Gordon Lightfoot, el mejor compositor de Canadá

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La figura a la que hoy rendimos homenaje, el canadiense Gordon Lighfoot, nació en 1938. Ya desde niño empezó a despuntar en esto de la música y, a los 20 años, se trasladó a Los Ángeles para estudiar jazz, aunque a su regreso a Canadá optó por el folk y el country. Su debut discográfico tuvo lugar en 1962 de la mano del productor Chet Atkins, de RCA Nashville, con quien sacó sus primeros singles, entre ellos Remember Me (I’m the One).
En 1965 firmó un contrato con United Artists, donde sacó su primer LP, Lightfoot! (1966), del que luego escucharemos una muestra. Su carrera siguió en ascenso en la década siguiente, cuando firmó con Warner Brothers y alumbró sus icónicos trabajos Summer Side of Life (1971), Don Quixote y Old Dan’s records (1972), Sundown (1974), Cold on the Shoulder y Gord’s Gold (ambos de 1975), Summertime Dream (1976) o Endless Wire (1978).
Desde entonces, su producción ya no ha sido tan prolífica, pero no ha dejado de grabar álbumes, el último de los cuales, de 2012, es All Live. Admirado por Bob Dylan, quien dijo de él que cada vez que escuchaba una de sus canciones, deseaba que no acabara nunca, en 2012 entró en el Salón de los Compositores y, todavía hoy, a sus 80 años, su agenda sigue plagada de giras. Vamos a escuchar algunas de sus mejores canciones.
Early Morning Rain fue compuesta en 1964 y salió al mercado dos años después en su disco de debut Lighfoot! Su autor volvería a grabarla para su álbum Gord’s Gold (1975). La letra nos habla de un hombre que siente nostalgia por su tierra y va al aeropuerto a ver despegar los aviones. Lighfoot se inspiró en sus propias experiencias, cuando estudiaba orquestaciones de jazz en Los Ángeles y echaba de menos su patria.

George Hamilton IV la grabó en Steel Rail Blues (1966), título extraído de otra canción de Lighfoot.

Peter Paul and Mary la incluyeron en See What Tomorrow Brings (1965).

Ese mismo año la grabaron The Grateful Dead.

Vamos ahora con Did She Mention My Name?, de su disco homónimo (1968). Aquí, el narrador se encuentra con un viejo amigo, quien le pone al día de la vida en su localidad natal.

Esta canción ha sido versionada en clave bluegrass en varias ocasiones. Escuchemos dos ejemplos. Mac Wiseman lo hizo en su álbum Sings Gordon Lightfoot (1977).

Más recientemente, el grupo Mill Run Bluegrass Band la incluyó en By Request (2016).

Termino con Sundown, escrita en 1974, sobre una pareja que se acerca al “ocaso” de su relación. “A veces pienso que estoy ganando cuando pierdo otra vez”, dice la letra.

Deryl Dodd la versionó en Pearl Snaps (2002).

Y, para rematar, una versión en directo, la de Toby Keith en Bullets on the Gun (2010).

La canción de la penitenciaría

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Hoy os voy a hablar de una canción folk interpretada por un músico de blues con una curiosa historia detrás.
El músico atiende al nombre de Huddie William Ledbetter, más conocido como Leadbelly, nacido en Louisiana en 1889. En su juventud, sorteó más de una vez las rejas por su carácter pendenciero. Al fin, en 1918 fue encarcelado por primera vez, acusado de asesinato. No llegó a cumplir íntegramente su pena, tanto por su buena conducta como porque, según cuenta la leyenda, el entonces gobernador de Texas lo indultó merced a la admiración que profesaba a su música. Pocos años después, en 1930, y en su Louisiana natal, pasó otra temporada a la sombra, esta vez por intento de homicidio.
Allí, los folkloristas John y su hijo Adam Lomax, que como en la película Un rostro en la multitud iban recorriendo prisiones a la caza de talentos locales, lo descubrieron. Fue entonces cuando entró en escena la canción que vamos a escuchar, Goodnight Irene, que Leadbelly cantó para ellos y que, en cierto modo, lo salvó por segunda vez de su condena (los Lomax recomendaron al gobernador su libertad, que ellos mismos supervisarían, y Leadbelly llegó a ser su chófer), si bien la razón oficial fue de nuevo su buen comportamiento.
Se cree que el tema fue compuesto a finales del siglo XIX por Gussie L. Davis. Leadbelly la aprendió de sus tíos, y, en cualquier caso, fue él quien la grabó por primera vez y reescribió su letra, de modo que se suele considerar de su autoría. A esta grabación seguirían otras como Cotton Fields, Midnight Special o In the Pines, todas ellas escuchadas en River of Country. Goodnight Irene es una canción de amor en la que el protagonista asegura que no dudaría en quitarse la vida si su mujer lo dejara.
Escuchemos, en primer lugar, la original de Huddie Ledbetter Leadbelly, en una de sus múltiples grabaciones, esta de 1935.

