La madrina del rock and roll

rosetta tharpe
El nacimiento del rock and roll se suele situar a mediados de los 50, pero, como hemos tenido ocasión de ver en este blog, años antes algunos temas presagiaron las posibilidades que podía ofrecer. No deja de ser curioso que una de las artistas que más influiría en el rock and roll posterior se dedicara sobre todo al gospel (la música religiosa es lo último que uno asociaría a este estilo).
Hoy vamos a hablar de Rosetta Tharpe, una de las primeras que grabó música gospel y utilizó la guitarra eléctrica allá por los años 30. Rosetta Nubin nació en una pequeña localidad de Arkansas en 1915, en el seno de una familia que se dedicaba a recoger algodón y, en sus ratos libres, a la música. Su madre colaboraba en la iglesia baptista de su pueblo, tocando la mandolina, y así fue como nuestra protagonista se empezó a interesar por la música. A los 19 años se casó con un predicador, Thomas Thorpe, y, aunque se divorció de él poco después, decidió mantener su apellido como nombre artístico, cambiando Thorpe por Tharpe.
De 1938 datan sus primeras grabaciones. Un hito en su carrera fueron los conciertos que ofreció en 1938 en el Carnegie Hall y en el Cotton Club de Harlem. Hasta el final de su vida, en 1973, siguió dando conciertos y codeándose con grandes de la música como Mahalia Jackson. En efecto, Sister Rosetta Tharpe, como era conocida, ejercería gran influencia sobre numerosos artistas de rock and roll posteriores. Jerry Lee Lewis, uno de sus mayores admiradores, se sorprendía de que una mujer que cantaba música religiosa fuera de las primeras artistas rock de la historia. Johnny Cash, el gran Johnny Cash, la citó en su discurso de entrada en el Salón de la Fama del Rock and Roll como su cantante de gospel preferida. Y uno de los miembros del grupo The Jordanaires, que trabajaba con Elvis Presley, habló sobre la especial predilección del cantante por ella: “A Elvis le encantaba Rosetta Tharpe”.
En 2007 entró a formar parte, a título póstumo, del Salón de la Fama de la música blues, y un año más tarde Gayle Wald publicó su biografía.
Escuchemos ya algunas de sus interpretaciones. En primer lugar, escuchemos That’s All, una grabación histórica en directo en el Carnegie Hall (diciembre de 1938), con Albert Ammons al piano.

El mismo año grabó Rock Me.

This Train es un tema de autor desconocido que Sister Rosetta Tharpe grabó en 1939. Fue otro tema precursor del rock.

Os dejo con The Lonesome Road, una grabación de 1941.

Strange Things Happening Everyday fue grabada en 1944. Cuando salió como single de la mano de Decca, se convirtió en la primera canción gospel en llegar a la lista Race Records, luego conocida como Rhythm and Blues. Según un artículo del periódico británico The Guardian –12 de junio de 2011–, esta podría ser una de las primeras canciones rock de la historia. Tharpe ya utilizaba aquí la guitarra eléctrica, mientras que Sammy Price tocaba el piano y el bajo.

Precious Memories es un himno gospel escrito por J.B.F. Wright en 1925 y grabado luego por multitud de artistas. Trata de “los preciados recuerdos que inundan mi alma”. Esta es la versión de Tharpe en 1948.

En Up Above my Head (1948), un dúo que grabó Tharpe con Marie Knight, se dice: “Allá arriba, escucho música en el aire”.

Anticipémonos medio año a la Navidad y escuchemos, para acabar, su interpretación de Silent Night en 1949.

