Hal Ketchum, cantante y pintor a tiempo parcial

halketchum01-430x250

En 1953 nacía en Nueva York Hal Michael Ketchum. Allí despuntó como intérprete de rhythm and blues, aunque lo suyo era el country. A punto de cumplir 30 años, se trasladó a Texas, una tierra mucho más propicia para triunfar en este estilo.

Su álbum de debut, Threadbare Alibis, apareció en 1986, pero la popularidad no le tocaría hasta que se desplazara a Nashville. Allí firmó un contrato con Curb Records, sello en el que vio la luz su mayor éxito comercial, Past the Point of Rescue. Al año siguiente publicó su siguiente álbum, Sure Love, que, junto con el éxito alcanzado por Every Little Word, le valieron que el Grand Ole Opry le abriera sus puertas como miembro en 1994. Por si fuera poco, en 2002 expuso su obra pictórica en una muestra en Santa Fe (Nuevo México), confirmando que es un artista multidisciplinar. Su último trabajo, I’m the Trobadour, apareció en octubre de 2014.

Vamos con uno sus primeros singles, Past the Point of Rescue, de su álbum homónimo de 1991. Compuesto por el irlandés Mick Hanly, habla de un tipo que desea que su pareja vuelva a su lado para librarle de su desesperación, pero, en el fondo, duda de que a esas alturas pueda ser rescatado. Os dejo con la versión de Hal Ketchum.

Unos años antes la cantante irlandesa Mary Black había alcanzado visibilidad internacional con su álbum No Frontiers (1989), en el que grabó esta canción.

El grupo Dixie Chicks hizo lo propio en Little Ol’ Cowgirl (1992).

Termino con dos versiones folk. En la primera, John Wright se acompaña del fiddle en un directo en Vredenburg (Países Bajos).

Celtic Thunder, un grupo irlandés fundado en 2007, también la ha versionado.

 

Sammi Smith, la representante femenina del outlaw country

sammi-smith

Jewel Faye Smith nació en California en 1943. Su infancia transcurrió, no obstante, en lugares donde el country ha germinado con más fuerza, como Oklahoma, Texas, Arizona o Colorado. A los 11 años hizo sus primeros pinitos como cantante y, a los 24, un miembro del grupo de Johnny Cash se fijó en ella. Gracias a él pudo firmar un contrato con Columbia Records, comenzando así su carrera profesional.

A finales de los 60 disfrutó de cierto éxito con sus grabaciones, pero este no fue nada comparado al que consiguió con su versión de Help me make it through the night, tema escrito por Kris Kristofferson (aquí podéis ver la entrada dedicada a este clásico), y por el que fue galardonada con el premio al mejor single del año en la Asociación de Música Country, así como con un Grammy por su interpretación.

Smith conseguiría dos Top 10 en las listas, el segundo por una versión del gran Merle Haggard, Today I Started Loving You Again, que grabó en 1975 (aquí podéis ver la entrada correspondiente). Durante la década de los 80 se fue alejando cada vez más del mundo de la música y, aunque hizo alguna aparición esporádica en el Grand Ole Opry, no volvió a recuperar la popularidad de los 70. Murió en Oklahoma en 2005.

Escuchemos I’ve Got To Have You, compuesta por Kris Kristofferson y grabada por Sammi Smith en Something Old, Something New, Something Blue (1972).

Del McCoury, el amplificador del bluegrass

del-mccoury

Cuando nuestro protagonista nació en 1939, el presidente de Estados Unidos era Franklin Delano Roosevelt, y, ni cortos ni perezosos, los padres de Del McCoury le plantaron a su hijo el nombre de Delano. En su juventud, su hermano lo introdujo en la música de Flatt & Scruggs y aprendió a tocar el banjo, por lo que sus inclinaciones se orientaron pronto al bluegrass.

A principios de los 60 debutó en el Grand Ole Opry de la mano de otro de los grandes, Bill Monroe. Inmediatamente después empezó su carrera en solitario, primero con el efímero grupo Golden State Boys y luego con The Dixie Pals. En los 80, sus hijos comenzaron a trabajar con él y de este modo se formó The Del McCoury Band, que hasta la fecha ha obtenido dos Grammys: en 2005 por The Company We Keep y en 2014 por The Streets of Baltimore. En 2011, su impagable contribución a la música bluegrass le valió entrar en su Salón de la Fama. A sus 78 años, Del McCoury se mantiene muy activo en el mundillo, con conciertos y periódicas actuaciones en el festival de música bluegrass que él mismo fundó en 2008, el Del Fest.

