You Never Even Called Me By My Name. Steven Goodman y John Prine, 1975

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Hoy le toca el turno a “la canción western y country perfecta”, a juzgar por lo que sus propios autores dijeron con sarcasmo. Uno de ellos, Steve Goodman, estaba un tanto dolido con la industria. Había escrito City of New Orleans (Country Urbano XVII), pero su versión, a diferencia de la de otros pesos pesados, no había tenido demasiado éxito: en aquellos tiempos, la savia nueva parecía condenada a una suerte de ostracismo.

Así, decidió tirar de sentido del humor para denunciar esta situación. En la letra de este tema, un hombre se queja a su pareja de que ni siquiera le llama por su nombre y le recuerda que no tiene por qué llamarle Merle Haggard, Waylon Jennings o Charley Pride.

Sus autores siempre tuvieron en mente a David Allan Coe, uno de los primeros representantes del outlaw country –corriente a la que, por cierto, también le costó hacerse un hueco en la industria–, para que la grabara. Cuando este la recibió, le dijo a Goodman, por seguir con la broma, que no era la canción country perfecta, tal como él pretendía, ya que no habla de mamá, trenes, camiones, emborracharse o la prisión. Ni corto ni perezoso, Goodman añadió estos versos adicionales: “Estaba borracho cuando mamá salió de la prisión y fui a recogerla bajo la lluvia, pero antes de llegar a la comisaría con mi camión, fue atropellada por un tren”. Finalmente, la estrofa fue incluida y resultó determinante para su éxito.

La versión original de David Allan Coe fue incluida en su disco Once Upon a Rhyme (1975). El single fue su primer Top 10 en las listas.

Escuchemos un directo de Steve Goodman en 1982.

Hootie and the Blowfish la interpretaron en directo en 2013.

Country Urbano (XXXIV)

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90. Bowling Green. Don Everly nació a cien kilómetros de Bowling Green, y los Everly Brothers se acordaron de la ciudad en este tema, compuesto por Jacqueline Ertel y el bajista Terry Slater. Salió como single en 1967, y no tardó en convertirse en uno de los mayores éxitos de la carrera de los hermanos. Bowling Green, dice la letra, tiene las chicas más guapas, la gente es amable, el sol calienta el cuerpo y el alma, y qué decir del bluegrass.

Glen Campbell la incluyó el mismo año en su álbum Gentle on My Mind.

La cantante Neko Case la versionó en clave de rock en 1997.

91. Eight more miles to Louisville. Los franceses ayudaron a Estados Unidos a independizarse de Gran Bretaña, y, entre otros lugares, se asentaron en Louisville, Kentucky, cuyo nombre proviene de Luis XVI. En 1946 Louis “Grandpa” Jones escribió este clásico del bluegrass, en el que el narrador expresa su satisfacción porque sólo le quedan ocho millas para llegar a Louisville, donde “nunca más estará triste”.

Mac Wiseman recuperó este estándar en su disco Concert Favorites (1973).

Escuchemos ahora la interpretación en directo que nos ofreció Sam Bush, acompañado por Stephen Mougin, en una emisora local de San Luis en 2010.

92. Please, come to Boston. Esta canción de 1974 fue escrita por Dave Loggins, el primero en grabarla. Pertenece a su álbum Apprentice (in a musical workshop) y su sentida interpretación le valió una nominación al Grammy a la mejor actuación vocal masculina. El narrador, un viajero empedernido, intenta convencer a su pareja de que vuelva con él a Boston en primavera, a Denver cuando lleguen las nieves y a Los Ángeles para siempre. Ella se niega: prefiere seguir viviendo en Tennessee. Dave Loggins hizo así un guiño a su estado natal, Tennessee, por supuesto. Os dejo con él.

Willie Nelson la grabó en 1884 y la incluyó en su álbum City of New Orleans.

Kenny Chesney lo hizo en directo para su álbum When the Sun Goes Down (2004).

Country Urbano (XVII)

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42. City of New Orleans. Vamos a Nueva Orleans, la cuna del jazz en Estados Unidos, una ciudad donde los estilos musicales se funden y solapan entre sí. La primera canción que escucharemos es un tema folk escrito por Steve Goodman, que murió de leucemia a los 36 años. La letra describe un viaje en tren en el “Ciudad de Nueva Orleans”, que todavía existe y que hacía el trayecto nocturno de Chicago a Nueva Orleans. A medida que va avanzando por casas, granjas y campos, el narrador ve “mercancías llenos de gente de color, trenes que no tienen nombre y cementerios de automóviles oxidados”. En el interior, “las madres mecen a sus bebés al compás del suave traqueteo y el ritmo de los raíles es todo lo que sienten”. Escuchemos la versión original del autor en 1971.

Cuando Arlo Guthrie escuchó a Goodman interpretarla en un bar de Chicago, le gustó tanto que le pidió permiso para incluirla en su siguiente álbum, Hobo’s Lullaby (1972).

Ahora le toca el turno a Johnny Cash, que la incluyó en Johnny Cash and His Woman (1973).

Willie Nelson la grabó en 1984 en City of New Orleans (1984), y su interpretación le valió un Grammy a la mejor canción country.

El tema ha sido versionado en otros idiomas. Como muestra, el botón del francés Joe Dassin con el título Salut les amoureux. La letra no tiene nada que ver con el original: aquí se habla de un amor que ha terminado pero del que todavía quedan algunos rescoldos. “No es fácil decirse adiós. Sabemos que tarde o temprano, quizá mañana o incluso esta tarde, nos diremos que no todo está perdido y de esta novela inacabada haremos un cuento de hadas” .

43. My little old home down in New Orleans. Atrasamos los relojes a 1928, cuando el padre de la música country, Jimmy Rodgers, grabó esta canción, que ensalza el lugar donde creció, “el más maravilloso de la Tierra”. La letra incluye un guiño a My Mammy, de Walter Donaldson (música) y Sam Lewis y Joe Young (letra), muy popular en aquellos tiempos gracias a la interpretación de Al Jolson, cuando dice: “He estado en el Este, he estado en el Oeste, pero estaré feliz cuando llegue al Sur, a Nueva Orleans”. En My Mammy se decía: “El sol brilla en el Este, el sol brilla en el Oeste, pero yo sé dónde el sol brilla más, sobre mi mami”

Otro de los pesos pesados del country, Hank Snow, hizo su propia versión.

De Grandpa Jones, uno de los grandes virtuosos del banjo, escuchamos ahora esta grabación.

Alejado ya de la música country, un documento sonoro de primer orden: la versión de este clásico por la orquesta de Tal Henry.