Dream Baby (How Long Must I Deam). Cindy Walker, 1962

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Hoy vamos a escuchar un tema de quien pasa por ser la mejor mujer compositora de la historia del country. Cindy Walker –autora también de You Don’t Know Me, ya escuchada aquí– nació en Texas y siempre tuvo claro que quería dedicarse a la composición musical. Siguiendo los pasos de su abuelo, que se dedicaba al gospel, ella estaba dispuesta a tocar en todas las puertas. A los 22 años, se dirigió a la casa de Bing Crosby para que grabara una canción que le había compuesto, y él lo hizo. Fue solo el principio.
Dream Baby fue un éxito en Estados Unidos, Canadá, Australia, Reino Unido o Noruega. El protagonista se pregunta durante cuánto tiempo tiene que soñar para que la mujer de sus sueños (o el hombre, según quién la interprete) se fije en él.
El primero en grabarla fue Roy Orbison en 1962.

Waylon Jennings la versionó en The One and Only Waylon (1967).

Ese mismo año la interpretó Jerry Lee Lewis.

Glen Campbell la incluyó en su álbum The Last Time I Saw Her (1971).

Por último, escuchemos la versión de Lacy J. Dalton en 1983.

La canción que Johnny Cash inspiró

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Una de los temas fundacionales del rock and roll y el rockabilly, Blue Suede Shoes, fue inspirado por el mismísimo Johnny Cash, el hombre de negro.
Durante una gira, Cash le contó a Carl Perkins la siguiente anécdota: estando destinado en Alemania, un sargento suyo gustaba de engalanarse cuando estaba de permiso y le decía: “No pises mis zapatos de ante”. Cash retó a Perkins para que escribiera una canción sobre el tema. Tiempo después, Perkins disfrutaba de un baile local cuando oyó a un chico decirle a su novia que no le pisara los zapatos. El incidente le hizo recordar su conversación con Cash y, con la bombilla encendida, se puso manos a la obra para escribir la canción, que presenta un toque country.
Lo hizo en diciembre de 1955 y el tema salió a la venta en Año Nuevo de 1956. Tuvo mucho éxito, pero el destino le fue esquivo. Perkins tenía un grupo con sus hermanos y, cuando se dirigían a promocionar su éxito al show de Perry Como, sufrieron un grave accidente de tráfico: Perkins se rompió varias vértebras y su hermano murió dos años después como consecuencia de las heridas. Corría el mes de marzo de 1956.
Para apoyarle, su amigo Elvis Presley lo promocionó en su lugar, y gracias a la difusión que tuvo la versión de Perkins alcanzó lo más alto de las listas. Perkins vio desde el hospital la interpretación de Elvis, quien no tardaría en grabar un single que la discográfica lanzó en septiembre de ese año, sin el éxito de Perkins.
El tema es muy alegre y movido: “Puedes derribarme, pisarme la cara, quemar mi casa, robar mi coche, vituperar mi nombre por todos sitios, pero apártate de mis zapatos de ante azul”.
Escuchemos algunas versiones de esta conocida canción. En primer lugar, la original de Carl Perkins, que apareció en Sun Records.

Vamos ahora con la que hizo Elvis Presley unos meses después.

Conway Twitty la grabó en Rock and Roll Years (1960).

Johnny Cash tardó unos veinte años en poner voz al tema que había inspirado. Escuchémosle en un concierto en directo en Rotterdam en 1976.

Merle Haggard la versionó en su álbum de despedida a Elvis Presley, My Farewell to Elvis (1977).

Jerry Lee Lewis la incluyó en Killer The Mercury Years Volume Two 1969-1972 (1989).

David Allan Coe, el rebelde del country

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Nuestro protagonista nació en Ohio hace 76 años. En su juventud pasó por varios correccionales por delitos menores e incluso pisó la cárcel. Con ese bagaje, que articularía su disco de debut Penitentiary Blues (1970), no es de extrañar que orientara su carrera musical hacia la corriente del outlaw country (country fuera de la ley), que alcanzó gran popularidad en los años 70 y 80.
Se hizo un nombre como compositor con Would You Lay With Me (In a Field of Stone), todo un éxito para Tanya Tucker, y lo fichó la todopoderosa Columbia. Su canción más conocida fue Take this Job and Shove it (1977) (ya escuchada aquí). Sus letras, que no se caracterizan precisamente por su “corrección política”, le han granjeado a veces acusaciones de racista. Entre sus influencias, podríamos citar a Merle Haggard, Charlie Rich o Jerry Lee Lewis.
Escuchemos el single de Coe que más alto llegó en las listas, concretamente al número 2 –en Canadá al 1–, Mona Lisa Lost Her Smile. Lo encontramos en su álbum Just Divorced (1984) y fue escrito por Johnny Cunningham. La letra hace referencia al famoso cuadro de Leonardo da Vinci: habla de una relación amorosa que sale mal y trunca hasta la sonrisa de Mona Lisa.

