El Salón de la Fama abraza a sus nuevos miembros

hall of fame 2018

El pasado 27 de marzo se anunciaron, como todos los años, los nuevos miembros del Salón de la Fama que tomarán posesión de su medalla en una ceremonia el próximo mes de octubre en Nashville.

Una de las funciones del Salón de la Fama es dar a conocer el legado de los artistas más renombrados del country. A este respecto, en 2017 el museo asociado al mismo recibió nada menos que 1,2 millones de visitantes.

Garth Brooks y Trisha Yearwood fueron los encargados de anunciar los nombres de los tres nuevos miembros en sus respectivas categorías. Con estas incorporaciones, ha habido ya 136 desde su fundación en 1961.

En la categoría de Veteranos ha sido elegida Dottie West, quien falleció a los 58 años en un accidente de coche cuando iba de camino a una actuación en el Opry (aquí podéis ver la entrada que le dediqué con motivo de los 25 años de su muerte). En su nombre, ha recibido el premio Jeanny Seely.

Paper Mansions (1967), escrita por Ted Harris, es un ejemplo del sonido Nashville. West la incluyó en su álbum With All My Heart and Soul.

En la categoría moderna, el elegido ha sido todo un bastión de la música bluegrass, que empezó su carrera en los 80, Ricky Skaggs, nacido hace 63 años en Kentucky.

Waiting for The Sun to Shine (1981), del álbum homónimo, es obra de Sonny Throckmorton.

La tercera categoría es rotatoria y este año tocaba designar a un músico que hubiera sobresalido en giras y/o grabaciones. El agraciado ha sido un representante del western swing que tocaba el fiddle ya en la época de Bob Wills, con el que empezó su carrera. Johnny Gimble nació en 1926 en Texas y murió a los 88 años. En su nombre, subieron al escenario sus dos hijos y su nieta.

Como muestra de su habilidad con el fiddle, que le hizo acreedor de numerosos premios como mejor instrumentalista, escuchemos Flower of Mexico, perteneciente a The Fiddle Texas Collection (1981). M. Christian compuso la melodía.

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Los álbumes más vendidos de 2017

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Este año al que hemos dicho adiós hace unas semanas ha seguido la línea del anterior en lo que a ventas de música country se refiere.
En esta lista solo consignaré los álbumes que vieron la luz en 2017, aunque algunos de otros años hayan vendido más. De la misma manera tampoco voy a considerar la antología sacada por Garth Brooks, The Anthology Part 1. The First Five Years, por no ser material original.
1. From a Room Vol. 1. En lo más alto, con 658.000 unidades, se encuentra Chris Stapleton con este trabajo aparecido el pasado mes de mayo en el que ha intentado repetir el éxito cosechado por Traveller (2015).
2. Live in No Shoes Nation. Un disco en directo grabado por Kenny Chesney se ha aupado a la segunda posición. Sus ventas desde que saliera al mercado a finales de octubre suman ya 342.000.
3. Welcome Home. En mayo pudimos disfrutar del séptimo disco de la banda de Atlanta Zac Brown Band, que, con sus 292.000 unidades vendidas, ha subido al podio con una dignísima medalla de bronce.
4. From a Room Vol. 2. De nuevo Chris Stapleton, esta vez con la segunda parte de su disco, presentado el pasado mes de diciembre y que ha vendido ya 231.000 unidades. Sin duda este ha sido el año de un Stapleton en racha, que ya arrasara con su debut Traveller.
5. Life Changes. En septiembre Thomas Rhett sacó su cuarto trabajo y con él ha vendido 214.000 unidades.
6. The Devil Don’t Sleep. Brantley Gilbert ha superado la cifra mágica de 200.000 con este disco aparecido en enero del pasado año.
7. Now. Casi a la altura del anterior se encuentra el regreso de Shania Twain, tras 15 años apartada de la música. El disco vio la luz el pasado mes de septiembre.
8. Texoma Shore. Quien se encumbrara a lo más alto en 2016 con If I’m Honest ha conseguido este año un discreto octavo puesto con Texoma Shore, que ha vendido unos 180.000 discos desde noviembre.
9. Brett Young. En febrero pasado apareció el primer álbum de larga duración de Brett Young (ya había sacado un EP en 2016). Con 175.000 unidades vendidas, ha sido el mejor debut del año.
10. This One’s For You. Cierra la lista otro disco de debut, aunque su autor, Luke Combs, también había sacado ya EPs. El disco ha tenido unas ventas similares al anterior.

