Los Beatles y el country (I)

beatles and country

En las siguientes dos entregas os voy a hablar de una faceta bastante desconocida del grupo británico pop por excelencia, los Beatles. Uno de sus integrantes, Ringo Starr –o, mejor, sir Richard Starkey, título que ostenta desde marzo de este año– nunca ha ocultado su pasión por el country. En 1959 se unió a un grupo inglés cuyo nombre tenía resonancias country, The Raging Texas, y, además, adoptó el nombre de Ringo en honor a Johnny Ringo, un forajido que participó en el duelo de O.K. Corral.

Fue él quien puso la voz en la versión de los Beatles de un clásico del género, Act Naturally, escrito por la estrella del Grand Ole Opry Johnny Rusell y popularizada por Buck Owens. Los Beatles la incluyeron en Help (1968).

El que ha sido considerado por algunos como el mejor disco de la banda, el Álbum Blanco (1968) –algo imposible de responder, porque, como ha escrito Manuel Recio en Jot Down, “todos son el mejor disco de los Beatles“–, también incluía una canción cantada por Ringo Starr de reminiscencias country, Don’t Pass Me By, que constituyó su primera composición en solitario para el grupo y en la que introdujo un instrumento puramente country, el fiddle, tocado aquí por Jack Fallon. El protagonista pide a su pareja que “no pase de largo, le haga llorar y le ponga triste”.

Otra de las canciones de los Beatles cantadas por Ringo Starr fue What Goes On, incluida en Rubber Soul (1965).

En 1970 los Beatles anunciaron su separación y cada uno de sus integrantes continuó su carrera en solitario. En concreto, Ringo sacó en septiembre de ese año un álbum grabado en Nashville, Beaucoups of Blues (tras su debut en solitario, Sentimental Journey). Escuchemos el tema que da título al disco, que además salió como single y es obra de Buzz Rabin.

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Como hermanos (IV): Wilburn Brothers

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Virgil y Teddy Wilburn empezaron a ser conocidos como niños prodigio del country a finales de los 30. En 1940, cuando tenían diez y nueve años respectivamente, intentaron entrar en el Opry de la mano de Roy Acuff, pero tuvieron que dejarlo para no contravenir las leyes sobre el trabajo infantil.

En 1948 se lanzaron de cabeza a la música, con actuaciones radiofónicas en el Louisiana Hayride, y, tras combatir en Corea, firmaron con Decca Records en 1954.

Una de las decisiones que, a buen seguro, más lamentaron fue rechazar Heartbreak Hotel, lo que dejó vía libre a Elvis, quien hizo de ella una de las canciones más populares de los años 50. Poco después, fundaron su propio sello discográfico, que promocionaría a grandes artistas del country, como Loretta Lynn y Patty Loveless. En su faceta empresarial también crearon un programa de televisión en el que actuaba lo más granado del country del momento. La carrera de los Wilburn Brothers se apagó con la prematura muerte de uno de ellos a los 52 años de edad. Repasemos algunos de sus éxitos.

La primera canción que grabaron fue Sparkling Brown Eyes, junto a Webb Pierce, en 1954. El narrador expresa su deseo de encontrarse con “esos chispeantes ojos marrones”.

Dos años después interpretaron Go Away With Me, que alcanzó el sexto puesto de las listas.

Ahora viene Which One is to Blame (1959).

Roll Muddy River fue escrita por Betty Sue Perry en 1963 y pertenece al álbum Never Alone. El río al que hace referencia es el Mississippi. Su protagonista es un aventurero incapaz de sentar la cabeza con una chica, porque, como el río, sigue su curso.

Johnny Russell y Vince Finneran compusieron Hurt Her Once For Me en 1966 y los Wilburn Brothers la incluyeron en Two For the Show.

 

Song of the South. Bob McDill, 1980

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El caldo de cultivo de la música country se encuentra en gran medida en las tierras sureñas de Estados Unidos. Más que una zona geográfica, hablamos de una forma particular de entender la vida: sosegada, con unas ideas propias sobre la unidad de la familia y unas maneras exquisitas, al estilo de Lo que el viento se llevó, película que, por cierto, se cita en la letra de la canción que escucharemos hoy.

