Dos años con vosotros

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Quién me habría dicho que llegaría a soplar dos velas en la tarta de cumpleaños de River of Country. ¡Pues así es! Desde que el 11 de enero de 2014 comencé este blog, he publicado un total de 582 entradas, 258 en el último año. Y si el primero fue el de la presentación, este, gracias a vuestras visitas, ha sido el de la consolidación.
Quienes me siguen saben que las series dedicadas a temas específicos sobre country tienen un lugar destacado en este blog. A propósito del 150 aniversario del final de la Guerra de Secesión, completé una titulada Norte y Sur, que tuvo una excelente acogida a lo largo de sus 17 entregas. Poco después, abordé otra acerca de la guerra de Vietnam, Sobre héroes y tumbas, que constó de siete capítulos. Y así hasta llegar a la serie en la que estamos inmersos ahora, Country Urbano, con la que hemos viajado por lugares muy diversos de la geografía estadounidense, de momento en 31 entregas.
Lo más importante de este blog no es la música. Son las personas. Sois vosotros, que le dais vida y generáis el feed-back necesario para seguir adelante. Raúl, editor de La Guitarra de las Musas, Manuel Cerdà, de El blog de Manuel Cerdà, y Ernán Dezá, de Después de la Media Rueda –ya se doraron las primeras hojas de los árboles, Ernán– encabezan el número de comentarios. Gracias a todos por sus visitas, fieles o esporádicas, y a cada uno de los 66 seguidores, muchos de los cuales se han sumado este último año.
En 2015 las entradas que generaron más interés fueron La Última Cena, publicada durante la Semana Santa y en la que hablé de Amazing Grace; Premios desde el Más Allá, dedicada al Grammy al mejor álbum histórico para una compilación de temas de Hank Williams; Es verano y la vida es fácil, título extraído de una composición de George Gershwin en la que hacía una selección de canciones relacionadas con el verano; la síntesis biográfica sobre Don Williams –Don Williams, el gigante gentil de la música country–; y, cerrando el Top 5, el clásico Take me home, country roads, popularizado por John Denver.
Este blog, como todo en la red, es planetario, y los países que más lo frecuentan son España, Estados Unidos, México y Argentina. El crecimiento de Estados Unidos en los últimos meses ha sido brutal, y, de hecho, en lo poco que llevamos de 2016 ya se ha puesto por delante de España.
Y basta de homenajes. Termino con una canción de Kenny Rogers que habla sobre el paso del tiempo, Through the Years, de su álbum Share Your Love (1982). Escrita por Steve Dorff y Marty Panzer, la letra dice: “Estoy contento de haberme quedado aquí con vosotros a lo largo de los años”. Yo puedo decir lo mismo, aunque solo sean dos.

Country Urbano (XXI)

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53. Denver. Dirijámonos ahora hacia las Montañas Rocosas. Denver, la capital del estado de Colorado, se fundó durante la fiebre del oro a mediados del siglo XIX. En 1984, Larry Gatlin y su grupo The Gatlin Brothers Band sacaron el álbum From Houston to Denver, al que pertenece esta canción. El single, editado por Columbia, alcanzó el puesto número 7 en la lista Billboard y tuvo un éxito considerable en la vecina Canadá. Escrita por el propio Gatlin, la letra habla de lo felices que fueron él y su pareja en Denver, hasta que ésta le abandonó. Al final, se pregunta retóricamente: “¿Hay vida después de Denver? ¿Hay vida después de haberla amado?”

54. Denver. Nada tiene que ver esta canción, obra de Ronnie Milsap de 1969, con la anterior. Fue escrita por Dan Penn y Spooner Oldham, y apareció en el modesto sello Scepter. Va de un hombre que deja a su amada en Denver y no tarda en arrepentirse por ello. Su imagen le acompaña dondequiera que va, pero ya no puede contactar con ella. “Un amor tan cálido y tierno”, se lamenta, “puede que tenga problemas, voy a empaquetar mis cosas e ir allí enseguida”.

