Wilma Burgess, un talento infravalorado

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Hace 80 años nacía en Florida Wilma Burgess. A diferencia de otros biografiados que han pasado por River of Country, de niña y adolescente no mostró especial interés por la música. El gusto se le despertó a principios de los 60 cuando escuchó a Eddy Arnold en un concierto. No tardó en trasladarse a Nashville. Cuando daba sus primeros pasos en el country, Patsy Cline falleció en un accidente aéreo y la voz y el estilo de Burgess, parecidos al de este icono del country, hicieron que el productor de Cline, Owen Bradley, le echara el ojo como posible sucesora de Cline. Su elección no llegó a cuajar, pero no por motivos artísticos sino extramusicales: a Burgess le gustaban las mujeres, en un país y un estilo de música todavía muy reaccionarios en aquella época.
Aun así, gozó de cierto éxito en la industria y algunos de sus singles consiguieron llegar a las listas. Su presencia en ellas fue declinando hasta su retiro a principios de los 80. Murió de un ataque al corazón en 2003.
Escuchemos la canción que lanzó su carrera, Baby, escrita por Ray Griff en 1965. El tema fue incluido en su álbum de debut, Don’t Touch Me (1966).

Vamos ahora con la que se convertiría en su canción de cabecera, Misty Blue, que la mismísima Brenda Lee rechazó en lo que cabe considerar uno de los mayores errores de la música country.

Uno de los grandes representantes masculinos del sonido Nashville, Eddy Arnold, la grabó al año siguiente y reeditó su éxito.

Aunque la grabación original de Don’t Touch Me pertenece a Jeannie Seely, casi simultáneamente (1966) la sacó al mercado Burgess.

Esta es la versión original de Seely. La canción fue escrita por el marido de esta, el gran compositor Hank Cochran, autor también de I Fall to Pieces o Make the World Go Away.

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Jean Pruett, un ejemplo de “one-hit wonder” en la música country

 

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Norma Jean Bowman nació en Alabama hace 81 años. Su interés por la música country se gestó al abrigo del Grand Ole Opry. Se casó con un conocido guitarrista de este estilo que llegaría a trabajar con Marty Robbins y, gracias a él, se introdujo en el mundo de las discográficas, debutando en 1963.Durante el resto de esa década disfrutó de un modesto éxito, pero todo cambió cuando en 1973 apareció su disco Satin Sheets, del que formaba parte la canción homónima, su tema más conocido. Nos hallamos, pues, ante un caso característico de one hit wonder (que podría traducirse como “portento de un solo éxito”).En 1969, entró en la órbita de Decca Records. Owen Bradley, una de las mentes pensantes de ese sello, se enamoró de su voz, convencido de que gustaría a las amas de casa y vendería muchos discos. A juzgar por la canción que vamos a escuchar después –y que le hizo entrar además en el Grand Ole Opry–, no se equivocaba. A finales de los 70, sin embargo, su carrera empezó a declinar y, aunque volvió brevemente a mediados de los 80, su estrella se terminó apagando.

Escuchemos ya Satin Sheets, un tema escrito por Paul Volinkaty que apareció como single en febrero de 1973 y que constituyó el único número 1 de Pruett en las listas. La letra habla de una esposa infeliz a la que su marido proporciona todo lo que el dinero puede comprar; pero ese dinero no le puede abrazar fuerte como lo hace otro hombre que ha conocido, y le pide que la deje marchar, porque ahora sólo tiene “sábanas de satén para tumbarse y almohadas de satén para llorar”.Volinkaty escribió esta canción, la primera de su carrera, en 1970, en apenas media hora, pero no consiguió que nadie se interesara por ella hasta casi tres años después. La guerra de Vietnam abrió los ojos a mucha gente y hablar abiertamente de sexo –“no me dejas satisfecha”– ya no resultaba escandaloso.

Os dejo en primer lugar con la versión original de Jeanne Pruett. Su interpretación le hizo merecedora de varios premios en la Asociación de la Música Country de aquel año (1973): vocalista y single del año.

Ahora, escuchemos una versión de Loretta Lynn que ya tuvimos ocasión de disfrutar en la entrada dedicada a su disco Love is the Foundation (1973).

Tammy Wynette la incluyó en Another Lonely Song (1974).

Hank Williams Jr. la cantó desde el punto de vista del marido que no es capaz de darle a la mujer lo que necesita. Su grabación pertenece a Living Proof: The MGM Recordings (1974).

Dolly Parton la grabó en Treasures (1996).

