Trisha Yearwood o cómo impregnar de sentimiento al country

trisha yearwood

Patricia Lynn Yearwood nació hace 53 años en una localidad de Georgia. Creció escuchando música country y su pasión por este estilo hizo que se trasladara a Nashville. Firmó su primer contrato discográfico con MCA Nashville, para la que grabó el tema con el que se dio a conocer, She’s in Love With the Boy (1991), que incluyó en su álbum de debut. Su éxito le abrió las puertas de la industria y fue considerada ya una de las figuras emergentes del country.

El resto de esa década fue hilando un triunfo tras otro con trabajos como Hearts in Armor, The Song Remembers When, Thinking About You o Everybody Knows. En 2000 entró a formar parte del Grand Ole Opry y, al año siguiente, decidió darse un respiro, pero su pasión por el country le pudo y en 2005 anunció que volvía a los escenarios. Su último trabajo fue un disco navideño en colaboración con su marido actual, Garth Brooks, que lleva por título Christmas Together (2016).

Escuchemos dos muestras de su trayectoria. La primera pertenece a su disco Hearts in Armor (1992). Walkaway Joe, obra de Vince Melamed y Greg Barnhill, fue nominada en la edición de los Grammy de 1994. Don Henley, de los Eagles, colabora poniendo la voz de fondo. La letra habla de la relación de una adolescente enamorada de un adulto que no se toma interés por ella.

Escuchemos ahora la balada que dio título a su siguiente disco, The Song Remembers When (1993). Escrita por Hugh Prestwood, habla del poder de las canciones para traernos a la memoria recuerdos agradables.

 

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Inside Out. Trisha Yearwood, 2001

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La trayectoria de Trisha Yearwood ya estaba más que afianzada cuando salió al mercado su noveno álbum, Inside Out. Era miembro del Grand Ole Opry y del Salón de la Fama de la música de Georgia.

Editado por MCA Nashville, Inside out consta de 12 temas, dos de los cuales –el que le da título y I would’ve loved you anyway– salieron como singles. Varios pesos pesados del country colaboraron en su ejecución, entre ellos Don Henley, Vince Gill o Rosanne Cash. Incluso su marido, Garth Brooks, canta a dúo con ella en el bonus track, llamado Squeeze me in, que se añadió a la edición británica y australiana y que Garth también incluyó en su álbum Scarecrow.

I would’ve loved you anyway es una balada country escrita por Mary Danna y Troy Verges en la que la narradora afirma que, si hubiera sabido cómo terminaría todo, le habría amado igual.

El tema que da título al disco, Inside Out, fue compuesto por el canadiense Bryan Adams, que la había grabado el año anterior, junto con Gretchen Peters. Yearwood la interpretó aquí con Don Henley, uno de los fundadores de los Eagles. El narrador expresa su deseo de conocer todos los pormenores de la vida de su pareja.

En Harmless Heart, obra de Kim Patton-Johnston y Liz Rose, la narradora reprocha a su pareja su falta de compromiso.

Harlan Howard y Tom Douglas escribieron Melancholy Blue. En esta balada la protagonista se lamenta de la pérdida de su amor.

Este tema ya fue grabado por Rebecca Lynn Howard en su álbum de debut el año anterior.

 

Enjaulados (XI)

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Volvemos con Johnny Cash, quien, en esta ocasión, contó con la colaboración de Linda Ronstadt, Roy Clark y Foster Brooks, que se hicieron cargo de algunas de las canciones del disco.

A concert behind prison walls fue un concierto grabado en 1976 en la prisión de Nashville, Tennessee, como parte del documental Flower Out of Place, que se emitió en la televisión el año siguiente y no aparecería en formato CD hasta 2003. Cash interpreta aquí alguno de sus éxitos más conocidos.

Escuchemos una de las canciones que interpreta Linda Ronstadt, Desperado, de los Eagles.

