Trace Adkins, el barítono del country actual

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Tracy Darrell Adkins nació en Louisiana en 1962. Formó parte del grupo de música gospel The New Commitments ya en el instituto. En 1996 debutó con el álbum Dreamin’ Out Loud, y comenzó su colaboración con la discográfica Capitol Nashville, sello al que se mantuvo fiel hasta 2010, cuando le fichó Show Dog-Universal Music. Otros de sus álbumes señeros han sido Big Time (1997), Coming On Strong (2003) o Songs About Me (2005). En 2016 ha sacado dos singles anticipatorios de su próximo LP –todavía sin título–, Jesus and Jones y LIT.
Escuchemos uno de sus números 1, Ladies Love Country Boys, de su disco Dangerous Man (2006). Obra de Jamey Johnson, George Teren y Rivers Rutherford, la letra habla de unos padres con una hija adolescente en la que cifran todas sus esperanzas. Todo se viene abajo cuando se enamora de un chico de campo que, en opinión de sus progenitores, no le conviene. Ya lo dice el estribillo: “Hay algo que no se puede evitar: a las mujeres les gustan los chicos de campo”. La canción hace referencia a Charlie Daniels, Hank Williams, Jr. y Lynyrd Skynyrd.
Escuchemos su interpretación en directo en el Grand Ole Opry, institución a la que pertenece desde 2003.

Blue, Blue Day. Don Gibson, 1958

blue blue day
La canción que os propongo hoy responde a la idea que solemos tener del country tradicional. Blue, Blue Day fue un tema escrito por Don Gibson que él mismo interpretó y que constituyó su segundo gran éxito de 1958. El primero, Oh, Lonesome Me, dio título al disco en el que aparecía Blue, Blue Day, y ya lo escuchamos en la entrada correspondiente a su reseña biográfica.
En esta canción sucede algo bastante común en los éxitos de country: aunque su ritmo es alegre, la letra describe la tristeza del narrador ante el abandono de su pareja (“Ha sido un día triste, me apetece huir de todo, me apetece llorar, me apetece morir, no puedo fingir que al sentarme no me lamento, ¿qué puedo hacer?”).
Escuchemos la versión original de Don Gibson, que se mantuvo tres semanas como número 1 en las postrimerías del verano de 1958.

Goldie Hill Smith la versionó en Goldie Sings Again (1967), aunque en mi opinión no tiene la calidad del original (ni de las otras versiones que vamos a escuchar).

Hank Williams Jr. y Connie Francis la cantaron a dúo en 1964 en su álbum Sing Great Country Favorites.

Roy Orbison la incluyó en Roy Orbison Sings Don Gibson (1967).

The Kendalls la revitalizaron en 1989.

Escuchemos ahora a Anne Murray en su álbum Country Croonin’ (2002).

Setting the Woods on Fire. Fred Rose y Edward Nelson

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Hoy vamos a escuchar una de las canciones de Hank Williams que se considera precursora del rockabilly, estilo que probablemente hubiera seguido cultivando de no haber muerto al año siguiente.
Hank solo la interpretó. Sus autores fueron Fred Rose, productor suyo, y Edward Nelson, un compositor cuya carrera había empezado en los años 20 en el Tin Pan Alley, con el jazz, y que luego pondría sus miras en el country.
Williams la grabó en junio de 1952 en Nashville con su equipo de habituales: Jerry Rivers al fiddle, Don Helms a la steel guitar y Harold Bradley a la guitarra rítmica, y se especula con que la guitarra fuera la de Chet Atkins y el contrabajo el de Ernie Newton. El single, editado por MGM Records en septiembre de 1952, llegó al segundo puesto de la lista Billboard.

Escuchemos la versión de Jerry Lee Lewis para Sun Records en 1958, que no llegó a editarse.

Ahora, otra versión de ese mismo año que sí salió a la venta, la de Johnny Burnette, uno de los fundadores de Rock and Roll Trio.

George Jones la incluyó en su álbum George Jones Salutes Hank Williams (1960).

Porter Wagoner la versionó en A Satisfied Mind (1963).

Hank Williams Jr. y Lois Johnson la interpretaron a dúo en Removing the Shadow (1970).

