Wolverton Mountain. Merle Kilgore y Claude King, 1962

wolverton muntain

La canción de hoy está inspirada en un personaje real –Clifton Clowers–, transcurre en un escenario auténtico –Conway County, Arkansas– y su éxito dio lugar a que el gobernador de Arkansas declarara el 7 de agosto como el día de Wolverton Mountain.

Uno de sus autores, Merle Kilgore (al que conoceréis como creador de Ring of Fire, inmortalizada por Johnny Cash), se fijó en la figura de su tío Clifton Clowers, que, en realidad, era un diácono baptista de buen carácter y no un rudo campesino dispuesto a todo para defender la virtud de su hija, como subraya la canción. El tema fue recuperado por Claude King, que hizo algunos añadidos y lo grabó en 1962 para convertirlo en un gran éxito en esa década. La letra nos presenta a un hombre resuelto a casarse con una chica de Wolverton Mountain, aun sabiendo que el padre de esta no se lo va a poner fácil: “Los osos y los pájaros le avisan si algún forastero merodea por sus tierras”. Clifton Clowers llegó a los 102 años y con motivo de su centenario recibió la visita de los dos autores del tema.

Esta es la grabación de Claude King en 1962, que se convirtió en su seña de identidad. La incluyó en su disco de debut Meet Claude King.

El mismo año Dickey Lee la incorporó a su repertorio.

Faron Young la versionó para su disco Story Songs of Mountains and Valleys (1965).

El otro autor, Merle Kilgore, la grabó en 1969 para su trabajo Ring of Fire.

Acompañado de su sempiterno piano, Jerry Lee Lewis hizo lo propio en All Country (1969).

Jo Ann Campbell grabó una respuesta a esta canción titulada I’m the Girl from Wolverton Mountain (también escrita por King y Kilgore), en la que toma el papel de la hija que, cansada de la sobreprotección de su padre, anhela que alguien que realmente la ame se la lleve y la haga su esposa.

Una de las pocas veces que Nat King Cole grabó música country fue precisamente con su interpretación de Wolverton Mountain en Ramblin’ Rose (1962).

Merle Kilgore fue el manager de Hank Williams Jr. hasta que el primero de ellos falleció, y, como es lógico, el segundo también la grabó.

El grupo Great Plains la versionó en clave country-rock en 1997.

Guitars, Cadillacs, Etc., Etc. Dwight Yoakam, 1986

guitars cadillacs
Con el disco de hoy debutó uno de los grandes del country actual, Dwight Yoakam, de 59 años. Guitars, Cadillacs, Etc., Etc. fue grabado en Hollywood y editado por la discográfica Reprise, un sello fundado en los años 60 por Frank Sinatra. Coincidiendo con su vigésimo aniversario, en 2006 apareció su edición Deluxe.
El álbum, que nació como un EP de un sello local de California, contribuyó a revitalizar el sonido Bakersfield gracias al principal guitarrista de Dwight, Pete Anderson, quien además se encargó de producirlo. Fue, sin lugar a dudas, uno de los mejores debuts de la historia del country.
Honky Tonk Man, la canción con la que se abre el disco, fue su primer single. Encuadrada dentro del rockabilly, fue popularizada por Johnny Horton en 1956, pero la versión de Yoakam tuvo más éxito si cabe, hasta el punto de que la original quedó eclipsada por ésta. La letra habla de una vida de sana adicción al honky-tonk y a las chicas, y el protagonista se pregunta qué hará cuando se quede sin dinero.

Guitars, Cadillacs dio título al disco y se convirtió en su segundo single. A diferencia de la anterior, esta sí fue escrita por el propio Yoakam y se ha convertido en una de sus canciones más reconocibles. El narrador se siente deprimido por su reciente ruptura –“Chica, me enseñaste que esta ciudad puede hacer pedazos los sueños”–, y se aferra a las guitarras, los Cadillacs y la música hillbilly.

El tercer y último single fue It Won’t Hurt, en el que el narrador se refugia en la bebida para apaciguar el dolor. Al estar lo suficientemente bebido, “no me dolerá cuando me caiga del taburete del bar, no me dolerá cuando tropiece por la calle, este whisky alivia el dolor que tú me causas”.

