El cine rinde tributo a una diva del country

Original Cinema Quad Poster - Movie Film Posters

Original Cinema Quad Poster – Movie Film Posters


La primera artista femenina que llegó al Salón de la Fama de la Música Country en solitario (Sara y Maybelle Carter lo habían conseguido antes como miembros de un grupo) fue Virginia Patterson Hensley, universalmente conocida como Patsy Cline.
Su figura fue –lo es todavía– tan importante para la música country que, siguiendo la estela del biopic sobre Loretta Lynn Quiero ser libre (1980), el director Karel Reisz filmó en 1985 Sweet Dreams, con Jessica Lange como Patsy Cline (nominada al Oscar por este papel); Ed Harris como su segundo marido, Charlie Dick; y Ann Wedgeworth como su madre. Fue producida por la HBO, creada solo dos años antes.
El título está extraído de uno de los grandes éxitos de Cline (cuya entrada podéis ver aquí), y es su propia voz la que realza la banda sonora, que se sirve de las versiones originales que ella misma grabó.
La película se centra en el período entre 1956 y su muerte en un accidente aéreo a la edad de 30 años, en 1963, justo en la cima de su carrera. Patsy Cline está casada con un hombre mayor, Gerald Cline. Su monótona vida da un giro cuando conoce al vivaz Charlie Dick, con quien se casará en segundas nupcias y vivirá una tempestuosa relación. Tras ver la película, Dick dijo que era una buena obra de ficción, pero no del todo fiel a la hora relatar su matrimonio con Patsy. Charlie moriría en 2015 a la edad de 81 años, pero la verdadera estrella, aquí, es la música de Patsy Cline. Escuchemos, pues, fragmentos de su banda sonora.
La primera canción que aparece es San Antonio Rose, un éxito de los años 30 de Bob Wills. Escuchémosla en la voz de Patsy Cline.

En un momento del guion, se reconoce la importancia de Hank Williams en el country: su productor, al ver la ambición de Cline, le dice: “Así que quieres ser como Kitty Wells”, a lo que Cline responde: “Diablos, no, quiero ser como Hank Williams”. Este es su Lovesick Blues cantado por Patsy.

Ahora, su interpretación de un clásico de Bill Monroe, Blue Moon of Kentucky.

Al inicio del metraje, Patsy Cline consigue un gran éxito con Walking After Midnight (aquí tenéis la entrada que dediqué a este tema). Otro de los grandes éxitos de Patsy de los que ya me he ocupado en River of Country es I fall to Pieces (que podéis escuchar aquí). Y en esta banda sonora tampoco podía faltar la imperecedera Crazy. No está de más volverla a escuchar.

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River of Country cumple 500 entradas

