Sobre héroes y tumbas (II)

vietnam
Esta patriótica marcha es otra de las canciones más acomodaticias con la guerra de Vietnam. Fue escrita por Stonewall Jackson, bautizado así en homenaje al famoso general de la Guerra de Secesión. En The Minutemen are turning in their graves, Jackson hace referencia a los antiguos milicianos estadounidenses, los Minutemen, que se revolverían en sus tumbas al ver que hay hombres que no quieren ayudar a su patria y prefieren morir como esclavos antes que luchar por su libertad.

Muchos años después de que terminara la guerra, en 2004, el grupo Old Medicine Crow Show incluyó Big Time in the Jungle en su álbum Old Medicine Crow Show. La letra cuenta cómo en 1965 el gobierno reclutó a un chico –“no diferente a ti o a mí”– que vivía feliz en Alabama. Convencido de que hacía bien en ir a la selva a luchar por un ideal del que “no sabía nada en absoluto”, al llegar a Vietnam el sargento los recibió diciendo que “aprenderían a odiar a su hermano antes que a su enemigo”. En los arrozales, cercado por las bombas, se pregunta quién tiene la culpa de su situación.

Hello, Vietnam fue escrita por Tom T. Hall e interpretada por Johnny Wright en 1965. La letra apoya inequívocamente la guerra: “El mundo debe aprender que los fuegos que no apaguemos arderán con más fuerza. Debemos salvaguardar la libertad a cualquier precio o algún día perderemos nuestra propia libertad”. Muchos de vosotros la recordaréis porque aparecía en La chaqueta metálica (1987).

Kitty Wells, la primera estrella femenina del country

Kitty+Wells
Ellen Muriel Deason, luego conocida por su nombre artístico de Kitty Wells, nació en Nashville en 1919. Toda su familia –padre, madre y hermano– se dedicaba a la música, por lo que no es de extrañar que ella eligiera también ese camino y aprendiera a tocar la guitarra desde niña.
Se casó a los 18 años con una estrella del country, Johnny Wright, y formó un grupo musical con él, su cuñada y el marido de ésta. Fue entonces, en la década de los 40, cuando se cambió el nombre por iniciativa de su esposo, adoptando el de una canción folk llamada Sweet Kitty Wells.
En 1952 consiguió su primer éxito con It wasn’t God who made honky-tonk angels. Fue toda una sorpresa, casi una revelación: el mercado del country no concebía que una mujer pudiera vender tantos discos. A partir de ese momento, y hasta finales de los sesenta, su carrera subió como la espuma y se mantuvo como la única fémina en las listas, hasta la eclosión de Patsy Cline primero y Brenda Lee o Loretta Lynn después. Entre tanto, grabó con Red Foley otro éxito de la época, One by one.
El matrimonio de Kitty Wells, quien falleció a los 92 años de edad, fue excepcionalmente largo: su marido murió a los 97 y llegaron a celebrar su 70 aniversario.
Escuchemos ahora el otro single en solitario –aparte de It wasn’t God who made honky-tonk angels– que llegó a lo más alto de las listas en 1961, Heartbreak USA. Compuesta por Harlan Howard, la canción narra la historia de una mujer que suplica a su novio, que se ha marchado a tierras lejanas, que no se olvide de ella…