Clay Walker, otro ejemplo de country neotradicionalista

clay walker

Ernest Clayton Walker nació en Texas en 1969. Cuando tenía nueve años, su padre le regaló una guitarra y así empezó su pasión por el country. A los 16 años, lo contrató George Jones y a los 19 empezó su carrera como cantante y se curtió con sus primeras giras.

Unos años después entró en la órbita del productor James Stroud, quien le consiguió su primer contrato con Giant Records, donde se mantuvo hasta el cierre del sello en 2001.

Walker fue uno de los nombres clave del country de los 90, con álbumes alabados tanto por crítica como por público, como Clay Walker (1993), If I Could Make a Living (1994), Hypnotize the Moon (1995) o Rumor Has It (1997).

Hoy, que parece haberse impuesto el country pop, la fama de Clay, más devoto de los sonidos tradicionales, no es la que era. En 1996 le diagnosticaron esclerosis múltiple, que hasta la fecha no se le ha manifestado, y comenzó una batalla para concienciar a la gente sobre esta enfermedad. Su último single, Right Now, apareció en 2015.

El tema que vamos a escuchar, Live Until I Die, pertenece a su disco de debut, Clay Walker (1993), del que salieron otros tres singles, que triunfaron en las listas. Escrita por el propio autor cuando tenía 17 años, se trata de un tema autobiográfico, uno de sus preferidos, inspirado en la granja de sus abuelos, donde desempeñaba todo tipo de labores. En la letra, el protagonista se enorgullece de su vida en el campo: “No me preocupo de cosas que no puedo cambiar, no quiero pensar en el mañana, no necesito nada de lo que el dinero pueda comprar, no tengo que suplicar, robar o pedir prestado, sólo quiero vivir hasta que me muera”.

 

Terri Clark, una canadiense enamorada del country

terri clark

En 1968 nacía en Quebec nuestra protagonista de hoy. Desde muy pequeña se entusiasmó con el country, en parte por tradición familiar: sus abuelos habían sido cantantes de este estilo en Canadá y habían llegado a trabajar con Johnny Cash y George Jones, y su madre hizo también sus pinitos en la música folk.

Su ilusión por trasladarse a Nashville se vio satisfecha en 1994. Al año siguiente, firmó su primer contrato con Mercury Records, sello en el que publicó seis álbumes: Terri Clark, Just the Same, How I Feel, Fearless, Pain to Kill y Life Goes On. Desde 2004 es miembro del Grand Ole Opry (es la primera mujer canadiense en conseguir ese honor). Su último trabajo lleva por título Some Songs (2014). El éxito de este disco, y de los otros dos que ha sacado en esta década, no es comparable sin embargo al que alcanzaron sus primeras obras, y eso que ahora presenta uno de los programas con mayor solera de country, Country Gold, tarea en la que sustituyó a Randy Owen, el legendario miembro de Alabama.

Su single de debut, Better Things to Do, que sigue la línea del country clásico, llegó al número tres de las listas. Se trata de un tema de 1995 escrito por Tom Shapiro, Chris Waters y la propia Clark, y pertenece a su primer disco, Terri Clark. Una mujer se niega a dejarse arrastrar por la tristeza a causa de una ruptura sentimental y afirma que “tiene mejores cosas que hacer”.

 

Song of the South. Bob McDill, 1980

song of the south

El caldo de cultivo de la música country se encuentra en gran medida en las tierras sureñas de Estados Unidos. Más que una zona geográfica, hablamos de una forma particular de entender la vida: sosegada, con unas ideas propias sobre la unidad de la familia y unas maneras exquisitas, al estilo de Lo que el viento se llevó, película que, por cierto, se cita en la letra de la canción que escucharemos hoy.

