Love’s Gonna Live Here. Buck Owens, 1963

love's gonna
En 1963 Buck Owens consiguió sus dos primeros números 1: el primero por Act Naturally, que ya escuchamos cuando tracé una breve reseña biográfica sobre el cantante; y el segundo por Love’s Gonna Live Here, que vamos a escuchar ahora.
Este fenómeno de ventas se mantuvo nada menos que 16 semanas en lo más alto de las listas, algo que no se volvería a repetir en el siguiente medio siglo, cuando Cruise, de Florida Georgia Line, superó el récord en el verano de 2013.
Quizá el secreto de su éxito residiera en el optimismo que rezuma la letra y en su melodía tan alegre. El sonido típico de Owens, el sonido Bakersfield, alcanza aquí uno de sus momentos culminantes. Pero, sin hacer de menos al cantante, el mayor mérito fue de la guitarra de Don Rich, quien moriría en un accidente de moto a los 32 años. En la letra, el protagonista confía en que el amor vuelva a llamar a su puerta.
Escuchemos la versión original de Buck Owens, que pertenece a su disco The Best of Buck Owens (1963).

Waylon Jennings la grabó al año siguiente en Waylon at JD’s.

La versión de Daryle Singletary está incluida en That’s Why I Sing This Way (2002).

Dwight Yoakam es un sincero admirador de Owens, a quien dedicó el disco-homenaje Dwight Sings Buck (2007).

Vamos con Tanya Tucker en My Turn (2009).

El tercer disco de Derek Ryan fue Dreamers and Believers (2012), en el que este tema sonaba así.

Una de las últimas versiones de este clásico es obra de Kacey Musgraves y Buddy Miller en el disco de este último, Cayamo Sessions at Sea (2016).

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Under Your Spell Again. Buck Owens y Dusty Rhodes, 1959

under your spell
Aunque Alvis Edgar Owens, conocido por todos como Buck Owens, ya llevaba en esto del country unos tres años, esta que vamos a escuchar fue la canción que lanzó su carrera. El single apareció en julio de 1959 y antes de que terminara el año había llegado al puesto 4 de las listas. La compuso con Dusty Rhodes, un intérprete de la steel guitar en cuyo grupo había trabajado Buck unos años antes, cuando vivía en el estado de Washington.
El potencial de este tema, y de otro que sacó ese mismo año, Second Fiddle, hizo que su discográfica, Capitol Records, convenciera a Owens de trasladarse a Bakersfield, donde hizo famoso el llamado sonido Bakersfield.
En su letra, un hombre vuelve a encontrarse bajo el influjo de una mujer que en el fondo sabe que no le conviene. “Me tienes bajo tu hechizo otra vez, diciendo las mismas cosas otra vez, haciéndome creer que eres solo mía”, dice el estribillo.
Vamos ya con la grabación original de Buck Owens en 1959.

Ese mismo año la grabó Ray Price.

Ahora, una versión rockabilly de este clásico del country. Johnny Rivers la incluyó en Johnny Rivers Rocks the Folk (1965).

Waylon Jennings y Jessi Colter la cantaron a dúo en el disco del primero Ladies Love Outlaws (1972), aunque fue grabada el año anterior.

Para su primer single en 1989, Shelby Lynne eligió versionar esta canción.

Uno de los grandes admiradores contemporáneos de Buck Owens es Dwight Yoakam, que la incluyó en Dwight Sings Buck (2007).

Carl Belew, del Louisiana Hayride al estrellato

carl belew
El protagonista de hoy nació en Oklahoma en 1931. Su niñez y adolescencia coincidieron con los peores años de la Gran Depresión, período durante el cual tuvo que hacer múltiples trabajos para sostener económicamente a su familia.
Carl buscó refugio en la música y muy pronto aprendió a tocar la guitarra. Debutó en el programa radiofónico Louisiana Hayride, especializado en country, y firmó su primer contrato discográfico en 1955 con Four Star Records. En este sello trabajaba, a la sazón, Patsy Cline, la primera en grabar las composiciones de Carl Belew. De ahí dio el salto a Nashville, donde empezó a trabajar para Decca Records. Más recordado como compositor que como solista, entre los cantantes que grabaron sus temas cabe citar a Skeeter Davis, Don Gibson, Jim Reeves, Leon Russell, Gene Vincent, todos de country; o Andy Williams, Engelbert Humperdinck o la actriz Debbie Reynolds, de otros géneros. En 1976, entró en el Salón de la Fama de Compositores de Nashville y murió en 1990. Escuchemos algunas de sus composiciones.
Su primer single fue también uno de sus mayores éxitos. Hablo de Am I That Easy to Forget, escrita por él y W. S. Stevenson, seudónimo de Bill McCall. Un hombre no puede concebir que su amada se marche con otro y se pregunta retóricamente si es que él es tan fácil de olvidar.

