Jimmie Davis, cantante de country y gobernador

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Sabemos que James Houston Davis nació en 1899 por el censo, ya que ni sus padres recordaban la fecha exacta, según declaró él mismo al New York Times. Lo hizo en una localidad de Louisiana que hoy es una ciudad fantasma, en el seno de una familia de aparceros.

Su carrera musical se inició a principios de los años 30, siguiendo la estela de su ídolo Jimmie Rodgers (luego escucharemos una de sus primeras grabaciones). Poco después se afilió al partido demócrata y empezó a ocupar cargos públicos locales. Sin embargo, nunca abandonó la música. En 1939 compuso la que es, sin duda, su canción más conocida, You are my sunshine (aquí podéis ver la entrada que le dediqué en los albores de River of Country y aquí la canción), que, desde 1977, es una de las canciones oficiales del estado de Louisiana.

Su gran salto en política lo dio cuando se presentó a las elecciones a gobernador, que ganó ocupando el cargo entre 1944 y 1948 y entre 1960 y 1964. Aunque nunca renunció al mundo de la música –también grabó álbumes de góspel–, su época más fructífera fueron los 40. Murió a la edad de 101 años en su estado natal.

Escuchemos primero Red Nightgown Blues (1932). En la tradición del blues de dedicar canciones a hechos intrascendentes, Davis compuso “el blues del camisón rojo”.

Su primer single fue Nobody’s Darling But Mine (1937).

Esta canción ha merecido varias versiones. Escuchemos la de Merle Haggard en su disco Going Where the Lonely Go (1982).

Os dejo ahora con Patti Page.

Disfrutad de Rosemary Clooney, con un acompañamiento de altura: Merle Travis a la guitarra y Joe Maphis al fiddle, entre otros.

Por último, Slim Whiteman en I’m a Lonely Wanderer (1963).

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¿El regreso del country californiano?

California

Hubo un tiempo en que California rivalizaba con Nashville en esto de la música country. Durante la Gran Depresión, muchos oriundos del centro de Estados Unidos –cuna de este estilo– se vieron obligados a emigrar a California y, claro, se llevaron sus influencias musicales consigo.

Así surgieron figuras tan importantes como Bob Wills, el principal representante del western swing, con su grupo The Texas Cowboys. Corriendo el tiempo, en California se desarrolló también el conocido sonido Bakersfield, con personalidades como Buck Owens o Merle Haggard, la estrella de country más famosa nacida en California. Incluso Dwight Yoakam, en los 90, desarrolló gran parte de su carrera en este estado.

Sin embargo, desde entonces no ha surgido nadie reseñable que trabaje el country en California (Jon Pardi y Brett Young nacieron allí, pero se han tenido que buscar las habichuelas en Nashville). Al menos hasta ahora, con la llegada de Sam Outlaw.

Natural de Dakota del Sur, donde nació hace 35 años, su familia se trasladó a California, concretamente a San Diego, cuando él tenía 10 años. Outlaw llama a su música “soCal country”, que se podría traducir como “country tan californiano”. Influido por Asleep at the Wheel, Bob Wills, Emmylou Harris y George Jones, en una entrevista declaró: “Crecí en los 90 pero la música que me gusta está anclada en los 40, 50 y 60. Todo se mezcla al final”. Con el sello Six Shooter Records ha sacado hasta la fecha dos discos: Angeleno (2015), nombre que reciben los residentes en Los Ángeles, y Tenderheart (2017). Ambos han cosechado premios en los UK Americana Awards. Escuchemos ya algunas de sus canciones.

El primer tema que sacó fue Cry For Me.

Os dejo ahora con Ghost Town. El título hace referencia a las ciudades fantasma, aquellas que surgen en respuesta a una actividad económica floreciente, como la fiebre del oro o el petróleo, y luego son abandonadas.

El título de Friends Don’t Let Friends Drink (and fall in love) es suficientemente explícito: los amigos no dejan que los amigos beban y se enamoren. Destaca la originalidad del vídeo que se distribuyó del tema, en el que un niño canta con la voz de Outlaw.

El tema que da título a su primer disco es Angeleno, que narra la historia de una mujer que se casa con un cowboy de Los Ángeles no por dinero (“un cowboy siempre está sin blanca”) ni por comodidad (“un cowboy nunca está en casa”), sino porque mira en su alma “que se alarga como un desierto y abraza como un océano”.

Su último trabajo fue Tenderheart. He aquí el tema que le da título, en el que el protagonista se define como “un corazón tierno que late por ti”.

Modern Day Drifter. Dierks Bentley, 2005

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2005 fue un año memorable para Dierks Bentley: entró en el Grand Ole Opry y sacó su segundo disco (y uno de los que ha gozado de más éxito, con un millón y medio de copias vendidas).

Modern Day Drifter, editado por Capitol Nashville, consta de 11 temas, tres de los cuales no fueron escritos ni co-escritos por Bentley. Produjo tres singles: Lot of Leaving to Do, Come a Little Closer y Settle for a Slowdown.

Desde su mismo título (“Vagabundo de la era moderna”), Bentley nos deja claro el tema sobre el que giran las canciones: la febril inquietud del “héroe”, que le impide asentarse en un lugar, lo que nos evoca las obsesiones de dos de sus mayores influencias artísticas, Merle Haggard y Waylon Jennings.

El primer single, Lot of Leavin’ Left to Do, es obra de Dierks Bentley, Deric Ruttan y Brett Beavers. El narrador ahonda en la clave del disco: “Si pensabas que me voy a quedar tengo noticias para ti, todavía me queda mucho camino por recorrer” (¿a quién no se le viene a la cabeza, al escucharla, el clásico de Bob Dylan Don’t Think Twice, It’s Alright?).

Junto a Brett Beavers, Dierks Bentley escribió Come a Little Closer, un tema lento en el que el narrador invita a su pareja a acercarse un poco más y “hacer que siga girando el mundo”.

El último single fue Settle for a Slowdown. El protagonista ve con desesperación cómo el amor de su vida emprende una huida hacia delante, y lo único que anhela es que se detenga y se quede a su lado.

En Good Man Like Me, compuesta por Del McCoury e interpretada por Bentley en clave bluegrass, un hombre no consigue adaptarse a vivir solo después de que su pareja le haya dejado en busca de su libertad. Para intentar convencerla de que vuelva, le dice: “¿Dónde vas a encontrar a un buen hombre como yo?”

Good Things Happen es una canción de amor de Jamie Hartford en la que el protagonista pide a su pareja que le espere para estar juntos, porque “cuando tú estás pasan cosas buenas”.

Medio siglo de una grabación legendaria

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Durante estos días celebramos el 50 aniversario de mayo del 68, pero ¿qué pasaba en aquel entonces en la música country? Pues que se grabó una de las canciones más icónicas del género.

Se la debemos, cómo no, a Merle Haggard, en aquel tiempo un joven de 31 años recién cumplidos, que el 9 de mayo de 1968 grabó Mama Tried en los estudios de Capitol. Producido por Ken Nelson, el single no salió al mercado hasta el mes de julio de ese año.

Aunque sobre esta canción ya me he ocupado en el blog (aquí podéis ver la entrada), hoy escucharemos otras versiones que no disfrutamos entonces. Como pasa tan a menudo en el arte en general, las mejores historias son las que beben de la experiencia del autor, y esta es una de ellas. Aunque no es enteramente una canción autobiográfica, sí que tiene detalles sacados de la vida de Merle, que era huérfano de padre –como el narrador de la canción– y pasó un tiempo en la cárcel, alrededor de tres años, lo que ocasionó un gran sufrimiento a su madre: “Nadie podía enderezarme pero mamá lo intentó”.

Una de las razones del éxito de este tema estriba en el guitarrista, Roy Nichols, quien trabajó unos veinte años con Merle y de quien éste dijo que, gracias a él, había empezado su carrera.

En marzo de 2016, solo unos días antes de la muerte de Merle, Mama Tried fue elegida por la National Recording Registry como una grabación digna de ser preservada por su “significado artístico, cultural e histórico”.

Willie Nelson, Toby Keith y Merle Haggard la interpretaron en un concierto en Los Ángeles en el año 2004.

Su hijo, Ben Haggard, también se dedica a la música. Esta es su interpretación.

Vamos ahora con un instrumental que acapara el gran Roy Nichols a la guitarra. Pertenece al disco Instrumental Sounds of Merle Haggard’s the Strangers, grabado en Hollywood en septiembre de 1968.

El cantante canadiense de country George Canyon la versionó en Classsics II (2012).

Tribute to Tradition presenta a una serie de cantantes country interpretando clásicos del género. Mama Tried la toca Randy Travis.

Escuchemos ahora un directo de Brad Paisley en Suecia fechado en julio de 2017.

Una de las voces más interesantes del country actual es la del californiano Ben Bostick, que lleva editados dos álbumes.

Ahora, la versión de The Grateful Dead, que ya puse en la entrada anterior (pero el vídeo fue eliminado).

En 2014 Troy Cassar Daley y Adam Harvey, dos cantantes australianos de country, la interpretaron en directo.

 

Disco del mes (abril)

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Esto se está convirtiendo en una tradición. Como ya ocurriera el año pasado con God’s Problem Child (aquí podéis ver la entrada), Willie Nelson ha vuelto a sacar un nuevo álbum en vísperas de su cumpleaños (85).

En efecto, el 27 de abril salió al mercado Last Man Standing, editado por Legacy Records, con once canciones escritas por Nelson y su fiel colaborador Buddy Cannon. Este, además, se ha encargado de producir el álbum, al igual que hizo con el que salió el pasado otoño, en el que Willie grabó varias canciones con sus hijos, Lucas y Micah.

Willie empezó a hablar de Last Man Standing el pasado mes de febrero, y en marzo calentó motores en el festival anual de country que mantiene en su rancho a las afueras de Austin, Texas, con el nombre de Luck Reunion. Escuchemos ya los tres singles que han aparecido.

El tema que da título al disco es Last Man Standing, cuya frase de apertura incide con humor en el tema de la mortalidad que introdujera ya en su disco anterior: “No quiero ser el último hombre que quede… Espera, a lo mejor sí”. La letra hace referencia a la muerte de sus amigos Waylon (Jennings), Ray (Price), Merle (Haggard) y Harlan (Howard), preguntándose quién será el siguiente.

Otro de los temas es Me and You. Aquí, Willie reflexiona sobre la locura del mundo actual, en el que no puede confiar en nadie excepto en “ti y en mí”.

Por último, escuchemos Something You Get Through. Habla de la muerte de un ser querido como de algo que no se supera nunca, sino que se sobrelleva con mucho esfuerzo.

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Honkytonkville. George Strait, 2003

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Hoy vamos con un disco de una leyenda viva del country, George Strait, concretamente su vigésimo segundo álbum, editado por MCA Nashville en 2003. Honkytonkville constituye una prueba más de lo buen cantante que es Strait, quien, aunque no escribió ninguno de los temas que lo componen, se apoyó en lo más granado de la industria del momento.

Se abre con She Used to Say That to Me, escrita por Jim Lauderdale y John Scott Sherrill. El narrador tiene una conversación con la nueva pareja de su anterior novia, en la que le advierte de que esta le dirá que nunca le dejará. Pero a él también se lo decía…

Escuchemos ahora el tema que da título al disco, Honkytonkville. Obra de Buddy Brock, Dean Dillon y Kim Williams, aquí el narrador intenta superar su ruptura en la “ciudad de los bares honky-tonk, sobre la colina de los Taburetes”.

Tell me something bad about Tulsa, de Red Lane, data de mediados de los 80. George Strait la recuperó para este álbum. Se trata de un canto de amor a Tulsa (Oklahoma), donde el narrador reta a que alguien le diga algo malo sobre esa ciudad, seguro de que no lo van a encontrar.

El tema ya había aparecido en el álbum Out Among the Stars (1986), de Merle Haggard.

El hijo de Merle, Noel, la versionó para su disco de debut One Lifetime (1997).

El tema que gozó de más éxito en este Honkytonkville fue Cowboys Like Us, que llegó al segundo puesto de las listas. Compuesta por Bob DiPiero y Anthony Smith, habla de los cowboys de nuestro tiempo que, en vez de cabalgar, van “sobre caballos de acero con ruedas”.

El último single fue Desperately, de Bruce Robison y Monte Warden. El protagonista anhela desesperadamente estar con su amada, que le acaba de dejar.

México lindo y querido

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… si muero lejos de aquí, que digan que estoy dormido y que me traigan aquí.

No puede resultar extraño que el country de Estados Unidos haya dedicado tantas canciones a su vecino México: comparten casi 3.200 km de frontera, que se reparten entre California, Arizona, Nuevo México y Texas, estados donde este estilo goza de gran predicamento, sobre todo en el último.

Hoy vamos a escuchar una selección de canciones con un mismo denominador común: en el imaginario del country, México representa el lugar ideal para vivir y olvidarse de los problemas cotidianos.

Empezamos con una compuesta por Merle Haggard, Seashores of Old Mexico, que ha tenido multitud de versiones. Aunque él no fue el primero en grabarla, os dejo con una interpretación suya de 1974. La letra habla de un hombre que, perseguido por la justicia en Tucson, Arizona, emprende una nueva vida en México, donde encuentra la felicidad.

Beer in Mexico fue escrita por Kenny Chesney, que la grabó para su álbum The Road and the Radio (2005). Cuando salió como single, llegó al primer puesto de la lista Billboard.

El séptimo álbum de estudio de Tim McGraw fue Tim McGraw and the Dancehall Doctors (2002), en el que se incluía esta That’s why God Made Mexico, escrita por James T. Slater.

Uno de los temas más conocidos de Eddy Raven fue I got Mexico, que escribió junto a Frank Myers en 1984 y que pertenece al álbum I Could Use Another You. El protagonista no se arrepiente de su decisión de dejarlo todo para irse a vivir a México.

Good to go to Mexico apareció en Unleashed (2002), de Toby Keith, que también es su autor junto a Chuck Cannon. Empieza como una canción lenta, que acompaña las quejas del narrador por el frío que tiene que soportar en Oklahoma. Sin embargo, cuando se pone a pensar en el clima cálido de México, se vuelve más animada.

Billy Joe Shaver compuso Ain’t No God in Mexico, que Waylon Jennings incluiría en su disco Honky-Tonk Heroes (1973).

 

Townes Van Zandt, el trovador de la vida cotidiana

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Townes Van Zandt nació en 1944 en Texas. A los 12 años su padre le regaló una guitarra y empezó a interesarse por el folk, el blues y el country. Aunque sus progenitores pretendían que continuara sus estudios, abandonó la universidad y emprendió su carrera musical.

Los años 70 fueron su mejor época –sacó seis álbumes en solo cinco años y fue entonces cuando compuso sus canciones más recordadas–. Willie Nelson y Merle Haggard popularizaron Pancho and Lefty (ya escuchada aquí) en 1983, y Emmylou Harris versionó también algunos de sus temas. Los problemas de salud limitaron su agenda y en los años noventa redujo considerablemente su producción. Los excesos le pasaron factura y murió en 1997.

Escuchemos su primer single, una gran canción country-folk titulada Waiting Around to Die (1968). El tema apareció en su disco de debut, For the Sake of the Song, y tal fue su éxito, que más tarde la incluyó en otros discos suyos, sin ir más lejos, al año siguiente, en Townes Van Zandt (1969).

En un documental sobre su vida se dice que esta fue la primera canción que escribió. Lo hizo en Houston, Texas. La letra cuenta la desgarradora historia de un chico sin suerte: de niño fue testigo de los malos tratos que su padre le infligía a su madre; una mujer a la que conoció le desplumó; se relacionó con gente peligrosa que le indujo a cometer un robo; y dio con sus huesos en la cárcel. Ahora ha conocido por fin a una buena chica, pero no se engaña: lo único que le queda es esperar a morir.

Este tema ha sido versionado en multitud de ocasiones. Una de las más recientes es la del grupo de Americana The Devil Makes Three en Redemption and Ruin (2016).

Honky-Tonk Christmas. Alan Jackson, 1993

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Hoy vamos a escuchar extractos de un disco puramente navideño que debemos a uno de los grandes, Alan Jackson, que este año ha ingresado en el Salón de la Fama de la música country.

Los discos de temática navideña suelen salir al mercado en pleno mes de octubre o principios de noviembre, por eso de ir preparando el terreno. El de hoy no fue una excepción: Honky Tonk Christmas vio la luz el 12 de octubre de 1993.

Alan Jackson solo escribió uno de los temas, Merry Christmas to Me. El narrador se arrepiente de haber roto con su pareja y, como está solo, no tiene más remedio que desearse feliz navidad a sí mismo.

En el tema que da título al disco, Honky-Tonk Christmas, el protagonista toma un enfoque más optimista tras su reciente ruptura, que confía en superar para Nochevieja.

También encontramos una versión del tema de Johnny Marks A Holly Jolly Christmas (1962), popularizada por Burl Ives. Esta es la versión original.

Y, ahora, la de Alan Jackson.

I Only Want You for Christmas fue escrita por Tim Nichols y Zach Turner. El protagonista desdeña el carácter excesivamente comercial de la Navidad y concluye que “solo te quiero a ti por Navidad”.

If We Make It Through December fue compuesta por Merle Haggard en 1973, combinando la temática económica –el narrador es despedido justo antes de Navidad– con otra más tradicional –”mi hija no entiende por qué papá no puede permitirse un regalo de Navidad”.

Escuchemos la versión de Alan Jackson en este álbum.

 

La despedida de Merle Haggard

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El día que cumplía 79 años, nos dejaba en su rancho del norte de California una de las personalidades más influyentes de la historia del country, Merle Haggard (ver entrada del 7 de abril 2016).
Hoy os voy a hablar de la última grabación que hizo antes de su muerte. Como muestra esta canción, Merle se mantuvo activo hasta el final de sus días, aunque ya estaba aquejado de la neumonía que se lo llevó por delante y los médicos le habían aconsejado reposo absoluto.
Él se resistía a abandonar lo que había constituido la sal su vida, y el 9 de febrero de 2016 grabó una composición suya de corte autobiográfico, acompañado a la guitarra por su hijo Ben, colaborador suyo desde hacía ocho años.
La canción apareció por expreso deseo de la familia en mayo del pasado año, en agradecimiento a los fans de Merle por el cariño mostrado después de su muerte, y el 10% de los beneficios obtenidos por las ventas se donó a diversas organizaciones benéficas.
El título hace referencia al río Kern, que discurre a lo largo de California, cerca de Bakersfield –un lugar que siempre irá asociado a Haggard, pues él fue uno de los impulsores del sonido Bakersfield. En la letra, Merle evoca el día que dejó atrás su ciudad natal, Oildale, allá en los años 70.
Os dejo con Kern River Blues.