Bienvenidos a 2018

new year fireworks

¡2017 ha tocado a su fin! Acojamos ya con ilusión este 2018 al que, como no podía ser de otra manera, daremos la bienvenida con la mejor música. Hoy os traigo cuatro ejemplos –dos de ellos bastante recientes, una muestra de country-blues y otra de blues– que confirman lo mucho que disfruta el mundo de la música en Año Nuevo, con todo lo que esa fecha conlleva: celebraciones, propósitos anuales que probablemente olvidaremos tras unas pocas semanas, la vuelta a la rutina de siempre…

Comenzamos el recorrido con una grabación de Sam Hopkins, más conocido por su nombre artístico de Lightning Hopkins, a quien la revista Rolling Stone consideró uno de los 100 mejores guitarristas de todos los tiempos. Happy New Year salió como single en noviembre de 1953 de la mano del sello Decca Records y es un ejemplo de primera del country-blues de los 50.

Charles Brown grabó para King Records el tema Bringing in a Brand New Year (1961), toda una celebración ante la llegada del nuevo año.

El rey del blues B.B. King la versionó en su álbum A Christmas Celebration of Hope (2001).

En el capítulo dedicado al country más actual escuchemos, en primer lugar, New Year’s Day, de Charlie Robison y su álbum Good Time (2004). El narrador se prepara para iniciar una nueva vida, lo que le recuerda un poco a lo que siente en Año Nuevo.

Por último, os dejo con un ejemplo de rock sureño de la mano de Robert James Richie, conocido como Kid Rock. En 2012 aparecía su álbum Soul Rebel, en el que se incluye Happy New Year. Aquí, el protagonista enuncia una serie de propósitos para el nuevo año pero, antes de ponerlos en práctica, se dispone a celebrar el día por todo lo alto…

Anuncios

Jeannie Seely, una fiel seguidora del Opry

jeannie seely

Marilyn Jeanne Seely nació en Pennsylvania en 1940. Su interés por la música procedía de sus padres: él tocaba el banjo y ella era cantante aficionada, por lo que desde muy pequeña se acostumbró a escuchar el Grand Ole Opry en casa.

Su primer trabajo relacionado con la música fue como compositora en el sello 4 Star Records, famoso por haber descubierto a Patsy Cline. En California conoció a quien sería su marido, que le convenció de que se instalara en Nashville para proseguir su carrera. En 1965 llegó a la meca de la música country y su primera grabación, Don’t Touch Me, se convirtió en un éxito que le valió un Grammy y la invitación formal a formar parte del Opry. Dos años después ingresó en esa institución –el pasado mes de septiembre se celebró un concierto en su honor para festejar sus 50 años, un hito que solo han conseguido dos mujeres más, Loretta Lynn y Connie Francis–. En 1969 fichó por Decca Records. Su popularidad no paraba de crecer y multitud de artistas grababan sus canciones.

Hoy, Seely sigue residiendo en Nashville y continúa en activo, aunque ya no con la visibilidad de antaño. El pasado mes de enero sacó el álbum Written in Song.

Os dejo con su canción más conocida, Don’t Touch Me. El tema había sido escrito por su marido Hank Cochran, autor de clásicos del sonido Nashville como I Fall to Pieces de Patsy Cline o Make the World Go Away de Eddy Arnold (ambas escuchadas aquí). En un primer momento Buck Owens se mostró interesado en grabarla pero Cochran se la ofreció primero a su mujer, ya que consideraba que era más adecuada para una voz femenina. La grabación data de 1966.

Ese mismo año Wilma Burgess hizo su propia versión.

Tammy Wynette la incluyó en su disco de debut Your Good Girl’s Gonna Go Bad (1967).

Lorrie Morgan en War Paint (1994).

Por último, escuchemos a George Jones en It Don’t Get Any Better than This (1998).

Goldie Hill, una de las pioneras del country

goldie hill

Argolda Voncille Hill nació en 1933. Su hermano mayor fue el cantante de country Tommy Hill, que, si bien trabajó con los grandes –Hank Williams, Webb Pierce o Smiley Burnette, entre otros–, no llegó a conocer el éxito. Pero fue él quien introdujo a Goldie –nombre artístico, ¿quién ha oído hablar de una cantante llamada Argolda?– en este mundillo.