El grupo británico Matchbox hizo una versión en 1978.

En 1994 el grupo de country rock The Tractors revitalizó este clásico de los 50 modernizando su sonido.

Kaw-Liga. Hank Williams y Fred Rose, 1952

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23 de septiembre de 1952. En su última sesión de grabación, Hank Williams nos dejó el tema de hoy, Kaw-Liga, junto con su clásico Your Cheatin’ Heart, ya escuchado aquí. Esta es su historia.
En tiempos inmemoriales habitaba en Alabama la tribu india de los Kowaliga, lo que inspiró a Hank la historia de un nativo-americano ficticio llamado Kaw-Liga. Tan tímido como tozudo, se niega a declararle su amor a una compañera de tribu, por lo que nunca será correspondido (“Pobre Kaw-Liga, nunca consiguió un beso, pobre Kaw-Liga, no sabe lo que se perdió”).
El single apareció póstumamente en enero de 1953 y llegó al número 1. Como curiosidad, su éxito propició la apertura en Alabama de un restaurante con el nombre de Kowaliga, que hoy continúa abierto.
Escuchemos la grabación original de Williams de 1952, una de sus pocas colaboraciones con Chet Atkins, que tocaba la guitarra. También se encuentra arropado por Don Helms a la steel guitar, Jack Shook a la guitarra rítmica, Tommy Jackson al fiddle y Floyd Chance al contrabajo.

Marty Robbins la incluyó en su disco Marty Robbins (1958).

Loretta Lynn la versionó en 1969.

Charley Pride la grabó en directo ese mismo año para In Person.

La primera vez que Hank Williams Jr. la grabó en un álbum fue en 1980 en Habits Old and New. Escuchémoslo.

Aquí, el hijo de Hank Williams la interpreta en directo con Johnny Cash.

El cantante de country Neal McCoy la incluyó en un álbum de homenaje a su ídolo Charley Pride, A Tribute to Charley Pride (2013).

Why Don’t You Love Me. Hank Williams, 1950

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La semana pasada os traía aquí Long Gone Lonesome Blues. Hoy reincido con Hank Williams. Escucharemos el que fue su siguiente número 1, Why Don’t You Love Me, inspirado en la relación de Hank con su primera mujer Audrey Williams, que terminó en divorcio (luego se casaría con Norma Jean).
Al más puro estilo honky-tonk, la letra nos presenta a un hombre que se pregunta por qué su pareja no le hace el mismo caso que antes: “¿Por qué no me amas como solías hacerlo, cómo es que me tratas como a un zapato viejo, mis ojos siguen siendo azules y mi pelo rizado”, le recrimina.
Producida por Fred Rose, incluyó la participación de Jerry Rivers al fiddle, Don Helms a la steel guitar, Bob McNett a la guitarra solista y Ernie Newton al contrabajo. Os dejo ya con Hank Williams en su grabación de enero de 1950, que disfrutaríamos, por cierto, en la escena final de La última película (1971), de Peter Bogdanovich.

George Jones revitalizó el tema para su George Jones Salutes Hank Williams (1960).

Jerry Lee Lewis la versionó en 1969.

Connie Smith la grabó y la sacó como single en 1975.

Escuchemos ahora el dúo entre el hijo de Hank, Hank Williams Jr., y Lois Johnson para el disco Removing the Shadow (1970).

El actor Tom Hiddleston también interpretó este clásico.

Recientemente, el cantante irlandés Daniel O’Donnell la incluyó en The Hank Williams Songbook (2015).

My Home’s in Alabama. Alabama, 1980

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No fue el primer disco de Alabama, pero sí el que dio el pistoletazo de salida a la exitosa carrera de este grupo en los ochenta. Encuadrado en el country-rock, pero menos agresivo que el que practicaban Leonard Skynyrd o Hank Williams Jr., My Home’s in Alabama fue publicado por RCA Nashville en 1980 y reeditado en 1998.
Escuchemos la canción que da título al disco, cuya letra abunda en las raíces sureñas de la formación. Es obra de Randy Owen y Teddy Gentry.

