No Shoes, No Shirt, No Problems. Kenny Chesney, 2002

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Aunque había aterrizado en la escena country tiempo atrás, con este álbum, el sexto de su carrera, Kenny Chesney consiguió uno de sus mayores éxitos comerciales, gracias sobre todo a su voz, ya que a veces las letras no estaban a la altura. El disco, publicado por la discográfica BNA en 2002, consta de 12 temas y de él se extrajeron los cinco singles que vamos a escuchar a continuación.

El primero fue Young. Compuesta por Craig Wiseman, Naoise Sheridan y Steve McEwan, es una canción nostálgica en la que el narrador recuerda sus años de juventud, cuando deseaban ser mayores; ahora, lamenta que hayan pasado.

The Good Stuff fue compuesta por Craig Wiseman y Jim Collins. Comienza tras una pelea. El hombre busca consuelo en un bar, donde el dueño, que perdió a su mujer víctima del cáncer, le aconseja que no eche a perder su matrimonio y pida disculpas a su mujer. La verdad es que la letra no es demasiado original, ¿no?

A Lot of Things Different es una canción mitad recitada, mitad cantada. El narrador echa la vista atrás y concluye que debería haber hecho muchas cosas de forma diferente.

En 2001, uno de sus autores, Bill Anderson (la escribió con Dean Dillon), la grabó en su disco A Lot of Things Different.

En Big Star, escrita por Stephony Smith, se describe el camino al éxito de una muchacha que ha cumplido su sueño de convertirse en una gran estrella.

El último single que vio la luz fue el que le dio título, No Shirt, No Shoes, No Problems. El tema fue escrito por Casey Beathard y es uno de los más veraniegos y alegres del álbum. El protagonista, tras una semana muy ajetreada en el trabajo, sueña con unas vacaciones en las que no tenga ni jefes, ni relojes ni estrés.

 

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Los álbumes más vendidos de 2017

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Este año al que hemos dicho adiós hace unas semanas ha seguido la línea del anterior en lo que a ventas de música country se refiere.
En esta lista solo consignaré los álbumes que vieron la luz en 2017, aunque algunos de otros años hayan vendido más. De la misma manera tampoco voy a considerar la antología sacada por Garth Brooks, The Anthology Part 1. The First Five Years, por no ser material original.
1. From a Room Vol. 1. En lo más alto, con 658.000 unidades, se encuentra Chris Stapleton con este trabajo aparecido el pasado mes de mayo en el que ha intentado repetir el éxito cosechado por Traveller (2015).
2. Live in No Shoes Nation. Un disco en directo grabado por Kenny Chesney se ha aupado a la segunda posición. Sus ventas desde que saliera al mercado a finales de octubre suman ya 342.000.
3. Welcome Home. En mayo pudimos disfrutar del séptimo disco de la banda de Atlanta Zac Brown Band, que, con sus 292.000 unidades vendidas, ha subido al podio con una dignísima medalla de bronce.
4. From a Room Vol. 2. De nuevo Chris Stapleton, esta vez con la segunda parte de su disco, presentado el pasado mes de diciembre y que ha vendido ya 231.000 unidades. Sin duda este ha sido el año de un Stapleton en racha, que ya arrasara con su debut Traveller.
5. Life Changes. En septiembre Thomas Rhett sacó su cuarto trabajo y con él ha vendido 214.000 unidades.
6. The Devil Don’t Sleep. Brantley Gilbert ha superado la cifra mágica de 200.000 con este disco aparecido en enero del pasado año.
7. Now. Casi a la altura del anterior se encuentra el regreso de Shania Twain, tras 15 años apartada de la música. El disco vio la luz el pasado mes de septiembre.
8. Texoma Shore. Quien se encumbrara a lo más alto en 2016 con If I’m Honest ha conseguido este año un discreto octavo puesto con Texoma Shore, que ha vendido unos 180.000 discos desde noviembre.
9. Brett Young. En febrero pasado apareció el primer álbum de larga duración de Brett Young (ya había sacado un EP en 2016). Con 175.000 unidades vendidas, ha sido el mejor debut del año.
10. This One’s For You. Cierra la lista otro disco de debut, aunque su autor, Luke Combs, también había sacado ya EPs. El disco ha tenido unas ventas similares al anterior.