Tras la muerte de Leadbelly, el grupo folk The Weavers, del que formaba parte el legendario Pete Seeger, recuperó el tema en 1950.

Frank Sinatra la incluyó en su repertorio ese mismo año, siendo uno de los pocos temas folk que grabó en su vida.

Dos estrellas del country, Ernest Tubb y Red Foley, hicieron su propia versión también en 1950.

Uno de los grandes exponentes del sonido Nashville, Jim Reeves, la grabó en Girls I Have Known (1958).

Esta es la versión del grupo folk más famoso de los años 60, Peter, Paul and Mary.

Johnny Cash la incluyó en The Original Sun Sound of Johnny Cash (1964).

Sirva esta versión como homenaje a Leon Russell, fallecido el pasado 13 de noviembre. Su versión pertenece al disco Hank Wilson’s Back (1973).

Ry Cooder, acompañado al acordeón por Flaco Jiménez, la grabó para su Chicken Skin Music (1976).

Por último, os dejo con Boxcar Willie en Boxcar´s Best (1997).

Jimmy Driftwood, el profesor que componía canciones

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James Corbitt Morris nació en Arkansas en 1907. Su padre era cantante de folk, y aprendió a tocar la guitarra en el instrumento casero de su abuelo. Aun así, orientó su carrera profesional a la enseñanza y se hizo maestro, compaginando sus dos pasiones: la enseñanza y la música. Empezó a componer canciones, fundamentalmente de temática histórica, para suscitar el interés de sus alumnos por esta disciplina.
Uno de sus temas más recordados abordaba, por ejemplo, la batalla de Nueva Orleans -en 1814 la recién creada nación americana luchó contra los británicos, que intentaban recuperar el territorio perdido treinta años antes-. Editada en 1959, había sido escrita en 1936. Aquí podéis ver la entrada que dediqué a este clásico y escuchar la icónica versión de Johnny Horton, que la popularizó.
Prolífico autor, Driftwood escribió unas 1.000 canciones, de las que se conservan unas 300. Lo cierto es que no se dedicó en serio a la música -era una mera herramienta para apoyar su labor docente- hasta los 50 años. Fue entonces cuando un editor de Tennessee se fijó en él y le ofreció un contrato discográfico. Su popularidad llegó a tales extremos, que lo invitaron a cantar ante Nikita Kruschev en su histórica visita a EE.UU. de 1959, de la que el soviético se llevó un recuerdo de la música tradicional americana. Sus canciones fueron grabadas por Eddy Arnold, Johnny Cash o Hawkshaw Hawkins, entre otros. Murió a los 91 años en su Arkansas natal.
He had a long chain on, grabada en 1960, se inspira en una historia que le contaron. Durante la Guerra de Secesión, algunos hombres de Arkansas se negaron a luchar y fueron encarcelados por desertores. En aquel entonces los prisioneros eran encadenados con grilletes. Pues bien, uno de ellos consiguió escapar, y la canción relata cómo fue a pedir comida a la granja de un lugareño y este no se la negó. Nos encontramos ante una crítica a las condiciones inhumanas de los presidiarios: “No parecía un atracador, no parecía un ladrón, su voz era suave como la luz de la luna, un rostro lleno de pena y dolor”. Está disponible en el recopilatorio Americana, que Bear Family Records sacó en 1998, pocos meses después de su muerte. Escuchémosla.

Uno de los mejores grupos de folk de los años 60, Peter, Paul and Mary, nos regaló esta versión en In the Wind (1963).

Robert Earl Keen, Jr. la actualizó en su álbum What I Really Mean (2005).

Becky Buller, una violinista de bluegrass nominada en la pasada edición de los International Bluegrass Awards, la interpretó con su grupo.