Hangin’ Up My Travelling Shoes fue escrita por los mismos autores. El protagonista ha estado “dando vueltas en un remolino sin saber dónde ir”, “en una jungla de corazones rotos buscando no sabe qué”, “cabalgando en un mar de incertidumbre huyendo de todo”, pero, ahora que ha encontrado lo que busca, promete “colgar sus zapatos de caminante”.

Why, Lady, Why fue uno de sus singles y llegó a lo más alto de las listas. En esta balada, de Teddy Gentry y Reed Scott, el narrador se pregunta por qué no puede olvidar a su ex pareja.

I Wanna Come Over salió un año antes y fue recuperada para este álbum. La grabaron tras dos años en el dique seco por problemas legales con su anterior discográfica y constituyó su primer Top 40 en las listas. Richard Berardi y Michael Berardi relataron la historia de un hombre que llama a su novia por teléfono y le propone hacerle una visita, arrepentido por la pelea que acaban de tener.

La canción que vamos a escuchar ahora –por segunda vez: ya lo hicimos en la entrega XXVII de la serie El country marca su territorio– lleva por título Tennessee River, y tiene el honor de haber sido el primer número 1 de Alabama. El fiddle es el mejor aliado de su letra.

Some Other Place, Some Other Time fue compuesta en solitario por Jeff Cook. Se trata de una nostálgica canción en la que el protagonista recuerda a “otro amor en otro lugar y otro tiempo”.

Disco del mes (enero)

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Hank Williams, Jr. –o Bocephus, como le apodaba su padre– tiene a sus espaldas una carrera impresionante a lo largo de 50 años: ha vendido más de 70 millones de discos, ha sacado más de 30 álbumes de estudio, y ha sido artista del año para la Academia de Música Country y la Asociación de la Música Country. Recientemente firmó con el sello Nash Icon, y el pasado 15 de enero sacó su primer trabajo con ellos, It’s About Time, el primero desde 2012.
El disco cuenta con múltiples colaboraciones, entre ellas las de Brad Paisley, Justin Moore, Brantley Gilbert o Eric Church, con quien mantiene una intensa afinidad de gustos e intereses.
Williams, muy orgulloso de su álbum, ha declarado en una entrevista que “el mes pasado fui a la tumba de mi padre y mi madre y les dije: he hecho el mejor CD de mi carrera”. Las ventas no le están yendo nada mal; en la primera semana se colocó ya como el segundo disco más vendido, y ha sido su mejor debut hasta la fecha. El disco contiene tanto nuevas grabaciones de temas del propio Hank como canciones escritas ex profeso.
Se abre con Are You Ready for the Country, escrita en 1972 por Neil Diamond como un tema country-rock. En la versión de Williams colabora Eric Church.

El tema es, en realidad, un guiño a Waylon Jennings, de quien Hank era un gran admirador. Waylon la había incluido en 1976 en su álbum Are you ready for the country.

Those Days Are Gone es obra de Chris Janson, un cantautor de 29 años. A la espera de que salga el single de Hank Williams, escuchemos al autor, que se lamenta del rumbo que ha tomado el country actual y echa de menos el tradicional.

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Un estándar del jazz en clave country

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Hay multitud de canciones que no nacieron como tonadas country, pero, debido a su popularidad, acabaron siendo grabadas por artistas de este género. Es el caso de Ain’t Misbehavin’ (“No me estoy comportando mal”), escrita en 1929 por Thomas Wright Waller, más conocido como Fats Waller, en colaboración con Harry Brooks –los artífices de la melodía–, con letra de Andy Razaf. El protagonista alega a su pareja que no se está portando mal y que reserva todo su amor para ella.
Escuchemos una selección de versiones ejecutadas por artistas country de este estándar del jazz.
En primer lugar, la de Hank Williams, Jr., que pertenece a su álbum Five-O (1985). En 1987, Williams fue candidato al Grammy y al premio de la Asociación de Música Country en la categoría de mejor interpretación masculina por esta canción.

Este instrumental de Chet Atkins lleva fecha de 1957. Es una muestra más de su virtuosismo en la guitarra.

El grupo Asleep at the Wheel, capitaneado por Ray Benson, revitalizó este clásico.

Frankie Laine, conocido por haber cantado clásicos como High Noon o el tema principal de Gunfight at O.K. Corral, hizo esta versión.