La joven fichó por Decca Records y se convirtió en una de las primeras mujeres que triunfó en el country, uniendo su nombre a los de las legendarias Kitty Wells o Jean Shepard. Su primer single, Why Talk to My Heart, apareció en 1952. Durante esa década gozó de una inmensa popularidad, gracias sobre todo al álbum de dúos grabado junto a Justin Tubb, el hijo de Ernest. Tras su matrimonio con Carl Smith en 1957, prácticamente abandonó su carrera para dedicarse a su familia. Reapareció en los años 60 bajo el sello Epic Records, pero desde 1968, cuando sacó su último disco, apenas supimos nada de ella, hasta su muerte en 2005.

Escuchemos ahora su segundo single, el que más éxito tuvo de su carrera. I Let the Stars Get in My Eyes fue escrita por Slim Willet en colaboración con el hermano de Goldie, Tommy, en 1953. Al igual que en It Wasn’t God Who Made Honky-Tonk Angels (ya escuchada aquí) lanzado por Kitty Wells el año anterior, este tema surgió también como una canción-respuesta a otra popularizada por Perry Como, Don’t Let the Stars Get in Your Eyes (1952), compuesta en este caso por Slim Willet. Como advertía a una chica de que no se enamorara de otro durante su ausencia con estas palabras: “No dejes que las estrellas te cieguen los ojos, el amor florece por la noche pero por el día muere, yo soy el único que siempre te amará”.

En la canción respuesta, la ausencia de él ha sido tan prolongada que la narradora reconoce que “ha dejado que las estrellas se interpusieran en sus ojos y que la luna le robara el corazón”. Escuchemos la canción de Goldie Hill.

Ahora vamos con el tema que dio lugar a esta canción en la versión de su autor, Slim Willet.

 

Ernest Ashworth, la estrella radiofónica

ernest ashwoth

Ernest Bert Ashworth nació en 1928 en Alabama. Su vocación era la radio y su destino estaba en el country. Empezó como locutor en una emisora de su ciudad natal y, en 1949, se trasladó a Nashville, donde prosiguió su trabajo en las ondas, lo que lo llevó a firmar su primer contrato con Acuff-Rose Music (la discográfica de Hank Williams y, por tanto, la meca del country en aquel momento).

Aunque al principio no destacó como cantante, sí lo hizo como compositor, y nombres tan emblemáticos como Carl Smith, Little Jimmy Dickens o Johnny Horton grabaron sus temas. En 1960 fichó por Decca Records, y posteriormente por Hickory Records, lo que revitalizó su carrera. En 1963 le llegó su mayor éxito con Talk Back Trembling Lips, que luego escucharemos. Gracias sobre todo a este éxito, entró en el Grand Ole Pry en 1964. Pero Ernie Ashworth también fue empresario, y llegó a comprar dos emisoras de radio. En 1992 entró al Salón de la Fama de la Música de Alabama, y mantuvo su presencia en el Grand Ole Opry con intervenciones regulares hasta su muerte en 2009.

Como os decía antes, vamos con el único número 1 de su carrera, Talk Back Trembling Lips, de John D. Loudermilk. El narrador se dirige a distintas partes de su cuerpo: a sus labios y piernas temblorosos (para que mantengan la compostura y no dejen traslucir a su pareja su completa rendición ante su amor) y a su corazón (para que no le deje saber que se está rompiendo en dos). Aquí va la versión original de Ernest Ashworth.

El mismo año la grabó Johnny Tillotson y consiguió uno de los últimos éxitos de su carrera.

Esta versión de George Jones presume de un ritmo un poco más rápido.

En 1990 Becky Hobbs la redescubrió a un público más joven.

Gary Allan, el representante actual del sonido Bakersfield

gary allan

A sus 49 años, Gary Allan Herzberg es uno de los pocos artistas country nacidos en California. Cuando todavía era un adolescente recibió varias ofertas de discográficas que rechazó para poder continuar sus estudios. Finalmente debutó en Decca Records con Used Heart for Sale (1996). Tras It Would Be You (1998), firmó con MCA Nashville, sello en el que sigue en la actualidad.

Allan siempre se ha mantenido fiel al sonido más tradicional del country, y el hecho de que se haya mostrado reticente a ceder ante el omnipresente pop ha provocado que las emisoras le hayan arrinconado un poco.

