La canción de la penitenciaría

goodnight-irene

Hoy os voy a hablar de una canción folk interpretada por un músico de blues con una curiosa historia detrás.
El músico atiende al nombre de Huddie William Ledbetter, más conocido como Leadbelly, nacido en Louisiana en 1889. En su juventud, sorteó más de una vez las rejas por su carácter pendenciero. Al fin, en 1918 fue encarcelado por primera vez, acusado de asesinato. No llegó a cumplir íntegramente su pena, tanto por su buena conducta como porque, según cuenta la leyenda, el entonces gobernador de Texas lo indultó merced a la admiración que profesaba a su música. Pocos años después, en 1930, y en su Louisiana natal, pasó otra temporada a la sombra, esta vez por intento de homicidio.
Allí, los folkloristas John y su hijo Adam Lomax, que como en la película Un rostro en la multitud iban recorriendo prisiones a la caza de talentos locales, lo descubrieron. Fue entonces cuando entró en escena la canción que vamos a escuchar, Goodnight Irene, que Leadbelly cantó para ellos y que, en cierto modo, lo salvó por segunda vez de su condena (los Lomax recomendaron al gobernador su libertad, que ellos mismos supervisarían, y Leadbelly llegó a ser su chófer), si bien la razón oficial fue de nuevo su buen comportamiento.
Se cree que el tema fue compuesto a finales del siglo XIX por Gussie L. Davis. Leadbelly la aprendió de sus tíos, y, en cualquier caso, fue él quien la grabó por primera vez y reescribió su letra, de modo que se suele considerar de su autoría. A esta grabación seguirían otras como Cotton Fields, Midnight Special o In the Pines, todas ellas escuchadas en River of Country. Goodnight Irene es una canción de amor en la que el protagonista asegura que no dudaría en quitarse la vida si su mujer lo dejara.
Escuchemos, en primer lugar, la original de Huddie Ledbetter Leadbelly, en una de sus múltiples grabaciones, esta de 1935.

Tras la muerte de Leadbelly, el grupo folk The Weavers, del que formaba parte el legendario Pete Seeger, recuperó el tema en 1950.

Frank Sinatra la incluyó en su repertorio ese mismo año, siendo uno de los pocos temas folk que grabó en su vida.

Dos estrellas del country, Ernest Tubb y Red Foley, hicieron su propia versión también en 1950.

Uno de los grandes exponentes del sonido Nashville, Jim Reeves, la grabó en Girls I Have Known (1958).

Esta es la versión del grupo folk más famoso de los años 60, Peter, Paul and Mary.

Johnny Cash la incluyó en The Original Sun Sound of Johnny Cash (1964).

Sirva esta versión como homenaje a Leon Russell, fallecido el pasado 13 de noviembre. Su versión pertenece al disco Hank Wilson’s Back (1973).

Ry Cooder, acompañado al acordeón por Flaco Jiménez, la grabó para su Chicken Skin Music (1976).

Por último, os dejo con Boxcar Willie en Boxcar´s Best (1997).

Con nombre propio (yXIII)

