Danny Boy, la esencia de Irlanda

danny boy

Pocas veces un solo título se identifica tanto con un país como en el caso de Danny Boy e Irlanda.

Sin embargo, ¿quién diría que su letra no fue escrita por un irlandés sino por un inglés? ¡La música no tiene fronteras! Su autor fue, en efecto, un abogado británico que destacó en su faceta como compositor –se cree que escribió la letra de nada menos que 3.000 canciones populares–. Se llamaba Frederic Weatherby y la alumbró en Bath (Inglaterra) en 1910, si bien su popularidad le llegó dos años más tarde, cuando su cuñada irlandesa, que había emigrado como tantos compatriotas a Estados Unidos, le envió la melodía de Londonderry Air, una nostálgica tonada muy popular en Irlanda. Weatherby adaptó la letra a esa música y la publicó, finalmente, en 1913.

No se sabe con certeza quién fue el creador de la melodía, aunque se suele citar el nombre de Rory Dall O’Cahan, quien vivió allá por el siglo XVII.

El tema se hizo muy popular y en 1915 se grabó por primera vez. Teniendo en cuenta el contexto en el que prosperó, durante la Primera Guerra Mundial y los años que condujeron a la independencia de Irlanda (1921), la interpretación más extendida es que habla de un anciano padre que despide a su hijo, que va a partir a la guerra, y le insta a volver cuando haya teminado y rece una oración ante su tumba. Aunque no es una canción expresamente religiosa, raro es que no suene en los funerales irlandeses.

Considerada un himno no oficial por parte de muchas comunidades de estadounidenses y canadienses de ascendencia irlandesa, como la melodía nació en el condado de Derry (Irlanda del Norte), también es muy apreciada allí, especialmente en el ámbito deportivo.

Escuchemos ya algunas grabaciones de esta canción por relevantes figuras de la música country.

Aunque las primeras grabaciones de Danny Boy fuera de Europa ya habían tenido lugar en los años cuarenta merced a Glenn Miller o Bing Crosby, entre otros, el primer cantante de country que se fijó en ella fue Slim Whitman en 1955.

Conway Twitty fue el primero en incluirla en un disco de larga duración. Su versión pertenece a Saturday Night (1959).

Johnny Cash grabó Danny Boy en dos ocasiones: una en Orange Blossom Special (1965) y otra hacia el final de su vida en American IV: The Man Comes Around (2002). Escuchemos la segunda de ellas.

Jim Reeves la grabó como single en 1961.

La versión de Ray Price pertenece a su disco homónimo, Danny Boy (1967).

Glen Campbell grabó un álbum con varios temas folk en The Artistry of Glen Campbell (1972); entre ellos se incluía Danny Boy.

Una de las últimas canciones que grabó Elvis Presley antes de morir fue esta en febrero de 1976.

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Baby’s Got Her Blue Jeans On. Bob McDill, 1984

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La canción que vamos a glosar hoy pudo ser un éxito para otra persona, pero dejó pasar la oportunidad. En 1984 el compositor Bob McDill, que gozaba de gran éxito en ese momento, escribió Baby’s Got Her Blue Jeans On y se la envió a Conway Twitty para que este la grabara. Twitty la escuchó y rápidamente pensó en su amigo John Anderson, en la idea de que sería más apropiada para él. Lo hizo anónimamente pero, como Anderson tampoco daba más de sí en aquella época, se echó a un lado, y cuando se enteró de que se la había enviado su admirado Conway Twitty y vio el éxito de la canción, tuvo ocasión de lamentarlo. O sea que al final no la interpretó ni uno ni otro, de modo que ¿quién fue el afortunado? Pues Mel McDaniel, que la catapultó al número 1 de las listas.

Se trata de una canción alegre, un valor que no pasó desapercibido a McDaniel, quien siempre grababa canciones optimistas. Cuando le preguntaban por esa querencia, solía decir que ya había bastantes dramas en el mundo para deprimir a la gente. La letra habla de la belleza de una chica a la que nadie puede dejar de mirar, sobre todo cuando se pone vaqueros. Escuchemos a Mel McDaniel en su disco Let it Roll (1984).