 

 

Inside Out. Trisha Yearwood, 2001

inside out

La trayectoria de Trisha Yearwood ya estaba más que afianzada cuando salió al mercado su noveno álbum, Inside Out. Era miembro del Grand Ole Opry y del Salón de la Fama de la música de Georgia.

Editado por MCA Nashville, Inside out consta de 12 temas, dos de los cuales –el que le da título y I would’ve loved you anyway– salieron como singles. Varios pesos pesados del country colaboraron en su ejecución, entre ellos Don Henley, Vince Gill o Rosanne Cash. Incluso su marido, Garth Brooks, canta a dúo con ella en el bonus track, llamado Squeeze me in, que se añadió a la edición británica y australiana y que Garth también incluyó en su álbum Scarecrow.

I would’ve loved you anyway es una balada country escrita por Mary Danna y Troy Verges en la que la narradora afirma que, si hubiera sabido cómo terminaría todo, le habría amado igual.

El tema que da título al disco, Inside Out, fue compuesto por el canadiense Bryan Adams, que la había grabado el año anterior, junto con Gretchen Peters. Yearwood la interpretó aquí con Don Henley, uno de los fundadores de los Eagles. El narrador expresa su deseo de conocer todos los pormenores de la vida de su pareja.

En Harmless Heart, obra de Kim Patton-Johnston y Liz Rose, la narradora reprocha a su pareja su falta de compromiso.

Harlan Howard y Tom Douglas escribieron Melancholy Blue. En esta balada la protagonista se lamenta de la pérdida de su amor.

Este tema ya fue grabado por Rebecca Lynn Howard en su álbum de debut el año anterior.

 

Premios de la Asociación de la Música Country 2017

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Cincuenta y una. Esas son las ediciones que la Asociación de la Música Country lleva premiando lo más destacado del género. El pasado 8 de noviembre –madrugada del 9 en España– se dieron a conocer los galardones correspondientes a esta edición, cuyas nominaciones se anticiparon ya el 4 de septiembre. La ceremonia, capitaneada por décimo año consecutivo por Brad Paisley y Carrie Underwood (¡no se puede decir que no tengan experiencia en estas lides!), tuvo lugar, como es habitual, en el Bridgestone Arena de Nashville.

El acto estuvo dedicado a recordar las tragedias que han comocionado la geografía estadounidense estos últimos meses, desastres naturales como los huracanes y tormentas que han asolado Puerto Rico, Texas y Florida, o la matanza de Las Vegas durante un concierto de música country de Jason Aldean en el que fallecieron 58 personas. También hubo un recuerdo especial a dos personalidades del country que nos han dejado este año: Glen Campbell, enfermo de Alzheimer desde hacía varios años y en cuyo homenaje sonó Wichita Lineman, y Troy Gentry, componente del dúo Montgomery Gentry, víctima de un accidente de helicóptero de camino a una actuación.

Miranda Lambert sumaba el mayor número de candidaturas, pero los únicos que repitieron galardón fueron Chris Stapleton y Brothers Osborne. Aquí tenéis la relación de premios de este año:

Artista del año: Garth Brooks ha ganado por sexta vez en esta categoría. La primera fue casi al principio de su carrera, en 1991.

Vocalista masculino del año: Chris Stapleton se alzó con el premio por tercer año consecutivo.

Vocalista femenina del año: El año pasado Miranda Lambert se quedó a las puertas, pero éste ha regresado a lo más alto (y van siete).

Álbum del año: From a Room Vol. 1, de Chris Stapleton. El segundo álbum de Stapleton ha sido honrado al igual que su primer trabajo, Traveller, hace dos años.

