Dobro significa bueno en cualquier lengua

dobro

Aparte de instrumentos típicos como la guitarra, el violín o la batería, la música folk y el bluegrass se sirven de instrumentos propios como el banjo, la mandolina o el dobro, al que está dedicada la entrada de hoy.

El dobro es simplemente una guitarra de resonancia con un sonido más trémulo, más cercano al del banjo que al de la guitarra. En el bluegrass suele tocarse en posición horizontal con las cuerdas hacia arriba, mientras que en el blues se toca igual que una guitarra.

Es curioso que los inventores de un instrumento tan americano –léase estadounidense– como este vinieran de un lugar tan distante como Eslovaquia. Los hermanos Dopyera eran, en efecto, hijos del Imperio Austro-Húngaro. Poco antes del estallido de la Primera Guerra Mundial, la familia emigró a California. En su país natal se ganaban la vida haciendo violines y, una vez asentados en Estados Unidos, un empresario llamado Beauchamp les encargó que fabricaran un instrumento con un sonido más fuerte que el de la guitarra para que destacara más en una orquesta.

Así, los Dopyera inventaron un resonador que, acoplado en el cuerpo de una guitarra, le daba un sonido peculiar, como de lamento. Todo esto ocurría en 1928, pero el instrumento no fue bautizado hasta el año siguiente, cuando los hermanos fundaron la compañía Do Bros. –iniciales de Dopyera Brothers–, lo que propició que el nuevo instrumento se empezara a conocer como dobro. Da la casualidad de que dobro en eslovaco (y en otras lenguas eslavas) significa “bueno”, por lo que el lema de la compañía vino rodado: “Dobro significa bueno en cualquier lengua”. En homenaje a sus inventores, en Trnava (Eslovaquia), hay un pequeño museo llamado Salón de la Fama del Dobro.

Escuchemos ya a algunos de los mejores intérpretes del dobro de la historia. En primer lugar, os dejo con Josh Graves, artífice de su popularización a partir de 1950 tras incluirlo en Flatt & Scruggs, en el tema Carroll County Blues.

Gene Wooten en Beyond the Sunset.

Mike Auldridge interpreta el clásico del siglo XIX Lorena.

Bashful Brother Oswald, también conocido como Pete Kirby, fue un asiduo del Grand Ole Opry hasta su muerte. Aquí interpreta The End of the World.

En el capítulo de intérpretes vivos, traigo dos ejemplos. En primer lugar, Jerry Douglas, que atesora nada menos que 14 Grammys. En el disco recopilatorio Bluegrass Today (2003) se incluía Hey Joe, un tema versionado en múltiples ocasiones, entre otros por el gran Jimmi Hendrix.

Del mismo artista, Little Martha, perteneciente a su disco Lookout for Hope (2002). La composición fue escrita por Duane Allman en 1971.

Por último, Rob Ickes toca el dobro en Angeline the Baker, acompañado a la mandolina por Andy Leftwich. El tema pertenece al álbum Rob Ickes: Contemporary Dobro Artistry (2008).

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Carl Smith, Mr. Country

carl smith
Hoy nos vamos a centrar en una figura que alcanzó gran popularidad en los años 50, y que, en la actualidad, se encuentra algo olvidada. Me refiero a Carl Milton Smith, nacido en Tennessee en 1927.
Su pasión por el country se manifestó ya en la emisora local en que trabajaba, puesto que conservó a la vuelta de sus obligaciones militares en 1947. En 1950 le llegó su primer contrato con una discográfica, la Columbia, de la mano de su productor Don Law. Allí se mantuvo nada menos que 25 años, hasta que firmó con Hickory Records.
Su estilo tenía un aire rockabilly, aprovechando el tirón de este subgénero en los años 50. A lo largo de esa década lanzó al mercado más de 40 singles y solo en su primera mitad alcanzó cinco números 1.
Su vida personal también contribuyó a su fama. En 1952 se casó con June Carter –la futura mujer de Johnny Cash– y, cuando se divorció de esta, contrajo matrimonio con otra estrella del country, Goldie Hill. En los años 60 su éxito empezó a menguar y sus entradas en los primeros puestos de las listas se esfumaron. Finalmente, a finales de los 70 se retiró. En 2003 ingresó en el Salón de la Fama de la Música Country y, ya lejos de los escenarios, murió en su granja al sur de Nashville en 2010.
Uno de sus mayores éxitos fue Hey Joe (1953), que nada tiene que ver con el tema homónimo de Jimi Hendrix. Fue escrito por Boudleaux Bryant y se centra en un par de amigos que están en un salón de baile. Uno de ellos se encapricha de la chica del otro, llamado Joe, y le advierte sin tapujos de que “es tan guapa que va a intentar robársela”.

Poco después, Kitty Wells, la primera mujer que triunfó en la música country, hizo una versión para replicar a Smith. La melodía es la misma, pero la letra cambia; en este caso, Wells es la chica en cuestión; le asegura a Joe que es a él a quien quiere y le promete que ningún otro se la quitará.

La versión que grabó Frankie Laine de este tema fue todo un éxito en Reino Unido. Escuchémosla.

Su último número 1 fue Loose Talk (1954), escrita por Freddie Hart. La letra trata del daño que sufre una pareja por las habladurías irresponsables de la gente.

En 1995 su hija Carlene Carter la incluyó en su disco Little Acts of Treason, en la que canta a dúo con su padre.