Un revulsivo contra la esclavitud

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Hablemos hoy de uno de esos temas herederos de la tradición popular cuyos orígenes se pierden en la nebulosa de los tiempos. Me refiero a Michael, row the boat ashore, una canción ya conocida en tiempos de la Guerra Civil o Guerra de Secesión. Ignoramos el nombre de su autor o autores, pero no se nos escapa que este espiritual negro empezó a cantarse por los esclavos de la isla de Santa Elena, en Carolina del Sur (colonia fundada, por cierto, en el año 1566 por un asturiano, es decir, uno de los primeros asentamientos europeos de lo que hoy es Estados Unidos).
La canción, consuelo para los esclavos que trabajaban en las plantaciones, no tardó en convertirse en un símbolo para los abolicionistas. Recopilada en 1867 en el libro Slave Songs of the United States –obra de Charles Pickard Ware, William Francis Allen y Lucy McKim Garrison–, esta tonada folk sería revitalizada en los años sesenta del pasado siglo por el movimiento de los derechos civiles.
Se trata de una canción de corte religioso y, como suele ocurrir en los temas de tradición popular, la letra no presenta una única versión. En todas ellas se invoca al arcángel San Miguel para que preste su ayuda a los esclavos en su esfuerzo por llevar remando la barca hasta la orilla, y cita también el río Jordán, lugar donde, según la Biblia, fue bautizado Jesucristo.
The Highwaymen fue un grupo folk de cinco miembros, una de cuyas cumbres fue su versión de este tema, con el título Michael (1960).

El que ha sido considerado el artista británico de más éxito antes de los Beatles, Lonnie Donegan, consiguió un gran éxito en el mercado de su país en 1961.

Pete Seeger, redescubridor de la música popular americana, la incluyó en sus discos en varias ocasiones, la primera en el álbum en directo Sing Out with Pete! (1961).

Escuchemos ahora una versión en clave rock, interpretada por Johnny Rivers en Johnny Rivers Rocks the Folk (1965).

El cantante hispano Trini Lopez la incorporó a The Folk Album (1965).

Peter, Paul and Mary la interpretaron en Around the Campfire (1998).

La cantante israelí Rika Zaraï hizo una versión en francés, Michaël est de retour (1964).

Folk sin fronteras

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Una de las canciones con que automáticamente asociamos al gigante del folk Pete Seeger, al que rendí homenaje tras su muerte, es If I had a Hammer.
En 1949, Seeger, declarado comunista, escribió junto con Lee Hays esta canción, inspirada en la hoz y el martillo de la antigua bandera soviética. Fue presentada por primera vez el 3 de junio de ese año en Nueva York, en una cena del Partido Comunista de Estados Unidos, que no dejó de llamar la atención del Comité de Actividades Antiamericanas. Seeger fue llamado a declarar y condenado a un año de prisión, aunque la sentencia fue anulada y no pisó la cárcel.
The Weavers, el grupo de Seeger, Hays, Gilbert y Hellerman, la grabó en 1950 con el sello Hootenanny Records. Esta es la versión original con el título The Hammer Song.

Su éxito fue bastante limitado hasta que la grabaron Peter, Paul and Mary en 1962, que llegó al puesto 10 de las listas.

Aún mejor acogida tuvo la versión de Trini Lopez, nacido en Texas de ascendencia hispana, que llegó al número 3. La incluyó en su disco de debut Trini Lopez at PJ’s (1963).

Antes de pasar a otros idiomas, escuchemos la versión country de Johnny Cash y su mujer June Carter.

La popularidad de If I had a Hammer ha traspasado fronteras. Rita Pavone la adaptó al italiano con el título Datemi un martello. Aquí la interpreta en la Raidue en 1964.

Claude François, francés nacido en Egipto, puso voz a Si j’avais un marteau.

¿Alguien sabe búlgaro? Esta versión de Emil Dimitrov se titula Ako Imaj chuk y es de 1968.

El chileno Víctor Jara la convirtió en El martillo en su disco en el álbum Pongo en tus manos abiertas (1969).

En República Checa gustan mucho el folk y el country americano. Kladivo, de Valdemar Matushka, es buena muestra de ello.

Y termino con un vídeo de Pete Seeger en un concierto benéfico en Saratoga Springs, Nueva York, en septiembre de 2013. Faltaban solo cuatro meses para que muriera. Tenía 94 años. Puede que no creyera en Dios. Puede que él fuera Dios.

