Sammi Smith, la representante femenina del outlaw country

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Jewel Faye Smith nació en California en 1943. Su infancia transcurrió, no obstante, en lugares donde el country ha germinado con más fuerza, como Oklahoma, Texas, Arizona o Colorado. A los 11 años hizo sus primeros pinitos como cantante y, a los 24, un miembro del grupo de Johnny Cash se fijó en ella. Gracias a él pudo firmar un contrato con Columbia Records, comenzando así su carrera profesional.

A finales de los 60 disfrutó de cierto éxito con sus grabaciones, pero este no fue nada comparado al que consiguió con su versión de Help me make it through the night, tema escrito por Kris Kristofferson (aquí podéis ver la entrada dedicada a este clásico), y por el que fue galardonada con el premio al mejor single del año en la Asociación de Música Country, así como con un Grammy por su interpretación.

Smith conseguiría dos Top 10 en las listas, el segundo por una versión del gran Merle Haggard, Today I Started Loving You Again, que grabó en 1975 (aquí podéis ver la entrada correspondiente). Durante la década de los 80 se fue alejando cada vez más del mundo de la música y, aunque hizo alguna aparición esporádica en el Grand Ole Opry, no volvió a recuperar la popularidad de los 70. Murió en Oklahoma en 2005.

Escuchemos I’ve Got To Have You, compuesta por Kris Kristofferson y grabada por Sammi Smith en Something Old, Something New, Something Blue (1972).

Donde hay música, nadie piensa en pelear

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Aunque la música country nació en Estados Unidos, sus canciones y lo que estas representan tienen seguidores en todo el mundo. Haciéndome eco de un artículo aparecido en el portal Saving Country Music, hoy os voy a hablar de un grupo country procedente de un país al que uno jamás asociaría con este tipo de música: Irán.

Erfan Rezayatbakhsh –Elf, para abreviar– nació y creció en Teherán, escuchando clásicos de música country. Junto con el guitarrista Ahmad Motevassel, creó en 2007 los Dream Persians, que terminaría derivando en los Dream Rovers. Su primer disco, Flashback Album, era una colección de versiones de grandes maestros del country: Charley Pride, Merle Haggard, Merle Travis o el grupo Sons of the Pioneers. A este le siguió otro con material original, Off the Road, en el que también se incluían diversas versiones de canciones escritas por Shel Silverstein.

Elf reconoce que, viniendo de donde viene, el camino para tocar country no ha sido fácil, y, desde luego, la retórica política no ayuda: los medios de comunicación iraníes se suelen referir a Estados Unidos como el Gran Satán, y estos no le van a la zaga, al incorporar a la República Islámica en el “eje del mal” en tiempos de Bush, o decretando ahora, mediante una orden ejecutiva, que sus ciudadanos no puedan entrar temporalmente en Estados Unidos. En palabras de Elf, “esta animosidad política solo aleja a unas personas de otras. Donde hay música, nadie piensa en pelear”.

Aun así, este artista consiguió todo un hito en su país: actuar en la Universidad Sharif de Tecnología de Teherán con una notable concurrencia, lo que lo impulsó a pegar el salto y trasladarse a Estados Unidos. Se matriculó en una universidad de Tennessee, donde estudió música country y bluegrass, graduándose en 2014 –el primer iraní de la historia graduado en ese centro–. Al no poder prorrogar su visado de estudiante, actualmente reside en Ontario, Canadá, y ya trabaja en su siguiente álbum, que saldrá en Irán en abril. Después, planea sacar otro que estará disponible a través de la red.

Escuchemos en primer lugar su primer single, Dear Superstar. La letra está estructurada como una carta de un fan a una estrella del country, en la que le anima a no ovidar sus orígenes y a “no vender su alma al diablo”.

En 2014, mientras estudiaba en Estados Unidos, compuso y grabó The Girl I Know, en la que suenan el dobro, el banjo y el fiddle.