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Como colofón a esta serie, os dejo con otras canciones con nombre propio en el título que ya han aparecido en algún momento en el blog y que también tienen un lugar destacado en la historia del country.
Shel Silverstein es el autor de A Boy Named Sue, que escuchamos recientemente en la popular versión de Johnny Cash.
Annie’s Song ilustró musicalmente la entrada dedicada a John Denver, el poeta de Colorado.
Del disco Sweet Sixteen, de Reba McEntire, escuchamos Cathy’s Clown, que grabaron primero los Everly Brothers.
Cuando The Oak Ridge Boys ingresaron en el Salón de la Fama de la Música Country en 2015, os puse su éxito Elvira.
En la reseña biográfica dedicada a Reba McEntire escuchamos Fancy, sobre una hija que es inducida a la prostitución por su propia madre para conseguir dinero.
Loretta Lynn se dedicó ¡una canción a sí misma! en su disco Love is the Foundation. Su título, Hey Loretta.
Uno de los clásicos que hemos escuchado de Dolly Parton es Jolene, sobre una mujer que le pide a otra que no le quite a su novio “solo porque puede”.
Kenny Rogers alcanzó uno de sus primeros éxitos con su grupo The First Edition y este Ruby, Don’t Take Your Love to Town, sobre un veterano de guerra lisiado que suplica a su pareja que no lo abandone “porque todavía necesita compañía”.
Jimmy Dean, basándose en un personaje ficticio y de leyenda, escribió Big Bad John.
En el disco de Alan Jackson Angels and Alcohol (2015) pudimos disfrutar de Jim and Jack and Hank.
Keith Urban fue nominado a los Grammy 2016 por su John Cougar, John Deere, John 3:16.
Ode to Billie Joe, la canción más conocida de Bobbie Gentry, también ha tenido su hueco en el blog.
Willie Nelson y Merle Haggard interpretaron a dúo Pancho and Lefty, acerca de dos cowboys, en su disco homónimo.

Con nombre propio (XII)

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The ballad of Curtis Loew fue escrita por Allen Collins y Ronnie Van Zandt y grabada por Lynyrd Skynyrd en su álbum Second Helping (1974). Cuenta la historia de un chico que todas las mañanas va a buscar cascos de botella vacíos y los vende en el supermercado para que le den algo de dinero, que luego emplea en un pasatiempo de lo más entrañable: ir a escuchar tocar a su cantante callejero favorito de blues, Curtis Loew, por una pequeña propina.

En 2010 varios artistas se reunieron para hacer un álbum de homenaje a Lynyrd Skynyrd llamado Sweet Home Alabama: The Country Music Tribute to Lynyrd Skynyrd; en él, Eric Church versionaba The Ballad of Curtis Loew.

Escuchemos ahora la historia de un hombre que se ha dado a la bebida y se identifica tanto con ella que se llama Johnny Walker. Un día, borracho en el bar, recibe una carta de su mujer pidiéndole que vuelva a casa, porque ella necesita su amor y los niños comer; si no se da prisa, lo abandonará. El tema, The letter that Johnny Walker Read, fue grabado por Asleep at the Wheel.

Toby Keith y Scotty Emerick escribieron (I’ll Never Smoke) Weed with Willie para el álbum del primero Shockn’ Y’ all (2003). Aquí, la cantan a dúo. Se trata de una canción humorística que hace referencia a una de las aficiones confesas de Willie Nelson: fumar marihuana. Keith concluye que “nunca volveré a fumar marihuana con Willie”. Este año Nelson ha dado un paso más allá y creado una cadena de distribución de marihuana en Colorado, donde la legislación es más permisiva. Además, el pasado junio apareció la noticia de que buscaba personal para este nuevo negocio. Nelson lo hace “para probar un argumento. Si realmente crees en algo, ¿por qué no promoverlo?”

Con nombre propio (XI)

christening
Fue una pena que el grupo que vamos a escuchar ahora se desintegrara en 2014. The Civil Wars, un dúo compuesto por Joy Williams y John Paul White, se dedicaba al género Americana, fusionándolo con el blues rock. Así sucede en Oh Henry, perteneciente a su álbum The Civil Wars (2013). La protagonista es la esposa de un hombre que vive su vida al límite, no pasa por casa, y la tiene abandonada. La mujer le suplica que siente la cabeza, porque “lo que no necesitamos es otra tumba en esta ciudad. Tú y yo sabemos que al final de la carretera prohibida hay un agujero a dos metros bajo tierra”.

Kris Kristofferson homenajea en Ramblin’ Jack a su amigo y compositor de música folk Ramblin’ Jack Elliott, de 85 años de edad, que llegó a coincidir con la leyenda Woodie Guthrie. Escrita en 2012, fue incluida en el disco Feeling Mortal. Kristofferson dijo de Elliott: “Es como William Blake y Bob Dylan y otra gente que solo cree y vive para la poesía que puedan crear. Eso es probablemente lo que yo intentaba ser”.