 

 

El paisaje se viste de ocre

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Según la astronomía, hoy a las 10 de la noche, hora peninsular, daremos la bienvenida al otoño, que nos acompañará durante los próximos 89 días, hasta el próximo 21 de diciembre. Valiéndonos de este pretexto, escucharemos una serie de canciones country dedicadas a esta estación del año.

Los últimos estertores del verano –en que las temperaturas se resisten a bajar hasta las más agradables propias del otoño– se conocen como el veranillo de San Miguel o de San Martín (según las zonas). En inglés este fenómeno recibe el nombre de Indian Summer, y a estos primeros días del otoño hace referencia la canción que grabaron Brooks & Dunn en 2009 y que ellos mismos firmaron con la colaboración de Bob diPiero. Cuenta un romance entre un jugador de fútbol y una adolescente de Kansas cuya pasión se desvanece “cuando el viento del otoño barre las hojas”. La chica, incapaz de hacer frente a las habladurías de su pequeña ciudad, se va a California.

El tema que vamos a escuchar ahora, The Boys of Fall, fue escrito por Casey Beathard y Dave Turnbull y grabado por Kenny Chesney en su disco Hemingway’s Whisky (2010). Una de las actividades que invariablemente trae el otoño es el inicio de la temporada deportiva. Los “chicos del otoño” del título no son otros que los miembros de un equipo de fútbol del instituto.

Green Daniels y Gretchen Peters le ofrecieron el siguiente tema, Chill of an Early Fall, a George Strait, quien lo incluyó en su disco homónimo de 1991. El protagonista sospecha que su pareja le ha sido infiel con un amigo con el que ha reanudado el contacto y siente los “escalofríos de un temprano otoño”.

Skip Ewing y Max D. Barnes escribieron Autumn’s not that Cold en 1991, canción con la que Lorrie Morgan abrió su disco Something in Red. Con la llegada del otoño, la narradora echa la vista atrás y recuerda a un perdido amor de verano, pero se sorprende a sí misma al ver que no se siente especialmente triste y concluye que “el otoño no es tan frío”.

Escuchemos la grabación de uno de sus autores, Skip Ewing.

Termino con la más antigua de las que vamos a escuchar hoy, pues se basa en un poema de finales del siglo XIX de D. J. O’Malley. Hice alusión a este tema en la entrada dedicada a los cowboys cantantes (ver entrada aquí). Cuando When Work’s All Done this Fall se vistió de música, alcanzó un gran éxito y, en 1925, la versión de Carl Sprague vendió la nada desdeñable cifra de 900.000 copias, todo un hito para la época. La letra cuenta la historia de un conjunto de cowboys que se reúnen por las noches después del trabajo y charlan sobre lo que harán cuando acabe la tarea en otoño. Uno de ellos desea volver a Dixie en compañía de su madre pero, cuando está guiando al ganado, hay una estampida, su caballo cae sobre él y muere. Sus últimas palabras son: “No veré a mi madre cuando se acabe el trabajo este otoño”. El tema ha sido interpretado numerosas veces; y una de las más logradas se la debemos a Marty Robbins en 1966.

Michael Martin Murphey la versionaría en su álbum Lone Cowboy (2010).

 