Escuchemos la versión de Jim Reeves, el cantante “de la voz de terciopelo”, publicada póstumamente en 1973.

Crystal Chandelier fue escrita por Ted Harris y Belew la incluyó en Twelve Shades of Belew (1965).

La versión más conocida de esta canción es la de Charley Pride.

El primer éxito importante de su carrera fue Stop the World and Let Me Off (1957); en esta canción, el protagonista “ha jugado el juego del amor y perdido”. Está tan deprimido, que quiere que “paren el mundo y le dejen salir”.

Entre las versiones de este clásico, la de Merle Haggard es sensacional.

La de Waylon Jennings pertenece a su disco en directo Waylon Live.

Más recientemente, en 2003, Dwight Yoakam la grabó en I’ve always been crazy: Tribute to Waylon Jennings.

Como hermanos (XXIII): Brothers Osborne

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Brother in old town of Prague

Tras unas entregas en las que me he centrado en dúos de hermanos que triunfaron en las primeras décadas del country, hoy avanzamos en el calendario hasta nuestros días. Los Brothers Osborne comenzaron su trayectoria en 2013 y en abril de este año presentaron su segundo trabajo, Port Saint Joe. Nada tienen que ver con los Osborne Brothers, un grupo que alcanzó notoriedad allá por las décadas de los 60 y los 70 y del que ya os he hablado aquí.

Compuesto por T.J., la voz principal, y John Osborne a la guitarra, la pareja se está haciendo un hueco en el country-rock desde que EMI Nashville se fijara en ellos. Sus trabajos hasta la fecha llevan por título Pawn Shop (2016) y el ya citado Port Saint Louis (2018).

Escuchemos aquí todos sus singles, uno por año desde sus comienzos.

El primero, Let’s Go There (2013), vio la luz cuando todavía no habían sacado ningún disco de larga duración. En la letra, un hombre invita a su pareja a dejarlo todo y salir de viaje.

Su primer trabajo, Pawn Shop, generó cuatro singles. El primero de ellos fue Rum (2014), compuesto por los hermanos Osborne y Barry Dean.

Vamos ahora con su mayor éxito comercial, Stay a Little Longer (2015), que llegó al número 4 de las listas y consiguió ser nominado a los Grammy. Pertenece al disco Pawn Shop y los hermanos colaboraron con Shane McAnally en su composición. La letra habla de la relación esporádica del protagonista con su amante; siempre que se ven le gustaría quedarse un poco más.

Otro tema de Pawn Shop fue 21 Summer (2016), en este caso compuesta por los hermanos Osborne y Craig Wiseman. El narrador recuerda con nostalgia una relación de verano.

La siguiente canción, obra del dúo y Lee Thomas Miller, se convirtió en el cuarto y último single de Pawn Shop. It Ain’t My Fault (“No es mi culpa”) habla de lo reticentes que somos para asumir las consecuencias de nuestros actos. Para ello, se sirve de una sucesión de frases humorísticas: “Échale la culpa de que beba whisky a la cerveza; échale la culpa de que beba cerveza al whisky”. Recuerda un poco a Blame the Vain, de Dwight Yoakam, por cuanto todo el mundo está dispuesto a echarle la culpa a los demás hasta que “no queda nadie a quien culpar, así que me culparé a mí mismo”.

En enero de este año salió el primer single de su segundo álbum, Shoot Me Straight. Escuchemos este tema, escrito también con la colaboración de Lee Thomas Miller.

 

 

River of Country cumple 1000 entradas

candles

Casi cuatro después de que este blog iniciara su andadura, ha llegado el día de soplar 1000 velas. Para celebrar este pequeño paso para el hombre, he preparado una selección de canciones –no todas country– que tienen en su título la palabra “mil”.

Comencemos con las canciones ajenas a nuestro género de cabecera. Ya sabéis que aquí toda la buena música es bienvenida, y que otras veces, y con infinito placer, he abordado el folk, el blues, el R&B, el bluegrass o, en menor medida, el jazz. Vamos con ellas.