55. Starwood in Aspen. En este periplo por Colorado, es preciso hablar de uno de sus habitantes más ilustres, John Denver, que incluso cambió su apellido, Deutschendorf, por el de la capital de su venerado estado. Starwood in Aspen es la canción con la que se abre Aerie (1971), en la que se refiere a su hogar de Aspen como “un pequeño paraíso en las Rocosas”. Por cierto, si alguno estáis interesados en ir a vivir a Aspen y os sobra un poco de dinero, podéis comprar la casa a la que John Denver canta en esta canción y en la que vivió hasta su muerte. En agosto de 2014 salió la noticia de que estaba a la venta por 10,75 millones de dólares. Quinientos cincuenta metros cuadrados, seis habitaciones, cuatro cuartos de baño… Una ganga.

Country Urbano (XVI)

San Francisco, CA, USA
40. Men’s Room LA. Volvemos en esta serie al cantante y humorista Kinky Friedman, de quien ya escuchamos Asshole from el Paso. El tema de hoy pertenece a su disco Lasso from El Paso (1976) y fue escrito por Buck Fowler. Muestra al protagonista sentado en el “trono” de un servicio de caballeros de Los Ángeles. Se da cuenta de que no hay papel higiénico y encuentra una fotografía de Jesús en el suelo. El narrador le pregunta entonces qué haría Él en su lugar, y la fotografía empieza a hablar –Ringo Starr es quien le pone voz– y le dice que salga enseguida del servicio.

41. San Francisco Mabel Joy. Terminamos nuestro viaje por California con una visita a San Francisco. Esta canción fue escrita por Mickey Newbury en 1969, y en su opinión constituye su mejor trabajo. La historia se centra en un joven de quince años, proveniente de una familia tradicional del Sur profundo de Estados Unidos, que viaja desde su Georgia natal en un tren de mercancías a esta ciudad, donde conoce a una mujer, Mabel, apodada “la alegría de San Francisco”. Ella no se conforma con un adolescente y se busca a un marine, por lo que a nuestro protagonista no le queda más remedio que pelearse con el tipo y da con sus huesos en la cárcel. Allí solo piensa en su querida Mabel y, cuando sale, se dirige a su casa, pero ya no vive allí: “Se fue buscando a un granjero de Georgia”, le informan sus vecinos. Newbury la ha grabado en multitud de ocasiones, por ejemplo para sus discos Feels Like Rain (1969), Frisco Mabel Joy (1971), Heaven Help the Child (1973) y In a New Age (1988). Escuchémosla.

El tema ha sido también interpretado por artistas de toda índole. Waylon Jennings lo incluyó en su álbum Lonesome, On’ry and Mean (1973).

John Denver hizo una de las mejores versiones en Somedays are Diamonds.

Y Kenny Rogers la incluyó en su mítico The Gambler (1978).

John Denver, el poeta de Colorado

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Henry John Deutschendorf, Jr. nació en Nuevo México en 1943. Su padre era militar, y la familia se desplazaba con frecuencia de un lugar a otro. Nuestro protagonista abandonó sus estudios de arquitectura para dedicarse a la música, y lo primero que hizo fue cambiarse el apellido, de origen alemán, por el nombre de la capital de Colorado, estado en el que vivió hasta su muerte.
En 1963 se trasladó a Los Ángeles y formó parte de diversos grupos folk. En 1969 interpretó su gran éxito en solitario Leaving on a Jet Plane (ya escuchada aquí), y en los años 70 era toda una celebridad gracias a temas como Take me home, country roads o Thank God I’m a country boy. En 1977, Colorado le distinguió como Poeta Laureado y, en 2011, con carácter póstumo, fue el primer miembro del recién creado Salón de la Fama de la Música de Colorado (en 1996 había entrado en el de Compositores). Murió en 1997 en un accidente de su helicóptero particular.
Escuchemos Annie’s Song, dedicada a su mujer Annie. Denver la escribió en julio de 1973 en el interior de un telesilla en Aspen, Colorado, para su disco Back Home Again (1974). Las primeras notas están basadas en el segundo movimiento de la quinta sinfonía de Tchaikovski, pero aquí acaban las similitudes. Os dejo con la versión original, con la letra traducida al español.