Lleva por título Song of The South y vale decir que es el paradigma de las canciones sureñas. Alcanzó notoriedad en 1989 gracias al grupo Alabama, aunque había sido escrita nueve años antes y grabada ya en alguna ocasión. Fue compuesta por Bob McDill, que a lo largo de su carrera escribió canciones para pesos pesados como Ray Charles, Waylon Jennings, George Jones o Alan Jackson, y que es el artífice nada más y nada menos que de 31 números 1, vamos, toda una leyenda del country a sus 73 años. Song of the South cuenta la historia de una familia sureña durante la Gran Depresión. “Todos recogíamos algodón pero nunca nos hicimos ricos”. Tan pobres son que, según la letra, “nos dijeron que Wall Street había caído, pero nosotros no notamos la diferencia”, y cifran todas sus esperanzas en el New Deal de Roosevelt. Las difíciles condiciones económicas les empujan a trasladarse a la ciudad, donde el padre se emplea en la TVA, una empresa gubernamental destinada a dar trabajo a los habitantes de las zonas más afectadas por la crisis.

Escuchemos la versión original de Bobby Bare en su álbum Drunk and Crazy (1980).

Al año siguiente, la versionó Johnny Russell.

Tom T. Tall y el virtuoso del banjo Earl Scruggs la incluyeron en Storyteller and the Banjo Man (1982).

Por último, escuchemos a Alabama en su álbum Southern Star (1989), que llegó al número 1 de las listas y con cuya versión todo el mundo asocia el tema.

 

I Think I’ll Just Stay Here and Drink. Merle Haggard, 1980

i think i'll just stay here and drink

La canción que vamos a escuchar hoy es obra de uno de los artistas country más prolíficos que ha dado la industria. Me refiero a Merle Haggard, que, con este I Think I’ll Just Sit Here and Drink, consiguió su vigésimo sexto número 1.

La letra no es en absoluto novedosa. Merle vuelve sobre uno de los temas recurrentes del country: el alcohol como receta para ahuyentar las penas tras una ruptura amorosa: “Podría estar abrazándote ahora, podría dejar de hacer el mal y hacer el bien, pero creo que me quedaré aquí bebiendo”. La personalidad que Haggard imprime a la canción nos hace entender por qué ocupa –y ocupará– un lugar muy destacado en la historia del country.

En primer lugar, la versión original de Merle Haggard en su disco Back to the Barrooms (1980).

George Jones sacó un disco en colaboración con Haggard en el que cada uno interpretaba varias canciones del otro. Se titulaba Kicking Out the Footlights… Again (2006), y esta es la versión de Jones de I Think I’ll Just Sit Here and Drink.

Escuchemos el homenaje de Hank Williams Jr. a Merle Haggard, en el que este también se deja caer.

Dustin Lynch incorporó esta canción a su repertorio en 2014.

Uno de los mayores activos del country actual, Jamey Johnson, versionó este clásico en 2016.

 

Elvis, su testamento musical

moody blue

Sin lugar a dudas, Elvis Aaron Presley ocupa un lugar de honor como revolucionario de la música de la segunda mitad del siglo XX. A lo largo de su carrera, tocó muchos géneros musicales: rock, gospel, soul y, cómo no, country. De hecho, el último álbum que vio la luz en julio de 1977, solo un mes antes de su muerte, tenía trazos de este estilo. Llevaba por título Moody Blue, y en él mezclaba material de estudio con otras grabaciones en directo.

De febrero de 1976 datan Moody Blue, que da título al disco, y She Thinks I still Care, un tema de Dickey Lee y Steve Duffy que popularizara George Jones en 1962. Os dejo con la versión de Elvis de esta última.

Otro de los bloques del disco lo constituyen las cuatro últimas grabaciones de estudio que hizo en octubre de 1976: It’s Easy for you, de Andrew Lloyd Webber y Tim Rice; Pledging My Love, de Don Robey y Ferdinand Washington; Way Down, de Layng Martine Jr.; y He’ll Have to Go, un tema country de 1958 de Joe Allison. Este último, grabado el 31 de octubre en Graceland, fue su postrer trabajo de estudio.

En vista de que carecía de material suficiente, la discográfica, RCA, incluyó otras tres grabaciones en directo de un concierto en Michigan en abril de 1977. Estas fueron Unchained Melody, de Alex North y Hy Zaret; Little Darling, de Maurice Williams; y If you love (let me know), de John Rostill, que ya había grabado Olivia Newton-John. La última es la más country de las tres, y fue grabada en último lugar, por lo que, estrictamente, puede considerarse su epílogo musical en directo. Escuchémosla.

