El tema country que inspiró a Chuck Berry

ida red

En alguna ocasión hemos hablado de las fuentes country de que bebió el primer rock and roll de mediados de los 50. Hoy os traigo otro ejemplo. Chuck Berry, que falleció el pasado mes de marzo, es considerado uno de los precursores del rock and roll, en parte gracias a Maybellene.

Chuck escribió esta canción en 1955 inspirándose en una grabación country de Bob Wills (1938), el rey del western swing, con su grupo The Texas Playboys. Hay que precisar que el tema, Ida Red, tampoco era original suyo. Su origen habría que rastrearlo en el folklore popular del siglo XIX y, desde luego, no faltaban grabaciones anteriores a la suya, si bien fue Bob Wills quien le dio notoriedad.

Cuando Chuck Berry escuchó este tema, en la cadena de country KMOX de San Luis, quedó francamente impresionado y se sirvió de él como base para componer una canción similar con el título Ida Mae. Poco después, la testó con su grupo de entonces, The Johnny Johnson Trio, para Leonard Chess, el amo y señor de Chess Records. Este quedó encantado con ella pero le sugirió que le cambiara la letra y el título para sortear cualquier tipo de reclamación por copyright.

Escuchemos ya algunas versiones del tema de Bob Wills en que se basó Berry.

La primera grabación conocida data de 1924 y es debida a Fiddling Powers Family. La canta Carson Robison, hoy un nombre casi olvidado pero que jugó su papel en los primeros pasos del country.

Ahora, la versión de Dykes Magic City Trio, en una grabación que cumple ahora 90 años.

El virtuoso del violín o fiddle Gid Tanner la grabó para RCA en 1934 junto a The Skillet Lickers.

Uno de los mayores éxitos de 1938, como apuntaba antes, fue la adaptación de ritmo rápido que hicieron Bob Wills and The Texas Playboys.

Roy Acuff quiso incluirla también en su repertorio. He aquí su grabación para Columbia en 1939.

Pete Seeger, el gran revitalizador de la música folk, la interpretó al banjo.

Escuchemos este directo de Merle Haggard en 1976.

Los renovadores del western swing Asleep at the Wheel la homenajearon en 2012.

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El country se hace un hueco en Riaza

huercasa 2017

Un año más –y van cuatro– la empresa hortofrutícula Huercasa organiza el Huercasa Country Festival en Riaza (Segovia), que tendrá lugar este viernes y sábado con numerosas actuaciones en el estadio de fútbol Las Delicias.

Siguiendo la tónica de los últimos años, el festival ha alistado en sus filas a artistas de primera fila dentro del mundo del country. Lo abrirá Red Beard, una banda grancanaria de country que ha publicado hasta la fecha tres álbumes, el último de los cuales lleva por título All or Nothing. A esta actuación le seguirá la de The Cactus Blossoms, un dúo de hermanos de Minneapolis que ha sido comparado a los Louvin Brothers o a los legendarios Everly Brothers y que además aparece en la nueva temporada de Twin Peaks. De Nashville mismo llega Will Hoge, un músico que aúna el rock clásico con el country de carretera, en el único concierto que ofrecerá en España. El día –musicalmente hablando– terminará con Dale Watson y Ray Benson, componentes del grupo Asleep At the Wheel, que sigue la estela del western swing. Su forma de entender la música, fusionando el honky-tonk y el rockabilly, es el postre ideal para una primera jornada perfecta. Al día siguiente, escucharemos a Young Forest, un grupo de tres virtuosos del banjo, la guitarra y el fiddle que ha centrado su producción en el country y el bluegrass. Poco después recibiremos a J.P. Harris y su grupo The Tough Choices, un artista que recupera los sonidos clásicos del country y se declara admirador de Hank Williams, Buck Owens y Carl Smith. El hijo de Waylon Jennings, Shooter Jennings, fue el primero que confirmó su presencia; en su actuación, estará acompañado por su grupo Waymore’s Outlaws. Clausura el programa Aaron Watson, un cantante nacido en Texas hace 39 años y con 18 años de carrera a sus espaldas, que nos presentará su último álbum, Vaquero, aparecido el pasado mes de febrero.