Para terminar con esta sección y, a la manera de esos álbumes que ofrecen una serie de bonus tracks al final, os hablaré de algunos discos carcelarios de estilos como el rock o el blues.

El disco de debut de David Allan Coe, Penitentiary Blues (1970), no fue grabado en una prisión, sino en un estudio, pero sus canciones fueron escritas cuando este estaba entre rejas. Se trata de un álbum de blues más que de country, y sus letras describen de primera mano la desesperación que se siente al estar privado de libertad y la ansiedad de enfrentarse al mundo exterior tras una larga temporada a la sombra.

Vamos con uno de sus temas, Cell 33. Jerry Lee Lewis toca el piano en clave rock, y el narrador, exasperado, dice: “Me encontrarán colgado aquí mañana si no viene alguien con la llave”.

 

Desperado. Eagles, 1973

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Hoy nos centraremos en un disco, el segundo del grupo americano The Eagles, que está a medio camino entre el rock y el country. Inspirado en el Viejo Oeste, y de carácter conceptual, fue grabado en Londres y apareció en el mercado en abril de 1973 a través del sello Asylum; en Estados Unidos, fue distribuido por Atlantic Records.
Desperado, la canción que le da título, no llegó a salir como single, pero se ha convertido en uno de los referentes del grupo. Fue compuesta por Don Henley, vocalista, y Glen Frey. Habla de la soledad que sienten los cowboys y emplea el término desperado, que surgió en el siglo XVII en las tierras fronterizas entre Estados Unidos y el Imperio español, como sinónimo de forajido o bandido. La última estrofa resume sus intenciones: “Desperado, ¿por qué no recobras tus sentidos? Baja de tus verjas y abre la puerta. Mejor que dejes que alguien te ame antes de que sea demasiado tarde”.

A diferencia de la anterior, Tequila Sunrise sí que apareció como single. También fue compuesta por Henley y Frey, y trata en este caso del indeclinable vacío tras despertar con resaca de tequila.

Outlaw Man, que canta Frey, fue una contribución de David Blue, que no pertenecía al grupo. Está narrada por un fuera de la ley que describe su forma de vivir: “la autopista es mi legado, en una mano llevo la Biblia, en otra, un arma. Mujer, no trates de amarme, no intentes comprender. La vida de un forajido es una vida en la carretera”.

Bernie Leadon, uno de los fundadores del grupo, compuso Twenty One, sobre las expectativas vitales de un joven de 21 años.

El tema con el que se abre el disco es Doolin Dalton, obra de Don Henley, Glenn Frey, J.D. Souther y Jackson Browne. La canción cuenta el duelo entre Bill Doolin y Bill Dalton.

El otro histórico del grupo, Randy Meisner, se unió a Leadon, Henley y Frey para escribir este Saturday Night, que canta, suavemente, Don Henley, quien se lamenta de las noches de sábado perdidas.