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Tras poco más de un año y medio en la blogosfera, hoy publico la entrada número 500 de River of country; y qué mejor que brindaros una entrada especial para la ocasión, de esas que suben el tráfico, suscitan polémica y promueven sanos intercambios de pareceres o bien amenazas de muerte.
He aquí la lista de las listas. ¡Os presento las 10 mejores canciones de la música country! Lógicamente, la selección no ha sido tarea fácil, ya que, como todas las listas, esta es subjetiva y siempre es “doloroso” tener que dejar fuera a clásicos inolvidables.
Para intentar acotar algo el repertorio, y dar cabida a más artistas, me he limitado a una canción por intérprete. Todas han aparecido ya en algún momento en este blog, así que, para escucharlas y recabar más información sobre las mismas, os remito al correspondiente enlace.
La cuenta atrás ha comenzado…
10. Amarillo by morning. Esta canción situó la localidad de Amarillo (Texas) en el mapa. Aunque fue escrita en 1973, la versión más conocida es la de George Strait (1983).
https://riverofcountry.wordpress.com/2015/02/11/amarillo-by-morning-terry-stafford-1973/
9. Friends in Low Places. Escrita en 1989 y publicada en 1990, supuso la eclosión de la carrera de Garth Brooks.
https://riverofcountry.wordpress.com/2015/06/15/friends-in-low-places-dewayne-blackwell-y-earl-bud-lee-1989/
8. Your cheatin’ heart. No podía faltar Hank Williams, de quien he escogido una de las últimas canciones que grabó en vida, en una sesión del 23 de septiembre de 1952.
https://riverofcountry.wordpress.com/2014/04/25/your-cheating-heart-hank-williams-1952/
7. Mama tried. Uno de los temas recurrentes en la música country es el carcelario; esta canción de 1968 constituye el mejor ejemplo.
https://riverofcountry.wordpress.com/2014/11/24/mama-tried-merle-haggard-1968/
6. Coat of many colors. En numerosas ocasiones, Dolly Parton ha declarado que este tema, escrito en 1969 y publicado dos años más tarde, es su canción preferida entre todas las suyas.
https://riverofcountry.wordpress.com/2015/01/19/coat-of-many-colors-dolly-parton-1971/
5. Can the Circle Be Unbroken. A. P. Carter, el patriarca de la familia Carter, se sirvió de la melodía de un antiguo himno religioso de comienzos del siglo XX para este tema de 1935.
https://riverofcountry.wordpress.com/2014/01/11/can-the-circle-be-unbroken-carter-family-1935/
4. He stopped loving her today. Una de las mejores baladas country de amor es esta de George Jones. Original de 1980, sonó en el funeral del maestro en 2013.
https://riverofcountry.wordpress.com/2015/05/11/he-stopped-loving-her-today-bobby-braddock-y-curly-putman-1980/
3. The Gambler. Aunque fue la tercera versión –tras las de su propio autor Don Schlitz y Bobby Bare–, la de Kenny Rogers, de noviembre de 1978, es sin duda la más conocida. https://riverofcountry.wordpress.com/2015/04/27/the-gambler-don-schlitz-1978/
2. Crazy. Willie Nelson no aparece en esta lista como cantante –¡no podían estar todos!-, pero sí como compositor de este espléndido tema de 1961.
https://riverofcountry.wordpress.com/2014/09/22/crazy-willie-nelson-1961/
1. I walk the line. El primer puesto lo ocupa el primer número 1 de Johnny Cash de su carrera (1956).
https://riverofcountry.wordpress.com/2014/05/26/i-walk-the-line-johnny-cash-1956/

Mis cinco baladas

Desde el blog de Juan Luis, https://365radioblog.wordpress.com/, se nos plantea un reto consistente en elegir nuestras cinco baladas o canciones lentas (no tienen por qué ser de amor) preferidas. Cada uno debe retar a su vez a otros tres blogs. Raúl de http://laguitarradelasmusas.com/ me lanza el guante, y gustoso lo recojo, sin un orden concreto.

Blue Eyes Crying in the Rain. Aunque esta canción fue escrita hace más de 60 años, la versión que más me gusta, la de Willie Nelson, es más reciente, de 1975. El tema ya ha aparecido en el blog: si queréis más información, os remito a la entrada que le dediqué en su día. https://riverofcountry.wordpress.com/2014/02/22/blue-eyes-cryin-in-the-rain-fred-rose-1945/

Remember When. Alan Jackson consiguió una de las mejores baladas country a base de preguntas a su pareja del tipo “¿Recuerdas cuándo…?”, y enfatizando los logros alcanzados en su vida en común.

Crazy. Seguimos con el country, esta vez con una de las mejores voces femeninas que ha dado el género, la de Patsy Cline. Como en el caso de la primera, también le dediqué una entrada. https://riverofcountry.wordpress.com/2014/09/22/crazy-willie-nelson-1961/

Como no solo de country vive el hombre, mis dos últimas elecciones son baladas rock.

Dust in the Wind, de Kansas. Como dice la letra de la canción, somos “una gota de lluvia en un mar interminable” en suma “polvo en el viento”.

Total Eclipse of the Heart. ¿Qué se puede decir del sentimiento que pone Bonnie Tyler y de todo lo que transmite?