Una de las voces contemporáneas más celebradas, Martina McBride, la versionó en Timeless (2005).

Lead Me On. Leon Copeland, 1971

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Una de las más fructíferas colaboraciones en el country durante los años 70 fue la formada por Loretta Lynn y Conway Twitty.
Escuchemos hoy el segundo número 1 que alcanzó este dúo, Lead Me On (el primero, We Only Make Believe, lo escuchamos en la entrada dedicada a la biografía de Conway Twitty).
La canción, que podríamos encuadrar en el sonido Nashville, tan en boga en aquellos tiempos, se ilumina con un sonido casi orquestal, aderezado por las espléndidas voces de Lynn y Twitty. La letra presenta un diálogo entre un hombre y una mujer en el que ella le suplica que “le guíe y tome control de lo que siente”.
Loretta y Conway la grabaron por primera vez en su disco homónimo, editado por Decca Records y producido por Owen Bradley en 1971.

La cantante noruega Heidi Hauge recuperó el tema para su Country Dance (2002).

Country Urbano (X)

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25. Night train to Memphis. Entramos en uno de los feudos de la música country, Tennessee, estado en el que se encuentra Nashville. Y lo hacemos a lo grande, de la mano de Roy Acuff, todo un ídolo de los años 40 (Hank Williams dijo de él que era el mayor cantante que había conocido la música). Un hombre que vive en Memphis invita a su pareja a que tome el tren a esta ciudad; si lo hace, él le estará esperando en la estación y será toda una fiesta. Escrita por Owen Bradley, Marvin Hughes y Harry Beasley Smith, Acuff la grabó en 1944 y ese mismo año apareció en la película Cowboy Canteen.

Jerry Lee Lewis le dio un toque rockabilly.

El virtuoso de la mandolina Jesse Reynolds, apodado el “Hombre de Hierro del Bluegrass”, activo aún a sus 86 años, nos regaló esta versión llena de energía. En este vídeo lo vemos en una actuación en directo en Virginia.

En 1966 Ricky Nelson la incluyó en su álbum Bright Lights and Country Music.

Dolly Parton la versionó en Heartsongs Live from Home (1995).

26. Knoxville Girl. Basada en un poema inglés del siglo XVI, The Cruel Miller (“El cruel molinero”), se adaptó como canción popular en Gran Bretaña con el título The Oxford Girl y, en Irlanda, como The Wexford Girl. Cuando nació el country, y más concretamente el bluegrass, Estados Unidos hizo suya la melodía. Habla de un asesinato en la ciudad de Knoxville: el protagonista, Willie, narra con todo lujo de detalles cómo mató a una chica y luego se deshizo del cadáver arrojándolo al río.
Una de las primeras versiones que se conservan data de 1937 y se la debemos a The Blue Sky Boys, un grupo formado por Earl y Bill Bolick.

Los hermanos Ira y Charlie Louvin, The Louvin Brothers, la incluyeron en su álbum The Tragic Songs of Life (1956).

Y los también hermanos Virgil y Teddy Wilburn, The Wilburn Brothers, la grabaron tres años más tarde. Aquí la escuchamos en una interpretación en directo en el Grand Ole Opry en 1967.

Bill Anderson, Bill el susurrador

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James William Anderson nació en 1937 en Carolina del Sur, aunque creció en Georgia, donde estudió Periodismo y simultaneó los libros con un programa de radio local.
Su primera composición fue City Lights, grabada por Ray Price en 1958 y años después, en 1975, por Mickey Gilley (en ambas ocasiones llegó al primer puesto de las listas). El éxito llevó a Anderson a trasladarse a Nashville y fichar por Decca Records.
Su primer número 1, ya como cantante, fue en 1962 con Mama Sang a Song. A partir de entonces fue considerado uno de los mejores compositores de música country de todos los tiempos –en 1975 entró en el Salón de la Fama de los Compositores de Nashville–, y hasta la fecha su carrera se compone de más de 50 álbumes.
Su melodiosa forma de cantar, así como la inserción de estrofas recitadas en sus composiciones, hizo que se le conociera como Bill el susurrador, y así tituló la autobiografía que publicó en 1989. Ha escrito canciones para estrellas como Wanda Jackson, Connie Smith, Lynn Anderson, Conway Twitty, Jim Reeves y, entre las nuevas, Brad Paisley, Kenny Chesney o George Strait. Incluso Aretha Franklin, más allá de las frontera del country, ha cantado alguno de sus temas.
Su ojo para los negocios es proverbial. En Anderson, Carolina del Sur –así llamada por un general de la guerra de Independencia contra Gran Bretaña–, una cadena de restaurantes adoptó el nombre de una de sus canciones, Po’ Folks (1961). Bill se planteó demandarlos, pero al final vendió los derechos por una suculenta suma. Listo, muy listo.
Su canción Still es quizá su tema más conocido. El single salió en 1963, producido por Owen Bradley para Decca Records. Se trata de una balada de amor en parte hablada. Un hombre, desesperado porque su novia le ha dejado, le escribe una canción: “Aunque me rompiste el corazón y estemos lejos, te amo todavía”. Escuchemos ya a Bill el susurrador…