Vamos ahora con varias versiones suyas de temas clásicos del country. Oklahoma Hills fue compuesta en los años 40 por Woody Guthrie, y en 1944 su primo Jack la grabó con mucho éxito. Esta es la versión de Dream Rovers.

Os dejo ahora con la original de Jack Guthrie.

Escuchemos esta versión en directo del Friends in Low Places de Garth Brooks, compuesta en 1990.

También ha versionado el tema Dallas, de Alan Jackson.

2016: Un año para la historia

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Hoy toca mirar atrás, hacer repaso; y empezamos con una selección de diez canciones que me han convencido en este 2016. Todas ellas presentan un denominador común y es el tratamiento pop que las acompaña y que parece haberse adueñado ya del cuerpo de la música country. Como todas las listas, esta puede pecar de subjetividad, pero ¡qué importa! Procedamos ya al donoso escrutinio de estos diez singles.
Blue Ain’t Your Color. El noveno disco de Keith Urban, Ripcord, ha producido varios singles, entre ellos este, que vio la luz en agosto. La interpretación de Urban le ha valido una nominación para los premios Grammy, que tendrán lugar el próximo 12 de febrero. Compuesta por Hillary Lindsey, Clint Lagerberg y Steven Lee Olsen, nos presenta a un tipo que observa a una mujer en un bar que lo está pasando mal en su relación, y piensa que quizá ese no sea el hombre apropiado para ella.

Hands of Time. Margo Price ha debutado este año con su disco Midwest Farmer’s Daughter, del que hasta la fecha han salido dos singles, uno de ellos este, que escuchamos en marzo. En la más pura tradición de la música country, narra la vida llena de sinsabores de una mujer que se lamenta de las “crueles manecillas del tiempo”.

Vice. En julio aparecía este Vice de Miranda Lambert como parte de su álbum The Weight of These Things. La canción fue escrita por ella misma junto con Shane McAnelly y Josh Osborne.

21 Summer. Este año ha visto la luz el segundo álbum de Brothers Osborne, Pawn Shop. Este que vamos a escuchar es su cuarto single, obra de los miembros del dúo y Craig Wiseman. El narrador recuerda un amor de verano de su juventud.

From the Ground Up. Vamos con otro dúo, el compuesto por Dan Smyers y Shay Mooney. En su segundo trabajo, Obsessed, encontramos este tema, escrito por ellos junto con Chris DiStefano. Se trata de una balada country que ilustra el principal objetivo que habríamos de seguir en la vida: encontrar el amor verdadero y vivir la vida junto a la persona amada.

Better Man. Como anticipo del disco que sacará Little Big Town en 2017, The Breaker, en octubre saboreamos este single, concebido por Taylor Swift. Una mujer, que ve que su relación no tiene futuro, desea que su pareja sea un hombre mejor, pero, a la vez, no puede evitar seguir echándole de menos.

My Church. El disco de debut de Maren Morris, Hero, contiene este tema, candidato en la próxima edición de los Grammy en la categoría de mejor canción country. La verdadera iglesia de la protagonista es, según la letra, la música country y su verdadera redención la encuentra cuando escucha country en la radio.

Hometown Girl. Figura en el próximo disco de Josh Turner, cuyo título todavía no ha sido anunciado. El tema, obra de Marc Beeson y Daniel Tashian, expone las virtudes de una chica de campo.

Came Here to Forget. En mayo de este año salió el décimo trabajo de Blake Shelton, If I’m Honest. Dos meses antes apareció este single, que firman Craig Wiseman y Deric Ruttan. Un hombre y una mujer intiman en un bar tras superar ambos una ruptura sentimental y se proponen seguir adelante “hasta que no recordemos lo que vinimos a olvidar”.

Setting the World on Fire. En julio aparecía esta canción del disco de Kenny Chesney Cosmic Hallelujah, que incluye la colaboración de la cantante Pink. Escrita por Ross Copperman, Matt Jenkins y Josh Osborne, describe la noche de pasión de dos amantes que prometen “poner el mundo en llamas”.