Un grupo insignia de la música doo-wop, que medró en los años 50 y 60, fue The Heartbeats. De ellos escucharemos A thousand miles away, que salió al mercado en 1957. La canción, escrita por William Miller y James Shepard, sería recuperada para la banda sonora de American Graffiti (1973).

Seguimos con el doo-wop. Corría 1960 y Kathy Young tenía solo 15 años cuando grabó esta canción, A Thousand Stars, que la catapultó al éxito. Los coros son del grupo The innocents.

Como ejemplo del pop de los 60 figura, en un lugar preeminente, Bobby Vee. The night has a thousand eyes (1962) fue uno de sus mayores éxitos. Escrita por Benjamin Weisman, Dorothy Wayne y Marylin Garrett, en la letra el narrador advierte a su pareja de que no le sea infiel porque la noche tiene mil ojos y él se enterará.

Ahora vamos con un poco de rhythm and blues. Este tema alcanzó el número 1 de la lista de este género. Aunque Land of 1000 dances, compuesta por Chris Kenner, es de 1962, la versión más famosa se la debemos a Wilson Pickett, que la incluyó cuatro años más tarde en su álbum The exciting Wilson Pickett.

Entramos en el siglo XXI con A thousand miles, una canción pop que supuso el debut de Vanessa Carlton. Aparece en su disco Be Not Nobody (2002).

Y nos acomodamos ya en el fértil terreno country con Lefty Frizzell y I love you a thousand ways (1959), en la que el protagonista está dispuesto a probar su amor de mil maneras diferentes.

Años más tarde Willie Nelson nos regaló una versión de este tema.

Webb Pierce y Mel Tillis escribieron A Thousand Miles Ago en 1959 y ambos la grabaron de forma independiente en el curso de sus carreras. Mientras va en un tren de mercancías, un tipo se pregunta por qué su amada le dejó hace mil millas. Os dejo con las dos grabaciones; la de Webb Pierce es de 1959.

Mel Tillis la grabó en 1962.

En su álbum This Time (1993), Dwight Yoakam incluyó su propia composición, A Thousand Miles from Nowhere.

En el segundo álbum de Lee Brice, Hard 2 Love (2012), sonaba Seven Days a Thousand Times, obra del mismo Brice, Billy Montana y Jon Stone. El narrador rememora los siete días de felicidad que gozó con su novia unas vacaciones, y afirma haberlos revivido mil veces.

 

Disco del mes (septiembre)

on the rocks

Este mes ha aterrizado en el mercado el disco de debut de la banda de Texas Midland. Su trabajo lleva por título On the Rocks y apareció el 22 de septiembre de la mano de la discográfica Big Machine.

Compuesto por Mark Wystrach, Cameron Duddy y Jess Carson, el grupo se declara admirador de Dwight Yoakam, y prueba de ello es que su nombre está sacado de una de las canciones de éste, Fair to Midland.

El disco se compone de 13 temas que intentan recuperar el sonido country tradicional, sin desdeñar los gustos que imperan hoy en día. Midland ha merecido los elogios del citado Yoakam, de Tim McGraw o de Willie Nelson, y sus singles están sonando mucho en las emisoras de música country, lo que parece augurar que 2018 será un buen año para ellos.

En febrero recibimos ya el primer aperitivo, Drinking Problem, en forma de single. Fue el tema que dio a conocer al grupo, ya que abría el EP aparecido en octubre de 2016. Escrita por los tres miembros del grupo, junto con Josh Osborne y Shane McAnally, nos presenta a un tipo bebiendo en un bar que no se avergüenza de ello: “La gente dice que tengo un problema con la bebida; lo llaman problema, yo lo llamo solución”.

El segundo single extraído del álbum es Make a Little. Escrito por los mismos que el tema anterior, se trata de una canción optimista en la que el protagonista invita a su pareja a librarse de cualquier tipo de inhibición.

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Golden Ring. Bobby Braddock y Rafe VanHoy, 1976

golden ring

Hoy vamos a gozar de uno de los mejores dúos de la música country. George Jones y Tammy Wynette fueron toda una sensación durante la primera mitad de los 70, y no sólo por su carrera artística, sino porque habían contraído matrimonio en 1969 y los medios solían referirse a ellos como Mr. and Mrs. Country Music.