Single del año: Blue Ain’t Your Color, de Keith Urban. El australiano sacó esta canción en agosto de 2016 dentro de su álbum Ripcord. Fue escrita por Hillary Lindsey, Clint Lagerberg y Steven Lee Olsen.

Canción del año: Better Man, escrita por Taylor Swift e interpretada por Little Big Town. El premio se otorga al compositor de la canción, pero como Taylor Swift no estaba presente en la ceremonia, lo recogieron sus intérpretes.

Artista novel del año: Jon Pardi. Este californiano de 32 años, con dos álbumes de estudio en su haber, fue el único que estrenó su palmarés en la velada.

Dúo vocal del año: Por segundo año consecutivo, Brothers Osborne se proclamaron vencedores en esta categoría.

Grupo vocal del año: Little Big Town. Otros que repiten: es su sexto año consecutivo en el podio.

Vídeo musical del año: It Ain’t My Fault, de Brothers Osborne. El segundo premio de este dúo les llovió por este single, extraído de su disco Pawn Shop, que vio la luz el pasado mes de enero. En el vídeo, los ladrones que roban la tienda llevan máscaras de presidentes de Estados Unidos.

Acontecimiento musical del año: Funny how time slips away, de Willie Nelson y Glen Campbell. Una de las últimas grabaciones de Campbell –que aparece en su último disco Adiós (2017)– fue este tema junto a Willie Nelson.

Músico del año: Mac McAnally. Este guitarrista alcanza su noveno premio en esta categoría, igualando así el récord establecido por Chet Atkins. McAnally ha dejado claro, no obstante, que él no está en absoluto a la altura de Chet…

Here’s a Quarter (call someone who cares). Travis Tritt, 1991

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A principios de los 90, despuntaba una nueva generación en el country dispuesta a revitalizar el género. Garth Brooks, Clint Black o Travis Tritt, a quien vamos a escuchar hoy, fueron algunos de sus representantes

.En su segundo álbum, It’s All About to Change (1991), el más vendido de su carrera, se incluía el tema que comentamos, escrito por él mismo. Su título hace referencia a las monedas de 25 centavos, en aquel entonces lo que costaba una llamada telefónica.La pareja del protagonista, que acaba de romper con él, se arrepiente de haberle dejado, pero el narrador ya no se fía de sus intenciones. La única solución que le ofrece es darle una moneda de 25 centavos para que llame a alguien interesado en iniciar una relación con ella.

Here’s a Quarter se convirtió en uno de los temas más populares de Travis Tritt, quien lo incluía en casi todos sus conciertos. Tenía, además, carácter autobiográfico. Lo escribió años antes de lanzarlo al mercado, en un momento en el que estaba tratando de superar su segundo divorcio, y eso que todavía rondaba la veintena. Un día llegó a casa y se encontró con que su mujer lo había abandonado y le había dejado los papeles del divorcio sobre la mesa. Mientras los leía, recibió una llamada de esta pidiéndole que no se precipitaran. Para canalizar el enfado que sintió en aquel momento, compuso esta canción en apenas quince minutos, sin intención de explotarla comercialmente. Sin embargo, la respuesta de su público fue muy favorable cuando la interpretó ante un pequeño auditorio, por lo que se decidió a incluirla en su siguiente álbum.

Os dejo ya con Travis Tritt en su disco It’s All About to Change.

Lorrie Morgan, miembro de una saga familiar en el country

lorrie morgan

La pasión por la música country de nuestra protagonista le viene de familia: es la hija de George Morgan, cuya biografía ya apareció en River of Country.

Lorrie Morgan, cuyo nombre real es Loretta Lynn Morgan –en homenaje a Loretta Lynn–, nació en Nashville en 1959. A los 13 años debutó en el Grand Ole Opry, institución en la que entraría a la temprana edad de 25. Tras la muerte de su padre, cuando ella contaba con 16 años, se hizo cargo de su grupo y se consagró por entero al country. En 1979 sacó su primer single, Two People in Love, sin demasiado éxito. Los 90 fueron la década en la que más brilló, sobre todo a raíz de sus discos Something in Red (1991), Watch Me (1992) o War Paint (1994). Su último trabajo ha sido Letting Go… Slow (2016).

