Bill Monroe, el padre de la música bluegrass

Bill Monroe
Hace unas semanas, traía a colación un diálogo de la película Alabama Monroe, en el que se sostenía que Bill Monroe era el mejor compositor de todos los tiempos. Voy a intentar demostrar que esta afirmación es cierta, en particular en lo que a música bluegrass se refiere.
Monroe nació en 1911 en Kentucky. Su estado natal lo acompañó durante toda su vida, y a él le dedicó numerosas canciones que hoy se consideran himnos oficiosos del estado.
Vio la luz en el seno de una familia que se dedicaba profesionalmente a la música. Sin ir más lejos, su tío era Pen Vandiver, un virtuoso del violín del que Monroe lo aprendió todo, y es que a los 16 años se quedó huérfano de madre y padre y se fue a vivir con él.
Le solía acompañar con la mandolina, un instrumento en el que se había especializado cuando su tío tocaba el violín en bailes campestres. En 1929, se trasladó a Indiana junto con sus hermanos, Birch y Charlie, también músicos, y formó el grupo Monroe Brothers. Birch abandonó la empresa y Bill y Charlie siguieron como dúo hasta 1938. Ese mismo año formó el grupo con el que alcanzaría la fama, The Bluegrass Boys y, al año siguiente, se unió a las filas del Grand Ole Opry, institución de la que formó parte hasta su muerte.
En esos años experimentó con varios instrumentos como el acordeón, que no tardó en aparcar, o el banjo, que le dio un sonido característico a la banda. Durante un tiempo, los virtuosos del banjo Earl Scruggs y Lester Flatt se unieron al grupo, si bien lo dejarían para formar el suyo propio, The Foggy Mountain Boys.
En 1949, tras firmar con la Decca Records, se inició su edad dorada, con la grabación de multitud de clásicos del bluegrass. Aunque a finales de los 50 su carrera empezó a decaer para dejar paso a otros estilos como el rock, en los 60 se dio una revitalización de la música folk, con la proliferación de numerosos festivales dedicados al género.
Bill Monroe trabajó hasta pocos meses antes de su muerte, acaecida en 1996, cuando estaba a punto de cumplir 85 años. Su legado llega hasta la actualidad. Ricky Scaggs ha declarado: “Creo que la importancia de Bill Monroe para la música americana es como la de Robert Johnson al blues o como la de Louis Armstrong. Es probablemente el único músico cuyo grupo ha dado nombre a un estilo de música”.
Escuchemos ahora la canción que dedicó a una de sus mayores influencias musicales, su tío. En 1950, grabó Uncle Pen, versionada posteriormente por Porter Wagoner o Ricky Scaggs. Esta la cantó en el Grand Ole Opry en 1956.

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Opiniones y certezas

Elvis es el músico más grande de todos los tiempos. Un héroe en América.
Elvis Presley? Oh, por favor.
I’m so lonesome I could cry. Es buenísima
Es genial. Una de las mejores canciones de todos los tiempos. Pero no es de Elvis, es de Hank Williams.
Hank, quién, ¿el vaquero?
Pero el músico más grande de todos los tiempos es Bill Monroe y punto, el padre de la música bluegrass.

Diálogo entre Élise (Veerle Baetens) y Didier (Johan Heldenbergh) en Alabama Monroe.
Os dejo con una canción de su excelente banda sonora, If I needed you, escrita por Townes van Zandt en 1972 y versionada años más tarde por Emmylou Harris y Don Williams. Escuchémosla tal como aparece en la película.

Alabama Monroe

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Mañana llega a las pantallas españolas la película belga Alabama Monroe. Dos días antes, unos cuantos elegidos pudieron disfrutar de su preestreno. Tras la proyección y como colofón a ésta, hubo una actuación antológica del grupo de bluegrass Bodega Bay, en un concierto celebrado en la librería 8 y1/2 (calle Martín de los Heros, Madrid).
Alabama Monroe cuenta una historia de amor aderezada con música bluegrass. Sin duda, la banda sonora habrá gustado a los americanos, que han distinguido a esta cinta con una candidatura a los premios Oscar en la categoría de película de habla no inglesa (está rodada en flamenco e inglés).
La historia se centra en una pareja; él, Didier, intérprete de banjo y admirador de la vida americana; ella, Élise, dueña de un salón de tatuaje. Cuando nace su hija, Maybelle, su vida se trastoca por completo.
En definitiva, una obra sobre gente real en situaciones reales, que consigue anclar a su butaca al espectador de principio a fin, gracias a un excelente montaje en el que abundan los flashbacks.
Su director, Felix van Groeningen (Gante, 1977), ha sacado lo mejor de un reparto en estado de gracia. La actriz Veerle Baetens obtuvo uno de los premios del Cine Europeo, y Johan Heldenbergh no se queda atrás. Fue este último quien escribió la obra de teatro en que se basa la película.
¿Y qué decir de la banda sonora? Pues que la ejecuta íntegramente The Broken Circle Breakdown Band, dirigido por Bjorn Eriksson.
Os dejo con un tema clásico de bluegrass que aparece en la película. Se titula Wayfaring stranger (“El forastero vagabundo”) y es conmovedor donde los haya. Os va a gustar.