Los problemas con el alcohol de Jones dieron al trate con esta unión –se divorciaron en 1975–, pero a su sello discográfico, Epic, no se le escapaba el tirón que todavía tenía la ex-pareja, y al año siguiente sacó un álbum con dúos grabados por Jones y Wynette con anterioridad o justo después del divorcio, como este vamos a escuchar.

La letra, obra de Bobby Braddock y Rafe VanHoy, no podía ser más apropiada para la situación que atravesaba la pareja. Dos enamorados van a comprar en una tienda de empeños su anillo de boda, que se instituye en centro de la canción. Al cabo del tiempo, el amor se enfría, se deshacen del anillo y éste vuelve al escaparate de la tienda, donde otra pareja lo mira con ilusión: “Por sí solo, no es más que un frío anillo metálico, solamente el amor le puede dar vida”.

Según declaró Braddock, la inspiración para componer este tema le vino de un documental donde hablaban de un arma de fuego que pasaba sucesivamente por las manos de un cazador, un policía, un criminal y un padre de familia que la utilizaba para defenderse.

En primer lugar escuchemos la versión original de George Jones y Tammy Wynettte, que incluyeron en el álbum homónimo Golden Ring (1976) y alcanzó el número 1 de la lista Billboard.

Emmylou Harris y Dwight Yoakam la interpretaron en directo en 1992.

Os dejo ahora con Alan Jackson y Lee Ann Womack en una interpretación a dúo en el Grand Ole Opry.

Ahora, una versión de estudio incluida en el álbum Classic (2012), de Terri Clark. En este tema colabora con Dierks Bentley.

This Time. Dwight Yoakam, 1993

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Escuchemos hoy extractos del quinto álbum de Dwight Yoakam, que puso punto final a los casi tres años sabáticos que este artista se tomó entre octubre de 1990 y marzo de 1993.
La espera mereció la pena. Yoakam ahondó en este trabajo en su vertiente más tradicional y nos brindó una perfecta fusión entre el honky-tonk, el rock, el pop y el soul. A esta amalgama contribuyó que el disco estuviera producido por Pete Anderson, un gran guitarrista que además es toda una institución en la producción –ha trabajado con figuras de la talla de Lucinda Williams, Roy Orbison, Buck Owens o, más recientemente, Mark Chesnutt–. Editado por el sello Reprise –que había sido fundado por Frank Sinatra en 1960–, del álbum salieron nada menos que cinco singles, y Dwight vendió más de 3 millones de copias en Estados Unidos. Escuchemos ya algunos de sus temas.
Se abre con Pocket of a Clown, escrito por él mismo y que se recuerda, sobre todo, por incluir un coro de doo-wop (aunque, en mi opinión, habría sido mejor eliminarlo). En la letra el protagonista se siente diminuto y triste como en el bolsillo de un payaso: “Dentro de la memoria del pasado viven los amores que no duraron y los dulces sueños empiezan a desvanecerse realmente rápido”.

Otra de sus composiciones en solitario es A Thousand Miles from Nowhere, en la que el narrador confiesa su indiferencia por el mundo tras su reciente ruptura. El tema fue utilizado en los títulos de crédito de la película Red Rock West, en la que Dwight Yoakam tenía un papel secundario.

La canción que da título al disco, This Time, es la única de las que vamos a escuchar que no apareció como single. Escrita por Yoakam junto con Kostas Lazarides, un compositor country de origen griego, se centra en un tipo que, aunque sabe que su relación no tiene futuro y solo le traerá sufrimiento, no puede evitar continuar con la misma. “Esta vez será la última que gritaré su nombre, que jugaré a su juego, que soportaré este dolor”.

La que sigue es, a su vez, la única en cuya composición no intervino Yoakam. Ain’t that Lonely Yet fue escrita por Kostas Lazarides y James House y habla de un hombre que ha dejado a su mujer, y esta le acosa con notas y llamadas para que vuelva. Él se mantiene firme.

Fast as You es uno de los temas más rock del disco. Comparte inquietudes con el anterior: un hombre dominado por su pareja fantasea con recuperar su libertad y vengarse así de ella. “Quizá algún día sea fuerte, quizá algún día serás tú la que llore, quizá algún día yo también rompa corazones”.

Por último, escuchemos otra colaboración entre Yoakam y Kostas, Try not to look so pretty, en la que el primero demuestra sus excelentes dotes vocales.