Las raíces country del folk (y viceversa)

this land is your land
Una de las canciones más conocidas de la música folk es This land is your land, obra de Woodie Guthrie, de quien ya os hablé con motivo de la publicación en español de su única novela, Una casa de tierra (entrada del 20 de marzo). Para ilustrarla, “pinchaba” diferentes versiones de la misma; pero lo que, a buen seguro, no es tan conocido es su génesis.
Su melodía fue popularizada por el primer grupo country de la historia, la familia Carter, que la grabó en mayo de 1930 con el título When the world’s on fire, basada a su vez en un antiguo himno gospel baptista, Oh, my loving brother. Escuchemos esta grabación.

Cinco años más tarde, la misma melodía sirvió de base a su tema Little darling, pal of mine.

Y vamos ahora con la historia de la canción de Guthrie propiamente dicha. En 1938, uno de los grandes compositores americanos, Irving Berlin, publicó God Bless America –escrita ya en 1918, al finalizar la Primera Guerra Mundial–, que se convirtió en un éxito instantáneo.
A Guthrie le parecía demasiado edulcorada, por lo que decidió escribir otra canción que, aun ensalzando las virtudes de su patria, no levantara los pies del suelo. En lugar de crear una nueva melodía, “tomó prestada” una ya existente (la que hemos escuchado) y él se limitó a ponerle letra. Escribió dos versiones: una en 1940, cuyo título provisional fue This Land, y la definitiva, en 1944, que se publicaría al año siguiente.
En esta versión, el final resulta algo más sombrío. Si en las primeras estrofas se centra en admirar las bellezas de Estados Unidos y concluye que “esta tierra fue hecha para ti y para mí”, en las últimas tritura las desigualdades del sistema: “En la oficina de ayuda al necesitado veo a mi gente hambrienta y me pregunto: ¿De verdad se hizo esta tierra para ti y para mí?”. Escuchemos a Woodie Guthrie sin esa última estrofa, eliminada en la grabación por su carácter controvertido.

Y, ahora, otras versiones que no mencioné en la entrada del 20 de marzo del año pasado.
The Kingston Trio la incluyó en su álbum Goin’ places (1961).

La versión de Peter, Paul and Mary pertenece a su álbum Moving (1963).

I’m leaving on a jet plane. John Denver, 1966

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Un joven compositor de 23 años, Henry John Deutschendorf Jr., más conocido como John Denver, sorprendió a la escena country con una tema de raíces folk que le coronó entre los grandes cantautores desde finales de los 60 hasta los años 90.
La historia cuenta la separación de dos amantes. Uno de ellos va a emprender un viaje y le pide a su pareja que le espere. Aunque en el pasado hayan tenido problemas y le haya decepcionado en más de una ocasión, le promete que a la vuelta le traerá su anillo de boda.
Escuchemos la versión original de Denver, quien en un principio la tituló Babe, I hate to go, hasta que el productor Milt Okun le convenció de que lo cambiara. Posteriormente apareció en su disco Rhymes and Reasons (1973).

El verdadero éxito llegó con la grabación del trío Peter, Paul and Mary en su disco Album 1700 (1967). Tras la publicación en single dos años más tarde por la Warner Bros-Seven Arts, se convirtió en el único número 1 de esta formación en la lista Billboard Hot 100.

La canadiense Chantal Kreviazuk debutó con una versión del tema en 1998.

Bobby Bare, cuando el country se une con el folk

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Robert Joseph Bare nació en 1935 en Ohio. A finales de los años 50, empezó su carrera profesional en la Capitol Records, sin demasiado éxito. Sin embargo, Chet Atkins, de la RCA, se fijó en él, y le contrató para su sello. Fue entonces cuando le llegó su gran momento. En 1970 cambió de discográfica por Mercury Records y trabajó junto a uno de los grandes compositores del género, Kris Kristopherson –autor, entre otras, de Me and Bobby McGee o Help Me Make it Through the Night–. Pero Bobby echaba de menos la libertad que le daba la RCA y volvió a fichar por ellos dos años después. Aquí alcanzó su único número 1, Marie Laveau (1974). Tras probar con la Columbia Records, su éxito decayó durante los años 80 y, de hecho, desde 1983 sólo ha conseguido sacar tres discos. En 2013, no obstante, entró a formar parte del Salón de la Fama de la Música Country, mientras que su hijo Bobby Bare Jr., nacido en 1966, también se dedica a la música, en su caso al country-rock.
Centrémonos en la faceta folk de este artista, escuchando su 500 Miles Away From Home, una grabación de 1963 de un tema compuesto por Heddy West dos años antes. Con él, alcanzó el número 5 en Estados Unidos.