Golden Ring. Bobby Braddock y Rafe VanHoy, 1976

golden ring

Hoy vamos a gozar de uno de los mejores dúos de la música country. George Jones y Tammy Wynette fueron toda una sensación durante la primera mitad de los 70, y no sólo por su carrera artística, sino porque habían contraído matrimonio en 1969 y los medios solían referirse a ellos como Mr. and Mrs. Country Music.

Los problemas con el alcohol de Jones dieron al trate con esta unión –se divorciaron en 1975–, pero a su sello discográfico, Epic, no se le escapaba el tirón que todavía tenía la ex-pareja, y al año siguiente sacó un álbum con dúos grabados por Jones y Wynette con anterioridad o justo después del divorcio, como este vamos a escuchar.

La letra, obra de Bobby Braddock y Rafe VanHoy, no podía ser más apropiada para la situación que atravesaba la pareja. Dos enamorados van a comprar en una tienda de empeños su anillo de boda, que se instituye en centro de la canción. Al cabo del tiempo, el amor se enfría, se deshacen del anillo y éste vuelve al escaparate de la tienda, donde otra pareja lo mira con ilusión: “Por sí solo, no es más que un frío anillo metálico, solamente el amor le puede dar vida”.

Según declaró Braddock, la inspiración para componer este tema le vino de un documental donde hablaban de un arma de fuego que pasaba sucesivamente por las manos de un cazador, un policía, un criminal y un padre de familia que la utilizaba para defenderse.

En primer lugar escuchemos la versión original de George Jones y Tammy Wynettte, que incluyeron en el álbum homónimo Golden Ring (1976) y alcanzó el número 1 de la lista Billboard.

Emmylou Harris y Dwight Yoakam la interpretaron en directo en 1992.

Os dejo ahora con Alan Jackson y Lee Ann Womack en una interpretación a dúo en el Grand Ole Opry.

Ahora, una versión de estudio incluida en el álbum Classic (2012), de Terri Clark. En este tema colabora con Dierks Bentley.

Enjaulados (VIII)

enjaulado

En la entrada anterior, dedicada a At Folsom Prison, alabamos el éxito comercial que cosechó este disco. Pues bien, su gloria fue superada por el que sacó Johnny Cash al año siguiente, At San Quentin. Sin duda, el sello discográfico quiso repetir su buena fortuna y, de hecho, lo logró, pues no solo llegó al número 1 en las listas country (como el anterior), sino también en las pop. Fue nominado al mejor álbum en los Grammy y Cash ganó en la categoría de Actuación masculina por A Boy Named Sue, que podéis escuchar aquí. El concierto fue grabado en otra prisión californiana, San Quentin, en febrero de 1969.

Escuchemos Wanted Man, una de las incursiones de Bob Dylan en el country y el tema con el que se abre el disco. El narrador nos dice que hay carteles de “se busca” referidos a él por todas partes.

Siguiendo la estela de Johnny Cash, Mack Vickery grabó Live at the Alabama Women’s Prison en una cárcel de mujeres de Alabama, que arrastraba la fama de ser una de las más duras de Estados Unidos. Vickery contaba poco más de 30 años cuando vio la luz el disco, en 1970. Sus inicios habían discurrido por el rockabilly y, en el country, más que como intérprete fue conocido como autor de canciones grabadas por otros como Johnny Cash, Waylon Jennings o George Jones.

Escuchemos Life Turned Her That Way. El tema fue escrito por Harlan Howard en 1965, y esta es la versión de Vickery del 70. La letra no puede ser más apropiada para el marco en que se inscribe. El autor advierte a la sociedad de que “si (la protagonista) parece fría y amargada, se pare a pensar antes de condenarla porque la vida la volvió así”.