Ralph Stanley, un doctor para el bluegrass

Bluegrass banjo player and bandleader Ralph Stanley continued as a solo act after his brother and longtime musical partner Carter Stanley died in 1966. Though Ralph  has played a primarily traditional repertoire, he has also written his own songs. Courtesy National Council for the Traditional Arts

Bluegrass banjo player and bandleader Ralph Stanley continued as a solo act after his brother and longtime musical partner Carter Stanley died in 1966. Though Ralph has played a primarily traditional repertoire, he has also written his own songs. Courtesy National Council for the Traditional Arts

Nuestro protagonista de hoy nació en 1927, es decir, que su infancia estuvo marcada por lo más virulento de la pobreza y la miseria de la Gran Depresión. Él mismo recordaba las vicisitudes para conseguir su primer banjo: “Tenía 15 o 16 años. Mi tía tenía uno y mi madre me lo compró… pagó cinco dólares, que serían unos 5.000 dólares de ahora (una exageración en toda regla: en realidad equivaldría a unos 100 dólares actuales). Mis padres tenían una pequeña tienda y recuerdo que mi tía se lo cobró en provisiones”.
Tras graduarse, sobrellevó una breve experiencia como soldado, pero el final de la Segunda Guerra Mundial, cuando tenía 18 años, le devolvió a la vida civil. Formó entonces un grupo con su hermano Carter, The Clinch Mountain Boys, que luego se convertiría en The Stanley Brothers. Colaboraron estrechamente hasta la muerte de este en 1966, y Ralph siempre reconoció que su hermano era mejor que él.
Siguió luego una carrera en solitario para la que revitalizó su grupo The Clinch Mountain Boys, en el que colaboraron artistas de la talla de Ricky Skaggs o Keith Whitley. En 1976, una universidad de Tennessee le concedió un doctorado honorario de música bluegrass y, tras entrar en el Salón de la Fama de la Música Bluegrass –antes Salón de Honor–, ingresó en el Grand Ole Opry en 2000, el mismo año en que los hermanos Coen lo recuperaron para su película O Brother y consiguió un Grammy por O Death, incluido en la banda sonora de esa cinta. En 2009 publicó su autobiografía, titulada como el clásico del bluegrass Man of Contant Sorrow (“El hombre de la aflicción constante”).
Admirado por todos –Dwight Yoakam llegó a decir que era su ídolo–, este gran icono del bluegrass falleció el pasado mes de junio a los 89 años (aquí podéis ver la entrada que le dediqué con motivo de su muerte).
Su hijo, Ralph Stanley II, produjo un disco dedicado a su figura, Shine On (2005), en el que este nos brindaba una excelente versión del clásico infantil gospel This Little Light of Mine. Escrita alrededor de 1920, con letra de Avis Christiansen y música de Harry Loes, su letra anima a los niños a conservar su pureza de carácter: “Esta pequeña luz mía la voy a dejar brillar y no voy a dejar que nadie la extinga”.

El tema alcanzó gran popularidad en la época de los derechos civiles, los años 60, convirtiéndose en todo un himno para las personas de raza negra. Escuchemos la versión de Odetta.

Secularizada y transformada en This Little Girl of Mine, constituyó todo un éxito en la voz de los Everly Brothers (1958).

50 años de la Asociación de la Música Country

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En la tarde del 2 de noviembre (noche en España) se celebró en Nashville la ceremonia de entrega de la 50 edición de los Premios de la Asociación de Música Country, cuyas nominaciones os avancé el pasado 3 de octubre.
La gala fue conducida por Brad Paisley y Carrie Underwood, más que acostumbrados ya a su papel de maestros de ceremonias (este su noveno año al frente). Al tratarse de un aniversario tan señalado, la expectación era lógica y, desde luego, la gala no defraudó. Prácticamente ningún artista del country más clásico quiso perderse la cita; al iniciarse la velada, pudimos ver a Vince Gill, Roy Clark, Charley Pride, los componentes de Alabama, Charlie Daniels, Reba McEntire, Dwight Yoakam, Clint Black, Ricky Skaggs, Alan Jackson o Randy Travis, hace poco nombrado miembro del Salón de la Fama de la Música Country.
Como no podía ser de otra forma en esta precampaña electoral, Paisley y Underwood salpicaron la ceremonia de comentarios al respecto. “This election is taking forever and ever, amen”, dijeron para presentar el éxito de Randy Travis Forever and Ever, Amen. Y cuando Carrie Underwood recogió su premio a la mejor vocalista femenina, Brad imitó a Donald Trump diciendo “Rigged”, en alusión a sus declaraciones sobre el supuesto amaño (“rigging”) de los resultados, que no pensaba aceptar.
Uno de los momentos más emotivos fue el homenaje a Dolly Parton, quien se llevó a casa un premio a toda su trayectoria que lleva el nombre de Willie Nelson.
He aquí la lista de los ganadores:
Artista del año: Garth Brooks. Merecido premio para este artista de Oklahoma de 54 años que el pasado mes de septiembre consiguió todo un hito: 7 discos de diamante, a saber: Double Live (21 millones de discos vendidos), No Fences (17 millones), Ropin’ the Wind (14), Sevens (10), The Ultimate Hits (10), The Hits (10) y Garth Brooks (10).
Single del año: Die a Happy Man, de Thomas Rhett. Escrita por el propio Rhett en colaboración con Sean Douglas y Joe Spargur, pertenece al disco de Rhett Tangled Up. El protagonista le dice a su mujer que, aunque lo único que tuviera en la vida fuera su amor, sería suficiente para él: “Si no puedo construirme una mansión en Georgia o conducir un coche deportivo en la costa de California y lo único que tengo es tu mano en mi mano, moriría como un hombre feliz”.

Álbum del año: Mr. Misunderstood, de Eric Church. Entre los álbumes candidatos en esta categoría, fue uno de los primeros en aparecer, en noviembre de 2015 (Storyteller, de Carrie Underwood, se le adelantó solo un mes). Editado por EMI Nashville, consta de 10 pistas, tres de las cuales han salido ya como singles, Mr. Misunderstood, Record Year y Kill a Word. Os dejo con la reseña que le dediqué en el disco del mes de noviembre de 2015.
Canción del año: Humble and Kind. Compuesta por Lori McKenna e interpretada por Tim McGraw, la primera ganó el año pasado este mismo premio por Girl Crush. A diferencia de aquella, esta la ha compuesto en solitario. Se la cedió a Tim McGraw para su nuevo álbum, Damn Country Music, y su single lleva ya unas 900.000 unidades vendidas. La letra habla de la conveniencia de tener buen carácter y ser “humilde y amable”.

Vocalista femenina del año: Carrie Underwood. Después de ocho años consecutivos engrosando el currículum de Miranda Lambert, la racha se rompió en favor de la co-presentadora de la ceremonia.
Vocalista masculino del año: Chris Stapleton. Triunfador absoluto de la pasada edición con su disco de debut Traveller, Stapleton, de 38 años, repite en esta categoría.
Grupo vocal del año: Little Big Town. Por tercer año consecutivo, el premio ha recaído en este grupo fundado en 1998 y formado por Karen Fairchild, Kimberly Schlapman, Jimi Westbrook y Philip Sweet. Wanderlust, su último trabajo, vio la luz en junio.
Dúo vocal del año: Brothers Osborne. Probablemente el premio a estos dos hermanos de Maryland fuera la mayor sorpresa de la noche, ya que después de tres años todo el mundo esperaba que volviera a ganar Florida Georgia Line. “Estábamos sentados detrás de Florida Georgia Line, seguros de que los felicitaríamos al final de la noche”, apuntó T.G. Osborne.
Acontecimiento musical del año: Different for Girls, de Dierks Bentley con Elle King. Pertenece a Black, el útimo disco de Bentley, y su letra incide en la diferente reacción de chicos y chicas tras una ruptura sentimental.

Músico del año: Dan Huff. Este guitarrista, el único de los galardonados nacido en Nashville, ya había sido reconocido con este premio en 2001 y 2004. Acaba de cumplir 40 años de carrera profesional, desde que a los quince se “calzara” su primera guitarra.
Vídeo musical del año: Fire Away, de Chris Stapleton. En un año sin grandes vencedores, Stapleton es el único artista que ha cosechado más de un premio en esta edición. Fire Away pertenece a su disco de debut Traveller, que ya ganó en 2015 como álbum del año. Ahora lo hace uno de sus vídeos.

Artista novel del año: Maren Morris. A sus 26 años, y tras interpretar My Church, comentó emocionada: “No puedo ganar después de cantar. Me voy a derrumbar. El año pasado estaba en un bar viendo la ceremonia. Nunca pensé que como compositora podría estar hoy aquí”.
Escuchemos My Church, que apareció el pasado mes de enero, y en la que se compara la música country con la religión. Habla de Hank Williams y Johnny Cash, y concluye con esta epifanía: “Supongo que esa es mi Iglesia”.