El primer disco de John Prine, del que ya hemos escuchado un tema en esta serie, incluye otra canción con nombre propio. En esta ocasión se trata de un personaje ficticio, Sam Stone, que vuelve de la guerra de Vietnam (aunque la canción no cita este conflicto explícitamente, salió en 1971, y “si has orejas, oyas”, que decía el Arcipreste). Su adaptación a la vida civil no le resulta nada fácil y se refugia en la heroína: “Hay un agujero en el brazo de papá donde se va todo el dinero”. Al final, muere por sobredosis, un desenlace más habitual de lo que pensamos entre los veteranos de guerra. Escuchemos ya Sam Stone.

Poco después, la versionó Johnny Cash. En la composición original de John Prine hay un verso que dice, al lamentarse del camino que ha tomado el protagonista, “Jesús murió por nada, supongo”. Cash, que era creyente, lo cambió por este otro: “Papá debió de sufrir mucho entonces, supongo”.

Con nombre propio (X)

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Empezamos hoy con uno de los grupos más interesantes del panorama country actual, Old Crow Medicine Show, que en 2013 entró en el Grand Ole Opry. Levi pertenece a su disco Carry Me Back (2012). Su protagonista fue un personaje real, el teniente Leevi Barnard, que murió en un ataque suicida en un mercado de Bagdad en 2009. Cuando los componentes de Old Crow Medicine Show supieron que la canción preferida de este soldado era su emblemática Wagon Wheel, le dedicaron este tema en su honor.

El segundo álbum de Zac Brown Band fue You Get What You Give (2008). En él se incluye Martin, que cuenta con la colaboración del guitarrista de bluegrass Tony Rice. Su protagonista no es nadie que se llame así, sino su guitarra de marca Martin, una empresa que lleva fabricando estos instrumentos desde hace casi 185 años. Significa tanto para él, su guitarra, que habla de ella como si fuera una persona: “Hace falta afinarla bien para que vuelva en sí, pero es una gran parte de mí y nunca me desharé de ella”.

El protagonista de la siguiente canción, Ned Kelly, fue un forajido australiano que vivió en el siglo XIX y se convirtió en un icono para el país, glorificado y vilipendiado a partes iguales. Finalmente, acusado del asesinato de tres policías y varios robos a bancos, fue condenado a morir en la horca. Al igual que otras canciones folk, cuenta con varias versiones con diferentes letras. Escuchemos las tres más conocidas. En primer lugar, la de Johnny Cash.

El considerado pionero de la música country australiana –aunque nacido en Nueva Zelanda–, Tex Morton, la grabó en 1939.

En 1970 se rodó una película sobre su figura. No sería la última vez, pues en 2003 se volvió a hacer una versión centrada en su vida. La banda sonora de la primera estaba plagada de música country, interpretada por Kris Kristofferson y Waylon Jennings; en concreto, Waylon es quien canta el tema principal.

Con nombre propio (IX)

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Mary Chapin Carpenter basó su John Doe No. 24 en una historia real que tuvo lugar en 1945. Un joven negro, quizá indigente, fue detenido por la policía por vagabundeo y recluido en una institución del estado. Los esfuerzos de las autoridades por contactar con su familia fueron en vano y el hombre permaneció encerrado con el nombre de Juan Nadie Nº 24. Cuando Carpenter leyó su necrológica en el periódico en 1993, le dedicó esta canción. El tema, narrado por el misterioso hombre, apareció en su álbum Stones in the Road (1994).