Huercasa sigue apostando por el público familiar. El acceso será gratuito para menores de 16 años (acompañados por un adulto) y el abono para los dos días cuesta 60 euros.

Escuchemos ya algunas muestras de canciones de sus participantes.

De Shooter Jennings os dejo con Outlaw You, perteneciente a su álbum The Other Life (2013).

De Aaron Watson, su último single, Outta Style, extraído de su último disco Vaquero.

Stoplight Kisses es una composición de The Cactus Blossoms. Como veréis su estilo recuerda al de los Everly Brothers.

Escuchemos ahora Wild Horse, de Young Forest.

Lorraine Brown es un tema del disco Roar (2016), también de Young Forest.

Os dejo con Give a Little Loving de J.P. Harris and the Tough Choices, en un directo en Nashville en 2014 al más puro estilo western swing.

 

Con nombre propio (XII)

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The ballad of Curtis Loew fue escrita por Allen Collins y Ronnie Van Zandt y grabada por Lynyrd Skynyrd en su álbum Second Helping (1974). Cuenta la historia de un chico que todas las mañanas va a buscar cascos de botella vacíos y los vende en el supermercado para que le den algo de dinero, que luego emplea en un pasatiempo de lo más entrañable: ir a escuchar tocar a su cantante callejero favorito de blues, Curtis Loew, por una pequeña propina.

En 2010 varios artistas se reunieron para hacer un álbum de homenaje a Lynyrd Skynyrd llamado Sweet Home Alabama: The Country Music Tribute to Lynyrd Skynyrd; en él, Eric Church versionaba The Ballad of Curtis Loew.

Escuchemos ahora la historia de un hombre que se ha dado a la bebida y se identifica tanto con ella que se llama Johnny Walker. Un día, borracho en el bar, recibe una carta de su mujer pidiéndole que vuelva a casa, porque ella necesita su amor y los niños comer; si no se da prisa, lo abandonará. El tema, The letter that Johnny Walker Read, fue grabado por Asleep at the Wheel.

Toby Keith y Scotty Emerick escribieron (I’ll Never Smoke) Weed with Willie para el álbum del primero Shockn’ Y’ all (2003). Aquí, la cantan a dúo. Se trata de una canción humorística que hace referencia a una de las aficiones confesas de Willie Nelson: fumar marihuana. Keith concluye que “nunca volveré a fumar marihuana con Willie”. Este año Nelson ha dado un paso más allá y creado una cadena de distribución de marihuana en Colorado, donde la legislación es más permisiva. Además, el pasado junio apareció la noticia de que buscaba personal para este nuevo negocio. Nelson lo hace “para probar un argumento. Si realmente crees en algo, ¿por qué no promoverlo?”

Cherokee Maiden. Bob Wills, 1941

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Una de las primeras mujeres que triunfaron en el country, no como cantante sino como compositora, fue Cindy Walker, quien, a sus poco más de veinte años, escribió este estándar que luego grabarían multitud de artistas y se convertiría en un clásico del western swing.
En la letra el narrador recuerda con nostalgia la noche de amor que pasó junto a su “doncella Cherokee” y promete que cuando vuelva a esa tierra se la llevará con él.
Bob Wills la inmortalizó con su grupo The Texas Playboys.

La versión de Asleep at the Wheel ganó un Grammy en 2001.

Merle Haggard y su banda The Strangers la grabaron en 1976 para su álbum The roots of my raising y su versión llegó al número 1 de la lista Billboard.

Ahora, George Strait en un concierto en Florida en 1999.

Kacey Musgraves la incluyó en Wanted One Good Cowboy (2003).

Anna Wilson le dio un toque jazz en Countrypolitan Duets (2011).