Gran parte de la fama de Jimmy Ellis se debe a que su voz era muy similar a la de Elvis Presley, lo que fue explotado por su discográfica Sun Records, que había tenido en nómina a Elvis Presley. Presentado como el “nuevo Elvis”, y conocido profesionalmente como Orion, os dejo con esta grabación suya de este éxito de David Allan Coe.

Setting the Woods on Fire. Fred Rose y Edward Nelson

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Hoy vamos a escuchar una de las canciones de Hank Williams que se considera precursora del rockabilly, estilo que probablemente hubiera seguido cultivando de no haber muerto al año siguiente.
Hank solo la interpretó. Sus autores fueron Fred Rose, productor suyo, y Edward Nelson, un compositor cuya carrera había empezado en los años 20 en el Tin Pan Alley, con el jazz, y que luego pondría sus miras en el country.
Williams la grabó en junio de 1952 en Nashville con su equipo de habituales: Jerry Rivers al fiddle, Don Helms a la steel guitar y Harold Bradley a la guitarra rítmica, y se especula con que la guitarra fuera la de Chet Atkins y el contrabajo el de Ernie Newton. El single, editado por MGM Records en septiembre de 1952, llegó al segundo puesto de la lista Billboard.

Escuchemos la versión de Jerry Lee Lewis para Sun Records en 1958, que no llegó a editarse.

Ahora, otra versión de ese mismo año que sí salió a la venta, la de Johnny Burnette, uno de los fundadores de Rock and Roll Trio.

George Jones la incluyó en su álbum George Jones Salutes Hank Williams (1960).

Porter Wagoner la versionó en A Satisfied Mind (1963).

Hank Williams Jr. y Lois Johnson la interpretaron a dúo en Removing the Shadow (1970).

El grupo británico Matchbox hizo una versión en 1978.

En 1994 el grupo de country rock The Tractors revitalizó este clásico de los 50 modernizando su sonido.

Why Don’t You Love Me. Hank Williams, 1950

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La semana pasada os traía aquí Long Gone Lonesome Blues. Hoy reincido con Hank Williams. Escucharemos el que fue su siguiente número 1, Why Don’t You Love Me, inspirado en la relación de Hank con su primera mujer Audrey Williams, que terminó en divorcio (luego se casaría con Norma Jean).
Al más puro estilo honky-tonk, la letra nos presenta a un hombre que se pregunta por qué su pareja no le hace el mismo caso que antes: “¿Por qué no me amas como solías hacerlo, cómo es que me tratas como a un zapato viejo, mis ojos siguen siendo azules y mi pelo rizado”, le recrimina.
Producida por Fred Rose, incluyó la participación de Jerry Rivers al fiddle, Don Helms a la steel guitar, Bob McNett a la guitarra solista y Ernie Newton al contrabajo. Os dejo ya con Hank Williams en su grabación de enero de 1950, que disfrutaríamos, por cierto, en la escena final de La última película (1971), de Peter Bogdanovich.

George Jones revitalizó el tema para su George Jones Salutes Hank Williams (1960).

Jerry Lee Lewis la versionó en 1969.

Connie Smith la grabó y la sacó como single en 1975.

Escuchemos ahora el dúo entre el hijo de Hank, Hank Williams Jr., y Lois Johnson para el disco Removing the Shadow (1970).

El actor Tom Hiddleston también interpretó este clásico.

Recientemente, el cantante irlandés Daniel O’Donnell la incluyó en The Hank Williams Songbook (2015).