Sammy Kershaw, un admirador de George Jones

Sammy-Kershaw

Hoy os presento a Samuel Paul Kershaw, nacido en Louisiana hace 59 años. Primo del intérprete del fiddle Doug Kershaw, su afición por la música empezó a temprana edad, cuando su abuelo le regaló una guitarra. En su adolescencia tuvo la suerte de conocer a los grandes del country del momento: su ídolo George Jones –a quien dedicó un disco-homenaje tras su muerte, Do You Know Me: A Tribute to George Jones–, Merle Haggard o Ray Price. Con todos ellos colaboraría en mayor o menor medida.

Su primer álbum, que le puso en el radar de la industria, llevaba por título Don’t Go Near the Water (1991). Su segundo trabajo, Haunted Heart, llegó dos años más tarde, y con él su primer single, She Don’t Know She’s Beautiful, que luego escucharemos, su único número 1.

En 2001 se casó con la cantante de country Lorrie Morgan, con quien ha grabado el disco de dúos I Finally Found Someone (2001). Hace unos años se involucró tímidamente en el mundo de la política, presentándose a las elecciones locales en dos ocasiones, que perdió. En 2008 entró en el Salón de la Fama de la Música de Louisiana. Su último trabajo hasta la fecha es The Blues Got To Me (2016).

Escuchemos su único número 1, She Don’t Know She’s Beautiful. Escrita por Bob McDill y Paul Harrison, pertenece a Haunted Heart (1993).

Mick Flavin, el representante irlandés del country

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Hace 62 años nacía en una granja de Longford (Irlanda) Mick Flavin, que sintió muy pronto la llamada del country escuchando viejos discos de Hank Williams, George Jones, Tex Ritter o Charley Pride.

Se hizo con una guitarra por cuatro libras y aprendió a tocarla por sí solo. A los 16 años fue contratado por un grupo local, compaginando esa afición con su trabajo de carpintero. En 1986 grabó su primer disco en una edición limitada que se financió él mismo, pero su verdadero éxito le llegó al año siguiente con I’m Gonna Make it After All. En 1988 dio el salto a Inglaterra, donde adquirió una mayor visibilidad, y en 1990 fichó por Ritz Records.

Como ejemplo de la huella que ha dejado en la música country, en 2005 fue nominado al Global Artist Award por la Asociación de la Música Country.

Escuchemos su primer éxito, I’m Gonna Make it After All (1987), perteneciente al álbum homónimo. Un hombre conoce al amor de su vida y confía en que, después de todos los golpes que ha recibido, esa vez lo va a conseguir.

Se trata de una versión de una canción que ya había sido grabada por Johnny Rodriguez en Practice Makes Perfect (1977).

John Anderson, del rock al country

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Nuestro personaje del día nació hace 62 años en Florida. Sus primeras influencias no llegaron del universo country, sino del rock y, más concretamente, de Jimi Hendrix o los Rolling Stones. De hecho, llegó a fundar su propio grupo rock siendo adolescente. Pero cuando descubrió a George Jones o Merle Haggard se inclinó por el country y no dudó en trasladarse a su capital sentimental, Nashville. Se introdujo en el Grand Ole Opry por un trabajo que nada tenía que ver con la música, como reparador del techo de su sede, el Ryman Auditorium.

A finales de los 70, comenzó su carrera al firmar con la Warner Bros. Records. De apabullante éxito en las décadas de los 80 y 90 gracias a su sonido “neotradicional”, entonces tan en boga, su estrella se fue apagando poco a poco. En 2014 entró a formar parte del Salón de la Fama de Compositores de Nashville. Su último trabajo lleva por título Goldmine (2015).

Escuchemos el primero de sus cinco números 1, Wild and Blue (1982), de su disco homónimo, el que más satisfacciones le ha deparado en su carrera. El tema fue compuesto por John Scott Sherrill.

Hank Williams Jr. lo incluyó en Major Moves (1984).

Lucinda Williams interpretó esta canción en directo en 1989.

El grupo de country alternativo –o AmericanaFreakwater hizo otra versión en Dancing Under Water (1991).

Alan Jackson acentuó la faceta bluegrass del tema en su disco The Bluegrass Album (2013).