I Think I’ll Just Stay Here and Drink. Merle Haggard, 1980

i think i'll just stay here and drink

La canción que vamos a escuchar hoy es obra de uno de los artistas country más prolíficos que ha dado la industria. Me refiero a Merle Haggard, que, con este I Think I’ll Just Sit Here and Drink, consiguió su vigésimo sexto número 1.

La letra no es en absoluto novedosa. Merle vuelve sobre uno de los temas recurrentes del country: el alcohol como receta para ahuyentar las penas tras una ruptura amorosa: “Podría estar abrazándote ahora, podría dejar de hacer el mal y hacer el bien, pero creo que me quedaré aquí bebiendo”. La personalidad que Haggard imprime a la canción nos hace entender por qué ocupa –y ocupará– un lugar muy destacado en la historia del country.

En primer lugar, la versión original de Merle Haggard en su disco Back to the Barrooms (1980).

George Jones sacó un disco en colaboración con Haggard en el que cada uno interpretaba varias canciones del otro. Se titulaba Kicking Out the Footlights… Again (2006), y esta es la versión de Jones de I Think I’ll Just Sit Here and Drink.

Escuchemos el homenaje de Hank Williams Jr. a Merle Haggard, en el que este también se deja caer.

Dustin Lynch incorporó esta canción a su repertorio en 2014.

Uno de los mayores activos del country actual, Jamey Johnson, versionó este clásico en 2016.

 

Enjaulados (I)

enjaulado

Hace un par de meses, a propósito de la canción You Never Even Called Me By My Name, os comentaba que David Allan Coe dijo con sorna que una canción country no era del todo perfecta si no hablaba de temas como “mamá, trenes, emborracharse o la prisión”.

Pues bien, en la serie que comienza hoy me voy a centrar en una de esas líneas: la prisión, empezando por algunos cantantes que dieron con sus huesos en la cárcel, la mayoría de las veces por delitos menores, y cuya experiencia les sirvió, en ocasiones, de inspiración para componer sus canciones.

Sabido es que Willie Nelson siempre ha tenido una relación muy íntima con la marihuana y que ha abogado por su legalización (de hecho, ha creado su propia marca de hierba para venderla en los pocos estados en los que ya es legal con fines recreativos y medicinales). Este coqueteo le ha supuesto algún que otro problema con la justicia. Hace más de 40 años, en una gira por las Bahamas junto a Hank Cochran, los oficiales de aduana hallaron una pequeña cantidad de cannabis en su equipaje, a resultas de lo cual fue encarcelado (lo liberaron después de que su amigo Cochran pagara la fianza). En 1994 se repitió la historia, esta vez cerca de Waco, Texas: detenido, no pudo asistir a la ceremonia de los Grammy ese año. En 2006 le encontraron marihuana y champiñones alucinógenos –champiñones mágicos– en el autobús en el que viajaba junto con otros músicos de gira por Louisiana. Y no sería la última vez: en 2010, fue arrestado en su estado natal, Texas, también por posesión de drogas, si bien entonces se libró de ir a la cárcel al pagar una multa de 2.500 dólares. Incluso el fiscal bromeó en la vista y le dijo que le dejarían marchar si tocaba para ellos Blue Eyes Cryin’ in the Rain. La jueza no se lo tomó muy bien, observó que aquella no era una corte de bufones, y que ella no se dejaba cegar por las estrellas de la música. De momento, el caso sigue pendiente…

Escuchemos Roll me up and smoke me when I die, tema que, como se deduce del título, sintetiza su pasión por la marihuana. El tema, obra del propio Willie, está incluido en Heroes (2012), y cuenta con la colaboración de Jamey Johnson, Kris Kristofferson y Snoop Dogg, este último ajeno al country. El disco fue producido por Buddy Cannon en colaboración con John Colgin, Rich Alves y Mike McQuerry. Por cierto, el álbum en principio se iba a llamar como la canción, pero finalmente le cambiaron el título por Heroes, ya que temían que los sectores más conservadores del país se mostraran reacios a comprarlo y las ventas se resintieran.