Moon Mullican, el rey de los pianistas hillbilly

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Aubrey Wilson Mullican nació en 1909 en Texas, en el seno de una familia de ascendencia irlandesa y escocesa. Ya de niño tocaba el órgano en la iglesia de su pueblo. Aunque su familia esperaba que se hiciera predicador, decidió dedicarse a la música country.
Durante los años 30 forjó su estilo con influencias del blues –Bessie Smith–, el country –Jimmie Rodgers– o el western swing –Bob Wills–. En los 40 trabajó como pianista con el grupo The Texas Wanderers y, en 1945, formó su propia agrupación, The Showboys. Su creciente popularidad hizo que firmara un contrato con la King Records y se convirtió en el artista más vendido de la compañía. En 1951 entró a formar parte del Grand Ole Opry.
Puede que allí entrara en contacto con Hank Williams, a quien, según parece, ayudó a escribir Jambalaya, si bien no figuró en los créditos por estar contratado con otra compañía. En los 60 prosiguió su actividad, y falleció de un infarto en 1967.
I’ll Sail My Ship Alone, de 1950, fue su mayor éxito. Escrita por Mullican junto con Henry Bernard, Lois Mann y Henry Thurston, el narrador se lamenta porque el barco de sueños que planeaba compartir con su pareja ya no será lo mismo. Su chica lo ha abandonado, por lo que tendrá que navegar solo y, cuando se hunda, le echará la culpa a ella. Os dejo con la versión original de Moon Mullican.

Esta canción ha sido grabada por multitud de artistas. Escuchemos algunas de ellas.
Patsy Cline la interpretó en su última sesión antes de su trágica muerte en un accidente aéreo en 1963.

Esta otra, de Hank Williams, no apareció hasta después de la muerte del cantante en el disco I Saw the Light (1956).

Jerry Lee Lewis, quien ha reconocido que Mullican ejerció una gran influencia sobre él, la grabó en 1958.

George Jones la incluyó por primera vez en su disco The George Jones Story (1967).

En 2001 Mac Wiseman la grabó para su álbum Most Requested.

Como un ferrocarril de montaña

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Así es la vida según la canción que vamos a escuchar hoy. Life is Like a Montain Railroad (también conocida como Life’s Railway to Heaven) es una canción gospel con música de Charles Davis Tillman, hijo de un predicador evangélico, y letra de M. E. Abbey, que vio la luz en Georgia en 1890 (aunque no figura en el copyright, es probable que la poetisa Eliza R. Snow colaborara en la letra original).
La canción fue escogida como una de las cien mejores del siglo XX por la Asociación de Escritores del Oeste de América. La letra compara nuestro periplo vital con un viaje en tren en el que debemos perseverar, tener cuidado de las curvas y vigilar los túneles, poner la vista en los raíles y la mano en el regulador. Al final, nos encontraremos con el superintendente, es decir, con Dios, que nos dará la bienvenida a su orilla jubilosa: “Cansado peregrino, bienvenido a casa”.
Patsy Cline la grabó en 1959 acompañado por Willie Nelson. Los coros son de The Jordanaires.

Os dejo con el hombre de negro, Johnny Cash.

Los Statler Brothers la grabaron para su álbum The Legend Goes On (1982).

Escuchemos este directo de Jerry Lee Lewis en Londres en 1983.

Merle Haggard la incluyó en su álbum Cabin in the Hills (1999).

Steven Curtis Chapman lo hizo en Deep Roots (2013), con la colaboración de Herb Chapman, padre e hijo.

Entre los artistas actuales que se han atrevido con ella, destaca Brad Paisley.

Lecil Travis Martin, conocido como Boxcar Willie, nos deleitó con esta interpretación.

The Oak Ridge Boys la cantaron –¡sin acompañamiento instrumental– en un concierto que dieron en Galveston, Texas, en 2015.

Escuchemos ahora un registro diferente. Dorothy Norwood es una de las grandes representantes de gospel (empezó su carrera junto a Mahalia Jackson), a la que escuchamos aquí en The best of Dorothy Norwood: the Early Years (2000).