Uno de sus mejores trabajos es su álbum titulado Del and The Boys (2001). Escuchemos el tema con el que se abre, 1952 Vincent Black Lightning, un tema que había sido compuesto diez años antes por el británico Richard Thompson. El título hace referencia a una marca de motocicletas muy populares a principios de los 50, y la historia que cuenta no puede ser más sencilla. En esta balada folk, un chico cae herido mortalmente por la policía tras intentar un robo a mano armada, y antes de fallecer le da las llaves de su motocicleta, su bien más preciado, a su novia.

Os dejo ahora con la versión original del autor, uno de los máximos representantes del folk-rock británico. La incluyó en su disco Rumor and Sigh (1991).

Robert Earl Keen revitalizó este tema en su reciente disco Happy Prisoner (2015).

La hermana de Loretta Lynn entra en el Opry

crystalgalye_cover

Ya es oficial. El selecto grupo que forma el Grand Ole Opry cuenta desde hace apenas dos semanas con otro miembro. Tras dos años sin abrir sus puertas a los forasteros –la última vez fue con el grupo Little Big Town, en 2014–, a finales de enero Crystal Gayle (aquí podéis ver su biografía) cumplió su sueño como miembro permanente de esta institución.

La primera vez que actuó como invitada fue hace nada menos que 50 años, cuando cantó en sustitución de su hermana mayor, Loretta (se llevan casi 19 años), que había caído enferma. Entonces interpretó un tema de Gordon Lightfoot, Ribbon of Darkness.

En agosto del pasado año fue formalmente invitada por Carrie Underwood y la artista designada para presentarla en la ceremonia fue… Loretta Lynn. Las carreras de ambas han seguido derroteros distintos, sin embargo, y, a excepción de su primer single en 1974, escrito por su hermana Loretta, Crystal se ganó un nombre en la industria por derecho propio, sobre todo a raíz de su gran éxito Don’t Make it my Brown Eyes Blue (“No hagas que mis ojos marrones se vuelvan azules”, en el sentido de tristes). Incluso se cambió su nombre artístico para labrarse un porvenir en solitario. Y la noticia no solo es que haya entrado en el Grand Ole Opry, sino que planea sacar un nuevo disco en 2017, Am I that Easy to Forget?, el primero desde 2003.

Escuchemos a Crystal Gayle interpretando Ribbon of Darkness en un programa de televisión en 1970. La narradora se lamenta de la cinta de oscuridad que cuelga sobre ella tras el abandono de su pareja.

Marty Robbins popularizó esta canción en 1965. Os dejo con su magnífica interpretación.

Escuchemos ahora su primer número 1, I’ll get over you (1976), compuesta por Richard Leigh y perteneciente a Somebody Loves You.

1976 fue un buen año para su carrera, ya que sacó otro disco, Crystal, con el que consiguió otro número 1, You Never Miss a Real Good Thing. Fue escrita por Don McDill.

Jean Pruett, un ejemplo de “one-hit wonder” en la música country

 

jeanne-pruett

Norma Jean Bowman nació en Alabama hace 81 años. Su interés por la música country se gestó al abrigo del Grand Ole Opry. Se casó con un conocido guitarrista de este estilo que llegaría a trabajar con Marty Robbins y, gracias a él, se introdujo en el mundo de las discográficas, debutando en 1963.Durante el resto de esa década disfrutó de un modesto éxito, pero todo cambió cuando en 1973 apareció su disco Satin Sheets, del que formaba parte la canción homónima, su tema más conocido. Nos hallamos, pues, ante un caso característico de one hit wonder (que podría traducirse como “portento de un solo éxito”).En 1969, entró en la órbita de Decca Records. Owen Bradley, una de las mentes pensantes de ese sello, se enamoró de su voz, convencido de que gustaría a las amas de casa y vendería muchos discos. A juzgar por la canción que vamos a escuchar después –y que le hizo entrar además en el Grand Ole Opry–, no se equivocaba. A finales de los 70, sin embargo, su carrera empezó a declinar y, aunque volvió brevemente a mediados de los 80, su estrella se terminó apagando.

Escuchemos ya Satin Sheets, un tema escrito por Paul Volinkaty que apareció como single en febrero de 1973 y que constituyó el único número 1 de Pruett en las listas. La letra habla de una esposa infeliz a la que su marido proporciona todo lo que el dinero puede comprar; pero ese dinero no le puede abrazar fuerte como lo hace otro hombre que ha conocido, y le pide que la deje marchar, porque ahora sólo tiene “sábanas de satén para tumbarse y almohadas de satén para llorar”.Volinkaty escribió esta canción, la primera de su carrera, en 1970, en apenas media hora, pero no consiguió que nadie se interesara por ella hasta casi tres años después. La guerra de Vietnam abrió los ojos a mucha gente y hablar abiertamente de sexo –“no me dejas satisfecha”– ya no resultaba escandaloso.

