Borderline. Brooks & Dunn, 1996

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El dúo compuesto por Kix Brooks y Ronnie Dunn causó sensación en los años 90 y su eco llegó hasta principios del presente siglo. La Asociación de Música Country acreditó su fama con un sinfín de galardones al mejor dúo musical, que recibieron en todas las ediciones entre 1992 y 2006 (exceptuando la de 2000, que fue para Montgomery Gentry). A lo largo de su trayectoria, hasta su separación en 2009, grabaron 10 discos; este que os presento hoy fue su cuarto trabajo con el sello Arista Records. A continuación escucharemos los cinco singles que salieron del álbum.

My Maria fue escrita por Daniel Moore y B.W. Stevenson a principios de los 70. La versión de Brooks and Dunn ganó un Grammy a la mejor actuación de un dúo en 1997. Una mujer de raza gitana, María, ayuda al narrador a sobrellevar los sinsabores de la vida.

Esta es la grabación original de B. W. Stevenson, tal como se escuchaba en My Maria (1973).

A Man this Lonely fue escrita por el propio Ronnie Dunn y Tommy Lee James originalmente para el disco. Se trata de una suerte de acción de gracias de un tipo hacia una mujer: “Un hombre tan solo y tan triste necesita a alguien como tú”.

Por lo general, Ronnie Dunn llevaba la voz cantante. Este es uno de los pocos casos en que Brooks tomó el micrófono. Why Would I Say Goodbye fue escrita por Kix Brooks y Chris Waters.

Brooks y Dunn contaron con la colaboración de Don Cook para componer Mama Don’t Get Dressed Up for Nothing. En la letra, la pareja del narrador le anima a salir de fiesta con ella porque lleva encerrada en casa toda la semana y “no se ha vestido para nada”.

Y termino con una balada. I am that man fue escrita por Terry McBride y Monty Powell. Aquí, el narrador se describe como el hombre que ella estaba esperando.

 

Alan Jackson o cómo recuperar el honky-tonk

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Nacido en Georgia en 1958, como tantos artistas country empezó en el coro de la iglesia local, donde se embebía con el gospel. Años más tarde, empezó a interesarse por el country (en particular por el honky-tonk) y se trasladó a Nashville a mediados de los ochenta. Allí entró en contacto con Glen Campbell, que cimentó su carrera. Esta despegó en 1999, cuando fue nominado a varios premios en la Asociación de la Música Country. Dos años más tarde, Randy Travis y la leyenda del country Roy Acuff le presentaron como miembro del Grand Ole Opry.
Los años noventa fueron su década. Sus discos Arista Records Here in the Real World (1990), Don’t Rock the Jukebox (1991) y A lot ‘bout Livin’ (and a little ‘bout Love) (1992) y su fértil colaboración con Randy Travis constituyeron otros tantos aciertos.
Por cierto que Jackson es un tipo fiel. Trabajó para Arista Records desde sus inicios, en 1989, hasta 2011. El cambio de siglo inclinó la balanza del country hacia el pop, lo que no agradó a nuestro protagonista que, sin embargo, supo adaptarse al nuevo escenario, a raíz sobre todo de la canción Where Were You (When the World Stopped Turning), que compuso en homenaje a las víctimas del 11-S y por la que ganó un Grammy.
En 2006 sacó uno de los álbumes gospel más vendido de los últimos años, Precious Memories, un guiño a la música que le acompañó durante su infancia. En la actualidad, sigue dando guerra y, en julio del pasado año, publicó Angels and Alcohol, del que ya os he hablado aquí. Actualmente está inmerso en la gira Keepin’ it Country, para celebrar sus 25 años de trayectoria.
Escuchemos uno de sus múltiples números 1, Livin’ on Love, de su álbum Who I Am (1994) y que salió como single ese mismo año. En este emotivo himno al amor, una pareja une sus destinos cuando son jóvenes y envejecen juntos. No tienen nada material, pero no importa: sólo necesitan el amor para vivir. Veamos el vídeo de 1994 (ojo al acompañamiento del fiddle).

Disco del mes (diciembre)

Untamed
Tampoco este mes el country nos ha saciado con grandes discos. Camaron Marvel Ochs –conocida por el nombre artístico de Cam– ha debutado con Untamed y el hecho de que el álbum haya visto la luz en diciembre insinúa que su sello no confiaba mucho en sus posibilidades (incluso los de Navidad se suelen sacar en noviembre para aprovechar el tirón comercial de Acción de Gracias).
Arista Records –en colaboración con RCA Records– han bautizado a esta artista californiana de 31 años, recientemente nominada a un Grammy por Burning House, una de las canciones de Untamed, que, tras salir como single en junio, se ha convertido en el single femenino más vendido de 2015.
Compuesta por 11 canciones co-escritas por la propia Cam, han colaborado en él distintos autores, aunque la mayoría vienen firmadas también por Tyler Johnson, uno de sus productores. Ninguna es especialmente reseñable, la verdad. Muchas se adscriben al bro-country, una de las tendencias del country actual que no me parece a mí que vaya a perdurar.
El álbum se abre con Untamed (“Sin domesticar”). En palabras de la autora, “esta canción trata sobre ir a los lugares donde no va la policía y dar una fiesta, pero también sobre hacer las cosas a tu modo. No estábamos siendo rebeldes a propósito; simplemente no sabíamos cómo se hacían las cosas”.

La que vamos a escuchar ahora, Half broke heart, tiene un toque honky-tonk. Escrita por Cam, Luke Laird y Tyler Johnson, la narradora se mofa aquí de las razones que le da su pareja para terminar.

Finalmente, escuchemos la última canción del disco, Country Ain’t Never Been Pretty, en la que se compara la vida del campo con la de la ciudad, concluyendo que la primera “nunca ha sido hermosa”.

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Steve Wariner, cantante, compositor y guitarrista

steve wariner
El día de Navidad de 1954 nacía nuestro protagonista en una pequeña localidad de Indiana. Influido en sus balbuceos musicales por George Jones y el guitarrista Chet Atkins, su primer trabajo fue como guitarrista en el grupo de Dottie West y, en 1976, firmó su primer contrato con la RCA, la compañía de su mentor Atkins.
Su primer single en el Top 10, The Easy Part’s Over, llegó en 1980. A mediados de los 80 firmó con la MCA y comenzó su racha de números 1 –un total de diez–, que se prolongaría hasta la década de los 90. En 1991, ya bajo el paraguas de Arista Records, apareció su álbum I am Ready, su primer disco de oro (es decir, que vendió más de 500.000 unidades). Al año siguiente consiguió el primero de los cuatro Grammy que posee. Su popularidad se ha potenciado como compositor para artistas tales como Garth Brooks, Keith Urban o Clint Black. En 1996 entró en el Grand Ole Opry y, en 2003, fundó su propio sello discográfico, Selectone Records. En 2011 fue nombrado miembro del Salón de la Fama de Kentucky. Su último álbum, que apareció en septiembre de 2013, lleva por título It Ain’t All Bad, y durante este mes de junio ha planteado una mini-gira que le llevará a Texas y Nashville.
Escuchemos uno de sus números 1, Life’s Highway, escrito por Roger Murrah y Richard Leith en 1986. La letra canta el incesante discurrir de la vida: “En las calles la gente fluye como una corriente para ganarse el pan o pagar impuestos, hay esperanza en cada recodo, puentes que quemar y puentes que destruir, rosas que florecen y se marchitan, no sabemos adónde vamos desde la cuna a la tumba, espero que no te extravíes en la carretera de la vida”.

El grupo Buck, Billo and Maxi facturó una competente versión de este tema.