Ringo. Don Robertson y Hal Blair, 1964

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Vamos hoy con una canción cuya letra, en lugar de cantada, está recitada. Fue todo un éxito para Lorne Greene, que la grabó por vez primera. Sus autores, Robertson y Blair, relatan aquí la historia de un forajido ficticio; aunque en la realidad existió un bandido llamado Johnny Ringo, la canción no guarda relación con su vida.

El narrador lo encuentra moribundo y lo lleva a su finca para que se restablezca. Allí, es testigo de su pericia con las armas de fuego. Pasado el tiempo, el narrador se dedica a la carrera judicial mientras el otro prosigue sus andanzas delictivas. Llega el momento en que los dos se enfrentan en un duelo y, aunque el abogado tampoco anda escaso de puntería, Ringo no tarda en desarmarlo, pero le perdona la vida. Cuando se está marchando, recibe un disparo certero que termina con su vida, y la gente se figura que el pistolero ha sido el abogado y lo considera un héroe. La historia recuerda mucho a la película de John Ford El hombre que mató a Liberty Valance y probablemente los autores se inspiraran en ella para escribir el tema.

Escuchemos primero a Lorne Green (que, por cierto, fue uno de los protagonistas de la serie Bonanza, que se emitió durante 14 temporadas) en 1964.

El hecho de que Greene hubiera nacido en Canadá, cerca de la zona francófona del país, hizo que al año siguiente se atreviera a grabar una versión en francés del tema.

Este no fue el único idioma en que se interpretó la canción. En 1965 Waldemar Müller, conocido por su nombre artístico de Ferdy, la grabó en alemán con el título Die Ballade von Ringo.

Please, Help me I’m Falling. Don Robertson y Hal Blair, 1960

hank locklin - Please Help Me I'm Fallin'
Hoy toca una balada country. En enero de 1960 Hank Locklin grabó el segundo número 1 de su carrera, tras Let Me Be the One (1953), y su mayor éxito comercial, con más de un millón de copias vendidas del single.
Un hombre casado pide desesperadamente a la chica de sus sueños que le ayude, porque está enamorándose de ella: “Cierra la puerta a la tentación, no me dejes pasar, apártate de mí, te lo ruego, me estoy enamorando de ti y, cuando estoy contigo, pierdo la voluntad de ser fiel”.
La versión original de Hank Locklin, al que escuchamos en el Grand Ole Opry en 1962, suena así:

La canción que vamos a escuchar a continuación, I can’t help you (I’m falling too), es una respuesta a la anterior, en la que la mujer le responde que, desgraciadamente, no puede ayudarlo, ya que ella se está enamorando también. El tema fue grabado por Skeeter Davis a finales del mismo año, 1960, siendo los compositores de la canción los mismos que en el primer caso.

Escuchemos ahora, como es habitual, algunas versiones del tema que da título a la entrada. The Everly Brothers la incluyeron en The Everly Brothers Sing Great Country Hits (1963).

Charley Pride lo grabó en 1967, aunque su interpretación no se editó hasta 30 años después en Essential.

John Fogerty la versionó en su disco The Blue Ridge Rangers (1973).

Escuchemos a Conway Twitty y Loretta Lynn en este dúo de 1987.

La música country ha tenido el privilegio de disfrutar de las voces de Dolly Parton, Loretta Lynn o Tammy Wynette. Escuchémoslas en su álbum Honky-Tonk Angels (1993).

La malograda Puff Johnson, que murió de cáncer a los 40 años, la grabó para su álbum Miracle (1996), en una admirable versión de rhythm and blues.

Por último, Patty Loveless en su disco Sleepless Nights (2008).

La canción del verano…y del otoño

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Estoy seguro de que una cuestión que no os deja dormir por la noche es el título de la canción country más escuchada hace 60 años. Pues bien: durante 20 semanas –entre el 19 de junio y el 30 de octubre de 1954–, el puesto más alto de las listas Billboard estuvo ocupado por un tema interpretado por Hank Snow (ver entrada 23 de abril), llamado I Don’t Hurt Anymore.
La canción fue escrita por Don Robertson y Jack Rollins y fue el cuarto número 1 para Snow. La letra explora los sentimientos de tristeza y, a la vez, de liberación que experimenta alguien tras una ruptura. Aunque reconoce que se quiso morir cuando su pareja le dijo que habían terminado, ahora las lágrimas se han secado, el tiempo ha abierto las puertas y es maravilloso: ya no le duele.
Os dejo con la versión de Hank Snow.

Entre las múltiples versiones que tuvo, una fue la de Dinah Washington, que la grabó con un toque rhythm and blues.

Tres años después, otro Hank, esta vez Thompson, nos ofreció su particular versión con el título It don’t hurt anymore, dentro de su álbum Hank!

Otro de los emblemas del country de los 50, Red Foley, la versionó también.

Escuchemos a Narvel Felts en 1977.

En 1990 el grupo canadiense Prairie Oyster hizo otra versión en su disco Different Kind of Fire.

En American VI: Ain’t No Grave, que Johnny Cash grabó pocos meses antes de su muerte en 2003 y vio la luz en 2010, aparece también otra versión de este clásico.