Lanzo el reto a:

Manuel Cerdà, de El blog de Manuel Cerdà – Música de Comedia y Cabaret https://musicadecomedia.wordpress.com/

Antonio Martín García, de Diccineario http://diccineario.com/

Ángel Maíllo, de El Gramófono https://angelmaillo.wordpress.com/

Canciones para enmarcar. Jaime Urrutia, 2014

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De nuevo, una recomendación literaria con la que espero resolver vuestras dudas sobre el mejor regalo para estas Navidades. Su autor es Jaime Urrutia, y no voy a perder el tiempo presentando aquí su currículum. ¿Quién no conoce a Jaime Urrutia? De verdad, si alguno de vosotros no ha oído aún sus mejores canciones –¿pero es que tiene alguna que no lo sea?– solo puedo exclamar: “¡Qué barbaridad!”.
El libro en cuestión es Canciones para enmarcar y lo ha publicado Larousse Editorial, que sabe de estas cosas. Se trata de una selección de cincuenta y tantos títulos –como los años que tiene el autor, qué curioso– y que hará las delicias de todos los amantes de la música. Os lo prometo.
Porque Jaime Urrutia, rockero y tal, es sobre todo un tipo “open-minded”, que no se cierra a nada salvo a la pereza intelectual. Hay de todo en Canciones para enmarcar: rock, pop, soul, jazz, copla, músicas del mundo y, por supuesto, country. El “álbum” se abre con A Summer Place, de Percy Faith y su orquesta, y se cierra con Just like a woman, de Bob Dylan. Y, entre medias, sí, clásicos que ya conocemos en este blog como Proud Mary, de la Creedence, que os voy a pinchar en esta entrada, Crazy, de Patsy Cline, Sweet Home Alabama, de Lynyrd Skynyrd, y I walk the line, de Johnny Cash.
Hay una diferencia sustancial entre este libro y otros que se arriman a su ascua: Jaime Urrutia no se pasa con los datos o los nombres propios, sino que nos habla desde su experiencia y nos descubre cómo estos temas lo han ido construyendo como artista y como persona. La música, me parece, es una arquitecta del alma. Por eso, Canciones para enmarcar es sobre todo un libro de sensaciones y recuerdos, en el que su autor conjura a los ángeles que lo han llevado en volandas por los cielos de la felicidad. Leyendo Canciones para enmarcar, uno siente, entonces, que está leyendo la autobiografía de Jaime Urrutia pero, de repente, comprende que no es así. Que, en realidad, este libro es también nuestra autobiografía. Porque, ¿quién no se llevaría California Dreamin’ a una isla desierta? ¿O quién no cree que Aretha Franklin es pura magia vocal (y consonante)? ¿O quién puede concebir a Elvis sin In the ghetto?
Canciones para enmarcar incluye también un cuadernillo central a modo de álbum personal con ilustraciones a todo color. Si leéis este libro y de verdad “estáis preparados para flipar”, “vais a ser testigos de algo especial”.

Canciones para enmarcar
Jaime Urrutia
240 págs. 14,90 euros.
Larousse Editorial. Barcelona (2014).

Y os dejo, ahora sí, con Proud Mary, de la Creedence.