La versión original de este tema fue interpretada por The Journeymen en 1961. Se trata del lamento de un viajero que se encuentra lejos de su hogar, y “su nombre ya no vale ni un penique”.

En el disco College Concert (1962), de The Kingston Trio, descubrimos otra versión del tema.

Aunque, probablemente, una de las más conocidas sea la de Peter, Paul and Mary (1962).

Joan Baez, en una grabación para la BBC, dejó también su impronta.

Por terminar con las versiones en inglés, la hija del gran Johnny Cash, Rosanne Cash, nos regaló esta brillante interpretación.

Vayamos ahora a las Naciones Unidas del country. En primer lugar, escuchad la versión en francés, titulada Et j’entends siffler le train (“Y oigo el silbato del tren”), un éxito de Richard Anthony de 1962.

Os dejo ahora con la adaptación al alemán que hizo Peter Beil en 1963, Ein Zug fährt duch die Nacht (“Un tren viaja por la noche”).

Tisic Mil (“Mil millas”) es la versión en checo de este clásico, obra de Waldemar Matuska (1967).

También existe una versión en sueco, Saa länge du älskar är du ung (“Mientras ames, eres joven”) de los Hootenanny Singers.

Abilene. Bob Gibson y John D. Loudermilk, 1963

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Sirva la entrada de hoy como homenaje a un gran cantante de country que nos dejó hace menos de un mes –el 17 de septiembre– de un ataque al corazón. Me refiero a George Hamilton IV, nacido en 1937 en Carolina del Norte, que empezó su carrera en el pop y, tras instalarse en Nashville, cambió su registro al country.
En Estados Unidos hay dos ciudades con el nombre de Abilene: una en Texas –la más grande– y la segunda en Kansas, fundada con anterioridad y donde, por cierto, reposan los restos de Dwight D. Eisenhower. Bob Gibson, uno de los compositores de este tema, quiso dejar claro que su fuente de inspiración fue la ciudad ganadera de Kansas, así como la película Abilene Town (1946), con Randolph Scott. Aunque Gibson no sea hoy muy conocido, sí que lo fue en los años 60, entre otras cosas porque descubrió a una entonces desconocida Joan Baez en el festival de folk de Newport y porque escribió grandes éxitos para The Byrds, The Kingston Trio, Simon & Garfunkel o Peter, Paul and Mary, entre otros.
Abilene fue el mayor éxito de la carrera de George Hamilton IV, llegando al número 1 de las listas. Su letra tiene un aire nostálgico: el autor está solo, viendo pasar los trenes, y desea que le lleven a Abilene, la ciudad más bonita que ha visto y “donde las mujeres no te tratan mal”. Escuchemos su interpretación en la película Hootenanny Hoot, de 1963.

En 1964, un joven Waylon Jennings, de 17 años, nos deleitó con esta versión.

Don’t think twice, it’s allright. Bob Dylan, 1962

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Robert Allen Zimmerman, más conocido como Bob Dylan, hizo una incursión en el country con esta composición fechada en noviembre de 1962, que incluyó en su disco The Freewheeling Bob Dylan del año siguiente.
El tema cuenta con infinidad de versiones. Primero, vamos a escuchar aquella en la que se inspiró Dylan para componer su canción, Who’s Gonna Buy Your Ribbons When I’m Gone, de Paul Clayton (1960), que presenta la misma melodía. El “robo” no minó la amistad entre ambos, y, aunque sus respectivas discográficas se interpusieron diversos pleitos, la buena relación entre ellos continuó hasta la prematura muerte de Clayton en 1967. La versión original de Dylan simplemente cambia la letra.

El grupo Peter, Paul and Mary hizo una versión en 1963 con un toque folk.

Hugues Auffray, amigo de Dylan, no tardó en adaptar la canción al francés con el título N’y pense plus, tout est bien.

Escuchemos ahora la versión de Johnny Cash de 1964.

En mi opinión, una de las mejores es la que hizo Waylon Jennings en 1970, correspondiente a su álbum Don’t think twice.

Recientemente, la gran dama del country Dolly Parton, en Blue Smoke (entrada del 13 de mayo), versionó también este tema.

E independientemente de todas estas versiones, probablemente algunos de vosotros la reconoceréis por la serie televisiva Mad Men.