A lo largo de su carrera, Lorrie Morgan ha conseguido tres números 1. Escuchemos el primero de ellos. Five Minutes se coló en las listas en 1990, año en el que avasallaron las voces masculinas de Alan Jackson, Garth Brooks o Clint Black, entre otros. El tema fue escrito por Beth Nielsen Chapman el año anterior y Lorrie Morgan lo incluyó en su primer disco, Leave the Light On. La letra se centra en el final de una relación: la chica concede a su pareja un ultimátum de cinco minutos para recomponerla antes de abandonarlo.

Los más vendidos de 2016

Arrangement of various world currencies including Chinese Yuan, Japanese Yen, US Dollar, Euro, British Pound, Swiss Franc pictured in Warsaw
Lejos han quedado los tiempos en que las ventas de discos se contaban por millones. Actualmente, los creadores se dan con un canto en los dientes si colocan, a lo sumo, unos cuantos cientos de miles. Y el panorama no invita al optimismo. Si bien el disco más vendido de este año ha sido Traveller, el debut a los micrófonos de Chris Stapleton, con más de un millón de unidades vendidas, hay que precisar que ese título salió en 2015, por lo que no lo consideraré en el ranking. Tampoco Ultimate Hits, de Garth Brooks, por ser un recopilatorio. Es decir, que me centraré en el material original aparecido en 2016. Según las cifras oficiales, las ventas han bajado un 11% respecto al año anterior. Sin más, os dejo ya con los diez primeros discos del podio.
1. If I’m Honest, Blake Shelton: 559.000. El pasado mes de mayo aparecía el décimo disco de Shelton, que ha alumbrado 5 singles.
2. Hymns, Joey+Rory: Este dúo, que perdió a uno de sus componentes el pasado año, se ha alzado con el segundo puesto con 527.000. El álbum ha conseguido recientemente el Grammy al mejor álbum gospel.
3. Ripcord, Keith Urban: 450.000. Tres años después de su anterior trabajo, Fuse, el australiano Keith Urban recurrió a numerosos artistas amigos para urdir su nuevo álbum.
4. Dig Your Roots, Florida Georgia Line: 343.000. El grupo más conocido de la escena actual de bro-country nos ha sorprendido con un nuevo disco con canciones más pausadas de lo que nos tenía acostumbrados.
5. They Don’t Know, Jason Aldean: 329.000. En septiembre salió este trabajo que ha dado lugar a tres singles.
6. The Weight of These Wings, Miranda Lambert: 270.000. Una de las dos representantes femeninas de esta lista sacó nuevo disco en noviembre.
7. You Should Be Here, Cole Swindell: 252.000. El segundo trabajo de Swindell fue editado a través de Warner Bros. Nashville.
8. Black, Dierks Bentley: 235.000. Decididamente, mayo es un buen mes para los negocios… Junto a este disco, ese mes aparecieron If I’m Honest, Ripcord y You Should Be Here.
9. Cosmic Hallelujah, Kenny Chesney: 190.000. Este disco incluye el éxito del verano Setting the World on Fire, en el que Chesney contó con la colaboración de Pink.
10. Hero, Maren Marris: 174.000. La lista la cierra el mejor debut del año, el de Maren Morris, disco que puede presumir de incluir una de las canciones más escuchadas de la temporada, My Church.

Donde hay música, nadie piensa en pelear

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Aunque la música country nació en Estados Unidos, sus canciones y lo que estas representan tienen seguidores en todo el mundo. Haciéndome eco de un artículo aparecido en el portal Saving Country Music, hoy os voy a hablar de un grupo country procedente de un país al que uno jamás asociaría con este tipo de música: Irán.