Willie Nelson, el proscrito

willie-nelson La entrada de hoy está dedicada a uno de los artistas country más importantes de Texas. Willie Nelson nació en la localidad de Abbott en 1933 y a sus 81 años todavía sigue en activo; su último trabajo es Band of Brothers, que ya comentamos aquí. El pequeño Willie fue educado por sus abuelos. Su madre se fue de casa poco después de su nacimiento, y el padre, tras casarse de nuevo, también abandonó el hogar. Eran los años de la Gran Depresión, y Willie no tuvo más remedio que ayudar a sus abuelos, recogiendo algodón. Pero lo que le gustaba era la música y empezó a tocar la guitarra. Formó su primer grupo cuando aún estaba en el instituto. En 1950, abandonó los estudios para alistarse en el ejército, donde permaneció dos años. Después de un período en el que trató de hallar su lugar en el mundo, en 1956 emprendió su carrera musical propiamente dicha, grabó su primer disco y apareció en un programa de televisión. En 1960, se trasladó a Nashville, donde conoció a grandes leyendas del country como Ray Price, Hank Cochran o Faron Young, y empezó a escribir canciones para ellos. Uno de sus primeros éxitos fue la que escribió para Patsy Cline, Crazy (1961), una muestra de su potencial como compositor, que luego enriquecería con su otra faceta como cantautor. En 1964, fue contratado por el sello discográfico de Chet Atkins y entró en el Grand Ole Opry. Durante los años 70, Nelson decidió cambiar de imagen y comenzó a brillar en el outlaw country, disciplina donde obtuvo un éxito espectacular formando dúos con Waylon Jennings. Sus discos Shotgun Willie (1973), Red Headed Stranger (1975) o Stardust (1978) se consideran clásicos del género. Al segundo de ellos pertenece una de sus canciones más logradas, Blue eyes cryin’ in the rain, versión del clásico de Fred Rose de 1945 (entrada 22 de febrero). Durante los años 80, mientras la carrera de otros clásicos del country empezaba a declinar, la de Willie Nelson se catapultaba hacia las más altas cumbres. Participó en películas, siguió sacando discos, colaboró con Johnny Cash, Ray Charles, Merle Haggard…, e incluso hizo un dúo con Julio Iglesias, To All the Girls I Loved Before, hasta que, en 1993 entró en el Salón de la Fama de la música country. Willie Nelson es hoy un icono de la vida americana. En lo personal, destaca su apoyo al movimiento LGBT, su defensa de la legalización de la marihuana y sus simpatías, con ciertas reservas, por el Partido Demócrata. En la actualidad, vive en Hawaii. Vamos a escuchar su versión de Always on my mind (1982), su más exitoso número 1. La canción fue escrita en 1972 por Johnny Christopher, Mark James y Wayne Carson, y la versión de Nelson se alzó con el Grammy en 1983 y obtuvo, durante dos años consecutivos, el premio de la Country Music Association Uno de los primeros en grabar esta canción fue Elvis Presley (1972) bajo el sello RCA Records, en una espléndida versión que, en mi opinión, está a la altura de la de Willie Nelson.

Patsy Cline Showcase. Patsy Cline, 1961

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Cuatro años después del primer disco de Patsy Cline, salió este Patsy Cline Showcase, de la mano de Decca Records y producido por Owen Bradley. Del álbum se editaron dos singles, Crazy y I fall to pieces, ambos escuchados aquí. Tras la muerte de Patsy en marzo de 1963, el disco se reeditó y al título Patsy Cline Showcase se le añadió “with the Jordanaires”, que era un cuarteto de gospel que se ocupó de los coros para artistas de rock y country de renombre, como Elvis Presley y otros cantantes del sonido Nashville.
Las sesiones de grabación de nuestro disco tuvieron lugar a principios de 1961, cuando Patsy se estaba recuperando de un accidente de coche que casi le costó la vida. La última vez que se reeditó fue en septiembre de 2012, por el sello Labelle y en formato digital.
Escuchemos algunos de sus temas. El primero, Foolin’ Around, fue compuesto por Buck Owens y Harlan Howard. Una mujer se lamenta de que su pareja haya estado jugando con ella desde el principio y le devuelve el anillo de compromiso. Pero lo cierto es que le estará esperando y “cuando te canses de tontear con dos o tres más, vuelve a casa y tontea conmigo”.

The wayward wind (“El viento caprichoso”) fue compuesta en 1956 por Stanley Lenowski y, entre todas las versiones que mereció, destaca la de Patsy Cline para este disco.

Una de las primeras grabaciones de Cline, que volvió a grabar aquí, es A poor man’s roses (or a rich man’s gold), escrita por Bob Hilliard y Milton De Lugg. Aquí, la protagonista se enfrenta a un gran dilema. ¿Con qué debería quedarse como muestra de amor, con las rosas de un pobre o con el oro de un rico, insensible, desalmado y frío? Al final, ni qué decir tiene, se queda con el amor verdadero representado por las rosas del primero.