Los más vendidos de 2016

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Lejos han quedado los tiempos en que las ventas de discos se contaban por millones. Actualmente, los creadores se dan con un canto en los dientes si colocan, a lo sumo, unos cuantos cientos de miles. Y el panorama no invita al optimismo. Si bien el disco más vendido de este año ha sido Traveller, el debut a los micrófonos de Chris Stapleton, con más de un millón de unidades vendidas, hay que precisar que ese título salió en 2015, por lo que no lo consideraré en el ranking. Tampoco Ultimate Hits, de Garth Brooks, por ser un recopilatorio. Es decir, que me centraré en el material original aparecido en 2016. Según las cifras oficiales, las ventas han bajado un 11% respecto al año anterior. Sin más, os dejo ya con los diez primeros discos del podio.
1. If I’m Honest, Blake Shelton: 559.000. El pasado mes de mayo aparecía el décimo disco de Shelton, que ha alumbrado 5 singles.
2. Hymns, Joey+Rory: Este dúo, que perdió a uno de sus componentes el pasado año, se ha alzado con el segundo puesto con 527.000. El álbum ha conseguido recientemente el Grammy al mejor álbum gospel.
3. Ripcord, Keith Urban: 450.000. Tres años después de su anterior trabajo, Fuse, el australiano Keith Urban recurrió a numerosos artistas amigos para urdir su nuevo álbum.
4. Dig Your Roots, Florida Georgia Line: 343.000. El grupo más conocido de la escena actual de bro-country nos ha sorprendido con un nuevo disco con canciones más pausadas de lo que nos tenía acostumbrados.
5. They Don’t Know, Jason Aldean: 329.000. En septiembre salió este trabajo que ha dado lugar a tres singles.
6. The Weight of These Wings, Miranda Lambert: 270.000. Una de las dos representantes femeninas de esta lista sacó nuevo disco en noviembre.
7. You Should Be Here, Cole Swindell: 252.000. El segundo trabajo de Swindell fue editado a través de Warner Bros. Nashville.
8. Black, Dierks Bentley: 235.000. Decididamente, mayo es un buen mes para los negocios… Junto a este disco, ese mes aparecieron If I’m Honest, Ripcord y You Should Be Here.
9. Cosmic Hallelujah, Kenny Chesney: 190.000. Este disco incluye el éxito del verano Setting the World on Fire, en el que Chesney contó con la colaboración de Pink.
10. Hero, Maren Marris: 174.000. La lista la cierra el mejor debut del año, el de Maren Morris, disco que puede presumir de incluir una de las canciones más escuchadas de la temporada, My Church.

La noche de los Grammy

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El pasado domingo tuvo lugar en Los Ángeles la 59ª edición de los premios Grammy, que reconocen lo más destacado de la música del año anterior, concretamente entre octubre de 2015 y septiembre de 2016. Todos los géneros están representados en la ceremonia; en el caso del country y sus estilos asociados (americana, góspel) estos fueron los protagonistas:

Sturgill Simpson, nacido hace 38 años en Kentucky, se alzó con el premio al mejor álbum country por su trabajo A Sailor’s Guide to Earth, nominado, además, como mejor álbum del año en la categoría general: no lo ganó, pero su sola presencia en ese “club” ya es un hito para el country. La competencia de Simpson para este premio era:

Brandy Clark, Big Day in a Small Town

Loretta Lynn, Full Circle

Maren Morris, Hero

Keith Urban, Ripcord

Maren Morris fue el artista country que más nominaciones acaparó esta edición, un total de 4. Al final ganó el de la mejor interpretación country por su single My Church.

Esta tejana de 26 años se vio las caras con:

Brandy Clark, Love can go to hell

Miranda Lambert, Vice

Carrie Underwood, Church Bells

Keith Urban, Blue ain’t your color

En la categoría de mejor interpretación en dúo o grupo, el premio ha recaído en una reinterpretación de un clásico del country, Jolene, obra de Dolly Parton con más de 40 años a sus pentagramas. Ahora la ha grabado de nuevo en una versión junto con el grupo a capela Pentatonix, compuesto por cinco miembros.

Los nominados para este premio eran:

Different for Girls, Dierks Bentley y Elle King

21 Summer, Brothers Osborne

Setting the World on Fire, Kenny Chesney y Pink

Think of You, Chris Young y Cassadeee Pop

Los compositores reciben el premio a la mejor canción country, que este año distinguió a Lori McKeena por Humble and Kind, interpretada por Tim McGraw.

Se impuso a:

Blue Ain’t Your Color, escrita por Clint Lagerberg, Hillary Lindsey y Steven Lee Olsen

Die a Happy Man, escrita por Sean Douglas, Thomas Rhett y Joe Spargur

My Church, escrita por Maren Morris

Vice, escrita por Miranda Lambert, Shane McAnally y Josh Osborne

Saliendo de las categorías netamente country, conviene mencionar a otras figuras que suelen dedicarse a estos menesteres. Así, Hillary Scott, una de las componentes de Lady Antebellum, ha presentado un álbum gospel en solitario, Love Remains, con el que ha ganado dos Grammys: el de mejor álbum de música cristiana contemporánea y la mejor interpretación de un single gospel por Thy Will.

En cuanto al mejor álbum de raíces evangélicas, el premio ha recaído en Joey+Rory por su álbum Hymns. Como recordaréis, una de las componentes de este dúo falleció el año pasado.

Willie Nelson también “cazó” su Grammy: el correspondiente a sus grabaciones de temas de George Gershwin para su álbum Summertime.