En el mercado británico triunfaría esta versión instrumental, obra de James Galway, un irlandés de Belfast apodado El Hombre de la Flauta de Oro. La grabación corresponde a 1978.

El checo Karel Gott la versionó en su lengua con el título Kdiz Milenky Placou.

El grupo Mocedades la adaptó como Así fue nuestro amor (1983).

Escuchemos, finalmente, la versión que grabó hace tres años el trío británico Honey Ryder: la voz es de Lindsay O’Mahony, la guitarra rítmica de Matt Bishop, y Jason Huxley toca la principal.

Emmylou Harris o cómo sacar el máximo provecho de la colaboración con otros artistas

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Nacida en Alabama en 1947, la pasión de Emmylou Harris por la música despuntó ya en la adolescencia, y abandonó sus estudios universitarios para probar fortuna con su arte en Nueva York. En 1969 apareció su primer álbum, Gliding Bird, en el sello Jubilee Records, y su carrera alzó el vuelo tras conocer a Gram Parsons, con quien colaboró en su disco póstumo Grievous Angel (1974), uno de los máximos exponentes del country-rock. Al año siguiente, firmó con Reprise Records, donde apareció Pieces in the Sky, junto con Elite Hotel uno de sus mejores trabajos para esta discográfica. En 1979 fichó por Warner Bros. y alcanzó un nuevo éxito con Blue Kentucky Girl, cincelado ya por un country más tradicional. A principios de los 90, sus ventas declinaron ligeramente, y se unió a Elektra Records, donde grabó un par de álbumes antes de fichar por Nonesuch Records, que hoy en día la sigue hospedando.
Harris puede presumir de haber trabajado con los más grandes de la música country de su generación: Roy Orbison, John Denver, Willie Nelson, Rodney Crowell; o con las damas Dolly Parton y Linda Ronstadt, que nos regalaron el mítico Trio (1987). También ha colaborado con otras figuras ajenas al género, como The Band o Bob Dylan. Desde 1992, forma parte del Grand Ole Opry, y hasta la fecha ha ganado 12 premios Grammys, el último de ellos –con Rodney Crowell– por Old Yellow Moon, mejor álbum de Americana. Según la RIAA (Asociación Americana de la Industria de la Grabación), sus ventas superan los cinco millones de discos sólo en Estados Unidos.
Beneath Still Waters fue compuesta por Dallas Frazier y Charles Rains. Harris la incluyó en su disco Blue Kentucky Girl (1979), y el single llegó al primer puesto de la Billboard el año siguiente. La balada dice que “bajo las aguas tranquilas hay grandes olas; aunque no se nota en la superficie, sé que algo va mal: tu amor ha desaparecido”.

Escuchemos a la australiana Diana Trask en esta grabación de 1970.

El año anterior George Jones la había grabado para su álbum My Country.

Finalmente, la reina del bluegrass Rhonda Vincent la incluyó en su último álbum, Only Me, aparecido en enero de 2014.