Jamey Johnson, la gran esperanza del country

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Hace 41 años nacía en Alabama, uno de los estados del corazón del sur de Estados Unidos, Jamey Johnson, nuestro protagonista de hoy.
Ya desde su infancia se zambulló en la música country, siguiendo a su ídolo Alan Jackson. Tras su paso por el cuerpo de marines, despegó su carrera. Su primera actuación fue como telonero de David Allan Coe. En 2002 se autoeditó el disco They Call Me Country. Firmó su primer contrato con el sello BNA, donde sacó su primer disco importante, The Dollar (2005), que fue su primera entrada en las listas.
Johnson ha compuesto también canciones para otros artistas, como Give it Away –premio a la mejor canción country en la Academia y la Asociación de Música Country en 2007–, que interpretó George Strait. Su siguiente álbum, That Lonesome Song, tuvo muy buena acogida y lo situó, de hecho, en la primera plana del country. Fichó por Mercury Nashville, con la que editó sus siguientes tres álbumes antes de fundar su propia discográfica, Big Gassed Records.
Escuchemos ahora una de sus mejores canciones, In Color, perteneciente a su tercer disco That Lonesome Song. El disco apareció en 2007 y el single al año siguiente (hasta la fecha es su single más vendido y el mejor situado en las listas). Con este tema ganó el premio a la mejor canción del año tanto en la Academia de la Música Country como en la Asociación de Música Country, además de ser candidato en los Grammy.
Escrita por él mismo, junto con James Otto y Lee Thomas Miller, la letra recuerda que la nuestra fue la generación que hizo la transición de las fotografías en blanco y negro a color. Se trata de un tema de corte nostálgico en el que un abuelo va mostrando a su nieto una serie de fotografías a modo de inventario vital: la Gran Depresión, la Segunda Guerra Mundial y su favorita: la de él y su mujer el día de su boda. “Pero no puedes ver lo que hay detrás de esos tonos de gris. Lo deberías haber visto en color”.
Inicialmente Johnson le cedió el tema a Trace Adkins. Os dejo con ella.

Simultáneamente a la versión que acabamos de escuchar, el propio Jamey la grabó. En mi opinión, su versión es superior. ¿Quién mejor que el propio autor para identificarse con la historia?

Trace Adkins, el barítono del country actual

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Tracy Darrell Adkins nació en Louisiana en 1962. Formó parte del grupo de música gospel The New Commitments ya en el instituto. En 1996 debutó con el álbum Dreamin’ Out Loud, y comenzó su colaboración con la discográfica Capitol Nashville, sello al que se mantuvo fiel hasta 2010, cuando le fichó Show Dog-Universal Music. Otros de sus álbumes señeros han sido Big Time (1997), Coming On Strong (2003) o Songs About Me (2005). En 2016 ha sacado dos singles anticipatorios de su próximo LP –todavía sin título–, Jesus and Jones y LIT.
Escuchemos uno de sus números 1, Ladies Love Country Boys, de su disco Dangerous Man (2006). Obra de Jamey Johnson, George Teren y Rivers Rutherford, la letra habla de unos padres con una hija adolescente en la que cifran todas sus esperanzas. Todo se viene abajo cuando se enamora de un chico de campo que, en opinión de sus progenitores, no le conviene. Ya lo dice el estribillo: “Hay algo que no se puede evitar: a las mujeres les gustan los chicos de campo”. La canción hace referencia a Charlie Daniels, Hank Williams, Jr. y Lynyrd Skynyrd.
Escuchemos su interpretación en directo en el Grand Ole Opry, institución a la que pertenece desde 2003.

Disco del mes (julio)

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El pasado 8 de julio apareció el decimoquinto disco de Mark Chesnutt, Tradition Lives, que no sacaba nuevo material desde 2010. La expectación era grande, y no ha defraudado.
Editado por Row Entertainment, consta de 13 pistas. La última de ellas, There Won’t Be Another Now, es un tributo muy especial al icono del country Merle Haggard, fallecido el pasado mes de abril. El álbum recupera el country tradicional de Chesnutt y sus inconfundibles ecos honky-tonk.
Sobre su productor, Jimmy Ritchie, el artista ha dicho: “Conectamos en un momento en el que la gente no tenía mucha fe en mí porque me mantuve ‘country’ mientras la industria iba por otro lado. Necesitaba a alguien como Jimmy que realmente creyera en mi tipo de música”.
Chesnutt, una de las voces que más defiende el tradicionalismo en el country, se ha mostrado muy crítico con los derroteros que ha tomado el género en los últimos años: “Ha habido momentos en que los tipos que hacían cosas como yo parecíamos estar arrinconados. Y los nuevos salían con lo que quiera que llamen country… No quiero ofender a nadie, pero lo que veo y oigo en las ceremonias de premios no sé qué diablos es. No es country, tampoco rock and roll porque yo soy aficionado al rock and roll. Pero hacen dinero con ello y durante un tiempo lo seguirán haciendo. Yo no intento seguir tendencias. Yo solo hago lo que hago”.
Como aperivo al disco, escuchemos algunos de sus temas.
I’ve got a quarter in my pocket es una canción escrita por John Ludowitz y Billy Yates. El narrador se pregunta qué hacer con la moneda de 25 centavos que tiene: ¿la debería utilizar para la cabina y llamarla, o poner en la gramola otra canción sobre rupturas sentimentales? Al más puro estilo honky-tonk, él se inclina por esta última opción.