Su último disco hasta la fecha –el noveno– ha sido Set You Free (2013) y, desde entonces, ha estado trabajando en otro del que ya han salido tres singlesHangover Tonight, Do You Wish It Was Me y Mess Me Up–, todavía sin título ni fecha de publicación. Mientras tanto, este verano promociona sus trabajos en una gira que le llevará por todo Estados Unidos.

A lo largo de su carrera, Gary Allan ha conseguido cuatro números 1. Escuchemos el último de ellos, Every Storm Runs Out Of Rain, incluido en Set You Free (2013) y que escribió con Hillary Lindsey y Matt Warren. El narrador confía en que la vida, que hasta este momento le ha sido adversa, cambie para mejor, porque “toda tormenta se queda sin lluvia, al igual que la noche oscura se convierte en día”.

 

Jean Pruett, un ejemplo de “one-hit wonder” en la música country

 

jeanne-pruett

Norma Jean Bowman nació en Alabama hace 81 años. Su interés por la música country se gestó al abrigo del Grand Ole Opry. Se casó con un conocido guitarrista de este estilo que llegaría a trabajar con Marty Robbins y, gracias a él, se introdujo en el mundo de las discográficas, debutando en 1963.Durante el resto de esa década disfrutó de un modesto éxito, pero todo cambió cuando en 1973 apareció su disco Satin Sheets, del que formaba parte la canción homónima, su tema más conocido. Nos hallamos, pues, ante un caso característico de one hit wonder (que podría traducirse como “portento de un solo éxito”).En 1969, entró en la órbita de Decca Records. Owen Bradley, una de las mentes pensantes de ese sello, se enamoró de su voz, convencido de que gustaría a las amas de casa y vendería muchos discos. A juzgar por la canción que vamos a escuchar después –y que le hizo entrar además en el Grand Ole Opry–, no se equivocaba. A finales de los 70, sin embargo, su carrera empezó a declinar y, aunque volvió brevemente a mediados de los 80, su estrella se terminó apagando.

Escuchemos ya Satin Sheets, un tema escrito por Paul Volinkaty que apareció como single en febrero de 1973 y que constituyó el único número 1 de Pruett en las listas. La letra habla de una esposa infeliz a la que su marido proporciona todo lo que el dinero puede comprar; pero ese dinero no le puede abrazar fuerte como lo hace otro hombre que ha conocido, y le pide que la deje marchar, porque ahora sólo tiene “sábanas de satén para tumbarse y almohadas de satén para llorar”.Volinkaty escribió esta canción, la primera de su carrera, en 1970, en apenas media hora, pero no consiguió que nadie se interesara por ella hasta casi tres años después. La guerra de Vietnam abrió los ojos a mucha gente y hablar abiertamente de sexo –“no me dejas satisfecha”– ya no resultaba escandaloso.

Os dejo en primer lugar con la versión original de Jeanne Pruett. Su interpretación le hizo merecedora de varios premios en la Asociación de la Música Country de aquel año (1973): vocalista y single del año.

Ahora, escuchemos una versión de Loretta Lynn que ya tuvimos ocasión de disfrutar en la entrada dedicada a su disco Love is the Foundation (1973).

Tammy Wynette la incluyó en Another Lonely Song (1974).

Hank Williams Jr. la cantó desde el punto de vista del marido que no es capaz de darle a la mujer lo que necesita. Su grabación pertenece a Living Proof: The MGM Recordings (1974).

Dolly Parton la grabó en Treasures (1996).

Una de las voces contemporáneas más celebradas, Martina McBride, la versionó en Timeless (2005).

Lead Me On. Leon Copeland, 1971

lead-me-on

Una de las más fructíferas colaboraciones en el country durante los años 70 fue la formada por Loretta Lynn y Conway Twitty.
Escuchemos hoy el segundo número 1 que alcanzó este dúo, Lead Me On (el primero, We Only Make Believe, lo escuchamos en la entrada dedicada a la biografía de Conway Twitty).
La canción, que podríamos encuadrar en el sonido Nashville, tan en boga en aquellos tiempos, se ilumina con un sonido casi orquestal, aderezado por las espléndidas voces de Lynn y Twitty. La letra presenta un diálogo entre un hombre y una mujer en el que ella le suplica que “le guíe y tome control de lo que siente”.
Loretta y Conway la grabaron por primera vez en su disco homónimo, editado por Decca Records y producido por Owen Bradley en 1971.