En las categorías de música americana los vencedores han sido:

Mejor álbum de Americana: This is where I live, William Bell

Mejor interpretación de Americana: House of Mercy, Sarah Jarosz

Mejor canción de Americana: Kid Sister, The Time Jumpers

Mejor álbum bluegrass: Coming Home, O’Connor Band con Mark O’Connor

2016: Un año para la historia

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Hoy toca mirar atrás, hacer repaso; y empezamos con una selección de diez canciones que me han convencido en este 2016. Todas ellas presentan un denominador común y es el tratamiento pop que las acompaña y que parece haberse adueñado ya del cuerpo de la música country. Como todas las listas, esta puede pecar de subjetividad, pero ¡qué importa! Procedamos ya al donoso escrutinio de estos diez singles.
Blue Ain’t Your Color. El noveno disco de Keith Urban, Ripcord, ha producido varios singles, entre ellos este, que vio la luz en agosto. La interpretación de Urban le ha valido una nominación para los premios Grammy, que tendrán lugar el próximo 12 de febrero. Compuesta por Hillary Lindsey, Clint Lagerberg y Steven Lee Olsen, nos presenta a un tipo que observa a una mujer en un bar que lo está pasando mal en su relación, y piensa que quizá ese no sea el hombre apropiado para ella.

Hands of Time. Margo Price ha debutado este año con su disco Midwest Farmer’s Daughter, del que hasta la fecha han salido dos singles, uno de ellos este, que escuchamos en marzo. En la más pura tradición de la música country, narra la vida llena de sinsabores de una mujer que se lamenta de las “crueles manecillas del tiempo”.

Vice. En julio aparecía este Vice de Miranda Lambert como parte de su álbum The Weight of These Things. La canción fue escrita por ella misma junto con Shane McAnelly y Josh Osborne.

21 Summer. Este año ha visto la luz el segundo álbum de Brothers Osborne, Pawn Shop. Este que vamos a escuchar es su cuarto single, obra de los miembros del dúo y Craig Wiseman. El narrador recuerda un amor de verano de su juventud.

From the Ground Up. Vamos con otro dúo, el compuesto por Dan Smyers y Shay Mooney. En su segundo trabajo, Obsessed, encontramos este tema, escrito por ellos junto con Chris DiStefano. Se trata de una balada country que ilustra el principal objetivo que habríamos de seguir en la vida: encontrar el amor verdadero y vivir la vida junto a la persona amada.

Better Man. Como anticipo del disco que sacará Little Big Town en 2017, The Breaker, en octubre saboreamos este single, concebido por Taylor Swift. Una mujer, que ve que su relación no tiene futuro, desea que su pareja sea un hombre mejor, pero, a la vez, no puede evitar seguir echándole de menos.

My Church. El disco de debut de Maren Morris, Hero, contiene este tema, candidato en la próxima edición de los Grammy en la categoría de mejor canción country. La verdadera iglesia de la protagonista es, según la letra, la música country y su verdadera redención la encuentra cuando escucha country en la radio.

Hometown Girl. Figura en el próximo disco de Josh Turner, cuyo título todavía no ha sido anunciado. El tema, obra de Marc Beeson y Daniel Tashian, expone las virtudes de una chica de campo.

Came Here to Forget. En mayo de este año salió el décimo trabajo de Blake Shelton, If I’m Honest. Dos meses antes apareció este single, que firman Craig Wiseman y Deric Ruttan. Un hombre y una mujer intiman en un bar tras superar ambos una ruptura sentimental y se proponen seguir adelante “hasta que no recordemos lo que vinimos a olvidar”.

Setting the World on Fire. En julio aparecía esta canción del disco de Kenny Chesney Cosmic Hallelujah, que incluye la colaboración de la cantante Pink. Escrita por Ross Copperman, Matt Jenkins y Josh Osborne, describe la noche de pasión de dos amantes que prometen “poner el mundo en llamas”.