Sammy Kershaw la recuperó en 2006, aunque, en mi opinión, no es tan buena como la original.

Cuando murió McDaniel en 2011, Carrie Underwood le rindió un homenaje versionando su canción más conocida y su único número 1.

 

Linda on My Mind. Conway Twitty, 1975

linda on my mind

No hay duda de que Conway Twitty es uno de los grandes que ha dado el country. No deja de ser sorprendente, por tanto, que se le cerraran las puertas del Grand Ole Opry. Tras You’ve Never Been This Far Before, que ya escuchamos aquí, compuso, dos años después, otra de sus canciones más recordadas, Linda on My Mind.

Un hombre no puede evitar pensar en Linda, su amor de juventud, de la que sigue prendado, pero ninguno de los dos se atreve a dar el paso, porque Linda es amiga de su mujer. La versión original de Conway Twitty pertenece al disco homónimo y se mantuvo nada menos que ocho semanas como número 1.

Ese mismo año –1975– Ronnie Milsap la incluyó en Night Things.

En All-American Country, un recopilatorio que apareció en 2000, encontramos esta versión de Faron Young, que había muerto cuatro años antes.

La hija del autor, Kathy Twitty, también la ha grabado.

Country Bumpkin. Don Wayne, 1973

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La canción que vamos a escuchar hoy viene a demostrar que en ocasiones basta una historia sencilla, cargada de autenticidad, y una buena voz, cercana y suave, para que esta sea memorable.

Country Bumpkin constituyó uno de los dos números 1 de Cal Smith de 1974 (el otro fue It’s Time to Pay the Fiddler). También fue un año óptimo para su compositor, Don Wayne, que gracias a ella ganó el premio a la mejor canción tanto en la Asociación de Música Country como en la Academia de Música Country. En la primera, Cal Smith ganó, además, en la categoría de mejor single del año.

Garth Brooks ha declarado en alguna ocasión que la grabación de Cal Smith es uno de sus singles favoritos. Su título, Country Bumpkin, es un apodo cariñoso que alude a la ingenuidad y afabilidad de los chicos de campo. La historia es muy fácil de resumir: chico conoce chica, se casan, en este “mundo de maravillas” crean “una maravilla más” –su hijo– y, tras 40 años de duro trabajo, la mujer muere rodeada de sus dos queridos “country bumpkins”.

Os dejo con la grabación original de Cal Smith, que apareció a principios de 1974 y llegó al número 1 de las listas.

Ese mismo año Loretta Lynn y Conway Twitty la cantaron a dúo en su álbum Country Partners.

El éxito cosechado por este tema hizo que muchos artistas country se lanzaran a grabarla. He aquí la versión de Hank Thompson en Moving on (1974).

You’ve Never Been This Far Before. Conway Twitty, 1973

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Esta maravillosa balada fue uno de los múltiples éxitos de Conway Twitty. Describe la noche de pasión de dos amantes. Él detecta el nerviosismo de la mujer e intenta apaciguarla: “Casi puedo oír el silencio que producen los latidos de tu corazón, el eco de tus pensamientos y tu cuerpo temblar al preguntarse qué deparará el futuro y si mañana te amaré como esta noche; esta noche solo me hará amarte más”.
Para los sectores más conservadores de la sociedad estadounidense de principios de los 70, la letra fue considerada muy atrevida y varias emisoras se mostraron reticentes a “pincharla”. No obstante, el público en general le dio una entusiasta acogida y el disco en el que fue incluida terminó siendo certificado de oro.
Escuchemos la versión original de Conway Twitty en su disco homónimo, You’ve Never Been This Far Before.

El tema también cosechó una notable popularidad en la vecina Canadá. Allí, la cantante Carroll Baker nos regaló una versión narrada desde el punto de vista femenino, I’ve Never Been This Far Before (1975), que igualmente alcanzó el número 1.