Is it still cheating ha sido escrita por Randy Hauser, Jamey Johnson y Jerrod Niemann. La canción presenta a un hombre que llama a su mujer y el contestador le dice que llegará tarde. Él sabe que lo está engañando, porque el cuento se repite ya con demasiada frecuencia, y, en cierto modo, agradece que sea así, pues tendrá más tiempo para pasar con su amante. Al fin, se pregunta: “Si los dos estamos mintiendo, ¿se considera engañar?”

Oughta Miss Me By Now es el primer single del disco. Compuesto por Tony Ramey y Trey Matthews, habla de una pareja que se ha dado un tiempo. Aunque él está deseando volver con ella, se niega a reconocerlo porque tiene su orgullo y se limita a confiar en que ella lo esté echando ya de menos.

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Así fue 2015

2015-tendencias
El año que acabamos de despedir ha contado con unos singles country memorables. Repasemos los 10 mejores, aunque quizá echéis en falta algunos éxitos más comerciales. Es una lista personal, ya se sabe.
10. The Blade. En julio de 2015 Ashley Monroe sacó su tercer álbum de estudio, The Blade, del que vamos a escuchar la canción que le da título. Habla de una ruptura sentimental que es mucho más dolorosa para una de las partes, porque “el amor es como una cuchilla y tú la cogiste por el mango y yo por el filo”.

9. Head over Boots. En septiembre Jon Pardi dio a conocer el primer single de su inminente segundo álbum de estudio. Escrita por el propio Pardi junto con Luke Laird, la letra es muy alegre. El protagonista se siente feliz porque está enamorado “de la cabeza a las botas”. En palabras de su autor, “esta canción me recuerda a Forever and Ever, Amen” (ya escuchada aquí).

8. Stay a little longer. Brothers Osborne es un dúo formado por los hermanos T. J. y John, que en marzo del pasado año nos sorprendieron con este su tercer single, por el que han sido nominados a los Grammy. Escrita junto con Shane McAnalally, cuenta la historia de un hombre que no puede frenar sus deseos amorosos, llama a su novia todas las noches, quedan en su piso y tienen una velada salvajemente erótica. Es curioso cómo se parece la voz del cantante a Toby Keith.

7. Burning House. Una de las mejores canciones del disco de que hablé en diciembre, Untamed, es Burning House, también nominada a los Grammy y obra de Cam, Tyler Johnson y Jeff Bhasker. El single, que cuenta con una rica instrumentación, salió en junio y fue muy bien acogido por la crítica. Describe un sueño en el que la narradora rescata a su novio de una casa en llamas e intenta salvar de entre las cenizas lo que queda de su relación.

6. Chances Are. El tercer single del disco de Lee Ann Womack The Way I’m Living lo firma Hayes Carll. Candidata a la mejor canción country para la próxima edición de los Grammy, habla de un arrepentimiento en clave country con tintes blues. Una mujer deja a su pareja, pero se da cuenta de que no puede vivir sin él y se pregunta cuáles son ahora sus posibilidades.

5. Crossing Muddy Waters. Vamos ahora con la que ha sido la mejor expresión del bluegrass de 2015. Sara Watkins, del grupo Nickel Creek, Sarah Jarosz y Aofie O’Donovan unieron sus fuerzas y en mayo sacaron a la luz este disco de corta duración. Se trata de una versión del tema homónimo de John Hiatt de 2000. Es la historia de una mujer de una zona rural que huye de casa sin previo aviso, abandonando a su marido y a su hija.

4. Nobody to blame. Fructífera temporada para Chris Stapleton, que en mayo sacó Traveller –con influencias del southern rock y nominado al mejor álbum country– y en noviembre presentó su segundo single, este Nobody to blame. El protagonista se resigna a que su mujer acabe con su relación y reconoce que “no puede culpar a nadie sino a sí mismo”.