Os dejo en primer lugar con la versión original de Jeanne Pruett. Su interpretación le hizo merecedora de varios premios en la Asociación de la Música Country de aquel año (1973): vocalista y single del año.

Ahora, escuchemos una versión de Loretta Lynn que ya tuvimos ocasión de disfrutar en la entrada dedicada a su disco Love is the Foundation (1973).

Tammy Wynette la incluyó en Another Lonely Song (1974).

Hank Williams Jr. la cantó desde el punto de vista del marido que no es capaz de darle a la mujer lo que necesita. Su grabación pertenece a Living Proof: The MGM Recordings (1974).

Dolly Parton la grabó en Treasures (1996).

Una de las voces contemporáneas más celebradas, Martina McBride, la versionó en Timeless (2005).

Stonewall Jackson, el general del country

stonewall-jackson-in-the-late-1950s1
Al general de la Confederación Thomas Jackson lo apodaron Stonewall porque enfrentarse a sus defensas era como encarar un muro de piedra. Pero, como este es un blog de música, no toca hablar de él, sino de un artista country cuyos padres sentían verdadera devoción hacia su figura y, aprovechando que se apellidaban Jackson, no dudaron en llamar a su hijo Stonewall.
Nació en una pequeña ciudad de Carolina del Norte en 1932, aunque creció en el vecino estado de Georgia, en la granja de su tío, ya que su padre murió poco después de nacer él. Durante su juventud supo que su futuro estaba en el country y en 1956 se trasladó a Nashville, donde empezó con muy buen pie. Tras conocer a Ernest Tubb, un peso pesado del country de la época, entró en el Grand Ole Opry incluso antes de firmar su primer contrato discográfico, que sellaría con la Columbia.
Su primer número 1 le llegó en 1959 con Waterloo, que ya hemos escuchado aquí. Durante los años 50 y 60 fue una de las figuras más populares del honky-tonk, pero su fama resultó efímera y, a partir de los años 70, se vio eclipsado por artistas más jóvenes, por lo que se le considera uno de los creadores country más subestimados de la historia.
Escuchemos I Washed My Hands in Muddy Water, que Jackson grabó para su Trouble & Me (1965). La canción fue escrita por Joe Babcock y, en la voz de Stonewall, alcanzó el número 8 de las listas. Perfecta fusión entre el country y el rock and roll, su título hace un guiño, además, al blues, merced a la referencia a Muddy Waters (“Aguas Embarradas”), el famoso bluesman de nombre real McKinley Morganfield.
Cuenta la historia de un joven de Georgia cuyo padre es un exconvicto que le aconseja que no siga sus pasos –“Si tienes las manos limpias no escucharás a los perros siguiéndote el rastro”–, pero el hijo se junta con malas compañías y acaba en la cárcel. El juez encargado de su caso le dice que si se porta bien aún está a tiempo de convertirse en un buen hombre, pero él no tiene paciencia, se escapa de la prisión y otra vez escucha los perros siguiéndole el rastro. Utilizando la metáfora que utilizaba el padre, el protagonista concluye que se lavó las manos en aguas embarradas, pero no salieron limpias.

Johnny Waters la versionó al año siguiente en su disco Golden Hits.

Charlie Rich la incluyó en Many New Sides (1966).

 