You’re the only star in my blue heaven. Gene Autry, 1936

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El cowboy cantante escribió este tema en 1936. Se trata de una balada country en la que el protagonista le dice a su amada que es la única estrella en su cielo azul. En diciembre de 1935, Autry recibió la carta de un fan en la que le repetía una y otra vez la frase del título. Vamos, que le dio el trabajo hecho.
La primera versión se la debemos a otra estrella de la época, Roy Acuff.

Gene, su autor, la interpretó en la película Springtime in the Rockies (1937).

Escuchemos ahora la grabación de estudio del propio Autry.

Una de las primeras mujeres que triunfó en la música country, Patsy Montana, nos regaló esta versión en 1938.

Bing Crosby, con el acompañamiento orquestal y los coros que caracterizaban sus éxitos, la grabó en 1939.

Os dejo con el llamado “Crosby canadiense”, Dick Todd.

Seguimos en Canadá con Wilf Carter, padre de la música country de ese país, que triunfaría con el nombre artístico de Montana Slim.

El rey del western swing, Bob Wills, nos presentó esta versión con Leon Rausch.

Este es George Morgan, uno de los crooners del country.

Escuchemos a Eddy Arnold, uno de los pioneros del sonido Nashville.

¿Qué me decís de Jerry Lee Lewis, “el primer hombre salvaje del rock and roll”?

Ahora, una versión instrumental de Billy Vaughn (1960).

Y, para acabar, Mac Wiseman en su álbum A master at work (1966).

9 to 5 and Odd Jobs. Dolly Parton, 1980

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En noviembre de 1980 recibimos uno de los trabajos más conocidos de Dolly Parton, un disco conceptual cuyas canciones giraban en torno al trabajo. Llegó al número 1 de la lista Billboard, donde se mantuvo nada menos que diez semanas consecutivas.
Escuchemos el tema que le da título y su primer single, Nine to Five, que salía en la película Cómo eliminar a su jefe (1980), en la que interviene Dolly. La canción mereció cuatro candidaturas en los Grammy y se llevó dos premios, a la mejor canción country y a la mejor interpretación femenina. También fue nominada en los Oscars como mejor canción.
El título se refiere al turno del trabajo habitual en Estados Unidos (y tantos otros países), de 9 a 5. Comienza cuando la protagonista se sirve a toda prisa, en lugar de café, “una taza de ambición”, para, acto seguido, lamentarse de que su trabajo es bastante inútil: “Te dejan soñar para ver tus sueños rotos, no eres más que un peldaño en la escalera del jefe, a duras penas te ganas la vida y nunca te valoran”.

El segundo single, But you know that I love you, fue escrito por Mike Settle a finales de los años 60, y en la voz de Dolly Parton alcanzó la fama. Habla de la separación forzosa de una pareja por la larga jornada laboral de la chica: “Es una pena que el signo del dólar nos mantenga separados pero sabes que te amo”.

El último de los singles extraídos del disco fue su personalísima versión de The House of the Rising Sun, popularizada por The Animals en 1964. Sus orígenes se pierden casi en la noche de los tiempos: su primera grabación conocida, en clave blues, fue obra de Tom Clarence Ashley y Gwen Foster para el sello Vocalion en 1933. Os dejo con ella.

Y ahora, la versión de Dolly Parton.

El álbum nos brinda también clásicos del country que popularizaron otros artistas. Es el caso de Detroit City, que ya escuchamos en la voz de Bobby Bare, Jerry Lee Lewis y George Jones (aquí podéis ver la entrada). Esta es Dolly Parton.

Por último, vamos con su interpretación de Dark as a Dungeon (1946), de Merle Travis. Un minero se lamenta de sus duras condiciones de trabajo y aconseja que nadie se dedique a ello, porque está “oscuro como una mazmorra”.

Estas dos últimas canciones fueron eliminadas de la reedición del disco en 1983 y recuperadas en otra posterior de 2009.