Hello, Darling. Conway Twitty, 1969

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Hoy vamos a escuchar una romántica balada escrita por Conway Twitty en 1969 y publicada al año siguiente. El tema nació bendecido por la fortuna, y Twitty lo escogió para abrir todos sus conciertos. Fue producido por Owen Bradley, de Decca Records, quien sugirió que el primer verso fuera recitado y no cantado. La letra habla de un hombre que, tras una ruptura sentimental, aparenta normalidad pero en realidad no puede dormir y llora toda la noche. Finalmente, le suplica a su pareja que le perdone y vuelva con él.
Os dejo con el original de Conway Twitty.

George Jones versionó la balada en 1972.

La de Lynn Anderson destaca por el sentimiento que imprime a la canción.

Loretta Lynn, la compañera profesional de Twitty, también se lanzó a grabarla.

Escuchemos ahora, consecutivamente, las versiones de Bobby Bare y Charley Pride.


Por último, una curiosidad: en 1975, el propio Twitty grabó una versión en ruso –con la ayuda de un profesor de lenguas de la universidad de Oklahoma– que sonó en el espacio, en el proyecto Apolo-Soyuz, en el que colaboraron soviéticos y americanos como gesto de buena voluntad en el contexto de la Guerra Fría. La canción se tituló Privet Radost

Sentimentally Yours. Patsy Cline, 1962

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Aparecido en agosto de 1962, el disco se convirtió en el último LP de Patsy Cline antes de su prematura muerte solo un año después. Producido por Owen Bradley y editado por Decca Records, tras el cambio de nombre de este sello por el de MCA, fue publicado de nuevo en 1973 y en 1988 en formato CD. El disco sedujo al público pop, al que Cline guiñó el ojo con una serie de canciones de este estilo, de resultas de lo cual surgió una perfecta mezcla entre el sonido Nashville y las baladas románticas.
El álbum consta de 12 canciones, todas –a excepción de She’s got you (ya escuchada aquí)y Strange– versiones de clásicos imperecederos.
En primer lugar, os dejo con Strange, de Mel Tillis y Fred Burch.

Your cheating heart, compuesta por Hank Williams en los años 40.

Half as much es otra versión de una canción de Hank Williams de 1951.

Escuchemos ahora su interpretación de You belong to me, de Jo Stafford.

That’s my desire, de 1931.

Por último, de este disco se publicaron dos singles, She’s got you y Heartaches, una canción de 1931 escrita por Al Hoffman y con letra de John Klenner.

There goes my everything. Dallas Frazier, 1965

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Qué mejor, en la semana en que se han entregado los premios de la Asociación de Música Country, que escuchar el tema que ganó en su primera edición de 1967. La canción, una romántica y estremecedora balada, fue compuesta por Dallas Frazier en 1965, pero no fue hasta el año siguiente cuando triunfó realmente en las listas. Jack Greene –fallecido en 2013– fue el artífice de esta versión en un single editado por Decca y producido por nuestro conocido Owen Bradley (quien había sido productor de Patsy Cline).
El compositor, Dallas Frazier, declaró en una entrevista que la idea de la letra se la inspiró un amigo que se estaba divorciando. La canción narra los pensamientos del protagonista tras la ruptura: “Ahí va mi razón de vivir, ahí va la única de mis sueños, ahí va mi única posesión, ahí va mi todo”. Escuchemos la versión más conocida, la de Jack Greene.

Este tema ha conocido infinidad de versiones, entre ellas la de Loretta Lynn de 1967.

En el mismo año, otra de las grandes voces femeninas del country, Tammy Wynette, nos regaló esta interpretación.

En el mercado británico, la versión de más éxito fue la de Engelbert Humperdinck, en 1967.

En 1971, Elvis Presley la incluyó en su álbum Country Elvis: I’m 10000 years old.