Jan Howard, la mujer de la aflicción constante

jan_howard
Su nombre de soltera era Lula Grace Johnson y, a raíz de su matrimonio con el compositor country Harlan Howard, fue conocida como Jan Howard.
Nacida en Missouri en 1929, tras una niñez marcada por la pobreza se casó a los 15 años de edad. Su carrera comenzó a finales de los 50, sin demasiado éxito. Uno de sus primeros trabajos fue la grabación de la maqueta de I Fall to Pieces, canción co-escrita por su marido, que luego popularizaría Patsy Cline.
En los años 60 empezó a ser conocida y se convirtió en un icono del sonido Nashville y en una estrella muy prometedora del country. Una de sus canciones más recordadas está asociada a un hecho luctuoso. Su hijo fue reclutado para combatir en la guerra de Vietnam y Jan le dedicó una canción en parte recitada, My Son, en la que la madre de un soldado escribe una carta a su hijo deseando su pronto regreso. Tan solo dos semanas después de que apareciera el tema, su hijo murió en la guerra, y cuatro años después su otro hijo se suicidó. Esas tragedias hicieron que Jan Howard se retirara progresivamente de los escenarios.
Nuestra protagonista no se limitó a interpretar composiciones ajenas, sino que escribió para otros artistas; por ejemplo It’s all over but the crying para Kitty Wells o I never once stopped loving you para Connie Smith. También colaboró con Bill Anderson, con quien alcanzó un gran éxito con For Loving You (1967).
Tras la reciente muerte de Ralph Stanley, Howard es el miembro de mayor edad del Grand Ole Opry con 87 años (Jesse McReynolds y Stu Philips también tienen esa edad, pero nacieron unos meses más tarde). Jan ingresó en esa institución en 1971, y en cierta ocasión recordaba la infuencia que ha ejercido sobre ella: “Cuando tenía 7 u 8 años teníamos una radio a pilas pero la única vez que mi padre la encendía era para las noticias y los sábados por la noche para escuchar el Grand Ole Opry“.
Escuchemos el que fue su mayor éxito en solitario, Evil on your Mind. Escrita por su marido Harlan Howard, la grabó en Jan Howard Sings Evil on Your Mind (1966). Es un tema desenfadado en el que un marido le insiste a su mujer en que vaya a visitar a su hermana. Ella, de natural suspicaz, se pregunta si esa obstinación no esconderá el deseo de serle infiel: “Creo que tienes el mal en tu mente”.

Skeeter Davis la versionó ese mismo año en My Heart’s in the Country.

El tema se prestaba a la réplica, y el encargado fue el actor y cantante Burl Ives, quien en su Evil off my Mind asegura que sus motivaciones no tienen nada de maliciosas.

 

Ralph Stanley, un doctor para el bluegrass

Bluegrass banjo player and bandleader Ralph Stanley continued as a solo act after his brother and longtime musical partner Carter Stanley died in 1966. Though Ralph  has played a primarily traditional repertoire, he has also written his own songs. Courtesy National Council for the Traditional Arts

Bluegrass banjo player and bandleader Ralph Stanley continued as a solo act after his brother and longtime musical partner Carter Stanley died in 1966. Though Ralph has played a primarily traditional repertoire, he has also written his own songs. Courtesy National Council for the Traditional Arts

Nuestro protagonista de hoy nació en 1927, es decir, que su infancia estuvo marcada por lo más virulento de la pobreza y la miseria de la Gran Depresión. Él mismo recordaba las vicisitudes para conseguir su primer banjo: “Tenía 15 o 16 años. Mi tía tenía uno y mi madre me lo compró… pagó cinco dólares, que serían unos 5.000 dólares de ahora (una exageración en toda regla: en realidad equivaldría a unos 100 dólares actuales). Mis padres tenían una pequeña tienda y recuerdo que mi tía se lo cobró en provisiones”.
Tras graduarse, sobrellevó una breve experiencia como soldado, pero el final de la Segunda Guerra Mundial, cuando tenía 18 años, le devolvió a la vida civil. Formó entonces un grupo con su hermano Carter, The Clinch Mountain Boys, que luego se convertiría en The Stanley Brothers. Colaboraron estrechamente hasta la muerte de este en 1966, y Ralph siempre reconoció que su hermano era mejor que él.
Siguió luego una carrera en solitario para la que revitalizó su grupo The Clinch Mountain Boys, en el que colaboraron artistas de la talla de Ricky Skaggs o Keith Whitley. En 1976, una universidad de Tennessee le concedió un doctorado honorario de música bluegrass y, tras entrar en el Salón de la Fama de la Música Bluegrass –antes Salón de Honor–, ingresó en el Grand Ole Opry en 2000, el mismo año en que los hermanos Coen lo recuperaron para su película O Brother y consiguió un Grammy por O Death, incluido en la banda sonora de esa cinta. En 2009 publicó su autobiografía, titulada como el clásico del bluegrass Man of Contant Sorrow (“El hombre de la aflicción constante”).
Admirado por todos –Dwight Yoakam llegó a decir que era su ídolo–, este gran icono del bluegrass falleció el pasado mes de junio a los 89 años (aquí podéis ver la entrada que le dediqué con motivo de su muerte).
Su hijo, Ralph Stanley II, produjo un disco dedicado a su figura, Shine On (2005), en el que este nos brindaba una excelente versión del clásico infantil gospel This Little Light of Mine. Escrita alrededor de 1920, con letra de Avis Christiansen y música de Harry Loes, su letra anima a los niños a conservar su pureza de carácter: “Esta pequeña luz mía la voy a dejar brillar y no voy a dejar que nadie la extinga”.