Highwayman. Jimmy Webb, 1977

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Esta canción, más allá de sus valores musicales, es muy importante en la historia de la música country, ya que su título sirvió de inspiración a un potente grupo, The Highwaymen, formado por cuatro de los grandes: Johnny Cash, Willie Nelson, Kris Kristofferson y Waylon Jennings, en activo entre 1985 y 1995.
Jimmy Webb, su creador, fue el alma de los grandes éxitos de Glen Campbell (Galveston, Wichita Lineman, By the time I get to Phoenix), y trabajó, asimismo, con personalidades de la talla de Art Garfunkel, Linda Ronstadt, Frank Sinatra, Barbra Streisand, Dionne Warwick o John Denver. Desde 1986, es miembro del Salón de la Fama de los Compositores.
La principal gracia de este tema es que el narrador es un muerto que va recordando sus diversas reencarnaciones. Es un hombre de la carretera que antaño vivió como salteador de caminos, “con una espada y una pistola a su lado” –en alusión a Jonathan Wild, miembro del hampa londinense del siglo XVIII que acabó en la horca–. “Las doncellas –relata– perdían sus joyas en sus manos y los hombres derramaban su sangre”. Después fue marinero en una goleta; cuando el barco naufragó, le dieron por muerto. Por último, trabajó como constructor de diques, hasta que un día resbaló en Boulder, Colorado, cayó al cemento y le enterraron “en una tumba que no conoce sonido” –se refiere, en este caso, a la presa Hoover, construida durante la Gran Depresión y tristemente célebre por los muchos accidentes laborales que hubo en ella–. Aun así, su espíritu vive, y volará en una nave espacial por el universo hasta que alcance la paz o “simplemente sea una gota de lluvia, pero siempre estaré ahí”.
Escuchemos la primera grabación del tema, que debemos a su propio autor, Jimmy Webb. Apareció en el disco El Mirage.

Glen Campbell la grabó en 1978, pero su sello Capitol, empeñado en que cambiara de registro, no quiso sacarla. Finalmente, la publicó en su álbum Highwayman (1979).

La versión más conocida, con diferencia, es la del grupo del que os hablaba al principio, The Highwaymen, que reportó a Webb un Grammy a la mejor canción country en 1985 y permaneció nada menos que 20 semanas en lo alto de las listas.

El grupo Arbouretum la versionó en 2011 para su cuarto álbum, The Gathering.

I’m sorry. John Denver, 1975

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1975 fue un año muy fecundo para John Denver, que hiló sus mayores éxitos: Thank God I’m a country boy, que escuchamos hace dos semanas, y el que comentamos hoy, I’m sorry, su último single que llegó al número 1, un caballo ganador perteneciente al disco Windsong (RCA Records).
El poeta de Colorado –había nacido en Nuevo México, pero era tan apasionado del estado de Colorado, que eligió como nombre artístico su capital, Denver– escribió un tema sobre el amor que siente un hombre hacia la mujer que lo ha abandonado. El narrador le pide perdón de todas las formas posibles: “Perdón por cómo son las cosas en China, perdón por las mentiras que te conté, perdón por las cosas que no dije, perdón por las cosas que di por sentadas, pero más que nada lo siento por mí mismo, porque ya no estás conmigo”, e intenta sobrellevar lo mejor que puede la situación: “Mis amigos me preguntan por ti, les digo que te va bien pero no saben que estoy muriendo por dentro”.
Aunque Brenda Lee obtuvo un gran éxito con otra canción llamada I’m sorry (1960), nada tiene que ver con esta composición.
Os dejo con la versión original de Denver.

Escuchemos ahora la de Dawn Brown y Randy Downey.

Este es George Possley.

Y, para acabar, la interpretación del clásico por una voz femenina, Babs.

Thank God, I’m a country boy. John Matin Sommers, 1974

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En la música country hay canciones para todos los gustos: algunas de carácter triste y otras que levantan el ánimo. Esta que os traigo hoy pertenece al segundo grupo.
Thank God I’m a Country Boy fue escrita en un momento de absoluta dicha para su autor, que intentó trasladar este sentimiento a la canción. Grabada por primera vez por John Denver, alcanzó lo más alto de las listas en 1975. La letra describe la vida en una granja, que, aunque monótona, permite al narrador ser un chico de campo, con una mujer, un fiddle y pasteles en el horno cuando se pone el sol. “La vida –nos dice– no es más que un divertido acertijo”. Su padre fue quien le legó el fiddle: “Lleva una buena vida, toca el fiddle con orgullo y da gracias porque eres un chico de campo”.
John Denver la incluyó en su disco Back Home Again (1974).