Loretta Lynn, la hija del minero

LorettaLynn Loretta Webb nació en 1932 en un ambiente rural de Tennessee. Su padre era minero, y de ahí el sobrenombre con que es conocida. A los 15 años conoció al que sería su marido, Oliver Doolittle Lynn. Se casaron, y a los 19 Loretta ya tenía tres hijos. Había creció escuchando clásicos del country, empezó a interesarse por esta música y su marido le regaló una guitarra, que le sirvió para convertirse en toda una autodidacta de este instrumento. Formó su primer grupo, Loretta Lynn and the Trailblazers, junto con su hermano y, tras actuar en un programa de televisión, la discográfica Zero Records se fijó en ella y le ofreció un contrato. Poco después empezó a trabajar en Decca Records, el sello de Patsy Cline, y entabló amistad con ella. Cuando Patsy murió un año más tarde, Loretta le puso su nombre a su hija menor. En 1960 grabó su primer disco y, en 1962, entró en el Grand Ole Opry. Su éxito incontestable llegó en 1967 con Don’t Come Home A-Drinkin’ y, posteriormente, con Coal Miner’s Daughter. En los años 70 empezó a colaborar profesionalmente con Conway Twitty, con quien alcanzó nada menos que cinco números 1 consecutivos entre 1971 y 1975. En 1977 rindió homenaje a Patsy Cline en un disco en el que versionó gran parte de sus éxitos. En 1980 Hollywood se fijó en ella para rodar la película biográfica Quiero ser libre, protagonizada por Sissy Spacek y Tommy Lee Jones, en la que se repasaba su ajetreada vida. En 1988 entró en el Salón de la Fama de la Música Country y en 2013 Barack Obama le concedió la medalla de la libertad en atención a su extensa carrera. En total, Lynn ha grabado 70 discos y ha vendido más de 48 millones de álbumes en todo el mundo. Escuchemos uno de sus primeros éxitos, Don’t Come Home A-Drinkin’ (with Lovin’ on Your Mind), de 1966. Esta canción trata sobre el hartazgo de una sufrida esposa que tiene que lidiar con su marido borracho, que pretende mantener relaciones sexuales. Fue compuesta por la propia Loretta junto con su hermana Peggy Sue y está basada en su propia experiencia, ya que su marido Oliver era un bebedor empedernido; sin embargo, su matrimonio aguantó hasta la muerte de él en 1996. Os dejo ahora con otra de sus hermanas, la también estrella del country Crystal Gayle, en la ceremonia del Grand Ole Opry que festejaba los 50 años de Loretta Lynn en esta institución.

Patsy Cline Showcase. Patsy Cline, 1961

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Cuatro años después del primer disco de Patsy Cline, salió este Patsy Cline Showcase, de la mano de Decca Records y producido por Owen Bradley. Del álbum se editaron dos singles, Crazy y I fall to pieces, ambos escuchados aquí. Tras la muerte de Patsy en marzo de 1963, el disco se reeditó y al título Patsy Cline Showcase se le añadió “with the Jordanaires”, que era un cuarteto de gospel que se ocupó de los coros para artistas de rock y country de renombre, como Elvis Presley y otros cantantes del sonido Nashville.
Las sesiones de grabación de nuestro disco tuvieron lugar a principios de 1961, cuando Patsy se estaba recuperando de un accidente de coche que casi le costó la vida. La última vez que se reeditó fue en septiembre de 2012, por el sello Labelle y en formato digital.
Escuchemos algunos de sus temas. El primero, Foolin’ Around, fue compuesto por Buck Owens y Harlan Howard. Una mujer se lamenta de que su pareja haya estado jugando con ella desde el principio y le devuelve el anillo de compromiso. Pero lo cierto es que le estará esperando y “cuando te canses de tontear con dos o tres más, vuelve a casa y tontea conmigo”.

The wayward wind (“El viento caprichoso”) fue compuesta en 1956 por Stanley Lenowski y, entre todas las versiones que mereció, destaca la de Patsy Cline para este disco.

Una de las primeras grabaciones de Cline, que volvió a grabar aquí, es A poor man’s roses (or a rich man’s gold), escrita por Bob Hilliard y Milton De Lugg. Aquí, la protagonista se enfrenta a un gran dilema. ¿Con qué debería quedarse como muestra de amor, con las rosas de un pobre o con el oro de un rico, insensible, desalmado y frío? Al final, ni qué decir tiene, se queda con el amor verdadero representado por las rosas del primero.

Patsy Cline también grabó el clásico de 1938 San Antonio Rose, el mayor éxito de Bob Wills (25 de enero). Con sus matices vocales, nuestra estrella revitalizó este gran clásico del country.