Ode to Billie Joe. Bobbie Gentry, 1967

bobbie-gentry-ode-to-billie-joe
Sin duda, la canción más famosa de Bobbie Gentry es esta que vamos a escuchar hoy. Se ambienta en el corazón del sur de Estados Unidos, el estado de Mississippi, donde Gentry nació (ver la entrada dedicada a su figura en el blog We Are Rock). El tema hace bueno el dicho de que la música country tiene las grandes historias, como señalara Etta James.
En el curso de una cena familiar se discute un suceso que ha conmocionado a un pueblo: el suicidio de un joven llamado Billie Joe, quien se ha lanzado desde el puente de Tallahatchie –que realmente existió aunque ya ha desaparecido–, sin que, aparentemente, el suceso tenga una repercusión especial para los miembros de la familia.
Gentry ha comentado que en realidad ese es el principal tema de la canción: la indiferencia ante la pérdida de una vida humana, aunque las discusiones se centren en las razones de su suicidio. Durante la cena sale a relucir que la hija adolescente de la familia fue vista en compañía de Billie Joe poco antes de la tragedia y que ambos tiraron algo al puente (hay quien ha especulado con que sea su bebé y que Billie Joe se suicidara por el sentimiento de culpa). La historia, en todo caso ficticia, inspiró la película Ode to Billy (en lugar de Billie) Joe, dirigida en 1976 por Max Baer, cuyo reclamo publicitario rezaba: “Lo que la canción no contaba, la película te lo mostrará”. El guion seguía los pasos de un homosexual reprimido que se mataba por la incomprensión que lo rodeaba, y lo que tiraba por el puente no era más que una muñeca de trapo.
Este tipo de canciones, que cuentan historias ficticias con todo lujo de detalles, no son inusuales en el género country: valga el ejemplo de Harper Valley P.T.A., ya escuchada aquí para ilustrar la entrada dedicada a su autor, Tom T. Hall.
Os dejo ya con la versión original de Bobbie Gentry en 1967.

Al año siguiente la versionó el grupo The Detroit Emeralds.

Unas de las damas del country, Tammy Wynette, la incluyó en Take me to your World / I don’t wanna play house (1968).

La canción se hizo tan popular, que no tardó en cruzar el Atlántico. En primer lugar, escuchemos al francés Joe Dassin, que traduce el original con algunos cambios: quien se suicida es una mujer, Marie-Jeanne, y lo hace arrojándose de un puente que salva el río Garona.

Otro país que se dejó seducir por esta historia fue Suecia. Olle Adolphson cambió el nombre del suicida por el de Jon Andreas. La interpretó una de las estrellas más conocidas del país escandinavo, Siw Malmkvist.

Anuncios

Willie Dixon cumple 100 años

Willie Dixon
O los cumpliría si no hubiera muerto en 1992. Tal día como hoy, en 1915, nació en Mississippi Willie Dixon, uno de los bluesmen más influyentes del siglo XX, considerado, junto con Muddy Waters, uno de los máximos exponentes del blues de Chicago.
Aunque también grabó sus propias canciones, Dixon destacó sobre todo como compositor, y multitud de éxitos que hoy asociamos a otros –Bo Diddley, Chuck Berry, Bob Dylan, Led Zeppelin, John Mayall and the Bluesbreakers, los Doors, los Rolling Stones o Gary Moore…–, en realidad se los debemos a su caletre.
Al final de su carrera, nuestro protagonista se empeñó en dignificar el trabajo de los creadores de blues, que no siempre recibían los derechos que les correspondían. Él pensaba que “el blues son las raíces de la música y los demás estilos son sus frutos. Hay que mantener las raíces vivas porque eso significa mejores frutos de ahora en adelante. En la medida en que el blues sobreviva, la música americana sobrevivirá”. De hecho, él mismo se vio involucrado en pleitos para que le reconocieran sus derechos; y en este sentido demandó a Led Zeppelin porque en Bring it on Home no se reconocía su autoría y en Whole Lotta Love el grupo de rock británico había utilizado la letra de You Need Love (1962) sin pagarle los derechos. Y la justicia le dio la razón.
En la película Cadillac Records (2008), donde se exploran los comienzos de Chess Records, aparece su personaje, ya que fue uno de los sellos para los que trabajó. En 1994, y con carácter póstumo, Dixon fue nombrado miembro del Salón de la Fama del Rock and Roll por la influencia que había ejercido en su nacimiento, y desde 1980 lo era del Salón de la Fama del Blues.
Escuchemos ya algunas de sus canciones.
I’m a Hoochie Coochie Man fue incluida en su disco I am the Blues (1970).

Unos años antes, en 1954, la había hecho famosa Muddy Waters en una grabación para la Chess Records.

Diddy Wah Diddy fue compuesta por él, pero popularizada por Bo Diddley. Os traigo ambas versiones; primero, la de Willie Dixon.

Y, ahora, la de Bo Diddley (1955).

El conocido blues Little Red Rooster, que grabó en primer lugar Howlin’ Wolf, también se lo debemos a su pluma. Escuchemos su grabación, incluida en el imperecedero I am the Blues (1970).

Esta es la versión de los Rolling Stones.

I Just Want to Make Love to You es un blues de 1954 conducido por primera vez por Muddy Waters. Escuchemos la versión de la gran dama del blues Etta James.

Y esta es la de su autor, Willie Dixon, en su álbum I think I got the Blues.

Aunque escribió Pretty Thing, nunca llegó a grabarla. Fue interpretada, entre otros, por Bo Diddley en 1955.

Otra de las grandes versiones de este tema es la de Canned Heat en su disco Vintage (1970).

Terminamos con dos grandes Willies. El amigo Dixon grabó I Live the Life I Love (and I Love the Life I Live).

Y años más tarde Willie Nelson hizo lo propio en su disco Across the Borderline (1993).