Pasamos ahora al capítulo de las noticias, y lo hacemos de la mano del veterano Don Williams, que a sus 77 años ha anunciado que se retira tras seis décadas dedicado a esto del country. Todo lo contrario que Dolly Parton, quien a sus 70 años, y más vital que nunca, llevó a cabo una de las mayores giras de su carrera en Estados Unidos.
Este año también hemos celebrado el 50 aniversario de la Asociación de Música Country, que se dio un homenaje con el lanzamiento de un single, Forever Country, cantado por varias figuras de este género. Y en el Salón de la Fama de la Música Country ingresaron Fred Foster, Randy Travis y Charlie Daniels.
Entre los singles que han pegado fuerte, podemos mencionar Die a Happy Man, de Thomas Rhett que, aunque data de finales de septiembre de 2015, ha arrasado en esta temporada.
Finalmente, hagamos balance de los artistas que nos han dejado este año.
En febrero murió Sonny James, miembro del Salón de la Fama de la Música Country, a los 87 años.
El día de su cumpleaños –6 de abril– se nos fue Merle Haggard, pionero del sonido Bakersfield.
En mayo nos sorprendía la muerte de Guy Clark, conocido sobre todo en su faceta de compositor, si bien también grabó algunas canciones él mismo.
La mayor leyenda viva del bluegrass, Ralph Stanley, nos dejó en junio a los 89 años.
En septiembre, y con solo cuatro días de diferencia, cerraban los ojos el compositor John D. Loudermilk y Jean Shepard, una de las pioneras de la música country.
Por último, en octubre se despedía otro gran compositor, Curly Putman, a los 85 años de edad. Fue autor de canciones tan famosas como Green, Green Grass of Home –popularizada por Porter Wagoner– y co-autor de He Stopped Loving Her Today, un éxito para George Jones.
¿Qué nos deparará 2017?

Con nombre propio (yXIII)

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Como colofón a esta serie, os dejo con otras canciones con nombre propio en el título que ya han aparecido en algún momento en el blog y que también tienen un lugar destacado en la historia del country.
Shel Silverstein es el autor de A Boy Named Sue, que escuchamos recientemente en la popular versión de Johnny Cash.
Annie’s Song ilustró musicalmente la entrada dedicada a John Denver, el poeta de Colorado.
Del disco Sweet Sixteen, de Reba McEntire, escuchamos Cathy’s Clown, que grabaron primero los Everly Brothers.
Cuando The Oak Ridge Boys ingresaron en el Salón de la Fama de la Música Country en 2015, os puse su éxito Elvira.
En la reseña biográfica dedicada a Reba McEntire escuchamos Fancy, sobre una hija que es inducida a la prostitución por su propia madre para conseguir dinero.
Loretta Lynn se dedicó ¡una canción a sí misma! en su disco Love is the Foundation. Su título, Hey Loretta.
Uno de los clásicos que hemos escuchado de Dolly Parton es Jolene, sobre una mujer que le pide a otra que no le quite a su novio “solo porque puede”.
Kenny Rogers alcanzó uno de sus primeros éxitos con su grupo The First Edition y este Ruby, Don’t Take Your Love to Town, sobre un veterano de guerra lisiado que suplica a su pareja que no lo abandone “porque todavía necesita compañía”.
Jimmy Dean, basándose en un personaje ficticio y de leyenda, escribió Big Bad John.
En el disco de Alan Jackson Angels and Alcohol (2015) pudimos disfrutar de Jim and Jack and Hank.
Keith Urban fue nominado a los Grammy 2016 por su John Cougar, John Deere, John 3:16.
Ode to Billie Joe, la canción más conocida de Bobbie Gentry, también ha tenido su hueco en el blog.
Willie Nelson y Merle Haggard interpretaron a dúo Pancho and Lefty, acerca de dos cowboys, en su disco homónimo.