Lleva por título Song of The South y vale decir que es el paradigma de las canciones sureñas. Alcanzó notoriedad en 1989 gracias al grupo Alabama, aunque había sido escrita nueve años antes y grabada ya en alguna ocasión. Fue compuesta por Bob McDill, que a lo largo de su carrera escribió canciones para pesos pesados como Ray Charles, Waylon Jennings, George Jones o Alan Jackson, y que es el artífice nada más y nada menos que de 31 números 1, vamos, toda una leyenda del country a sus 73 años. Song of the South cuenta la historia de una familia sureña durante la Gran Depresión. “Todos recogíamos algodón pero nunca nos hicimos ricos”. Tan pobres son que, según la letra, “nos dijeron que Wall Street había caído, pero nosotros no notamos la diferencia”, y cifran todas sus esperanzas en el New Deal de Roosevelt. Las difíciles condiciones económicas les empujan a trasladarse a la ciudad, donde el padre se emplea en la TVA, una empresa gubernamental destinada a dar trabajo a los habitantes de las zonas más afectadas por la crisis.

Escuchemos la versión original de Bobby Bare en su álbum Drunk and Crazy (1980).

Al año siguiente, la versionó Johnny Russell.

Tom T. Tall y el virtuoso del banjo Earl Scruggs la incluyeron en Storyteller and the Banjo Man (1982).

Por último, escuchemos a Alabama en su álbum Southern Star (1989), que llegó al número 1 de las listas y con cuya versión todo el mundo asocia el tema.

 

Right or Wrong. George Strait, 1983

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Hoy vamos a escuchar varias pistas del tercer álbum de estudio de George Strait, editado por la MCA en octubre de 1983. Una característica de este disco es que ninguna de sus canciones fue escrita por Strait, que se limitó a interpretarlas.
Empezamos con la balada que lo abre, y que a su vez fue el primer single que salió del disco, You Look So Good in Love, compuesta por Glen Ballard, Rory Micheal Bourke y Kerry Chater. El narrador observa con envidia la felicidad de su expareja, que ha rehecho su vida.

Right or Wrong tiene mucha historia. Popularizada por Bob Wills en los años 30, había sido compuesta en 1921 por Paul Biese y Arthur L. Sizemore, y Haven Gillespie le había puesto letra. Gracias a la revitalización de George Strait, la asociación ASCAP reconoció el trabajo de Gillespie con un premio. “Con razón o sin ella, siempre te amaré; aunque te vayas, no te puedo olvidar; con razón o sin ella, seguiré soñando aunque me despierto con el mismo lamento”, dice la letra.

El tercer single del álbum, Let’s Fall to Pieces Together, fue obra de Dickey Lee, Tommy Rocco y Johnny Russell. Un hombre que acaba de ser abandonado llora en un bar. Allí se encuentra con una mujer que está pasando por su misma situación –”Perdona, pero creo que tus lágrimas se están mezclando con las mías”– y se consuelan mutuamente.

Our Paths May Never Cross versiona una canción de ritmo lento escrita por Merle Haggard, en la que el narrador vaticina que su camino podría no volver a cruzarse con el de su amante.

Escuchemos la original de Merle, que aparece en su álbum Back to the Barroom (1980).