3. Alabama Pines. Para comenzar el año, Jamey Johnson nos regaló –y nunca mejor dicho: fue una canción promocional gratuita– este tema, del que ya me hice eco en su día (ver entrada aquí). Es la mejor prueba de que la música country se renueva cíclicamente y de que el género nunca morirá. El protagonista se traslada a Nashville desde Alabama para perseguir sus sueños como cantante.

2. 24 Frames. Jason Isbell, de 36 años, sacó en julio el que quizá sea el mejor álbum de su carrera hasta la fecha, Something more than free, al que pertenece este single. El autor nos recuerda el inevitable paso del tiempo y dice que toda nuestra vida pasa a 24 fotogramas por segundo, como en el cine. “Todo lo que construiste es irreal y lo consumirán las llamas a 24 fotogramas”.

1. I’ve been drinkin’ more. “He estado bebiendo más desde que me amas menos”. Así empieza una de las canciones con más sabor tradicional de esta temporada. Su responsable es Jason James, un texano que en agosto decidió lanzarse de cabeza a esto del country con su álbum de debut Jason James.

Dos viejos conocidos

willie nelson merle haggard
2015 está siendo un gran año para las colaboraciones. Tras la que protagonizaron dos pesos pesados como Emmylou Harris y Rodney Crowell, llega otra, esta vez de la mano de Willie Nelson (1933) y Merle Haggard (1937). Django and Jimmie, la sexta colaboración entre ambos, animó el mercado musical el pasado 2 de junio.
Producido por Buddy Cannon, de Legacy Recordings, su título hace referencia a otros dos gigantes de la música del siglo XX, el maestro del jazz Django Reinhardt y Jimmie Rodgers, el padre de la música country. El álbum consta de 14 pistas. Una de ellas, Missing Ol’ Johnny Cash, constituye un cálido homenaje al “hombre de negro”, fallecido en 2003, y cuenta con la colaboración del veterano Bobby Bare (1935).
El disco está funcionando muy bien. Solo en su primera semana vendió 30.000 unidades y la crítica, que se ha apresurado en alabar la buena sintonía entre Nelson y Haggard, ha caído rendida a sus pies.
Escuchemos, en primer lugar, el único single que ha salido del disco, It’s All Going to Pot (que se podría traducir como “Todo se deteriora” o “Todo se va al traste”). Sabido es que actualmente hay un día para todo y, aprovechando que “pot” también es un término coloquial para referirse a la marihuana, el equipo de marketing lanzó el single el 20 de abril, día en que se celebra en Estados Unidos el consumo del cannabis. La canción fue escrita por Buddy Cannon, Jamey Johnson y Larry Shell, y la letra nos insta a que no nos tomemos tan en serio las cosas, porque “todo se va al garete tanto si nos gusta como si no, lo mejor que puedo decir es que el mundo se va al infierno y lo vamos a echar mucho de menos”.

El tema que da título al disco es Django and Jimmie, repleta de referencias a clásicos de la música country y también al accidente que sufrió Django Reinhardt cuando tenía 18 años, que le inutilizó dos dedos de su mano izquierda, lo que no le impidió convertirse en un dios de la guitarra. La canción concluye que, sin Django (Reinhardt) y Jimmie (Rodgers), no habría Willie (Nelson) y Merle (Haggard).

Cambiemos ahora de registro. Unfair Weather Friend es un tema más sombrío. Escrito por Maria Cannon-Goodman y Ward Davis, habla de la importancia de tener un verdadero amigo, en especial cuando el tiempo es malo. “A veces el mundo es mi peor enemigo y cuando me golpea sé dónde ir. Tú puedes hacer que todo tenga sentido, amigo mío para todas las ocasiones”.

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El mejor comienzo

jamey johnson
En más de una ocasión he hablado sobre la progresiva pérdida de identidad del country en un océano pop cada vez más opresivo.
Hoy os traigo una isla en ese océano. Sin previo aviso, el 1 de enero de 2015 la nueva promesa del country Jamey Johnson, que debutó en 2005 a la edad de 29 años, ha presentado su single Alabama Pines con el fin de promocionar su nuevo sello, Big Gassed Records. Si el proyecto tiene éxito, podría abrir la senda a otros artistas-emprendedores.
Alabama Pines es una balada que muestra el apego del autor a su estado natal. Sus tintes autobiográficos se presienten cuando recuerda que se mudó a Nashville y descubrió que aún seguía viviendo entre los pinos de Alabama. Una canción nostálgica a la que su voz añade calidez.
En una reciente entrevista, Johnson se ha mostrado encantado con su nuevo hogar, que le da total libertad y le permitirá ir publicando sus nuevas creaciones sin necesidad de tener un álbum completo.