Con nombre propio (IX)

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Mary Chapin Carpenter basó su John Doe No. 24 en una historia real que tuvo lugar en 1945. Un joven negro, quizá indigente, fue detenido por la policía por vagabundeo y recluido en una institución del estado. Los esfuerzos de las autoridades por contactar con su familia fueron en vano y el hombre permaneció encerrado con el nombre de Juan Nadie Nº 24. Cuando Carpenter leyó su necrológica en el periódico en 1993, le dedicó esta canción. El tema, narrado por el misterioso hombre, apareció en su álbum Stones in the Road (1994).

Johnny Cash, escrita por John Rich, Vicky McGehee y Rodney Clawson, fue grabada por primera vez por Tracy Byrd en 2005. El narrador acaba de dejar su trabajo, e intenta convencer a su pareja de que hagan juntos un viaje a Las Vegas, se casen y no vuelvan nunca. “No te preocupes por despedirte de tu madre, le enviaremos una postal desde el lado salvaje”. En este proyectado viaje por carretera, pondrán una y otra vez la música de Johnny Cash.

Escuchemos ahora la versión que presentó Jason Aldean dos años más tarde en su disco Relentless.

Merle Haggard escribió Leonard para su álbum Back to the Barrooms (1980). Se trata de un homenaje a su amigo Tommy Collins –ese era su nombre artístico: realmente se llamaba Leonard Raymond Sipes–, que escribió grandes éxitos para Haggard, entre ellos algunos de sus múltiples números 1. Cuando Collins se enteró de que su ídolo Haggard había compuesto una canción para él, se sintió profundamente honrado. Collins moriría unos años después, en 2000. La letra resalta su influencia en crear el sonido Bakersfield y reconoce su deuda con él: “Me sirvió de inspiración y me enseñó a escribir una canción country”.

Today I Started Loving You Again. Merle Haggard y Bonnie Owens, 1968

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Esta que vamos a escuchar hoy es una de las canciones más significativas de la carrera de Merle Haggard, fallecido el pasado 6 de abril. Aunque lo solemos asociar con el outlaw country, Haggard fue un artista de lo más polifacético, y aquí nos regala una balada al estilo honky-tonk.
Su mujer de entonces, Bonnie Owens, que antes fuera esposa de su amigo Buck Owens, firmó también el tema, aunque su contribución, tal como ella misma reconoció, fue mínima: “Una noche que estábamos en Dallas, Merle me mandó a buscar una hamburguesa. Cuando volví había escrito Today I Started Loving You Again”.
El single apareció como la cara B de The Legend of Bonnie and Clyde. Pasó un tanto desapercibido, pero el tiempo y sus numerosas versiones hicieron que acabara eclipsando incluso a The Legend of Bonnie and Clyde.
El narrador intenta superar sin éxito su reciente ruptura sentimental: “Qué estúpido al pensar que lo superaría llorando un millón de lágrimas. Debería haber sabido que lo peor estaba por llegar”. Escuchemos la versión original de Merle Haggard en 1968.

El primer álbum en solitario de John Fogerty, tras su paso por Creedence Clearwater Revival, fue The Blue Ridge Rangers (1973). Esta es la versión que aparece en el álbum.

Kenny Rogers y el primer grupo en el que colaboró, The First Edition, la grabaron en 1973.

La cantante Sammi Smith la elevó a la categoría de clásico en 1975.

Emmylou Harris la grabó para su álbum Thirteen (1986).

El último disco de George Jones, Hits I Missed… And One I Didn’t (2005), también incluía una versión del tema.

Ahora, Martina McBride en el disco en que rescata canciones imperecederas del country, Timeless (2005).

Termino por hoy con la versión que Willie Nelson incluyó en Remember Me Vol. 1 (2011).