Johnny Cash, escrita por John Rich, Vicky McGehee y Rodney Clawson, fue grabada por primera vez por Tracy Byrd en 2005. El narrador acaba de dejar su trabajo, e intenta convencer a su pareja de que hagan juntos un viaje a Las Vegas, se casen y no vuelvan nunca. “No te preocupes por despedirte de tu madre, le enviaremos una postal desde el lado salvaje”. En este proyectado viaje por carretera, pondrán una y otra vez la música de Johnny Cash.

Escuchemos ahora la versión que presentó Jason Aldean dos años más tarde en su disco Relentless.

Merle Haggard escribió Leonard para su álbum Back to the Barrooms (1980). Se trata de un homenaje a su amigo Tommy Collins –ese era su nombre artístico: realmente se llamaba Leonard Raymond Sipes–, que escribió grandes éxitos para Haggard, entre ellos algunos de sus múltiples números 1. Cuando Collins se enteró de que su ídolo Haggard había compuesto una canción para él, se sintió profundamente honrado. Collins moriría unos años después, en 2000. La letra resalta su influencia en crear el sonido Bakersfield y reconoce su deuda con él: “Me sirvió de inspiración y me enseñó a escribir una canción country”.

Con nombre propio (VIII)

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Buttermilk John es el homenaje que Vince Gill rindió a su colaborador durante veinte años, el guitarrista John Hughey, fallecido en 2007 y apodado Buttermilk John, porque lo que más le gustaba era el suero de leche y el pan de maíz. “Dio a mi música una gran definición”, reconoció Gill. En los años 60 y 70, había colaborado también con otro de los grandes, Conway Twitty. La canción no se olvida de la mujer de Hughey, un tributo al amor que se profesaban; fueron inseparables hasta el final.

Vamos con otra canción de homenaje, en este caso de Toby Keith a Chuck Goff, su bajista durante un cuarto de siglo, que murió en 2013 en un accidente de coche. Se titula Chuckie’s Gone, y pertenece a su álbum Drinks After Work. Keith la sitúa en el tornado que azotó Oklahoma poco después del accidente de su amigo.

No fue esa la única canción que Toby Keith dedicó a un amigo muerto. En 2009 compuso Crying For Me (Wayman’s Song) en recuerdo de Wayman Tisdale, un músico de jazz y jugador de baloncesto que falleció de cáncer. Keith se muestra convencido de que su amigo está en un lugar mejor: “No lloro porque lo sienta por ti, lloro por mí”.

Hank it aparece en el disco de debut de Justin Moore, Justin Moore (2009). Escrito por él mismo junto con Brian Dean Maher y Jeremy Stover, se trata de un tema autobiográfico que hace referencia a sus giras con Hank Williams, Jr. La letra dice que para ser un verdadero chico country, tienes que hacerlo al modo de Hank.

Con nombre propio (VII)

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Escuchemos hoy un tema sobre un personaje histórico, el forajido David Rudabaugh, conocido como Arkansas Dave, que alcanzó gran fama en la época inmediatamente posterior a la guerra de Secesión. Escrita para su padre por el hijo de George Strait, Bubby, que la grabó en su álbum Twang (2009). Arkansas Dave resume la carrera delictiva de este personaje.

Vince Gill incluyó Billy Paul en su álbum Guitar Slinger (2011). Cuenta una historia real que le produjo una honda impresión: un conocido suyo se vio envuelto en un crimen pasional y posteriormente se quitó la vida. Admirador confeso de Merle Haggard, la melodía recuerda a uno de los éxitos de este, Okie from Muskogee (ya escuchada aquí). Gill señaló que “cuando escucho el álbum suena a algo que Merle Haggard podría haber hecho”. La hija de Vince, Corrina, de 9 años, hace una breve aparición.

En febrero de 2010 Josh Thompson publicó su álbum de debut Way out Here. A él pertenece Blame it on Waylon, que escribió junto a Rhett Atkins. La canción no es solo un homenaje al gran Waylon Jennings, sino a todo el movimiento del outlaw country. En la letra, un intérprete de country dice que si la música significa algo para él “hay que echarle la culpa a Waylon y a los demás outlaws”.

