El Equipo A de Nashville

nashville a team
No, no os voy a hablar de la famosa serie de televisión de los años 80, sino de un grupo de músicos que recibió ese apelativo mucho antes de que intimáramos con Hannibal Smith, M.A. y compañía. Se mantuvieron en activo desde los años 50 a los 70, y quizá su nombre inspirara a los creadores de la serie.
Trabajaban fundamentalmente en la capital de la música country, Nashville, y se nutrieron de diferentes miembros a lo largo de su trayectoria: Harold Bradley o Jimmy Capps –virtuosos de la guitarra–, Buddy Emmons –a la pedal steel guitar–, Charlie McCoy –armónica–, Buddy Harman –batería–, Boots Randolph –saxofón– o Pig Robbins –piano–; y tocaron, entre otros, con Elvis Presley, Eddy Arnold, Patsy Cline, Jim Reeves, Bob Dylan, Moon Mullican, Jerry Lee Lewis o Brenda Lee.
Aunque la mayoría de sus componentes provenían del country, se aventuraron en otros estilos como el jazz. Como muestra de este eclecticismo, podemos citar After the Riot at Newport, de Chet Atkins; Velvet Guitar, de Hank Garland; Modern Country, del trombonista de origen danés Kai Winding; o Tennesee Firebird, de Gary Burton.
Su talento revolucionó la música de la época, ya que fueron ellos quienes contribuyeron a introducir el llamado sonido Nashville y, con él, la progresiva influencia del pop sobre el country. Y, además, la inspiración siempre les pillaba trabajando. Gordon Stoker, uno de sus miembros, declaró que “lo único que ocupaba tu mente era tocar una canción detrás de otra. Al salir del estudio, no recordabas qué habías tocado”.
A finales de los 50, el country corría peligro de muerte por la eclosión del rock and roll, hasta que este grupo volvió a insuflarle vida, lo que el Salón de la Fama de Músicos de Nashville le reconoció al abrirle sus puertas en 2007. Escuchemos ya algunas de las grabaciones en las que intervinieron.
En primer lugar, el tema instrumental Deed I Do, compuesto por Fred Rose en 1926. Lo versionaron Chet Atkins y Les Paul en Chester and Lester (1976).

Vamos ahora con un tema de jazz incluido en After the Riot at Newport (1960). Round Midnight es un estándar de jazz escrito por Thelonius Monk en 1944.

Este es el arreglo al saxo de Boots Randolph del conocido tema de Pastsy Cline I fall to pieces.

Como ejemplo de los intereses tan heterogéneos de este grupo, escuchemos la composición de Tupper Saussy Scherzo with Slapped Bass, que pertenece al disco Said I to Shostakovitch, un homenaje a este compositor ruso.

Drivin’ Nails in my Coffin. Jerry Irby, 1945

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Hoy vamos a escuchar un clásico del honky-tonk. Fue el único gran éxito de Jerry Irby (1917-1983), quien no cejó en el empeño de repetirlo, auspiciado sobre todo por el apoyo de su adinerada familia, pero que no volvería a brillar a este nivel. Se podría decir que, como compositor country, Irby fue un “one-hit wonder”.
La letra sigue la tradición de las canciones más emblemáticas del género. Un hombre acaba de ser abandonado por su mujer y se refugia en la bebida para intentar superar la ruptura. Él sabe que con esa actitud solo conseguirá llegar a la tumba más rápidamente (“poner clavos en su ataúd”, como dice la letra).
Aunque la versión más conocida es la de Ernest Tubb, el autor fue el primero en grabarla.

Os dejo ahora con la grabación de Tubb de 1946, en la que destaca Buddy Emmons a la steel guitar.

La canción tuvo tanto éxito, que al año siguiente se grabó una “respuesta”. Retomando la historia, el narrador se arrepiente de haber dejado a su pareja y promete volver; así no tendrá por qué seguir bebiendo y “clavar clavos en su ataúd”.

Hank Thompson y su banda Los Brazo Boys la grabaron para su álbum Dance Ranch (1958).

Johnny Bush la incluyó en Whiskey River (1973).

El grupo Asleep at the Wheel la incorporó a su disco de debut Comin’ Right at You (1973).

Escuchemos esta versión en directo de George Strait en 1983.

La reina del bluegrass Rhonda Vincent y The Rage la interpretaron en clave bluegrass en 2014.

Una de las voces más innovadoras del panorama country actual es Charley Crockett, de quien la revista Rolling Stone ha dicho que es uno de los 10 artistas country a seguir. Así sonaba Drivin’ Nails in My Coffin en su álbum A Stolen Jewel (2015).

Steel Guitar Rag. Leon McAuliffe, 1936

steel guitar rag
Hoy os traigo todo un clásico, responsable de que la steel guitar tenga un papel tan destacado en la música country. Steel Guitar Rag fue compuesta por Leon McAuliffe en 1936. Según recuerda este en un documental sobre su proceso de creación, a los 14 años aprendió a tocar el instrumento, que ya era muy utilizado en la música hawaiana. Aunque McAuliffe negó haber oído nunca el tema del guitarrista Sylvester Weaver Guitar Rag, grabado en 1927, las similitudes entre ambos son tan evidentes que resulta difícil de creer. Juzgad vosotros mismos.

Vamos sin más a escuchar la primera grabación de Steel Guitar Rag, que le debemos a Bob Wills y su grupo los Texas Cowboys, acompañados a la steel guitar por el propio autor, Leon McAuliffe, en septiembre de 1936. La grabación fue tan popular durante la Segunda Guerra Mundial, que no había gramola en Estados Unidos en que faltara este tema.

Escuchemos otra versión de McAuliffe con los Cimarron Boys.

Este tema instrumental ha sido versionado en multitud de ocasiones, por ejemplo por Chet Atkins, que la incluyó en su álbum Down Home.

Veamos un vídeo de un programa navideño presentado por Johnny Cash de 1976, en el que una joven Barbara Mandrell interpreta la melodía.

Uno de los mejores steel guitarist de todos los tiempos fue Buddy Emmons. Aquí lo vemos a mediados de los 80 junto con Phil Baugh, del Lawton Kicks Jazz Ensemble.

Hank Thompson la incluyó en su disco Hank Thompson & His Brazos Valley Boys.

Diez años después de la composición original, Merle Travis le añadió letra y, de nuevo, arrasó. “La steel guitar suena de una forma tan celestial –dice Travis–, que puedes oír cantar a los ángeles y tu alma se alegrará con una melodía de la steel guitar”.