Disco del mes (julio)

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El pasado 8 de julio apareció el decimoquinto disco de Mark Chesnutt, Tradition Lives, que no sacaba nuevo material desde 2010. La expectación era grande, y no ha defraudado.
Editado por Row Entertainment, consta de 13 pistas. La última de ellas, There Won’t Be Another Now, es un tributo muy especial al icono del country Merle Haggard, fallecido el pasado mes de abril. El álbum recupera el country tradicional de Chesnutt y sus inconfundibles ecos honky-tonk.
Sobre su productor, Jimmy Ritchie, el artista ha dicho: “Conectamos en un momento en el que la gente no tenía mucha fe en mí porque me mantuve ‘country’ mientras la industria iba por otro lado. Necesitaba a alguien como Jimmy que realmente creyera en mi tipo de música”.
Chesnutt, una de las voces que más defiende el tradicionalismo en el country, se ha mostrado muy crítico con los derroteros que ha tomado el género en los últimos años: “Ha habido momentos en que los tipos que hacían cosas como yo parecíamos estar arrinconados. Y los nuevos salían con lo que quiera que llamen country… No quiero ofender a nadie, pero lo que veo y oigo en las ceremonias de premios no sé qué diablos es. No es country, tampoco rock and roll porque yo soy aficionado al rock and roll. Pero hacen dinero con ello y durante un tiempo lo seguirán haciendo. Yo no intento seguir tendencias. Yo solo hago lo que hago”.
Como aperivo al disco, escuchemos algunos de sus temas.
I’ve got a quarter in my pocket es una canción escrita por John Ludowitz y Billy Yates. El narrador se pregunta qué hacer con la moneda de 25 centavos que tiene: ¿la debería utilizar para la cabina y llamarla, o poner en la gramola otra canción sobre rupturas sentimentales? Al más puro estilo honky-tonk, él se inclina por esta última opción.

Is it still cheating ha sido escrita por Randy Hauser, Jamey Johnson y Jerrod Niemann. La canción presenta a un hombre que llama a su mujer y el contestador le dice que llegará tarde. Él sabe que lo está engañando, porque el cuento se repite ya con demasiada frecuencia, y, en cierto modo, agradece que sea así, pues tendrá más tiempo para pasar con su amante. Al fin, se pregunta: “Si los dos estamos mintiendo, ¿se considera engañar?”

Oughta Miss Me By Now es el primer single del disco. Compuesto por Tony Ramey y Trey Matthews, habla de una pareja que se ha dado un tiempo. Aunque él está deseando volver con ella, se niega a reconocerlo porque tiene su orgullo y se limita a confiar en que ella lo esté echando ya de menos.

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La canción que Johnny Cash inspiró

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Una de los temas fundacionales del rock and roll y el rockabilly, Blue Suede Shoes, fue inspirado por el mismísimo Johnny Cash, el hombre de negro.
Durante una gira, Cash le contó a Carl Perkins la siguiente anécdota: estando destinado en Alemania, un sargento suyo gustaba de engalanarse cuando estaba de permiso y le decía: “No pises mis zapatos de ante”. Cash retó a Perkins para que escribiera una canción sobre el tema. Tiempo después, Perkins disfrutaba de un baile local cuando oyó a un chico decirle a su novia que no le pisara los zapatos. El incidente le hizo recordar su conversación con Cash y, con la bombilla encendida, se puso manos a la obra para escribir la canción, que presenta un toque country.
Lo hizo en diciembre de 1955 y el tema salió a la venta en Año Nuevo de 1956. Tuvo mucho éxito, pero el destino le fue esquivo. Perkins tenía un grupo con sus hermanos y, cuando se dirigían a promocionar su éxito al show de Perry Como, sufrieron un grave accidente de tráfico: Perkins se rompió varias vértebras y su hermano murió dos años después como consecuencia de las heridas. Corría el mes de marzo de 1956.
Para apoyarle, su amigo Elvis Presley lo promocionó en su lugar, y gracias a la difusión que tuvo la versión de Perkins alcanzó lo más alto de las listas. Perkins vio desde el hospital la interpretación de Elvis, quien no tardaría en grabar un single que la discográfica lanzó en septiembre de ese año, sin el éxito de Perkins.
El tema es muy alegre y movido: “Puedes derribarme, pisarme la cara, quemar mi casa, robar mi coche, vituperar mi nombre por todos sitios, pero apártate de mis zapatos de ante azul”.
Escuchemos algunas versiones de esta conocida canción. En primer lugar, la original de Carl Perkins, que apareció en Sun Records.