En otro momento de esta serie, escuchamos un tema del álbum de Tim McGraw Two Lanes of Freedom (2013); volvamos él. En Book of John, obra de John Nite y Greg Becker, descubrimos los momentos felices de una familia a partir del hallazgo casual en el desván de un viejo libro de recuerdos. McGraw se lanzó a grabarla por el especial significado que tenía para él, ya que no conoció a su padre biológico hasta que fue adulto y nunca tuvo una buena relación con su padrastro.

Con nombre propio (VI)

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En 2012 aparecía Sweet Annie en el álbum Uncaged, del grupo Zac Brown Band. La canción fue escrita por Zac Brown, Wyatt Durette, Sonia Leigh y John Pierce. Un cantante está cansado de su vida, siempre de gira en la carretera, y le asegura a su pareja que todo su amor es para ella.

Para terminar las canciones dedicadas a nombres de chica, escuchemos un tema de Felice y Boudleaux Bryant, que podemos encuadrar en el rockabilly. Wake up little Susie fue popularizada por The Everly Brothers en 1957. Una pareja de adolescentes va al cine y el chico le promete a los padres de su acompañante que la llevará de vuelta a las 10 de la noche; pero se quedan dormidos durante la proyección y se despiertan a las 4 de la mañana, temiendo la reacción de los padres. Según recordaba Don Everly, el conservadurismo de los años 50 hizo que en algunos lugares de Estados Unidos la canción se prohibiera.

Vamos con un interesante caso de lo que se podría definir como bluegrass progresivo, en el que, junto con los instrumentos típicos del bluegrass, se utilizan otros eléctricos. El trío Nickel Creek sacó Why Should the Fire Die en 2005, y a este álbum pertenece el alabadísimo Anthony. El tema, que incluye el sonido del ukelele, fue compuesto por Sara Watkins.

Waylon Jennings hizo un merecido homenaje al legendario Hank Williams en Are you sure Hank done it this way, que apareció en su álbum de 1975 Dreaming My Dreams. El narrador, vistos los derroteros que está tomando la música country, se pregunta retóricamente: “¿Estás seguro de que Hank lo habría hecho así?” Llama la atención que ya en 1975 hubiera esa sensación de traición a los orígenes puros del country. ¡Me pregunto qué pensaría ahora!

Con nombre propio (V)

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Escuchemos hoy otra canción inspirada en la vida de un instituto. El dúo Maddie & Tae, compuesto por Madison Marlow y Taylor Dye, habló en Sierra de una compañera de Maddie que, en sus años de estudiante, le hizo la vida imposible. El single apareció en mayo de este año.

En 2008 pudimos disfrutar de Sissy’s Song en el álbum Good Time, de Alan Jackson. Este escribió la canción en homenaje a su empleada de hogar, Leslie Sissy Fitzgerald, que murió repentinamente. “Por qué se tuvo que ir”, se pregunta, para responderse: “Estas cosas pasan todo el tiempo sin razón y sin rimas”.

Sister Sinead, de Kris Kristofferson, vio la luz en el álbum Closer to the Bone (2009). En realidad, la había escrito mucho antes, como apoyo a la cantante irlandesa Sinead O’Connor. A principios de los 90, la Iglesia irlandesa ya empezaba a verse salpicada por casos de abusos sexuales, y la cantante rompió una foto del Papa en un programa de la televisión americana. Esto provocó que, en un concierto-homenaje por los 30 años de carrera de Bob Dylan, O’Connor fuera abucheada. Kristofferson, que estaba allí, se solidariza con ella en esta canción.

Reba McEntire y Liz Hengber escribieron Somebody’s Chelsea, que la primera incluyó en All The Women I Am (2010). La narradora coincide con un hombre mayor en un avión y entablan una conversación. Él le dice que acaba de perder a su mujer, Chelsea, con la que estuvo casado 60 años. Reba le puso el nombre de Chelsea por su nieta.