elegante, que fusionaba elementos del blues e incluso del jazz.

Quien ayer se despidió del mundo había nacido en Nashville, y, cuando solo contaba dos años de edad, su padre fue asesinado por un autoestopista que le quiso robar el coche. En 1968, a punto de ser reclutado para la guerra de Vietnam, resolvió librarse de ella como fuera para proseguir su incipiente carrera musica –ya había creado con su hermano Duane The Allman Joys, que derivaría en la emblemática The Allman Brothers Band. Ni corto ni perezoso, se disparó en el pie para que le declararan no apto.

Tras la muerte de su hermano en un accidente de moto en 1971, con apenas 24 años, la banda no se desmembró, sino que siguió capitaneada por Gregg. Fue un duro golpe para él, ya que, según reconoció, su hermano era el alma del grupo. Allman compaginó su trabajo en la formación con una carrera en solitario que inició en 1973 con el álbum Laid Back.

Aunque la película Casi famosos es ficticia, su creador, Cameron Crowe, que trabajara en su juventud en la revista Rolling Stone siguiendo a los grupos de rock del momento, se inspiró fundamentalmente en The Allman Brothers Band para tejer su argumento. Tras su disco Low Country Blues (2011), Gregg ya tenía grabado su siguiente álbum, Southern Blood, cuya aparición está prevista para este año; y, en 2012, publicó su autobiografía My Cross to Bear.

Su disco de mayor éxito –el único que alcanzó el número 1–, y uno de los más country rock de su carrera, fue Brothers and Sisters (1973). Escuchemos Rambling Man, escrita e interpretada por Dickey Betts, el guitarrista del grupo, que se inspira en una vieja canción de Hank Williams, Ramblin’ Man (1951). Gregg Allman es quien toca el órgano y acompaña en la voz.

Varios artistas de country se han atrevido a versionar canciones suyas, como Midnight Rider, perteneciente a su álbum Idlewild South (1970). Disfrutemos de la espléndida versión que hizo Waylon Jennings de este tema.

A finales de los 70, llegaría Enlightened Rogues. De este álbum vamos con I need your love so bad, que observa una mayor querencia al blues.

Otra muestra de country rock llegó con el disco Where it all begins (1994). De él pincharemos No one to run with, escrita por Dickey Betts y John Prestia e interpretada por The Allman Brothers Band.

Concierto de Jim Lauderdale en Barcelona

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El pasado 3 de febrero uno de los cantautores country, bluegrass, rock de raíces y folk más aclamados de Nashville presentó su primer disco grabado en Londres, cumpliendo así un sueño que llevaba persiguiendo desde hacía mucho tiempo.

El álbum, el vigésimo noveno de su carrera, lleva por título London Southern; en él ha trabajado con la banda de Nick Lowe y lo ha dedicado a la memoria de Bobby Irwin, uno de los miembros del grupo, que falleció recientemente. Ha visto la luz en el sello Proper Records y consta de 12 temas compuestos, aparte de por el propio Lauderdale, por Dan Penn, Odie Blackmon o John Oates, entre otros.

Su puesta de largo en España tendrá lugar en Barcelona, donde el próximo 14 de mayo, domingo, a las 19:00 h., Lauderdale dará un concierto en la sala Rocksound de la mano de Crazy for Touring y Go Dutch. En el siguiente enlace podéis haceros con la entrada para esta cita ineludible.

http://www.salarocksound.com/event/1087/

Para abrir boca, escuchemos dos muestras de su talento. En primer lugar, y de su penúltimo disco This Changes Everything (2016), disfrutemos de I’ll Still Be Around, en el que sobresale el magistral uso de la steel guitar.

Termino con un tema del disco que nos ocupa, If I can’t resist, una canción de amor compuesta por Jim Lauderdale y John Oates en la que se dice: “Somos como la llama de un amor que nunca termina”.

Disco del mes (abril)

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Hoy la mayor leyenda viva del country cumple 84 años y lo ha celebrado de la forma que mejor sabe, sacando un nuevo disco, algo en absoluto excepcional si tenemos en cuenta que en los últimos diez años hemos asistido al nacimiento de otros tantos álbumes de su autoría, sin contar sus discos en directo o en colaboración.

Me refiero, claro, a Willie Nelson, que ayer sacó al mercado God’s Problem Child. Haciéndome eco de lo que publicó Los Angeles Times al reseñar este disco, las dos máximas principales en las que se apoyan sus letras son “Nadie se hace más joven” y “nadie sale de aquí vivo” (en alusión a la vieja canción de Hank Williams).

El disco, compuesto por trece canciones, ha sido producido por su colaborador habitual Buddy Cannon, de Legacy Recordings, una división de Sony Music. Y parece que Willie no se ha planteado aún el retiro, ya que ha anunciado que tiene listo otro álbum grabado junto con sus hijos Lukas y Micah Nelson, si bien ignoramos su fecha de salida.