Vamos ahora con la que hizo Elvis Presley unos meses después.

Conway Twitty la grabó en Rock and Roll Years (1960).

Johnny Cash tardó unos veinte años en poner voz al tema que había inspirado. Escuchémosle en un concierto en directo en Rotterdam en 1976.

Merle Haggard la versionó en su álbum de despedida a Elvis Presley, My Farewell to Elvis (1977).

Jerry Lee Lewis la incluyó en Killer The Mercury Years Volume Two 1969-1972 (1989).

Heartbreak Hotel. Mae Boren Axton, Thomas Durden y Elvis Presley, 1955

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Esta canción fue el primer número 1 de Elvis Presley en las listas –permaneció nada menos que 27 semanas en el Top 100–. Sus autores se inspiraron en una noticia que apareció en el Miami Herald sobre el suicidio de un hombre en un hotel, que dejó una nota en la que se leía: “Camino por una calle solitaria”. De aquí, surgió la idea del “hotel de los corazones rotos” que se encuentra, según la letra, “al final de una calle solitaria”.
Aunque Elvis no contribuyó en la letra, su representante consiguió un trato de lo más lucrativo: a cambio de que la grabara, lo incluyeron en los créditos. Los autores habían intentado convencer a The Wilburn Brothers, pero estos rehusaron (una decisión a todas luces errónea, ya que fue uno de los temas más vendidos de aquel año). En 1995, entraría a formar parte del Salón de la Fama de los Grammy.
En primer lugar, la versión original de Elvis Presley, grabada en enero de 1956 y sin duda la más exitosa. Chet Atkins interviene a la guitarra y Floyd Cramer al piano.

Roger Miller la versionó en su álbum Words and Music (1966).

Merle Haggard la incluyó en su álbum de tributo a Elvis Presley, My Farewell to Elvis (1977).

La versión de Willie Nelson y Leon Russell llegó al número 1 en 1979.

Incluso Bill Clinton, antes de convertirse en presidente, la interpretó en un solo de saxo tenor en 1992.

El grupo de rock sureño Lynyrd Skynyrd hizo su correspondiente versión en Endangered Species (1994).

David Allan Coe, el rebelde del country

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Nuestro protagonista nació en Ohio hace 76 años. En su juventud pasó por varios correccionales por delitos menores e incluso pisó la cárcel. Con ese bagaje, que articularía su disco de debut Penitentiary Blues (1970), no es de extrañar que orientara su carrera musical hacia la corriente del outlaw country (country fuera de la ley), que alcanzó gran popularidad en los años 70 y 80.
Se hizo un nombre como compositor con Would You Lay With Me (In a Field of Stone), todo un éxito para Tanya Tucker, y lo fichó la todopoderosa Columbia. Su canción más conocida fue Take this Job and Shove it (1977) (ya escuchada aquí). Sus letras, que no se caracterizan precisamente por su “corrección política”, le han granjeado a veces acusaciones de racista. Entre sus influencias, podríamos citar a Merle Haggard, Charlie Rich o Jerry Lee Lewis.
Escuchemos el single de Coe que más alto llegó en las listas, concretamente al número 2 –en Canadá al 1–, Mona Lisa Lost Her Smile. Lo encontramos en su álbum Just Divorced (1984) y fue escrito por Johnny Cunningham. La letra hace referencia al famoso cuadro de Leonardo da Vinci: habla de una relación amorosa que sale mal y trunca hasta la sonrisa de Mona Lisa.

Gran parte de la fama de Jimmy Ellis se debe a que su voz era muy similar a la de Elvis Presley, lo que fue explotado por su discográfica Sun Records, que había tenido en nómina a Elvis Presley. Presentado como el “nuevo Elvis”, y conocido profesionalmente como Orion, os dejo con esta grabación suya de este éxito de David Allan Coe.