Patsy Cline también grabó el clásico de 1938 San Antonio Rose, el mayor éxito de Bob Wills (25 de enero). Con sus matices vocales, nuestra estrella revitalizó este gran clásico del country.

Patsy Cline, la mejor voz de contralto del sonido Nashville

Patsy Cline Virginia Patterson Hensley, o Patsy Cline si nos atenemos a su nombre artístico, nació en Virginia en 1932. De niña empezó a cantar en el coro de la iglesia junto con su madre –¿cuántos artistas country no empezaron así?– y se interesó por las grandes leyendas de la música. A Jimmie Dean no se le pasó por alto su calidad vocal, y le ofreció colaborar con él en un programa de radio. En 1955 consiguió su primer contrato con la Four Star Records. En aquel momento su éxito fue escaso, ya que las mujeres apenas tenían cabida en el country, pero, al menos, comenzó a actuar en el Grand Ole Opry. Un año más tarde conoció a quien sería su productor hasta el día de su muerte. Owen Bradley, de la Decca Records, la lanzó al estrellato, y enriqueció a la vez su sello con éxitos como Walking after Midnight, I fall to pieces y Crazy, su canción más emblemática, compuesta por Willie Nelson. En marzo de 1963, tras un concierto benéfico por un disc jockey que había fallecido en un accidente de tráfico, tomó un avión de regreso a Nashville, que se estrelló debido a las inclemencias meteorológicas. Cline tenía sólo 30 años. Os dejo con su último número 1, She’s got you (1962), escrito por Hank Cochran. Este se acercó una noche a casa de Patsy y le dijo que le había compuesto su siguiente número 1. Cline lo escuchó, y le gustó tanto que llamó a Bradley para grabarlo al día siguiente. El tema formaría parte de su LP Sentimentally Yours, su tercer y último disco. En 1977 su gran amiga Loretta Lynn hizo su propia versión en un disco-homenaje a Patsy Cline. Por último, escuchad la versión de LeAnn Rimes, cuya voz ha sido comparada por algunos con la de la propia Patsy Cline.

Crazy. Willie Nelson, 1961

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Hoy os traigo una de las mejores canciones de la historia de la música country, cuyo éxito le ha hecho cruzar la frontera a géneros como el jazz, el pop o el folk rock. Fue escrita por un entonces casi desconocido joven de 28 años. Y es justo preguntarse: ¿Qué habría sido de la música country sin él? Me refiero, claro, a Willie Nelson, que empezó su carrera escribiendo canciones para artistas de prestigio. Esta, en concreto, se la ofreció a Billy Walker, que la rechazó –¡gran error!– por considerarla una “canción de chicas”. Willie, buen amigo del marido de Patsy Cline, Charlie Dick, con quien solía coincidir en un bar de Nashville, le mostró la maqueta, y Dick propuso a su esposa que la grabara. Al principio, tampoco ella estaba muy convencida (acababa de sufrir un accidente de tráfico y tenía molestias al cantar), pero su productor Owen Bradley la convenció y no tardó en convertirse en su mayor éxito. Loretta Lynn, gran amiga de Patsy, recordó en una entrevista que la primera vez que Cline la interpretó en el Grand Ole Opry lo hizo con muletas.
Con posterioridad, la canción ha conocido multitud de versiones, como las de LeAnn Rimes –que cantó en la Casa Blanca ante George Bush padre–, Linda Ronstadt, Kenny Rogers, Dottie West o incluso Julio Iglesias. El último artista que la ha grabado es Neil Young en su disco A letter home (abril de 2014).
La protagonista se lamenta por su amor perdido con estas palabras: “Estoy loca por pensar que mi amor podría retenerte, loca por llorar, loca por intentarlo y loca por amarte”. Escuchemos la versión original de Patsy Cline, con esa calidez vocal que hizo de ella una de las grandes damas del country.

Os dejo ahora con la versión de LeAnn Rimes.