 

Lead Me On. Leon Copeland, 1971

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Una de las más fructíferas colaboraciones en el country durante los años 70 fue la formada por Loretta Lynn y Conway Twitty.
Escuchemos hoy el segundo número 1 que alcanzó este dúo, Lead Me On (el primero, We Only Make Believe, lo escuchamos en la entrada dedicada a la biografía de Conway Twitty).
La canción, que podríamos encuadrar en el sonido Nashville, tan en boga en aquellos tiempos, se ilumina con un sonido casi orquestal, aderezado por las espléndidas voces de Lynn y Twitty. La letra presenta un diálogo entre un hombre y una mujer en el que ella le suplica que “le guíe y tome control de lo que siente”.
Loretta y Conway la grabaron por primera vez en su disco homónimo, editado por Decca Records y producido por Owen Bradley en 1971.

La cantante noruega Heidi Hauge recuperó el tema para su Country Dance (2002).

Con nombre propio (VIII)

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Buttermilk John es el homenaje que Vince Gill rindió a su colaborador durante veinte años, el guitarrista John Hughey, fallecido en 2007 y apodado Buttermilk John, porque lo que más le gustaba era el suero de leche y el pan de maíz. “Dio a mi música una gran definición”, reconoció Gill. En los años 60 y 70, había colaborado también con otro de los grandes, Conway Twitty. La canción no se olvida de la mujer de Hughey, un tributo al amor que se profesaban; fueron inseparables hasta el final.

Vamos con otra canción de homenaje, en este caso de Toby Keith a Chuck Goff, su bajista durante un cuarto de siglo, que murió en 2013 en un accidente de coche. Se titula Chuckie’s Gone, y pertenece a su álbum Drinks After Work. Keith la sitúa en el tornado que azotó Oklahoma poco después del accidente de su amigo.

No fue esa la única canción que Toby Keith dedicó a un amigo muerto. En 2009 compuso Crying For Me (Wayman’s Song) en recuerdo de Wayman Tisdale, un músico de jazz y jugador de baloncesto que falleció de cáncer. Keith se muestra convencido de que su amigo está en un lugar mejor: “No lloro porque lo sienta por ti, lloro por mí”.

Hank it aparece en el disco de debut de Justin Moore, Justin Moore (2009). Escrito por él mismo junto con Brian Dean Maher y Jeremy Stover, se trata de un tema autobiográfico que hace referencia a sus giras con Hank Williams, Jr. La letra dice que para ser un verdadero chico country, tienes que hacerlo al modo de Hank.

Rocky Top. Felice and Boudleaux Bryant, 1967

rocky top
El matrimonio de compositores más conocido de la música country nos obsequió en 1967 con este clásico del bluegrass. La compusieron en apenas diez minutos mientras trabajaban en una serie de canciones lentas, a modo de descanso en su rutina, y de ahí el ritmo rápido y alegre que le imprimieron.
La letra exalta la vida en libertad en una ciudad ficticia de Tennessee, donde no hay “humo contaminado ni facturas de teléfono”, y se ha adherido tan profundamente a la piel de ese estado, que su gobierno la ha nombrado una de sus canciones oficiales.
Los primeros en grabarla fueron The Osborne Brothers en 1967.

Lynn Anderson le confirió su toque en 1970.

Buck Owens y The Buckeroos la incluyeron en el álbum dedicado al bluegrass Ruby and Other Bluegrass Specials (1971).

Conway Twitty también hizo su propia versión en el álbum Hello Darlin’ (1970).

Crystal Gayle la interpretó en un concierto en Canadá en 1982.

Veamos ahora a la familia Carter en el programa de Johnny Cash.

El grupo de country-rock Nitty Gritty Dirt Band la incorporó a su repertorio en Dirt, Silver and Gold (1976).

Charlie Daniels hizo una gira en 2006 que le llevó a tocar para las tropas estadounidenses desplegadas en Irak. Escuchemos su interpretación.