Erfan Rezayatbakhsh –Elf, para abreviar– nació y creció en Teherán, escuchando clásicos de música country. Junto con el guitarrista Ahmad Motevassel, creó en 2007 los Dream Persians, que terminaría derivando en los Dream Rovers. Su primer disco, Flashback Album, era una colección de versiones de grandes maestros del country: Charley Pride, Merle Haggard, Merle Travis o el grupo Sons of the Pioneers. A este le siguió otro con material original, Off the Road, en el que también se incluían diversas versiones de canciones escritas por Shel Silverstein.

Elf reconoce que, viniendo de donde viene, el camino para tocar country no ha sido fácil, y, desde luego, la retórica política no ayuda: los medios de comunicación iraníes se suelen referir a Estados Unidos como el Gran Satán, y estos no le van a la zaga, al incorporar a la República Islámica en el “eje del mal” en tiempos de Bush, o decretando ahora, mediante una orden ejecutiva, que sus ciudadanos no puedan entrar temporalmente en Estados Unidos. En palabras de Elf, “esta animosidad política solo aleja a unas personas de otras. Donde hay música, nadie piensa en pelear”.

Aun así, este artista consiguió todo un hito en su país: actuar en la Universidad Sharif de Tecnología de Teherán con una notable concurrencia, lo que lo impulsó a pegar el salto y trasladarse a Estados Unidos. Se matriculó en una universidad de Tennessee, donde estudió música country y bluegrass, graduándose en 2014 –el primer iraní de la historia graduado en ese centro–. Al no poder prorrogar su visado de estudiante, actualmente reside en Ontario, Canadá, y ya trabaja en su siguiente álbum, que saldrá en Irán en abril. Después, planea sacar otro que estará disponible a través de la red.

Escuchemos en primer lugar su primer single, Dear Superstar. La letra está estructurada como una carta de un fan a una estrella del country, en la que le anima a no ovidar sus orígenes y a “no vender su alma al diablo”.

En 2014, mientras estudiaba en Estados Unidos, compuso y grabó The Girl I Know, en la que suenan el dobro, el banjo y el fiddle.

Vamos ahora con varias versiones suyas de temas clásicos del country. Oklahoma Hills fue compuesta en los años 40 por Woody Guthrie, y en 1944 su primo Jack la grabó con mucho éxito. Esta es la versión de Dream Rovers.

Os dejo ahora con la original de Jack Guthrie.

Escuchemos esta versión en directo del Friends in Low Places de Garth Brooks, compuesta en 1990.

También ha versionado el tema Dallas, de Alan Jackson.

50 años de la Asociación de la Música Country

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En la tarde del 2 de noviembre (noche en España) se celebró en Nashville la ceremonia de entrega de la 50 edición de los Premios de la Asociación de Música Country, cuyas nominaciones os avancé el pasado 3 de octubre.
La gala fue conducida por Brad Paisley y Carrie Underwood, más que acostumbrados ya a su papel de maestros de ceremonias (este su noveno año al frente). Al tratarse de un aniversario tan señalado, la expectación era lógica y, desde luego, la gala no defraudó. Prácticamente ningún artista del country más clásico quiso perderse la cita; al iniciarse la velada, pudimos ver a Vince Gill, Roy Clark, Charley Pride, los componentes de Alabama, Charlie Daniels, Reba McEntire, Dwight Yoakam, Clint Black, Ricky Skaggs, Alan Jackson o Randy Travis, hace poco nombrado miembro del Salón de la Fama de la Música Country.
Como no podía ser de otra forma en esta precampaña electoral, Paisley y Underwood salpicaron la ceremonia de comentarios al respecto. “This election is taking forever and ever, amen”, dijeron para presentar el éxito de Randy Travis Forever and Ever, Amen. Y cuando Carrie Underwood recogió su premio a la mejor vocalista femenina, Brad imitó a Donald Trump diciendo “Rigged”, en alusión a sus declaraciones sobre el supuesto amaño (“rigging”) de los resultados, que no pensaba aceptar.
Uno de los momentos más emotivos fue el homenaje a Dolly Parton, quien se llevó a casa un premio a toda su trayectoria que lleva el nombre de Willie Nelson.
He aquí la lista de los ganadores:
Artista del año: Garth Brooks. Merecido premio para este artista de Oklahoma de 54 años que el pasado mes de septiembre consiguió todo un hito: 7 discos de diamante, a saber: Double Live (21 millones de discos vendidos), No Fences (17 millones), Ropin’ the Wind (14), Sevens (10), The Ultimate Hits (10), The Hits (10) y Garth Brooks (10).
Single del año: Die a Happy Man, de Thomas Rhett. Escrita por el propio Rhett en colaboración con Sean Douglas y Joe Spargur, pertenece al disco de Rhett Tangled Up. El protagonista le dice a su mujer que, aunque lo único que tuviera en la vida fuera su amor, sería suficiente para él: “Si no puedo construirme una mansión en Georgia o conducir un coche deportivo en la costa de California y lo único que tengo es tu mano en mi mano, moriría como un hombre feliz”.