De momento hemos podido disfrutar de tres vídeos de God’s Problem Child. El primero pertenece al primer single, A Woman’s Love, escrito por Sam Hunter y Mike Reid. Se trata de una canción de amor en la que Nelson proclama: “Hace falta el amor de una mujer para ver la luz, es el amor de una mujer lo que te da vida”.

En It Gets Easier, el segundo single, Willie aborda el tema de la muerte: “Cada vez se hace más fácil, a medida que envejecemos, decir: ‘Hoy no’”. A buen seguro, las muertes de varios gigantes de la música en 2016 habrán inspirado esta suerte de elegía, y quizá ninguna le afectara tanto como las de Merle Haggard o Leon Russell, cuya última grabación también aparece en este disco, en la pista que le da título.

El tercero de los vídeos es Old Timer, de Donnie Fritz y Lennie LeBlanc. En esta melancólica balada, Willie, que colabora con el intérprete de armónica Mickey Raphael, reflexiona acerca de la mortalidad: “Has estado en todas las carreteras, quemado todos tus puentes, encontrado el perdón, crees que todavía eres un joven jinete, hasta que te miras en el espejo y ves a alguien de los viejos tiempos”.

La canción con la que se cierra el disco es He Won’t Ever Be Gone, escrita por Gary Nicholson. En este caso, nos encontramos ante un tributo a Merle Haggard, con quien grabó su último disco, Django and Jimmie; y en su letra descubrimos varias referencias a algunos de los éxitos de éste, I’m a Lonesome Fugitive, Mama Tried o Branded Man.

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La Academia de Música Country reparte sus premios

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El domingo 2 de abril se entregaron los premios de la Academia de la Música Country, que han alcanzado ya su 52ª edición. La ceremonia tuvo lugar en el flamante estadio T-Mobile Arena de Las Vegas, tras una intriga de mes y medio desde que se dieran a conocer las candidaturas el 16 de febrero.

Los anfitriones de la ceremonia fueron, por segundo año consecutivo, Luke Bryan y Dierks Bentley –el primero de ellos, nominado al artista del año, si bien se fue de vacío–. Como viene siendo habitual, la fiesta estuvo plagada de actuaciones musicales, entre ellas las de Jason Aldean, que interpretó Lights Come On, de su último trabajo They Don’t Know (2016); y Luke Bryan, que hizo lo propio con Move, de su álbum Kill the Lights (2015).

Os dejo con la relación de premios:

Artista del año: Jason Aldean. La Academia ha tratado bien a este artista de 40 años, que se estrenó en esto de los premios de la mano de esta institución.

Vocalista masculino del año: Thomas Rhett. A sus 27 años, Rhett consigue el primer galardón importante de su carrera.

Vocalista femenina del año: Miranda Lambert. Por octava vez la ACM ha premiado a esta artista de 33 años.

Dúo vocal del año: Brothers Osborne. Tras triunfar en la categoría novel, los hermanos recibieron su segundo premio.

Grupo Vocal del año: Little Big Town. La Academia ha ido sobre seguro en esta categoría, premiando a un grupo de larga trayectoria, con cerca de 20 años sobre los escenarios.

Vocalista femenina novel del año: Maren Morris. Fue una de las categorías menos sorprendentes de la noche, ya que el debut de Maren Morris ha cautivado por igual a crítica y público.

Vocalista masculino novel del año: Jon Pardi. Sus dos discos hasta la fecha han sido determinantes para la consecución del premio por este californiano de 31 años.

Dúo o grupo vocal novel del año: Brothers Osborne. Debutaron el año pasado y su único disco hasta la fecha, Pawn Shop, ya ha vendido más de 100.000 unidades.

Álbum del año: The Weight of Theses Wings de Miranda Lambert. El sexto álbum de Lambert apareció en noviembre de 2016.

Single del año: H.O.L.Y., de Florida Georgia Line. Pertenece al disco Dig Your Roots y su título hace referencia al acrónimo High on Loving You (algo así como “colocado de amor por ti”).

Canción del año: Die a Happy Man, de Thomas Rhett. Un año y medio después de su salida, este tema del álbum Tangled up sigue recibiendo honores.

Vídeo del año: Forever Country, de Varios Artistas. Con motivo del 50 aniversario de la Asociación de Música Country se reunieron 30 artistas country, que grabaron un vídeo con una selección de clásicos del country, que ha merecido la atención de la Academia.

Acontecimiento vocal del año: May We All, de Florida Georgia Line con TimMcGraw. El segundo premio de la noche para Florida Georgia Line pertenece a su disco Dig Your Roots, aparecido en agosto.

Compositor del año: Lori McKenna. El segundo premio de McKenna este año, tras conquistar el Grammy a la mejor canción country.

Sin duda, el gran perdedor de la gala fue el australiano Keith Urban, que naufragó en sus siete nominaciones. Maren Morris y Miranda Lambert le seguían en número de opciones, y alcanzaron una y dos estatuillas respectivamente (Lambert suma ya 25 a lo largo de diez años). Finalmente, los tres premios de nueva creación correspondientes a artistas noveles habían sido anunciados con anterioridad, el 14 de marzo.