Please, Help me I’m Falling. Don Robertson y Hal Blair, 1960

hank locklin - Please Help Me I'm Fallin'
Hoy toca una balada country. En enero de 1960 Hank Locklin grabó el segundo número 1 de su carrera, tras Let Me Be the One (1953), y su mayor éxito comercial, con más de un millón de copias vendidas del single.
Un hombre casado pide desesperadamente a la chica de sus sueños que le ayude, porque está enamorándose de ella: “Cierra la puerta a la tentación, no me dejes pasar, apártate de mí, te lo ruego, me estoy enamorando de ti y, cuando estoy contigo, pierdo la voluntad de ser fiel”.
La versión original de Hank Locklin, al que escuchamos en el Grand Ole Opry en 1962, suena así:

La canción que vamos a escuchar a continuación, I can’t help you (I’m falling too), es una respuesta a la anterior, en la que la mujer le responde que, desgraciadamente, no puede ayudarlo, ya que ella se está enamorando también. El tema fue grabado por Skeeter Davis a finales del mismo año, 1960, siendo los compositores de la canción los mismos que en el primer caso.

Escuchemos ahora, como es habitual, algunas versiones del tema que da título a la entrada. The Everly Brothers la incluyeron en The Everly Brothers Sing Great Country Hits (1963).

Charley Pride lo grabó en 1967, aunque su interpretación no se editó hasta 30 años después en Essential.

John Fogerty la versionó en su disco The Blue Ridge Rangers (1973).

Escuchemos a Conway Twitty y Loretta Lynn en este dúo de 1987.

La música country ha tenido el privilegio de disfrutar de las voces de Dolly Parton, Loretta Lynn o Tammy Wynette. Escuchémoslas en su álbum Honky-Tonk Angels (1993).

La malograda Puff Johnson, que murió de cáncer a los 40 años, la grabó para su álbum Miracle (1996), en una admirable versión de rhythm and blues.

Por último, Patty Loveless en su disco Sleepless Nights (2008).

La canción que Johnny Cash inspiró

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Una de los temas fundacionales del rock and roll y el rockabilly, Blue Suede Shoes, fue inspirado por el mismísimo Johnny Cash, el hombre de negro.
Durante una gira, Cash le contó a Carl Perkins la siguiente anécdota: estando destinado en Alemania, un sargento suyo gustaba de engalanarse cuando estaba de permiso y le decía: “No pises mis zapatos de ante”. Cash retó a Perkins para que escribiera una canción sobre el tema. Tiempo después, Perkins disfrutaba de un baile local cuando oyó a un chico decirle a su novia que no le pisara los zapatos. El incidente le hizo recordar su conversación con Cash y, con la bombilla encendida, se puso manos a la obra para escribir la canción, que presenta un toque country.
Lo hizo en diciembre de 1955 y el tema salió a la venta en Año Nuevo de 1956. Tuvo mucho éxito, pero el destino le fue esquivo. Perkins tenía un grupo con sus hermanos y, cuando se dirigían a promocionar su éxito al show de Perry Como, sufrieron un grave accidente de tráfico: Perkins se rompió varias vértebras y su hermano murió dos años después como consecuencia de las heridas. Corría el mes de marzo de 1956.
Para apoyarle, su amigo Elvis Presley lo promocionó en su lugar, y gracias a la difusión que tuvo la versión de Perkins alcanzó lo más alto de las listas. Perkins vio desde el hospital la interpretación de Elvis, quien no tardaría en grabar un single que la discográfica lanzó en septiembre de ese año, sin el éxito de Perkins.
El tema es muy alegre y movido: “Puedes derribarme, pisarme la cara, quemar mi casa, robar mi coche, vituperar mi nombre por todos sitios, pero apártate de mis zapatos de ante azul”.
Escuchemos algunas versiones de esta conocida canción. En primer lugar, la original de Carl Perkins, que apareció en Sun Records.

Vamos ahora con la que hizo Elvis Presley unos meses después.

Conway Twitty la grabó en Rock and Roll Years (1960).

Johnny Cash tardó unos veinte años en poner voz al tema que había inspirado. Escuchémosle en un concierto en directo en Rotterdam en 1976.

Merle Haggard la versionó en su álbum de despedida a Elvis Presley, My Farewell to Elvis (1977).

Jerry Lee Lewis la incluyó en Killer The Mercury Years Volume Two 1969-1972 (1989).