Eagles. The Eagles, 1972

The-Eagles-Eagles-422706 El disco que vamos a escuchar hoy es un perfecto exponente de la alianza entre el country y el rock. Oiremos varios extractos del álbum de debut de The Eagles, surgido en Los Ángeles y compuesto por Don Henley, Glenn Frey –sus líderes–, Bernie Leadon y Randy Meisner. Tras su disolución en 1980, regresaron en 1994… y hasta ahora. The Eagles aparecen en el Top 20 de los grupos que más han vendido en la historia, con unos 150 millones de discos en todo el mundo, 100 de ellos solo en Estados Unidos. Grabado a principios de 1972 en los estudios Olympic de Londres, Eagles, con su clásica portada del parque nacional Joshua Tree (California), conoció tres singles: Witchy Woman, Take it easy y Peaceful Easy Feeling.  Escuchemos, en primer lugar, Witchy Woman (“Mujer embrujada”), un tema escrito por Henley y Leadon, cuyo single llegó al número 9. La inspiración le vino a Henley tras leer la biografía de Zelda Fitzgerald, la mujer de Francis Scott Fitzgerald, que tenía fama de hechizar a los hombres, si bien se basó también en otras chicas que había conocido en su juventud. La letra hace referencia a “su espíritu incansable, inmerso en un vuelo interminable” y a su adicción a las drogas: “Se volvió loca con una cuchara de oro”. Take it Easy, obra de Jackson Browne y Glenn Frey, llegó al número 12 en 1971. La letra habla de un hombre que intenta liberarse de su carga (esto es, de sus múltiples problemas con las mujeres: “Cuatro de ellas quieren poseerme, dos quieren lapidarme y una es mi amiga”), y, mientras va conduciendo, mantiene una efímera relación con otra mujer. Browne la volvió a grabar en 1973 para su disco For Everyman. Como curiosidad, en la letra se cita Winslow, Arizona, y, en atención al éxito cosechado, la ciudad dedicó al single una estatua conmemorativa. https://www.youtube.com/watch?v=LfeNhwnO8hw Os dejo con la versión de Travis Tritt (2006). Peaceful Easy Feeling fue escrita por Jack Tempchin y, en esta ocasión, el single llegó al número 22. El autor intentó describir en ella el sentimiento de paz que se alcanza con el amor. Cambiemos de registro a una balada. Most of Us Are Sad fue escrita por Glenn Frey, y su letra encierra una gran sabiduría: “La mayoría de nosotros estamos tristes aunque nadie lo deja traslucir. Hemos traído a nuestros hijos al mundo, ¿quién los puede salvar ahora?”. Al final, reconoce que, aunque la mayor parte de nosotros está triste, hay que seguir adelante. Earlybird está dedicada al “dolce far niente” (“dulce no hacer nada”), o a la filosofía epicúrea. Fue escrita por Bernie Leadon y Randy Meisner, y el narrador se compara con un pájaro que no hace nada productivo, sino buscar su placer. También hay una referencia al nombre del grupo: “El águila vuela sola y es libre”. En Take the Devil, el letrista Randy Meisner nos anima a “desterrar el diablo de tu mente”.

El sonido Bakersfield

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En la reciente entrada dedicada a Chet Atkins, os hablé de su papel como padre del sonido Nashville, un poco más orquestal con el fin de asimilarlo a la pujante música pop. Sin embargo, hubo artistas de country que no se resignaron a abandonar la esencia de su música en los honky-tonk –al fin y al cabo el country surgió más bien como música en directo que como música de estudio.
Esta corriente fue conocida como sonido Bakersfield, y tomó su nombre de la ciudad californiana homónima. Puede parecer extraño que en ese estado, el más poblado del país, se custodiara este subgénero del country, que tiene más predicamento en el sur. La explicación es sencilla. Durante el Dust Bowl de la Gran Depresión, gran parte de la población de Oklahoma –Okies, como se les llama coloquialmente– y de otros estados emigraron a la soleada California, llevando consigo sus influencias musicales.
La mayor parte de los éxitos de esta nueva ola fue producida por Ken Nelson, de Capitol Records, y el estilo acabó constituyendo el germen del country-rock, con representantes tan ilustres como Buck Owens and the Buckeroos, Merle Haggard, Wynn Stewart o, actualmente, Dwight Yoakam.
Escuchemos uno de los temas más característicos de este estilo, Streets of Bakersfield (1973), que canta Buck Owens. La historia nos habla de un autoestopista sin rumbo fijo que percibe el desprecio de la gente por su situación y, retóricamente, pregunta: “¿Cuántos de vosotros que os sentáis ahí y me juzgáis habéis caminado por las calles de Bakersfield?”.

Escuchémoslo ahora en la versión de Dwight Yoakam acompañando a Owens, que en cierta ocasión dijo: “… La música de Emmylou Harris, Gram Parsons, los Burrito Brothers o los Eagles es toda ella una extensión del sonido Bakersfield y un subproducto de él… No sé si habría habido un John Fogerty o una Creedence Clearwater Revival si no hubiera habido un sonido Bakersfield”.