Escuchemos ahora la novedosa versión que hizo Yoakam del clásico Ring of Fire, escrita por June Carter y Merle Kilgore en 1963 y grabada por Johnny Cash.

Dwight escribió Bury Me, que cantó a dúo con Maria McKee. En mi opinión, uno de los mejores dúos country de los 80. En este canto de amor a su estado natal, Kentucky, pide que le entierren bajo su cielo.

Ring of fire. June Carter y Merle Kilgore, 1963

Ring_of_Fire_(Johnny_Cash_song)_1963_release
Hoy os voy a hablar de una de las canciones más conocidas de Johnny Cash. Fue uno de sus mayores éxitos, ya que se mantuvo durante siete semanas en el primer puesto de la lista Billboard, convirtiéndose en su quinto número 1. La canción no fue compuesta por él, sino por la que luego sería su mujer, June Carter, hija de Maybelle Carter, y Merle Kilgore.
Hay dos teorías sobre su origen. La primera, que defendía Johnny y atribuye a June Carter la autoría, señala que esta se inspiró en un libro de poemas isabelinos que tenía en su casa su tío A.P. Carter, en una de cuyas poesías se comparaba el amor con un anillo de fuego. La otra, amparada por la primera mujer de Cash, Vivien Liberto, apuesta porque en realidad la canción la escribió Johnny y en su letra se alude al acto sexual. Según Liberto, para quedar bien con su entonces novia y darle parte de los derechos, dispensó los méritos a June. Sea como fuere, Ring of fire ha quedado como una de las mejores canciones country.
Anita Carter –hermana de June– fue la primera en grabarla, si bien su versión apenas tuvo eco aunque no sería por su falta de calidad .

Johnny Cash lo hizo a continuación de una forma mucho más personal.

La última versión que recojo en esta entrada pertenece al disco de Alan Jackson 34 Number Ones, de 2010.

Webb Pierce, el cantante de la voz doliente

Webb Pierce
En una pequeña localidad de Luisiana vio la luz en 1921 este cantante de country, que alcanzó un éxito descomunal en la década de los 50, cuando nada menos que 13 canciones suyas alcanzaron el número 1.
Desde muy pequeño se interesó por la música hillbilly. Sus iconos fueron Jimmie Rodgers, Gene Autry y la música cajun en general, típica de su estado natal. A los 28 años empezó su carrera como profesional, cuando firmó un contrato con la discográfica Four Star Records, si bien ya antes había actuado como aficionado en numerosos locales. Para que su carrera despegara se sirvió de un pequeño ardid: en sus primeras actuaciones, compraba entradas para diversas muchachas a condición de que infundieran entusiasmo al público. La treta funcionó, y pronto empezó a colaborar con los grandes y publicó varios discos.
En 1951 firmó con la todopoderosa Decca Records y con ella consiguió sus primeros números 1. Cuando el Grand Ole Opry se vio obligado a prescindir de los servicios de Hank Williams por sus problemas con el alcohol, pusieron el ojo en este joven de Luisiana y a fe que no se equivocaron: en la década de los 50 fue el cantante de country más popular.
Pierce siempre será recordado por su atuendo en público, con esos trajes que le hacía un sastre de Hollywood. Y a lo largo de su vida protagonizó todo tipo de extravagancias: se compró dos descapotables que forró con billetes de dólares de plata y se construyó una costosísima piscina en su casa de Nashville con forma de guitarra. Finalmente, murió en 1991 de cáncer de páncreas.
Escuchemos uno de sus mayores éxitos, More and more (1954), escrito por Merle Kilgore y que se mantuvo diez semanas como número 1 de la prestigiosa revista del billboard.
El tema aparece en los títulos de crédito de la película Las colinas tienen ojos (2006). La letra es muy simple. El narrador, abandonado por su pareja, está superando la depresión y en el trance de olvidarla. El uso de la steel guitar es maravilloso y le añade un matiz nostálgico que evoca los ritmos hawaianos. Fue Pierce el primero que utilizó este instrumento en la canción Slowly, solo unos meses anterior a esta, y que también hemos escuchado aquí.