Un estándar del jazz en clave country

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Hay multitud de canciones que no nacieron como tonadas country, pero, debido a su popularidad, acabaron siendo grabadas por artistas de este género. Es el caso de Ain’t Misbehavin’ (“No me estoy comportando mal”), escrita en 1929 por Thomas Wright Waller, más conocido como Fats Waller, en colaboración con Harry Brooks –los artífices de la melodía–, con letra de Andy Razaf. El protagonista alega a su pareja que no se está portando mal y que reserva todo su amor para ella.
Escuchemos una selección de versiones ejecutadas por artistas country de este estándar del jazz.
En primer lugar, la de Hank Williams, Jr., que pertenece a su álbum Five-O (1985). En 1987, Williams fue candidato al Grammy y al premio de la Asociación de Música Country en la categoría de mejor interpretación masculina por esta canción.

Este instrumental de Chet Atkins lleva fecha de 1957. Es una muestra más de su virtuosismo en la guitarra.

El grupo Asleep at the Wheel, capitaneado por Ray Benson, revitalizó este clásico.

Frankie Laine, conocido por haber cantado clásicos como High Noon o el tema principal de Gunfight at O.K. Corral, hizo esta versión.

Ahora es el turno de otro de los grandes del country, Willie Nelson, que, por cierto, protagonizó la película Honeysuckle Rose (1980), cuyo título proviene de otra composición de Waller. Su versión está incluida en el álbum American Classic (2009).

Paradojas del destino

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La canción que vamos a escuchar hoy demuestra que, en ocasiones, los títulos de las canciones pueden ser casi premonitorios. Hank Williams y su productor Fred Rose decidieron escribir en 1952 una canción humorística, I’ll never get out of this world alive (“No saldré vivo de este mundo”), con la esperanza de que se convirtiera en el siguiente éxito de Hank. Y ciertamente lo fue, pero en un momento, cuando menos, paradójico.
El día de Año Nuevo de 1953, Hank Williams moría en el asiento trasero de un Cadillac cuando un estudiante, que hacía las veces de chófer, le llevaba rumbo a su siguiente concierto. Williams abusaba de medicamentos, recetados por un médico para paliar sus dolores, y los mezclaba con alcohol. Quiso el destino que este fuera el último single que apareció en vida del cantante y que llegara al número 1 de la prestigiosa lista Billboard en enero de ese año, ya con carácter póstumo. Se da la circunstancia de que justo la semana en que murió, otra de sus canciones más conocidas, Jambalaya (ya escuchada aquí), ocupaba lo más alto de las listas. Y que Fred Rose, el otro autor de I’ll never get out of this world alive, moría en 1954.
Mucho tiempo después, la canción sirvió de inspiración a Steve Earle para su álbum homónimo, que salió en 2011. También fue el título de su primera novela, acerca de un doctor desposeído de su título, Doc Ebersole, que practica abortos ilegales para ganarse la vida y es acechado por el fantasma de Williams.
La letra enumera las desgracias que persiguen al protagonista: su caña de pescar se ha roto porque el arroyo está lleno de arena, su mujer le ha dejado, si lloviera oro no podría hacer nada porque sus pantalones están tan remendados que no tienen ni bolsillos, si se tirara al río, probablemente se ahogaría, un abogado demostró que no había nacido –simplemente había sido lanzado al mundo–, los zapatos que lleva están llenos de agujeros y clavos.
Escuchemos ahora la versión original de Hank Williams.

Esta grabación de Asleep At the Wheel pertenece al disco doble Texas Gold/Comin’ Right at Ya.

Os dejo con Jerry Lee Lewis y su inseparable piano.

Hank Williams Jr. la incluyó en su disco Men with Broken Hearts (1995).

Por último, escuchemos a su nieto, Hank Williams III, en un concierto que dio en Louisville (Kentucky) en junio del año pasado.