Pasamos ahora al capítulo de las noticias, y lo hacemos de la mano del veterano Don Williams, que a sus 77 años ha anunciado que se retira tras seis décadas dedicado a esto del country. Todo lo contrario que Dolly Parton, quien a sus 70 años, y más vital que nunca, llevó a cabo una de las mayores giras de su carrera en Estados Unidos.
Este año también hemos celebrado el 50 aniversario de la Asociación de Música Country, que se dio un homenaje con el lanzamiento de un single, Forever Country, cantado por varias figuras de este género. Y en el Salón de la Fama de la Música Country ingresaron Fred Foster, Randy Travis y Charlie Daniels.
Entre los singles que han pegado fuerte, podemos mencionar Die a Happy Man, de Thomas Rhett que, aunque data de finales de septiembre de 2015, ha arrasado en esta temporada.
Finalmente, hagamos balance de los artistas que nos han dejado este año.
En febrero murió Sonny James, miembro del Salón de la Fama de la Música Country, a los 87 años.
El día de su cumpleaños –6 de abril– se nos fue Merle Haggard, pionero del sonido Bakersfield.
En mayo nos sorprendía la muerte de Guy Clark, conocido sobre todo en su faceta de compositor, si bien también grabó algunas canciones él mismo.
La mayor leyenda viva del bluegrass, Ralph Stanley, nos dejó en junio a los 89 años.
En septiembre, y con solo cuatro días de diferencia, cerraban los ojos el compositor John D. Loudermilk y Jean Shepard, una de las pioneras de la música country.
Por último, en octubre se despedía otro gran compositor, Curly Putman, a los 85 años de edad. Fue autor de canciones tan famosas como Green, Green Grass of Home –popularizada por Porter Wagoner– y co-autor de He Stopped Loving Her Today, un éxito para George Jones.
¿Qué nos deparará 2017?

Disco del mes (octubre)

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Tras dos años en barbecho, desde que en 2014 sacara su disco The Big Revival, Kenny Chesney, de 48 años, vuelve a la primera plana con Cosmic Hallelujah, que vio la luz el 28 de octubre. Su intención inicial era que apareciera a principios de julio y llevara por título Somewhere in Town, pero lo pospuso para incluir una colaboración con Alicia Beth Moore, conocida como Pink, que trabaja sobre todo el pop. Producido por Columbia Nashville en colaboración con Blue Chair, Cosmic Hallelujah consta de 12 pistas, dos de las cuales, que vamos a escuchar aquí, han salido ya como singles.
El primero fue Noise, obra de Kenny Chesney, Shane McAnally, Jon Nite y Ross Copperman, que pudimos escuchar el pasado mes de marzo. La letra reflexiona sobre el ruido presente en nuestras vidas, que a veces nos impide disfrutar plenamente: “Sí, gritamos hasta quedarnos sin voz/ en las calles, en la multitud no hay nada más que ruido/ ahogando los sueños de este chico de Tennessee/ intentando hacernos oír en todo este ruido”. Chesney no pretende moralizar, sino poner de manifiesto una realidad.

El segundo single es la colaboración a la que aludía antes. Setting the World on Fire apareció el 28 de julio. Escrita por Copperman, Josh Osborne y Matt Jenkins, la letra narra el encuentro pasional de una pareja que promete que va a “incendiar el mundo”.

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Hey, Goodlooking. Hank Williams, 1951

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“Esta canción es demasiado buena para ti”. Eso es lo que le dijo bromeando Hank Williams a su amigo Jimmy Dickens cuando el primero la grabó después de escribirla con la idea de cedérsela a Dickens para que este empezara con buen pie en la industria del country.
Lo hizo en la misma sesión que la última de Hank que escuchamos, I Can’t Help it if I’m Still in Love with you. La de hoy es una canción de ritmo rápido que, como escucharemos en las siguientes versiones, iría evolucionando hacia el rock. Por su calidad y por lo que ha significado en la historia de la música, entró en el Salón de la Fama de los Grammy en 2001.
Su letra, basada en la canción homónima de Cole Porter de 1942, se sirve de la metáfora de la cocina para describir una relación amorosa. “¿Qué estás cocinando? ¿Por qué no cocinas algo conmigo? ¿No crees que quizá podamos encontrar juntos una nueva receta?”
Escuchemos la versión original de Hank Williams junto a los Drifting Cowboys: Jerry Rivers al fiddle, Don Helms a la steel guitar, Sammy Pruett a la guitarra eléctrica, Jack Shook a la guitarra rítmica y Ernie Newton al contrabajo.

A finales de esa década, y bajo el paraguas de Sun Records, Johnny Cash la grabó en su álbum Greatest (1959).