Álbum del año: Mr. Misunderstood, de Eric Church. Entre los álbumes candidatos en esta categoría, fue uno de los primeros en aparecer, en noviembre de 2015 (Storyteller, de Carrie Underwood, se le adelantó solo un mes). Editado por EMI Nashville, consta de 10 pistas, tres de las cuales han salido ya como singles, Mr. Misunderstood, Record Year y Kill a Word. Os dejo con la reseña que le dediqué en el disco del mes de noviembre de 2015.
Canción del año: Humble and Kind. Compuesta por Lori McKenna e interpretada por Tim McGraw, la primera ganó el año pasado este mismo premio por Girl Crush. A diferencia de aquella, esta la ha compuesto en solitario. Se la cedió a Tim McGraw para su nuevo álbum, Damn Country Music, y su single lleva ya unas 900.000 unidades vendidas. La letra habla de la conveniencia de tener buen carácter y ser “humilde y amable”.

Vocalista femenina del año: Carrie Underwood. Después de ocho años consecutivos engrosando el currículum de Miranda Lambert, la racha se rompió en favor de la co-presentadora de la ceremonia.
Vocalista masculino del año: Chris Stapleton. Triunfador absoluto de la pasada edición con su disco de debut Traveller, Stapleton, de 38 años, repite en esta categoría.
Grupo vocal del año: Little Big Town. Por tercer año consecutivo, el premio ha recaído en este grupo fundado en 1998 y formado por Karen Fairchild, Kimberly Schlapman, Jimi Westbrook y Philip Sweet. Wanderlust, su último trabajo, vio la luz en junio.
Dúo vocal del año: Brothers Osborne. Probablemente el premio a estos dos hermanos de Maryland fuera la mayor sorpresa de la noche, ya que después de tres años todo el mundo esperaba que volviera a ganar Florida Georgia Line. “Estábamos sentados detrás de Florida Georgia Line, seguros de que los felicitaríamos al final de la noche”, apuntó T.G. Osborne.
Acontecimiento musical del año: Different for Girls, de Dierks Bentley con Elle King. Pertenece a Black, el útimo disco de Bentley, y su letra incide en la diferente reacción de chicos y chicas tras una ruptura sentimental.

Músico del año: Dan Huff. Este guitarrista, el único de los galardonados nacido en Nashville, ya había sido reconocido con este premio en 2001 y 2004. Acaba de cumplir 40 años de carrera profesional, desde que a los quince se “calzara” su primera guitarra.
Vídeo musical del año: Fire Away, de Chris Stapleton. En un año sin grandes vencedores, Stapleton es el único artista que ha cosechado más de un premio en esta edición. Fire Away pertenece a su disco de debut Traveller, que ya ganó en 2015 como álbum del año. Ahora lo hace uno de sus vídeos.

Artista novel del año: Maren Morris. A sus 26 años, y tras interpretar My Church, comentó emocionada: “No puedo ganar después de cantar. Me voy a derrumbar. El año pasado estaba en un bar viendo la ceremonia. Nunca pensé que como compositora podría estar hoy aquí”.
Escuchemos My Church, que apareció el pasado mes de enero, y en la que se compara la música country con la religión. Habla de Hank Williams y Johnny Cash, y concluye con esta epifanía: “Supongo que esa es mi Iglesia”.