Dolly Parton hizo su propia versión, cambiando el título a Thank God I’m a Country Girl en un vídeo de 1977.

Billy Dean revitalizó este clásico en 2004.

Esta es la versión del grupo sudafricano Die Campells.

Scott y Seth Avett formaron en 2000 el grupo Avett Brothers.

El príncipe irlandés de la música country, Johnny Hogan, nos ha dejado esta versión, llena de energía.

Seguimos en Irlanda, donde Fiddler Adam la versionó en su disco Easy Country Charm.

Take me home country roads. Taffy Nivert, Bill Danoff y John Denver, 1971

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Con el tiempo, esta sería la canción más identificable de John Denver, hasta entonces un compositor relativamente desconocido cuyo mayor éxito había sido Leaving On a Jet Plane, ya escuchada aquí.
La historia se desarrolla en Virginia Occidental, aunque, curiosamente, ninguno de los tres coautores conocía este estado. Empezaron a escribirla Bill y Taffy Danoff, luego marido y mujer, y su amigo John Denver les ayudó a terminarla.
La idea surgió de un viaje en coche por las sinuosas carreteras del estado de Maryland con motivo de una visita familiar, pero al final cambiaron la localización, pensando en un amigo suyo que residía en Virginia Occidental. En principio la idea era que Johnny Cash la interpretara, pero, cuando John Denver la cantó, se la cedieron a él, tan bien lo hizo.
Take me home, country roads es casi un himno oficioso de Virginia Occidental, estado al que describe como “casi el paraíso”. A los políticos de turno esto les ha dado mucho juego y, en 2008, en las primarias demócratas del estado, Hillary Clinton hizo alusión a estas palabras.
El primero en grabarla fue su autor, John Denver.

En 1971, Eddy Arnold la versionó en su álbum Loving Her Was Easier.

El mismo año, Lynn Anderson sacó su disco How Can I Unlove You, al que pertenece este tema.

Claude François cosechó un gran éxito con su versión en francés, J’ai encore ma maison (1973).

Un país muy alejado geográficamente de la música country, pero bastante seguidor de este estilo, es, curiosamente, República Checa. Escuchemos la adaptación al checo de Pavel Bobek con el título Veď mě dál, cesto má.

En la serie que dediqué el pasado mes de febrero a los temas country en otros idiomas, La Babel del Country, tuvimos oportunidad de escuchar la versión en finlandés de esta canción, Vanha Tie, de Kari Tapio, que podéis volver a escuchar aquí.
Tras este paseo por Europa, volvemos a Estados Unidos con la mención del disco Rockin’ in the Country, obra de Daryle Singletary de 2009, en el que también se incluye.

I’m leaving on a jet plane. John Denver, 1966

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Un joven compositor de 23 años, Henry John Deutschendorf Jr., más conocido como John Denver, sorprendió a la escena country con una tema de raíces folk que le coronó entre los grandes cantautores desde finales de los 60 hasta los años 90.
La historia cuenta la separación de dos amantes. Uno de ellos va a emprender un viaje y le pide a su pareja que le espere. Aunque en el pasado hayan tenido problemas y le haya decepcionado en más de una ocasión, le promete que a la vuelta le traerá su anillo de boda.
Escuchemos la versión original de Denver, quien en un principio la tituló Babe, I hate to go, hasta que el productor Milt Okun le convenció de que lo cambiara. Posteriormente apareció en su disco Rhymes and Reasons (1973).

El verdadero éxito llegó con la grabación del trío Peter, Paul and Mary en su disco Album 1700 (1967). Tras la publicación en single dos años más tarde por la Warner Bros-Seven Arts, se convirtió en el único número 1 de esta formación en la lista Billboard Hot 100.

La canadiense Chantal Kreviazuk debutó con una versión del tema en 1998.