Amarillo by morning. Terry Stafford, 1973

Amarillo City Limits
La de hoy podría considerarse la “canción de los rodeos”, una tradición muy popular en la que se mide la destreza de los vaqueros o cowboys con el ganado. Este clásico de la música country fue obra de Terry Stafford y Paul Fraser y la idea de escribirla surgió, precisamente, en un rodeo. 
El single original apareció en 1973 y unos meses después fue reeditado. La canción está dedicada a Amarillo, Texas, una de las ciudades ganaderas por excelencia de ese estado. La letra se centra en un habitante de San Antonio, Texas, de carácter aventurero (“lo único que tengo es lo que llevo puesto, no soy rico pero, Dios, soy libre”), que se dirige hacia Amarillo para participar en el rodeo local y en la feria del condado. En el camino le pasa de todo: le roban la montura en Houston, le rompen la pierna en Santa Fe, pierde a su mujer y a su amante en el camino pero, aun así, persiste en llegar Amarillo por la mañana y aguantar como mínimo ocho segundos montado sobre un toro.   
Escuchemos la versión original de Terry Stafford. 

Chris LeDoux la grabó en su disco Life As a Rodeo Man (1975). 

La versión más famosa, y en mi opinión la mejor, llegó de la mano de George Strait, que en 1983 la colocó en el número 4 de las listas. Aparece en el álbum Strait from the Heart

El cantante de 46 años Kenny Chesney es el responsable de esta versión. 

Ahora, el violinista Jason Roberts acompañado del grupo Asleep at the Wheel

El hispano John Arthur Martínez también se lanzó a grabarla. La versión pertenece a su disco Lone Starry Night y en ella incluyó versos en español. 

Pura energía: Cotton Eyed Joe

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Como prometía el pasado martes al decir que en breve dedicaría una entrada a Cotton Eyed Joe, hoy escucharemos esta canción folk donde el fiddle adquiere un protagonismo especial.
De ésta, como de tantas otras canciones folk, no se conoce la fecha exacta de su composición. Sin embargo, podemos aventurarnos con una aproximada, y situarla antes de la Guerra de Secesión (1861-1865), ya que durante la misma ya era conocida, y, según la historiadora de la música Dorothy Scarborough, los esclavos la cantaban en las plantaciones de Luisiana.
La primera versión publicada data de 1882, cuando la editorial Harper and Brothers puso por escrito la letra, que, lógicamente y al ser de tradición oral, cuenta con diversas variantes. “De no haber sido por Joe el de los ojos de algodón, habría estado casado hace mucho tiempo”, nos cuenta, por lo que podemos inferir que el tal Joe le quitó la novia al autor.
De notable popularidad en Texas, llegó a ser conocida como el himno del sur de ese estado, y aún goza de gran predicamento: multitud de colegios universitarios la tocan al comienzo de sus partidos de baseball.
Vamos a comenzar por la primera versión grabada que se conoce. Se la debemos a los Carter Brothers (George y Andrew) e hijo (Jimmie, que aquí toca la guitarra con solo nueve años). Es de 1928 y fue editada por The Brunswick Company. Este grupo, por cierto, nada tiene que ver con la familia Carter.

Los Skillet Lickers, capitaneados por Gid Tanner, grabaron Cotton Eyed Joe en los años 30.

Escuchemos ahora la grabación que hizo Bob Wills and his Texas Playboys en 1946.

Os dejo ahora con la versión que hizo el padre de la música bluegrass, Bill Monroe, y los Bluegrass Boys, quienes añadieron al fiddle el banjo y la mandolina.

En 1980 Isaac Peyton Sweat nos regaló esta gran versión.

En este último año, la película Urban Cowboy también incluyó este clásico en su banda sonora.

En 1985 el grupo Asleep at the Wheel (“Dormidos al volante”) ejecutó una versión memorable. Escuchémosla.

La colaboración entre la banda irlandesa The Chieftains y uno de los máximos exponentes vivos de la música bluegrass, Ricky Skaggs, alumbró una interpretación antológica, que se tradujo en una nominación al Grammy a la mejor instrumentación country en 1992 por el disco Another Country.