La cantante noruega Heidi Hauge recuperó el tema para su Country Dance (2002).

Brenda Lee, Little Miss Dynamite

UNSPECIFIED - JANUARY 01:  (AUSTRALIA OUT) Photo of Brenda LEE  (Photo by GAB Archive/Redferns)

UNSPECIFIED – JANUARY 01: (AUSTRALIA OUT) Photo of Brenda LEE (Photo by GAB Archive/Redferns)


Brenda Mae Tarpley nació en 1944. Auténtica niña prodigio, a los cinco años ganó un concurso de talentos locales, lo que le abrió las puertas de la radio y la televisión. Tenía nueve años cuando murió su padre, y entró de lleno en el mundo de la música para sostener económicamente a su familia. Comenzó a trabajar con Red Foley en su programa Ozark Jubilee, y su primera gran incursión en la escena musical fue en 1956, cuando salió su primer single, una versión del conocido clásico de Hank Williams Jambalaya.
Ese mismo año la Decca Records le hizo un contrato, y al año siguiente grabó Dynamite, cuyo título –unido a su corta estatura– explica el apelativo con el que se la conocería a lo largo de su carrera, Little Miss Dynamite, que inspiró su autobiografía en 2002.
A finales de la década de los cincuenta, y durante los sesenta, su éxito no dejó de crecer (solo fue superada en ventas por Ray Charles, Elvis Presley y los Beatles). Sin embargo, su fama decayó en los 70 y 80. En los años 70, adoptó un estilo netamente country, al que pertenecen sus populares singles The Cowgirl and the Dandy y Broken Dust, ambos de 1980.
En 1997 entró a formar parte del Salón de la Fama de la música country, y todos los años es ella quien da a conocer a los nuevos miembros. Su último trabajo fue el álbum gospel Gospel Duets with Treasured Friends (2007). Actualmente vive en Nashville.
Sin duda, la canción más conocida de Brenda Lee es I’m Sorry (1960), un éxito descomunal cuando aún no había cumplido los 16. La Decca Records no estaba muy convencida de que funcionase comercialmente por su edad. Se equivocaron: no solo arrasó en Estados Unidos, sino también en el mercado británico, donde triunfó antes incluso que en su país de origen. El single fue reconocido con un disco de oro y la canción fue nominada a un Grammy. Incluida en su LP Brenda Lee (1960), se considera uno de los primeros ejemplos del sonido Nashville. La escribieron Donnie Self y Dub Allbritten, y su letra se centra en una mujer que lamenta el fin de una relación amorosa. “Siento haber sido tan tonta, no sabía que el amor podía ser tan cruel. Me dices que los errores forman parte de ser joven, pero eso no arregla el mal que se ha hecho”.
Escuchemos la versión original de Brenda Lee en 1960.

Ese mismo año Bobby Vee la incluyó en su álbum Bobby Vee Sing your Favorites.

Jane Morgan la versionó para su disco In My Style (1965).

Dottie West la grabó para Feminine Fancy (1968).

Por “pinchar” una versión que triunfó en Europa, escuchemos a Yvonne Prenosilova en checo. El título, Ron Slzy.

En Familia (IX)

