Llegas tarde para cenar

old dan tucker
Como complemento a la serie que estoy dedicando a la Guerra de Secesión, hoy vamos a escuchar una canción folk de corte humorístico que fue muy popular en la época, pero que no hace referencia a la guerra en sí. Me refiero a Old Dan Tucker, que goza de innumerables versiones.
No se sabe exactamente su origen, que se remontaría a los años anteriores a la guerra. En concreto, hay una versión de 1843 con letra de Dan Emmett, el creador de Dixie, que contaba a la sazón con 15 años. Este compositor fue además el fundador de la primera compañía de trovadores con la cara pintada de negro, tan populares a finales del siglo XIX y principios del XX.
Otra versión sobre su origen es que fue escrita por esclavos en Georgia a propósito de un granjero llamado Dan Tucker. La letra cuenta con multitud de variantes, todas con un estribillo en común –“Quítate de en medio; llegas tarde para cenar”–, algunas de las cuales son parodias políticas. John Steinbeck hizo una referencia a la canción en su novela Las uvas de la ira.
Escuchemos la versión de Second South Carolina String Band, incluida en el disco Southern Soldier (1997).

Grandpa Jones y su mujer interpretaron este clásico del bluegrass en el Grand Ole Opry.

Una de las primeras grabaciones que se conservan de esta popular melodía se la debemos al violinista Fiddlin’ John Carson, que la grabó en 1924.

El virtuoso del banjo Uncle Dave Macon también la grabó en los años 20.

El especialista en el fiddle Gid Tanner y su grupo, los Skillet Lickers, la grabaron poco después.

En los años 50 la estrella del country Johnny Horton, que se singularizaba por grabar temas muy alegres, hizo su propia versión.

Pete Seeger, que nos dejó el pasado año, se dedicó a revitalizar la música folk, algo que ciertamente logró con este estándar del bluegrass.

Escuchemos ahora alguna versión reciente. En primer lugar, la de Bruce Springsteen, que en 2006 la interpretó en un concierto en Verona.

Por último, escuchemos al cantante de ascendencia irlandesa Jimmy Kelly, en su disco The Hometown Sessions (2010).

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Basado en hechos reales

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En numerosas ocasiones los compositores se inspiran en hechos de la vida real para sus creaciones. Hoy voy a hablar de uno de esos casos.
El compositor se llamaba Vernon Dalhart. Su inspiración, Floyd Collins, un aventurero oriundo de Kentucky que gustaba de explorar cuevas. El 30 de enero de 1925, el tal Collins se adentró en las cuevas del Mammoth National Park (Kentucky) con objeto de descubrir una nueva entrada a este complejo subterráneo e incrementar así su atractivo turístico.
Tuvo mala suerte. Una roca de más de 10 kilos le cayó en el pie y quedó atrapado en la llamada Sand Cave. A partir de ese momento, se puso en marcha un dispositivo para rescatarlo y, durante los primeros días, un reportero de Louisville, Kentucky, le llevó comida a cambio de que satisficiera el interés de los curiosos mediante entrevistas exclusivas. El tema dio mucho que hablar, y estoy seguro de que a pocos de nuestros lectores se le escapará que la historia fue utilizada por Billy Wilder para El gran carnaval (1951), un cáustico retrato de la prensa más amarillista.
Floyd Collins acabó muriendo de sed e inanición en las profundidades, tras cortarse toda comunicación con él. Su cuerpo fue hallado el 17 de febrero y los médicos dictaminaron que llevaba al menos tres días muerto. Lo dejaron allí hasta el mes de abril, cuando mejoraron las condiciones para la recuperación de sus restos.
Mucho después, una historia parecida, la del espeleólogo Aron Ralston, inspiró la cinta de Danny Boyle 127 horas, con James Franco.
Escuchemos la versión de Vernon Dalhart grabada en octubre de 1925, apenas siete meses después de la muerte del espeleólogo:

Y aquí os dejo la versión de Fiddlin’ John Carson sobre el mismo tema, interpretada de forma más lenta:

Las grabaciones de Bristol: el debut de los grandes

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Hasta ahora hemos visto algunas grabaciones de música country: las de Eck Robertson con Henry C. Gilliland, Fiddlin’ John Carson o Vernon Dalhart. Todas ellas tenían un punto en común: los artistas debían desplazarse a Nueva York para grabar, ya que las discográficas no contaban con ninguna otra sede. Esto cambió en 1927, cuando algunos productores visionarios de la Okeh Records o la Columbia decidieron enviar personal de su compañía en busca de nuevos talentos en el centro y el sur de Estados Unidos, caldo de cultivo de la música country.
Ralph Peer era uno de ellos. Dejó la Okeh por la Victor Talking Machine Company y fundó un estudio de grabación en la pequeña localidad de Bristol, Tennessee, concretamente en un almacén de sombreros de State Street. Pidió ayuda a su amigo Stoneman para localizar nuevos talentos en las zonas rurales y, siguiendo su consejo, se trasladó a los Apalaches –sobre todo Georgia, Carolina del Norte y Tennessee– y reclutó a varios músicos de la zona.
Entre el 25 de julio y el 5 de agosto de 1927, se desarrollaron maratonianas sesiones de grabación en Bristol, en las que actuaron el propio Ernest Stoneman, quien formó un grupo, los Dixie Mountaneers, Ernest Phipps, Eck Dunford, los Blue Ridge Corn Shuckers, Blind Alfred Reed o B. F. Shelton, todos ellos de carrera efímera.
Sin embargo, las sesiones sirvieron para descubrir a dos gigantes de la música country: la familia Carter (cuyas grabaciones tuvieron lugar el 1 y 2 de agosto) y Jimmie Rodgers (que lo hizo el 4 de agosto).
La familia Carter grabó los siguientes temas: Bury me under the weeping willow, Little Log Cabin by the Sea, The poor orphan child, The storms are on the ocean, Single girl, married girl y The wandering boy. Por su parte Jimmie Rodgers hizo lo propio con The soldier’s sweetheart y Sleep, Baby, sleep.
Estos once días en Bristol sirvieron para descubrir tanto a la población americana como al resto de discográficas lo lucrativo que podía ser el negocio del country y, por ello, se les puede considerar el Big Bang del género.
Todo se lo debemos, en fin, al productor Ralph Peer, que publicó a artistas de jazz como Fats Waller, Louis Armstrong, Jelly Roll Morton, música popular de Hoagy Carmnichael, las Andrews Sisters o Glenn Miller, y a otros artistas country. El conjunto de su carrera le valió ser miembro del Salón de la Fama del country.
De la familia Carter, aquí tenéis The poor orphan child.

Y de Jimmie Rogers vamos a escuchar su nana Sleep, baby, sleep, con su inconfundible yodel. Será como un dulce viaje al pasado…

A la música se le une la letra

letra y musica
Tras haber visto cómo empezó el country veamos ahora cómo continuó. John Carson nació en Georgia en 1868 y, como no podía ser de otra forma, creció en una granja. Durante su adolescencia aprendió a tocar el violín, adquiriendo gran destreza con el instrumento, lo que le valió el sobrenombre de Fiddlin’ John Carson (el violinista John Carson).
A principios del siglo XX, tras casarse, comenzó a trabajar en los molinos de algodón y llegó a ser capataz. Tras perder su trabajo por una huelga de algodoneros, se trasladó junto a su familia a Atlanta, Georgia. Allí escribía canciones y las vendía en las calles. Por aquel entonces, de lo que más se hablaba en Georgia era del crimen de la niña de 13 años Mary Phagan a manos de Leo Frank, un judío americano. Este proceso fue clave para el avance del antisemitismo en Estados Unidos. Frank fue condenado a la horca, el gobernador lo indultó, y el pueblo, sediento de sangre, lo linchó y finalmente lo ahorcó. Carson dedicó una canción a este caso.
Posteriormente, tuvo mucho éxito en los numerosos concursos de violinistas de Georgia, proclamándose vencedor hasta en siete ocasiones. Estos triunfos llegaron a oídos del empresario Polk C. Brockman, quien convenció a Ralph Peer, jefe de la Okeh Records, de su potencial. Así fue como el 14 de junio de 1923, en un edificio abandonado de Atlanta, tuvo lugar la grabación del primer disco de Fiddlin’ John Carson, con las pistas Little Old Log Cabin in the Lane y The hen cackled and the rooster´s going to crow (solo instrumental).
Aunque a Peer no le gustó la voz del chico, se terminó rindiendo a la evidencia de las espectaculares ventas y le ofreció grabar en Nueva York. Su éxito continuó hasta su muerte a los 81 años de edad en Atlanta.
Aquí tenéis el disco: