Country Urbano (XX)

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50. Year Down in New Orleans. Nanci Griffith escribió esta canción en 1984 y la incluyó en su disco Once in a Very Blue Moon. De corte nostálgico, la narradora recuerda su juventud y su primer amor en Nueva Orleans, donde desearía estar de nuevo.

51. Go to the Mardi Gras. No podíamos terminar nuestra estancia en Nueva Orleans sin hacer referencia a su principal acontecimiento cultural, el Mardi Gras. Una de las canciones más populares de este carnaval es Go to the Mardi Gras, escrita por R. Byrd y T. Terry, y cantada e interpretada al piano por el profesor Longhair. Este tema rhythm and blues fue compuesto en 1959 y, naturalmente, apareció en la serie Treme.

52. Callin’ Baton Rouge. Aunque la ciudad más representativa de Louisiana es Nueva Orleans, su capital es Baton Rouge, a la que está dedicado este tema, con el que cerramos nuestro recorrido urbano por este estado. John Cowan, representante del “bluegrass progresivo”, es el autor de Callin’ Baton Rouge, que él mismo interpreta junto a Shad Cobb, Andrea Zonn y Barbara Lamb al fiddle, John McFee a la steel guitar, Scott Vestal al banjo y John Frazier a la mandolina. El vídeo está fechado en agosto de 2013.

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Disco del mes (febrero)

holding all the roses El pasado 10 de febrero salió al mercado Holding All the Roses, del grupo de rock sureño Blackberry’s Smoke, un quinteto originario de Atlanta (Georgia) y capitaneado por Charlie Starr. Richard Turner, Brit Turner, Paul Jackson y Brandon Steel completan la formación. Se trata de su cuarto disco desde 2004 y el primero tras el éxito de Whippoorwill (2012), que alcanzó las 50.000 unidades vendidas. Este de ahora bien podría desbancarlo: ya ha llegado al número 1 de las listas y en su primera semana vendió más de 19.000 copias. Producido por Brendan O’Brien, del sello Rounder, sus influencias más patentes nos remiten a Steve Earle y Lynyrd Skynyrd; y personalidades como Gregg Allman se han rendido a sus encantos. Las 12 pistas son muy heterogéneas. Como dice Starr, “a nadie le gusta comprar un álbum y escuchar que todas las canciones suenan igual”. Too High cuenta con una rica instrumentación, con fiddle, mandolina y guitarra. En No way back to Eden, el narrador se resigna a un futuro incierto, ya que “esta vida nos arrastra a todos fuera del paraíso”. Charlie Starr se inspiró para Woman in the Moon en su propia infancia: siempre que miraba a la luna, lo que veía era una mujer. “¿A quién?”, le preguntaron en una entrevista. “A Marilyn Monroe”. Living in the Song es el primer single que salido del disco, en diciembre del año pasado. Holding All the Roses en Amazon

Empieza la temporada

brad-carrie-48-cma-awards-hosts2 Esta noche se entregan los primeros premios de la cosecha anual del country. La Asociación de la Música Country (Country Music Association, CMA) reparte los galardones anuales a lo más destacado de la industria desde 1967 (esta es, por tanto, su 48 edición). La ceremonia tendrá lugar en el Bridgestone Arena de Nashville, lugar donde se celebra desde 2006, y serán televisados en Estados Unidos por la ABC. La gala estará presentada por Brad Paisley y una embarazada Carrie Underwood –ya es casi una tradición, pues lo llevan haciendo 7 años consecutivos–. El 3 de septiembre se dieron a conocer las nominaciones, que encabeza Miranda Lambert con 9. Aquí podéis ver un listado completo de las candidaturas. Los ganadores se elegirán por votación secreta de los miembros de la Asociación de la Música Country. He aquí algunas consideraciones:

Entertainer of the year: De entre los nominados sólo Luke Bryan y Miranda Lambert no han ganado ninguna vez. Por otra parte, si se lo lleva George Strait sumaría 4 en esta categoría, empatando así con Garth Brooks y Kenny Chesney. Mi voto es para George Strait.

Vocalista masculino del año: Ninguno de los 5 nominados de este año ha conseguido llevarse nunca el premio, a excepción de mi favorito para conseguirlo por quinta vez consecutiva. Mi voto es para Blake Shelton.

Vocalista femenina del año: Si las elegidas fueran Martina McBride o Miranda Lambert, batirían un récord con 5 galardones. También está nominada Kacey Musgraves, que se llevó la mejor artista novel el año pasado, además de dos Grammys en enero. Un premio en esta categoría sería un acicate a su carrera. Mi voto es para Miranda Lambert.

Grupo del año: Durante las últimas ediciones esta categoría ha ido a parar a Lady Antebellum, grupo al que dediqué el disco de septiembre, y a Little Big Town, al que brindé el de octubre, casi de manera alternativa (Lady Antebellum ha ganado en tres ocasiones y Little Big Town en dos). Si, por el contrario, la asociación quiere aportar savia nueva al premio, podría decantarse por Zac Brown Band o The Band Perry. Mi voto es para: Little Big Town.

Dúo vocal del año: En mi opinión esta es la categoría más floja del año, y da la impresión de que los finalistas están ahí de relleno. Mi voto es para los hermanos de Florida Georgia Line, que son los más conocidos aunque la verdad es que sus canciones no se han destacado tanto como el año pasado.

Artista novel del año: De entre los cinco nominados, Thomas Rhett es el más joven –tiene 24 años– y es hijo del compositor Rhett Akins. Mi voto es para Brandy Clark.

Single del año: Os dejo con las nominadas para que juzguéis. Automatic de Miranda Lambert Drunk on a plane Dierks Bentley Give Me Back My Hometown de Eric Church Meanwhile Back at Mama’s de Tim McGraw y Faith Hill Mine would be you de Blake Shelton Mi voto es para: Meanwhile Back at Mama’s, de Tim McGraw y Faith Hill.

Canción del año: Hay dos nominadas que repiten en la categoría de canción y single del año: Automatic, de Miranda Lambert, y Give Me Back My Hometown, de Eric Church. Las otras tres nominadas son: Follow Your Arrow de Kacey Musgraves I Don’t Dance de Lee Brice I Hold On de Dierks Bentley Mi voto es para I Hold On de Dierks Bentley.

Vídeo musical del año: Automatic, de Miranda Lambert, Drunk on A Plane de Dierks Bentley, y Follow Your Arrow de Kacey Musgraves, ya han aparecido en categorías anteriores. Las otras dos nominadas son: Bartender de Lady Antebellum, que ya escuchamos en el disco del mes de septiembre. Y Something Bad, de Miranda Lambert y Carrie Underwood Mi voto es para Follow Your Arrow de Kacey Musgraves.

Mejor álbum del año: De entre los nominados, el álbum que más ha vendido es Crash My Party, de Luke Bryan, aunque no siempre las ventas son sinónimo de calidad. También nos encontramos con Riser, de Dierks Bentley, que fue disco del mes en febrero. Mi voto es para The Outsiders, de Eric Church.

Acontecimiento musical del año: En esta categoría repiten Meanwhile Back at Mama’s y Something Bad. Las otras tres nominadas son: We Were Us de Keith Urban You Can’t Make Old Friends de Kenny Rogers y Dolly Parton Mi voto es para el único álbum de esta categoría, Bakersfield, de Vince Gill y Paul Franklin. Os dejo con una muestra del disco Holding Things Together, una nueva versión de la canción de Merle Haggard con Paul Franklin en la steel guitar.

Músico del año: En esta categoría están nominados virtuosos de distintos instrumentos musicales típicamente country: Dan Huff y Mac McAnally y su guitarra, Paul Franklin y su Steel guitar, Jerry Douglas y su dobro, Sam Bush y su mandolina.

Mi voto es para Jerry Douglas y su dobro. Os dejo con un ejemplo de su maestría tocando el instrumento.

Pura energía: Cotton Eyed Joe

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Como prometía el pasado martes al decir que en breve dedicaría una entrada a Cotton Eyed Joe, hoy escucharemos esta canción folk donde el fiddle adquiere un protagonismo especial.
De ésta, como de tantas otras canciones folk, no se conoce la fecha exacta de su composición. Sin embargo, podemos aventurarnos con una aproximada, y situarla antes de la Guerra de Secesión (1861-1865), ya que durante la misma ya era conocida, y, según la historiadora de la música Dorothy Scarborough, los esclavos la cantaban en las plantaciones de Luisiana.
La primera versión publicada data de 1882, cuando la editorial Harper and Brothers puso por escrito la letra, que, lógicamente y al ser de tradición oral, cuenta con diversas variantes. “De no haber sido por Joe el de los ojos de algodón, habría estado casado hace mucho tiempo”, nos cuenta, por lo que podemos inferir que el tal Joe le quitó la novia al autor.
De notable popularidad en Texas, llegó a ser conocida como el himno del sur de ese estado, y aún goza de gran predicamento: multitud de colegios universitarios la tocan al comienzo de sus partidos de baseball.
Vamos a comenzar por la primera versión grabada que se conoce. Se la debemos a los Carter Brothers (George y Andrew) e hijo (Jimmie, que aquí toca la guitarra con solo nueve años). Es de 1928 y fue editada por The Brunswick Company. Este grupo, por cierto, nada tiene que ver con la familia Carter.

Los Skillet Lickers, capitaneados por Gid Tanner, grabaron Cotton Eyed Joe en los años 30.

Escuchemos ahora la grabación que hizo Bob Wills and his Texas Playboys en 1946.

Os dejo ahora con la versión que hizo el padre de la música bluegrass, Bill Monroe, y los Bluegrass Boys, quienes añadieron al fiddle el banjo y la mandolina.

En 1980 Isaac Peyton Sweat nos regaló esta gran versión.

En este último año, la película Urban Cowboy también incluyó este clásico en su banda sonora.

En 1985 el grupo Asleep at the Wheel (“Dormidos al volante”) ejecutó una versión memorable. Escuchémosla.

La colaboración entre la banda irlandesa The Chieftains y uno de los máximos exponentes vivos de la música bluegrass, Ricky Skaggs, alumbró una interpretación antológica, que se tradujo en una nominación al Grammy a la mejor instrumentación country en 1992 por el disco Another Country.

Esta melodía ha traspasado fronteras y el grupo sueco Rednex alcanzó un gran éxito en 1994 con otra versión de dudoso gusto, que recibió críticas por su toque techno. La canción está extraída del álbum Sex and violins y fue un gran éxito en Europa, donde alcanzó lo más alto de las listas en Noruega, Suecia, Alemania, Austria, Suiza o Finlandia, entre otros.

Lester Flatt y Earl Scruggs, un tándem inseparable

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Lester Flatt nació en 1914 en Tennessee en el seno de una familia numerosa. A los siete años ya tocaba la guitarra y cantaba en el coro de su iglesia. Cuando se casó en 1934, inició una colaboración vocal amateur con su mujer y poco después aprendió a tocar también la mandolina, si bien su especialidad seguía siendo la guitarra.
Su carrera despegó junto a la de Bill Monroe, y su amor por la música bluegrass no dejó de crecer con el paso del tiempo.
Se asoció con Earl Eugene Scruggs, en aquel entonces un alumno aventajado de Bill Monroe, y se convirtió en su compañero ideal durante la mayor parte de la carrera de ambos. Juntos formaron el grupo The Foggy Mountain Boys, que se mantuvo sólidamente unido hasta 1969, año en que Flatt formó The Nashville Grass, contratando, eso sí, a la mayor parte de los miembros de su antiguo grupo. Y con él trabajó hasta el mismo momento de su muerte, en 1979.
Admitido como miembro del Country Music Hall of Fame en 1985, tras su muerte su ciudad natal de Tennessee organizó durante años un festival de música bluegrass.
Os dejo con The Ballad of Jed Clampett, una de sus más famosas colaboraciones con su compañero, el virtuoso del banjo Earl Scruggs. La canción fue grabada en 1962 y se utilizó como sintonía de un programa de televisión de principios de los 60, The Beverly Hillbillies. Fue compuesta por Paul Henning y cantada por Jerry Scoggins, pero lo más destacable, desde luego, es el acompañamiento musical de Scruggs y de la guitarra de nuestro protagonista. Dada la popularidad del tema, se editó un single que llegó al número 1 de las listas en 1962.