carter family
Aunque la familia Carter sobrellevó mejor que otros el descenso de consumo propio de la Gran Depresión, sus discos no se libraron tampoco de la coyuntura económica. Por ello, vieron con muy buenos ojos la propuesta del empresario de la Consolidated Royal Chemical Corporation, John Romulus Brinkley, que, como parte de su imperio, había creado una cadena de radio para, fundamentalmente, promocionar sus productos médicos contra la impotencia.
El caso es que en Estados Unidos su proyecto hizo aguas, ya que las autoridades desconfiaban de su praxis (que consistía en injertar trozos de glande de cabra en los testículos de sus pacientes, a consecuencia de lo cual muchos de ellos lo demandaron) y le terminaron quitando la licencia. Pero Brinkley no se rindió y fijó la sede de su nueva radio al otro lado de la frontera, cerca de Texas, donde la legislación era más laxa.
Con potencia para cubrir toda la geografía estadounidense, ofreció un suculento trato a los Carter: un programa radiofónico diario por 75 dólares a la semana. La experiencia en las ondas no era nueva para ellos, pues en 1936 ya habían hecho una breve incursión en este medio para la Decca Records.
Aunque el trabajo conllevaba trasladarse a Texas –el programa se emitía desde San Antonio– y dejar su tierra natal, no dudaron en aceptar, ya que constituía una oportunidad para llegar a todos los rincones del país e incluso a algunos lugares de Canadá.
Así, en otoño de 1938 iniciaron una nueva vida en Texas, y fruto de su éxito Brinkley los fichó para una nueva temporada en la que, además, figuraron por primera vez las hijas de Maybelle, Helen, June (que se casaría con Johnny Cash) y Anita.
Como os dije en su momento, A.P. y Sara se habían separado en 1933, aunque siguieron trabajando juntos. La reconciliación no fue posible y en 1936 se divorciaron. Recordaréis que una de las causas de la ruptura fue que Sara se había enamorado del primo de A.P., Coy Bays, que a la sazón vivía en California. Sara no lo había olvidado, y en febrero de 1939 le dedicó una canción por la radio, I’m Thinking Tonight of My Blue Eyes (ya escuchada aquí). Cuando Coy la oyó, se fue a Texas, y allí se casaron a finales de ese mes.
I’m Working on a Building es un tema religioso de A.P. Carter cuya letra nos presenta a varias personas –un mentiroso, un bebedor y un predicador– que quieren trabajar en un edificio para el Señor. Escuchemos la grabación que hizo la familia Carter en junio de 1936 para el Associated Program Services.

Ahora, una interpretación de las hijas de Maybelle Carter, Helen (12 años), June (10) y Anita (6) del cásico del blues Corina Corina –escrito en 1928– en San Antonio en 1939.

The Cyclone of Rye Cove está basada en un hecho real. En mayo de 1929 el peor ciclón de su historia asoló Virginia y acabó con la vida de una docena de niños de una escuela. A.P. Carter se inspiró en este suceso –él mismo había colaborado en las tareas de rescate– para componer esta canción.

En Familia (VIII)

carter family
En la anterior entrega dejamos a la familia Carter grabando para Decca Records. En 1937, y hasta la primera mitad del año siguiente, siguieron bajo el paraguas de este sello discográfico. Escuchemos hoy algunas grabaciones que tuvieron lugar en Nueva York en junio de 1937.
Obra de A. P. Carter, Hello Stranger versa sobre el encuentro del protagonista con un forastero.

En 1976 Emmylou Harris presentó su propia versión en el disco Luxury Line.

The Broken Down Tramp es una típica canción de la Depresión que nos presenta a un vagabundo de buen corazón. “Mis ropas puede que estén harapientas y sucias, pero hay un corazón limpio latiendo dentro de ellas”, nos dice. Tras perderlo todo a causa de la bebida, nadie le ofrece trabajo y los que eran sus amigos le dan la espalda. Cuando se sube a un tren, es descubierto por el vigilante, que lo echa, y acaba siendo atropellado por el convoy.

Never Let the Devil Get the Upper Hand of You es la historia de un crimen pasional. Un hombre que trabaja en un molino propone matrimonio a una mujer. Ella lo rechaza, y él la mata y la tira al río, porque “el diablo se apoderó de mí y me tomó la delantera”.

La Decca Records estaba muy satisfecha del trabajo de la familia, y en junio de 1938 fueron convocados de nuevo para grabar en su estudio de Charlotte, Carolina del Norte, un territorio sureño que conectaba mejor con el público natural de los Carter.
Una de las canciones que grabaron entonces fue Stern Old Bachelor, sobre un adusto solterón de 44 años que, conforme con su estado, promete no vivir nunca con una mujer. “Me acuesto y me levanto cuando me apetece, me cambio los calcetines tres veces al año y nadie se queja. Cuando estoy dormido, mis ronquidos no molestan a nadie y cuando vaya al cielo no tendré que preocuparme de si mi mujer irá también”.

Oh, Take Me Back es una composición de A. P. Carter en la que un hombre se lamenta del abandono de su chica.

Terminamos con You Are My Flower, que evoca las delicias de la naturaleza y que, en su estribillo, repite: “Eres la flor que florece en la montaña para mí”.