Luckenbach, Texas. Chips Moman y Bobby Emmons, 1977

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Si hay un lugar en el mundo que debe su fama a la música country, es esta pequeña localidad del estado de la estrella solitaria. Fue fundada a mediados del siglo XIX por inmigrantes alemanes, a partir de los años 60 del pasado siglo se despobló, y hoy es prácticamente una ciudad fantasma, con su saloon, una tienda de souvenirs y la oficina de correos, que ya no está operativa. Un festival anual de country anima la vida hacia el mes de abril.
Su relación con la música country surgió a raíz de la grabación del álbum Viva Terlingua (1973) y, sobre todo, con la canción que os traigo hoy, escrita por Chips Moman y Bobby Emmons (fallecido el pasado mes de febrero) y grabada por Waylon Jennings y Willie Nelson. Curiosamente, ninguno de ellos había visitado antes Luckenbach, que finalmente acogería un directo de Waylon allá por 1997.
La canción, que salió como single del disco Ol’ Waylon (1977), aborda una historia de amor que hace aguas por culpa de la vida excesivamente acomodada de la pareja. Para salvar la relación, el chico propone que ella venda su anillo de diamantes, él se comprará unos vaqueros desvaídos y se irán a Luckenbach, Texas, donde está la esencia del amor y nadie siente ningún dolor.
La letra está repleta de guiños a la historia de la música country: se cita el éxito Blue Eyes Cryin’ in the Rain, escrito por Fred Rose (ya escuchado aquí), las canciones tristes de Hank Williams, a un compositor coetáneo, Mickey Newbury, y también a ellos mismos, Waylon y Willie, emblemas de los tipos sin preocupaciones de Luckenbach. También hay referencias a personajes reales, como los Hatfield y McCoy, dos familias que se vengaron de viejos litigios en la época de la Guerra Civil Americana.
Escuchemos la versión original. La más famosa. La de Jennings y Nelson.

Mark Chestnutt la cantó en un concierto en 2009 en Brownsville, Texas.

Waylon, acompañado por los demás miembros de The Highwaymen, Willie Nelson, Kris Kristofferson y Johnny Cash, la cantó en 1990 en un concierto en Long Island (Nueva York).

Esta versión fue grabada en Luckenbach por Kenny Chesney y Kid Rock.

Roy Drusky, uno de los grandes representantes del sonido Nashville, también la interpretó.

Os dejo para acabar con la versión de Johnny Russell.

Buck Owens, pionero del sonido Bakersfield

Buck Owens
Uno de los mejores compositores de country de todos los tiempos fue Alvis Edgar Owens, nacido en 1929 en una granja de Texas. Su pasión por los animales hizo que su apodo de niño fuese buck (“animal macho”) y con él se quedó. Durante los peores años de la Gran Depresión, Buck y su familia se trasladaron a Mesa, Arizona. De allí, emprendió una nueva vida en California. En 1951, quedó impresionado con la ciudad californiana de Bakersfield, donde se estableció.
Durante sus frecuentes viajes a Hollywood, que no le quedaba lejos, fue labrando su carrera musical: firmó con Capitol Records y conoció a personalidades como Tennessee Ernie Ford, Del Reeves, Faron Young y muchos otros. En 1958, conoció a Don Rich, que se convertiría en su guitarrista y principal colaborador hasta la muerte de éste en 1974.
Tras crear el grupo Buck Owens and the Buckeroos, se sucedieron los éxitos: a finales de los 50, tuvo su primera entrada en las listas y, desde entonces, alcanzó nada menos que 21 números 1.
Buck Owens fue el creador del sonido Bakersfield, opuesto al que creara Chet Atkins, el Nashville. Aunque Owens empezó utilizando elementos del country más tradicional, como los fiddles o la pedal steel guitar, también demostró su versatilidad y capacidad de adaptación incorporando a sus canciones elementos del rock and roll, tan en boga en los años 60 y 70. La figura de Buck –que falleció a los 76 años tras una actuación en el Crystal Palace de su ciudad de adopción– ha influido notablemente en estrellas del country actual como Dwight Yoakam o Brad Paisley.
Os dejo aquí con su primer número 1, Act Naturally, de 1963. La canción fue compuesta por Johnny Russell y Voni Morrison (cuya única contribución fue hacer que Owens se interesara por ella). Russell recuerda en sus memorias que escribió el tema dos años antes de que alguien la tomara en consideración y la grabara. La letra habla sobre el mundo del cine y da un consejo: sólo hay que actuar con naturalidad para ser una estrella.

Tras su arrollador éxito, un grupo británico de moda en aquel momento, Los Beatles, se lanzó a hacer su propia versión en 1965.

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