Esta melodía ha traspasado fronteras y el grupo sueco Rednex alcanzó un gran éxito en 1994 con otra versión de dudoso gusto, que recibió críticas por su toque techno. La canción está extraída del álbum Sex and violins y fue un gran éxito en Europa, donde alcanzó lo más alto de las listas en Noruega, Suecia, Alemania, Austria, Suiza o Finlandia, entre otros.

Un concierto multitudinario

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George Strait, toda una referencia para el country contemporáneo, comenzó su carrera en 1981 y, desde entonces, ha enlazado un éxito tras otro, con más de 40 números 1. Según la Asociación de Industria Discográfica de Estados Unidos (RIAA, en sus siglas en inglés), ha vendido 68,5 millones de discos, lo que lo sitúa en el puesto 12 de los artistas de todos los tiempos.
A sus 62 años, este portento de la naturaleza ha decidido poner fin a su carrera con la gira The Cowboy Rides Away, que empezó en enero de 2013… y ha terminado el mes pasado, concretamente el 7 de junio.
Su concierto de despedida tuvo lugar en el AT&T Stadium de Arlington, Texas, y cabe precisar que George Strait se despidió a lo grande, con nada menos que 104.793 entradas vendidas.
Como teloneros, acudieron los texanos Asleep at the Wheel, y en el concierto, de unas tres horas de duración, lo arroparon estrellas invitadas de la talla de Kenny Chesney, Miranda Lambert, Jason Aldean, Vince Gill o Alan Jackson, entre otros.
La Academia de la Música Country ha otorgado a Strait, en este año de su despedida, el premio al Entertainer of the Year.
Os dejo con el primer single del artista, Unwound, escrito por Dean Dillon y Frank Dycus, tema que el maestro escogió para concluir su multitudinario concierto.

Una corona compartida

Spade+Cooley+spadecooley
En una entrada anterior os decía que Bob Wills era conocido como el rey de la música western swing. Y es cierto que esto fue así, pero solo cuando murió Spade Cooley en 1969.
A finales de los años 20, aprovechando el tirón del swing, germinó este subgénero de la música country, fundamentalmente en Texas, California y Oklahoma. Tras la Segunda Guerra Mundial, empezó su declive, no tanto porque cambiaran los gustos de la gente, sino por los impuestos: para contribuir al esfuerzo de guerra en EE.UU., en 1944 se introdujo una tasa adicional del 30% a todos los clubs nocturnos que ofrecieran música de baile. Fue la puntilla.
El nombre de swing surgió por el éxito de 1932 It Don’t Mean a Thing (If Ain’t Got a Swing), es decir, años después de que se impusiera el estilo, antes conocido con los nombres genéricos de hillbilly, old time music o Western music.
En 1942 tuvo lugar un concurso entre bandas de este estilo, y se decidió que el ganador llevaría el título de “rey de la música western swing”. La vencedora fue la banda de Spade Cooley.
La vida personal de este artista fue bastante movida. En 1961 fue acusado de matar a su mujer por una infidelidad. Su hija fue testigo del asesinato y Cooley fue condenado a cadena perpetua. Cuando en 1969 se le concedió un permiso para asistir a un concierto benéfico, sufrió un ataque al corazón que acabó con su vida.
Por supuesto, el western swing, cuyo instrumento dominante es el fiddle, no ha desaparecido de la escena musical. Su máximo exponente es Asleep at the wheel, un grupo que empezó en 1970 y todavía está en activo. Aunque algunos de sus miembros lo han ido dejando con el paso del tiempo, su líder, Ray Benson, se mantiene al pie del cañón desde el principio.
Escuchemos ahora uno de los mayores éxitos de Cooley, Shame on You. En esta canción el autor le recrimina a su novia su vida disoluta con otros hombres… A la vista de lo que ocurriría después, la canción cobra un significado más siniestro.