El tema alcanzó gran popularidad en la época de los derechos civiles, los años 60, convirtiéndose en todo un himno para las personas de raza negra. Escuchemos la versión de Odetta.

Secularizada y transformada en This Little Girl of Mine, constituyó todo un éxito en la voz de los Everly Brothers (1958).

Nuevas generaciones en el Grand Ole Opry

grand-ole-opry
En sus 90 años de historia, multitud de artistas han pasado por el Grand Ole Opry, tantos que, lógicamente, no habría espacio para enumerarlos todos. Tradicionalmente, actuar aquí ha sido el sueño de cualquier artista que se dedicara al country. Pero hablemos del estado de esta institución en la actualidad. Tras la reciente muerte de Jean Shepard –aquí podéis ver la entrada que le dediqué–, quedan 61 miembros en el Grand Ole Opry: hoy vamos a centrarnos en los más jóvenes y a escuchar alguna de sus interpretaciones más memorables en este recinto.
Carrie Underwood es la benjamina, nació en 1983. Además, fue elegida miembro con solo 25 años, otro récord. Como manda la tradición, fue otro socio del Opry, Garth Brooks, el encargado de “oficializar” su nombramiento. Veamos el vídeo de la noche en que entró en el Grand Ole Opry y cantó Jesus, take the Wheel a dúo con Vince Gill. El tema pertenece a su disco Some Hearts (2005), y fue escrito por Brett James, Hillary Lindsey y Gordie Sampson. La letra nos presenta a una madre, que está pasando por un mal momento y que, en Nochebuena, se dirige en coche a la cena familiar junto con su hijo recién nacido. Está punto de perder el control del vehículo, pero ve con alivio que su hijo está a salvo. Jesús ha tomado, pues, el volante, el control de su vida.

El siguiente en la lista es Josh Turner, nacido en noviembre de 1977. En octubre de 2007 el Grand Ole Opry se fijó en él para engrosar sus filas, invitado por el veterano Vince Gill. Escuchemos su dúo con Lorrie Morgan, también del Grand Ole Opry, interpretando Golden Ring. Popularizada por George Jones y Tammy Wynette en 1976, cuenta la historia de un anillo de boda que compra una pareja en una tienda de empeños y que vuelve a ella cuando el amor se acaba.

Por último, Blake Shelton, a sus 40 años, lleva seis como miembro de esta institución, a la que fue invitado por Trace Adkins. Escuchemos su éxito Gonna, que pertenece al álbum Bringing Back the Sunshine (2014).

Con nombre propio (X)

christening
Empezamos hoy con uno de los grupos más interesantes del panorama country actual, Old Crow Medicine Show, que en 2013 entró en el Grand Ole Opry. Levi pertenece a su disco Carry Me Back (2012). Su protagonista fue un personaje real, el teniente Leevi Barnard, que murió en un ataque suicida en un mercado de Bagdad en 2009. Cuando los componentes de Old Crow Medicine Show supieron que la canción preferida de este soldado era su emblemática Wagon Wheel, le dedicaron este tema en su honor.

El segundo álbum de Zac Brown Band fue You Get What You Give (2008). En él se incluye Martin, que cuenta con la colaboración del guitarrista de bluegrass Tony Rice. Su protagonista no es nadie que se llame así, sino su guitarra de marca Martin, una empresa que lleva fabricando estos instrumentos desde hace casi 185 años. Significa tanto para él, su guitarra, que habla de ella como si fuera una persona: “Hace falta afinarla bien para que vuelva en sí, pero es una gran parte de mí y nunca me desharé de ella”.

El protagonista de la siguiente canción, Ned Kelly, fue un forajido australiano que vivió en el siglo XIX y se convirtió en un icono para el país, glorificado y vilipendiado a partes iguales. Finalmente, acusado del asesinato de tres policías y varios robos a bancos, fue condenado a morir en la horca. Al igual que otras canciones folk, cuenta con varias versiones con diferentes letras. Escuchemos las tres más conocidas. En primer lugar, la de Johnny Cash.

El considerado pionero de la música country australiana –aunque nacido en Nueva Zelanda–, Tex Morton, la grabó en 1939.

En 1970 se rodó una película sobre su figura. No sería la última vez, pues en 2003 se volvió a hacer una versión centrada en su vida. La banda sonora de la primera estaba plagada de música country, interpretada por Kris Kristofferson y Waylon Jennings; en concreto, Waylon es quien canta el tema principal.