George Jones la incluyó en George Jones Salutes Hank Williams (1960).

Del Shannon hizo lo propio en Del Shannon Sings Hank Williams (1964).

Todos los artistas de renombre querían apuntarse al carro de cantar a Hank Williams. Ernest Tubb lo hizo en Ernest Tubb Sings Hank Williams (1968).

Ahora os dejo con Waylon Jennings en su álbum Ol’ Waylon Sings Ol’ Hank (1992).

El grupo The Mavericks, representante del country neotradicional, la versionó para su From Hell to Paradise (1992).

La versión de Jimmy Buffet, incluida en su disco License to Chill (2004), alcanzó un Top 10 en 2004. Para este single colaboró con voces tan conocidas como Clint Black, Kenny Chesney, Alan Jackson o Toby Keith.

Country Urbano (XXXIV)

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90. Bowling Green. Don Everly nació a cien kilómetros de Bowling Green, y los Everly Brothers se acordaron de la ciudad en este tema, compuesto por Jacqueline Ertel y el bajista Terry Slater. Salió como single en 1967, y no tardó en convertirse en uno de los mayores éxitos de la carrera de los hermanos. Bowling Green, dice la letra, tiene las chicas más guapas, la gente es amable, el sol calienta el cuerpo y el alma, y qué decir del bluegrass.

Glen Campbell la incluyó el mismo año en su álbum Gentle on My Mind.

La cantante Neko Case la versionó en clave de rock en 1997.

91. Eight more miles to Louisville. Los franceses ayudaron a Estados Unidos a independizarse de Gran Bretaña, y, entre otros lugares, se asentaron en Louisville, Kentucky, cuyo nombre proviene de Luis XVI. En 1946 Louis “Grandpa” Jones escribió este clásico del bluegrass, en el que el narrador expresa su satisfacción porque sólo le quedan ocho millas para llegar a Louisville, donde “nunca más estará triste”.

Mac Wiseman recuperó este estándar en su disco Concert Favorites (1973).

Escuchemos ahora la interpretación en directo que nos ofreció Sam Bush, acompañado por Stephen Mougin, en una emisora local de San Luis en 2010.

92. Please, come to Boston. Esta canción de 1974 fue escrita por Dave Loggins, el primero en grabarla. Pertenece a su álbum Apprentice (in a musical workshop) y su sentida interpretación le valió una nominación al Grammy a la mejor actuación vocal masculina. El narrador, un viajero empedernido, intenta convencer a su pareja de que vuelva con él a Boston en primavera, a Denver cuando lleguen las nieves y a Los Ángeles para siempre. Ella se niega: prefiere seguir viviendo en Tennessee. Dave Loggins hizo así un guiño a su estado natal, Tennessee, por supuesto. Os dejo con él.

Willie Nelson la grabó en 1884 y la incluyó en su álbum City of New Orleans.

Kenny Chesney lo hizo en directo para su álbum When the Sun Goes Down (2004).

Country Urbano (XXIX)

Charleston-South-Carolina
76. Charleston. Jordan Covington empezó en esto del country a los 23 años con Rock and Roll Country Boy (2012), un disco con tres canciones que incluía este tema dedicado a la ciudad de Charleston, Carolina del Sur. Trata de una pareja que se deja llevar por la belleza sureña de la ciudad y se enamora bailando. El tema guarda similitudes con otro de Kenny Chesney, El Cerrito Place.

77. God came through Bellville, Georgia. Cruzamos a Georgia, a una pequeña ciudad donde la naturaleza, según la letra de la canción, ha vertido todas sus maravillas. Tom T. Hall nos cuenta que, en la estación de Bellville, una voz le llamó y le pidió que prestara atención. Entonces se maravilló del paisaje que le rodeaba y vio un tren en el que viajaba Dios, pero no se bajó de él. Desde entonces, lo está buscando y su vida ha cambiado para mejor.

78. Thank you, Connersville, Indiana. Sigamos con Tom T. Hall, el contador de historias, como era conocido. Aunque nació en Kentucky, pasó su juventud en Connersville. En 1970 apareció esta canción en I Witness Life. En ella nos habla con gratitud de sus aventuras en la ciudad, en una época en la que no le iban bien las cosas. Un amigo que había conocido en el ejército lo acogió y fue ahí donde formó su primer grupo musical.