Floyd Tillman, un pionero del honky-tonk

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Floyd Tillman nació en Oklahoma en 1914, pero creció y vivió el resto de su vida en Texas. A temprana edad comenzó a tocar la mandolina y después se aficionó a la guitarra, que solía tocar con sus hermanos para amenizar las veladas en una pista de patinaje local. Su primer éxito como compositor fue It Makes No Difference Now (1938), que Jimmie Davis le compró por 300 dólares. Aunque desde la perspectiva actual nos puede parecer que el sonido de Floyd Tillman ha quedado un poco obsoleto, en los años 40 gozó de una inmensa popularidad.
En 1941 grabó el que sería su único número 1 en las listas como cantante, They Took the Stars Out of Heaven. En 1944 su single Each Night At Nine, el que un hombre promete encontrarse con su novia cada día a las nueve, causó sensación entre los soldados americanos destinados en el Pacífico. Las emisoras de radio japonesas no dejaban de pincharla para fomentar la deserción y disminuir la moral de los soldados americanos. I Love you so much it Hurts fue escrita por él en 1948; aunque también la grabó, fue Jimmy Wakely el encargado de lanzarla a la fama. Al año siguiente, llegó la que es considerada una de las primeras canciones honky-tonk sobre la infidelidad, Slippin’ Around, que triunfó de nuevo en la voz de Jimmy Wakely, acompañado esta vez por Margaret Whiting. Llegó al número 1 en las listas, y fue la primera vez que una mujer (aunque de forma compartida) alcanzaba la cima del Billboard –la primera en solitario sería Kitty Wells en 1952 con It Wasn’t God Who Made Honky-Tonk Angels (ya escuchada aquí).
A partir de los años 50 disminuyó considerablemente su producción como solista para centrarse en sus composiciones. Su predicamento sobre jóvenes figuras del outlaw country como Willie Nelson, Merle Haggard o Ray Price fue muy notoria. En 1984 entró a formar parte del Salón de la Fama de la Música Country y murió en 2003. Lo hizo con las botas puestas: su último álbum lo grabó un año antes de su muerte, en un retorno por todo lo alto (era su primer álbum en más de 20 años) que incluyó las colaboraciones de Willie Nelson, Dolly Parton, Hank Thompson, Connie Smith o George Jones, entre otros.
Escuchemos ya Slippin’ Around, que, como decía, fue una de las primeras canciones que abordó el tema de la infidelidad, sin adoptar una posición crítica respecto a ella. La letra, inspirada en una conversación telefónica que oyó Tillman en un bar, nos presenta a un hombre y una mujer que se ven obligados a verse a escondidas, ya que ambos están casados. “Parece que siempre nos tenemos que escabullir para estar juntos y vivir en un miedo constante a ser encontrados”. Su versión llegó al número 5 de las listas.

El mayor éxito le llegó al tema de la mano de Margaret Whiting y Jimmy Wakely: se mantuvo en lo más alto durante tres meses en 1949.

Uno de los máximos exponentes del honky-tonk, Ernest Tubb, también la interpretó en 1949.

Escuchemos a George Morgan y Marion Worth en 1964.

Ray Price la incluyó en su álbum Heart of Country Music (1987).

En una hábil maniobra para explotar este éxito, Tillman escribió el mismo año una canción-respuesta sobre los mismos personajes, ya libres de ataduras. Os dejo con I’ll Never Slip Around Again, otro éxito para Margaret Whiting y Jimmy Wakely.

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Kitty Wells, la primera estrella femenina del country

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Ellen Muriel Deason, luego conocida por su nombre artístico de Kitty Wells, nació en Nashville en 1919. Toda su familia –padre, madre y hermano– se dedicaba a la música, por lo que no es de extrañar que ella eligiera también ese camino y aprendiera a tocar la guitarra desde niña.
Se casó a los 18 años con una estrella del country, Johnny Wright, y formó un grupo musical con él, su cuñada y el marido de ésta. Fue entonces, en la década de los 40, cuando se cambió el nombre por iniciativa de su esposo, adoptando el de una canción folk llamada Sweet Kitty Wells.
En 1952 consiguió su primer éxito con It wasn’t God who made honky-tonk angels. Fue toda una sorpresa, casi una revelación: el mercado del country no concebía que una mujer pudiera vender tantos discos. A partir de ese momento, y hasta finales de los sesenta, su carrera subió como la espuma y se mantuvo como la única fémina en las listas, hasta la eclosión de Patsy Cline primero y Brenda Lee o Loretta Lynn después. Entre tanto, grabó con Red Foley otro éxito de la época, One by one.
El matrimonio de Kitty Wells, quien falleció a los 92 años de edad, fue excepcionalmente largo: su marido murió a los 97 y llegaron a celebrar su 70 aniversario.
Escuchemos ahora el otro single en solitario –aparte de It wasn’t God who made honky-tonk angels– que llegó a lo más alto de las listas en 1961, Heartbreak USA. Compuesta por Harlan Howard, la canción narra la historia de una mujer que suplica a su novio, que se ha marchado a tierras lejanas, que no se olvide de ella…