Ahora es el turno de otro de los grandes del country, Willie Nelson, que, por cierto, protagonizó la película Honeysuckle Rose (1980), cuyo título proviene de otra composición de Waller. Su versión está incluida en el álbum American Classic (2009).

A country boy can survive. Hank Williams, Jr., 1982

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El título lo dice todo: “Un chico de campo puede sobrevivir”. Y es que esta canción es algo más que una canción: es toda una declaración de intenciones.
Fue escrita por el hijo de Hank Williams en 1981, como parte del disco The Pressure is on, y salió como single en enero del año siguiente, convirtiéndose automáticamente en un éxito (llegó al número 2 de la lista Billboard). Williams Jr. la incluyó en su álbum recopilatorio America (The Way I See It), de 1990.
La letra exalta la vida en el campo, en contraposición a la de la ciudad. Si vas al centro, te atracan, pero en el campo se puede arar la tierra, elaborar tu propio vino, cultivar tus tomates; y nadie puede matar de hambre a los campesinos, aunque “los tipos de interés suban y la bolsa baje”. Él tenía un amigo que vivía en Nueva York al que enviaba vino casero a cambio de fotos de las noches de Broadway, y le apuñalaron para robarle 43 dólares.
Esta es la original de Hank Williams Jr.

Os dejo con la versión de Blake Shelton en 2008.

Escuchad ahora la interpretación de Jason Aldean y Tyler Farr en un concierto en Springfield en 2014.

Craig Morgan y Joe Nichols en el Grand Ole Opry (2008).

En 1999 Chad Brock, en colaboración con George Jones, versionó este tema.

Termino por hoy con una variante de esta canción: tras los atentados del 11-S, Hank reescribió la canción con el título America Will Survive, y también entró en las listas.

Paradojas del destino

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La canción que vamos a escuchar hoy demuestra que, en ocasiones, los títulos de las canciones pueden ser casi premonitorios. Hank Williams y su productor Fred Rose decidieron escribir en 1952 una canción humorística, I’ll never get out of this world alive (“No saldré vivo de este mundo”), con la esperanza de que se convirtiera en el siguiente éxito de Hank. Y ciertamente lo fue, pero en un momento, cuando menos, paradójico.
El día de Año Nuevo de 1953, Hank Williams moría en el asiento trasero de un Cadillac cuando un estudiante, que hacía las veces de chófer, le llevaba rumbo a su siguiente concierto. Williams abusaba de medicamentos, recetados por un médico para paliar sus dolores, y los mezclaba con alcohol. Quiso el destino que este fuera el último single que apareció en vida del cantante y que llegara al número 1 de la prestigiosa lista Billboard en enero de ese año, ya con carácter póstumo. Se da la circunstancia de que justo la semana en que murió, otra de sus canciones más conocidas, Jambalaya (ya escuchada aquí), ocupaba lo más alto de las listas. Y que Fred Rose, el otro autor de I’ll never get out of this world alive, moría en 1954.
Mucho tiempo después, la canción sirvió de inspiración a Steve Earle para su álbum homónimo, que salió en 2011. También fue el título de su primera novela, acerca de un doctor desposeído de su título, Doc Ebersole, que practica abortos ilegales para ganarse la vida y es acechado por el fantasma de Williams.
La letra enumera las desgracias que persiguen al protagonista: su caña de pescar se ha roto porque el arroyo está lleno de arena, su mujer le ha dejado, si lloviera oro no podría hacer nada porque sus pantalones están tan remendados que no tienen ni bolsillos, si se tirara al río, probablemente se ahogaría, un abogado demostró que no había nacido –simplemente había sido lanzado al mundo–, los zapatos que lleva están llenos de agujeros y clavos.
Escuchemos ahora la versión original de Hank Williams.

Esta grabación de Asleep At the Wheel pertenece al disco doble Texas Gold/Comin’ Right at Ya.

Os dejo con Jerry Lee Lewis y su inseparable piano.

Hank Williams Jr. la incluyó en su disco Men with Broken Hearts (1995).

Por último, escuchemos a su nieto, Hank Williams III, en un concierto que dio en Louisville (Kentucky) en junio del año pasado.