Bill Monroe, el padre de la música bluegrass

Bill Monroe
Hace unas semanas, traía a colación un diálogo de la película Alabama Monroe, en el que se sostenía que Bill Monroe era el mejor compositor de todos los tiempos. Voy a intentar demostrar que esta afirmación es cierta, en particular en lo que a música bluegrass se refiere.
Monroe nació en 1911 en Kentucky. Su estado natal lo acompañó durante toda su vida, y a él le dedicó numerosas canciones que hoy se consideran himnos oficiosos del estado.
Vio la luz en el seno de una familia que se dedicaba profesionalmente a la música. Sin ir más lejos, su tío era Pen Vandiver, un virtuoso del violín del que Monroe lo aprendió todo, y es que a los 16 años se quedó huérfano de madre y padre y se fue a vivir con él.
Le solía acompañar con la mandolina, un instrumento en el que se había especializado cuando su tío tocaba el violín en bailes campestres. En 1929, se trasladó a Indiana junto con sus hermanos, Birch y Charlie, también músicos, y formó el grupo Monroe Brothers. Birch abandonó la empresa y Bill y Charlie siguieron como dúo hasta 1938. Ese mismo año formó el grupo con el que alcanzaría la fama, The Bluegrass Boys y, al año siguiente, se unió a las filas del Grand Ole Opry, institución de la que formó parte hasta su muerte.
En esos años experimentó con varios instrumentos como el acordeón, que no tardó en aparcar, o el banjo, que le dio un sonido característico a la banda. Durante un tiempo, los virtuosos del banjo Earl Scruggs y Lester Flatt se unieron al grupo, si bien lo dejarían para formar el suyo propio, The Foggy Mountain Boys.
En 1949, tras firmar con la Decca Records, se inició su edad dorada, con la grabación de multitud de clásicos del bluegrass. Aunque a finales de los 50 su carrera empezó a decaer para dejar paso a otros estilos como el rock, en los 60 se dio una revitalización de la música folk, con la proliferación de numerosos festivales dedicados al género.
Bill Monroe trabajó hasta pocos meses antes de su muerte, acaecida en 1996, cuando estaba a punto de cumplir 85 años. Su legado llega hasta la actualidad. Ricky Scaggs ha declarado: “Creo que la importancia de Bill Monroe para la música americana es como la de Robert Johnson al blues o como la de Louis Armstrong. Es probablemente el único músico cuyo grupo ha dado nombre a un estilo de música”.
Escuchemos ahora la canción que dedicó a una de sus mayores influencias musicales, su tío. En 1950, grabó Uncle Pen, versionada posteriormente por Porter Wagoner o Ricky Scaggs. Esta la cantó en el Grand Ole Opry en 1956.

Bluegrass, la hierba azul del country

Kentucky
A mediados del siglo XX, surgió en los estados del sudoeste de Estados Unidos un nuevo género musical que bebía de las raíces de la música americana.
Fue en el siglo XVIII cuando a la región de los Apalaches llegaron inmigrantes provenientes de Inglaterra, Escocia e Irlanda, que llevaron con ellos sus influencias musicales. Las canciones que interpretaban eran baladas acompañadas de música bailable, tocada por uno o varios violines. En ocasiones también se acompañaban de otros instrumentos de cuerda, como el banjo de cinco cuerdas, la mandolina, la guitarra de resonancia o dobro y, ocasionalmente, la armónica.
En un principio, esta música era conocida como hillbilly (al igual que el resto de la música country), pero, tras la eclosión de festivales de música “rural”, se le buscó un nombre más comercial y se eligió “bluegrass”, por ser una música asociada a Kentucky, estado conocido como el de la “hierba azul” por un tipo de vegetación autóctona con pigmentos azulados. A su vez, Bill Monroe, considerado el padre de la música bluegrass, creó un grupo llamado los Bluegrass Boys.
Otros eximios representantes de este género son Lester Flatt y Earl Scruggs, los Stanley Brothers, Ricky Scaggs o Alison Krauss e, incluso, Dolly Parton o Patty Loveless, que también han coqueteado con él.
O Brother, la película de los hermanos Coen de la que ya hemos hablado aquí, presenta una banda sonora country y bluegrass que se alzó con el Grammy al álbum del año en 2002.
En fin, para aquellos que no se puedan permitir viajar a Estados Unidos a escuchar bluegrass, diré que en la República Checa son unos grandes admiradores de este estilo, celebrado por numerosos festivales anuales en todo el país.
Para más información, aquí os dejo el enlace en inglés de la Asociación de Música Bluegrass
Y qué mejor que introducirnos en esta música que escuchando una joya interpretada por Ralph Stanley (en activo a sus 86 años) y por la portentosa voz de Patty Loveless. El tema, Pretty Polly, tiene orígenes escoceses. La historia que narra es desgarradora: una mujer es atraída a un bosque, donde un hombre abusa de ella.