Johnny Cash, el hombre de negro

Johnny Cash
La semana pasada hablaba aquí sobre Faron Young. Pues bien, el artista del que os voy a hablar hoy, Johnny Cash, nació justo el día siguiente, el 26 de febrero de 1932… pero a cientos de kilómetros de distancia, en una pequeña localidad de Arkansas.
Tenía tres años cuando su familia se trasladó a Dyess, Arkansas, donde Roosevelt había organizado un programa para ganaderos azotados por la Gran Depresión, en el marco del New Deal. Para ayudar a la familia, Johnny empezó a trabajar en los campos de algodón. La muerte de su hermano mayor en 1944, como consecuencia de un accidente laboral, le marcaría toda la vida.
Su carrera musical se vio influida por el gospel y por la música irlandesa que escuchó en su adolescencia. En 1950 se alistó en la Fuerza Aérea Estadounidense y fue destinado en Alemania, donde permaneció hasta 1954, año en que regresó a Texas. Poco después se casó con Vivien Liberto, a la que había conocido mientras hacía prácticas en el ejército. Se divorciaron en 1966 debido al abuso de drogas y alcohol de Johnny y a sus continuos escarceos amorosos.
En 1954, Cash emprendió su carrera musical y se trasladó a Tennessee, donde intentó fichar por la Sun Records que, en un primer momento, se mostró reticente a contratarlo. Se cuenta que uno de sus directivos, tras escucharle cantar gospel, le dijo que eso no vendía y le aconsejó que se fuera a casa, pecara y volviera con una canción que pudiera vender.
Sea cierta o no esta leyenda, Cash consiguió el contrato y, uno tras otro, fue hilando sus mayores éxitos: I walk the line, Folsom Prison Blues o Hey, Porter. Dos años más tarde fichó por la Columbia, donde grabó, entre otros clásicos, Don’t Take Your Guns To Town.
En los años 60 conoció a June Carter y entró en relación con la familia Carter. Fue la época de Ring of Fire y también del deterioro de su imagen pública, tras pasar varias veces por comisaría por delitos menores, si bien se salvó de la condena. En 1965 tuvo nuevos problemas con la justicia: su coche se incendió y el fuego destruyó parte de un parque nacional de California, por lo que tuvo que pagar una sustanciosa multa.
Adquirió como costumbre comenzar todos sus conciertos con la lacónica frase: Hello, I’m Johnny Cash. En 1968 se casó con June Carter y, gracias a ella, comenzó a “ir por el buen camino”; su nuevo matrimonio fue, como gustaba de decir, un renacimiento. A principios de los 70 tenía su propio programa de televisión y empezó a cultivar una imagen que era la antítesis de su pasado.
En 1980 se convirtió en el miembro más joven del Salón de la Fama del Country. Durante los últimos 20 años de su vida gozó de un éxito mucho más templado, hasta que una enfermedad lo alejó de los escenarios en 1997, si bien siguió sacando discos.
Murió en septiembre de 2003, cuatro meses después de su mujer June. Tanto su hija Rosanne Cash –de su primer matrimonio– como su hijo John Carter –del segundo– y su hermano menor Tommy Cash se dedican actualmente a la música country.
Escuchemos una de sus primeras grabaciones, Get Rhythm (1956), que era la Cara B de I walk the line. Se trata de una canción de corte optimista sobre un limpiabotas que, gracias a su ritmo, lleva una vida feliz. Fue reeditada en 1969 y alcanzó el primer puesto en las listas canadienses.

En 2005 se estrenó la película biográfica sobre Johnny Cash Walk the line y su protagonista, Joaquin Phoenix interpretó esta canción entre otras.

Don’t take your guns to town. Johnny Cash, 1958

La espectacular carrera de Johnny Cash ha dado a la música country nada menos que 13 números 1. Entre ellos, el quinto de su carrera, la historia de un joven cowboy que quiere demostrar su valía.
El productor Don Law, de la Columbia, auspició esta grabación de Cash, junto con la de I still miss someone, en un sencillo que vio la luz en diciembre de 1958. Muchos años después, en 1998, Johnny colaboró con Willie Nelson en el disco VH1: Storytellers, que también incluye este tema.
Cash ha sido uno de los cantantes más prolíficos de la historia: cuenta en su haber con más de 80 discos de larga duración (LPs) y más de 100 singles, grabados entre 1954 y su muerte en 2003. U2, alejado como todos sabemos de la música country, hizo su propia versión de este clásico en su single Elevation (2001), confirmando que la buena música no tiene por qué encasillarse en un estilo concreto.
La canción cuenta la historia de un joven llamado Billy Joe, que crece inquieto en su granja. Desoyendo los consejos de su madre, que le pide que no se lleve las armas a la ciudad (lo que da título a la canción), decide demostrar que ya es un hombre. Se cambia de ropa, se lustra los zapatos, coge sus armas, y se siente feliz cantando en su silla de montar, hasta que llega a un pueblo ganadero con una sonrisa en los labios y entra en un bar. Allí bebe su primer licor fuerte para calmar su mano temblorosa. En esto, entra otro cowboy y se empieza a reír de él, lo que enfurece a Billy, que, cuando va a desenfundar, descubre (demasiado tarde, todo hay que decirlo) que su antagonista es más rápido que él. Cuando cae al suelo y la multitud se reúne en torno a él, resuenan en su mente las palabras de su madre: “No te lleves las armas a la ciudad”.